{"id":41972,"date":"2023-05-16T22:00:00","date_gmt":"2023-05-16T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-16T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-16T22:00:00","slug":"tropa-loca-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tropa-loca-4\/","title":{"rendered":"Tropa Loca (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"41972\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya cont&eacute; que varios compa&ntilde;eros del grupo de tercero de prepa nos junt&aacute;bamos para salir de paseo o ir a las fiestas. Mi novio, Sa&uacute;l, no formaba parte de esta bolita porque &eacute;l estudiaba ya su licenciatura. Precisamente en estos paseos, despu&eacute;s de las fiestas, era donde se daba la parte sexual. En los paseos se hac&iacute;an parejitas, que no necesariamente eran novios, y se perd&iacute;an por un rato para darse mimos, toqueteos y algo m&aacute;s. Producto de ese algo m&aacute;s, nos oblig&oacute; a juntar dinero para pagar dos abortos a las compa&ntilde;eras m&aacute;s inexpertas.<\/p>\n<p>Yo estuve a punto de coger con uno de los amigos que m&aacute;s me gustaba, Felipe, pero no lo hicimos, en ese momento, sino varios a&ntilde;os despu&eacute;s y lo cont&eacute; en el primer relato de esta serie. Tambi&eacute;n relat&eacute; en la segunda parte c&oacute;mo cog&iacute; a&ntilde;os despu&eacute;s con Soto, un compa&ntilde;ero muy t&iacute;mido que me gustaba mucho y en la &eacute;poca de estudiantes. En la tercera parte relat&eacute; mi encuentro con Otilio, &ldquo;El Geronte&rdquo;.<\/p>\n<p>Un caso m&aacute;s, y con esto termino la serie de mis aventuras con los compa&ntilde;eros de la prepa, fue el m&aacute;s c&oacute;mico, pues se trat&oacute; de Pepe Silva, el m&aacute;s peque&ntilde;o de estatura, del sal&oacute;n. Todos cant&aacute;bamos &ldquo;Fuiste a Acapulco&rdquo; una rola de moda y me tom&oacute; de la mano diciendo &ldquo;Ven conmigo, Tita&rdquo;. Lo vi decidido y re&iacute; antes de preguntarle &ldquo;&iquest;Para qu&eacute;?&rdquo;. Simplemente me jal&oacute; de la mano y mascull&oacute; algo. Algunos de mis compa&ntilde;eros gritaron algo burl&aacute;ndose de ambos. &ldquo;A menos que seas &ldquo;Pepito&rdquo; el de los cuentos, no sabr&aacute;s qu&eacute; hacer con ella&rdquo;, dijo otra. &ldquo;&iexcl;Te vas a ahogar, las tiene muy grandes!&rdquo;, grit&oacute; uno m&aacute;s de quienes ya me hab&iacute;an chupado el pecho. Entre las risas de mis amigos nos fuimos tomados de la mano.<\/p>\n<p>&ndash;Eres la m&aacute;s bonita de todo el grupo, y de la prepa &ndash;dijo sin soltarme de la mano&ndash;. Quiero darte un beso &ndash;expres&oacute;, abraz&aacute;ndome.<\/p>\n<p>En la boca o aqu&iacute;, dije extrayendo una teta de mis ropas. Su cara se encendi&oacute; y abri&oacute; la boca; con las dos manos agarr&oacute; mi chiche y la mam&oacute; un buen tiempo. &ldquo;Ahora en la boca&rdquo;, dije, y lo bes&eacute; tomando su pene erguido al meter mi mano por la cintura de su pantal&oacute;n. El beso dur&oacute; lo suficiente para que, con las caricias de mi pulgar en su glande distribuyendo el abundante presemen, el eyaculara. Saqu&eacute; mi mano y se la ofrec&iacute; llena de semen para que me la limpiara con su lengua, pero &eacute;l se qued&oacute; asombrado. Me chup&eacute; la mano y le di un beso &ldquo;Sabes rico, mira&hellip;&rdquo; le dije. Me bes&oacute; y luego ambos lamimos mi mano hasta dejarla limpia. Regresamos con el grupo. &ldquo;&iquest;Tan r&aacute;pido?, &iexcl;S&iacute; que es precoz!&rdquo; dijo alguien y todos se rieron y se burlaron, m&aacute;s cuando Pepe Silva se puso colorado. Yo solo sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Pues s&iacute;, Pepe se qued&oacute; con ganas y a m&iacute; me pareci&oacute; muy divertida mi actuaci&oacute;n al jugar as&iacute; con &eacute;l y por lo que lo bromearon. Pero el destino nos da m&aacute;s sorpresas&hellip;<\/p>\n<p>Varios a&ntilde;os despu&eacute;s, yo estaba viendo algunos discos en una la zona de casetes y vinilos de una conocida librer&iacute;a adonde hab&iacute;a acudido para comprar un disco para mis hijos. Mientras los ve&iacute;a, yo esperaba a una de las dependientes a quien le hab&iacute;a pedido &ldquo;Los m&uacute;sicos ambulantes&rdquo;. Cuando ella lleg&oacute;, me lo entreg&oacute; ya dentro de una bolsa que ten&iacute;a &eacute;se y otro disco m&aacute;s, adem&aacute;s me dio el comprobante de pago, dici&eacute;ndome &ldquo;Ya est&aacute;n pagados&rdquo;.<\/p>\n<p>&ndash;Yo s&oacute;lo le ped&iacute; uno, adem&aacute;s, a&uacute;n no lo pago &ndash;se&ntilde;al&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Pero yo ya los pagu&eacute; &ndash;me dijo, atr&aacute;s de m&iacute;, una voz varonil que parec&iacute;a a la de un locutor de radio UNAM, o de Radio Educaci&oacute;n. Lo vi, guapo, fornido, alto, bien vestido, rasurado y peinado, pero no lo reconoc&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;No te acuerdas de m&iacute;? &ndash;pregunt&oacute; y extrajo de la bolsa un LP de los Apson con el t&iacute;tulo &ldquo;Fuiste a Acapulco&rdquo;&ndash;. Soy Pepe Silva, y esa canci&oacute;n qued&oacute; pegada a mi historia.<\/p>\n<p>En ese momento entend&iacute; qui&eacute;n era el sujeto y record&eacute; a aquel joven lampi&ntilde;o ahora convertido en un rico melocot&oacute;n que daban ganas de encuerarlo en ese momento. &ldquo;&iexcl;No puede ser! &iexcl;C&oacute;mo has crecido y qu&eacute; guapo est&aacute;s!&rdquo;, exclam&eacute; y lo abrac&eacute;. &Eacute;l tambi&eacute;n me abraz&oacute;. &ldquo;&iquest;Tienes tiempo de platicar?, me gustar&iacute;a recordar lo nuestro&rdquo;, me dijo con voz melosa. &ldquo;S&iacute;, a m&iacute; tambi&eacute;n&rdquo; dije y, tomados de la mano, subimos a la cafeter&iacute;a de all&iacute; para actualizarnos.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;T&uacute; s&oacute;lo jugaste conmigo o sentiste algo m&aacute;s? &ndash;me solt&oacute;, cambiando la pl&aacute;tica.<\/p>\n<p>&ndash;&Eacute;ramos muy j&oacute;venes, y t&uacute; m&aacute;s&hellip; &ndash;dije a manera de disculpa.<\/p>\n<p>&ndash;Los muchachos dec&iacute;an que s&oacute;lo te gustaba jugar con nosotros para calentarnos. &iquest;Hiciste el amor con alguno de ellos? &ndash;pregunt&oacute; directo.<\/p>\n<p>&ndash;En esa &eacute;poca, no &ndash;contest&eacute; ambiguamente, pero para entonces ya me hab&iacute;a tirado a dos de los compa&ntilde;eros y no le iba a decir a qui&eacute;nes.<\/p>\n<p>&ndash;Contigo, con la m&aacute;s hermosa y tetona de la prepa, tuve la primera experiencia sexual de mi vida. &iexcl;Me marcaste! Te he tenido recurrentemente en mis sue&ntilde;os, pero ahora que te veo m&aacute;s hermosa que antes, quiero pedirte que sosiegues mis ganas de ti, &iquest;Habr&aacute; oportunidad? &ndash;espet&oacute; enf&aacute;ticamente, sin trabas ni vueltas, pero muy seguro de lo atractivo que &eacute;l era para m&iacute; en ese momento. Lo mir&eacute;, le acarici&eacute; su rostro cargado de indagaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, pero tiene que ser ahora, y antes de las siete &ndash;precis&eacute;, recordando que mi hermana cuidaba a los ni&ntilde;os mientras yo sal&iacute;a de compras.<\/p>\n<p>No dijo m&aacute;s, me tom&oacute; de la mano y abrazados fuimos a recoger su auto. No me pregunt&oacute; m&aacute;s. Pero en ese momento record&eacute; que me esperaba Eduardo, mi amante, en su departamento. &ldquo;Ni modo, pero a este rorro yo me lo tiro&rdquo; me dije a m&iacute; misma. Nos subimos al auto y fue al mismo hotel, a la salida de la carretera vieja a Cuernavaca, al que cotidianamente me llevaba Felipe, el primero de los compa&ntilde;eros de la Tropa Loca que me hab&iacute;a tirado y que durante a&ntilde;os seguimos haciendo lo mismo. Como casualidad, no s&oacute;lo fue el hotel, sino que la primera vez con Felipe, tambi&eacute;n dej&eacute; plantado a Eduardo.<\/p>\n<p>En el hotel, sin m&aacute;s pre&aacute;mbulo que un beso, Pepe me comenz&oacute; a desvestir y yo hice lo mismo con &eacute;l. Me encant&oacute; el cuerpazo musculoso y marcado en los m&uacute;sculos, el cual acarici&eacute; y bes&eacute; a mi antojo mientras yo me dejaba llevar por sus caricias.<\/p>\n<p>Me carg&oacute; de pie y me subi&oacute; hasta llevar mi pubis a su boca. Yo re&iacute;a y le suplicaba que me bajara pues podr&iacute;amos caer. &ldquo;No, Tita, ahora la peque&ntilde;ita eres t&uacute;&rdquo; dijo y me sac&oacute; el primer orgasmo con su lengua. Luego me deposit&oacute; en la cama y se acomod&oacute; para hacer el 69, sac&aacute;ndome m&aacute;s orgasmos. Yo lam&iacute;a y chupaba su miembro, me colocaba sus enormes huevos en la barba y en el cuello mientras se la mamaba. Recuerdo que yo gritaba con tanta lengua que &eacute;l me daba y escuchaba c&oacute;mo tragaba Pepe el abundante flujo que me provocaban las caricias de su boca al meterla muy adentro de la vagina y las chupadas de cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>Descans&eacute; un poco, acariciando el vello de su pecho y lami&eacute;ndole los pezones. Pepe me acariciaba las chiches, jugaba con ellas movi&eacute;ndolas hacia el centro de mi cuerpo y luego las soltaba para que la gravedad hiciera que cayeran y rebotaran, &eacute;l las ve&iacute;a y sonre&iacute;a.<\/p>\n<p>Se sent&oacute; en la cama y, como si fuera una mu&ntilde;eca de trapo, me carg&oacute; para quedar yo sentada en su miembro, sin penetrarme. Me movi&oacute; asi&eacute;ndome de las tetas resbalando su pene en mi inundada raja, el cual ve&iacute;a salir y ocultarse en mi pelambre. Volte&eacute; mi cara para besarlo y sent&iacute; cuando entr&oacute; su tranca en mi vagina, continu&oacute; con el movimiento, resbal&aacute;ndome de arriba abajo hasta que me vine otra vez, volviendo a gritar.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; reposar, con su miembro tieso adentro de m&iacute;. Me pidi&oacute; que me pusiera en cuatro y me cogi&oacute; de perrito, con mucho br&iacute;o sac&aacute;ndome un tren de orgasmos hasta quedar exhausta. qued&eacute; con la cara en la cama, sollozando y soltando l&aacute;grimas, pero las nalgas en vilo porque me deten&iacute;a con sus manazas de la cintura. Sent&iacute;a palpitar su verga dentro de m&iacute; y pensaba &ldquo;&iexcl;Hasta cu&aacute;ndo se ir&aacute; a venir este mu&ntilde;eco!&rdquo;, pero la mu&ntilde;eca era yo&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Ya no aguanto m&aacute;s, Pepe, d&eacute;jame descansar &ndash;le supliqu&eacute; d&eacute;bilmente.<\/p>\n<p>Se sali&oacute; de m&iacute; y qued&eacute; acostada bocabajo.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Sigues siendo muy bella! y tienes las chiches m&aacute;s grandes &ndash;dijo acarici&aacute;ndome lo que de ellas sal&iacute;a de mis costados. Me cubri&oacute; la espalda y las nalgas de besos. Me abri&oacute; las piernas y se puso a saborear el flujo que me sal&iacute;a. Lami&oacute; el perin&eacute; y su lengua lleg&oacute; a mi ano. Meti&oacute; la punta de su &aacute;pice lingual varias veces. Pens&eacute; que quer&iacute;a cogerme por el culo. &ldquo;No se te vaya a ocurrir met&eacute;rmelo por all&iacute;&rdquo;, le dije sin moverme ni abrir los ojos. Me lami&oacute; las nalgas y la espalda, tambi&eacute;n la lengua recorri&oacute; la parte sobresaliente de mi busto. Dorm&iacute; un poco mientras &eacute;l me contemplaba y acariciaba las piernas.<\/p>\n<p>Por &uacute;ltimo, cuando dieron las seis. me puso bocarriba, me chup&oacute; las tetas mientras me abr&iacute;a las piernas y, sin despegar la boca de ellas, me penetr&oacute;. Se movi&oacute; hasta venirse, yo ya no pod&iacute;a sentir orgasmos, pero me dejaba hacer el amor a su gusto. Sent&iacute; el calor de su venida, abundante y dej&oacute; caer por unos instantes sus casi cien kilos sobre mi cuerpo. Se coloc&oacute; para acostarse a mi lado y mir&eacute; un hilo blanco desde mi vagina hasta su pene. No lo pens&eacute; dos veces, me incorpor&eacute; para mam&aacute;rselo y exprimirle lo que pudiera haberse quedado en cuerpo de su falo. Luego lo bes&eacute;. &ldquo;&iquest;Verdad que sabe rico&hellip;?&rdquo;, le dije recordando la vez que probamos su semen.<\/p>\n<p>Pepe y yo cogimos y chupamos muy rico, &eacute;l eyacul&oacute; hasta que el tiempo de concluir se agotaba. Disfrut&eacute; a ese roperote de voz c&aacute;lida y envolvente quien me trat&oacute; con ternura. Nos vestimos, sin ba&ntilde;arnos, ya no hab&iacute;a tiempo para m&aacute;s.<\/p>\n<p>Me dej&oacute; a una cuadra de mi casa, pero no nos intercambiamos n&uacute;meros telef&oacute;nicos, ni quedamos en volver a vernos. Me dio gusto saldar esa deuda con amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ya cont&eacute; que varios compa&ntilde;eros del grupo de tercero de prepa nos junt&aacute;bamos para salir de paseo o ir a las fiestas. Mi novio, Sa&uacute;l, no formaba parte de esta bolita porque &eacute;l estudiaba ya su licenciatura. Precisamente en estos paseos, despu&eacute;s de las fiestas, era donde se daba la parte sexual. En los paseos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2603,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-41972","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41972","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2603"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41972"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41972\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41972"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41972"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41972"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}