{"id":42182,"date":"2023-06-04T22:00:00","date_gmt":"2023-06-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-04T22:00:00","modified_gmt":"2023-06-04T22:00:00","slug":"esposas-desesperadas-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/esposas-desesperadas-parte-1\/","title":{"rendered":"Esposas desesperadas (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42182\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">25<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>La se&ntilde;ora Carmen, entrada ya en los 40 a&ntilde;os, trabajadora de una dependencia gubernamental, conservaba de manera adecuada sus atributos de juventud: hermosas y torneadas piernas, senos de tama&ntilde;o considerable y bien tratados por la gravedad, y un enorme y redondo trasero que hab&iacute;a sido objeto de acoso durante muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Casada desde hace 15 a&ntilde;os, con una hija peque&ntilde;a, la vida de la se&ntilde;ora Carmen hab&iacute;a transcurrido devorada por la monoton&iacute;a, sus primero a&ntilde;os de matrimonio desperdiciados en celar al esposo y posteriormente el estar lamentando rechazar todos los ofrecimientos de intimar que le realizaban sus compa&ntilde;eros de trabajo, mientras en casa la relaci&oacute;n se tornaba cada vez m&aacute;s fr&iacute;a, distante y mon&oacute;tona.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen trato por diferentes medios ser atractiva a su marido, se arreglaba diario en diferentes estilos pero siempre cuidando su imagen de se&ntilde;ora respetable, pero sin descuidar el toque de sensualidad que hiciera despertar el libido de su marido.<\/p>\n<p>As&iacute; se fueron perdiendo los a&ntilde;os, en una relaci&oacute;n est&eacute;ril, hasta que se acerc&oacute; a su cumplea&ntilde;os n&uacute;mero 40, seguramente por la necesidad imperante de sexo, la se&ntilde;ora Carmen ideo un plan para tratar de hacer reaccionar a su marido de alguna manera.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, se arregl&oacute; un poco m&aacute;s provocativa de lo habitual, mostrando un poco m&aacute;s de tobillos por debajo de su falda, tacones un poco m&aacute;s alto de los normales, un escote m&aacute;s provocativo.<\/p>\n<p>La segunda parte de su plan fue el inventarse pretendientes, para lo cual, un d&iacute;a antes de su cumplea&ntilde;os visito dos florer&iacute;as y se envi&oacute; a si misma un par de arreglos florares de enigm&aacute;ticos admiradores, que seg&uacute;n ella causar&iacute;an la reacci&oacute;n de su marido y pondr&iacute;an fin a su indiferencia.<\/p>\n<p>As&iacute; que llego a su lugar de trabajo, con su atrevida vestimenta que denotaba una nueva actitud, sonriente como nunca antes, de excelente humor, dej&aacute;ndose manosear por los compa&ntilde;eros que aprovechaban el pretexto de la felicitaci&oacute;n para darle un buen arrim&oacute;n de paquete, o los mas osados un leve roz&oacute;n de senos para comprobar al menos la firmeza de estos.<\/p>\n<p>Transcurrieron solo unas pocas horas cuando comenz&oacute; &ldquo;el desfile&rdquo; de arreglos florales, que ella misma se hab&iacute;a enviado, haciendo su cara fingida de sorpresa recibi&oacute; el primer arreglo floral, trato de ruborizarse pero sus dotes de actriz no le dieron para tanto, con el segundo arreglo hizo un poco m&aacute;s de aspavientos, lo que g&eacute;nero que las compa&ntilde;eras curiosas se acercaran a conocer el origen de tan enigm&aacute;ticos regalos, los cuales convenientemente llegaron sin tarjeta.<\/p>\n<p>Tan solo unos cuantos minutos bastaron para que el bullicio producto de la curiosidad bajaran de nivel, todos los compa&ntilde;eros de la se&ntilde;ora Carmen volvieron a sus quehaceres, cuando por la puerta iba atravesando un tercer repartidor, el cual tra&iacute;a consigo un enorme ramo de rosas rojas, que hizo que la se&ntilde;ora Carmen se pusiera del mismo color.<\/p>\n<p>Tal parec&iacute;a que el repartidor caminaba en c&aacute;mara lenta en direcci&oacute;n a la se&ntilde;ora Carmen debido a la descarga de adrenalina que esto estaba generando, recibi&oacute; por tercera vez en el d&iacute;a el env&iacute;o, buscando desesperadamente una tarjeta que le indicara quien hab&iacute;a mandado ese nuevo presente.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente ubico dentro del ramo una peque&ntilde;a tarjeta, la cual solamente ten&iacute;a escrito un n&uacute;mero de tel&eacute;fono, la cual tomo y escondi&oacute; r&aacute;pidamente antes que se pudieran dar cuenta los mirones.<\/p>\n<p>Su pulso lat&iacute;a a 1000 por hora, sent&iacute;a que el coraz&oacute;n se le saldr&iacute;a por las orejas, trataba de tranquilizarse a s&iacute; misma de manera in&uacute;til, era una mezcla de curiosidad, enfado y halago el que sent&iacute;a.<\/p>\n<p>Todos estos sentimientos fueron interrumpidos por un mensaje en su tel&eacute;fono, vio la pantalla y de inmediato checo el n&uacute;mero en la tarjeta recibida, era el mismo n&uacute;mero, abri&oacute; la aplicaci&oacute;n para ver el mensaje que dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&#8211; Hola<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen como por instinto respondi&oacute; de manera inmediata.<\/p>\n<p>&#8211; Hola<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos pocos segundos, de estar viendo el icono que indica que la otra persona est&aacute; escribiendo un mensaje, finalmente llego:<\/p>\n<p>&#8211; Espero que este pasando un excelente d&iacute;a de cumplea&ntilde;os, espero que no le hay molestado el presente que le mande, pero ya no pod&iacute;a aguantar m&aacute;s tiempo sin decirle que me parece la mujer m&aacute;s hermosa que he visto.<\/p>\n<p>Este mensaje dejo pasmada a la se&ntilde;ora Carmen, por una parte el rubor por el desconocimiento de tal situaci&oacute;n, su posici&oacute;n como se&ntilde;ora casada; y por otro un inmenso calor que sal&iacute;a desde su entrepierna y sub&iacute;a hasta su cabeza, la ten&iacute;an por dem&aacute;s confundida.<\/p>\n<p>Al no saber qu&eacute; contestar, guardo su tel&eacute;fono para tratar de concentrarse en su trabajo, sin embargo todo fue en vano, su cabeza no dejaba de dar vueltas sobre la identidad del nuevo admirador, sobre la batalla entre el deseo y la moral, ya que una parte de ella deseaba olvidar ese incidente, pero otra parta m&aacute;s grande le gritaba que arriesgara todo por dar rienda a su deseo.<\/p>\n<p>As&iacute; transcurrieron las horas, hasta que lleg&oacute; el momento de ser festejada por sus compa&ntilde;eros de trabajo, quienes le ofrecieron un peque&ntilde;o convivio, lo que sirvi&oacute; para que la se&ntilde;ora Carmen se relajara un poco, y en ese momento de bajar la guardia, saco su tel&eacute;fono para responder al mensaje an&oacute;nimo:<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias, contesto, acompa&ntilde;ada de un coqueto emoji<\/p>\n<p>En pocos segundos, recibi&oacute; un nuevo mensaje, que la hizo perder el equilibrio por completo, ya que de no haber estado sentada en su silla hubiera ido a parar en el suelo.<\/p>\n<p>&#8211; Me gustar&iacute;a poder darle un regalo de cumplea&ntilde;os a la altura de sus expectativas, quisiera me permitiera hacerla sentir mujer, como nunca lo ha sentido en todos sus a&ntilde;os de casada.<\/p>\n<p>Ese mensaje rebasaba por mucho los l&iacute;mites de la se&ntilde;ora Carmen, hab&iacute;a sido demasiado para lo que estaba acostumbrada a tolerar de cualquier persona, por lo que sin dar respuesta, volvi&oacute; a guardar su tel&eacute;fono dentro del bolso, regresando de nuevo al trabajo, l&oacute;gicamente sin lograr concentrarse en lo que estaba realizando.<\/p>\n<p>Convencida que la conversaci&oacute;n habr&iacute;a llegado demasiado lejos, decidi&oacute; darla por terminada, pero ante la falta de pr&aacute;ctica y de malicia, no lo hizo de manera adecuada.<\/p>\n<p>&#8211; Disculpe, Pero no puedo, tengo apenas el tiempo justo entre la oficina y mi hogar, me es imposible darle el m&iacute;nimo de tiempo, gracias.<\/p>\n<p>Nuevamente observo el icono que indicaba redactar mensaje, para de manera inmediata recibir uno nuevo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pero si tuviera el tiempo se atrever&iacute;a?<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen no respondi&oacute; mas, continuo con su trabajo y se decidi&oacute; a olvidar el caso, pero al poco tiempo apareci&oacute; el jefe de la oficina acerc&aacute;ndose a ella &ndash;Se&ntilde;ora Carmen, me entere que es d&iacute;a de su cumplea&ntilde;os, de parte de la empresa me mandan felicitarla y decirle que puede retirarse a festejar con su familia.<\/p>\n<p>As&iacute; que de buenas a primeras la se&ntilde;ora Carmen ten&iacute;a el espacio y la propuesta para realizar lo que hab&iacute;a pensado durante a&ntilde;os, tener una relaci&oacute;n sexual plena.<\/p>\n<p>Camino a su veh&iacute;culo de manera pausada (cargando la serie de obsequios que se auto regalo, adem&aacute;s del obsequio an&oacute;nimo que la ten&iacute;a pensativa. Entro a su veh&iacute;culo, pensando unos pocos segundos saco su tel&eacute;fono para contestar el &uacute;ltimo mensaje recibido:<\/p>\n<p>&#8211; Tengo el tiempo ahora (y con las manos temblorosas pulso enviar)<\/p>\n<p>Con la misma velocidad que los mensajes anteriores, se estaba redactando la respuesta, misma que llego en unos pocos segundos<\/p>\n<p>&#8211; Llega al motel &ldquo;Rojo&rdquo;, que est&aacute; de camino a tu casa, no tienes que desviarte, entra y dir&iacute;gete a la habitaci&oacute;n 11, mete tu veh&iacute;culo y cierra la puerta.<\/p>\n<p>De manera aut&oacute;mata, encendi&oacute; su veh&iacute;culo y condujo hasta el motel que efectivamente quedaba de camino a su casa, redujo la velocidad, volteo hacia todos lados y de una r&aacute;pida maniobra entro, una vez adentro redujo la velocidad al m&iacute;nimo para ver los n&uacute;meros de habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En voz alta fue enumerando cada una de las habitaciones que iba pasando: 8, 9, 10 y 11; realizo la maniobra para entrar en la peque cochera del cuarto, al apagar el motor de manera inmediata comenz&oacute; a cerrarse de manera autom&aacute;tica la puerta, en tanto que el interior de la cochera se empezaba a oscurecer, hasta quedar completamente a oscuras una vez que la puerta cerro en su totalidad.<\/p>\n<p>Una vez cerrada la puerta se encendi&oacute; la luz interior, dejando ver la puerta de entrada al cuarto, la se&ntilde;ora Carmen descendi&oacute;, tomando solo su bolso de mano, donde guardo las llaves del autom&oacute;vil y en pocos pasos llego a la puerta del cuarto, donde observo colgando sobre la manija un antifaz para dormir con una peque&ntilde;a nota que dec&iacute;a &ldquo;por favor p&oacute;ntelo antes de entrar&rdquo;.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen decidi&oacute; que ya era muy tarde para hacerse cuestionamientos, por lo que ubicando la posici&oacute;n de la perilla, se coloc&oacute; el antifaz y abri&oacute; la manija de la puerta y dando peque&ntilde;os pasos se adentr&oacute; en la habitaci&oacute;n, solamente dio un par de pasos dentro de ella cuando sinti&oacute; que la tomaban por la mano:<\/p>\n<p>&#8211; Con cuidado que hay un escal&oacute;n (dijo en misterioso anfitri&oacute;n), mientras cuidadosamente la adentraba al cuarto.<\/p>\n<p>Al pasar por una peque&ntilde;a mesa de centro, le quito el bolso y lo deposito sobre ella, continuando con peque&ntilde;os pasos hacia la cama, una vez llegando al pie de ella se detuvo, de inmediato &eacute;l se coloc&oacute; frente a ella, tomando sus brazos y enred&aacute;ndolos sobre su cuello, mientras le comenzaba a besar el cuello y le masajeaba sutilmente las enormes nalgas.<\/p>\n<p>Esto provoc&oacute; que la se&ntilde;ora Carmen se abandonara por completo, en ese momento se disiparon las dudas, las desconfianzas, los miedos, todos esos sentimientos y pensamientos la abandonaron, quedando solo uno: el deseo de disfrutar el placer al m&aacute;ximo.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a que le quemaban esas manos que al acariciarle el trasero, poco a poco levantaban su vestido, mientras que su aliento en el cuello le quemaba la piel y le provocaban un incendio adentro de sus bragas.<\/p>\n<p>Le pareci&oacute; eterno el tiempo que tardo su amante incognito en despojarla del vestido por encima de la cabeza, quedando solo en ropa interior y zapatos.<\/p>\n<p>Cesaron las caricias del anfitri&oacute;n, para inundar el ambiente con un sonoro chiflido que adulaba la presencia de la se&ntilde;ora Carmen, lencer&iacute;a color perla, con encajes, de una medida menor a la requerida, hac&iacute;an que los pezones fueran visibles a trav&eacute;s del encaje, y que sus grandes nalgas casi desaparecieran por completo las bragas, un collar de perlas y zapatos de tac&oacute;n completaban sus nuevo atuendo.<\/p>\n<p>Pasaron unos pocos segundos cuando la piel de la se&ntilde;ora Carmen se erizaron al escuchar al o&iacute;do: de saber que estas tan buena desde hace mucho tiempo habr&iacute;a hecho por cogerte, empuj&aacute;ndola suavemente hacia la cama; aun no terminaba de caer cuando ya estaba la cabeza del incognito hurgando en su entrepierna, mientras sus manos ya se hab&iacute;an posado en cada una de las nalgotas, mientras hund&iacute;a su rostro en la zona del monte de venus de ella, tal cual, parec&iacute;a que estuviese comiendo una sand&iacute;a partida por la mitad, por la voluminosidad, los jugos y el ruido que estaba generando, era un fest&iacute;n de carne, de jugos y de gemidos lo que se hab&iacute;a generado, el puente de las bragas perdidos por completo entre las nalgas y la panocha de la se&ntilde;ora, solo era un delgado hilo empapado en jugos.<\/p>\n<p>De repente se vino una peque&ntilde;a pausa, que aprovecho el anfitri&oacute;n para desprender de lo m&aacute;s profundo de la raja las bragas, apenas logro sacarlas de entre las piernas, lo boto lo m&aacute;s lejos posible y abri&oacute; por completo las piernas de la se&ntilde;ora Carmen, ahora si pasando su lengua por toda la longitud de la raja, empezando por la vulva donde trataba de meter su lengua lo mas posible, recorri&eacute;ndole los labios hasta llegar al cl&iacute;toris, donde mov&iacute;a su lengua en c&iacute;rculos mientras el &oacute;rgano hinchado le devolv&iacute;a la cortes&iacute;a; y luego recorr&iacute;a de nuevo por todos los labios hasta la vulva y una que otra vez hasta su ano, que dilataba constantemente como si quisiera tomar aire por ah&iacute;.<\/p>\n<p>El anfitri&oacute;n haciendo un desplante de pericia, paso una de sus manos al frente, acomodando los dedos para hacer un perfecto &ldquo;candado&rdquo;, mientras su &iacute;ndice penetraba con facilidad el ano de la se&ntilde;ora Carmen, su pulgar masajeaba los labios de su vulva y la lengua atacaba salvajemente el hinchado cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>No tardo mucho tiempo en soltar un escandaloso orgasmo proyectando un gran chorro sobre la superficie de la cama, mismo que se prolong&oacute; durante varios segundos mientras disminu&iacute;a la intensidad del chorro, se deten&iacute;a y volv&iacute;a a expulsar otra peque&ntilde;a cantidad de orgasmo, todo esto mientras la se&ntilde;ora Carmen convulsionaba y gem&iacute;a, hasta que paulatinamente alcanzaba la normalidad.<\/p>\n<p>Durante ese periodo de tiempo, el inc&oacute;gnito amante saco los dedos de dentro de la se&ntilde;ora y detuvo los embates con la lengua, mientras ella trataba de tomar aire y de normalizar su pulso, ya que estaba convencida que estaba al borde de un ataque cardiaco, de tan fuerte y r&aacute;pido que le lat&iacute;a el coraz&oacute;n.<\/p>\n<p>Apenas empezaba a normalizar su pulso, cuando sinti&oacute; que un objeto pesado y caliente reposaba sobre sus labios, antes de abrir su boca, de manera instintiva llevo sus manos hacia el objeto extra&ntilde;o, para identificarlo de manera inmediata: mientras una de sus manos acariciaba el tronco, la otra sopesaba los huevos, como tratando de determinar el tama&ntilde;o de semejante tronco.<\/p>\n<p>Una vez determinados los par&aacute;metros, dirigi&oacute; su boca a la cabeza, abriendo para dar cabida a toda su circunferencia, al empezar a introducir la cabeza, su lengua sali&oacute; a recibir la visita, d&aacute;ndole una serie de lamidas a lo largo de su circunferencia e introduci&eacute;ndolo despu&eacute;s poco a poco, mientras iba cerrando sus labios al embate del m&aacute;stil de carne.<\/p>\n<p>Empujo su cara hacia adelante con la encomienda de devorar completo ese tronco de carne caliente y palpitante, pens&oacute; que fallar&iacute;a en la misi&oacute;n cuando sinti&oacute; que la campanilla de su garganta reclamaba, pero se sinti&oacute; aliviada al sentir el par de bolas de semen columpiarse frente a su barbilla.<\/p>\n<p>Ah&iacute; empez&oacute; el ritmo para simular que aquel miembro venoso follaba su boca, pero en ese momento tuvo un antojo, saco la verga de su boca y se enfilo hacia el par de huevos repletos de semen, los tomo con una de sus manos acerc&aacute;ndolas a su cara, como acercando un fruto para comerlo, abriendo grande su boca para meter a ambos dentro de su cavidad, fracasando, por lo que tuvo que conformarse con chupar uno a la vez, mientras que su otra mano masturbaba suavemente el tronco venoso.<\/p>\n<p>Era tal su desesperaci&oacute;n que succiono por dem&aacute;s fuerte que arranco un peque&ntilde;o grito de dolor al propietario de las bolas, saliendo de su trance y abriendo su boca para liberarlas de su hambre de huevos.<\/p>\n<p>Esto lo aprovecho su amante incognito para levantarse, se baj&oacute; de la cama y con un movimiento de manos hizo que la se&ntilde;ora Carmen quedara boca abajo, la coloco de rodillas, con el culo levantado, le abri&oacute; un poco las piernas y se puso detr&aacute;s de ella.<\/p>\n<p>Mientras le pasaba la verga dura por lo largo de la rajada, le dec&iacute;a: con que te gusta comer eh puta, pues te la vas a comer toda, acto seguido le hundi&oacute; hasta el fondo todo el camote, hasta que las bolas rebotaron en la pared formada por sus enormes nalgas, haciendo que la se&ntilde;ora Carmen perdiera un poco de aire, soltando un grito ahogado.<\/p>\n<p>Esto no impidi&oacute; que el incognito se convirtiera en un pist&oacute;n de carne, entrando y saliendo de la vulva empapada pero aun hirviendo de la se&ntilde;ora Carmen, la cual ante cada nueva embestida soltaba el mismo grito ahogado de la primera vez.<\/p>\n<p>El extra&ntilde;o bombeaba con todas sus fuerzas, como si quisiera el completo entrar dentro de la se&ntilde;ora, chocando su pelvis contra las nalgotas de la se&ntilde;ora, provoc&aacute;ndole un c&iacute;rculo rojo en cada una de ellas, producto de los golpes.<\/p>\n<p>En un momento el extra&ntilde;o paro, como para tomar fuerzas de nuevo, lo que aprovecho la se&ntilde;ora para empezar a mover su cuerpo hacia atr&aacute;s y hacia adelante en un gesto que indicaba que no deseaba parar aun.<\/p>\n<p>Los embates eran en la misma intensidad y con la misma frecuencia que como hab&iacute;a iniciado su anfitri&oacute;n, solo que esta vez ella era la que determinaba el ritmo y la fuerza de la penetraci&oacute;n, lo que facilito la llegada del ansiado orgasmo, en unos pocos embates con mayor fuerza, la se&ntilde;ora empez&oacute; a temblar de nuevo, mientras de su vagina ca&iacute;an gruesos goterones de jugo de vulva que mojaban por completo el camote del extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>Nuevamente se tom&oacute; su tiempo para deleitarse de cada uno de los espasmos que le generaban la expulsi&oacute;n de cada chorro de orgasmo, cl&iacute;max que llego cuando el extra&ntilde;o saco su venudo miembro de su panocha y quedaron liberados todos los componentes de su vagina, vaciando por completo el l&iacute;quido contenido.<\/p>\n<p>Pensar&iacute;a la se&ntilde;ora Carmen que habr&iacute;a terminado todo, sin embargo equivocada que estaba, el sost&eacute;n, liberando las tetas, aunque sus pezones ya hab&iacute;an sido mordidos en esa sesi&oacute;n, el extra&ntilde;o le orden&oacute; levantarse, camino despacio junto a &eacute;l, d&aacute;ndose cuenta que &eacute;l se hab&iacute;a sentado, mientras le ordeno: ahora vas a venir a sentarte encima de mi verga puta, par a ver si me hacer lo que acabas de hacer ahorita que te ten&iacute;a ensartada.<\/p>\n<p>Ella espero las instrucciones, levanto una pierna por encima del mueble quedando con un pie de cada lado y su cuerpo exactamente encima de &eacute;l, sintiendo sus manos en la cintura mientras recib&iacute;a la orden: vas a bajar encima de mi verga puta, y le vas a sacar todos los mecos mientras me como ese par de tetas que te cargas.<\/p>\n<p>El movimiento de agacharse lo realizo despacio, m&aacute;s por inseguridad que por otra cosa, hasta que con una mano ubico la posici&oacute;n de la verga (que aguardaba erecta apuntando en direcci&oacute;n de su panocha), y hasta entonces empez&oacute; a bajar ya con conocimiento de donde se encontraba el objetivo.<\/p>\n<p>Una vez que tuvo claro el destino se dej&oacute; caer con todo su peso sobre el m&aacute;stil duro de carne que la esperaba, fue una estocada firme, directa y profunda, estaba segura que sus nalgas reposaban sobre los huevos del incognito.<\/p>\n<p>Simult&aacute;neamente las manos del extra&ntilde;o coparon las nalgas para amasarlas de manera individual y separarlas entre si, para dejar al descubierto el culo escondido de la se&ntilde;ora Carmen, tambi&eacute;n su boca ataco el par de tetas que ca&iacute;an por gravedad directamente a su boca.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen pod&iacute;a sentir claramente cada uno de los frentes, las chupadas alternadas de esa boca desconocida sobre sus pezones y aureolas; el manoseo sobre sus nalgas y la exposici&oacute;n de su culo al viento y sobre todo el estar cayendo de manera directa sobre un poste venoso de carne que la recib&iacute;a gustoso, acariciando los pliegues de su vagina y llen&aacute;ndola por completo.<\/p>\n<p>La mezcla de estas sensaciones acab&oacute; con la se&ntilde;ora Carmen, quien empez&oacute; a gemir cada vez m&aacute;s y m&aacute;s fuerte, al tiempo que aceleraba el ritmo del movimiento de sus caderas y sus piernas, as&iacute; como los gru&ntilde;idos del extra&ntilde;o que cada vez se hac&iacute;an m&aacute;s intensos.<\/p>\n<p>La panocha de la se&ntilde;ora Carmen comenz&oacute; a generar fluidos que escurr&iacute;an como una fuente sobre el tronco del anfitri&oacute;n, al tiempo que emit&iacute;a un &uacute;ltimo gran grito de placer, su cuerpo se pon&iacute;a r&iacute;gido y detuvo los movimientos quedando sentada sobre el garrote que estuvo cabalgando.<\/p>\n<p>El extra&ntilde;o, levanto en peso a la se&ntilde;ora Carmen, sin dejar de tenerla por las nalgas, abri&oacute; estas al viento y dejo salir de su verga una dotaci&oacute;n generosa de mecos que impactaron de manera directa en el ojo del culo de ella, quien al sentir el chorro caliente de leche, sinti&oacute; una &uacute;ltima sacudida de electricidad recorriendo su cuerpo.<\/p>\n<p>Finalmente sus piernas no pudieron sostenerla m&aacute;s, cayendo de manera pesada en el sill&oacute;n, estaba sudorosa, temblorosa, tan excitada que quer&iacute;a experimentar m&aacute;s orgasmos, pero su cuerpo ya no respond&iacute;a, tal vez por algunos minutos se qued&oacute; dormida, porque regreso a la conciencia con un beso en la espalda del incognito anfitri&oacute;n, quien le dijo en voz baja: en verdad eres una mujer que puede convertirse en la puta m&aacute;s puta, cuando gustes puedes descubrirte los ojos, yo me retiro, que sigas teniendo un feliz cumplea&ntilde;os, pero tus bragas son mi regalo.<\/p>\n<p>Acto seguido se escuch&oacute; azotar la puerta, la se&ntilde;ora Carmen se retir&oacute; el antifaz, por la falta de costumbre se empez&oacute; a adaptar a la iluminaci&oacute;n de a poco, empezando a reconocer la habitaci&oacute;n, vio el sill&oacute;n donde hab&iacute;a terminado a&uacute;n empapado de sus jugos, volteo a ver la cama semi destendida con grandes c&iacute;rculos de humedad en las s&aacute;banas en diferentes zonas y una peque&ntilde;a salita donde se encontraba su vestido perfectamente doblado y su sost&eacute;n, ahora ya sin las bragas que completaban el conjunto.<\/p>\n<p>Se quit&oacute; los zapatos y se dirigi&oacute; a tomar una r&aacute;pida ducha, al ver su reloj se dio cuenta que era ya casi la hora a la que sal&iacute;a habitualmente, se visti&oacute;, se vio al espejo y sali&oacute; de manera apresurada, abri&oacute; el port&oacute;n autom&aacute;tico y sali&oacute; en su coche, llegando en cuesti&oacute;n de minutos a su casa.<\/p>\n<p>Bajo del carro con los regalos falsos y el aut&eacute;ntico, siendo vista por el marido que la esperaba impaciente: ya es hora de comer, &iquest;Qu&eacute; son todos esos arreglos florares?<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Carmen contesto con enfado: son regalos que me dieron en el trabajo, por si no lo sabes hoy cumplo a&ntilde;os.<\/p>\n<p>M: Claro que lo s&eacute;, pero estoy seguro que fuiste capaz de mand&aacute;rtelos tu sola, no creo que nadie se molestara en mandarte algo.<\/p>\n<p>C: Pues te sorprender&iacute;as (as&iacute; como yo) pens&oacute;<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente llego al trabajo como de costumbre, ya sin los reflectores de ser la cumplea&ntilde;era, se encontraba con un grupo de compa&ntilde;eros platicando ya las trivialidades del nuevo d&iacute;a, cuando escucho a lo lejos por detr&aacute;s de ella una voz que la hizo mojarse de inmediato:<\/p>\n<p>&#8211; Buenos d&iacute;as, &iquest;me permiten pasar a revisar los contenedores de basura?<\/p>\n<p>Esa voz tan conocida resulto ser nada m&aacute;s y nada menos que del nuevo conserje que apenas y completaba el mes de trabajo en esa oficina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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