{"id":42251,"date":"2023-06-10T22:00:00","date_gmt":"2023-06-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-10T22:00:00","modified_gmt":"2023-06-10T22:00:00","slug":"pija-ajena-en-concha-culo-y-boca-trae-problemas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pija-ajena-en-concha-culo-y-boca-trae-problemas\/","title":{"rendered":"Pija ajena en concha, culo y boca trae problemas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42251\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">13<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 16<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi se&ntilde;ora me aventaja en todo, es preciosa, tiene un cargo jer&aacute;rquico en una empresa importante del ramo modelaje y proveniente de una familia acomodada. En la otra punta yo, Federico, con aspecto como el com&uacute;n de los mortales, empleado de un estudio jur&iacute;dico, y de clase media. Nos llevamos bien y las diferencias no han significado problemas pues ambos nos respetamos y queremos tal cual somos. El hecho de no haber pretendido cambiar la natural forma de ser del otro ha sido la clave de una sana convivencia.<\/p>\n<p>En el estudio soy uno m&aacute;s de los varios abogados que trabajan dirigidos por los tres socios, personas mayores, serias, muy experimentadas, que protegen su buen coraz&oacute;n siendo parcos. Estoy dedicado a la parte laboral e impositiva y casi exclusivamente enfocado a un grupo de empresas propiedad de un cliente de muchos a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Con Elsa llevamos una d&eacute;cada casados y, por lo que fuera, no tenemos hijos; sus padres son j&oacute;venes a&uacute;n, est&aacute;n llegando a los sesenta y cinco. Su &uacute;nica hermana, Sof&iacute;a, al parecer producto de una distracci&oacute;n paterna, tiene 28 a&ntilde;os. Los tres familiares me dispensan un trato muy afectuoso, que trato de corresponder adecuadamente, pues completa mi felicidad matrimonial.<\/p>\n<p>La actividad laboral de mi esposa es intensa, acorde a la alta remuneraci&oacute;n que percibe, dos veces la m&iacute;a, y ello implica que el tiempo dedicado a su trabajo sea extenso. Y esa magnitud se debe no solo a la organizaci&oacute;n de los eventos que encargan los clientes sino a su participaci&oacute;n en la escuela de modelaje que es parte de la empresa.<\/p>\n<p>La casa en que vivimos es de Elsa, fue regalo de sus padres a las dos hermanas, que acordaron ser usada por la que estaba casada, pues Sof&iacute;a viv&iacute;a en la casa paterna en un sector remodelado para tener razonable independencia e intimidad. En compensaci&oacute;n mi esposa, mediante un cr&eacute;dito hipotecario que sus abultados ingresos le permit&iacute;an pagar, compr&oacute; un confortable y amplio departamento para su hermana que, en este momento, estaba alquilado. Cuando nos casamos yo ten&iacute;a un modesto departamento que desde aquel momento siempre estuvo en alquiler.<\/p>\n<p>Unos seis meses atr&aacute;s, regresando de una cena con amigas, mi mujer me dijo que hab&iacute;an acordado instituir un fin de semana al mes como &laquo;Tiempo de descanso del marido&raquo;; naturalmente con la anuencia de los que iban a quedar solos pues nadie pretend&iacute;a lastimar alguna relaci&oacute;n. Mi opini&oacute;n totalmente sincera fue.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me parece muy bien, esos ligeros cambios en la rutina los veo como un sano intervalo que permite, entre otras cosas, reflexionar sobre la fortaleza del v&iacute;nculo. Y esto lo digo sumergido en la esperanza de que el resultado no sea una conclusi&oacute;n como &laquo;Estoy mejor sin &eacute;l, o, a &eacute;ste lo tengo que cambiar&raquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tonto, eso no va a suceder porque te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>Dos semanas despu&eacute;s del anuncio me avis&oacute; que el pr&oacute;ximo fin de semana era el seleccionado para iniciar el ciclo &laquo;Descanso del marido&raquo;, pero que, dada mi incapacidad culinaria hab&iacute;a acordado con Sof&iacute;a que me acompa&ntilde;ara durante ese lapso.<\/p>\n<p>Para m&iacute; era una hermosa soluci&oacute;n pues con mi cu&ntilde;ada nos llev&aacute;bamos muy bien y compart&iacute;amos algunos gustos que favorecer&iacute;an la convivencia. Llegado el viernes al anochecer hizo su aparici&oacute;n la responsable de cuidar al abandonado.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hermana, te lo encargo, que coma sano y no acept&eacute;s invitaci&oacute;n a consumir comida chatarra que le encanta, pues casi seguro tratar&aacute; de aprovechar mi ausencia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;And&aacute; tranquila que lo mantendr&eacute; a raya&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y que no se te escape, es capaz de salir a buscar mujeres&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&oacute;lo un desequilibrado total saldr&iacute;a a buscar algo fuera de casa sin haber tratado de seducir, aqu&iacute;, a la preciosa dama que me cuidar&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porquer&iacute;a, intent&aacute; eso y juro que te los corto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hay peligro, porque no te vas a enterar&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso crees vos, Sof&iacute;a no tiene secretos para m&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces reconozco mi derrota&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; pas&oacute; el tiempo, en el que una o dos veces al mes, Elsa descansaba de m&iacute; y yo de ella acompa&ntilde;ado estupendamente. La relaci&oacute;n con mi cu&ntilde;ada era de agradable cercan&iacute;a, pero cuid&aacute;ndome de mantener una distancia que me permitiera evitar la tentaci&oacute;n, representada por su belleza, preservando as&iacute; la armon&iacute;a familiar.<\/p>\n<p>Esos d&iacute;as eran oportunidad de cambiar la rutina, sal&iacute;amos a comer, pasear, ver alg&uacute;n espect&aacute;culo o comprar algo y cenar en casa frente al televisor hasta que nos dieran ganas de dormir. La apariencia de ambos, yo cuarenta y tres bien llevados pero no disimulados, contra los veintiocho de ella que aparentaba menos, daban para imaginar un amplio repertorio acerca de la relaci&oacute;n que nos un&iacute;a y cuya elaboraci&oacute;n estaba a cargo de quien nos ve&iacute;a.<\/p>\n<p>Eso se hac&iacute;a patente cuando nos atend&iacute;an en alguna casa de comida o negocio que visit&aacute;ramos. Sea cual fuere la interpretaci&oacute;n, nosotros, a modo de diversi&oacute;n nos sum&aacute;bamos, y as&iacute; pas&aacute;bamos de paternidad-filiaci&oacute;n, a matrimonio desparejo o noviazgo de conveniencia. Por supuesto que en &eacute;ste &uacute;ltimo caso me miraban como a un viejo verde que, mediante plata, hab&iacute;a conseguido los favores de semejante bomb&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue en uno de estos casos cuando nuestra actuaci&oacute;n avanz&oacute; m&aacute;s all&aacute; de lo usual; &iacute;bamos paseando y, en una vidriera, mi compa&ntilde;era vio un conjunto de ropa interior que le gust&oacute; por lo cual entramos. El dependiente, muy diligente, le entreg&oacute; a Sof&iacute;a lo requerido indic&aacute;ndole d&oacute;nde pod&iacute;a probarse; yo me hab&iacute;a quedado a unos metros cuando el empleado, a trav&eacute;s de la cortina, le pregunt&oacute; si no quer&iacute;a la opini&oacute;n de su esposo sobre c&oacute;mo le quedaba, recibiendo un s&iacute; por respuesta. Ante eso me hizo se&ntilde;as para que me acercara y corri&oacute; un poco la cortina.<\/p>\n<p>El maravilloso espect&aacute;culo de mi cu&ntilde;ada, burl&aacute;ndose de mi turbaci&oacute;n con una sonrisa, pero mostr&aacute;ndose abiertamente en corpi&ntilde;o y bombacha me paraliz&oacute; unos segundos, pero pude reaccionar teniendo conciencia del maravilloso espect&aacute;culo que se ofrec&iacute;a a mis ojos. Un cuerpo joven, delgado pero con curvas suaves en el lugar debido, tetitas paradas bajo el sost&eacute;n, areolas asomando dada la peque&ntilde;ez de la copa; la parte inferior tampoco lograba cubrir al completo, pues en el borde de la cintura asomaban algunos vellos del pubis, am&eacute;n de la tela semitransparente que realzaba esa parte tan atrayente. Al volver de esa enso&ntilde;aci&oacute;n continu&eacute; con la actuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es precioso el conjunto querida, seguramente esta noche tendr&eacute; el placentero trabajo de quit&aacute;rtelo&rdquo;.<\/p>\n<p>Cerrando la cortina con manos temblorosas fui a la caja y abon&eacute; como hacen los esposos complacidos. El reclamo por pagar lo hizo apenas salimos del local pero tuvo que aceptar mi argumento.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Querida esposa del viejo verde, el juego de actuaci&oacute;n hab&iacute;a que terminarlo bien, adem&aacute;s debo reconocer, aunque suene mal, que el espect&aacute;culo vali&oacute; mucho m&aacute;s que el importe de la compra&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese clima distendido continuamos hasta el regreso de mi se&ntilde;ora y el consecuente t&eacute;rmino del acompa&ntilde;amiento terap&eacute;utico hecho por mi cu&ntilde;ada, que se reanudar&iacute;a veinte d&iacute;as despu&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Querido, este fin de semana tengo la reuni&oacute;n de descanso de maridos. Lo haremos en una casa de campo, pero no te dejar&eacute; abandonado, mi hermana se har&aacute; cargo de vos aunque estoy empezado a desconfiar, pues se muestra demasiado bien dispuesta para la tarea. Ojo con lo que hacen porque te arriesg&aacute;s a transformarte en eunuco&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que voy a intentarlo ya que tu hermanita no solo est&aacute; bien sino que es una dulzura&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni se te ocurra pues en seguida me enterar&eacute;, con ella nos contamos todo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias por el dato. Cuando quiera saber algo tuyo solo tengo que preguntarle a ella&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese lapso, sin propon&eacute;rnoslo, la cercan&iacute;a aument&oacute; y nos dedicamos con m&aacute;s empe&ntilde;o a la actuaci&oacute;n del papel viejoverde-jovencita.<\/p>\n<p>El domingo al anochecer regres&oacute; Elsa de su programado descanso; la not&eacute; algo demacrada y, pensando que podr&iacute;a ser consecuencia de una buena trasnochada con abundante bebida, despu&eacute;s del cari&ntilde;oso saludo, le suger&iacute; darse un buen ba&ntilde;o y descansar, pues ma&ntilde;ana tocaba trabajo. Iba a buscar mis anteojos de leer al dormitorio cuando escucho a Sof&iacute;a tocando la puerta del ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Elsa, entro a buscar una crema&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pas&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>La puerta entornada me permiti&oacute; escuchar un corto di&aacute;logo<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Por Dios!, volv&eacute;s al lado de tu marido con esa colecci&oacute;n de moretones?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y a vos qu&eacute; mierda te importa, no te debo ninguna explicaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ten&eacute;s raz&oacute;n, ahora entiendo tu inter&eacute;s en que lo tenga entretenido, no d&aacute;ndole oportunidad de pensar o extra&ntilde;arte, sos una basura&rdquo;.<\/p>\n<p>Sal&iacute; justo antes de que sonara el portazo yendo a buscar sus cosas para irse. Minutos despu&eacute;s, cuando vino para despedirse, la note algo alterada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hoy ha sido un d&iacute;a precioso, he disfrutado desayuno, paseo, almuerzo y nuevo paseo, y todo eso en inmejorable compa&ntilde;&iacute;a. Si ocurriera la desgracia de que el divorcio tocara la puerta de esta casa ya s&eacute; d&oacute;nde buscar para rehacer mi vida&rdquo;.<\/p>\n<p>De manera inmediata la sonrisa en la cara de mi cu&ntilde;ada se transform&oacute; en seriedad mir&aacute;ndome fijamente sin emitir sonido alguno. Evidentemente el sentido de mis palabras, en consonancia con la causa del reciente altercado, le hizo temer que yo pudiera haber escuchado algo, lo que me oblig&oacute; a seguir.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La expresi&oacute;n de tu cara me est&aacute; inquietando, si lo que dije te ha incomodado, te ruego me perdones y lo des por no dicho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No le hag&aacute;s caso a mi cara, no estoy inc&oacute;moda ni molesta, al contrario, tus palabras son un halago&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Que descanses maravillosa compa&ntilde;era&rdquo;.<\/p>\n<p>Y le di el acostumbrado beso en la frente que ella me devolvi&oacute; con un liger&iacute;simo toque de sus labios en los m&iacute;os.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Igualmente para vos amoroso compa&ntilde;ero&rdquo;.<\/p>\n<p>El pr&oacute;ximo encuentro de &laquo;Descanso de maridos&raquo; coincidi&oacute; con un fin de semana largo y Elsa me pidi&oacute; que la llamara a Sof&iacute;a pues hab&iacute;an tenido un cambio de palabras y no se hablaban. Sin darme por enterado de eso que ya sab&iacute;a, la llam&eacute; pidi&eacute;ndole auxilio para mi forzada soledad.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Querido viejito verde, encantada de acompa&ntilde;arte, espero que no est&eacute;s maquinando sacarme de compras para aprovecharte y, de nuevo, recrear la vista cuando estoy con m&iacute;nima vestimenta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bruja, me le&iacute;ste el pensamiento y se fueron al piso mis perversas esperanzas. Igual te espero mientras busco la manera de enga&ntilde;arte y darme con el gusto&rdquo;.<\/p>\n<p>El s&aacute;bado a la ma&ntilde;ana recib&iacute; la llamada de uno de los due&ntilde;os del estudio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Buen d&iacute;a doctor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola Federico, necesito de vos un favor grande; Jorge Balmaceda me ha invitado para un almuerzo, el d&iacute;a domingo, en su residencia de veraneo. La verdad es que no ando bien como para concurrir, pero no debemos despreciar a uno de nuestros mejores clientes; como vos llev&aacute;s la cuenta de &eacute;l y lo conoc&eacute;s, te agradecer&iacute;a que me reemplaces&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ning&uacute;n problema don Leopoldo, ma&ntilde;ana voy&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gracias hijo, y te pido disculpas por arruinar tu descanso&rdquo;.<\/p>\n<p>De inmediato le cont&eacute; a Sof&iacute;a del compromiso laboral que me llevar&iacute;a alg&uacute;n tiempo a caballo del mediod&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;And&aacute; tranquilo, yo descansar&eacute; de la laboriosa tarea que significa impedir que hag&aacute;s alguna macana estando solo&rdquo;.<\/p>\n<p>El domingo, un poco antes del mediod&iacute;a part&iacute; para cumplir el compromiso asumido.<\/p>\n<p>Don Jorge es un mujeriego compulsivo pero en algo hay que aplaudirlo; siendo consciente de su debilidad y al no querer que la felicidad propia sea motivo de angustia, tristeza o desenga&ntilde;o en una mujer, nunca se cas&oacute;. Sus circunstanciales compa&ntilde;eras lo saben, y la finalizaci&oacute;n del precario v&iacute;nculo se da cuando aparece otra que predomina sobre la actual, o cuando la dama de turno muestra s&iacute;ntomas de pretender exclusividad.<\/p>\n<p>Reunidos algunos, que reci&eacute;n nos conoc&iacute;amos, se nos acerca el due&ntilde;o de casa a saludar.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&oacute;mo andan muchachos, est&aacute;n servidos?&rdquo;<\/p>\n<p>Contest&oacute; uno que parec&iacute;a viejo conocido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, gracias don Jorge, estamos bien atendidos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Imagino que habr&aacute;n venido con las esposas&rdquo;.<\/p>\n<p>Del grupo el &uacute;nico que estaba solo era yo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo no se&ntilde;or, mi mujer ten&iacute;a una reuni&oacute;n ya pactada&rdquo;.<\/p>\n<p>El que hab&iacute;a hablado primero, haciendo gala de confianza con el anfitri&oacute;n, acot&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Don Jorge, c&oacute;mo anda el tema faldas?&rdquo;<\/p>\n<p>Evidentemente el que preguntaba sab&iacute;a de esa afici&oacute;n, y el interrogado no iba a desaprovechar la ocasi&oacute;n para hablar de su pasi&oacute;n y de sus logros en el asunto.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, ahora tengo una hembra de primera, seguramente en seguida baja y entonces la presento&rdquo;.<\/p>\n<p>Instalado el tema, profundizarlo era muy sencillo<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Imagino que ser&aacute; una joven despampanante&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esta vez no, es m&aacute;s grande que las anteriores pero rinde el doble, con decirte que en estos fines de semana largos me hago ayudar por dos y, a los tres, nos deja secos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Debe ser una fiera&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ah&iacute; est&aacute; lo raro y atractivo. Es muy delicada, al punto que sus besos son inigualables; en realidad no son propiamente besos sino una caricia delicada, una especie de vals de labios y lengua que te inunda el cuerpo entero, y como me encanta besarla les tengo prohibido a quienes me ayudan ponerle el miembro en la boca. No quiero saborear semen ajeno&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Don Jorge, no nos deje con la intriga, usted suele guardar alguna imagen sugerente de los trofeos que va agregando a su colecci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>El que llevaba la voz cantante me asombr&oacute; por el dominio de la oportuna alabanza que toca el punto d&eacute;bil de cualquiera.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, algo tengo; a ustedes que son gente de confianza, incapaces de perjudicarnos a ella o a m&iacute; les voy a mostrar nada m&aacute;s que dos fotos; el resto corre por cuenta de la imaginaci&oacute;n personal&rdquo;.<\/p>\n<p>En la primera aparece una mujer en cuatro; el enfoque desde el oblicuo trasero izquierdo muestra la cabeza girada a la derecha dejando ver el pelo largo que cae sobre el antebrazo, cuya mano luce alianza y otro anillo con una piedra peque&ntilde;a. Encima de la hembra hay un hombre que, apoyando los pies a los costados de las rodillas femeninas permanece en cuclillas; la toma est&aacute; hecha en el momento justo, pues la uni&oacute;n entre ambos cuerpos es una gruesa poronga venosa, introducida casi hasta el mango en el ano de la dama.<\/p>\n<p>La segunda, tomada desde arriba, muestra la zona pelviana de un var&oacute;n con el miembro erguido, cuyo tronco tomado por dos delicadas manos es acunado por la lengua de una mujer arrodillada; esta foto tambi&eacute;n refleja la maestr&iacute;a del que maneja la c&aacute;mara, pues ha logrado captar el vuelo de la descarga seminal a mitad de camino entre el glande y el fondo de la garganta.<\/p>\n<p>El hombre de la felaci&oacute;n es otro, m&aacute;s delgado y con miembro de menor tama&ntilde;o, pero la mujer es la misma pues los anillos iguales la identifican. Sin embargo toda esta excelente muestra tiene un lado negativo y triste, la cara de la puta de turno corresponde a mi esposa. El resto de la conversaci&oacute;n la escuch&eacute; desde alg&uacute;n lugar perdido en la estrat&oacute;sfera.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo que es la experiencia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tal cual, a &eacute;sta le llevo nada m&aacute;s que veinte a&ntilde;os, casualmente el mes que viene cumple cuarenta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces est&aacute; llegando al l&iacute;mite&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; bien me conoc&eacute;s. Ya est&aacute; organizado el festejo de cumplea&ntilde;os y despedida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si es tan buena podr&iacute;a hacer la excepci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No conviene. Hace seis meses que la tengo y ser&iacute;a raro si en poco tiempo m&aacute;s no comenzara a ponerse posesiva. Es algo muy natural por lo que es aconsejable cortar en muy buenos t&eacute;rminos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y ella lo sabe?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, pues el corte consiste en espaciar las llamadas hasta que resulte natural su cese definitivo. Miren, justo ah&iacute; viene&rdquo;.<\/p>\n<p>La mujer que se aproximaba era un monumento a la sensualidad. Su andar era propio de la persona elegante, sin afectaci&oacute;n ni exageraciones. Estimo que el valor de su vestimenta y accesorios superaba un sueldo m&iacute;o.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Elsa, mi amor, te voy a presentar estos invitados&rdquo;.<\/p>\n<p>Exprofeso me hab&iacute;a ubicado &uacute;ltimo, tapado por uno que debe haber sido mellizo de Goliat. Cuando me toc&oacute; el turno la dama perdi&oacute; toda su solvencia, y el elegante aplomo se vino abajo. La s&uacute;bita palidez, inmovilidad e incontrolable temblor en las manos hicieron que el amante la sostuviera al tiempo que yo saludaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Querida!, qu&eacute; gusto encontrarte, veo que hubo cambio de programaci&oacute;n, en lugar de reuni&oacute;n con amigas es reuni&oacute;n con amigos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Se conocen?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; don Jorge, es mi se&ntilde;ora. Tesoro, el due&ntilde;o de casa nos acaba de contar tus excelentes aptitudes para dar y recibir placer, de uno, de varios, en la cama o donde sea. Espero que esta promoci&oacute;n aumente tu clientela y recibas muchos requerimientos en el futuro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No s&eacute; qu&eacute; decir&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No se preocupe se&ntilde;or, yo le agradezco que me haya permitido conocer una faceta de mi esposa que ignoraba. Agradeciendo la gentileza de su invitaci&oacute;n me voy a retirar para que mi se&ntilde;ora pueda, con total tranquilidad, satisfacer los deseos propios y ajenos de aquellos que quieran participar. Hasta otro momento&rdquo;.<\/p>\n<p>Llegado a casa despu&eacute;s de hacer un regreso extremadamente doloroso, Sof&iacute;a me recibi&oacute; mir&aacute;ndome espantada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; pas&oacute;!, tu cara hace suponer una desgracia&rdquo;.<\/p>\n<p>Le cont&eacute; paso por paso lo sucedido, y le ped&iacute; ayuda para empacar mis cosas pues me iba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A d&oacute;nde vamos?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vas a venir conmigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto, solo no te voy a dejar, mi hermana se puede ir a la mierda&rdquo;.<\/p>\n<p>Quedamos en que ella se encargar&iacute;a m&aacute;s delante de mandarme el resto de mis pertenencias y, tomando lo necesario para pasar algunos d&iacute;as, nos fuimos a un hotel. Ah&iacute; tom&eacute; conciencia de que mi problema personal podr&iacute;a traer consecuencias perjudiciales para el estudio y, por eso, de inmediato lo llam&eacute; al socio que me pidiera reemplazarlo y con quien generalmente me entend&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola don Leopoldo, disculpe d&iacute;a y hora pero necesito hablar con usted &iquest;tendr&aacute; algunos minutos?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola Federico, el tiempo que necesites; si quer&eacute;s que hablemos personalmente podemos aprovechar que estoy en la casa de un amigo, cerca del estudio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ser&iacute;a mejor, si me da la direcci&oacute;n en unos minutos estoy ah&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>As&iacute; lo hizo y nos encontramos, primero le cont&eacute; todo y luego le expres&eacute; mi temor de que el se&ntilde;or Balmaceda pudiera creer que, en un arranque de furia, pudiera usar mi conocimiento de temas sensibles de sus empresas para vengarme.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Don Leopoldo, le aseguro que eso no va a suceder y adem&aacute;s le pido que para despejar cualquier duda me releve de llevar esa cuenta. Me apenar&iacute;a sobremanera perjudicar al estudio de manera totalmente involuntaria&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No esperaba menos de vos hijo, despreocupate yo me encargo del asunto, hiciste muy bien en avisarme. Nos vemos el martes&rdquo;.<\/p>\n<p>Regres&eacute; al hotel m&aacute;s aliviado en el aspecto laboral, no as&iacute; en el personal. Sobre la cama hab&iacute;a una nota de mi cu&ntilde;ada &laquo;Voy a la casa de mi hermana, vuelvo en un rato, esperame&raquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s acord&eacute; con mi madre para residir en su casa hasta que se cumpliera el tiempo de ocupaci&oacute;n de mi departamento<\/p>\n<p>Dos horas habr&iacute;an pasado desde la reuni&oacute;n con mi jefe cuando recib&iacute; su llamada.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola don Leopoldo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Federico, acabo de cortar con el se&ntilde;or Balmaceda que me llam&oacute; preocupado por lo sucedido. Cuando le cont&eacute; que nos hab&iacute;amos reunido y lo que me dijiste se tranquiliz&oacute;, adem&aacute;s me dijo que quiere hablar con vos para lo cual te espera en su casa ma&ntilde;ana alrededor de las once. Por favor, no dejes de ir&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sin problemas doctor, le informo cuando termino o prefiere el martes?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si todo anda bien te espero en el estudio el martes a primera hora&rdquo;.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s lleg&oacute; Sof&iacute;a luego de haber estado con Elsa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;L&oacute;gicamente dice estar arrepentida y pretende recuperarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Una l&aacute;stima que su arrepentimiento haya comenzado justo despu&eacute;s de haber sido descubierta y tan es as&iacute; que, entre la cara de hembra satisfecha cuando se aproximaba, y el rostro de p&aacute;lida desesperaci&oacute;n cuando me vio, hay un abismo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me cont&oacute; llorando c&oacute;mo fue la despedida definitiva apenas te fuiste&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Generalmente es una separaci&oacute;n bien gratificada&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En este caso tal era su molestia que no hubo gratificaci&oacute;n, simplemente le dijo que tomara sus cosas pues el chofer la esperaba afuera&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces estaba molesto en serio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y tanto que cuando Elsa le dijo que esto hab&iacute;a sido un accidente, le contest&oacute; que era verdad, pero que ese accidente le pod&iacute;a costar mucho, empezando por perder al mejor abogado que hab&iacute;a tenido en los &uacute;ltimos tiempos, en cambio putas como ella consegu&iacute;a una docena en media hora. Y ah&iacute; perdi&oacute; el equilibrio porque le respondi&oacute; de mala manera, &laquo;viejo impotente, que necesit&aacute;s ayuda para conformarme, andate a la puta que te pari&oacute;&raquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Conoci&eacute;ndolo a don Jorge me parece una mala forma de despedirse&rdquo;.<\/p>\n<p>Esa noche mi sue&ntilde;o fue una alternancia de momentos de conciencia y pesadillas, algunas de las cuales fueron calmadas por caricias de mi compa&ntilde;era de pieza, aunque no de cama.<\/p>\n<p>En la oportunidad pactada me reun&iacute; con don Jorge, quien me recibi&oacute; cordialmente pero serio; me ofreci&oacute; algo de tomar y acept&eacute; caf&eacute; si lo pod&iacute;a acompa&ntilde;ar con un cigarrillo, por lo cual fuimos a la galer&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Federico, me siento mal por lo sucedido pues en algo he participado aunque sea involuntariamente&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No se preocupe se&ntilde;or, es evidente que usted ignoraba mi relaci&oacute;n con ella. Lo considero incapaz de invitarme para hacerme pasar un mal rato&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero hacerte saber en particular tres cosas. Empiezo por la menos importante, he terminado con Elsa. La siguiente es un pedido, me encantar&iacute;a que sigas a cargo de mi cuenta; te tengo total confianza, m&aacute;s aun despu&eacute;s de saber lo que le dijiste al doctor Leopoldo. La &uacute;ltima tambi&eacute;n es un pedido, por favor, si alguna vez necesit&aacute;s algo que est&eacute; a mi alcance no dudes en ped&iacute;rmelo, ser&aacute; un placer ayudarte&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato m&aacute;s de charla nos despedimos y regres&eacute; al hotel. Al d&iacute;a siguiente, habiendo regresado del trabajo, Sof&iacute;a me cont&oacute; las novedades.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Parece que las desgracias la siguen a tu ex, primero te perdi&oacute; a vos y ahora el trabajo, la despidieron&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qui&eacute;n lo hubiera dicho, pens&eacute; que su posici&oacute;n era muy s&oacute;lida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cre&iacute;a lo mismo pero el diablo meti&oacute; la cola. El se&ntilde;or Balmaceda, que es uno de los mejores clientes de la agencia, los presion&oacute; de manera muy efectiva&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esto s&iacute; que es novedad, ignoraba esa relaci&oacute;n al no haber dependencia directa sino simple prestaci&oacute;n de servicios&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Los convenci&oacute; diciendo que iba a divulgar su infidelidad, que se iba a retirar como cliente y que har&iacute;a circular el rumor de que Elsa le hab&iacute;a ofrecido alumnas para participar de sus reuniones&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya me parec&iacute;a que ese hombre no iba a aceptar mansamente el insulto de despedida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y cuando mi hermana se quej&oacute; de la medida le respondieron que el primer punto era un tema personal, el segundo los perjudicaba un poco y el tercero era algo serio, pero los tres juntos constitu&iacute;an una bomba que ocasionar&iacute;a enorme perjuicio a la empresa, que por supuesto no pensaban asumir&rdquo;.<\/p>\n<p>La cercan&iacute;a con Sof&iacute;a despu&eacute;s de mi separaci&oacute;n fue paulatinamente increment&aacute;ndose, f&iacute;sica y emocionalmente, al punto que en las frecuentes salidas a veces &iacute;bamos abrazados, yo tom&aacute;ndola por los hombros y ella agarrada a mi cintura. As&iacute; fue como un d&iacute;a me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El viernes quisiera ir a bailar, me acompa&ntilde;&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Encantado pero no s&eacute; si te conviene, soy mal bailar&iacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Esa parte no me interesa, sos buena compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>-&ldquo;Entonces, con inmenso placer actuar&eacute; de viejo verde&rdquo;.<\/p>\n<p>El d&iacute;a acordado fuimos a una discoteca conocida por mi cu&ntilde;ada. En un ambiente agradable, m&uacute;sica que permit&iacute;a hablar y ser escuchado, yo era uno de los pocos veteranos, por supuesto que todos acompa&ntilde;ando damas j&oacute;venes. Cosa rara, pues casi siempre evitaba el tema, se refiri&oacute; a su hermana.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La extra&ntilde;&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, simplemente de a ratos aparece alg&uacute;n recuerdo; no tengo la nostalgia de quien a&ntilde;ora algo que antes pose&iacute;a y ahora no, sino como una cosa que quisiera borrar de la memoria&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te puedo ayudar?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hace tiempo que me est&aacute;s ayudando, lo que podr&iacute;a haber sido un infierno, con tu apoyo, qued&oacute; reducido a molestia&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y antes, no sospechaste algo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Alguna vez se me ocurri&oacute; pero lo di por una normal sensaci&oacute;n de celos, hasta la tarde que ustedes discutieron y, de casualidad, las escuch&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero no reaccionaste&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En realidad mi reacci&oacute;n fue leve, suspend&iacute; toda muestra de afecto especialmente la intimidad, en la esperanza que recapacitara pero evidentemente fue in&uacute;til. Y desde ese momento tu compa&ntilde;&iacute;a fue mitigando mi dolor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Federico, hace tiempo tengo un interrogante girando en mi cabeza y la respuesta la ten&eacute;s vos &iquest;me ayudar&iacute;as?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya estoy en un brete, la introducci&oacute;n anuncia peligro pero no te puedo negar mi ayuda, pod&eacute;s disparar los ca&ntilde;ones&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hace m&aacute;s de un a&ntilde;o que compartimos hermosos momentos y nunca tuviste para conmigo alguna insinuaci&oacute;n tan com&uacute;n entre los hombres, &iquest;no te atraigo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sab&iacute;a que esto ven&iacute;a dif&iacute;cil, pero te di mi palabra. S&iacute;, me atra&eacute;s y mucho, pero le tengo p&aacute;nico al rechazo, si tuviera un avance y me frenaras me morir&iacute;a de verg&uuml;enza, ser&iacute;a incapaz de mirarte nuevamente a la cara, y me aterra perder tu compa&ntilde;&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que sos un cag&oacute;n de marca mayor con complejo de inferioridad&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, pero no es il&oacute;gico; en esta relaci&oacute;n la que pierde sos vos, juventud, belleza y largo futuro por delante, contra un maduro, ma&ntilde;oso y golpeado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso es cosa m&iacute;a, sigamos la danza mariquita&rdquo;.<\/p>\n<p>Siendo un negado total para bailar suelto aprovech&aacute;bamos las lentas, donde el correr de los minutos, la belleza y sensualidad de la mujercita que ten&iacute;a entre los brazos, el roce natural del baile y la forzada abstinencia, hicieron que se produjera la espont&aacute;nea reacci&oacute;n<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso duro que me punza entre las piernas es lo que creo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si crees que es mi miembro pugnando por hacerse espacio en ese lugar, est&aacute;s en lo cierto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y lo dec&iacute;s como si estuvieras satisfecho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dos cosas me ponen content&iacute;simo, por un lado la sensaci&oacute;n deliciosa de que esa parte blanda, aunque cede a mi empuje no se retira, y por otro a que todav&iacute;a no tengo cuatro dedos marcados en la mejilla&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;La diferencia de edad hace que esto sea casi la corrupci&oacute;n de una menor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Aunque lo estoy disfrutando te aseguro que no fue mi intenci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso lo s&eacute;, tus intenciones para conmigo nunca han sido malas; aceptar&iacute;as un pedido?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Con los ojos cerrados&rdquo;.<\/p>\n<p>El pedido lo hizo en un susurro con la boca pegada a mi o&iacute;do.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Corrompeme del todo papito, quiero sentirla entre mis nalgas mientras met&eacute;s la mano por la cintura de la falda que es el&aacute;stica, el fald&oacute;n largo de la camisa va a tapar. Acariciame tesoro, no hay otro obst&aacute;culo a vencer porque me saqu&eacute; la bombacha cuando fui al ba&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>Y gir&oacute; d&aacute;ndome la espalda; si hubi&eacute;ramos ensayado la coordinaci&oacute;n el resultado no habr&iacute;a sido tan bueno, el bulto que sobresal&iacute;a a la altura de mi bragueta qued&oacute; en el canal que divide los gl&uacute;teos y ella con dos movimientos laterales hizo que ambas esferas lo acunaran dando comienzo a una deliciosa tortura; los pasos del baile hac&iacute;an que el tronco, descansando entre los dos globos, fuera mecido a derecha e izquierda seg&uacute;n el pie que se mov&iacute;a, elevando mi excitaci&oacute;n a pasos agigantados. En eso ella gir&oacute; la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Besame amor, mientras tu mano traviesa adelante y tu palo atrevido atr&aacute;s me llevan al cielo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No aguanto m&aacute;s preciosa me voy a correr&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dejate ir mi vida y acompa&ntilde;ame que tambi&eacute;n estoy al borde; en el departamento me ocupar&eacute; de tu ropa&rdquo;.<\/p>\n<p>Seguramente quienes estaban cerca se dieron cuenta del tremendo orgasmo casi simult&aacute;neo, aunque para nosotros el resto del mundo hab&iacute;a desaparecido. Cuando volvimos a la conciencia Sof&iacute;a me tom&oacute; de la mano encamin&aacute;ndose a la salida.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vamos a mi departamento&rdquo;.<\/p>\n<p>Ella manejaba todo, incluido yo que iba at&oacute;nito pero encantado. En el taxi mantuvimos la compostura, pero fue cruzar la puerta y toda mi ecuanimidad se fue al carajo.<\/p>\n<p>La apoy&eacute; contra la pared, me arrodill&eacute; buscando la altura justa y levant&aacute;ndole la pollera pegu&eacute; mi boca abierta a su conchita tratando de abarcar lo m&aacute;ximo de esa vulva jugosa. Sus manos, tom&aacute;ndome de la nuca solo acariciaban dejando que me moviera a gusto. En seguida levant&oacute; el pie derecho apoy&aacute;ndolo en una silla cercana para abrirse m&aacute;s, cosa que aprovech&eacute; para extender el recorrido de la lengua desde el ano hasta el cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>El lapso entre los orgasmos en la pista de baile y la llegada al departamento fue suficiente para renovar el deseo, as&iacute; que cuando sus dedos pasaron a ser garras en mi nuca me levant&eacute;, baj&eacute; el cierre del pantal&oacute;n y, en un r&aacute;pido tanteo ubiqu&eacute; la entrada, para ocupar el conducto con un solo golpe de cadera. Nuestras bocas se saboreaban en silencio hasta que al mutismo lo cort&eacute; yo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te est&aacute;s cuidando ante un posible embarazo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, voy a tratar de que me pre&ntilde;ez cuando antes, mi amor&rdquo;<\/p>\n<p>Terminado el di&aacute;logo comenz&oacute; la corrida, ahora s&iacute;, acompa&ntilde;ada de quejidos y gritos al por mayor. Calmada la urgencia instintiva volv&iacute; a mis cabales y ca&iacute; en cuenta d&oacute;nde estaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cu&aacute;ndo te cambiaste aqu&iacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hace una semana, inmediatamente que se fue el inquilino y despu&eacute;s de cancelar la hipoteca, y dos cosas me movieron a esto. Lo que vos dijiste que har&iacute;as si suced&iacute;a el divorcio, y que yo, sabiendo que era inevitable esa separaci&oacute;n estaba decidida a tenerte conmigo, y eso como dice el escudo chileno &laquo;Por la raz&oacute;n o por la fuerza&raquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sos de temer preciosa, pero te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Consciente de lo que quer&iacute;a necesitaba casa propia, distinta de la que ocupabas estando casado, as&iacute; que le hice conocer el tema a mis padres y a Elsa. Pap&aacute; y mam&aacute; acordaron con tu ex pagar la hipoteca y se alquilara la casa para darle alg&uacute;n alivio a mi hermana hasta que consiguiera trabajo mientras viv&iacute;a con ellos&rdquo;.<\/p>\n<p>Esa noche fue marat&oacute;nica aprovechando que al d&iacute;a siguiente no hab&iacute;a compromiso laboral para ninguno. Mi organismo pidi&oacute; una semana de descanso pues test&iacute;culos, ves&iacute;cula seminal, y pr&oacute;stata hab&iacute;an trabajado a destajo.<\/p>\n<p>D&iacute;as despu&eacute;s, por pedido de Sof&iacute;a acept&eacute; reunirme con Elsa; ser&iacute;a el primer contacto tras aquel doloroso almuerzo, pues sus mensajes y llamadas los pas&eacute; por alto. Acordamos hacerlo en un caf&eacute;, llegando yo antes; cuando ella apareci&oacute; mi saludo fue ponerme de pie e indicarle la silla.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te escucho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;C&oacute;mo est&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso no te interesa. Algo m&aacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, quer&iacute;a pedirte perd&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perfecto, ya lo hiciste&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me vas a perdonar?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Respecto de vos, lo &uacute;nico que quiero es olvidarte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Evidentemente mi mala suerte no termina&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sin &aacute;nimo de discutir, lo que te ha sucedido no es producto de la suerte, todo es simple consecuencia de tu proceder. Conseguiste un amante y arruinaste el matrimonio, insultaste al transitorio compa&ntilde;ero y perdiste el trabajo, la ofendiste a tu hermana y casi termin&aacute;s sin casa; lo &uacute;nico que te falta es enojarte con tus padres para perder techo y comida. Pero como en esta vida, lo malo tambi&eacute;n tiene algo de bueno, gracias a vos conoc&iacute; a Sof&iacute;a. Espero no volver a verte&rdquo;.<\/p>\n<p>Me levant&eacute;, pagu&eacute; la consumici&oacute;n y regres&eacute; a mi nueva casa, que es la de mi amada compa&ntilde;era.<\/p>\n<p>Ha pasado un a&ntilde;o de aquel fat&iacute;dico descubrimiento y en ese lapso pude comprobar que la influencia de don Leopoldo llegaba a lugares inimaginados. En este pa&iacute;s, donde los tr&aacute;mites judiciales demoran una eternidad, mi juicio de divorcio fue la excepci&oacute;n, hace unos d&iacute;as me entregaron la sentencia. Con ese papel en la mano, ya en casa, esper&eacute; a Sof&iacute;a y despu&eacute;s del beso, habitual saludo, la sostuve en mis brazos mientras al o&iacute;do le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quer&eacute;s casarte conmigo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hijo de puta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No entiendo la respuesta, repito, quer&eacute;s casarte conmigo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hijo de puta, y lo repito porque tu propuesta no es fruto del amor, no es producto de una atracci&oacute;n insalvable sino que proviene de tu maldad, lo que pretend&eacute;s es matarme de alegr&iacute;a, viejito de mi alma, anciano de mi coraz&oacute;n, &iexcl;te amo mi cielo!&rdquo;<\/p>\n<p>En cuanto conseguimos turno en el Registro Civil nos casamos, sellando legalmente el amor que nos tenemos y, por si fuera poco, la uni&oacute;n fue reforzada maravillosamente con el fruto que desde hace tres meses late en las entra&ntilde;as de mi esposa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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