{"id":42305,"date":"2023-06-17T06:28:03","date_gmt":"2023-06-17T06:28:03","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-17T06:28:03","modified_gmt":"2023-06-17T06:28:03","slug":"la-carpa-azul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-carpa-azul\/","title":{"rendered":"La carpa azul"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42305\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Nos tom&oacute; de sorpresa que la ocupaci&oacute;n del camping estuviera repleta, as&iacute; que decidimos acampar monte adentro, a unos 2 kil&oacute;metros del sitio donde sol&iacute;amos hacerlo. Conoc&iacute;amos el lugar perfectamente a orillas de un riachuelo, entre pinos y sauces plantamos la carpa con mi esposa Carolina. Para sorpresa nuestra una pareja despareja corri&oacute; la misma suerte y optaron por instalarse a unos treinta metros de nosotros. Pas&oacute; lo mismos con otros incautos qu&eacute; vimos pasar pero nadie permaneci&oacute; en el agreste siti&oacute;. Hicimos amistad casi de inmediato con los nuevos inquilinos, Noa (43) y Laura (24) a pesar de ser de distinta generaci&oacute;n parec&iacute;an llevarse estupendamente y a juzgar por los sonidos qu&eacute; hu&iacute;an (a toda hora) de la carpa a<\/p>\n<p>en el terreno sexual yo dir&iacute;a que m&aacute;s que bien. Los d&iacute;as transcurrieron apacibles hasta el &uacute;ltimo. Fogata mediante y algunas cervezas fueron el pre&aacute;mbulo de una extra&ntilde;a y excitante propuesta. La noche estaba fr&iacute;a y las mujeres re&iacute;an en la hoguera, Noa me acompa&ntilde;&oacute; al veh&iacute;culo a sacar unas fundas de bebida cola y un pack de cervezas.<\/p>\n<p>&ndash;Linda noche. Dije, para hablar de algo.<\/p>\n<p>&ndash;Linda esta tu se&ntilde;ora. Me sorprendi&oacute; el profesor de barba apurando el sorbo de cebada qu&eacute; empino de la lata.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Te gusta?&#8230; Pregunte perplejo.<\/p>\n<p>&ndash;Me encanta. Asegur&oacute;. Hundi&eacute;ndole la mirada a unos 80 metros de distancia. Carolina tiene el cabello negro azabache, los 42 reci&eacute;n cumplidos le sentaban de maravilla a pesar de algunas libras de m&aacute;s las caderas gruesas y firmes la hac&iacute;an poseer una presencia sublime.<\/p>\n<p>&ndash;Mejor llevamos la bebida. Coment&eacute; nervioso.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest; Qu&eacute; pasa?&#8230; A vos Laura, no te va? Laura era una mujer hermosa, casi 1 metro 80, cuerpo esbelto, cintura felina de tetas chicas y piernas largas. Era una gat&uacute;bela tremendamente atractiva, pero aun as&iacute; con mi esposa nunca hab&iacute;amos hecho nada de aquello, aunque una vez estuvimos muy cerca de llevarlo a cabo.<\/p>\n<p>Cuando comenz&oacute; internet recuerdo que conocimos una pareja y nosotros ten&iacute;amos la tentaci&oacute;n de probar una situaci&oacute;n diferente, pero nos dimos cuenta que eran unos chantas. No eran ni pareja, en fin. No pas&oacute; nada con ellos pero ahora era diferente. Era algo tangible en medio de la nada, eran personas agradables y sobre todo Laura era un caramelo esquisto, eso si yo no cre&iacute;a que mi esposa aceptar&aacute; tama&ntilde;a propuesta.<\/p>\n<p>&ndash;Carolina no se prende. La conozco. Asegure.<\/p>\n<p>&ndash; A ver, con la Lau no hay problema. No seamos tan directos y listo.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest; Como seria eso? Pregunte intrigado. Rasco su barba y lo solt&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Nunca cogiste dormitando?&#8230; Salis de la carpa para mear a las tres de la madrugada, yo hago lo mismo. Vos vas para mi carpa y te encargas de Laura y yo me ocupo de tu se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>&ndash;Ella se dar&aacute; cuenta de inmediato qu&eacute; no soy yo.<\/p>\n<p>&ndash;Lo s&eacute;. Dijo el profesor de geograf&iacute;a. Y continu&oacute;<\/p>\n<p>&ndash;Tu crees que le importe? Yo creo que va a seguir el juego, igual que todos. Me dej&oacute; turbado la propuesta del alto sujeto qu&eacute; follar&iacute;a a mi mujer esa noche con todas sus fuerzas. La velada transcurri&oacute; normal, si a normal le llamamos qu&eacute; no le quit&eacute; la vista de encima a Laura qu&eacute; me sonre&iacute;a avivadamente, cada vez que Noa le susurraba al o&iacute;do y se sorprend&iacute;a socarronamente.<\/p>\n<p>Eran c&oacute;mplices del placer. La hora pactada lleg&oacute; como a la vez cien qu&eacute; mire el celular, sal&iacute; casi arrastrado del cub&iacute;culo para cruzar al profesor que terminaba de calar su cigarrillo y m&aacute;s a prisa qu&eacute; el viento qu&eacute; hab&iacute;a comenzado a soplar del sur desapareci&oacute; tras la lona azul que conten&iacute;a a mi esposa.<\/p>\n<p>Entr&eacute; en la choza de la felina qu&eacute; me esperaba dispuesta y desnuda, pero estaba tan nervioso qu&eacute; no pod&iacute;a articular palabra y qued&eacute; expectante del esc&aacute;ndalo qu&eacute; seguramente vendr&iacute;a del otro lado del tel&oacute;n. Los minutos transcurrieron sin trascendencia, la gata se impaciento y yo no pod&iacute;a lograr una erecci&oacute;n acorde para perforar aqu&eacute;l tajo pelado de la joven que me esperaba en la oscuridad.<\/p>\n<p>De pronto el grito de mi mujer anunci&oacute; que el inquilino llego a la meta y fue el primero de varios que escuchar&iacute;a esa madrugada. Los gemidos los regaba el viento una y otra vez como voces de desespero y yo ah&iacute; con la veintea&ntilde;era en ascuas. No s&eacute; bien cuanto tiempo pas&oacute;, pero cuando volv&iacute; del shock los gemidos incesantes de Carolina se confundi&oacute; con las palabras de la chica.<\/p>\n<p>&ndash;Pah&#8230; Se la est&aacute; recogiendo! Encend&iacute; el celular para descubrir la media sonrisa de Lau y separo ambas palmas de las manos como a treinta cent&iacute;metros, evidenciando el trozo qu&eacute; estaba enloqueciendo a mi esposa. Preso de la desesperaci&oacute;n corr&iacute; a mi carpa, a medida que avanzaba m&aacute;s claro se escuchaba los azotes enajenados del barbudo y los grititos hist&eacute;ricos de mi mujer.<\/p>\n<p>Sin pensar en nada entr&eacute; y jam&aacute;s olvidar&eacute; las piernas levantadas de esa mujer, con el miembro desconocido del sujeto totalmente dentro de ella. Mir&aacute;ndome acostada con sus labios hinchados y sus grandes tetas a la deriva, el profesor con las bragas de encaje desgarradas en uno de sus pu&ntilde;os alz&aacute;ndolo al cielo como un trofeo de guerra y yo ah&iacute; incr&eacute;dulo y completamente aturdido.<\/p>\n<p>&ndash;Basta! Grite desencajado. Pero ella totalmente ronca e inconexa suplico que le dejara acabar.<\/p>\n<p>&ndash;D&eacute;jalo! Por favor&#8230; Y estir&oacute; sus brazos hacia mi y as&iacute; fue como aquel robusto semental, retom&oacute; su empuje enloquecedor. Mi mujer gritaba mir&aacute;ndome a los ojos y ara&ntilde;aba mis antebrazos ante el implacable embate. La tremenda domada lleg&oacute; a su suplicado final con sendos gritos de los participantes, el barbudo extrajo su largo y grueso miembro de las profundidades del dilatado co&ntilde;o de mi esposa y lo sacudi&oacute; escupiendo semen en las nalgas sudadas de mi se&ntilde;ora que en ese entonces la desconoc&iacute;a.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de haber acabado le dio dos nalgadas y se dej&oacute; caer encima en medio de un recital de respiraciones, intentando tomar aire. Luego de unos minutos se incorpor&oacute; y sin mediar palabra abandono la carpa. No nos volvimos a ver ni hubo despedida.<\/p>\n<p>Nosotros nos fuimos de inmediato y trato de no hablar de ello pero cuando se acerca turismo o en alguna pel&iacute;cula acampan aflora el recuerdo y me mi se&ntilde;ora se r&iacute;e.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Nos tom&oacute; de sorpresa que la ocupaci&oacute;n del camping estuviera repleta, as&iacute; que decidimos acampar monte adentro, a unos 2 kil&oacute;metros del sitio donde sol&iacute;amos hacerlo. Conoc&iacute;amos el lugar perfectamente a orillas de un riachuelo, entre pinos y sauces plantamos la carpa con mi esposa Carolina. Para sorpresa nuestra una pareja despareja corri&oacute; la misma [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18178,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42305","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42305","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18178"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42305"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42305\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42305"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42305"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42305"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}