{"id":42193,"date":"2023-06-06T07:10:26","date_gmt":"2023-06-06T07:10:26","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-06T07:10:26","modified_gmt":"2023-06-06T07:10:26","slug":"cuando-la-mujer-que-amas-te-da-una-sorpresa-inesperada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/cuando-la-mujer-que-amas-te-da-una-sorpresa-inesperada\/","title":{"rendered":"Cuando la mujer que amas te da una sorpresa inesperada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42193\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Todo desaparec&iacute;a a su alrededor, la &uacute;nica imagen que ten&iacute;a en mente era la de Yazm&iacute;n. Morena; curvil&iacute;nea; de buenas carnes; sexosa&#8230; Yazm&iacute;n&#8230; Yazm&iacute;n. La hembra que acababa de ver montando macho, y gimiendo como una viciosa sexual; lo hab&iacute;a dejado como caut&iacute;n.<\/p>\n<p>Ya lo incitaba desde la prepa, cuando &eacute;l a&uacute;n era un calenturiento adolescente y ella florec&iacute;a como una deliciosa colegiala provocativa por naturaleza. Pero ahora que ambos eran adultos, Yazm&iacute;n, ya embarnecida, pose&iacute;a ese culazo que de s&oacute;lo verlo avivaba los espermas, y acicateaba las ganas de inyectarle tal n&eacute;ctar por en medio de ese par de gajos de voluminosa carne; lo enloquec&iacute;a.<\/p>\n<p>El hombre estaba obseso en su masturbaci&oacute;n mientras reviv&iacute;a la escena que apenas unos minutos hab&iacute;a presenciado. Un stripper, supuesto amigo suyo, hab&iacute;a penetrado profesionalmente a la mujer que aqu&eacute;l acababa de presentarle, la mujer que m&aacute;s amaba. &iexcl;Pero qu&eacute; pendejo hab&iacute;a sido!, no obstante todo hab&iacute;a ocurrido por un plan con ma&ntilde;a, ya que la hab&iacute;a presentado a aquel granuja con la intenci&oacute;n de grabarla en situaci&oacute;n comprometedora con &eacute;l, para as&iacute; ponerla en evidencia con su futuro esposo. Yazm&iacute;n estaba por casarse y &eacute;ste estaba en contra de aquello, por supuesto. Sin embargo, no hab&iacute;a previsto que aquel encuentro fuera m&aacute;s lejos de lo esperado. Nunca se habr&iacute;a imaginado que Yazm&iacute;n, por propia iniciativa, solicitara un servicio de tal &iacute;ndole: ser fornicada por el reci&eacute;n conocido stripper.<\/p>\n<p>Y el mencionado macho se lo hab&iacute;a hecho muy rico (en su fuero interno no pod&iacute;a dejar de reconocerlo). Ver aquella c&oacute;pula invitaba a hacerle lo mismo a la f&eacute;mina co-protagonista del sexual encuentro: tomarla de ambas nalgas; adue&ntilde;arse de sus ubres de hembra lechera; penetrarla por en medio de su redondo y firme culo.<\/p>\n<p>Fugado en su fantas&iacute;a, sent&iacute;a ser el hombre que la hab&iacute;a penetrado, que la hab&iacute;a satisfecho en su necesidad femenina, que la hab&iacute;a llenado.<\/p>\n<p>Yazm&iacute;n hab&iacute;a bufado como burra en celo, mientras recib&iacute;a verga hincada sobre una peque&ntilde;a silla plegadiza ofrendando aquel hermoso culo moreno. Ella era el amor de su vida desde su adolescencia y nunca se lo hab&iacute;a hecho, pero lo deseaba tanto.<\/p>\n<p>No pudo aguantar m&aacute;s y rememorando ese hermoso culazo eyacul&oacute; abundantemente. No le import&oacute; que parte de aquel desparrame de placer absoluto cayera en la alfombra; todo era satisfacci&oacute;n en ese momento. Sin embargo, pasados unos minutos de haber eyaculado, se sinti&oacute; vac&iacute;o. Yazm&iacute;n no estaba all&iacute; y la necesitaba. Adem&aacute;s, le sobrevino la cruda realidad, Yazm&iacute;n lo hab&iacute;a hecho con otro hombre y lo hab&iacute;a gozado. Un hombre a quien apenas hab&iacute;a conocido mientras que &eacute;l, que la conoc&iacute;a desde&#8230; &iexcl;carajo&#8230;!, a &eacute;l ni siquiera le hab&iacute;a regalado un beso en los labios.<\/p>\n<p>&laquo;&iexcl;Maldita desgraciada!&raquo;, pens&oacute; inmediatamente.<\/p>\n<p>De repente sinti&oacute; un odio hacia ella inconmensurable. El amor que hac&iacute;a un breve momento lo hab&iacute;a acompa&ntilde;ado al cl&iacute;max se hab&iacute;a convertido en su opuesto total. Sinti&oacute; ganas, necesidad, de perjudicarla. Y fue as&iacute; que&#8230;<\/p>\n<p>&laquo;&iexcl;Carajo, el video!&raquo;, le vino el pensamiento al instante.<\/p>\n<p>En su celular ten&iacute;a resguardada aquella grabaci&oacute;n comprometedora.<\/p>\n<p>La mujer luc&iacute;a como una escort de cat&aacute;logo en ese vestido color vino. Y m&aacute;s all&iacute;, en el hotel Patriotismo, un lugar habitual para los encuentros carnales con ese tipo de sexoservidoras. &Aacute;lvaronando no pod&iacute;a creerlo, le estaba tomando fotograf&iacute;as con su celular a la mujer que siempre hab&iacute;a deseado. Y ella posaba de buena voluntad mostr&aacute;ndose atractiva y algo m&aacute;s. Todo pese a sus temores de d&iacute;as anteriores.<\/p>\n<p>Y es que &Aacute;lvaronando (resentido porque Yazm&iacute;n se le hab&iacute;a entregado a un amigo suyo antes que a &eacute;l) hab&iacute;a actuado motivado por el rencor y le hab&iacute;a enviado un video que capturaba el hecho de infidelidad al futuro esposo de aquella mujer.<\/p>\n<p>Como lo hab&iacute;a identificado en el Facebook, all&iacute; le envi&oacute; el video de la mencionada siendo penetrada sexualmente por un stripper.<\/p>\n<p>Aqu&eacute;l pr&oacute;ximo a enlazar su vida con aquella mujer, podr&iacute;a atestiguar as&iacute; como su futura esposa disfrutaba de que un musculoso macho la fornicara; tanto sentada sobre &eacute;l (yendo en un vaiv&eacute;n p&uacute;bico hambriento y constante) como estando de a perrita (gimiendo como bestia en celo, sonido incrementado por las condiciones ac&uacute;sticas del peque&ntilde;o lugar).<\/p>\n<p>Una vez enviado el archivo de video se sinti&oacute; satisfecho de exponer a Yazm&iacute;n; su antigua compa&ntilde;era de prepa, su amor plat&oacute;nico; como una disoluta, o m&aacute;s bien como toda una puta. Atizado por la ambici&oacute;n de castigarla por no haberlo beneficiado con la entrega de su sexo ni siquiera pens&oacute; en las consecuencias de su acci&oacute;n. Pero pasando los d&iacute;as le sobrevino el pesar de las repercusiones de su acci&oacute;n, pues era cierto, aquello hab&iacute;a sido precipitado, inmaduro, est&uacute;pido.<\/p>\n<p>Como los d&iacute;as iban pasando le carcom&iacute;an las entra&ntilde;as cada vez m&aacute;s, las consecuencias que aquella acci&oacute;n malintencionada podr&iacute;a granjearle. Y aquella angustia no termin&oacute; hasta que recibi&oacute; aquella llamada.<\/p>\n<p>Se trataba de la sexy voz de Yazm&iacute;n, quien lo sorprendi&oacute; pues le ped&iacute;a verse de nuevo.<\/p>\n<p>Por supuesto que en la mente del escucha pas&oacute; la idea de que le reclamar&iacute;a lo del video. &iquest;Qui&eacute;n m&aacute;s podr&iacute;a haberla grabado en esa escena y haber enviado el video a su prometido? Pero su pesar se soseg&oacute; cuando ella propuso el lugar del encuentro:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Conoces el hotel Patriotismo?&rdquo;.<\/p>\n<p>No pod&iacute;a creerlo, la mujer que escuchaba por el celular lo convocaba a verse en un hotel, y en un hotel que era conocido porque all&iacute; se realizaban encuentros de entrepiernas. Seg&uacute;n parec&iacute;a, la mujer que m&aacute;s deseaba en el mundo, pr&aacute;cticamente lo estaba invitando a coger. Evidentemente no pondr&iacute;a ninguna traba al respecto, y acept&oacute; el d&iacute;a y la hora propuesta por la dama.<\/p>\n<p>Se encontraron en el peque&ntilde;o restaurante del hotel, como hab&iacute;an acordado. All&iacute; bebieron un poco e hicieron pl&aacute;tica.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola, &iquest;c&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;, &eacute;l dijo torpemente, estaba nervioso. &laquo;No puede ser tanta mi buena suerte&raquo;, sensatamente pas&oacute; por su mente.<\/p>\n<p>&ldquo;Bien, &iquest;y t&uacute;?&rdquo;.<\/p>\n<p>Yazm&iacute;n vest&iacute;a un vestido color vino bastante entallado el cual delineaba sus buenas formas femeninas. Muchos hombres en el lugar la volteaban a ver, m&aacute;s teniendo en cuenta que en aquel sitio se acud&iacute;a a entrepiernarse con chicas pagadas; por ello hubo murmuraciones disimuladas que especulaban si aquella ser&iacute;a mujer de alquiler.<\/p>\n<p>&ldquo;Oye, quer&iacute;a agradecerte lo de la otra noche&rdquo;, comenz&oacute; ella.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Te divertiste?&rdquo;, le dijo el otro.<\/p>\n<p>Ella enmarc&oacute; su cara con una sonrisa y sus mejillas se sonrojaron un poco.<\/p>\n<p>Continuaron la pl&aacute;tica de forma trivial.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo van los preparativos para tu boda?&rdquo;, se atrevi&oacute; a cuestionarle aqu&eacute;l, en determinado momento.<\/p>\n<p>Ella respondi&oacute; brevemente, apenas revelando cierto enfado que &eacute;l no not&oacute;, o prefiri&oacute; no dar importancia.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s era la mujer quien cortaba la conversaci&oacute;n y mostraba la iniciativa de subir a una de las habitaciones. Para asombro del hombre, Yazm&iacute;n ya ten&iacute;a una habitaci&oacute;n, as&iacute; que ambos se dirigieron directamente al elevador.<\/p>\n<p>Admir&aacute;ndola vestida tan sensual, aqu&eacute;l no pudo contenerse y le tom&oacute; unas fotos. Ella pos&oacute; ante el celular de su compa&ntilde;ero. Le tom&oacute; algunas im&aacute;genes en el pasillo, antes de llegar a su habitaci&oacute;n, las que guardar&iacute;a para rememorar aquel encuentro, su tan ansiado primer encuentro sexual con la musa de sus chaquetas.<\/p>\n<p>Sin pod&eacute;rselo creer, Yazm&iacute;n introdujo la tarjeta llave y abri&oacute; la puerta. Ya en el interior ella comenz&oacute; a retirarse el vestido a la vez que le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;Estoy por demostrarte lo agradecida que qued&eacute; por lo de la otra noche&rdquo;.<\/p>\n<p>Aquello parec&iacute;a un sue&ntilde;o; la realizaci&oacute;n del m&aacute;s deseado apetito. La mujer que m&aacute;s hab&iacute;a anhelado quedaba frente a &eacute;l vestida s&oacute;lo en pantaletas, brasier y finas medias.<\/p>\n<p>Su piel era tan tersa, uniforme, morena y bien firme; no hab&iacute;a flacidez en ninguno de sus miembros. Todo su cuerpo estaba bien delineado en curvas que iban de lo sugerente a lo francamente incitador. &laquo;&iexcl;Y por Dios!, &iexcl;esas nalgas, Se&ntilde;or, esas nalgas!&raquo;. Las caderas apenas eran la voluptuosa invitaci&oacute;n, pero cuando le mir&oacute; las nalgas por medio de uno de los espejos del er&oacute;tico espacio pudo contemplar los dos gajos de carne bien prieta. La estabilidad y suavidad de aquellas redondeces invitaba a palparlas.<\/p>\n<p>&ldquo;Yo&#8230; te amo desde la prepa&rdquo;, le dijo con candidez, pero ella no le permiti&oacute; decir m&aacute;s pues se acerc&oacute; a &eacute;l para besarlo.<\/p>\n<p>&ldquo;Ay, tu amigo est&aacute;&#8230; a todo lo que da&rdquo;, Yazm&iacute;n se&ntilde;al&oacute; a la vez que le palpaba el bulto que se le hab&iacute;a formado en la entrepierna.<\/p>\n<p>Le sonri&oacute; p&iacute;cara.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora, si quieres penetraci&oacute;n, tendr&aacute;s que hacer lo que yo te diga&rdquo;, le dijo ella.<\/p>\n<p>La sola menci&oacute;n de &ldquo;&#8230;quieres penetraci&oacute;n&#8230;&rdquo; saliendo de la sensual boquita de aquella lo obnubil&oacute; de tal forma que acept&oacute; sin reservas lo que ella comand&oacute;, pese a lo extra&ntilde;o de su solicitud.<\/p>\n<p>&ldquo;Primero quiero que te desnudes&rdquo;, le orden&oacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l inmediatamente se deshizo de toda su ropa. Luego Yazm&iacute;n le mand&oacute; que se echara en la cama boca abajo; supuestamente ella le dar&iacute;a un masaje er&oacute;tico, pero &eacute;l quedar&iacute;a inm&oacute;vil mientras tanto. Una vez &eacute;l se ech&oacute; en la cama, como Yazm&iacute;n le hab&iacute;a comandado, lo at&oacute; a tal lecho con implementos que ella ya ten&iacute;a en el cuarto. Se ve&iacute;a que se hab&iacute;a preparado con antelaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aqu&eacute;l se dej&oacute; hacer.<\/p>\n<p>&ldquo;Te voy a recompensar como te mereces&rdquo;, le dijo Yazm&iacute;n al cautivo, una vez ajust&oacute; bien los amarres que lo sujetaban.<\/p>\n<p>Pese a la inc&oacute;moda posici&oacute;n (sus extremidades se estiraban a cada una de las cuatro esquinas de la cama) aquel hombre estaba extasiado esperando el placer que esa mujer pod&iacute;a brindarle. No obstante, despu&eacute;s de unos minutos, not&oacute; que Yazm&iacute;n hab&iacute;a salido de su campo visual. No la ve&iacute;a ni la escuchaba ya.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Yazm&iacute;n! &iexcl;Yazm&iacute;n!&rdquo;, grit&oacute; cuando le colm&oacute; la inquietud.<\/p>\n<p>Afinando el o&iacute;do la escuch&oacute; hablar, pero hablaba con alguien m&aacute;s. Cuando la volvi&oacute; a ver con el rabillo del ojo not&oacute; que Yazm&iacute;n se le volv&iacute;a a acercar, pero que ven&iacute;a acompa&ntilde;ada.<\/p>\n<p>&ldquo;Hola &Aacute;lvaro&rdquo;, le dijo el hombre.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;&iquest;Roberto?! &iexcl;&iquest;Qu&eacute; caraj&#8230; qu&eacute; haces aqu&iacute;?!&rdquo;, le dijo el cautivo, tomando consciencia inicial de que &ldquo;algo&rdquo; iba mal.<\/p>\n<p>Mal, pero que muy mal, &eacute;l estaba atado, desnudo y expuesto en esa posici&oacute;n supina mientras que aquel otro hombre, Roberto, le sonre&iacute;a afable y comenzaba a desnudarse.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Yazm&iacute;n&#8230; qu&eacute; est&aacute; pasando?&rdquo;, esta vez dijo dirigi&eacute;ndose a la mujer.<\/p>\n<p>&ldquo;Roberto es parte de la sorpresa que te prepar&eacute;&rdquo;, le dijo la hembra que &eacute;l tanto deseaba.<\/p>\n<p>Su instinto se dispar&oacute; entonces llenando su ser de espanto por lo que vendr&iacute;a.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Su&eacute;ltame&#8230;!&rdquo;, grit&oacute;, ya entendiendo de lo que se trataba.<\/p>\n<p>La mujer lo ve&iacute;a sonriendo de satisfacci&oacute;n por su reacci&oacute;n aterrorizada.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Roberto&#8230; su&eacute;ltame!&rdquo;, dijo, ahora dirigi&eacute;ndose al hombre quien segu&iacute;a desvisti&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&ldquo;Mira hermano, no creas que esto es cosa m&iacute;a, eh&#8230; a m&iacute; s&oacute;lo se me contrat&oacute; para realizar lo que hago. Y t&uacute; me conoces, es mi oficio, en esto no hay sentimientos&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues yo s&iacute; asumo la responsabilidad de lo que te va a ocurrir&rdquo;, pronunci&oacute; Yazm&iacute;n.<\/p>\n<p>El asustado hombre volvi&oacute; la vista a ella.<\/p>\n<p>&ldquo;&#8230;as&iacute; como t&uacute; deber&iacute;as asumir las consecuencias de tu descaro. &iexcl;&iquest;Qu&eacute; pretend&iacute;as al mandarle ese video a &Aacute;lvaro, eh?!&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Yo s&oacute;lo&#8230; S&oacute;lo quer&iacute;a estar contigo. No quer&iacute;a perjudicarte, s&oacute;lo quer&iacute;a que estuvieras conmigo&rdquo;, le dijo casi a punto de llorar. &ldquo;Perd&oacute;name. Te pido que me perdones&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Pues ya es demasiado tarde, jodiste mi matrimonio, mi vida. Ahora toca joderte a ti&rdquo;, y Yazm&iacute;n utiliz&oacute; su celular para grabar lo que estaba ocurriendo.<\/p>\n<p>Roberto continuaba desvisti&eacute;ndose, retirando por fin sus calzoncillos, dejando as&iacute; libre al morsolote que all&iacute; se hab&iacute;a resguardado. El vigoroso ap&eacute;ndice se erect&oacute; de inmediato maquinalmente, y el hombre procedi&oacute; a subirse a la cama.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;&iquest;Pero qu&eacute;&#8230; qu&eacute; pretendes?! &iexcl;No! &iexcl;&iexcl;&iexcl;Nooo!!!&rdquo;, grit&oacute; el impedido hombre al sentir el peso del musculoso macho sobre la misma cama en la que &eacute;l estaba.<\/p>\n<p>El grueso y vergudo miembro del macho (que en ese momento lo estaba montando a horcajadas) roz&oacute; uno de sus muslos y la sensaci&oacute;n fue horrible para el imposibilitado hombre que estaba debajo.<\/p>\n<p>&ldquo;Tranquilo amigo. D&eacute;jate hacer y ya. Te prometo ser profesional&rdquo;, dijo el que estaba arriba.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Ayuda! &iexcl;Alguien&#8230; ay&uacute;denme!&rdquo;, grito el sometido, lo m&aacute;s alto que pudo.<\/p>\n<p>Yam&iacute;n se acerc&oacute; con el celular en mano, como para encuadrar mejor la expresi&oacute;n de su aterrorizado rostro.<\/p>\n<p>&ldquo;Lo siento amigo, pero es mi trabajo, t&uacute; sabes&rdquo;, Roberto dijo, y sac&oacute; un preservativo de una peque&ntilde;a talega que llevaba consigo, atada a uno de sus voluminosos brazos. Se coloc&oacute; el profil&aacute;ctico con soltura, luego, de la misma bolsa, obtuvo un envase de lubricante que unt&oacute; en su masculino miembro ya envuelto por el l&aacute;tex.<\/p>\n<p>Roberto se inclin&oacute; hacia su o&iacute;do como para hablarle en confianza.<\/p>\n<p>&ldquo;Mira, te voy a dar un tip, t&uacute; s&oacute;lo piensa que te voy a aplicar un supositorio y que es necesario que lo aceptes por el bien de tu salud&rdquo;, dijo el futuro invasor de su ser, a la vez que ya iniciaba la incursi&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Hijo de tu puta madre!&rdquo;, grit&oacute; el pobre hombre invadido, quien se sacudi&oacute; a m&aacute;s no poder.<\/p>\n<p>&ldquo;C&aacute;lmate, rel&aacute;jate, si te tensas te va a doler m&aacute;s. Esto no es nada, apenas es la cabeza, ahora viene lo bueno&rdquo;.<\/p>\n<p>Las rodillas del siniestrado temblaron espasm&oacute;dicamente, mientras que las del asaltante, apoyadas a los costados de su v&iacute;ctima, avanzaron hacia adelante.<\/p>\n<p>&ldquo;Ahora haz de cuenta que&#8230;&rdquo;, pronunci&oacute; el hombre de arriba.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;&iexcl;&iexcl;Aaaah&#8230;!!!&rdquo;, exclam&oacute; el de abajo.<\/p>\n<p>&ldquo;&#8230;piensa que te est&aacute;s cagando, piensa que tu excremento es tan grande que tienes que devolverlo&rdquo;, aconsej&oacute; el invasor.<\/p>\n<p>&ldquo;&iexcl;Hijo de tu reput&iacute;&iacute;&iacute;siiimaaa&#8230;!&rdquo;.<\/p>\n<p>La cara de Yazm&iacute;n no podr&iacute;a estar m&aacute;s extasiada mientras ve&iacute;a consumarse su venganza en la pantalla de su celular.<\/p>\n<p>En su interior, el pobre hombre que estaba siendo penetrado, experimentaba una explosi&oacute;n de indecibles sensaciones: estaba viviendo algo horroroso, una invasi&oacute;n a su cuerpo; pero tambi&eacute;n, ver a aquella mujer causante de su desgracia vestida a&uacute;n en prendas &iacute;ntimas, a&uacute;n despertaba su libido de un modo inconsciente pese a tal situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Eso es&#8230; ya ves. Ya casi est&aacute; toda adentro. Ahora tr&aacute;tala de expulsar de poco para que&#8230; aaahhh&#8230; &iexcl;ay, qu&eacute; rico cabr&oacute;n! Ya ves, esto no tiene que ser algo desagradable. &iexcl;Qu&eacute; rico me la est&aacute;s exprimiendo&#8230;! Si s&oacute;lo es dejar que el cuerpo siga su instinto, nada m&aacute;s. D&eacute;jate hacer y disfruta. Ya ves, ya hasta se te puso dura&rdquo;, dijo el penetrador, que hab&iacute;a tomado de la verga a su amigo.<\/p>\n<p>FIN<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Todo desaparec&iacute;a a su alrededor, la &uacute;nica imagen que ten&iacute;a en mente era la de Yazm&iacute;n. Morena; curvil&iacute;nea; de buenas carnes; sexosa&#8230; Yazm&iacute;n&#8230; Yazm&iacute;n. 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