{"id":42043,"date":"2023-05-22T22:00:00","date_gmt":"2023-05-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-22T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-22T22:00:00","slug":"raquel-pierde-los-tapujos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/raquel-pierde-los-tapujos\/","title":{"rendered":"Raquel pierde los tapujos"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42043\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Raquel era diferente a Silvia en cuesti&oacute;n de sumisi&oacute;n en el acto sexual. Ella le gustaba que le informara de ante mano algo nuevo que &iacute;bamos a explorar. Silvia era m&aacute;s simple, ella se entregaba toda. Raquel me cit&oacute; en su casa el s&aacute;bado por la tarde, su hija Karla, se hab&iacute;a ido con amigas de la universidad a otra ciudad y no volv&iacute;a hasta el viernes. Raquel no sospechaba que Karla haya sido la &ldquo;otra&rdquo; que estuvo presente en la &uacute;ltima sesi&oacute;n de sexo, as&iacute; que la relaci&oacute;n de madre e hija era normal a pesar que la chica comenz&oacute; a estar m&aacute;s fuera de casa en sus d&iacute;as libres. Por su parte Karla, no sab&iacute;a qu&eacute; hacer cuando las dos estaban juntas en casa y estaba casi segura que su madre sospechaba algo.<\/p>\n<p>La soledad, los celos y el tiempo de sobra hizo a Raquel llamar a H&eacute;ctor para pasar un tiempo juntos. Ella siempre tuvo reparos de estar con &eacute;l por ser amigo de la familia. Pero con &eacute;l, ella hab&iacute;a despertado su apetito sexual, volviendo a sentirse mujer sin importar las perversiones que hac&iacute;an juntos. Un sentimiento de culpa le invad&iacute;a despu&eacute;s de estar juntos, porque su madrecita que estaba en el cielo que vaya a pensar. Y no solo eso, que pasar&iacute;a si la gente, sus conocidas, se enteraran que le gustaba que la cogieran por el culo. Al mismo tiempo, muy dentro de su ser, le picaba la lengua cont&aacute;rselo a una &iacute;ntima amiga para darle celos.<\/p>\n<p>Su joven amante lleg&oacute; a la hora pactada, 2 pm. Introdujo su auto en el garaje de la casa, abri&oacute; la puerta y se fue al ba&ntilde;o a ducharse. A H&eacute;ctor siempre le gustaba ba&ntilde;arse antes de tener sexo, o ven&iacute;a ya limpio duch&aacute;ndose antes. Esto no fue nada extra&ntilde;o para Raquel que lo esperaba de rodillas en el piso, con el vientre sobre el colch&oacute;n al pie de la cama. Solo vistiendo un calz&oacute;n blanco, estilo dental que cubr&iacute;a su cuerpo.<\/p>\n<p>Su cuerpo se puso r&iacute;gido por saber lo que se ven&iacute;a al escuchar pasos en la sala, ya se lo hab&iacute;a dicho a H&eacute;ctor que es lo que ella quer&iacute;a. Raquel se sent&iacute;a sucia de todas esas ideas morbosas, pervertidas y pecaminosas que rondaban en su mente. Necesitaba un hombre que la corrigiera, que la haga sentir mujer, rompiendo con todas esas barreras cucufatas con la que hab&iacute;a crecido. Y quien mejor que H&eacute;ctor, un hombre m&aacute;s joven, con mucha vitalidad y del cual siempre ella admir&oacute; y secretamente se enamor&oacute; muchos a&ntilde;os atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Las nalgadas comenzaron en los dos cachetes, su culo se enrojec&iacute;a y ella gritaba r&iacute;gidamente aguantando el dolor, como si golpease el dedo me&ntilde;ique del pie a cada rato. Era el mismo sonido que emit&iacute;a cuando se la cog&iacute;an por el culo. Por momentos soltaba gritos muy femeninos cuando ya no resist&iacute;a m&aacute;s el dolor y el placer. Mov&iacute;a el culo para arriba al sentir el aire que empujaba la mano castigadora, estaba rojo de placer. H&eacute;ctor la agarr&oacute; de sus cabellos ondulados y jalando para atr&aacute;s, las nalgadas se intensificaron hasta hacerla gritar sin control.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente le apart&oacute; el hilo del calz&oacute;n para entrar completamente en ella, mojada del placer. Con una mano apoyando todo su peso sobre cuello, Raquel era asfixiaba mientras sus gemidos sordos llenaban a ambos de placer. Ojos bien abiertos eran la se&ntilde;al que estaba por desmayarse, H&eacute;ctor la solt&oacute; y cachetadas llov&iacute;an sobre sus mejillas. Raquel jadeaba del placer, casi llegando al orgasmo. As&iacute; como de r&aacute;pido comenz&oacute;, su amante saco repentinamente su miembro de ella causando que Raquel busque con su mano el pene de H&eacute;ctor para tenerlo otra vez a dentro.<\/p>\n<p>Esta vez H&eacute;ctor no la perdon&oacute; y le dio de alma con sus manos en las nalgas. Raquel trataba de evadirlas moviendo el culo para arriba tratando de pararse, pero su amante la tenia de los pelos bien sujetada sobre el pie de la cama. El castigo no paraba, H&eacute;ctor sudaba, Raquel gritaba. Le abri&oacute; las piernas para darle cachetazos a su vagina, la vieja mostraba su desesperaci&oacute;n mediante gritos que inundaban su casa de dos plantas. Las cachetadas a su vagina eran mojadas, Raquel disfrutaba todos esos est&iacute;mulos, sus gritos la dejaban sin aliento, de pronto todo par&oacute; y pudo tomar un respiro.<\/p>\n<p>H&eacute;ctor alz&oacute; a Raquel para luego tumbarla de espaldas para la cama y en posici&oacute;n &ldquo;G&rdquo;, con sus pantorrillas sobre el hombre de H&eacute;ctor, Raque recib&iacute;a toda su furia. Con ambas manos apoyando todo su peso en sus piernas, su amante la penetraba como nunca. Las propias rodillas de Raquel chocaban con sus hombros, ella se sent&iacute;a que la iba a romper. La artritis y sus dolores se mezclaban con el placer y de hecho el orgasmo que no tardaba en venir. Todo su cuerpo quemaba, sus gigantes pechos se hinchaban y H&eacute;ctor se los apretaba con rabia. Las manos de su amante dejaron de empujar su cuerpo para presionar con una mano su cabeza a la cama y con la otra meterle dos dedos a su boca. Raquel sent&iacute;a candela pura y no quer&iacute;a parar hasta el orgasmo as&iacute; que ella misma se agarraba las piernas para tener a H&eacute;ctor todo adentro. Los gritos se entrecortaron, Raquel sinti&oacute; una explosi&oacute;n dentro de que hizo temblar su cuerpo, abrir su boca y mirando hacia arriba se vino&hellip;<\/p>\n<p>H&eacute;ctor se retir&oacute; de ella para verla como se sacud&iacute;a lentamente sobre la cama, agarrando sus propias piernas como si tuviese 40 de fiebre. Raquel tembl&oacute; por unos minutos, se sinti&oacute; m&aacute;s mojada de lo normal, ella hab&iacute;a hecho &ldquo;squirting&rdquo;. Se sinti&oacute; como una chica de 20 y esas de videos porno que ve&iacute;a en sus solitarias noches.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s del temblor, H&eacute;ctor posicion&oacute; a Raquel en cuatro patas sobre la cama y con la cabeza sobre edred&oacute;n mojado con sus jugos. Con el cintur&oacute;n de sus pantalones, H&eacute;ctor azot&oacute; a la tetona varias veces. Su cara se embarraba en las colchas con cada azote, sus pu&ntilde;os las apretaban las cobijas, sus gritos salvajes era camuflados al morder la cama. Sus nalgas caf&eacute;s pasaron de rosado a rojo, ella recib&iacute;a cada correazo lo mejor que pod&iacute;a, las l&aacute;grimas no faltaron, pero ella no sal&iacute;a de esa posici&oacute;n, con el culo bien arriba recib&iacute;a todo con gusto. Un par de minutos despu&eacute;s, H&eacute;ctor se acerc&oacute; y de los pelos la volteo boca arriba, puso sus huevos sobre la boca de Raquel y ella los lami&oacute; desesperadamente. Y ocurri&oacute; lo impensable para Raquel.<\/p>\n<p>Su amante se corri&oacute; en direcci&oacute;n hacia su cabeza d&aacute;ndole su ano para que se lo lamiera. Las manos de Raquel se levantaron en protesta y con sus ojos cerrados se rehus&oacute; hacerlo. H&eacute;ctor se levant&oacute;, la mir&oacute; fijamente y con dos cachetadas la puso en su sitio para retomar la posici&oacute;n anterior. Le llevo su mano izquierda hacia su pene, y Raquel con los test&iacute;culos en sus ojos, trato de darle el beso negro lo mas que pudo mientras le daba una paja con su mano. H&eacute;ctor no hab&iacute;a hecho con nadie esto, y tenerla en esta posici&oacute;n lo excit&oacute; bastante pero no quer&iacute;a terminar la sesi&oacute;n todav&iacute;a con Raquel. Por el otro lado, la vieja le gusto verlo disfrutar, as&iacute; como ella lo hac&iacute;a cuando se lo com&iacute;an a ella.<\/p>\n<p>A jalones de pelos, el joven puso a la vieja al borde de la cama con el cuello colgando para afuera. Raquel no hab&iacute;a estado en esta posici&oacute;n, aunque todo era casi nuevo para ella en cuesti&oacute;n de sexo, nunca hab&iacute;a experimentado esto. Ella pens&oacute; que iba ser un 69, como antes lo hab&iacute;an hecho de forma tierna, pero no tampoco se esper&oacute; lo que iba a pasar. No deber&iacute;a haberle causado sorpresa, ya que su mensaje fue claro para H&eacute;ctor en el trato acordado. Otra cachetada en su mejilla derecha la despert&oacute; del sue&ntilde;o, y con la cabeza colgando fuera de la cama, recibi&oacute; primero el glande de su hombre y luego m&aacute;s y m&aacute;s su miembro.<\/p>\n<p>Con las tetas apretadas y un dolor intenso en su pecho, Raquel tomaba cada empuje del pene como pod&iacute;a. Su respiraci&oacute;n era agitada, su garganta expresaba placer y des confort al mismo tiempo. Se asfixiaba de tener ese pedazo de carne casi dentro de su garganta en cada metida y sacada. Sus ahora ojos rojos se llenaban de saliva que chorreaban de su boca. H&eacute;ctor no la estaba perdonando, se la met&iacute;a hasta el fondo de su boca, dej&aacute;ndolo por momentos m&aacute;s de 20 segundos y al mismo tiempo le exprim&iacute;a sus grandes tetas mezclando el placer y el dolor al mismo tiempo. Su boca se estiraba, parec&iacute;a romperse pronto. Por momentos parec&iacute;a que iba a vomitar, se tiraba a un lado para zafarse de la posici&oacute;n y poder respirar. Cachetadas le ca&iacute;an despu&eacute;s de este desaire al placer de su macho, para luego repetir las acciones y llenarse de mocos y saliva. Le paso por la cabeza si esto hac&iacute;a con Silvia&hellip;<\/p>\n<p>La boca de H&eacute;ctor fue a la vagina de Raquel, un par de dedos a su ano y con todo el peso sobre ella, H&eacute;ctor bombea su boca como nunca lo hac&iacute;a con sus otros dos orificios. Raquel all&iacute; descubri&oacute; que su a amante le excitaba mucho dominarla de esa forma. Su chucha era lamida, mordida y golpeada mientras su boca recib&iacute;a el castigo mayor. Su cabeza estaba por explotar por tanto abuso, sent&iacute;a los ojos se le sal&iacute;an, sus cabellos rizos estaban embarrados de sudor, saliva y moco. Pensaba que pene le iba entrar hasta el es&oacute;fago y mientras se la dejaba dentro de ella, su amante le tocaba con una mano su garganta para ver hasta donde llegaba su miembro. Raquel no pudo soportar m&aacute;s, en una de esas se zaf&oacute; con las pocas fuerzas que le quedaban y se tumb&oacute; de la cama para sentarse en el piso y toser desesperadamente. Le faltaba el aire, se estaba atorando con tremendo pene en su garganta. No vomit&oacute; de milagro para sorpresa y alegr&iacute;a de ambos amantes. La vieja no ten&iacute;a reflejo nauseoso, algo que la hac&iacute;a diferente a Silvia.<\/p>\n<p>En el piso y sin aliento, tom&oacute; un poco de agua que H&eacute;ctor le brind&oacute; y una vez ya mejor, la sujet&oacute; de los cabellos y la puso en cuatro patas con la cara mirando hacia la c&aacute;mara que estaba filmando el encuentro. Abri&eacute;ndole las nalgas y escupiendo en el ano de Raquel, H&eacute;ctor comenz&oacute; a penetrarla. La tarea no era f&aacute;cil y a falta de lubricador, su amante le &ldquo;lavo&rdquo; la cara con su mano y toda esa saliva recolectada se la unto en su ojete. La gallina vieja estaba apretada, el glande entr&oacute; con mucha dificultad, Raquel se quejaba tras varios intentos. Anteriormente su ano era lubricado y jugueteado con unos dedos antes de recibir verga, esta vez, el trato fue diferente. Con todav&iacute;a esa sangre de tos en la cara, Raquel miraba a la c&aacute;mara con dolor y desesperaci&oacute;n. El glande ya estaba adentro, adicionales escupitajos se agregaron al tronco de su amante. Raquel por un momento bajo la mirada porque el dolor era intenso. De los mechones H&eacute;ctor le levant&oacute; la cabeza para que mirar&aacute; la c&aacute;mara mientras poco a poco comenz&oacute; a meter su miembro hasta que todo estaba dentro del culo de la vieja. Raquel apretaba los dientes y cerraba los ojos.<\/p>\n<p>Repentinamente, H&eacute;ctor sac&oacute; su pene dentro de ella haci&eacute;ndole sentir un ardor en su ano produciendo un grito y un suspir&oacute; que reson&oacute; en el dormitorio. Raquel puso la frente al suelo para sentir el refrescante piso de madera. En eso escucho un sonido, era un consolador de color fucsia de 7 pulgadas que H&eacute;ctor ense&ntilde;o en la c&aacute;mara. No pas&oacute; mucho para met&eacute;rselo dentro de su vagina provocando un rico placer en Raquel. Sus ojos comenzaron a ponerse blancos del placer, un par de escupitajos m&aacute;s, el pene de H&eacute;ctor trataba de entrar otra vez. El placer ahora se combinaba con el dolor que causaba el rompimiento de su culo. El glande entro lentamente, sus gritos eran intensos, dec&iacute;a lisuras y palabras sucias mientras H&eacute;ctor trataba de estar completamente adentro. Sin cond&oacute;n y sin lubricante la completa penetraci&oacute;n tard&oacute; unos minutos. Raquel ahora con los ojos cerrados, y con l&aacute;grimas en los ojos gritaba de placer y dolor al mismo tiempo. Pens&oacute; que su culo iba a explotar. Miraba a los costados con desesperaci&oacute;n buscando ayuda, gritar la varias veces la palabra &ldquo;NO&rdquo; no tuvo efecto.<\/p>\n<p>H&eacute;ctor estaba pose&iacute;do, se la sacaba casi hasta el glande para penetrarla otra vez con mucha fuerza. El amante estaba en su mejor momento f&iacute;sico y lo estaba demostrando ante la c&aacute;mara. Raquel por su parte gritaba desesperadamente, pero no un grito de ni&ntilde;a sino de una mujer en celo. Parec&iacute;a por momentos un burro emitiendo sonidos de su garganta, se tir&oacute; al piso porque sus rodillas flaquearon, H&eacute;ctor no detuvo el ritmo, m&aacute;s bien lo intensific&oacute;. Entrelazando sus pies entre los tobillos de su vieja, H&eacute;ctor la bombeaba en el piso. Ambos cuerpos rebotaban el piso de madera, el sonido mojado de la piel sobre el piso era un condimento especial. Raquel estaba en l&aacute;grimas, mordi&eacute;ndose los dientes y ahora mirando a la c&aacute;mara con los ojos cerrados luego de que H&eacute;ctor le levantara su cara para que la vean. Con la lengua en su o&iacute;do de Raquel, un est&iacute;mulo que funcionaba maravillas con su amante, Raquel comenz&oacute; a temblar de placer mientras sus dos orificios estaban llenos. Una mirada de H&eacute;ctor y una peque&ntilde;a sonrisa delataban su intenci&oacute;n frente a la c&aacute;mara.<\/p>\n<p>Raquel no sab&iacute;a c&oacute;mo estaba resistiendo el abuso, la estaban rompiendo, sus senos eran apachurrados contra el piso, su chucha estaba rellena, as&iacute; como su ano, la cadera la ten&iacute;a a morir y pensaba que algo se le iba a descolgar adem&aacute;s de su ano. Con las dos manos, su rostro fue puesto en el suelo, H&eacute;ctor estaba por venirse y lo hizo casi simult&aacute;neamente con Raquel. Ella pudo contar al menos 3 orgasmos mientras estaba tirada como un objeto sexual. Mientras su ano era llenado de semen, sus cabellos eran jalados para atr&aacute;s como si fuera un caballo. La admiraci&oacute;n de su amante fue expresada con un par de cachetadas en su mejilla izquierda. Raquel sent&iacute;a como el miembro de su amante disminu&iacute;a de tama&ntilde;o dentro de ella.<\/p>\n<p>Karla estaba disgustada de que su mam&aacute; sea una puta y de que se deje tratar as&iacute;. Durante todo el video quiso cerrar la laptop y salir corriendo. Por alguna raz&oacute;n no lo hizo, sus calzones estaban mojados y sus pezones duros. No le encontr&oacute; explicaci&oacute;n a lo que sent&iacute;a, entre el dolor de ver a su madre y su propio placer al verla. En su mente, no culpaba a H&eacute;ctor por haberla hecho testigo a esto ya que este le pregunto antes si quer&iacute;a vero, as&iacute; que decisi&oacute;n fue de ella misma.<\/p>\n<p>La imagen se cort&oacute; justo cuando su madre toda lagrimosa, mir&oacute; a la c&aacute;mara despu&eacute;s de quedarse tirada en el piso del dormitorio. La imagen siguiente, dejo a Karla at&oacute;nita. Raquel aparece bebiendo semen en un vaso de vidrio. Karla no pod&iacute;a creerlo&hellip; &iquest;Eso era el semen de su propio ano?<\/p>\n<p>La chica volvi&oacute; a su tel&eacute;fono para ver el texto de H&eacute;ctor. El video fue hace 3 meses, ahora su madre se iba a ir fuera del pa&iacute;s para visitar familiares y hab&iacute;a dejado encargado a su amante de regar sus plantas. H&eacute;ctor le dejo las fechas y horas en la cual iba estar en su casa de ambas, Karla y Raquel. Ahora todo depend&iacute;a en Karla si deseaba pasar por casa para estar con H&eacute;ctor y as&iacute; ella tambi&eacute;n experimentar el placer que su puta madre disfrutaba con &eacute;l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Raquel era diferente a Silvia en cuesti&oacute;n de sumisi&oacute;n en el acto sexual. Ella le gustaba que le informara de ante mano algo nuevo que &iacute;bamos a explorar. Silvia era m&aacute;s simple, ella se entregaba toda. 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