{"id":42472,"date":"2023-07-01T22:00:00","date_gmt":"2023-07-01T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-01T22:00:00","modified_gmt":"2023-07-01T22:00:00","slug":"con-mi-ex-en-su-casamiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/con-mi-ex-en-su-casamiento\/","title":{"rendered":"Con mi ex en su casamiento"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42472\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Pedro y yo estuvimos juntos muchas veces desde que nos conocimos. Eso sucedi&oacute; hace ya quince a&ntilde;os, cuando &eacute;ramos un par de adolescentes. No fuimos nunca una pareja oficial, pero quiz&aacute;s sea mi ex m&aacute;s importante, a&uacute;n sin serlo realmente. Es definitivamente la persona que m&aacute;s sensaciones me gener&oacute;: atracci&oacute;n, lujuria, amor, ternura, enojo, odio, decepci&oacute;n, todas en un eterno e incansable loop.<\/p>\n<p>Los reencuentros siempre fueron ansiados y hermosos, mientras que las distancias siempre dolieron mucho m&aacute;s de lo esperado para el tipo de v&iacute;nculo intermitente que ten&iacute;amos.<\/p>\n<p>Por supuesto que en esos quince a&ntilde;os tanto &eacute;l como yo tuvimos varios v&iacute;nculos y relaciones con otras personas, pero entre nosotros hay algo inevitable. Es por eso que nunca import&oacute; si pasaban a&ntilde;os, siempre se mantuvo una intimidad que nunca podr&iacute;a tener con otra persona. Con &eacute;l viv&iacute; cosas que con ning&uacute;n novio viv&iacute;.<\/p>\n<p>Incluso en momentos en los que ambos est&aacute;bamos en pareja, yo sent&iacute;a que un rayo me part&iacute;a la cabeza al cruzarlo. Tenemos amigos en com&uacute;n, por lo que eso pasaba relativamente seguido. Hace ya varios a&ntilde;os que &eacute;l est&aacute; con su pareja actual, y aun as&iacute; verlo todav&iacute;a me despierta las mismas sensaciones que hace una d&eacute;cada.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a cualquiera mi peor pesadilla se cumpli&oacute;: Pedro anunci&oacute; su casamiento. Una parte de m&iacute; esperaba que eso sucediera alg&uacute;n d&iacute;a, pero aun as&iacute; la noticia fue un pu&ntilde;al en el medio del pecho. Si bien hac&iacute;a mucho que no ten&iacute;amos ning&uacute;n encuentro a solas, cada tanto nos cruz&aacute;bamos y nos sac&aacute;bamos chispas con alg&uacute;n comentario, caricia o mirada. En el fondo yo no estaba lista para dejarlo ir por completo, para asumir que ten&iacute;a que cerrar esa puerta y que finalmente el largo ciclo con &eacute;l hab&iacute;a terminado. Pensaba que si se casaba, pronto tendr&iacute;a hijos (siempre hab&iacute;a querido hijos) y ah&iacute; ser&iacute;a definitivamente el fin. Verlo en familia iba a ser insoportable.<\/p>\n<p>Recib&iacute; la invitaci&oacute;n al casamiento mientras iba en colectivo a trabajar. Me qued&eacute; mirando el archivo por una incontable cantidad de minutos, tantos que cuando levant&eacute; la vista me hab&iacute;a pasado de la parada donde deb&iacute;a bajarme. Pedro y Florencia, 18 de marzo de 2023. Ten&iacute;a algunos meses para acostumbrarme a la idea.<\/p>\n<p>Durante ese tiempo lo cruc&eacute; varias veces en distintos lugares, donde hablamos alegremente de su casamiento y fing&iacute; que el tema me ten&iacute;a muy tranquila.<\/p>\n<p>Finalmente lleg&oacute; el s&aacute;bado del evento. Faltaban pocos d&iacute;as para el oto&ntilde;o pero todav&iacute;a parec&iacute;a pleno verano en Buenos Aires. Me hab&iacute;a comprado un vestido para la ocasi&oacute;n. Era simple pero muy lindo: negro, corto y al cuerpo. Ten&iacute;a un lindo escote, sin ser exagerado. Me puse una gargantilla, unos aros simples y el perfume que m&aacute;s le gustaba a Pedro. Si iba a ser la &uacute;ltima vez que nos vi&eacute;ramos estando los dos solteros, por lo menos quer&iacute;a que se acordara de las buenas &eacute;pocas cuando me pasara cerca. En los pies llevaba unos zapatos altos negros. Me mir&eacute; al espejo luego de maquillarme y peinarme, y me gust&eacute; mucho. Era como quer&iacute;a lucir el d&iacute;a de su casamiento. Sent&iacute; que estaba muy linda, pero lo suficientemente simple para que no pareciera que me hab&iacute;a esforzado en llamarle la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a llegar sola a la iglesia, por lo que le ped&iacute; a Juan, un &ldquo;amigo&rdquo; con el que cog&iacute;amos cada tanto, que me acompa&ntilde;ara. Me pas&oacute; a buscar en su auto y llegamos a la iglesia cinco minutos antes de que arrancara la ceremonia. Busqu&eacute; con la mirada a mis amigos y con mi acompa&ntilde;ante fuimos r&aacute;pidamente a sentarnos cerca de ellos.<\/p>\n<p>Lo vi a Pedro en el altar, radiante. Con un traje negro que le quedaba pintado y un mo&ntilde;o gris perla. Poco despu&eacute;s apareci&oacute; Florencia por la puerta y comenz&oacute; a avanzar por el pasillo de la iglesia, mientras sonaba la cl&aacute;sica marcha nupcial. Su vestido era un sue&ntilde;o y ella estaba preciosa. Detestaba que fuera tan linda y que me cayera tan bien. Quer&iacute;a que fuera una bruja y odiarla, pero era una mujer que en otras circunstancias podr&iacute;a haber sido mi amiga.<\/p>\n<p>Se me deb&iacute;a notar en la cara que estaba nerviosa, porque Juan me agarr&oacute; la mano y la apret&oacute; suavemente, haci&eacute;ndome un gesto para tranquilizarme. &Eacute;l estaba al tanto de la situaci&oacute;n y sab&iacute;a que era muy importante para m&iacute; estar ah&iacute;, por lo que agradec&iacute; haberle pedido que me acompa&ntilde;ara.<\/p>\n<p>Al saludar a los novios y abrazar a Pedro, not&eacute; que oli&oacute; muy sutilmente mi cuello y al separarnos me sonri&oacute; con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash;Gracias por venir &ndash;dijo.<\/p>\n<p>&ndash;No me perder&iacute;a jam&aacute;s una fiesta gratis. &ndash;le gui&ntilde;&eacute; un ojo amistosamente y sal&iacute; a la vereda junto con el resto de los invitados.<\/p>\n<p>Volvimos al auto y nos dirigimos hacia el sal&oacute;n, que no era muy lejos. No pudimos hablar mucho del tema con Juan, ya que llev&aacute;bamos a otras tres personas en los asientos de atr&aacute;s. Iban charlando despreocupadamente de la ceremonia y de la comida que deseaban que hubiera al llegar a la fiesta, mientras yo trataba de disolver el nudo de mi garganta.<\/p>\n<p>Al llegar al sal&oacute;n ya hab&iacute;a bajado mi ansiedad y estaba decidida a disfrutar de la noche. No voy a mentir, los tragos ayudaron y tambi&eacute;n la buena compa&ntilde;&iacute;a. Mis amigos y Juan estaban pasando un gran momento, y era imposible no sentirse bien en medio de aquella gente. Por momentos miraba a Pedro y su mujer y me sorprend&iacute;a darme cuenta de que genuinamente me alegraba por ellos. Quiz&aacute;s eso sea en el fondo querer a alguien.<\/p>\n<p>Las horas siguientes fueron diversi&oacute;n pura: alcohol, baile, comida, risas.<\/p>\n<p>Ya eran las 4 am y yo estaba en mi mejor momento. Ten&iacute;a el nivel justo de ebriedad: lo suficiente para estar divertida y desinhibida, pero no tanto como para perder el control. Me dirig&iacute; al ba&ntilde;o. Justo sal&iacute;a la &uacute;nica chica que estaba adentro. Entr&eacute; a uno de los cub&iacute;culos, hice pis, me acomod&eacute; la ropa y sal&iacute;. Me lav&eacute; las manos y me par&eacute; frente al espejo gigante que hab&iacute;a all&iacute;. Acomod&eacute; mi vestido, verifiqu&eacute; que mi maquillaje estuviera relativamente prolijo y me pein&eacute; un poco con los dedos. Todav&iacute;a me ve&iacute;a linda. Al pasar la mano por mi cabello, sent&iacute; un tir&oacute;n. Mir&eacute; mi espalda y vi que ten&iacute;a un mech&oacute;n enganchado en el cierre trasero de mi vestido. Comenc&eacute; a hacer contorsionismo para tratar de desengancharlo, sin &eacute;xito. Luego de varios minutos mir&eacute; casualmente hacia la entrada del ba&ntilde;o y lo vi a Pedro como un &aacute;ngel, apoyado sobre el marco de la puerta, mirando mi lucha contra mi prenda. Ten&iacute;a un gesto risue&ntilde;o, parec&iacute;a estar divirti&eacute;ndose con la escena.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; hac&eacute;s ah&iacute; mirando?<\/p>\n<p>&ndash;Perd&oacute;n, es que esta imagen no tiene desperdicio.<\/p>\n<p>&ndash;No te parece mejor ayudarme en lugar de ver c&oacute;mo me humillo? &ndash;dije en tono de broma.<\/p>\n<p>Pedro no me respondi&oacute; y se acerc&oacute; a donde estaba yo. Estaba tan lindo que sent&iacute; un mini infarto mientras lo ve&iacute;a caminar hacia m&iacute;.<\/p>\n<p>Se ubic&oacute; detr&aacute;s m&iacute;o y busc&oacute; mi mirada en el espejo. Lo sent&iacute; muy cerca y se me nubl&oacute; la mente. En ese momento no pens&eacute; en que cualquier mujer de la fiesta podr&iacute;a entrar, incluida su reciente esposa.<\/p>\n<p>&ndash;Qu&eacute; tengo que hacer? &ndash;dijo cortando el hilo de mis pensamientos<\/p>\n<p>&ndash;Desenredarme el pelo del cierre del vestido. Con cuidado eh, no rompas el cierre.<\/p>\n<p>&ndash;Voy a hacer lo que pueda, no me retes antes de tiempo &ndash;me dijo riendo.<\/p>\n<p>Nunca iba a acostumbrarme a su risa? Iba a dejar de ser m&uacute;sica para mi cerebro alguna vez?<\/p>\n<p>Con suavidad corri&oacute; mi pelo hacia uno de mis hombros, para poder ver bien el lugar del conflicto. Yo sent&iacute; sus dedos pasando por mi cuello y sent&iacute; como se erizaba toda la piel de mi cuerpo.<\/p>\n<p>Mientras Pedro trataba de sacar el mech&oacute;n de pelo atascado en el cierre, yo miraba su cara de concentraci&oacute;n reflejada en el espejo.<\/p>\n<p>&ndash;C&oacute;mo carajo hiciste este quilombo, Candela? &ndash;dijo soltando una carcajada.<\/p>\n<p>&ndash;No s&eacute;, bailando muy agitadamente, supongo.<\/p>\n<p>Busc&oacute; mi mirada en el espejo y me devolvi&oacute; la sonrisa.<\/p>\n<p>&ndash;Bueno, me alegra porque indica que la estuviste pasando bien. No esperaba menos.<\/p>\n<p>No respond&iacute;. Segu&iacute; mirando sus maniobras.<\/p>\n<p>&ndash;No es nada f&aacute;cil hacer esto con el nivel de alcohol en sangre que tengo, sab&eacute;s?<\/p>\n<p>&ndash;Valoro mucho el esfuerzo. Igual me est&aacute; doliendo un poco&hellip;<\/p>\n<p>&ndash;Perd&oacute;n, perd&oacute;n. Te juro que ya casi lo logro.<\/p>\n<p>De repente sent&iacute; un tir&oacute;n en el cierre de mi prenda, y vi que hab&iacute;a logrado quitar el nudo y bajar el cierre. Corri&oacute; mi pelo nuevamente, acarici&aacute;ndome intencionalmente la espalda con la yema de sus dedos, y una vez despejada la zona, subi&oacute; muy lentamente el cierre.<\/p>\n<p>&ndash;Misi&oacute;n cumplida. &ndash;dijo orgulloso<\/p>\n<p>&ndash;Te debo una. Si hubiera tenido que hacerlo sola seguramente hubiera necesitado un vestido de repuesto.<\/p>\n<p>Me di vuelta quedando frente a &eacute;l, y lo mir&eacute; de arriba a abajo.<\/p>\n<p>&ndash;Te favorece el matrimonio, eh.<\/p>\n<p>&ndash;A vos tambi&eacute;n te favorece mi matrimonio. Siempre fuiste as&iacute; de linda? &ndash;dijo haci&eacute;ndose el gracioso.<\/p>\n<p>&ndash;Sab&eacute;s que s&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Es cierto, mal gusto nunca tuve.<\/p>\n<p>Me miraba a los ojos y yo me sent&iacute;a bajo el efecto de todas las drogas. Lo ten&iacute;a muy cerca. Hab&iacute;a acercado su mano para acariciarme la mejilla. De repente el momento se vio interrumpido por unas voces que se acercaban por el pasillo que llevaba al ba&ntilde;o. Eran la suegra y la cu&ntilde;ada de Pedro, pero yo en ese momento no lo sab&iacute;a. S&oacute;lo me di cuenta por su cara que hab&iacute;a alg&uacute;n tipo de problema cerca.<\/p>\n<p>Inmediatamente me hizo un gesto para que no dijera nada comprometedor, y en un movimiento un poco ninja, me tom&oacute; suavemente de la mu&ntilde;eca y me arrastr&oacute; hacia el cub&iacute;culo m&aacute;s cercano, cerrando la puerta con delicadeza.<\/p>\n<p>Tratamos de ahogar la risa como dos adolescentes haciendo alguna travesura, aunque en realidad no hab&iacute;amos estado haciendo nada malo. &Eacute;ramos s&oacute;lo una mujer con un inconveniente y su amigo d&aacute;ndole una mano. Quiz&aacute;s era raro que el ayudante fuera el reci&eacute;n casado, pero eso podr&iacute;a haber sido casualidad.<\/p>\n<p>El cub&iacute;culo en el que entramos, por suerte, estaba muy limpio. Era peque&ntilde;o, por lo que est&aacute;bamos bastante cerca. Esperaba que nadie se fijara por debajo de la puerta si estaba ocupado, porque ser&iacute;a mucho m&aacute;s comprometedor que el novio estuviera escondido con una invitada, a que estuviera ayud&aacute;ndola con un cierre.<\/p>\n<p>De cualquier manera, debo admitir que me gustaba ese momento de complicidad en su propia fiesta. Me gustaba que estuviera all&iacute; conmigo cuando podr&iacute;a haber estado bailando o comiendo con sus seres queridos. Lo estar&iacute;an buscando? Muchos pensamientos se me cruzaban por la cabeza.<\/p>\n<p>&ndash;Son mi suegra y mi cu&ntilde;ada &ndash;me dijo al o&iacute;do&ndash; y son muy, muy, muy jodidas.<\/p>\n<p>&ndash;Qui&eacute;n dir&iacute;a que en tu casamiento &iacute;bamos a terminar ac&aacute; escondidos, no?<\/p>\n<p>Se rio sin sonido mientras se escuchaba como las dos mujeres se lavaban las manos y sal&iacute;an hacia la fiesta nuevamente.<\/p>\n<p>&ndash;Sobrevivimos exitosamente. No te estar&aacute;n buscando?<\/p>\n<p>&ndash;Espero que no. Es raro si me quiero quedar ac&aacute; un ratito m&aacute;s?<\/p>\n<p>&ndash;S&iacute;, un poco raro es. &ndash;le dije y se rio.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a habl&aacute;bamos susurrando. Lo mir&eacute; fijo a los ojos pensando en que lo &uacute;nico que quer&iacute;a era besarlo. Como si me hubiera le&iacute;do la mente, o como si nuestros pensamientos estuvieran clonados, llev&oacute; cari&ntilde;osamente su mano enorme (siempre me hab&iacute;an encantado sus manos grandes) a mi cuello, y se acerc&oacute; en c&aacute;mara lenta, como si estuviera midiendo mi reacci&oacute;n. Cuando su boca estaba a mitad de camino de la m&iacute;a, acort&eacute; el trayecto y junt&eacute; mis labios con los suyos. Nos besamos lentamente y apasionadamente. Quer&iacute;a sentir su lengua tibia en la m&iacute;a toda la vida. El gusto a fernet de su boca y el gusto a gin-tonic de la m&iacute;a se fusionaban formando un sabor extra&ntilde;o.<\/p>\n<p>C&oacute;mo ese hombre que me volv&iacute;a loca pod&iacute;a estar casado con una mujer que no era yo? Quiz&aacute;s porque yo no hubiera elegido casarme o tener hijos. O quiz&aacute;s porque est&aacute;bamos destinados a un v&iacute;nculo de ternura y pasi&oacute;n eterno, sin compromisos, t&iacute;tulos ni ataduras. S&oacute;lo complicidad y entendimiento absolutos.<\/p>\n<p>Interrump&iacute; el beso s&oacute;lo para mirarlo y tratar de descifrar qu&eacute; pensaba. Quiz&aacute;s tambi&eacute;n para inmortalizar cada detalle de ese instante en mi mente. Me mir&oacute; un segundo y me agarr&oacute; con determinaci&oacute;n de la cintura llev&aacute;ndome hacia su cuerpo.<\/p>\n<p>&ndash;No quiero parecer un gil, pero te quiero decir algo.<\/p>\n<p>&ndash;Si vas a hablar que sea por algo que valga la pena &ndash;le dije con mis labios rozando los suyos.<\/p>\n<p>&ndash;Te extra&ntilde;aba<\/p>\n<p>&ndash;Sos un poco tarado &ndash;le respond&iacute; antes de volver a besarlo.<\/p>\n<p>Sus manos acariciaban mi cuerpo con naturalidad, como quien maneja la misma ruta con frecuencia y la conoce bien.<\/p>\n<p>Baj&oacute; con una de sus manos el cierre de mi vestido que un rato antes hab&iacute;a ayudado a liberar. Pas&oacute; su mano desde mi nuca hasta la parte baja de mi espalda desnuda.<\/p>\n<p>Baj&eacute; con el taco de mi zapato la tapa del inodoro para poder utilizarla de asiento, y en un movimiento r&aacute;pido sent&eacute; a Pedro sobre ellas. Quit&eacute; por debajo de mi vestido mi tanga de encaje negra y la colgu&eacute; del gancho que se utiliza para colgar pertenencias. &Eacute;l me miraba fijo sin decir nada, aunque sus ojos parec&iacute;an destellar. Sub&iacute; un poco mi vestido, que era apretado y limitaba mis movimientos, y lo rode&eacute; con mis piernas, sent&aacute;ndome sobre &eacute;l. &Eacute;l baj&oacute; los breteles de mi vestido que ya se encontraban bastante sueltos luego de abrir el cierre, y liber&oacute; mis pechos. Los acarici&oacute;, apret&oacute; y bes&oacute;, mientras yo sent&iacute;a entre mis piernas c&oacute;mo crec&iacute;a su erecci&oacute;n, todav&iacute;a contenida dentro de su ropa.<\/p>\n<p>Desat&eacute; su cintur&oacute;n y cuidadosamente lo acomod&eacute; en la parte de atr&aacute;s del inodoro. Desabroch&eacute; su pantal&oacute;n y met&iacute; mi mano dentro de su ropa interior, acariciando muy lentamente su miembro, ya muy duro. Escuch&eacute; su respiraci&oacute;n en mi o&iacute;do, y sent&iacute; c&oacute;mo mi humedad iba en aumento.<\/p>\n<p>No ten&iacute;amos mucha noci&oacute;n del afuera, no sab&iacute;amos si nos buscaban (especialmente a &eacute;l), o si entraba y sal&iacute;a gente del ba&ntilde;o. Trat&aacute;bamos de hacer el menor ruido posible, pero est&aacute;bamos abstra&iacute;dos de la realidad. Tampoco ten&iacute;a idea de cu&aacute;nto tiempo hac&iacute;a que falt&aacute;bamos en la fiesta. Podr&iacute;an haber sido quince minutos o cuarenta.<\/p>\n<p>De repente sent&iacute; su mano en mi entrepierna, sus dedos pasando entre mis labios lentamente, rozando mi cl&iacute;toris.<\/p>\n<p>&ndash;Creo que cada vez me gust&aacute;s m&aacute;s, aunque no parezca posible. &ndash;dijo en mi o&iacute;do mientras me tocaba, y yo gem&iacute;a lo m&aacute;s silenciosamente posible en el suyo. Yo me agarraba de su nuca, clavando las yemas de mis dedos pero cuid&aacute;ndome de no marcarlo con mis u&ntilde;as.<\/p>\n<p>Lo mir&eacute; a los ojos y llev&eacute; mi mano derecha a mi boca, pasando la lengua por ella antes de volver a llevarla a su verga. Lo escuch&eacute; gemir al sentir la humedad de mi saliva, y en ese mismo momento me ubiqu&eacute; sobre su erecci&oacute;n y la met&iacute; dentro m&iacute;o. No pude evitar gemir al sentirla completa en mi interior. &Eacute;l hizo lo mismo y sent&iacute; su aliento dentro de mi boca. Lo bes&eacute; y comenc&eacute; a moverme lentamente sobre &eacute;l, mientras &eacute;l apretaba con fuerza mi culo. Cada vez me mov&iacute;a con m&aacute;s velocidad, saltando sobre ese miembro que conoc&iacute;a tan bien. &Eacute;l me tomaba del cuello por momentos, miraba mi boca entreabierta, pasaba su lengua por mis labios.<\/p>\n<p>Llev&oacute; uno de sus dedos a mi boca y luego de que lo chupara mir&aacute;ndolo profundamente a los ojos, lo llev&oacute; a mi culo y comenz&oacute; a acariciar mi ano, metiendo lentamente su dedo. Yo manten&iacute;a mis movimientos mientras sent&iacute;a mi cl&iacute;toris estimularse contra su piel en cada salto.<\/p>\n<p>Luego de un rato lo tom&eacute; fuerte del cuello, y mir&aacute;ndolo a los ojos le dije:<\/p>\n<p>&ndash;Quiero que me hagas acabar.<\/p>\n<p>Me tir&oacute; fuerte del pelo de la nuca y me sonri&oacute; antes de besarme intensamente. Me tom&oacute; de las caderas y comenz&oacute; a moverme con fuerza. Yo estaba por alcanzar mi orgasmo, y en ese momento Pedro volvi&oacute; a meter su dedo en mi culo, esta vez agreg&aacute;ndole un segundo dedo, lo que termin&oacute; de detonarme. Explot&eacute; sobre &eacute;l mientras &eacute;l amortiguaba mis gemidos con su mano libre.<\/p>\n<p>&ndash;Estoy cansada de que me gustes tanto. &ndash;le dije&ndash; Parate.<\/p>\n<p>No dijo nada y se par&oacute;. Le gustaban las &oacute;rdenes tanto como a m&iacute;.<\/p>\n<p>Me puse en cuclillas con mis tacos enormes, y comenc&eacute; a comerme su verga. Era probablemente la pija que m&aacute;s me gustaba en el mundo.<\/p>\n<p>&Eacute;l me miraba hipnotizado y tiraba su cabeza hacia atr&aacute;s sin poder evitar que sonara su respiraci&oacute;n agitada.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a su mano derecha entre mi cabello y por momentos me marcaba el ritmo.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a exactamente qu&eacute; y c&oacute;mo le gustaba. Qu&eacute; ritmo, intensidad, profundidad y humedad. Pedro me tom&oacute; con sus dos manos marcando las &uacute;ltimas embestidas antes de estallar en mi boca. Saqu&eacute; mi lengua y lo mir&eacute;, mientras saboreaba su semen y disfrutaba su cara de satisfacci&oacute;n.<\/p>\n<p>Me levant&oacute; del piso y limpi&oacute; con su dedo pulgar mis labios.<\/p>\n<p>&ndash;Me hace mierda que seas tan linda. Y a m&iacute; tambi&eacute;n me agota que me gustes tanto. &ndash;dijo bromeando&ndash; Esta es nuestra despedida?<\/p>\n<p>No respond&iacute; inmediatamente porque no ten&iacute;a la respuesta. Siempre cre&iacute;a que era nuestra despedida y nunca lo era. Me limit&eacute; a sonre&iacute;r y acariciarlo con ternura. Acomodamos bien nuestra ropa y sal&iacute; primero del cub&iacute;culo para verificar que no hubiera nadie.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a una chica que yo no conoc&iacute;a lav&aacute;ndose las manos. Me pregunt&eacute; si habr&iacute;a escuchado algo. Seguramente s&iacute;, pero su rostro estaba tranquilo y no me dirigi&oacute; m&aacute;s que una mirada indiferente. Me mir&eacute; al espejo, me arregl&eacute; un poco el maquillaje corrido y me pein&eacute; un poco con los dedos. No me ve&iacute;a tan mal como esperaba. Cuando la chica se fue le golpe&eacute; la puerta a Pedro para indicarle que pod&iacute;a salir. Antes de que &eacute;l abriera la puerta del cub&iacute;culo yo ya me hab&iacute;a ido de all&iacute; perdi&eacute;ndome entre la gente al ritmo de qui&eacute;n sabe qu&eacute; canci&oacute;n de carnaval carioca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Pedro y yo estuvimos juntos muchas veces desde que nos conocimos. Eso sucedi&oacute; hace ya quince a&ntilde;os, cuando &eacute;ramos un par de adolescentes. No fuimos nunca una pareja oficial, pero quiz&aacute;s sea mi ex m&aacute;s importante, a&uacute;n sin serlo realmente. Es definitivamente la persona que m&aacute;s sensaciones me gener&oacute;: atracci&oacute;n, lujuria, amor, ternura, enojo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":18905,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42472","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42472","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/18905"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42472"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42472\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42472"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42472"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42472"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}