{"id":42581,"date":"2023-07-12T22:00:00","date_gmt":"2023-07-12T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-12T22:00:00","modified_gmt":"2023-07-12T22:00:00","slug":"la-busqueda-de-rafael","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-busqueda-de-rafael\/","title":{"rendered":"La b\u00fasqueda de Rafael"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42581\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Rafael, y he contado mi historia de forma muy breve en otro lugar. Aqu&iacute; me extiendo m&aacute;s, porque me parece que reduje mucho mis vivencias durante el periodo que estaba contando. As&iacute; dar&eacute; m&aacute;s informaci&oacute;n y compartir&eacute; con ustedes lo que ha ocurrido o vaya ocurriendo (si es que algo sucede).<\/p>\n<p>Como digo, me llamo Rafael y soy o era ingeniero; ten&iacute;a un peque&ntilde;o negocio, de motores; uno de mis intereses siempre ha sido la invenci&oacute;n, con lo que siempre estaba ocup&aacute;ndome de mejorar dise&ntilde;os ya existentes o fabricar prototipos y experimentar. Uno de mis dise&ntilde;os tiene unas caracter&iacute;sticas que permiten un desempe&ntilde;o superior en ciertos motores especializados, y eso atrajo el inter&eacute;s de una empresa multinacional, que me compr&oacute; la patente, seguramente con el fin de evitar la competencia. En estos momentos tengo unos ingresos garantizados para toda la vida que me permiten seguir con una vida no de rico pero s&iacute; de persona libre; eso es lo que te da el dinero.<\/p>\n<p>Tengo tiempo para m&iacute;, mis gustos y gastos no son excesivos, y creo que en casa vivimos bien, sin estrecheces.<\/p>\n<p>En casa estamos solamente mi hijo Hern&aacute;n y yo; &eacute;l tiene 20 a&ntilde;os, estudia en la universidad, y parece contento. Mi mujer falleci&oacute; hace unos a&ntilde;os, y este golpe tan duro lo sentimos enormemente &eacute;l y yo y lo superamos juntos. Ahora cada uno tiene su vida, m&aacute;s o menos separada del otro, con sus ocupaciones, pues yo sigo dedic&aacute;ndome a investigar en mis cosas y &eacute;l contin&uacute;a con sus estudios, amigos&hellip;<\/p>\n<p>Tengo 58 a&ntilde;os, y, como dije, mi hijo tiene 20; soy algo mayor para padre de alguien tan joven; la diferencia con mi mujer era de trece a&ntilde;os; yo me cas&eacute; talludito, pero fui muy dichoso. Y dichoso he sido hasta ahora, en que esta obsesi&oacute;n me acomete de continuo.<\/p>\n<p>Toda mi vida he sido heterosexual, no he sentido la tentaci&oacute;n de otros hombres, ni inter&eacute;s especial; como todos, aunque algunos nieguen que les pasa, puedo ver que hay hombres guapos, atrayentes, pero de manera digamos desinteresada, sin que me atrajeran. Tampoco siento asco ni repulsi&oacute;n por los homosexuales, que tanto derecho tienen a querer a quien les d&eacute; la gana que consienta como los dem&aacute;s. Eso no ha sido un problema en mi vida. De modo que yo estaba sereno, y despu&eacute;s de la muerte de mi mujer, tras un periodo de luto que me manten&iacute;a alejado del sexo, volv&iacute; en algunas ocasiones a tener sexo con alguna prostituta, o alguna masajista, cosa que era lo que m&aacute;s me gustaba, pues me encanta el contacto de las manos, de los cuerpos, las respiraciones cercanas&hellip; Tengo algunas chicas de confianza, y a ellas voy de vez en cuando y me quedo satisfecho un tiempo. A mi edad tampoco quiero grandes actividades fiesteras ni excesos.<\/p>\n<p>No me cuido especialmente, pero estoy bien de salud, si bien con un poco de panza, pero nada excesivo. Tengo bigote, que he llevado toda la vida, y una perilla que de vez en cuando hago desaparecer, y luego dejo crecer otra vez.<\/p>\n<p>Ya he contado suficiente sobre mis antecedentes, creo, y lo que ustedes quieren saber es lo que va pasando con mi actividad sexual u obsesi&oacute;n, seguro, porque para eso se viene a este sitio.<\/p>\n<p>Pues bien, empiezo:<\/p>\n<p>Mi hijo y yo nos vemos diariamente, claro, comemos juntos, nos repartimos las tareas de la casa si hace falta, ya que viene una se&ntilde;ora un par de veces a la semana, deja preparadas algunas cosas para comer, y otras las hago yo. Intento aprovechar el tiempo disponible, y tengo ocasi&oacute;n de repartir mi ocio y mi trabajo sin conflictos. Hasta aqu&iacute; todo va o iba discurriendo con serenidad, sin grandes altibajos en mi bienestar. Me sent&iacute;a bendecido por los dioses del hogar y la vida social.<\/p>\n<p>Hasta que lleg&oacute; el momento. Mi hijo se parece a m&iacute; a su edad, el tipo de cuerpo es parecido, hay gestos heredados&hellip; Lo normal, se dir&aacute;n ustedes. S&iacute;, as&iacute; es. Lo que no es normal es que yo, al verlo, al ir hablando con &eacute;l o simplemente verlo moverse por casa, o salir con los amigos, o ir a acostarse, me fijaba m&aacute;s detalladamente en &eacute;l, pues era como yo mismo vuelto a mi juventud visto desde la distancia de mi edad. Un detalle fue el que marc&oacute; la diferencia en mi mirada sobre &eacute;l. Cuando iba o ven&iacute;a acab&eacute; fij&aacute;ndome en su paquete, que destacaba en los pantalones. Yo m&aacute;s bien siempre he sido modesto en esos asuntos, pero por cuesti&oacute;n de modas o lo que fuera a mi hijo se le notaba bien claro el paquete de sus test&iacute;culos y pene, o huevos y verga, si lo prefieren.<\/p>\n<p>Este inter&eacute;s, que podr&iacute;a haber sido pasajero y carente de significado, sin embargo fue creciendo con los d&iacute;as, pues no pod&iacute;a dejar de mirar su entrepierna, e imaginarme como ser&iacute;a sin ropa. Desde peque&ntilde;o no le hab&iacute;a vuelto a ver sus cosillas, pues una vez alcanz&oacute; cierta edad &eacute;l ya se duchaba solo y yo no me inmiscu&iacute;a. La ropa se la compraba &eacute;l, yo le daba el dinero para la general, y si se trataba de algo especial, pues lo sacaba de su asignaci&oacute;n; si bien hab&iacute;a comprado junto con &eacute;l alguna ropa exterior e interior, no me hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Sin embargo, ahora&hellip; ahora s&iacute; que no pod&iacute;a pensar en otra cosa que en su verga. La m&iacute;a se pon&iacute;a h&uacute;meda con esos pensamientos, sin intenci&oacute;n m&iacute;a, no se pon&iacute;a erecta del todo, pero s&iacute; de manera que se notaba, lo cual me obligaba a cambiar de posturas, generalmente buscando la incomodidad, para que se me desinflara la hinchaz&oacute;n, intentando que no se me notara nada; mas los ojos no ten&iacute;an otro sitio donde mirar, donde acabar cualquier comentario sin relaci&oacute;n con el sexo o el cuerpo o la ropa o lo que fuera; que si hac&iacute;a calor, que si el equipo local iba mejor o peor (generalmente peor), que si las papas las dej&aacute;bamos fre&iacute;r m&aacute;s tiempo: todo eso acababa en su tri&aacute;ngulo, y entre mis piernas se instalaba un peque&ntilde;o gusto el&eacute;ctrico sostenido, que me revolv&iacute;a all&aacute; abajo los huevos y la verga, alegre ahora como hac&iacute;a tiempo que no estaba. Quiz&aacute; m&aacute;s que gusto era un gusanillo que me corr&iacute;a ombligo abajo hasta la verga tan contenta de recibir aquel regalo tard&iacute;o.<\/p>\n<p>Ahora esta obsesi&oacute;n me iba dominando todo el d&iacute;a de todos los d&iacute;as, con un apetito incapaz de saciarse, porque la prohibici&oacute;n superaba el deseo. &iquest;C&oacute;mo resolver esto? He explicado muy resumidamente lo que intent&eacute; hacer y lo que logr&eacute; con mi hijo. Pero hubo otras situaciones que acompa&ntilde;aron a mis intentos de verle la polla, verga, picha, etc. a mi hijo.<\/p>\n<p>Como yo me dec&iacute;a que aquello no pod&iacute;a ser, intent&eacute; solucionarlo mediante m&eacute;todos tradicionales: me masturbaba, intentando que no fuera pensando exactamente en &eacute;l, pero qu&eacute; va, siempre acababa pensando en esa carne suya en mi boca, chorreando el semen para que me rebosara y yo me lo bebiera y disfrutara de aquellos herederos m&iacute;os que mi hijo me entregaba para que me relamiera, pues su semen era descendiente del m&iacute;o, seg&uacute;n alocadamente yo atisbaba mientras me corr&iacute;a y mov&iacute;a la cadera atr&aacute;s y adelante, ayudando al gusto que me daba estar en aquella situaci&oacute;n imposible. Una vez terminaba de correrme y gozar como hac&iacute;a tiempo, tanto que casi me desvanec&iacute;a, y cuando me pon&iacute;a a descansar de aquella corridota, pensaba que aquella era la &uacute;ltima vez, que ten&iacute;a que poner fin a esta locura que me pose&iacute;a, la obsesi&oacute;n interminable. Si todo hab&iacute;a ido bien hasta el momento, y mi vida se encaminaba a una serena vejez con seguridad material, algo que muchos desear&iacute;an, qu&eacute; descenso a los infiernos pod&iacute;a ser esto que me pasaba, si yo dejaba que me arrastrara a un pozo en el que no se ve&iacute;a fondo.<\/p>\n<p>No les parecer&aacute; sorprendente saber que estos buenos prop&oacute;sitos desaparec&iacute;an al poco, y todo volv&iacute;a a empezar. En este laberinto estaba yo, con miradas que me traicionaban, masturbaciones cuando Hern&aacute;n se marchaba, limpieza de mi verga cansada y vuelta a empezar. &iquest;Qu&eacute; hacer, qu&eacute; hacer?<\/p>\n<p>Lo primero que hice fue volver a mi masajista preferida, para que ella me cansara, me dejara satisfecho y lograra que, agotado, se me olvidara la entrepierna deseada. Al principio s&iacute;, Elisa me satisfac&iacute;a, como siempre, y yo volv&iacute;a, duchado despu&eacute;s del aceitado y manoseado, tranquilo, sereno, dispuesto a volver a mis quehaceres&hellip; Hasta que volv&iacute;a aquel empe&ntilde;o de mi picha en mostrar que no estaba muerta, que estaba de parranda.<\/p>\n<p>Con todo aquello decid&iacute; que lo mejor ser&iacute;a enfrentarse al problema de un modo racional, met&oacute;dico; mis ganas de aprender no hab&iacute;an tenido l&iacute;mites hasta el momento, con lo que me puse a ver qu&eacute; pasos pod&iacute;a dar para ir logrando mi prop&oacute;sito. &iquest;Cu&aacute;l era? Chuparle la vergota a mi hijo, y despu&eacute;s ya se ver&iacute;a.<\/p>\n<p>Caminando por la calle, que fue donde se me ocurri&oacute; esta idea, y m&aacute;s sereno por haber tomado esta decisi&oacute;n, vi que mi apetito se dirig&iacute;a tambi&eacute;n a otros j&oacute;venes o mayores que se cruzaban conmigo. Cerca de casa hay un paseo muy concurrido, en el que no faltaban ejemplos de varones a los que observar; con discreci&oacute;n, eso s&iacute;, no fuera que me ganara un golpe o unas palabras de m&aacute;s (merecidas, seguramente, en nuestra sociedad, porque con una chica no me hubiera pasado nada). Merecidas por la costumbre, no por la moral ni la &eacute;tica ni la divinidad, que no ten&iacute;an nada que ver aqu&iacute;, y a las que yo hab&iacute;a tirado por la borda desde aquel momento.<\/p>\n<p>Hombres hab&iacute;a de todas clases, de todos colores y tonos, de todos tama&ntilde;os y bellezas. S&iacute;, ahora yo consideraba a los hombres por su belleza, lo que antes hab&iacute;a sido algo secundario, en el trasfondo, pero sin alterar mi gustos heteros, o eso me parec&iacute;a, porque por ahora yo segu&iacute;a siendo virgen de hombre, ya que ni desde muchacho hab&iacute;a tenido esos intereses en que se comparten pajas y para sentir m&aacute;s se la meneas al otro, que as&iacute; goza m&aacute;s.<\/p>\n<p>Sentado en un banco ve&iacute;a pasar aquella gente, y en mi fiebre interesada les pon&iacute;a un pero a este o aquel, aprobaba que los pantalones marcaran culo, o desafiaran con paquete y forma anat&oacute;micamente correcta, y tanto; quienes eran gordos pod&iacute;an tener un pasar porque una vez acostados aquellos muslotes y esos brazos amplios podr&iacute;an darme acogida, y, siempre pensando que la gente no sudara, se hubiera ba&ntilde;ado, restregado bien, perfumado&hellip; teniendo en cuenta todo eso, a la mayor&iacute;a pod&iacute;a d&aacute;rsele un pase. Pero &iquest;un pase de qu&eacute;? Pues al jovencito me lo llevaba y lo relam&iacute;a de arriba abajo, y su pronta erecci&oacute;n me satisfac&iacute;a la boca con su carne dura, enhiesta, combativa; al hombre mayor, con la misma operaci&oacute;n, se me acomodaba una carne m&aacute;s tierna y cultivada, que sab&iacute;a agradecer los leng&uuml;etazos y los dedos que apretaban pezones, o acariciaban huevos, fueran peludos o no; a los que quedaban en mitad, la cuesti&oacute;n era conocerlos y poder disfrutar de la manera que mandasen, aunque fuera simplemente por compa&ntilde;erismo y morbo de rozar a otro hombre &iacute;ntimamente, estando los dos solamente dispuestos a colaborar en el goce final, en la corrida que pon&iacute;a premio al esfuerzo de caricias, besos, chupeteos.<\/p>\n<p>En aquel banco yo viajaba como cualquier descubridor antiguo, pues todo era tierra inc&oacute;gnita, y no pod&iacute;a fiarme de ning&uacute;n mapa. Eso reflexionaba cuando se me ocurri&oacute;: pero si el conocimiento del mundo, bueno o malo, est&aacute; en Internet, c&oacute;mo es que no consulto primero. As&iacute; era, yo, que quer&iacute;a ir a la acci&oacute;n, no ten&iacute;a un plan definido sobre c&oacute;mo actuar, c&oacute;mo conseguir hombres que me apartaran de la perdici&oacute;n de perderme a mi y perder a mi hijo en la pasi&oacute;n repentina y pegajosa.<\/p>\n<p>Ma&ntilde;ana sigo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Me llamo Rafael, y he contado mi historia de forma muy breve en otro lugar. Aqu&iacute; me extiendo m&aacute;s, porque me parece que reduje mucho mis vivencias durante el periodo que estaba contando. 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