{"id":42353,"date":"2023-06-26T22:00:00","date_gmt":"2023-06-26T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-06-26T22:00:00","modified_gmt":"2023-06-26T22:00:00","slug":"unos-detalles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/unos-detalles\/","title":{"rendered":"Unos detalles"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42353\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Respecto a mi relato &ldquo;Bodas de oro&rdquo;, Ishtar, una de las lectoras asiduas de mis relatos, me pregunt&oacute; en un correo si pod&iacute;a precisar y extender en el relato la parte de la despedida que indica &ldquo;Bailamos y seguimos haciendo el amor hasta la madrugada en que ped&iacute; descansar. Eduardo nos llev&oacute; a su rec&aacute;mara. Todos se despidieron d&aacute;ndome una felicitaci&oacute;n efusiva, a cada uno le toc&oacute; un beso en la verga y una lamida en los huevos antes de salir de la rec&aacute;mara.&rdquo;<\/p>\n<p>&iexcl;Claro que se lo cont&eacute;! Dado que mi marido regresar&aacute; muy tarde (seguro que se fue a coger a su amiga Regina, grr) me dispuse a contestarle a Ishtar. Hace mucho que no me fumaba un porro de mariguana, as&iacute; que, frente a la computadora, me desnud&eacute;, prend&iacute; la bacha, me sent&eacute; con las piernas abiertas y disfrut&eacute; unas fumadas atrayendo a mis memorias. Pero mientras escrib&iacute;a los detalles de lo que pas&oacute; esa vez, a mi mente llegaban otros recuerdos de muchos a&ntilde;os atr&aacute;s donde mi mente jugueteaba con las evocaciones, pero tambi&eacute;n con los deseos que hab&iacute;a tenido en aquellos momentos, y que el d&iacute;a del festejo pude realizar.<\/p>\n<p>As&iacute;, de la extensi&oacute;n de un p&aacute;rrafo sali&oacute; lo siguiente. Aunque, confieso, me masturb&eacute; varias veces antes de terminar el peque&ntilde;o escrito pues, seg&uacute;n s&eacute;, no es una particularidad m&iacute;a, algunas autoras lo revelan como una acci&oacute;n recurrente al escribir sus recuerdos, como mi amiga Mar. Tambi&eacute;n otras, como declara la argentina Martina Paz, requieren masturbarse antes de escribir un relato imaginario y nos cuentan lo que imaginaron y &ldquo;vivieron&rdquo; con ayuda de sus dedos y manos. El texto es corto, pero me tard&eacute; bastantes orgasmos en escribirlo&hellip;<\/p>\n<p>Esa noche, Eduardo nos llev&oacute; a la rec&aacute;mara donde remembrar&iacute;amos la noche de bodas ocurrida medio siglo atr&aacute;s. Nos conduc&iacute;a a la rec&aacute;mara principal, como sumo sacerdote, y atr&aacute;s ven&iacute;a la cohorte de mis machos, todos desnudos.<\/p>\n<p>&ndash;&Eacute;ste es el t&aacute;lamo nupcial donde fornicar&aacute;n y descansar&aacute;n a su gusto &ndash;Dijo Eduardo ceremonialmente, invit&aacute;ndonos a pasar la noche (lo que restaba de ella) en la cama matrimonial de &eacute;l y Adriana, su esposa&ndash; Ahora, nos despediremos individualmente de la novia &ndash;expres&oacute;, acost&aacute;ndome con delicadeza, me abri&oacute; las piernas y se subi&oacute; en m&iacute; mam&aacute;ndome una chiche y apret&aacute;ndome la otra.<\/p>\n<p>Como si se tratara de un ritual religioso, Sa&uacute;l, mi marido, y los dem&aacute;s (Oth&oacute;n y Pablo), al un&iacute;sono nos ve&iacute;an con deleite y se acariciaban la verga subiendo y bajando el pellejo con las manos, recorriendo desde los huevos hasta el glande apenas me penetr&oacute; Eduardo. Yo me sent&iacute;a como en la primera vez que mi amante me penetr&oacute;: una larga y deliciosa verga babeante se abr&iacute;a paso en mi mojad&iacute;sima vagina y recordaba sus palabras al cogerme por primera vez: &ldquo;Ahora ya eres mi mujer&rdquo; y sent&iacute; su fuego dentro de m&iacute;. Me abrac&eacute; a sus piernas con las m&iacute;as y lo oprim&iacute; de las nalgas atray&eacute;ndolo hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Me vengo, mi mujer! &ndash;grit&oacute; convulsion&aacute;ndose, como en aquella primera vez.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Vente mucho, papito, vente en tu mujer! &ndash;le respond&iacute; y lo obligu&eacute; a besarme mientras lo exprim&iacute;a con mi perrito.<\/p>\n<p>Quedamos inertes despu&eacute;s del orgasmo mutuo, as&iacute; fue entonces cuando dormimos percibiendo uno el aliento de la otra. S&oacute;lo que, en esta ocasi&oacute;n, ten&iacute;a que despedirme de otros dos m&aacute;s, antes de dormir con Sa&uacute;l. Eduardo lo entend&iacute;a y, agotado por la dicha de la eyaculaci&oacute;n, tuvo que dejar paso a otro para que se despidiera de la novia. Al ponerse de pie, me sent&eacute; para limpiarle el falo con mi boca&hellip; &iexcl;Le volvi&oacute; a crecer!, je, je, je&hellip; Me met&iacute; uno a uno sus huevos en mi boca y lo desped&iacute; con un jal&oacute;n de escroto.<\/p>\n<p>Sigui&oacute; Pablo, quien, bes&aacute;ndome y saboreando los residuos de la muestra anterior de amor, mientras me tomaba de las tetas, resbal&oacute; su tronco en mi pepa abierta y encharcada. En ese momento record&eacute; otra ocasi&oacute;n, m&aacute;s de treinta a&ntilde;os atr&aacute;s, en que hice el amor con Pablo despu&eacute;s que Roberto, mi primer amante, me hab&iacute;a tomado menos de una hora antes. &ldquo;Est&aacute;s muy mojada, mi amor&rdquo;, dijo entonces Pablo cuando me introdujo con facilidad el pene. &ldquo;Es que ya estaba deseando mucho ver a mi muchachito&rdquo;, le respond&iacute; como explicaci&oacute;n. Lo de &ldquo;muchachito&rdquo; era porque Pablo es cinco a&ntilde;os menor que yo y en esa &eacute;poca s&iacute; se notaba m&aacute;s la diferencia de edad entre nosotros. &Eacute;l era un estudiante de maestr&iacute;a y yo una milf treinta&ntilde;era. En esa &eacute;poca, no pocas veces me tiraba a tres en el mismo d&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Le gusta a mi muchachito cogerse a su amor ya cogida&hellip;? &ndash;le pregunt&eacute; a Pablo.<\/p>\n<p>&ndash;Antes de este d&iacute;a no me hab&iacute;a tocado, &iexcl;es muy rico! &ndash;contest&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Aunque no inmediatamente, ya te hab&iacute;a tocado cogerme bien regada&hellip; &ndash;le confes&eacute;&ndash;, y varias veces fue as&iacute; &ndash;remat&eacute;.<\/p>\n<p>Record&eacute; las veces que dese&eacute; cuando apenas me sal&iacute;a una verga orde&ntilde;ada, me entrara otra con las mismas ganas de venirse como la que me hab&iacute;a regado, para darle el mismo tratamiento, &iexcl;y ahora lo ten&iacute;a cumplido!<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Puta! &ndash;exclam&oacute; movi&eacute;ndose m&aacute;s r&aacute;pido, solt&aacute;ndome un chorro de esperma para quedar resoplando y tomando aire a bocanadas. Yo no lo solt&eacute;, pues ya hab&iacute;a iniciado un tren de varios peque&ntilde;os orgasmos.<\/p>\n<p>Al terminar, lo resbal&eacute; de m&iacute; y me puse a mamarle el miembro y lamerle los residuos en los huevos para dejarlo limpio y preparar el sabor del beso que le dar&iacute;a al siguiente y &uacute;ltimo invitado. Apenas se levant&oacute; Pablo y vi en mis ojos una polla babeante que me obligaba a mamar.<\/p>\n<p>&ndash;Lubr&iacute;cala mucho, para que no te duela, porque me voy a despedir de la colita que me toc&oacute; estrenar &ndash;me orden&oacute; y yo le obedec&iacute;.<\/p>\n<p>Me dio la vuelta, coloc&aacute;ndome boca abajo, puso unas almohadas en mi vientre; me meti&oacute; el falo tres viajes en mi panocha para humedecerlo bien; puso su pene en la entrada de mi culo, me agarr&oacute; de las tetas y empuj&oacute;. Otra vez sent&iacute; lo mismo que aquella primera vez cuando sac&oacute; la verga completamente mojada de mi raja y fue meti&eacute;ndomela despacito en el ano.<\/p>\n<p>&ndash;Ya no est&aacute; tan apretadito como cuando lo estren&eacute;, Tita puta, &iexcl;pero sigues estando riqu&iacute;sima! &ndash;dijo cuando sent&iacute; que sus huevos golpearon mis labios y cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;S&iacute;, mi amor, es riqu&iacute;simo! Deber&iacute;as aceptar que te cojan por all&iacute; para que sepas qu&eacute; hermoso se siente&hellip; &ndash;le repet&iacute; lo mismo que en aquella ocasi&oacute;n.<\/p>\n<p>Ve&iacute;a que Eduardo miraba con envidia c&oacute;mo disfrutaba yo el pene de Oth&oacute;n y seguramente recordaba la ocasi&oacute;n en que me dijo &ldquo;Quiero ser el primero que te coja por all&iacute;&rdquo;, a lo que entonces le dije &ldquo;Ya te ganaron, pues cuando te lo ped&iacute; no quisiste y al llegar a mi casa se lo ped&iacute; a Sa&uacute;l&rdquo;. Tampoco mi marido quiso entonces, y Oth&oacute;n fue a quien se lo ped&iacute; tiempo despu&eacute;s y me cumpli&oacute; mi capricho de ver qu&eacute; se sent&iacute;a por atr&aacute;s.<\/p>\n<p>Oth&oacute;n me mand&oacute; un chorro en el ano y sac&oacute; su pene de all&iacute; para met&eacute;rmelo por la vagina antes de que saliera un chorro m&aacute;s de semen.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Hasta la pr&oacute;xima, mi amor&hellip;! &ndash;me dijo d&aacute;ndome un beso antes de levantarse. Le chup&eacute; la verga y los huevos antes de decirle &ldquo;Adi&oacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>De inmediato, Eduardo les se&ntilde;al&oacute; la salida de la alcoba y salieron todos, cerrando la puerta por fuera. Yo estaba verdaderamente cansada, las tetas amoratadas y las piernas notoriamente pringosas de las venidas se hab&iacute;an desbordado con tanto semen que me escurri&oacute; esa noche.<\/p>\n<p>&ndash;Duerme, mi Nena puta, yo te limpio. &iexcl;Feliz aniversario! &ndash;me dijo Sa&uacute;l antes de lamerme la entrepierna y quisiera o no, le obedec&iacute;.<\/p>\n<p>All&iacute; termin&oacute; la extensi&oacute;n que me solicit&oacute; Ishtar y se la envi&eacute;.<\/p>\n<p>Cuando termin&eacute; de escribir el texto, escuch&eacute; que Sa&uacute;l met&iacute;a el autom&oacute;vil. Pens&eacute; &ldquo;Ya surti&oacute; el pedido de Regina, &iexcl;pinche puto!&rdquo; pero me apacig&uuml;e de inmediato porque precisamente acababa de escribir sobre una de las muchas muestras de amor verdadero que he tenido de mi marido. Cuando entr&oacute; a la rec&aacute;mara, mientras se lavaba las manos le baj&eacute; los pantalones y le chup&eacute; el pene. No. No ten&iacute;a el sabor que deja la acci&oacute;n de haberlo usado. &ldquo;&iquest;Se habr&aacute; ba&ntilde;ado con la puta de su amiga?&rdquo;, me pregunt&eacute; y ol&iacute; su entrepierna, ol&iacute;a a sudor, no a jab&oacute;n.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; pasa, mi Nena? &ndash;pregunt&oacute; extra&ntilde;&aacute;ndose de mi conducta.<\/p>\n<p>&ndash;Quer&iacute;a comprobar que te hab&iacute;as ido a coger a Regina. Vi en tu tel&eacute;fono que ella te hizo una llamada &ndash;le respond&iacute;, mientras &eacute;l se quitaba toda la ropa.<\/p>\n<p>&ndash;Ja, ja, ja, celosa. No, a ella le toca ma&ntilde;ana. Ahorita se me antoja una chichona mariguana que tiene los ojos inyectados &ndash;dijo y me tir&oacute; a la cama, con la boca abierta se fue sobre mi pecho.<\/p>\n<p>&ndash;Puto&hellip; &ndash;le dije y abr&iacute; las piernas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Respecto a mi relato &ldquo;Bodas de oro&rdquo;, Ishtar, una de las lectoras asiduas de mis relatos, me pregunt&oacute; en un correo si pod&iacute;a precisar y extender en el relato la parte de la despedida que indica &ldquo;Bailamos y seguimos haciendo el amor hasta la madrugada en que ped&iacute; descansar. Eduardo nos llev&oacute; a su rec&aacute;mara. 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