{"id":42172,"date":"2023-06-03T22:00:00","date_gmt":"2023-06-03T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-03T22:00:00","modified_gmt":"2023-06-03T22:00:00","slug":"la-mediadora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-mediadora\/","title":{"rendered":"La mediadora"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42172\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El cuarto es muy simple, cabe una cama, un cl&oacute;set de techo a piso de madera clara y un peque&ntilde;o tocador con algunos cajones. Las cortinas son blancas, pero no dejan ver hacia afuera. Es un cuarto de azotea, alrededor hay un lavadero y un peque&ntilde;o ba&ntilde;o contiguo. Se oyen algunos sonidos de vendedores y autos. Hay algunas s&aacute;banas ya secas colgadas que tapan la entrada de las escaleras y forman un peque&ntilde;o camino hacia el cuarto.<\/p>\n<p>El hombre, &ldquo;el G&uuml;ero&rdquo;, se encuentra de rodillas frente a la parte inferior de la cama. Las manos esposadas por la espalda y con un paliacate rojo en los ojos. Viste s&oacute;lo con un short y sandalias; quiz&aacute; de unos treinta y tres a&ntilde;os, medio blanco y delgado.<\/p>\n<p>Las mujeres entran al cuarto. La primera es de unos treinta y cinco a&ntilde;os, se llama Denisse, es de facciones finas y est&aacute; un poco asustada, trae sandalias y est&aacute; enfundada en una bata lila; la otra mujer se puede apreciar mayor, quiz&aacute; casi de cincuenta a&ntilde;os, se llama M&oacute;nica, es de ojos muy peque&ntilde;os y rasgados; es una mujer movimientos decididos y de acciones firmes.<\/p>\n<p>&ldquo;P&aacute;rate ah&iacute; y ahorita que te diga te quitas la bata, te arrodillas&rdquo; le dice M&oacute;nica con tono directo, pero sin alzar la voz, a Denisse y le indica con se&ntilde;as d&oacute;nde debe pararse. M&oacute;nica se pone a las espaldas del hombre y le dice: &ldquo;Ahora s&iacute; G&uuml;ero&rdquo; y le quita el paliacate de los ojos. Lo que ve el G&uuml;ero es a Denisse, una mujer de facciones finas despojarse de la bata, no lo mira a los ojos, sus movimientos son algo lentos y se le nota su nerviosismo. Su cuerpo es maduro y firme: se puede apreciar una piel suave y uniforme; sus senos son medianos, un poco alargados y de pezones altos; sus muslos son gruesos; sus nalgas son un poco m&aacute;s peque&ntilde;as que su cadera, pero al arrodillarse se extienden y se hacen m&aacute;s grandes, esf&eacute;ricas, tersas e impresionantes.<\/p>\n<p>&ldquo;Hazte un poco hacia atr&aacute;s mamacita&rdquo; le dice M&oacute;nica a Denisse, quien obedece. &ldquo;Ahora t&uacute;, G&uuml;ero, apoya tus codos en la cama y acerca tu cara&rdquo;. El hombre puede ver de cerca esas nalgas, su respiraci&oacute;n se agita y siente una erecci&oacute;n que le estira el short. M&oacute;nica les dice: &ldquo;les tengo una peque&ntilde;a sorpresa a los dos&rdquo; y abre las puertas del cl&oacute;set. Un gran espejo refleja la escena. &ldquo;&iexcl;Ahora s&iacute;, inicia G&uuml;ero!&rdquo;.<\/p>\n<p>Denisse siente una gran humedad que le recorre como una brocha la cadera, esta se desliza en el nacimiento de sus nalgas y avanza hacia la rugosidad del ano. La lengua escudri&ntilde;a, picotea, lame, quiere vencer resistencias, busca abrir lo abrible. Denisse se siente excitada a&uacute;n en contra de su voluntad. Al girar la cabeza puede ver la escena en el espejo. Es muy extra&ntilde;a la situaci&oacute;n, pero ella la pidi&oacute; as&iacute;. M&oacute;nica le pide que se agache, que se recargu&eacute; en su cabeza. La cadera y las nalgas se le paran y abren m&aacute;s a Denisse. Hay m&aacute;s espacio y oportunidad para maniobrar. Siente leng&uuml;etonazos por todas partes. Una de sus manos sostiene sus senos, la otra aprisiona las s&aacute;banas.<\/p>\n<p>Le sorprende sentir la adrenalina en el pecho y la excitaci&oacute;n desde el pubis, acelera sus movimientos. Su cara muestra las expresiones de placer, se ve sonrojada y deja salir algunos gemidos. M&oacute;nica le pellizca con suavidad un pez&oacute;n y le retuerce con giros hacia los dos lados el cl&iacute;toris, lo que le provoca un orgasmo violento. Al final con resoplidos recupera un poco el control y abre los ojos para ver la escena en el espejo.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ahora volt&eacute;ate G&uuml;ero!&rdquo; escucha decir. El g&uuml;ero se detiene y se retira un poco, recarga los brazos al filo de la cama y espera. Se gira, se arrastra por debajo de Denisse y se coloca boca arriba entre las piernas de esta. Le cuesta un poco de trabajo por tener las manos sujetas por la espalda. M&oacute;nica le baja el short y se puede apreciar una gran erecci&oacute;n. Denisse trata al inicio de evitar verle el miembro, pero a la vez no puede dejar de mirarlo. &ldquo;Anda, s&iacute;guele&rdquo;. Sobre su vagina siente el movimiento y embate de una lengua urgida de frotar, succionar y recorrer todo. M&oacute;nica le toma el miembro al g&uuml;ero y se lo mueve. Denisse se siente nuevamente excitada, no para venirse nuevamente, pero s&iacute; experimenta el calor en el vientre y las piernas, el placer de sus pezones sobre su mano y brazo. Se dice que esto no est&aacute; bien, pero le es imposible dejar de sentir el gustito y mover la cadera.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora con el p&aacute;jaro&rdquo; Dice M&oacute;nica. Y lleva a Denisse a colocarse sobre el G&uuml;ero y ayuda a que la penetre guiando el miembro. Denisse mira por el espejo su cuerpo hermoso siendo penetrada por ese hombre cuyo deseo le llevo a hacer el trato y pagar. Siente olas de placer, pero le gusta ver el efecto que provoca en el deseo del hombre.<\/p>\n<p>El g&uuml;ero no resiste mucho, el miembro se le hincha y se le pone m&aacute;s grande, se viene entre grandes jadeos. M&oacute;nica se previene con paliacate rojo que tra&iacute;a y lo limpia. Denisse disfruta observar como se retuerce y se relaja.<\/p>\n<p>&ldquo;Ya puedes irte&rdquo; le dice M&oacute;nica mientras le soba los senos y le beso un hombro. Denisse se incorpora, se pone la bata y las sandalias y se va del cuarto, alcanza a escuchar un &ldquo;Ahorita bajo&rdquo;. M&oacute;nica le dice al G&uuml;ero: &ldquo;acu&eacute;state un rato para que te repongas &hellip; &iquest;te gust&oacute;?&rdquo;. El G&uuml;ero da resoplidos y con el antebrazo sobre los ojos asiente con la cabeza.<\/p>\n<p>Denisse en el piso de abajo se acaba de vestir. M&oacute;nica llega y saca un peri&oacute;dico de un librerito atestado con figuras corrientes de imitaci&oacute;n de porcelana y recuerditos de bodas y de bautizos. Lo abre y le da el fajo de billetes. &ldquo;T&uacute; me dices si le seguimos&rdquo;. Denisse se encoge de brazos, aprieta los labios y se va. Cuando ya no la ven sonr&iacute;e para s&iacute; misma.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>5 El cuarto es muy simple, cabe una cama, un cl&oacute;set de techo a piso de madera clara y un peque&ntilde;o tocador con algunos cajones. Las cortinas son blancas, pero no dejan ver hacia afuera. Es un cuarto de azotea, alrededor hay un lavadero y un peque&ntilde;o ba&ntilde;o contiguo. 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