{"id":42100,"date":"2023-05-28T22:00:00","date_gmt":"2023-05-28T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-28T22:00:00","modified_gmt":"2023-05-28T22:00:00","slug":"casado-con-una-mujer-bien-caliente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/casado-con-una-mujer-bien-caliente\/","title":{"rendered":"Casado con una mujer bien caliente"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42100\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Desde siempre supe que Mar&iacute;a Luisa era una hembra bien entrona y bien caliente. Convertirse en toda una Matriarca era su destino, con esos buenos muslos y sabrosas nalgas incitaba a hacerle hijos. Su car&aacute;cter de dadora de vida pod&iacute;a v&eacute;rsele en sus vol&uacute;menes y curvas, propios de una de esas mujeres que se desarrollan para atraer al sexo opuesto, y as&iacute; &eacute;ste las pre&ntilde;e; su naturaleza se los demanda. Fue por eso que no me import&oacute; que fu&eacute;ramos primos, yo me la chingu&eacute; desde que pude.<\/p>\n<p>Y es que a una mujer como ella se le pre&ntilde;a de seguro. Hay hembras as&iacute;, que bien pronto se les ve para qu&eacute; est&aacute;n hechas, y ese fue su caso, Mar&iacute;a Luisa tuvo varios hijos, no s&oacute;lo el m&iacute;o. Su cuerpo de por s&iacute; te tentaba para fecundarlo, pero lo que de plano te conduc&iacute;a a hacerlo era su car&aacute;cter.<\/p>\n<p>En casa de sus pap&aacute;s, cuando a&uacute;n era soltera, ella misma me incitaba. Se bajaba el pants junto con los calzones y me ense&ntilde;aba las nalgas. Como ya era toda una mujer de vastas carnes invitaba a agarrarla a dos manos, ya fuera de sus cachetes de carne prieta o de sus dos hermosas tetazas. Sus vol&uacute;menes incitaban a apretar, pellizcar, lamer y chupetear, dej&aacute;ndole marcas por toda la piel.<\/p>\n<p>Sol&iacute;a cog&eacute;rmela cuando mis t&iacute;os no estaban. Nos encantaba jugarle al peligro, pues en cualquier momento podr&iacute;an regresar. Nada m&aacute;s nos qued&aacute;bamos solos le pon&iacute;amos, yo me lo sacaba por la bragueta y ella me lo chupaba sin ninguna verg&uuml;enza, y con muchas ganas. Por propia mano se met&iacute;a mi verga en su panocha. Con la cabeza de mi tolete la sent&iacute;a bien lubricada y caliente de ah&iacute;, ella siempre estaba bien jugosa de su gruta vaginal.<\/p>\n<p>La muy cabrona, hab&iacute;a veces, me dejaba bien picado. Dos o tres metidas y luego se echaba a correr con los pantalones y los chones a medio muslo. Era tremenda, le gustaba tentarme para que la persiguiera as&iacute; por toda la casa. Ah&iacute; iba yo con la verga toda erecta y cabeceando tras de ella. Si la alcanzaba se la volv&iacute;a a meter, pero si no, se encerraba en el ba&ntilde;o y ya no sal&iacute;a hasta que regresaran sus pap&aacute;s. Yo nom&aacute;s le gritaba que saliera, o ya de plano, le rogaba que no me dejara con las bolas llenas. Cuando mis t&iacute;os regresaban la ve&iacute;a salir y re&iacute;rse de m&iacute; frente a ellos, y yo con los huevos bien adoloridos por no haberlos descargado.<\/p>\n<p>As&iacute; de canija era Mar&iacute;a Luisa, ya desde entonces. Cosa que no cambi&oacute;. Pero val&iacute;a la pena, aquellas enormes y morenas nalgas se sent&iacute;an bien rico encima de uno, era la mism&iacute;sima gloria estar metido en ella, y m&aacute;s cuando me le ven&iacute;a dentro.<\/p>\n<p>Con los a&ntilde;os y las cogidas la embarac&eacute;, pero por fortuna ella se lo enjaret&oacute; a alguien m&aacute;s.<\/p>\n<p>Alejandro fue el nombre de aquel pendejo que se cas&oacute; con mi prima, y dir&aacute;n que soy un malagradecido con aqu&eacute;l que me salv&oacute;, pero, si as&iacute; lo califico es porque, con el tiempo, le jinc&oacute; m&aacute;s hijos que &eacute;l cre&iacute;a eran suyos.<\/p>\n<p>De verdad que no entiendo c&oacute;mo dur&oacute; tantos a&ntilde;os as&iacute;, digo, &iquest;qu&eacute; sus hermanos o sus cu&ntilde;adas no le hicieron ver que Mar&iacute;a Luisa bien que le pon&iacute;a el cuerno?<\/p>\n<p>De seguro que las esposas de sus hermanos (al vivir tan cerca de ellos) pod&iacute;an ver sus &ldquo;salidas&rdquo;.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a Luisa se puso m&aacute;s buena con los a&ntilde;os, eso s&iacute;, pese a parir hijos frecuentemente. Muy oronda se pavoneaba moviendo sus tremendas nalgas de aqu&iacute; para all&aacute; siempre que sal&iacute;a de casa. &iexcl;Cabrona m&eacute;ndiga! Cuando la ve&iacute;a salir sin su marido ya sab&iacute;a yo que iba a ponerle el cuerno con alg&uacute;n cabr&oacute;n. Desgraciado pendejo, yo no s&eacute; c&oacute;mo no se daba cuenta.<\/p>\n<p>Era obvio. Ninguno de sus hijos se le parec&iacute;a ni tantito (ni siquiera se parecen entre s&iacute;, todos tienen rasgos bien diferentes). Seg&uacute;n s&eacute; uno es hijo del chofer de una micro, otra, hija de un chamaco precoz, dos de otros primos; y los otros qui&eacute;n sabe de d&oacute;nde. Bien a bien s&oacute;lo Mar&iacute;a Luisa conoce qui&eacute;nes fueron los padres de sus hijos, lo cierto es que consigui&oacute; lo que tanto ansiaba su cuerpo, ser pre&ntilde;ado tanto como pudo.<\/p>\n<p>Las tetas dieron leche en varias ocasiones (considerables cantidades de leche). Por el gran tama&ntilde;o de sus dos tetazas hab&iacute;a prometido tal cuajada desde muy joven, y cumpli&oacute;, yo le mam&eacute; las tetas en tres de sus embarazos, eso lo confieso y no me sonrojo, me di el gusto. Aunque, &iquest;cu&aacute;ntos no habremos bebido de las mismas tetas? &#8230;qui&eacute;n sabe.<\/p>\n<p>Vi&eacute;ndola caminar de regreso a su casa, sol&iacute;a pensar que vendr&iacute;a con los olores de la faena sexual realizada en cama ajena. Su esposo, quien llegar&iacute;a m&aacute;s tarde del trabajo, ni se percatar&iacute;a que su mujer estaba llena de la esperma de otro hombre.<\/p>\n<p>Y es que qui&eacute;n sabe qu&eacute; extra&ntilde;o placer le provoca a Mar&iacute;a Luisa ponerle con otro hombre que no fuera su marido y, quiz&aacute;s m&aacute;s, llenarse del esperma de ese otro en espera de salir fecundada. Pues traer hijos al mundo es su verdadero mayor placer en la vida, seg&uacute;n creo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Desde siempre supe que Mar&iacute;a Luisa era una hembra bien entrona y bien caliente. Convertirse en toda una Matriarca era su destino, con esos buenos muslos y sabrosas nalgas incitaba a hacerle hijos. 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