{"id":42071,"date":"2023-05-26T01:20:43","date_gmt":"2023-05-26T01:20:43","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-26T01:20:43","modified_gmt":"2023-05-26T01:20:43","slug":"la-exotica-esposa-del-tio-willy","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-exotica-esposa-del-tio-willy\/","title":{"rendered":"La ex\u00f3tica esposa del t\u00edo Willy"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42071\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me han pasado cosas raras, algunas realmente sobrenaturales, pero la historia que les pretendo contar es sobre la m&aacute;s grandiosa experiencia que he vivido. Les voy a contar lo que pas&oacute; aquella noche en la que el &ldquo;t&iacute;o Willy&rdquo; nos present&oacute; a su se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1998 y rond&aacute;bamos los 12 a&ntilde;os. Marcelo, Ren&eacute; y yo (Claudio) nos conoc&iacute;amos desde los 6 y &eacute;ramos inseparables. Marcelo ten&iacute;a un t&iacute;o joven apenas 5 a&ntilde;os mayor, de nombre Guillermo.<\/p>\n<p>Ese a&ntilde;o con 17 primaveras un d&iacute;a se subi&oacute; a un buque mercante y durante los siguientes 10 a&ntilde;os, Marcelo, recibi&oacute; de su parte, cada 6 meses, una postal alusiva a un distinto lugar. De tanto en tanto llamaba por tel&eacute;fono para saber de la familia y los amigos de su sobrino regal&oacute;n, es decir, Ren&eacute; y yo.<\/p>\n<p>Recuerdo que fue un jueves. Estaba helado y oscuro a pesar de no ser a&uacute;n las 3 de la tarde. El cielo encapotado de pesadas nubes transportadas por un c&aacute;lido viento boreal anunciaba un esperado diluvio. Arreciaba el invierno, mas del cielo no ca&iacute;a una gota de agua.<\/p>\n<p>Me estiraba sentado frente a una mesa repleta de libros y cuadernos. Mir&eacute; la hora. Llevaba m&aacute;s de dos horas estudiando sin tregua. Mov&iacute; mi cuello. Terminaba de restregarme los ojos cuando el tel&eacute;fono son&oacute;. Era Marcelo.<\/p>\n<p>Marcelo: Qu&eacute; haces, Clau???<\/p>\n<p>Yo: acabo de terminar de estudiar&hellip; me estoy tomando un descanso para seguir&hellip; &iquest;por?<\/p>\n<p>Marcelo: es queee&hellip; lo mejor es que lo veas t&uacute; mismo&hellip; Estoy con Ren&eacute;&hellip; en el bar&hellip; no te demores&hellip;<\/p>\n<p>Una hora despu&eacute;s, desde el umbral del acceso al bar not&eacute; que mis amigos estaban en nuestra mesa favorita. Los acompa&ntilde;aba un tipo grande y de largo pelo hecho una trenza, de espalda a m&iacute;. Al saludarme los chicos, el hombre se dio la vuelta y al verme, se levant&oacute; de su silla y comenz&oacute; a caminar al encuentro.<\/p>\n<p>Yo: y este barb&oacute;n quien es??? &ndash;nos acercamos, hasta fundirnos en un fraternal abrazo.- Hola hermano mayor&hellip; te echamos de menos&hellip;<\/p>\n<p>Willy: eso mismo le dec&iacute;a yo al Marce&hellip; es muy bueno verlos&hellip;<\/p>\n<p>Yo: cu&aacute;ndo llegaste&hellip;y desde d&oacute;nde&hellip; &iquest;te quedar&aacute;s???<\/p>\n<p>Willy: tranqui&hellip; ya te cuento&hellip; vamos a sentarnos&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;:-al llegar- a m&iacute; tambi&eacute;n casi se me caen los mocos&hellip; que buena sorpresa&hellip;<\/p>\n<p>Marcelo: imag&iacute;nate yo&hellip; al abrir la puerta de la casa y verlo&hellip;<\/p>\n<p>Willy: quiero contarles tantas cosas&hellip; pero lo primero es lo primero&hellip; llegu&eacute; ayer&hellip; vengo desde varios lados, pero donde m&aacute;s tiempo estuve fue en la capital de Indonesia&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: pero empieza desde el principio, po&hellip;<\/p>\n<p>Willy: est&aacute; bien&hellip; el buque mercante que abord&eacute; me dej&oacute; en Johannesburgo&hellip; ah&iacute;&hellip;<\/p>\n<p>Escuchamos al t&iacute;o buena onda del Marce por horas. Ten&iacute;a tantas an&eacute;cdotas y todas buenas que entre copa y copa re&iacute;mos y charlamos hasta cerca de las 10 pm. En varias ocasiones lo vi jugar con su tel&eacute;fono. Estando casi todos borrachos Willy comenz&oacute; a contar los cuentos m&aacute;s picantes de modo que al momento de levantarnos para partir, todos ten&iacute;amos el bulto crecido debajo del pantal&oacute;n. Luego de mirarnos, las carcajadas nos hicieron llorar.<\/p>\n<p>Willy: oigan&hellip; en el departamento (depa) tengo whisky&hellip; quien me sigue???<\/p>\n<p>Marcelo: y tu esposa???<\/p>\n<p>Willy: qu&eacute; tiene mi esposa??? Acaso te gusta???<\/p>\n<p>Marcelo: no se trata de eso&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Willy&hellip; tranquilo, hermano&hellip; creo que el Marce se refiere a que no queremos molestar a tu esposa con nuestra presencia&hellip; somos todos gritones y bochincheros&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: exacto&hellip;<\/p>\n<p>Willy: ustedes dos&hellip; &iquest;conocen siquiera a mi esposa? &ndash;ambos negamos con la cabeza- pues ah&iacute; est&aacute;&hellip; vamos al departamento y se las presento&hellip;<\/p>\n<p>Yo: a lo mejor est&aacute; durmiendo&hellip;<\/p>\n<p>Willy: es temprano&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: y si te sale una pelea con ella por esta tontera que podemos repetir ma&ntilde;ana y para conocerla la traes contigo al bar&hellip;<\/p>\n<p>Willy: -tras pagar la cuenta- miren pendejos&hellip; les voy a preguntar la &uacute;ltima vez&hellip; &iquest;vienen o no?<\/p>\n<p>En el trayecto Willy nos cont&oacute; que Mori, como le dec&iacute;a, hab&iacute;a sido una bailarina de cabaret en Yakarta cuando la conoci&oacute; hace 7 a&ntilde;os. Tras cinco a&ntilde;os de interactuar con ella m&aacute;s all&aacute; de lo que su profesi&oacute;n le exig&iacute;a para con un cliente, se la compr&oacute; a su due&ntilde;o. Luego de liberarla, se casaron.<\/p>\n<p>El a&ntilde;o pasado Mori supo que por herencia era due&ntilde;a de una de las grandes fortunas de una de las familias de Yakarta due&ntilde;as de la mafia del bullente Hong Kong. Viajaron. Tomaron mucho dinero a cambio de ceder su cuota de poder heredada. Y se marcharon, milagrosamente con vida. En m&aacute;s de una ocasi&oacute;n nos recalc&oacute; que si Mori nos contaba algo, nos hac&iacute;amos los de la chacra y ya. En otras palabras, no sab&iacute;amos nada.<\/p>\n<p>Luego de 15 minutos en taxi, llegamos al lugar. Era un lujoso edificio del barrio alto de esos con dos departamentos por planta. El ascensor nos llev&oacute; al s&eacute;ptimo piso, departamento A. Entramos en silencio, pues estaba todo apagado y en completo silencio.<\/p>\n<p>Yo: -justo antes de entrar a las penumbras del departamento.- est&aacute;s seguro Willy&hellip; a&uacute;n podemos arrepentirnos&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: parece que est&aacute; dormida, hermano mayor&hellip;<\/p>\n<p>Marcelo: y si ma&ntilde;ana a la hora del almuerzo hacemos un asado???<\/p>\n<p>Ren&eacute;: apoyo la moci&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Willy: -era el &uacute;nico que hablaba sin bajar el volumen de su voz.- cr&eacute;anme cuando les digo que se arrepentir&aacute;n&hellip; si se van&hellip;adem&aacute;s, cabros, ya estamos aqu&iacute;&#8230; entren y si&eacute;ntanse como en su casa&hellip;<\/p>\n<p>Y vaya que lo hicimos. En menos de dos minutos, ten&iacute;amos las luces encendidas, la m&uacute;sica a un volumen moderadamente alto y nos encontr&aacute;bamos instalados en la sala de estar sentados en sendos sof&aacute;s de tres cuerpos Marcelo y Willy en uno y separados por una mesa de centro baja de madera nativa, enfrente, en otro sill&oacute;n igual, Ren&eacute; y yo.<\/p>\n<p>Cada uno con un vaso lleno a la mitad, jugando como ni&ntilde;os al ludo. Nuestras risotadas pod&iacute;an escucharse a kil&oacute;metros de distancia. As&iacute; estuvimos jugando y bebiendo por poco m&aacute;s de una hora m&aacute;s hasta que de s&uacute;bito una ex&oacute;ticamente hermosa mujer irrumpi&oacute; en medio de nosotros.<\/p>\n<p>Vest&iacute;a una larga y rosada bata de felpa que le tapaba desde el cuello hasta encima de sus delicados tobillos. Iba descalza. Llevaba el lacio y largo cabello negro como la noche, tomado en una cola de caballo. Su piel era tersa y de un claro y sensual color canela. Ojos grandes y casi negros, nariz peque&ntilde;a, generosa boca y fino ment&oacute;n le confer&iacute;an una ex&oacute;tica belleza oriental.<\/p>\n<p>Med&iacute;a 1.60 m, atl&eacute;tico y estilizado cuerpo; de proporcionadas curvas, con largas piernas y dos peque&ntilde;os y finamente bellos pies. Sus senos eran medianos y bien puestos, sus caderas estrechas y su culo peque&ntilde;o, pero perfectamente formado por dos redondos, firmes y respingados gl&uacute;teos&hellip;<\/p>\n<p>Hablaba un perfecto espa&ntilde;ol y lo notamos cuando disgustada se plant&oacute; en medio de nosotros. El ce&ntilde;o fruncido, las piernas ligeramente separadas, los brazos en ristre apoyados con sus pu&ntilde;os apretados en sus breves caderas. De sus ojos sal&iacute;an chispas. Al verla, por instinto Marcelo se cambi&oacute; de asiento, ubic&aacute;ndose entre nosotros, dejando a Willy solo.<\/p>\n<p>Mori: cari&ntilde;o&hellip; qu&eacute; $%&amp;&eacute; $ est&aacute; pasando aqu&iacute;???<\/p>\n<p>Willy: amor&hellip; estos son los chicos de los que siempre te estoy hablando&hellip; -apunt&aacute;ndonos al tiempo que nos mencionaba.- &eacute;l es Claudio y &eacute;l, Ren&eacute;&hellip; ya conoces a Marcelo&hellip; los traje para present&aacute;rtelos&hellip; -estir&aacute;ndole las manos, invit&aacute;ndola.- venga&hellip; no se enoje&hellip; qu&eacute;date con nosotros&hellip; un rato que sea&hellip;<\/p>\n<p>Mori: qu&eacute; va a hacer una mujer en medio de conversaciones de amigos&hellip;<\/p>\n<p>Willy: tonter&iacute;as&hellip; ven&hellip; lo pasar&aacute;s bien con estos chicos&hellip; son de los buenos y adem&aacute;s graciosos&hellip; especialmente ese par&hellip; -dijo se&ntilde;al&aacute;ndonos a Ren&eacute; y a m&iacute;.<\/p>\n<p>Ren&eacute;: si&hellip; venga&hellip; &iquest;qu&eacute; le sirvo???<\/p>\n<p>Mori: lo mismo que toman ustedes&hellip;<\/p>\n<p>Yo: Y no le haga caso a ese tipo&hellip; somos dos hombres serios&hellip;<\/p>\n<p>Mori: jejeje&hellip; mmmm&hellip; algo me dice que no tengo que creerles&hellip; jajaja&hellip; en fin, me voy a vestir&hellip;<\/p>\n<p>Willy: tonter&iacute;as amor&hellip; te ves preciosa con lo que te pongas&hellip; Marce&hellip; p&aacute;rate&hellip;-apuntando al espacio que Marcelo hab&iacute;a dejado- amor&hellip; si&eacute;ntese ah&iacute; mejor&hellip; eso&hellip;<\/p>\n<p>Mori: solo si me das una buena raz&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Willy: porque me das miedo cuando est&aacute;s enojada, -dijo abraz&aacute;ndose y tiritando.- y si te dan los cinco, prefiero verlo a una distancia segura&hellip;<\/p>\n<p>Mori: mmmmm&hellip; entiendo, -dijo y con soltura recorri&oacute; la corta distancia que la separaba de su lugar y con un felino movimiento se acomod&oacute;.- ahora s&iacute;&hellip; hola chicos, -agreg&oacute; al tiempo que recib&iacute;a de parte de Ren&eacute; un vaso con whisky hasta la mitad.-<\/p>\n<p>Yo: hola Mori&hellip; es un gusto conocerte y en nombre de&hellip;<\/p>\n<p>Mori: no es necesario, Claudio&hellip;<\/p>\n<p>Yo: entonces si no hay nada m&aacute;s que agregar&hellip; salud!!!<\/p>\n<p>Charlamos y bebimos por un par de horas. La esposa del t&iacute;o del Marce re&iacute;a de todos los chistes que lanz&aacute;bamos en medio de las conversaciones Ren&eacute; y yo. El rato pas&oacute; agradable y todos sentimos que el tiempo hab&iacute;a pasado volando por lo que a pesar que el reloj marcaba la 01:48 am, t&aacute;citamente seguimos con la improvisada tertulia.<\/p>\n<p>Ya algo ebrios, aparecieron los temas picantes. Willy cont&oacute; el primer cuento con contenido sexual. Al terminarlo, pude notar una atm&oacute;sfera m&aacute;s pesada, las respiraciones ligeramente agitadas, las pupilas dilatadas por algo m&aacute;s que el alcohol.<\/p>\n<p>Marcelo: estuvo buen&iacute;sima&hellip; &iquest;es real, t&iacute;o?<\/p>\n<p>Mori: s&iacute;&hellip; wiwi, crees que pueda ser yo quien cuente una historia&hellip;<\/p>\n<p>Willy: solo si cumple con dos requisitos&hellip; que sea triple x y&hellip; real&hellip;<\/p>\n<p>Mori: qu&eacute; bandido eres, wiwi&hellip; ustedes quieren que les cuente una historia as&iacute;??? &ndash;los tres asentimos en un completo e hipn&oacute;tico silencio.-<\/p>\n<p>Mori entonces, tom&oacute; nuestro silencio como una invitaci&oacute;n a empezar por lo que tom&oacute; su vaso y, de un trag&oacute;, lo vaci&oacute; solo para comenzar a contarnos una historia que desde el principio cautiv&oacute; toda nuestra atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>El relato trataba de una ni&ntilde;a de 12 a&ntilde;os que fue vendida por su padre a un hombre de turbios negocios quien, luego de casi morir por un ataque suyo, la eligi&oacute; para ser entrenada como concubina solo para &eacute;l, comenz&aacute;ndola a usar dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde, mas solo alcanzando a disfrutarla por un a&ntilde;o. A la muerte de su due&ntilde;o, pas&oacute; a ser propiedad de uno de sus hijos, quien pose&iacute;a un local nocturno, lugar donde las ofici&oacute; a medias de bailarina ex&oacute;tica a medias de puta.<\/p>\n<p>Mientras hablaba, Willy no le sac&oacute; los ojos de encima. La miraba con amor, respeto y admiraci&oacute;n y ella le devolv&iacute;a lo mismo a trav&eacute;s de sus expresivos ojos. Se puso de pie cuando el relato promediaba y tras tomar los controles remoto de la TV y el reproductor de CD; subir a 24 grados el aire acondicionado y dejar solo una peque&ntilde;a l&aacute;mpara como &uacute;nica fuente de luz, volvi&oacute; a sentarse en el mismo lugar, acomod&aacute;ndose.<\/p>\n<p>La ex&oacute;tica y bella mujer de Willy describ&iacute;a en una cada vez m&aacute;s tronca voz y con todo detalle las escenas donde la protagonista fue sometida a las m&aacute;s despreciables humillaciones proferidas por clientes (casi todos adinerados) y su due&ntilde;o. Vivi&oacute; eso por largos cinco a&ntilde;os hasta que un hombre bueno compr&oacute; su libertad, cas&aacute;ndose con ella y siendo feliz por siempre jam&aacute;s.<\/p>\n<p>Cuando el cuento finaliz&oacute;, est&aacute;bamos todos (incluy&eacute;ndola) prendidos y muy, pero muy excitados. Fue cuando iniciamos una sugerente charla que no nos permiti&oacute; notar cuando Willy encendi&oacute; la TV y el reproductor de CD.<\/p>\n<p>Mori conversaba conmigo y Ren&eacute;, lanzando bromas acerca de los bultos que se nos notaban en el pantal&oacute;n a los dos. Las chanzas iban y ven&iacute;an y las risas abundaban entre salud y salud. Al poco rato nos percatamos que tanto Marcelo como Willy estaban hipnotizados con la pantalla del televisor. Tal vez por eso, durante todo ese tiempo, Mori estuvo desviando la vista de tanto en tanto tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>Un minuto m&aacute;s tarde toda nuestra atenci&oacute;n estuvo centrada en la pel&iacute;cula. En ella se pod&iacute;a ver a una hermosa mujer japonesa conversando con su esposo, el cual, por diferentes razones (todas depravadas) le ped&iacute;a que se acostara con otro hombre delante de &eacute;l.<\/p>\n<p>De pronto, Mori se puso en pie para dirigirse hacia su esposo. Se ubic&oacute; detr&aacute;s de &eacute;l y en susurros intercambiaron unas cuantas palabras. No s&eacute; si fue coincidencia o el destino, pero ambas mujeres casi al un&iacute;sono asintieron.<\/p>\n<p>De reojo not&eacute; cuando Mori se acerc&oacute; a nosotros para sentarse en el mismo sitio entre los dos. En cuanto estuvo en medio, nos sonri&oacute; y apoy&oacute; su peso en mi torso con el fin de acomodarse y disfrutar del film. Cruz&oacute; las piernas y comenz&oacute; a balancear una de ellas. No pas&oacute; mucho y la verga comenz&oacute; a reaccionar de nuevo, pero dado que la ten&iacute;a hacia abajo, me incomodaba sobremanera.<\/p>\n<p>Lleg&oacute; un momento en el cual no pude soportarlo m&aacute;s por lo que le ped&iacute; permiso a Mori para que se levantara un poco de modo de poder acomodar la verga para que creciera sin que molestara. La verdad y a pesar de las risitas de Mori, fue un alivio.<\/p>\n<p>Ella aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para sacarse la gruesa bata y quedar en un pijama de algod&oacute;n de dos piezas con mangas y pantal&oacute;n corto y muy ajustadamente sexy. Mis ojos se dividieron a partir de ese instante entre los senos de Mori y la pantalla de la TV.<\/p>\n<p>En la pel&iacute;cula, la mujer disfrutaba del primer coito delante del esposo con otro hombre. &Eacute;l observ&oacute; hasta que en un punto no pudo resistirse m&aacute;s y se uni&oacute; a la fiesta, As&iacute; su hermosa mujer recibi&oacute; verga, en cuatro patas, por la boca y el co&ntilde;o al mismo tiempo hasta el orgasmo.<\/p>\n<p>De pronto, el esposo fue por su c&aacute;mara e inmortaliz&oacute; a su mujercita en varias instant&aacute;neas. Hac&iacute;a calor y en los encendidos rostros de todos se notaba. En ese momento, Mori, levant&oacute; sus piernas solo para estirarlas sobre el regazo de Ren&eacute;. Las cruz&oacute; en los tobillos.<\/p>\n<p>Mi amigo, en un acto reflejo, de s&uacute;bito pos&oacute; sus manos sobre las rodillas y comenz&oacute; a acariciarle sus tersas y contoneadas piernas. Descruz&oacute; los tobillos cuando las suaves caricias de Ren&eacute; surcaban cancinamente el interior de sus muslos. Levant&oacute; la vista y con la mano me invit&oacute; a acercar mi o&iacute;do a su sensual boca.<\/p>\n<p>Mori: me siento&hellip; bersemangat &hellip; y wiwi sabe qu&eacute; pasa cuando me expongo a estos escenarios&hellip; &eacute;l&hellip; &eacute;l&hellip; c&oacute;mo se dice??? &Eacute;l quiere verme como era antes&hellip; como una jalang&hellip; me dijo que si llegaba a estar bersemangat a &eacute;l no le molestar&iacute;a que me las arreglara por mi propia cuenta&hellip;<\/p>\n<p>Yo: me parece genial&hellip; pero no entend&iacute; un carajo y&hellip; que es bersenosecuanto&hellip;<\/p>\n<p>Mori: -flexionando las rodillas para separar las piernas mientras las manos de Ren&eacute; sub&iacute;an y bajaban, rozando en cada pasada sus ya h&uacute;medos labios vaginales- bersemangat&hellip; m&iacute;rame&hellip; espero no necesitar explicarte m&aacute;s.<\/p>\n<p>Yo: no es necesario&hellip; -mir&eacute; a Willy fugazmente. &Eacute;l no le sacaba los ojos de encima a su esposa al tiempo que llevaba su mano al bulto que pod&iacute;a verse bajo su pantal&oacute;n. Volv&iacute; mi atenci&oacute;n a la ex&oacute;tica f&eacute;mina. &#8211; puedo???&hellip; quiero decir&hellip; podemos tomar la iniciativa???<\/p>\n<p>Mori: solo si no me hacen llegar pronto al orgasmo&hellip; si pasa eso, la fiesta se acaba&hellip;<\/p>\n<p>Yo: comprendido&hellip;<\/p>\n<p>Mori: y sin besos en la boca&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: -mir&aacute;ndome y con una gran sonrisa de complicidad en su boca- eso est&aacute; por verse, se&ntilde;ora&hellip;<\/p>\n<p>Mori: no hay nada por ver, konyol&hellip; es un hecho&hellip;<\/p>\n<p>Sin siquiera darle otra mirada al esposo, desnudamos a Mori en un pesta&ntilde;eo para ubicarla en cuatro patas sobre el amplio sof&aacute;, quedando su conchita expuesta a mis antojos al tiempo que mi compa se dedicaba a jugar con sus perfectos y proporcionados senos.<\/p>\n<p>Chupamos, lamimos y mordimos sus senos, vagina, cl&iacute;toris, ano y nalgas como si aquel fuera el &uacute;ltimo d&iacute;a de nuestras vidas. Los quejidos que emit&iacute;a la televisi&oacute;n se superpon&iacute;an a los sensuales gemidos y jadeos que Mori nos regalaba en su lujurioso trance.<\/p>\n<p>Yo: la chica de la historia eras t&uacute;&hellip; &iquest;cierto? &ndash;susurr&eacute; en su o&iacute;do.-<\/p>\n<p>Mori: qu&eacute; rico lo que haces&hellip; ahhhh&hellip;<\/p>\n<p>No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos as&iacute;, solo s&eacute; que de pronto, Mori a grito pelado nos ped&iacute;a detenernos, pues estaba a punto de irse. Evidentemente hicimos caso omiso de sus advertencias hasta que el brillante y sudado cuerpo femenino comenz&oacute; a expresar suaves convulsiones, claro s&iacute;ntoma de su entrada al no deseado cl&iacute;max.<\/p>\n<p>En ese instante, introduje mis dedos coraz&oacute;n y anular hasta el fondo de su conchita y a pesar de sus quejas y exclamaciones en indonesio inici&eacute; de inmediato un brusco sube y baja, el que prontamente acall&oacute; las protestas, reemplaz&aacute;ndolas por un entrecortado quejido que antecedi&oacute; a un s&uacute;bito y pesado silencio, solo interrumpido por potentes emanaciones de fluidos provenientes de su co&ntilde;o, producidos por una abundante y placentera eyaculaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Un segundo despu&eacute;s del &uacute;ltimo chorro, introduje de nuevo mis dedos y comenc&eacute; con la misma operaci&oacute;n, con la salvedad que esta vez no me detuve al momento de eyacular. De esa manera, Mori, alcanz&oacute; a acabar 5 veces m&aacute;s, quedando desparramada de vientre sobre el brazo del sill&oacute;n de modo que mostraba todo su dilatado co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Sus dos orificios palpitaban. Su peque&ntilde;o culo, desde ese &aacute;ngulo, se ve&iacute;a hermosamente redondo. Ni un solo vello pod&iacute;a verse en su transpirado y lascivo cuerpo. Balanceaba sus caderas con majestuosa lujuria. Dio vuelta su rostro. Los ojos estaban inundados de deseo.<\/p>\n<p>Mori: ahora no puedes parar&hellip;<\/p>\n<p>Yo: solo si Ren&eacute; no se queda mirando&hellip;<\/p>\n<p>Mori: dije nada de besos&hellip; no puse otro l&iacute;mite que recuerde&hellip;<\/p>\n<p>Justo antes de penetrarle el co&ntilde;o, levant&eacute; la vista para ver a Willy. Era la segunda vez que lo hac&iacute;a desde que todo hab&iacute;a comenzado, pero la primera en la que nuestras miradas se encontraban. &Eacute;l y Marcelo estaban vestidos, pero con sus vergas libres, jal&aacute;ndolas con cansina calma. Con un gesto de su cabeza, Willy me inst&oacute; a continuar.<\/p>\n<p>Ren&eacute;, por su parte, no perdi&oacute; un segundo y comenz&oacute; a follarle la boca con contenida pasi&oacute;n. Los ahogados quejidos de Mori atrajeron nuevamente mi atenci&oacute;n hacia su respingado y anhelante culo, palpitaba. Pos&eacute; mis manos en sus sudadas nalgas y, sin m&aacute;s, le propin&eacute; una suave nalgada. De inmediato bati&oacute; er&oacute;ticamente sus caderas. Le gustaba.<\/p>\n<p>Puse la punta de la verga en la entrada de su resbaladiza concha y sin obst&aacute;culo alguno, llegu&eacute; de una sola y suave estocada hasta el fondo, sin alcanzar a introducirla completa, pues no quise cortarle la leche por algo que de todas formas llegar&iacute;a. Una vez acomodado, comenc&eacute; un lento mete y saca, d&aacute;ndole una nalgada justo antes de cada embestida.<\/p>\n<p>De un instante para el otro, la mujer del t&iacute;o Willy recib&iacute;a con placer una verga por su co&ntilde;o y otra por la boca con una natural lascivia. Ella era tan exquisita, tan sensual y con tanta clase que tuvimos que iniciar una constante rotaci&oacute;n entre mi compa y yo, con el solo fin de evitar acabar.<\/p>\n<p>As&iacute;, cada par de minutos empezamos con Ren&eacute; a cambiarnos de lugar. En la tercera oportunidad de tener su co&ntilde;o a mi disposici&oacute;n, comenc&eacute; a empujar con mi verga en la entrada de su culo. A la tercera embestida ya golpeaba su co&ntilde;o con mis bolas, a todo vapor.<\/p>\n<p>Los gritos de placer de Mori al llegar al orgasmo fueron demasiado para nosotros, acabando en sus tripas al tiempo que Ren&eacute; hac&iacute;a lo suyo en la boca y senos. Segundos despu&eacute;s, Mori se puso de pie y mientras se dirig&iacute;a hacia su esposo se limpiaba los restos de nuestros l&iacute;quidos seminales. Al llegar sin pre&aacute;mbulo alguno, tom&oacute; asiento sobre su verga. Segundos despu&eacute;s, al tiempo que Willy taladraba su delicioso co&ntilde;o, Marcelo recib&iacute;a la mamada de su vida.<\/p>\n<p>Menos de medio minuto despu&eacute;s Mori disfrutaba de otras dos vergas que se la follaban con tierna rudeza. La ex&oacute;tica f&eacute;mina intercalaba lascivos gritos y destemplados quejidos con sugerentes exclamaciones en su lengua natal, siendo las que m&aacute;s se repitieron: jadi, lebih kuat y kotoran.<\/p>\n<p>Al cabo de poco m&aacute;s de 10 minutos y unos cuantos orgasmos femeninos, primero Marcelo y segundos despu&eacute;s Willy, acabaron el primero en su co&ntilde;o y el segundo en su boca, senos y cara entre gru&ntilde;idos y sonoros suspiros.<\/p>\n<p>Pasaron un par de segundos cuando Mori, al notar que nuestras vergas estaban casi listas, se levant&oacute; y mientras caminaba hacia nosotros, fue limpi&aacute;ndose el semen que escurr&iacute;a por sus muslos y abdomen. El bizarramente er&oacute;tico momento nos puso a mil.<\/p>\n<p>Ren&eacute;: de verdad quieres m&aacute;s, lindura???<\/p>\n<p>Yo: nosotros podemos esperar si quieres descansar&hellip;<\/p>\n<p>Mori: acaso no quieren continuar???<\/p>\n<p>Ren&eacute;: -nos miramos y sonre&iacute;mos- nosotros siempre queremos, mija&hellip; siempre&hellip;<\/p>\n<p>Yo: as&iacute; es&hellip; por ello si tu quieres descansar, podemos esperar&hellip; no queremos que tengas dolores o lo pases mal&hellip;<\/p>\n<p>Mori: despu&eacute;s de mi wiwi, ustedes son las &uacute;nicas personas que me han tratado bien&hellip; no me he sentido en ning&uacute;n momento un pedazo de carne&hellip; en realidad me gustar&iacute;a ba&ntilde;arme y comer algo&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: Willy!!! Marcelo!!! Ustedes preparen algo para la reina&hellip; dice que tiene hambre&hellip; Clau y yo nos dedicaremos a atenderla. Desea un ba&ntilde;o&hellip; &iquest;te parece?<\/p>\n<p>Willy: &iquest;lo de siempre cari&ntilde;o???<\/p>\n<p>Mori: por favor, amor&hellip; gracias&hellip;<\/p>\n<p>En el ba&ntilde;o, empotrado en un rinc&oacute;n, hab&iacute;a un jacuzzi para 4 personas. Abr&iacute; la llave del agua caliente y m&aacute;s r&aacute;pido de lo que imagin&eacute;, el agua ya estaba a la mitad. Esparc&iacute; sales minerales y tras mojarla, enjabonarla y ba&ntilde;arla con un chorro de agua tibia, invitamos a Mori a ingresar.<\/p>\n<p>En la burbujeante agua y mientras le propin&aacute;bamos un relajante masaje, charlamos distendidamente como viejos amigos. Mori era una mujer joven, pero con mucha experiencia. En sus ojos uno pod&iacute;a ver siempre sabidur&iacute;a y amor, cada vez que miraba o hablada de su wiwi.<\/p>\n<p>Mori: Conocer a wiwi fue lo mejor que me ha pasado en la vida&hellip; &eacute;l me cambi&oacute;&hellip; por &eacute;l mi vida es maravillosa&hellip; y les digo que los ama much&iacute;simo&hellip; conf&iacute;a demasiado en su sobrino Marcelo y en ustedes&hellip; siempre me dice que los tres son sus sobrinos regalones&hellip; ahora entiendo el por qu&eacute;&hellip; No se molesten&hellip; pero tengo que decirles que los escuch&eacute;&hellip; y lo hice porque willy me llam&oacute; y dej&oacute; abierta la llamada cuando hablaron acerca de molestarme y el respeto&hellip; luego los escuch&eacute; ayudar a Marcelo cuando wiwi lo hostig&oacute; para responder si yo era bonita o no&hellip; y finalmente los o&iacute; desde que llegaron&hellip; &iquest;quieren saber lo que hablamos antes de sentarme a ver la pel&iacute;cula con ustedes??? &ndash;Asentimos- le dije qu&eacute; esperas que pase, wiwi??? A lo que me contest&oacute;, lo que seas capaz de imaginar sin caer en la timidez&hellip; Entonces le repliqu&eacute; &iquest;crees que se la puedan conmigo, wiwi???, obteniendo como respuesta una enigm&aacute;tica sonrisa de su parte y un no pierdes nada con averiguarlo.<\/p>\n<p>Ren&eacute;: y qu&eacute; nos dices ahora, Mori??? &iquest;estamos a la altura???<\/p>\n<p>Mori: no me hagas decirlo&hellip; la venganza empobrece el alma&hellip;<\/p>\n<p>Yo: jajajaja&hellip; mi querido amigo&hellip; me temo que eso es lo m&aacute;s cerca de un s&iacute; que le sacaremos a esta hermosa y ruda dama&hellip;<\/p>\n<p>Mori: gracias&#8230; pero estoy segura que wiwi sab&iacute;a algo sobre ustedes que yo no&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: espero no te moleste, sea lo que sea&hellip; Willy es un&hellip;<\/p>\n<p>Mori: &iquest;molestarme? Todo lo contrario&hellip; me encant&oacute; la sorpresa&hellip; ustedes me hicieron sentir como nunca antes&hellip; en el pasado, cuando era una puta, follaba todo el d&iacute;a con diferentes tipos y no pod&iacute;a permitirme un orgasmo&hellip; era una puta que no pod&iacute;a gozar de su trabajo, ya que despu&eacute;s de sentirlo, no pod&iacute;a seguir&hellip; el dolor era demasiado&hellip; y no me excitaba con nada, en no pocas ocasiones, por horas&hellip; varias veces me pegaron duro por esa raz&oacute;n&hellip; Entonces conoc&iacute; a wiwi y, con &eacute;l, al amor&hellip;<\/p>\n<p>Yo: estoy seguro que lo debes saber por boca del mismo Willy, pero el hombre est&aacute; perdido por ti&hellip; nunca antes lo vi mirar a una mujer como lo hace contigo&hellip;<\/p>\n<p>Mori: qu&eacute; ricas manos tienes Claudio&hellip; me siento completamente relajada&hellip; estar&iacute;a mal si me dejan chuparle sus penis antes de irnos a comer algo???<\/p>\n<p>Ren&eacute;: solo si antes me das un besito&hellip;<\/p>\n<p>Dentro del jacuzzi Mori apoyaba todo su peso en mi dorso. Se encontraba entre mis piernas de espalda, mientras Ren&eacute;, sentado enfrente masajeaba sus piernas y pies. En cuanto Ren&eacute; le pidi&oacute; el beso, un pesado silencio se apoder&oacute; de la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ren&eacute; no desviaba la vista por lo que deduje que Mori lo miraba con igual intensidad. De pronto volte&oacute; la cabeza y con voz clara y firme, mas con los ojos inundados de l&aacute;grimas no derramadas me pregunt&oacute;&hellip;<\/p>\n<p>Mori: acaso t&uacute; tambi&eacute;n quieres un besito???<\/p>\n<p>Yo: s&iacute; y no&hellip;<\/p>\n<p>Mori: eres peor que una mujer&hellip;<\/p>\n<p>Yo: si&hellip; deseo besarte desde hace rato&hellip; pero entiendo y respeto tus palabras y por eso es no&hellip; es no, no porque no quiera y por eso es no, solo hasta que t&uacute; digas que no es no&hellip;<\/p>\n<p>Mori: jajaja&hellip;me pone de nuevo bersemangat escucharte decir que en el fondo mi cuerpo es m&iacute;o y solo yo puedo decidir qu&eacute; hacer con &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>Ren&eacute;: me parece notable todo esto&hellip;pero &iquest;qu&eacute; pasa con el beso???<\/p>\n<p>Mori: jajaja&hellip; no era acaso un besito???<\/p>\n<p>Yo: los intereses suben, preciosa&hellip;<\/p>\n<p>Mori: jajaja&hellip; -mirando a Ren&eacute;.- t&uacute; ganas&hellip; ven por &eacute;l&hellip;<\/p>\n<p>Entonces, Ren&eacute; se acerc&oacute; y unieron un par de veces suavemente sus labios para luego, voltear la cabeza y repetir la operaci&oacute;n conmigo, pero cuando se alejaba tras el segundo besito, le sujet&eacute; la nuca con mi mano para fundirnos en un h&uacute;medo y sensual beso.<\/p>\n<p>A partir de ese instante no paramos de besarnos sino hasta que unos 3 minutos despu&eacute;s Willy entr&oacute; al ba&ntilde;o para avisarnos que la comida estaba lista. Los tres nos re&iacute;mos al ser sorprendidos.<\/p>\n<p>Dado que en todo el departamento hac&iacute;a calor, los hombres nos sentamos a la mesa vestidos solo con pantalones cortos deportivos, gentileza del due&ntilde;o de casa, en tanto Mori se calz&oacute; una polera de la NBA talla XL sin nada debajo. Luc&iacute;a hermosa, ex&oacute;tica y delirantemente sexy con su cabello mojado, la risa a flor de piel, evidenciando lo c&oacute;moda y a gusto que se encontraba.<\/p>\n<p>Cenamos cerca de las 4 am. Tal vez fue el vino, la hora, el cansancio de todo un d&iacute;a o todo junto, pero de todos modos, cuando Willy bostez&oacute;, decidimos ir a descansar. As&iacute;, los esposos se fueron a su habitaci&oacute;n, Marcelo a la suya y Ren&eacute; y yo a la que estaba preparada para nosotros.<\/p>\n<p>A&uacute;n no amanec&iacute;a cuando sent&iacute; que alguien levantaba las tapas y se acostaba a mi lado. Al abrir los ojos vi a Mori sonriendo. Con su mano acarici&oacute; mi mejilla tras lo cual me bes&oacute; tiernamente.<\/p>\n<p>Yo: hola, linda&hellip;<\/p>\n<p>Mori: hola, guapo&hellip;<\/p>\n<p>Yo: -luego de casi medio minuto mir&aacute;ndonos en silencio- que bella eres, Mori&hellip; no me canso de admirarte&hellip; pero&hellip; cu&eacute;nteme, se&ntilde;ora&hellip; &iquest;qu&eacute; puedo hacer por usted???<\/p>\n<p>Mori: wiwi ronca como cami&oacute;n y no puedo conciliar el sue&ntilde;o&hellip;<\/p>\n<p>Yo: ven&hellip; -le dije al tiempo que le daba la vuelta para quedar abrazados en cucharita. Comenc&eacute;, entonces, a acariciarle el pelo, los hombros y brazos, con ternura.- du&eacute;rmase, pedacito de chocolate&hellip; du&eacute;rmase, que yo la cuido&hellip; -le bes&eacute; la base de la cabeza.-<\/p>\n<p>En breve, Mori qued&oacute; profundamente dormida. Le acarici&eacute; sus sedosos cabellos por un rato m&aacute;s hasta que, sin darme cuenta, tambi&eacute;n me dorm&iacute;. Recuerdo que esas pocas horas de sue&ntilde;o fueron dadoras de paz y descanso, pues al despertar, ten&iacute;a a la esposa de Willy cabalg&aacute;ndome la verga en silencio, pero con inusitadas energ&iacute;as.<\/p>\n<p>Lo que sigui&oacute; fue maravillosamente lujurioso y solo les adelantar&eacute; que ese d&iacute;a el &uacute;nico que sali&oacute; de la casa fue Willy y lo hizo para ir a comprar pan. Por planes part&iacute;an ese s&aacute;bado, pero se quedaron hasta el lunes, d&iacute;as durante los cuales fui testigo y part&iacute;cipe de la realizaci&oacute;n de todas mis fantas&iacute;as m&aacute;s er&oacute;ticas.<\/p>\n<p>Muchas gracias por leerme y ser&aacute; hasta la pr&oacute;xima, si ustedes as&iacute; lo desean.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Me han pasado cosas raras, algunas realmente sobrenaturales, pero la historia que les pretendo contar es sobre la m&aacute;s grandiosa experiencia que he vivido. Les voy a contar lo que pas&oacute; aquella noche en la que el &ldquo;t&iacute;o Willy&rdquo; nos present&oacute; a su se&ntilde;ora. Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1998 y rond&aacute;bamos los 12 a&ntilde;os. Marcelo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":20481,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42071","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/20481"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42071"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42071\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}