{"id":42128,"date":"2023-05-31T14:29:36","date_gmt":"2023-05-31T14:29:36","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-05-31T14:29:36","modified_gmt":"2023-05-31T14:29:36","slug":"el-as-de-picas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-as-de-picas\/","title":{"rendered":"El as de picas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42128\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&quot;Las mujeres no deber&iacute;an jugar p&oacute;ker&quot; dec&iacute;a el gordo casi calvo de mi suegro, detr&aacute;s de la cortina de humo qu&eacute; el habano desprend&iacute;a. Y una vez m&aacute;s para mi desgracia la reina de diamantes le otorgaba la raz&oacute;n. Me levante de la mesa del casino con m&aacute;s palpito y menos dinero, 20 minutos bastaron para dilapidar casi 4 mil d&oacute;lares en fichas. Y es que deseaba darle una sorpresa a mi marido (qu&eacute; estaba de viaje) cambiando el auto por uno m&aacute;s moderno y estaba segura de poder lograrlo. La confusa decepci&oacute;n se prolong&oacute; hasta el estacionamiento, donde el volante de mi autom&oacute;vil se convirti&oacute; en un pa&ntilde;o de l&aacute;grimas. No logr&eacute; ver el mercedes negro de mi suegro cuando se posicion&oacute; a mi lado, el vidrio el&eacute;ctrico descendi&oacute; y el rostro sonriente del empresario emergi&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Estas bien Natalia?<\/p>\n<p>&ndash;Si, gracias. Solo algo frustrada.<\/p>\n<p>&ndash;El azar es as&iacute;, he ganado bastante hoy. Pero no todo lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Jam&aacute;s me lleve bien con &eacute;l, tampoco Carlos su &uacute;nico hijo, con el que no hab&iacute;a un &aacute;pice de afecto por problemas familiares que no son parte del relato. La cosa es que el cincuent&oacute;n estaba vanaglori&aacute;ndose de su triunfo y yo no estaba de &aacute;nimo para soportarlo.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; quer&eacute;s William? Una medalla?&#8230;<\/p>\n<p>&ndash;No, para nada es mi intenci&oacute;n jactarme de tu desgracia. Soy un hombre de negocios, de aprovechar del azar de las oportunidades que rara vez se dan. As&iacute; como esta&#8230; Qued&eacute; absolutamente contrariada, el impoluto William Valencia mi suegro, me estaba proponiendo un negocio.<\/p>\n<p>&ndash;Entonces, te vas a atrever supongo a una propuesta indecente.<\/p>\n<p>&ndash;Por supuesto, que no. Solo trato de comprobar si la mujer de mi hijo es tan osada como creo. Y se me hab&iacute;a ocurrido dejarlo en manos del azar&#8230;<\/p>\n<p>&ndash;Como ser&iacute;a eso?<\/p>\n<p>&ndash;Vamos, a mi casa. Jugamos una mano de p&oacute;ker&#8230; Hizo una larga pausa. Y continu&oacute;&#8230; Si tu ganas te llevas 10 mil d&oacute;lares, pero si la suerte me sigue fiel me quitar&eacute; todas las ganas de cogerte.<\/p>\n<p>&ndash;No soy una puta. Estall&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Nadie dijo que lo fueras. Me voy, si me segu&iacute;s es que aceptas el trato sino, obviamente no.<\/p>\n<p>El vidrio se cerr&oacute; y el mercedes arranco. Imagine su risa desatada vi&eacute;ndome por el espejo retrovisor y me estremec&iacute; al pensar por unos segundos todos esos kilos encima m&iacute;o. El garaje se abri&oacute; para engullir los autos algo a prisa qu&eacute; entraron. No acepte el Whisky ni ponerme comoda. El capto la indirecta y de inmediato acomodo la mesa ratona qu&eacute; yac&iacute;a frente a la estufa, el reloj marcaba la 1 menos diez, cuando mi suegro me entrego el mazo de naipes franceses tomo un gran fajo de billetes en d&oacute;lares y los dejo caer sobre mi lado en la mesa.<\/p>\n<p>&ndash;Bar&aacute;jalas bien y cuando est&eacute;s lista&#8230;<\/p>\n<p>Pude notar la excitaci&oacute;n del hombre sobre uno de sus muslos y en su pesada respiraci&oacute;n. Debo admitir que en ese instante no solo deseaba el dinero sino vencer al sujeto, gordo de ojos marrones y piel fl&aacute;cida qu&eacute; ten&iacute;a odi&aacute;ndolo desde hace un buen tiempo. Repart&iacute; las cartas 2 para cada uno y luego tres en la mesa, ten&iacute;a una J en la mano y otra en la mesa., lo que parec&iacute;a un juego fuerte se desmoron&oacute; en el river (la &uacute;ltima carta en la mesa) el as de pica cay&oacute; y la sonrisa de mi suegro brot&oacute; del extremo qu&eacute; no sosten&iacute;a el habano.<\/p>\n<p>&ndash;Gan&eacute;! Grit&oacute; azotando las cartas en la mesa, ante mi at&oacute;nita mirada. Hab&iacute;a perdido en buena ley, hab&iacute;a hecho un trato con ese ser despreciable y ahora ten&iacute;a que pagar con mis nalgas por la maldita ambici&oacute;n. El veterano encendi&oacute; la estufa a le&ntilde;a corri&oacute; un sof&aacute; y estir&oacute; una alfombra oso en el amplio piso del living. Sent&iacute; sus gruesos dedos rodear mis gl&uacute;teos por encima del vestido y los apart&eacute; con bronca. El viejo fue hasta la puerta y la abri&oacute; y despu&eacute;s se desplom&oacute; en la alfombra y desabrocho su pantal&oacute;n extrayendo su grueso miembro ya erecto.<\/p>\n<p>&ndash;Si quieres puedes irte. Dijo entre el crepitar de la le&ntilde;a qu&eacute; rug&iacute;a en la habitaci&oacute;n. Llegu&eacute; a la puerta y tome la decisi&oacute;n de aceptar la voluntad de la suerte. Regrese al lado del sujeto qu&eacute; tanto aborrec&iacute;a y hund&iacute; mi cara en su entre pierna tuve que abrir la boca m&aacute;s grande que de costumbre, para succionar aqu&eacute;l poderoso y corto pedazo de carne firme y ennegrecida.<\/p>\n<p>&ndash;As&iacute; Nati, as&iacute;&#8230; Vociferaba arqueado el gordo en el limbo haciendo se&ntilde;ales de humo con el habano aun encendido. Estuve mamando la gruesa pipa qu&eacute; engendro a mi marido hasta que qu&eacute; dijo basta. Ya sin ropas los dedos de mi suegro entraron hasta el anillo y despu&eacute;s de dos venidas intensas solo restaba entrar aqu&eacute;l tronco retorcido, en la gruta inundada propiedad de su hijo y no tardo en incrustarla, los labios se ancharon en sus primeras embestidas y cuando el empuje fue total el pist&oacute;n, entro en el aro provocando mi total locura.<\/p>\n<p>Mi suegro me penetro como un animal salvaje producto del azar y la necesidad, aqu&eacute;l as de picas entraba y sal&iacute;a a voluntad y la reina era mi vulva complacida como pocas veces. El grito fornido aviso con anticipaci&oacute;n los chorros de semen qu&eacute; emanaron de la recortada, disparando a discreci&oacute;n. Fue la noche m&aacute;s audaz de mi vida y una de las mejores. Las cosas entre mi suegro y su hijo no han cambiado pero cuando se ausenta de la ciudad ya se d&oacute;nde me esperan para una buena partida de p&oacute;ker.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 &quot;Las mujeres no deber&iacute;an jugar p&oacute;ker&quot; dec&iacute;a el gordo casi calvo de mi suegro, detr&aacute;s de la cortina de humo qu&eacute; el habano desprend&iacute;a. Y una vez m&aacute;s para mi desgracia la reina de diamantes le otorgaba la raz&oacute;n. 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