{"id":42226,"date":"2023-06-08T22:00:00","date_gmt":"2023-06-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-08T22:00:00","modified_gmt":"2023-06-08T22:00:00","slug":"tormenta-de-sexo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/tormenta-de-sexo\/","title":{"rendered":"Tormenta de sexo"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42226\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>El inesperado cambio meteorol&oacute;gico de la &uacute;ltima media hora hab&iacute;a tra&iacute;do consigo una plomiza tarde de finales de verano, enterrada por una densa, enorme y triste nube gris que parec&iacute;a pesar sobre nuestros adormilados cuerpos recostados en aquella fina arena de la playa donde mi chica hab&iacute;a sugerido retozar la siesta de domingo y yo, m&aacute;s contento que unas &ldquo;pascuas&rdquo;, hab&iacute;a aceptado.<\/p>\n<p>La brisa h&uacute;meda y fr&iacute;a de levante nos empezaba a incomodar por momentos y atisb&eacute; en el horizonte una segura tormenta que no tardar&iacute;a mucho tiempo en alcanzarnos.<\/p>\n<p>Un tenue beso a su preciosa cara la rescat&oacute; del limbo en el que se encontraba entre mis brazos y le susurr&eacute; que deber&iacute;amos irnos, a lo que se me rebel&oacute; con un lamento indescifrable que mostraba su fastidio de interrumpir la dulce tarde de abrazos con que se hab&iacute;a ilusionado.<\/p>\n<p>Con mi serena, pero p&iacute;cara, sonrisa, le dije que no se preocupara, que jam&aacute;s iba a permitir que nada ni nadie nos quitara nuestra tarde.<\/p>\n<p>Tir&eacute; de ella para ponerla en pie y caminamos juntos hacia donde ten&iacute;amos el coche, pero, de camino, me detuve un momento en una peque&ntilde;a tienda de comestibles donde compr&eacute; unos bocatas, agua y dos refrescos. Recargu&eacute; la peque&ntilde;a nevera que tra&iacute;a conmigo y la cog&iacute; de nuevo de la mano para iniciar nuestra imprevista aventura.<\/p>\n<p>Al mirarla a los ojos, los vi con mi brillo preferido, ese que colorea de tanta ilusi&oacute;n nuestro amor, y que completamente nos envuelve cuando estamos cerca el uno del otro.<\/p>\n<p>Me pregunt&oacute; d&oacute;nde &iacute;bamos y le contest&eacute;: &ldquo;&iquest;Contigo?, &iexcl;al fin del mundo!&rdquo;<\/p>\n<p>Subimos al coche y me dirig&iacute; al acantilado del cabo que est&aacute; a unos pocos kil&oacute;metros. Estaba a empezando a llover, y el gris del cielo del final de la tarde se oscurec&iacute;a r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>Llegamos en apenas diez minutos, con una lluvia ya intensa cay&eacute;ndonos encima, y acerqu&eacute; el coche lo m&aacute;ximo al borde del mar. Desde all&iacute;, las vistas eran impresionantes. Parec&iacute;a estar remitiendo la lluvia, pero el paisaje del mar embravecido bajo un cielo de negras nubes sobre un fondo gris, nos dej&oacute; absortos en un moment&aacute;neo silencio sepulcral.<\/p>\n<p>Rug&iacute; un &ldquo;&iexcl;tengo hambre!&rdquo; al que, sonri&eacute;ndome, me exclam&oacute;&hellip; &ldquo;vamos a com&eacute;rnoslo todo&rdquo;, mientras sacaba los bocatas y los refrescos.<\/p>\n<p>Al tiempo que com&iacute;amos, nuestros ojos iban cambiando de mirarnos el uno al otro a contemplar la descomunal fuerza de la naturaleza que se luc&iacute;a ante nosotros.<\/p>\n<p>De repente, vimos un enorme rayo caer sobre el mar iluminando estrepitosamente el infinito horizonte. Mi chica acompa&ntilde;&oacute; su repentino peque&ntilde;o grito a un fuerte abrazo buscando acoplarse a mi cuerpo. La rode&eacute; con mis brazos fuertemente y le susurr&eacute;: &ldquo;est&aacute; todo bien&rdquo;<\/p>\n<p>Levant&oacute; sus ojos y me mir&oacute;. En apenas unos segundos, esa leve sensaci&oacute;n de miedo se transform&oacute; en una profunda mirada de la que empez&oacute; a emanar una enorme lujuria.<\/p>\n<p>La bes&eacute; apasionadamente. Nuestras lenguas empezaron a navegar hasta zozobrar dentro de nuestras bocas mientras fuera se desataba la mayor tormenta que podr&iacute;amos recordar jam&aacute;s.<\/p>\n<p>Su mano se precipit&oacute;, a agarrarse a mi miembro que, en esos momentos, ya hab&iacute;a reaccionado a las atracciones que ella me transmit&iacute;a con respetables tama&ntilde;o y dureza. Mientras, mis manos navegaban todo su cuerpo, entre la marea alta de sus pechos y las fren&eacute;ticas profundidades de sus nalgas.<\/p>\n<p>Desabrochando mi pantal&oacute;n abri&oacute; su boca en la que se meti&oacute; mi pene rode&aacute;ndolo con su lengua y poni&eacute;ndolo al m&aacute;ximo de tama&ntilde;o. Baj&eacute; con dificultad mis pantalones y mi b&oacute;xer mientras la observaba, desatada de excitaci&oacute;n, pero inflexible en no dejar escapar su presa.<\/p>\n<p>Sin dejar de acariciar todo el glande, su caliente lengua h&uacute;meda se lanz&oacute; tronco abajo hasta llegar a los test&iacute;culos, que lami&oacute; con ansia, comi&eacute;ndolos enteros uno despu&eacute;s del otro sucesivamente.<\/p>\n<p>Por mi parte, apenas pod&iacute;a soportar la tortura del indescriptible placer que me produc&iacute;an su mano y su lengua, llevando mi polla a su m&aacute;xima erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Intentando evitar correrme, tir&eacute; de su melena hacia atr&aacute;s para liberar mi falo de tan placentero castigo. Durante su escapada, entrecerrando su boca, hizo rozar sus dientes con mi tronco provocando un leve dolor que me elev&oacute; a l&iacute;mites de descontrol, nuevos e inimaginables.<\/p>\n<p>Me sonri&oacute; y me sent&iacute; la persona m&aacute;s dichosa y amada del mundo, y, a la vez, con la m&aacute;s decidida voluntad de mostrarme y resultar el mejor amante.<\/p>\n<p>Haciendo h&aacute;bil y r&aacute;pidamente su asiento hacia atr&aacute;s y tumbando su respaldo, me arrodill&eacute; delante de ella y sumerg&iacute; mi cabeza entre sus muslos, apartando su bikini con ansia hasta llegar con mi boca a la superficie de su cl&iacute;toris y la entrada de su vagina.<\/p>\n<p>Mi lengua chupaba ansiosa, y ahora eran mis dientes los que rozaban con firmeza su co&ntilde;o mientras la punta de mi lengua flotaba entre sus labios mayores y menores.<\/p>\n<p>No tard&oacute; en guiarme claramente con sus gemidos que, pronto, se convirtieron en soeces palabras que me enardec&iacute;an y manten&iacute;an mi erecci&oacute;n en su m&aacute;ximo exponente.<\/p>\n<p>Mis dedos empezaron a bucear todo el interior de la su caliente cueva, convirtiendo sus gemidos en profundos suspiros de excitaci&oacute;n ansiosa.<\/p>\n<p>Sent&iacute; su punto de no retorno cuando sus piernas se tensaron de tal manera que me presionaron fuertemente la cabeza mientras su voz solo resonaba con un &ldquo;&iexcl;siii, no pares, no pares, ahora, sigue, siii!&rdquo;, hasta surgir de su gutural garganta un gemido ronco acompa&ntilde;ado de una estampida de sus flujos empapando toda mi cara.<\/p>\n<p>Totalmente fuera de m&iacute;, desplac&eacute; mi cuerpo hasta poner mi polla a la altura de su sexo, y penetr&aacute;ndola con una violenta embestida, obtuve la inmediata recompensa de su grito de abandono con el que me entregaba todo su ser para la eternidad. En ese momento, la inund&eacute; con mi semen y entramos solos y juntos a ese mundo creado por y para nosotros dos. Los empa&ntilde;ados cristales del coche hab&iacute;an sido testigos de ese momento de sexo y placer bestial entre nosotros.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndonos a los ojos con inmensa ternura y suave sonrisa, de una sola vez, en una plenitud de paz compartida, s&oacute;lo alcanzamos a susurrarnos mutuamente un &ldquo;gracias&rdquo; lleno de amor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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