{"id":42484,"date":"2023-07-02T22:06:57","date_gmt":"2023-07-02T22:06:57","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-02T22:06:57","modified_gmt":"2023-07-02T22:06:57","slug":"unas-fotos-para-su-amante-virtual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/unas-fotos-para-su-amante-virtual\/","title":{"rendered":"Unas fotos para su amante virtual"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42484\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Fue muy fortuito el camino que la llev&oacute; a entablar conversaci&oacute;n con &eacute;l, pero no pod&iacute;a evitar ahora desvelarse cada noche intercambiando candentes mensajes con ese desconocido del otro lado de la pantalla. No sabe muy bien que la llev&oacute; a eso, la vida con su esposo es maravillosa, rom&aacute;ntica y el sexo es a&uacute;n tan apasionado c&oacute;mo cuando eran j&oacute;venes, sin embargo, mientras su marido duerme inconsciente de lo que sucede bajo las mismas mantas, ella se muerde los labios, separa sus piernas y desliza sus dedos en sus bragas al leer las excitantes historias en las que su amante virtual la hace protagonista.<\/p>\n<p>Ambos se escriben a todas horas, desde el anonimato mutuo que acordaron desde un principio, nunca revelaron sus nombres o sus lugares de procedencia y en sus intercambios el sexo y la lujuria est&aacute;n en el centro. Las fantas&iacute;as se convierten en una secuencia de escenas detalladas, ella se deja llevar por las cuidadosamente seleccionadas palabras que &eacute;l le dedica, cayendo una y otra vez en el &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>A&uacute;n sin conocerlo, sin saber absolutamente nada de su identidad, ella siente una incontrolable atracci&oacute;n, un deseo que en cada instante de intimidad la empuja a autosatisfacerse al tiempo que recrea en su mente cada una de las conversaciones que tuvieron, dej&aacute;ndose llevar por esas maravillosas palabras hasta alcanzar un orgasmo con una intensidad tal que jam&aacute;s crey&oacute; poder alcanzar s&oacute;lo con sus dedos.<\/p>\n<p>Este era un placer culposo y ella siente verdadero terror de ser descubierta por su pareja, pero cada mensaje la hace engancharse m&aacute;s a la idea de este hombre que alimenta sus m&aacute;s profundos deseos. M&aacute;s de una vez intent&oacute; dejar el m&oacute;vil y tomar distancia, pero su voluntad flaquea ante la forma en que &eacute;l la hace sentir deseada, hermosa, candente. Le encanta que le diga cuanto lo pone, que va por all&iacute; con una erecci&oacute;n a su nombre, cu&aacute;n fuerte se corre pensando en ella o que su presencia invade su mente cuando est&aacute; con otra mujer.<\/p>\n<p>Es as&iacute; como esta obsesi&oacute;n la lleva a hacer algo que para ella era impensado, algo que m&aacute;s de una vez se dijo que jam&aacute;s har&iacute;a, que no era algo adecuado para una mujer como ella. Sola en casa, con el chat abierto espera que su amante aparezca, escribe y borra ansiosa una y otra vez el mismo mensaje, deseosa de una larga sesi&oacute;n de sexo virtual ahora que dispon&iacute;a de uno de esos infrecuentes momentos de completa soledad. Relee conversaciones anteriores que hacen que su libido se dispare, juega con su ropa rogando que &eacute;l pronto aparezca para describirle la forma tan candente en que se la quitar&iacute;a. No obstante, los minutos pasan y su hombre misterioso no da se&ntilde;ales, es as&iacute; que la idea aparece frente a ella. Se acomoda en la cama, abre la c&aacute;mara del m&oacute;vil, estira el brazo lo m&aacute;s alto que puede y &iexcl;click! All&iacute; va la primera foto.<\/p>\n<p>Un impulso de adrenalina recorre su espalda, siente que no es s&oacute;lo una c&aacute;mara, sino que son los ojos de &eacute;l que la miran. De a poco se quita la ropa, con cada prenda que remueve una foto m&aacute;s la acompa&ntilde;a, cada una m&aacute;s atrevida que la anterior, y con cada una m&aacute;s intenso el impulso que siente. Es cuidadosa en ocultar su rostro y las cosas de su habitaci&oacute;n que no quiere mostrar, pero no se detiene hasta quedar por completo desnuda frente al lente, entonces prueba varios &aacute;ngulos hasta que por fin encuentra uno que le gusta. La sensaci&oacute;n es incre&iacute;ble, aunque no piensa en enviarle ninguna de esas fotos, el sentimiento de hacerlas para &eacute;l la vuelve loca, le pone tanto la mera idea de que &eacute;l vea alguna de ellas, que involuntariamente sus manos buscan su entrepierna, pronto sus dedos sienten el calor de su humedad y, aunque no hace fotos o grabaci&oacute;n, deja la c&aacute;mara abierta apunt&aacute;ndose y se observa en la pantalla del m&oacute;vil alcanzar el cl&iacute;max para &eacute;l.<\/p>\n<p>Al recuperar el aliento coge el m&oacute;vil para borrar las fotos, hab&iacute;a recuperado la raz&oacute;n y ahora le parec&iacute;a peligroso tener eso all&iacute;, quien sabe quien pudiese descubrirlas. Sin embargo, cuando aparece el mensaje preguntando si est&aacute; segura que desea eliminarlas duda&hellip; y en lugar de hacerlas desaparecer todas, deja una peque&ntilde;a selecci&oacute;n que esconde en un lugar rec&oacute;ndito de la memoria del dispositivo.<\/p>\n<p>Durante los pr&oacute;ximos d&iacute;as no deja de pensar en las im&aacute;genes que all&iacute; hab&iacute;a escondido, aun sabiendo que su tel&eacute;fono es privado teme que salgan a la luz, que aparezcan por accidente ante su marido al mostrarle algo, que alguna copia de respaldo las suba a la nube y de all&iacute; quien sabe, o que alguna conocida metiche las encuentre al meter su nariz donde no le incumbe. Si, son miedos irracionales, es consciente de ello, pero aun as&iacute; no puede controlar que el coraz&oacute;n le d&eacute; un salto cada vez que alguna persona se acerca a su m&oacute;vil. A su vez, esa misma sensaci&oacute;n de riesgo le encanta, la hace sentir atrevida, la empuja a hacer esas cosas que nunca hubiese pensado hacer antes, es por ello que comienza a buscar nuevos momentos para seguir fotografi&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Pronto le confiesa a su amante virtual sobre su nuevo juego, &eacute;l est&aacute; m&aacute;s que sorprendido y deseoso de ver los resultados, pero enviarle una fotograf&iacute;a ser&iacute;a cruzar una l&iacute;nea que no est&aacute; dispuesta a cruzar, y aunque la idea de compartir con &eacute;l su faceta m&aacute;s sensual la excita, era mucho lo que arriesgaba si alguien m&aacute;s que ellos ve&iacute;an esas fotos. Comprensivo, &eacute;l deja de insistir pero la alienta a que contin&uacute;e y ella as&iacute; lo hace.<\/p>\n<p>Cada vez se atreve a m&aacute;s, aprende nuevas formas de iluminaci&oacute;n, prueba nueva ropa y lencer&iacute;a, experimenta con diferentes poses, locaciones y hasta comienza a divertirse retocando las fotos, sobre todo cuando su marido anda por all&iacute; pero distra&iacute;do en otros asuntos, el sabor del riesgo de esa situaci&oacute;n le encanta y la hace sentir que est&aacute; teniendo una aventura.<\/p>\n<p>A medida que el juego contin&uacute;a a la par de las charlas con su amante, ella se siente m&aacute;s a gusto con su cuerpo y puede disfrutar a pleno de su sensualidad. Entonces, en un fogoso intercambio con &eacute;l, durante una charla que lleva a un incontrolable nivel de excitaci&oacute;n, cae ante un impulso y sin pensarlo env&iacute;a una de sus fotos al misterioso hombre. Tiembla mientras el c&iacute;rculo de carga gira, los nervios la atacan cuando aparece la confirmaci&oacute;n del env&iacute;o, pero lo que le sigue es a&uacute;n peor&hellip; el silencio. El avatar de &eacute;l junto al mensaje indica que ya la vio, sin embargo no dice nada, la manecilla de los segundos del reloj de su habitaci&oacute;n parece haberse detenido y de &eacute;l ninguna se&ntilde;al. Todos sus miedos la invaden, comienza a sentir el arrepentimiento en su est&oacute;mago hasta que entonces, los tres puntos de &eacute;l escribiendo aparecen, esos maravillosos puntos que siempre la excitan, que le generan la expectativa de lo que le espera en sus aventuras con &eacute;l. Aparecen y vuelven a desaparecer, termina de escribir pero nunca llega su mensaje, como as&iacute; vuelve a escribir otra vez y mientras la situaci&oacute;n se repite ella siente que va a morir, entonces una solitaria palabra aparece.<\/p>\n<p>-Uff&hellip;<\/p>\n<p>Lo deja sin palabras, cosa muy extra&ntilde;a. Pero el silencio dura muy poco, &eacute;l comienza a manifestar sin reparos cuanto le ha gustado su fotograf&iacute;a, cuan hermosa y seductora la ve, le cuenta que hab&iacute;a necesitado buscar un lugar m&aacute;s privado para apreciar su regalo. La temperatura de la charla comienza a subir m&aacute;s r&aacute;pido que de costumbre, ella tiene una nueva sensaci&oacute;n que le encanta cada vez que &eacute;l le dice cuanto le gusta, hasta llegar a un punto que es tal la excitaci&oacute;n que deciden tocarse juntos. Aunque son sus propias manos, al leer sus palabras ella siente que es &eacute;l quien la toca, que la besa, que la penetra y lo que comienza con unas bragas mojadas termina con sus piernas temblando.<\/p>\n<p>A partir de ese encuentro el juego alcanza otro nivel, el intercambio de im&aacute;genes se hace m&aacute;s frecuente y en ambos sentidos. La mayor&iacute;a de las veces son fotos muy cuidadas, pensadas y con un sentido concreto, con un tono art&iacute;stico que buscan lo er&oacute;tico y provocativo sin caer en lo vulgar, no obstante en momentos especiales se dejan llevar a im&aacute;genes m&aacute;s expl&iacute;citas y sin medias tintas. Cualquiera sea el caso el resultado es siempre el mismo, sin importar si es junto a su esposo, sola con sus manos, o en compa&ntilde;&iacute;a de las candentes palabras de su amante, un poderoso orgasmo que la deja rendida, luchando para recuperar el aliento, pero cada una de las veces deseando a&uacute;n m&aacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Fue muy fortuito el camino que la llev&oacute; a entablar conversaci&oacute;n con &eacute;l, pero no pod&iacute;a evitar ahora desvelarse cada noche intercambiando candentes mensajes con ese desconocido del otro lado de la pantalla. 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