{"id":42052,"date":"2023-05-23T22:00:00","date_gmt":"2023-05-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-23T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-23T22:00:00","slug":"infiel-por-mi-culpa-puta-por-obligacion-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/infiel-por-mi-culpa-puta-por-obligacion-10\/","title":{"rendered":"Infiel por mi culpa. Puta por obligaci\u00f3n (10)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42052\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Debo admitir que verla con esa actitud tan resuelta, tomando decisiones sin contar conmigo, me record&oacute; a la mujer que convivi&oacute; junto a m&iacute; los &uacute;ltimos meses, generando en mi interior un conflicto de sentimientos y sensaciones diversas que ten&iacute;a que saber disimular y contener.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;&iexcl;Pero qu&eacute; estupideces estas diciendo, Melissa!? Para m&aacute;s l&iacute;os, mejor quedarme con el que tengo. &iexcl;Que me basta y me sobra! &mdash;Le respondo con toda la intenci&oacute;n de calmar el hambre de sus celos y sigui&eacute;ndola dos pasos por detr&aacute;s, con verdaderas ganas de sentarme a beber algo frio.<\/p>\n<p>&mdash;Pues no se Camilo, eres hombre y comprendo tus necesidades. Que no te puedas aguantar sin&hellip; &ndash;Con mi dedo &iacute;ndice saliendo y entrando por el hueco del pu&ntilde;o casi cerrado de mi otra mano, le hago el gesto de culear. &ndash; Han sido muchos meses y es apenas entendible que necesites desfogar tus ganas. &mdash;Le digo mir&aacute;ndolo fijamente, sin temor a su reacci&oacute;n, y luego me enciendo un cigarrillo.<\/p>\n<p>&mdash;Pues estas muy equivocada. No todos los hombres estamos cortados por la misma tijera. Al menos yo no he sentido la urgencia de meter mi pene en cualquier hoyo, por m&aacute;s bueno y virgen que se encuentre. No soy as&iacute; y eso, Melissa, es algo de lo cual deber&iacute;as de tener muy en claro, con todos los a&ntilde;os que llevas de conocerme. &mdash;Le respondo subiendo el tono de mi voz, un tanto indignado la verdad.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute;, pero como todos cambiamos pues yo&hellip; &iexcl;Sinceramente lo comprender&iacute;a! &iquest;S&iacute; me entiendes? No te enfades, please. &mdash;Le contesto tranquila.<\/p>\n<p>&mdash;Claro. &iexcl;Como el que las hace se las imagina! Pero yo Melissa, sigo siendo el mismo rom&aacute;ntico y tradicional de siempre. &mdash;Refuto su arcaica idea, dej&aacute;ndole muy en claro que no soy como los dem&aacute;s.<\/p>\n<p>&mdash;Uhum, por supuesto. &iexcl;Y eso lo aprend&iacute; de ti! La conquista para ti, es lo m&aacute;s divertido e interesante al iniciar una relaci&oacute;n, antes de llegar a&hellip; En fin, dej&eacute;moslo ah&iacute;, que intuyo para d&oacute;nde quieres ir y yo Camilo, no quiero pelearme m&aacute;s contigo. &mdash;Y veo al musculoso cantinero acercarse a nuestra mesa.<\/p>\n<p>&mdash;Aqu&iacute; est&aacute;n sus cervezas bien fr&iacute;as. &iexcl;Espero que pasen un rato agradable! Si usted necesita algo m&aacute;s, no dude en ped&iacute;rmelo, Melissa. &mdash;Y el moreno cantinero me obsequia una mirada picara, acompa&ntilde;&aacute;ndola de su amplia sonrisa, con esa expresi&oacute;n en su rostro de&#8230; &iexcl;Te quiero comer, enterita!<\/p>\n<p>&mdash;Gracias, Dushi querido. Ehhh, no recuerdo tu nombre. &mdash;Le pregunto.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Es por qu&eacute; no quiso averiguarlo! &mdash;Me responde inclin&aacute;ndose un poco hacia m&iacute;, flexionando r&iacute;tmicamente sus fuertes pectorales. &iexcl;Pavone&aacute;ndose!<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Si, si!&hellip; Jajaja, lo lamento es que soy a veces muy despistada y t&uacute; eres lindo pero ego&iacute;sta. &mdash;Le digo a son de broma, logrando sacarle una carcajada.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Jajaja! Mi nombre es&hellip; &mdash;Me responde a medias pues Camilo lo interrumpe con elegancia.<\/p>\n<p>&mdash;Yo dir&iacute;a que no es por ser ego&iacute;sta, sino m&aacute;s bien un hombre prudente. No es as&iacute;, &iquest;Andrew? Mira, te presento a mi esposa y su nombre pues&hellip; Ya te lo memorizaste. Y muchas gracias por tu atenci&oacute;n. &mdash;Termino la amigable charla, observando como Mariana me mira con cierta intriga y de paso le entrega al cantinero dos billetes de veinte d&oacute;lares. &iquest;Tanto?<\/p>\n<p>&mdash;Deja el cambio para ti. &iexcl;Ahh!, y por favor podr&iacute;as bajarle un poco al volumen de ese televisor. &ndash;Le se&ntilde;alo el aparato que est&aacute; a mi izquierda. &ndash; No s&eacute; cu&aacute;l sea la importancia del partido de futbol de hoy, pero creo que el que est&eacute; interesado en verlo, lo puede observar en alguna de las otras pantallas. &iquest;No crees, Andrew?<\/p>\n<p>&mdash;Por supuesto, no hay problema se&ntilde;ora Melissa. &mdash;Me responde ya m&aacute;s serio, cohibido por la presencia de&hellip; &iquest;Mi esposo? &mdash;Y pensando en esto, bebo un poco de cerveza, pero me atraganto por la risa y sin poderlo evitar, escupo un chorro encima de la mesa, alcanzando a Camilo.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y ahora qu&eacute;&hellip;? &mdash;Le pregunto mientras observo como se lleva la mano a la boca, con los p&oacute;mulos inflados despu&eacute;s de beber, en un vano intento por no escupir el trago. No puede y como si fuese una manguera perforada, se le escapa y me alcanza a salpicar de cerveza.<\/p>\n<p>&mdash;Lo&hellip;Lo siento, Camilo. De verdad, fue sin querer. &mdash;Y de mi bolso tomo el paquete de pa&ntilde;uelos faciales y le alcanzo varios, pues con las dos servilletas que nos dej&oacute; el cantinero, no le alcanza para limpiarse bien su camisa nueva.<\/p>\n<p>&mdash;Okey, okey. Tranquila, que tampoco fue para tanto. Ahora s&iacute;, &iquest;qu&eacute; te pareci&oacute; tan gracioso? &mdash;Le pregunto mientras termino por limpiar mi camisa y un poco el rastro de cerveza en la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;Pues que te dijera, &iexcl;esposito m&iacute;o!&hellip; &iexcl;Jajaja! Que se te da bien eso de espantar los moscos que se me acercan. &iexcl;Jejeje! &mdash;Si siente celos, &ndash;pienso&ndash; es porque existe una luz de esperanza todav&iacute;a. Aunque yo la vea tan solo como una tenue chispita, brillando en esta oscuridad.<\/p>\n<p>&mdash;No es eso. Es que&hellip; Pues nada, que seg&uacute;n los papeles aun somos marido y mujer. En fin Melissa, &iquest;ser&aacute; que ya puedes continuar? &mdash;Le digo y despu&eacute;s le pego un buen sorbo a mi cerveza, un poco avergonzado.<\/p>\n<p>&mdash;Te preguntaras porque yo, teniendo toda mi vida tan perfecta y arreglada, hice lo que hice. &iquest;No es as&iacute;? &iquest;&iexcl;Esposo m&iacute;o!? &mdash;Le digo a Camilo sin poder evitar la risa y noto como tuerce la boca, blanquea los ojos como dici&eacute;ndome&hellip; &iquest;Hasta cu&aacute;ndo vas a seguir mof&aacute;ndote con eso?<\/p>\n<p>&mdash;Me he preguntado, cu&aacute;les fueron los motivos para que terminaras enredada con ese tipo. Es que no me cabe en la cabeza que volvieras a enamorarte de la copia al carb&oacute;n del abusador de tu ex novio. Por qu&eacute; ese hijueputa engre&iacute;do, &iexcl;esposita m&iacute;a!, es m&aacute;s de lo mismo. &mdash;Y Mariana manteniendo la compostura e incluso dejando en sus labios una medio sonrisa, me contesta&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;No fue buscando amor, si es lo que te parece, pues ese ya lo ten&iacute;a contigo. Lo tengo en mi hijo, con mi familia y el cari&ntilde;o de algunas amistades. No, no fue ese el motivo, Camilo. &iquest;Para sentirme hermosa y deseada? Pues tampoco, ya que bonita siempre me he sentido, y deseada tambien. Muchas miradas y piropos en la calle me han lanzado, m&aacute;s de uno se ha tropezado por voltear a mirarme el culo, y te consta.<\/p>\n<p>&mdash;Entonces Melissa&hellip; &iquest;Que hice mal y porque te perd&iacute;? &mdash;Le pregunto antes de llevarme a la boca un cigarrillo y encenderlo.<\/p>\n<p>&mdash;Yo tuve la culpa, tu ninguna. Eso quiero que te quede claro. &iexcl;Ahh! Y Camilo, nunca me perdiste. Yo me desvi&eacute; bastante, que es distinto. &mdash;Y suspiro.<\/p>\n<p>&mdash;Cre&iacute; que nos entend&iacute;amos bien, en todo y&hellip; &iexcl;Que eras feliz conmigo y te daba buen sexo! O eso es lo que yo entend&iacute;a. &mdash;La bulla de los clientes por un gol italiano, detienen por segundos su respuesta.<\/p>\n<p>&mdash;Eso tampoco me motiv&oacute;. Lo que pas&oacute; con Jose Ignacio no fueron ganas de sexo por fuera de mi casa. Eres m&aacute;s hombre que &eacute;l. &iquest;Me entiendes? Mira cielo, ni la tiene m&aacute;s larga ni m&aacute;s gruesa, mucho menos es mejor amante que t&uacute;. De hecho yo&hellip; &iexcl;Yo le ense&ntilde;&eacute; algunas cosas que aprend&iacute; contigo y otras que le&iacute; por ah&iacute;! Tuve relaciones, s&iacute;, varias pero&hellip; No me provey&oacute; de orgasmos tan rom&aacute;nticos e intensos como los que he sentido contigo, pero si me vine algunas veces con &eacute;l, obviamente. El placer me lo consegu&iacute; yo misma someti&eacute;ndolo a mis caprichos, y no simplemente por el sexo, aunque ese fuera precisamente el cebo&hellip; &iexcl;Pufff!<\/p>\n<p>Mariana se ha quedado callada y pensativa, fumando. &iquest;A&ntilde;or&aacute;ndolo? Aspira suave y lento, tan er&oacute;ticamente sensual como pocas mujeres saben hacerlo, prolongando milim&eacute;tricamente sus labios; manteni&eacute;ndolo dentro de la calidez de su boca un rato para ingresarlo m&aacute;s profundo a su interior y luego disfrutando al exhalarlo en c&aacute;mara lenta, extendiendo la condensada humareda, form&aacute;ndose en la atmosfera un anillo que va creciendo y por dentro de aquella circunferencia, &ndash;meditando&ndash; logra hacer pasar varios anillos m&aacute;s y todo en frente de mi&hellip; &iexcl;Jugando! Maldita sea, no s&eacute; a qu&eacute; atenerme con ella. Me niega que el sexo conmigo fuera el problema, y entonces yo no s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Fue por mis ganas de vivir otra vida, cortar mi rutinario y privilegiado estilo de vida, del cual te lo aseguro, nunca pretend&iacute; alejarte; de hecho por eso la idea de Fadia y del hijueputa de tu amigo Eduardo, me pareci&oacute; peligrosa pero genial. Fue mi decisi&oacute;n y las circunstancias o las personas que nos fueron rodeando, las que me llevaron a&hellip; &iexcl;Hacerlo! &mdash;Observo un gesto de seriedad en la cara de mi esposo, con su postura recta, bien apoyado contra el espaldar de la silla y con los brazos cruzados, el pucho en medio de sus labios, subi&eacute;ndolo un poco y baj&aacute;ndolo despu&eacute;s, nervioso s&iacute;, pero prest&aacute;ndome mucha atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>La mujer que est&aacute; aqu&iacute; sentada en la mesa, dista mucho de aquella que sin ser sumisa, me rend&iacute;a explicaciones sin que yo se lo pidiera. Como amaba de Mariana, el que me incluyera para cualquier decisi&oacute;n que fuera a tomar, por rid&iacute;cula que fuera&hellip; &laquo; &iquest;C&oacute;mo me queda esta blusa, amor? &raquo;, me dec&iacute;a despu&eacute;s de llegar de sus compras. &iexcl;Pero sin ella puesta! Con los dos brazos estirados a la izquierda y colgando por las hombreras desde sus dedos, esa prenda por muleta, cual si fuera ella la mejor torera azuzando a la bestia, en el centro de nuestra alcoba. Mariana con su esbelto torso desnudo, de suave piel blanca, incit&aacute;ndome a embestirla por un lado a la altura de su seno izquierdo y posteriormente para el otro, con los pezones empitonados por el deseo; risue&ntilde;a y picara, atray&eacute;ndome para comenzar la faena, como ahora lo hace con sus recuerdos, llev&aacute;ndome de aqu&iacute; para alla&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Andrew! &iquest;Se te olvid&oacute; o qu&eacute;? &mdash;Le grita exigente, logrando sobresaltarme, y preciso cuando me voy a girar, veo c&oacute;mo se silencia el televisor, la pantalla se ennegrece y Mariana triunfadora, se sonr&iacute;e rejuvenecida y posteriormente, estira los labios formando un carnoso punto rosa, que luego deja escapar el sonido de un beso lanzado hacia &eacute;l y que suena a ficticia gratitud, casi roz&aacute;ndome el cart&iacute;lago de la oreja izquierda. &iquest;En venganza por el que me envi&oacute; Maureen?<\/p>\n<p>&mdash;Gracias Dushi, querido. &iexcl;Por favor nos traes otras dos! Es que estas no van a darnos ni un brinco. &mdash; De nuevo le gui&ntilde;a el ojo y yo d&aacute;ndole la espalda, sin poder girarme para no darle la impresi&oacute;n a Mariana de que empieza a molestarme con sus provocadores devaneos, y mucho menos que me siento algo celoso; pero me imagino el rostro conquistador del cantinero, &ndash;feliz y dichoso&ndash; suponiendo que ha captado la atenci&oacute;n de mi esposa y de paso burl&aacute;ndose de m&iacute;.<\/p>\n<p>La observo tan bella como antes, como siempre lo ha sido para m&iacute;. Distinta en su car&aacute;cter y&hellip; &iquest;Tan espont&aacute;nea e intr&eacute;pida? Sabe qui&eacute;n es, como la ven los dem&aacute;s y las armas corporales y gestuales que tiene para mostrar. &iexcl;Ahora se hace notar y sentir! No puedo negar que eso me gusta de ella, de la nueva Mariana. Ha cambiado bastante, aunque ella tal vez no quiera reconocerlo.<\/p>\n<p>Antes m&aacute;s recatada, mi mujer me ped&iacute;a la opini&oacute;n para comprar la marca de los mejores oleos para pintar, aunque ella con su mirada radiante ya los hubiera escogido con anterioridad, o cuando para hacer las compras m&aacute;s m&iacute;nimas en el supermercado, requiriera de mi aprobaci&oacute;n para las cantidades y los precios, pero porque ella as&iacute; me lo exig&iacute;a con cari&ntilde;o. Detalles peque&ntilde;os que yo apreciaba de Mariana. &iexcl;Mi mundo era ella y en el suyo, tan solo exist&iacute;a yo! Maldita la hora en que acept&eacute; casi a quemarropa, esa proposici&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash;Eventos que sucedieron sin buscarlos en un principio, &ndash;continuo habl&aacute;ndole a Camilo, que parece estar en otro universo&ndash; pero que luego empecinada en salvar del desastre a una relaci&oacute;n de un par de reci&eacute;n conocidos, termin&eacute; enredada y tuve que buscar la manera de afrontarlos, tomando medidas apresuradas y ahora con la distancia y el tiempo transcurrido, me parecen tan pueriles. &mdash;Siento en mis ojos esa pasada sensaci&oacute;n de ardor, las ganas de dejar escapar el llanto pero, debo hacer el esfuerzo por serenarme.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Salvar a qui&eacute;nes? Y&hellip; &iquest;De qui&eacute;n? No te entiendo Melissa, me tienes m&aacute;s perdido que el hijo de Lindbergh. Podr&iacute;as por favor, enfocarte m&aacute;s en las causas, porque siento que divagas mucho y me confundes. &mdash;Le digo y ella solo se sonr&iacute;e. Bebe de un trago largo el poco l&iacute;quido del envase y me indica con su dedo en alto, que ya va a continuar.<\/p>\n<p>&mdash;El lunes, una semana antes de tu cumplea&ntilde;os, Fadia me dio la noticia que esperaba. Eduardo hab&iacute;a conseguido que reubicaran a tu amiga Elizabeth en el departamento de proyectos bajo tu cargo, aprovechando que ella estaba por culminar su carrera de arquitectura. Convenci&oacute; a don Gonzalo de que era necesario darte una mano para que pudieras terminar con la construcci&oacute;n de las &uacute;ltimas casas y las adecuaciones de las ya negociadas, para comenzar a desarrollar las ideas que ten&iacute;as sobre un complejo hotelero que le vendr&iacute;a de perlas a la constructora. &mdash;Desv&iacute;o la mirada del precioso caf&eacute; de sus ojos, al observar que se acerca sonriente el morenazo de nuevo, con la bandeja verde en una sola mano, equilibrando a la perfecci&oacute;n el nuevo par de cervezas, un cenicero limpio con publicidad de Heineken y un peque&ntilde;o plato de cer&aacute;mica blanca con man&iacute; salado, mezclado con uvas pasas.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Pero qu&eacute; servicio tan eficiente! Eres un amor de hombre. Danki, Dushi querido. &mdash;Le agradezco.<\/p>\n<p>&mdash;Jajaja, es un placer servirle se&ntilde;ora Melissa. Ya sabe que si necesita algo estoy para&hellip; &mdash;De nuevo Camilo lo interrumpe abruptamente y esta vez quien paga las cervezas es mi esposo, con algo de desgano y celos. &iquest;Ser&aacute;?<\/p>\n<p>&mdash;Gracias Andrew, eres muy gentil. Ya sabemos que estas a su disposici&oacute;n. &mdash;Le respondo al nuevo pretendiente de mi esposa, pas&aacute;ndole los florines suficientes, &ndash;casi exactos&ndash; para cancelar esas nuevas bebidas y de paso, para que se marche cuanto antes. &mdash; &iquest;Y por d&oacute;nde &iacute;bamos &laquo;esposita m&iacute;a&raquo;?<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Ahhh? &iexcl;Ah, s&iacute;! Pues que tu amiga me dejaba el espacio libre para vincularme como asesora comercial en el grupo de ventas que dirig&iacute;a el malparido ese. &mdash;Camilo me mira con mala cara ya que detesta las groser&iacute;as y m&aacute;s si provienen de mi boca. Es que hasta en eso yo cambi&eacute;. &mdash; &iexcl;Oppps, Lo siento! Disculpa la groser&iacute;a pero es que lo detesto. Ya ver&aacute;s por qu&eacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Okey, pues que eso, que solo necesit&aacute;bamos tu aprobaci&oacute;n pues el inconveniente que exist&iacute;a de que trabajaran parejas de novios o matrimonios dentro de la organizaci&oacute;n, Fadia que es muy amiga de la se&ntilde;ora Carmenza, jefe de recursos humanos, la convenci&oacute; de echarnos una mano, para evitar aquella prohibida norma. &iexcl;Favor con favor se paga! Me dijo Fadia sonri&eacute;ndose maliciosamente. Nunca supe cu&aacute;l ser&iacute;a la deuda de Carmencita para con ella. Tampoco me interes&eacute; en pregunt&aacute;rselo. Estaba feliz por trabajar de nuevo y sobre todo porque lo iba a hacer junto a ti. Bueno, casi. Nos separar&iacute;an &uacute;nicamente, dos pisos de distancia.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Si claro! Lo recuerdo bien, Melissa. Algo me dec&iacute;a que Eduardo con esa invitaci&oacute;n a cenar crepes y wafles, &ndash;con la excusa de mi cumplea&ntilde;os&ndash; se tra&iacute;a algo entre manos. Pens&eacute; de todo&hellip; Un pr&eacute;stamo de dinero o que necesitar&iacute;a la casa para venir a veranear alg&uacute;n fin de semana con Fadia. No s&eacute;, pero lo tuyo&hellip; &iexcl;Eso jam&aacute;s se me atraves&oacute; por la mente! &mdash;Le respondo, pero ella se levanta de la mesa.<\/p>\n<p>&mdash;Espera ya regreso, voy al ba&ntilde;o un momento. Sal&iacute; muy apresurada de la casa y con estas cervezas pues&hellip; Estoy que me reviento. &iexcl;No me demoro! &mdash;Y Camilo se queda pensativo, como si no me hubiese escuchado. Por el contrario, siento la mirada del cantinero recorrer mis curvas de pies a cabeza, tal vez creyendo tener alguna oportunidad para acerc&aacute;rseme con discreci&oacute;n. Lamentablemente para &eacute;l, tanto los ba&ntilde;os como a mi marido, los tengo justito al lado.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Mientras Mariana camina hacia el ba&ntilde;o, con mi cabeza oscilando de lado a lado, vuelvo a negarlo como aquella vez. &iquest;Pero qu&eacute; ser&aacute; lo que a Mariana le habr&aacute; hecho Eduardo? Me contaron por encima algo y me entregaron la informaci&oacute;n, pero que por amor a ella o por cobard&iacute;a m&iacute;a de saberlo todo, no la revis&eacute; por completo. Cierro mis parpados y me voy remontando hacia ese maldito pasado.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Barriga llena coraz&oacute;n contento! &mdash; Exclama mi amigo, limpiando el poco sudor en su frente con un pa&ntilde;uelo blanco y luego sob&aacute;ndose a dos manos la barriga, sonri&eacute;ndose satisfecho, fu&eacute; achinando bastante los ojos, ya de por s&iacute; peque&ntilde;os.<\/p>\n<p>Recuerdo como ese s&aacute;bado por la tarde, dos d&iacute;as antes de mi cumplea&ntilde;os, me hab&iacute;a invitado sorpresivamente a cenar en compa&ntilde;&iacute;a de su esposa Fadia y por supuesto de Mariana. Tuvimos que dejar al ni&ntilde;o en compa&ntilde;&iacute;a de mi madre y mi hermana. Igual, al dia siguiente, saldr&iacute;amos a las afueras de la ciudad para almorzar y celebrar mi nueva vuelta al sol con mi familia y la de Mariana.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y qu&eacute; dice el cumplea&ntilde;ero? &iquest;Qu&eacute; se siente llegar al tercer piso? &mdash;Me pregunta Fadia, pero sin sonre&iacute;r demasiado.<\/p>\n<p>Y es que ella desde que la conoc&iacute;, era as&iacute; de seria. Algo introvertida y bastante mandona para con Eduardo. Pens&aacute;ndolo bien, creo que no lo ama lo suficiente y solo est&aacute; con &eacute;l por alg&uacute;n inter&eacute;s oculto. No lo s&eacute;, pero ya que no se met&iacute;a conmigo y como se hab&iacute;a vuelto tan buena amiga de mi mujer, no repar&eacute; en eso y por supuesto que no le par&eacute; bolas a su permanente estado de silenciosa seriedad.<\/p>\n<p>&mdash;Pues Fadia, que puedo decirte. Primero que todo, les agradezco el detalle de invitarme a esta cena. &iexcl;No me cabe ni un gramo m&aacute;s de waffle! Fue una verdadera sorpresa. Y en segundo lugar, no siento nada raro la verdad. No me duelen las rodillas ni una muela todav&iacute;a. &iexcl;Jajaja! Estoy feliz de tenerlos a ustedes a mi lado, su amistad y su aprecio. Y por supuesto, de tener la permanente compa&ntilde;&iacute;a de una preciosa mu&ntilde;eca de porcelana, que adem&aacute;s es mi amada esposa. &mdash;Y bes&eacute; a Mariana en la mejilla, quien manten&iacute;a su mano apretando la m&iacute;a.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Bueno, bueno! &iquest;Qu&eacute; les parece si nos tomamos un amarillito en el bar de la terraza? Me han dicho que all&iacute; se pasa genial, pues es un ambiente m&aacute;s sosegado y apacible para nosotros los viejitos. &iexcl;Jajaja! &mdash;Exclam&oacute; Eduardo paseando la palma de la mano izquierda por su brillante calva, lisa completamente como una bola de billar.<\/p>\n<p>Y nos dirigimos hacia all&iacute;, mirando de paso algunas vitrinas de ropa y calzado. Mariana y Fadia se detuvieron un momento en frente de la joyer&iacute;a e ingresaron pero no se demoraron demasiado. Tal vez no le gust&oacute; nada de lo all&iacute; expuesto o ya hab&iacute;an decidido con rapidez que venir a comprar despu&eacute;s. &iexcl;Pero m&aacute;s tarde me enterar&iacute;a bien!<\/p>\n<p>El lounge bar ten&iacute;a un ambiente de relax ciertamente muy agradable. Confortables sof&aacute;s, sillones y sillas de dise&ntilde;o ergon&oacute;mico y puffs con cojines grandes, ubicados a prudente distancia unos de otros, brindando mucha intimidad. Decoraci&oacute;n minimalista, de colores pastel compaginando con los ornamentos de tipo vintage del resto del local. Luces indirectas nos iluminaban tenuemente, otorg&aacute;ndonos mayor privacidad y la m&uacute;sica estaba sencillamente genial. Hab&iacute;an dado en el clavo para mi gusto. Jazz, Bossa-nova, swing y algo de techno pop. Me relaj&eacute; bastante la verdad.<\/p>\n<p>Nos acomodamos en un mini-reservado con cuadrados sillones blancos de piel sint&eacute;tica y con algunas guirnaldas de luces ambarinas, pendiendo del techo y otras blancas descolg&aacute;ndose de los muros. El verde de la plantas, &ndash;situadas estrat&eacute;gicamente&ndash; complementaban el c&aacute;lido sitio cortando a la perfecci&oacute;n con la pintura blanca de las paredes y el negro ceniza de los pisos cer&aacute;micos. Era todo muy encantador y sobre todo, podr&iacute;amos hablar sin gritar.<\/p>\n<p>A pedido de Eduardo, pronto nos sirvieron dos vasos de whiskey. Para &eacute;l con soda y para m&iacute; con hielo. Fadia se decidi&oacute;, al igual que mi esposa por los cocteles. Un Tom Collins para ella y un Daiquir&iacute; para mi mujer. Yo estaba muy tranquilo pero en un momento dado, me pareci&oacute; que ellas dos se encontraban un poco intranquilas.<\/p>\n<p>&mdash;Mi amor&hellip; Te tenemos una sorpresa m&aacute;s. &mdash;Me dijo Mariana con dulzura, despu&eacute;s de brindar todos por mi cumplea&ntilde;os.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Otra m&aacute;s? Pues espero que me la den con calma porque ya a esta edad puede darme un patat&uacute;s. &mdash;Y nos re&iacute;mos por mi apunte.<\/p>\n<p>&mdash;A ver Camilo, &ndash;intervino de pronto Fadia, ligeramente sonriendo pero mirando a Mariana&ndash; pues que Melissa ha encontrado trabajo ya. &mdash;Me ech&eacute; para atr&aacute;s en el sill&oacute;n y me sonre&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Ahh, &iquest;era eso nada m&aacute;s? Pues que bueno, ahora si podr&eacute; pasar el lunes la carta de renuncia y ponerme a descansar. &iexcl;Jajaja! &mdash;Yo me rei&hellip; &iexcl;Solo! Ninguno m&aacute;s lo hizo.<\/p>\n<p>&mdash;A ver en serio&hellip; &iexcl;Es una broma! &iquest;No? &mdash;Les pregunt&eacute;, aunque solo me fij&eacute; en el rostro de Mariana. Y Eduardo tom&oacute; la palabra.<\/p>\n<p>&mdash;Tu esposa ha pasado las pruebas perfectamente y desde la primera semana de abril, entrar&aacute; a reforzar mi grupo de ventas. Me quitaste a Elizabeth y ahora yo te robo a tu esposa, &iexcl;Jajaja! De seguro que esta belleza de mujer lo va a hacer muy bien. Van a tener estos d&iacute;as para buscar una ni&ntilde;era que cuide bien de Mateo mientras ustedes dos trabajan. &iquest;Qu&eacute; tal la sorpresa? &mdash;Me lo solt&oacute; as&iacute;, como si fuera lo m&aacute;s normal del mundo y tal vez si nuestra situaci&oacute;n financiera fuera otra, de seguro que me alegrar&iacute;a, pero no, est&aacute;bamos muy bien. O eso cre&iacute;a yo.<\/p>\n<p>Ganaba buen dinero y Mariana ten&iacute;a siempre su cuenta corriente boyante, bien cubierta por las entradas que le generaba ser due&ntilde;a de la tercera parte de la empresa de frutas y verduras que su padre hab&iacute;a dejado en manos de los hermanos mayores, antes de morir. Recuerdo que se escuchaba en el ambiente la percusi&oacute;n lujuriosa de &laquo;I Know You&raquo; en la sensual voz de Skylar Grey, de la banda sonora de la pel&iacute;cula &laquo;Las 50 sombras de Grey&raquo;. Pero yo, desconoc&iacute;a totalmente esa pretensi&oacute;n de trabajar en mi esposa y no entend&iacute;a nada de lo que suced&iacute;a.<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Camilo? &iexcl;Hey! &iquest;Camilo? &Oacute;yeme&hellip; &mdash;La voz de Mariana me regresa a este presente. &mdash; &iquest;Ehhh? &iquest;S&iacute;, dime? &mdash;Le respondo al sentir como con su mano derecha se mueve sobre mi hombro izquierdo.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Jajaja! Estabas elevado pensando. &iquest;En qui&eacute;n y en d&oacute;nde? Si se puede saber, &iexcl;esposito m&iacute;o!<\/p>\n<p>&mdash;Yo&hellip; En ti, en m&iacute; y en ellos. Estaba haciendo memoria de esa noche en Bogot&aacute; en el centro comercial, cuando me dieron la sorpresa, que no me alegr&oacute; para nada y fastidi&oacute; mi cumplea&ntilde;os. &iquest;Recuerdas? &mdash;Le respondo, mientras ella se sienta de nuevo, toma un trago y se enciende un nuevo cigarrillo.<\/p>\n<p>Yo me quedo mir&aacute;ndola embobado, extasiado con su belleza, que ha incrementado con el contorno negro alrededor del azul de sus ojos, el leve rosa claro dando vida a sus p&oacute;mulos y el brillante carm&iacute;n, resaltando las curvas encantadoras de sus tentadores labios.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute;? &iquest;Ahora que me miras? &mdash;Le pregunto al verlo como me observa algo asombrado. &iexcl;Y yo s&eacute; bien el por qu&eacute;!<\/p>\n<p>&mdash;No es nada, tranquila que no se te ha parado ning&uacute;n bicho. &mdash;Le contesto de inmediato.<\/p>\n<p>&mdash;A ver&hellip; Que me he visto en el espejo del ba&ntilde;o y me he dado cuenta de que ten&iacute;a cara de culo. Oops, disculpa. &iexcl;Demacrada! As&iacute;, que un poco de r&iacute;mel, delineador y polvitos m&aacute;gicos para verme un poco mejor por fuera, ya que dentro de m&iacute; sigue deambulando la procesi&oacute;n. &iquest;Qued&eacute; bien? &mdash;Hago la consulta a Camilo y mi marido por respuesta suya, me obsequia una sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash;S&iacute;, estas mejor. Quiero decir que te ves bien. &mdash; &iexcl;Estas hermosa mi amor, como siempre! Lo pienso, pero no se lo digo y sin embargo se me escapa para ella, una sonrisa.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Y en que recuerdo ibas? Ah, s&iacute;. Cuando te enteraste de que iba a trabajar con tu amigo Eduardo. Pusiste cara de espanto. Yo lo sab&iacute;a, le coment&eacute; a Fadia que no te iba a gustar y que lo mejor ser&iacute;a buscarme otro lugar para trabajar. Pero ella insisti&oacute; en que a ti te iba a agradar tenerme cerca y que adem&aacute;s ya ten&iacute;a todo perfectamente calculado. Y Eduardo la secund&oacute; en todo lo que nos expuso esa noche. &iquest;No te pareci&oacute; raro? &mdash;Camilo asiente con la cabeza.<\/p>\n<p>&mdash;Pues s&iacute;, bastante. Aunque si te soy sincero, en ese momento entr&eacute; en shock y no fui capaz de reaccionar de la forma en la que deber&iacute;a haberlo hecho. &mdash;Y despu&eacute;s de hablarle, mi mente me regresa a esa noche&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Camilo, no pongas esa cara, mira que tu esposa se aburre en casa. Llevas ya qu&eacute;, Melissa&hellip; &iquest;Cuatro meses desde que llegaron? Entiende que necesita ponerse a hacer algo y sentirse viva. De lo contrario esa rutina acabar&aacute; tarde o temprano con la bonita relaci&oacute;n que tienen. &mdash;Me dijo Fadia, tratando de hacerme entrar en raz&oacute;n. Pero yo no lo vi tan claro como ella.<\/p>\n<p>&mdash;Pues mi cielo, es que yo no sab&iacute;a que t&uacute; te sent&iacute;as as&iacute;. Debiste hab&eacute;rmelo dicho y yo te ayudar&iacute;a en lo que pudiera para que ubicaras algo relacionado con lo que te gusta. Es que vender casas y apartamentos&hellip; &iexcl;No te veo en eso, la verdad! &mdash;Mir&aacute;ndote, te lo dije con sinceridad, sin querer ofenderte o queriendo imponer mi voluntad.<\/p>\n<p>&mdash;Lo se Camilo, nunca pens&eacute; que me fueras a poner trabas, no eres ese tipo de hombre dominante y prepotente. Sin embargo si me hiciste sentir mal, porque ten&iacute;as raz&oacute;n, yo deb&iacute; hablarlo antes contigo y pedir tu opini&oacute;n. Pero me dej&eacute; embaucar por Fadia y su loca idea de&hellip; De crear entre los dos un juego de roles, crear una obra de teatro, donde t&uacute; no serias nada m&iacute;o y yo, nada de ti. Una calculada pantomima que nos har&iacute;a disfrutar m&aacute;s nuestra relaci&oacute;n matrimonial. Recuerdo que te respond&iacute; algo as&iacute; como&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Amor, solo quiero sentirme &uacute;til. Hacer algo con mi vida, que se me van a pasar los a&ntilde;os y como dice Fadia, podr&iacute;amos llegar a aburrirnos y&hellip; Y yo no quiero sep&aacute;rame nunca de ti. &mdash;En ese momento tu querido amigo meti&oacute; la cucharada, o mejor&hellip; &iexcl;La ciza&ntilde;a!<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Exacto Meli! Es un peligro en el matrimonio, dejarse atrapar por la monoton&iacute;a. Haciendo las cosas bien, sin delatarse ante nadie, lo van a disfrutar bastante y me tendr&aacute;n que dar las gracias. Y a mi esposa, por supuesto, que es quien se ha ocupado de planear con rigurosidad la estrategia a seguir y las reglas del juego que ustedes dos, deber&aacute;n seguir al pie de la letra para que todo salga a pedir de boca. &iquest;No te parece bien, mi futura vendedora estrella?<\/p>\n<p>&mdash;Me empalag&oacute; Eduardo con su labia, pero creo que a ti no. Y como si fuese una premonici&oacute;n, tampoco he podido olvidar que el &laquo;Mea Culpa&raquo; de Enigma, pero en una versi&oacute;n extendida, se escuchaba en ese instante.<\/p>\n<p>&mdash;Uhum, as&iacute; lo recuerdo yo tambien, Melissa. Entonces les comuniqu&eacute;, que me iba a tocar renunciar a la constructora. &iexcl;No est&aacute; permitido que trabajen parejas en la empresa! &iexcl;Es una regla muy clara! Les dije, sobretodo fij&aacute;ndome bien en la cara de Eduardo, que se manten&iacute;a a la expectativa. Pero el me respondi&oacute; con severidad&hellip;<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No seas tan g&uuml;ev&oacute;n Camilo! No vas a abandonar tu trabajo apenas empezando y con un gran futuro por delante. Ya he dejado caer a los socios la idea que tienes del centro vacacional ecol&oacute;gico y les ha llamado poderosamente la atenci&oacute;n. Mira ya tengo todo planeado y cubierto, nadie en la constructora se va a enterar si hacemos las cosas bien. &iquest;No es as&iacute; cari&ntilde;o? &mdash;Le pregunt&oacute; a Fadia, tom&aacute;ndola con cari&ntilde;o de las manos, pero solo fue por breves segundos, pues ella con sutileza, posteriormente se la apart&oacute; para decirme&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;M&iacute;ralo de esta manera Camilo. Van a poder verse m&aacute;s horas, estar juntos durante el d&iacute;a, cerca pero no revueltos. Ser&aacute; para ustedes como un juego divertido de roles, eso de verse pero como si fueran dos desconocidos. Habl&aacute;ndose como lo har&iacute;an dos extra&ntilde;os, con cosas diferentes por contarse, mientras comparten con los compa&ntilde;eros el almuerzo, sentados en la misma mesa, pero alejados manteniendo la distancia, aunque con ganas de compartirse con cari&ntilde;o alg&uacute;n bocado.<\/p>\n<p>&mdash;No lo s&eacute; Fadia, yo veo eso muy arriesgado y de verdad innecesario. Puede que parezca divertido pero estar todo el dia sin hablarnos para no levantar sospechas, sabiendo que en cualquier momento con un desliz, podr&iacute;amos ser descubiertos, pues yo a eso no le veo el gusto. &mdash;Le respond&iacute; a ella pero en realidad, lo hice para todos, pero t&uacute;&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Va a ser genial, mi vida. Ya lo veras. &iexcl;Ver y no tocar! Deberemos aguantarnos el apetito de estar juntos los dos, hasta llegar a nuestra casa y desfogar toda esa pasi&oacute;n. Vamos a renovar cada noche nuestro amor, cont&aacute;ndonos las cosas que hicimos en el dia, sobre las personas que ir&eacute; conociendo con los negocios y los logros que te aseguro mi amor, vas a alcanzar con tu inteligencia. Ambos lograremos descrestar en esa constructora, mi cielo. Podremos meternos en los ba&ntilde;os y llamarnos a escondidas o hacernos vide&iacute;tos subidos de tono. &iexcl;Jajaja!<\/p>\n<p>&mdash;Intervine muy emocionada, lo s&eacute;. Y en serio que esa noche yo lo estaba, porque Fadia me hab&iacute;a explicado ya como lo lograr&iacute;amos y en verdad que no lo vi tan dif&iacute;cil.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Primero que todo deben cambiar esas sortijas! &mdash;Nos dijo ella, pero yo me negu&eacute; rotundamente y te mir&eacute; para que me ayudaras a razonar con ellos y que te echaras para atr&aacute;s. Sabes que nunca, ni para lavarme las manos me quitaba el anillo, menos lo iba a hacer para darles gusto, aunque tu estuvieras tan involucrada.<\/p>\n<p>&mdash;Al menos t&uacute; Melissa. La gente no es boba y puede caer en cuenta de ese detalle. &iquest;Los dos con iguales alianzas de matrimonio? &iexcl;No, eso no! Mira aqu&iacute; te entrego esta para ti. Tiene un labrado diferente a la de Camilo y si les da por ped&iacute;rtela alg&uacute;n dia para chismosearla, por detr&aacute;s est&aacute; escrito el nombre de otro hombre. &mdash;Continu&oacute; Fadia explic&aacute;ndonos su planeada estrategia esa noche. Pero entonces fue cuando preguntaste&hellip;<\/p>\n<p>&mdash;Veo que lo tienes todo bien planeado. &iquest;Y c&oacute;mo se supone que se llama ese otro? A ver d&eacute;jame ver. Y me sent&iacute; peor al leer aquel nombre. &iexcl;Diego Javier Jaramillo! Pero que buena idea. A qui&eacute;n se le ocurri&oacute; usar a tu ex. &iquest;A ti o a Fadia? &mdash;Y con el gesto que hiciste al bajar t&uacute; mirada, &ndash;nerviosa y apenada&ndash; con eso me bast&oacute;.<\/p>\n<p>&mdash;Tambien las redes sociales. &mdash;Dijo de pronto Eduardo, dejando sobre la mesita, su vaso de whiskey ya terminado. &mdash;Tienen que dejar de tenerlas p&uacute;blicas y colocarlas privadas. Por Camilo no veo problemas pero con la tuya si, Melissa, pues tendr&aacute;s que relacionarte no solo con tus nuevos compa&ntilde;eros de trabajo sino con los futuros clientes y muchos querr&aacute;n por gusto, morboso inter&eacute;s o pura necesidad comercial, contactarte por ah&iacute;. Debes crear un nuevo perfil, con fotos tuyas donde no aparezca por supuesto el rostro de mi amigo, ni por asomo. Pueden ser fotos del pasado, estar&iacute;a mucho mejor si subes algunas donde aparezca tu ex novio. &iexcl;Total, se supone que &eacute;l ser&aacute; tu esposo!<\/p>\n<p>&mdash;En ese momento yo gir&eacute; mi rostro para mirarte y me encontr&eacute; con la sorpresa de que te sonre&iacute;as de forma nerviosa pero alegre, como una ni&ntilde;a peque&ntilde;a que est&aacute; a punto de cometer alguna &laquo;pilatuna&raquo;. &mdash;Y de nuevo prest&eacute; atenci&oacute;n a las palabras de mi amigo Eduardo.<\/p>\n<p>&mdash;Y algunas otras donde est&eacute;s visitando otros lugares y por supuesto que Fadia te colaborar&aacute; para escoger el Nickname nuevo. Eso te dar&iacute;a mayor credibilidad. De todas maneras se te entregara un m&oacute;vil empresarial y podr&aacute;s mantener el tuyo personal solo para llamar o mensajearte con Camilo, pero cuidando de no delatarse o ser escuchados. Las paredes de las oficinas tienen muchos ojos y o&iacute;dos. &iexcl;Pero cambia esa cara Camilo, por Dios! Tranquilo que yo para tu esposa ser&eacute; como su &aacute;ngel de la guarda. Descuida que yo te la cuidar&eacute; muy bien.<\/p>\n<p>&mdash;Y como han pensado hacer para que nadie se d&eacute; cuenta de que vivimos en el mismo conjunto residencial. &iquest;Qu&eacute; tal que un d&iacute;a, a alg&uacute;n compa&ntilde;ero le d&eacute; por acompa&ntilde;arla o a uno de sus clientes, seguirla? Tambien pueden pedirle que haga alguna reuni&oacute;n y preste su casa para ello. &iquest;Ah? &iquest;Entonces qu&eacute;? &mdash;Les coment&eacute;, queriendo buscar una salida digna y efectiva a aquella locura de propuesta.<\/p>\n<p>&mdash;A ver Camilo, ese conjunto residencial es demasiado grande y reservado. Adem&aacute;s cuenta con dos entradas. Una por la carrera, la principal con una direcci&oacute;n y la otra por la calle, la auxiliar con numeraci&oacute;n diferente. Decidan ustedes por cual van a salir. &iexcl;No es tan dif&iacute;cil! Y por si algo, la direcci&oacute;n que tiene registrada la constructora en el curr&iacute;culo de Melissa, es la del apartamento de soltero de Eduardo y que ahora est&aacute; vac&iacute;o. Adem&aacute;s no queda muy lejos de la casa de ustedes. Tranquilo que todo lo tengo muy bien planeado. &mdash;Me respondi&oacute; Fadia, tan decidida y seria como siempre.<\/p>\n<p>&mdash;Finalmente ante aquella encerrona y el gesto de ni&ntilde;a consentida que ten&iacute;as, no tuve m&aacute;s que aceptar aquello. Era tu sue&ntilde;o Melissa, y yo no iba a ser quien te lo arrebatara.<\/p>\n<p>&mdash;Lo s&eacute; bien, mi am&hellip; Camilo. &iexcl;Siempre has sido as&iacute;! Consintiendo mis caprichos, brind&aacute;ndome la seguridad para realizar mis ideas. Eres un sol de hombre, un compa&ntilde;ero estupendo para mi vida. &mdash;Le respondo, agradecida recordando que siempre me ha ofrecido su sincero apoyo. &iexcl;Y te quiero de vuelta!<\/p>\n<p>***<\/p>\n<p>Mariana, &ndash;bebiendo su cerveza&ndash; me regala una mirada de alegr&iacute;a, como la de aquella noche, cuando di mi aprobaci&oacute;n final a aquella representaci&oacute;n en la cual no preve&iacute;a que en el futuro, fuera a salir nada mal, pues total, la verdad yo por esa &eacute;poca estaba muy ocupado redise&ntilde;ando y terminando con las construcciones. Adem&aacute;s que casi nada compart&iacute;a con Eduardo y su grupo, salvo algunas espor&aacute;dicas salidas a tomar unas cervezas y ya.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a ser ego&iacute;sta con mi esposa, si ella quer&iacute;a hacerlo pues la apoyar&iacute;a. Y terminamos saliendo de all&iacute;, con ellos tres bien felices y yo, con motivos fundamentados, algo pensativo. Me preocupaba era Mateo. &iexcl;Dejarlo en manos de quien sabe qui&eacute;n!<\/p>\n<p>&mdash;No estabas muy convencido pero durante el trayecto para llegar a la casa al verte tan callado, fui pensando en la manera de terminar por persuadirte y&hellip; Compensarte. Llevabas alg&uacute;n tiempo con una idea dando vueltas en tu cabeza. Me refiero a la de arriba pero con seguridad tambien a la de abajo, &ndash;continuo recordando esa noche, con Camilo pendiente del movimiento de mi dedo &iacute;ndice, indic&aacute;ndole que se acercara para no tener que hablar muy alto&ndash; y yo pens&eacute; que aquella noche estando tan solitos, podr&iacute;a finalmente entregarme a ti por completo y gemir libremente, gritando a todo pulm&oacute;n sin preocuparme por despertar a nuestro hijo y por supuesto darte todo mi amor en cuerpo entero y lo que tu so&ntilde;abas lograr&hellip; &iexcl;Dejar que me dieras por el culito!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 17<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Debo admitir que verla con esa actitud tan resuelta, tomando decisiones sin contar conmigo, me record&oacute; a la mujer que convivi&oacute; junto a m&iacute; los &uacute;ltimos meses, generando en mi interior un conflicto de sentimientos y sensaciones diversas que ten&iacute;a que saber disimular y contener. &mdash; &iquest;&iexcl;Pero qu&eacute; estupideces estas diciendo, Melissa!? Para m&aacute;s [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18051,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42052","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-relatos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18051"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42052"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42052\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}