{"id":42674,"date":"2023-07-23T22:00:00","date_gmt":"2023-07-23T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-23T22:00:00","modified_gmt":"2023-07-23T22:00:00","slug":"mi-instructor-de-manejo-parte-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-instructor-de-manejo-parte-ii\/","title":{"rendered":"Mi instructor de manejo (parte II)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42674\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eran las ocho de la tarde cuando terminamos nuestra &uacute;ltima clase de manejo. Hab&iacute;a sido una hora dif&iacute;cil, pero lo hab&iacute;a hecho bien: las maniobras de aparcamiento eran las que m&aacute;s me costaban, pero hab&iacute;a valido la pena reservar el &uacute;ltimo turno disponible ese d&iacute;a para practicar antes de obtener mi licencia. Ya no nos quedaba mucho tiempo y ambos lo sab&iacute;amos.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; en invierno oscurece temprano, por lo que ya hac&iacute;a rato que se hab&iacute;an diluido los &uacute;ltimos rayos del sol y era pr&aacute;cticamente de noche. Exhausta por los intentos, me sub&iacute; al asiento del acompa&ntilde;ante mientras Claudio tomaba nuevamente el volante. Comenzamos a regresar a la escuela de manejo, la rutina que hab&iacute;a sido habitual en las pocas semanas que compartimos juntos, pero el recuerdo del &uacute;ltimo encuentro empez&oacute; a espesar el aire dentro del coche y ambos nos dimos cuenta por nuestro mutuo silencio. Al llegar al primer sem&aacute;foro, gir&eacute; el rostro y le clav&eacute; a Claudio la mirada, una mirada transparente y anhelante, que &eacute;l me devolvi&oacute;. Fueron segundos que parecieron eternos y, sin embargo, bastaron para que &eacute;l diera un volantazo y fuera en una direcci&oacute;n diferente a la que hab&iacute;amos tomado.<\/p>\n<p>Aparc&oacute; poco despu&eacute;s, en un parque p&uacute;blico donde hab&iacute;a poca luz. Vio una sombra de duda en mi mirada, no porque no quisiera hacerlo en el coche, sino porque el lugar me parec&iacute;a inseguro; despej&oacute; mis dudas con un &quot;tranquila, no pasa nada&quot;. Y sin salir del auto, nos pasamos los dos a los asientos de atr&aacute;s.<\/p>\n<p>De inmediato Claudio me levant&oacute; con ambas manos por la cintura y me hizo sentarme a horcajadas sobre &eacute;l. Al igual que la vez pasada, empez&oacute; a besarme profundamente moviendo bien su lengua dentro de mi boca; esta vez se tom&oacute; m&aacute;s tiempo que la anterior, porque mientras lo hac&iacute;a, me frotaba suavemente contra &eacute;l como si me estuviera cabalgando. El roce de nuestras entrepiernas al ritmo pausado de sus besos, fue haciendo que nos pusi&eacute;ramos cada vez m&aacute;s calientes, hasta que los jadeos de ambos se hicieron insoportables y me apart&oacute; al costado para quitarme los pantalones. No fue dif&iacute;cil porque yo llevaba calzas, pero lo ayud&eacute; para hacerlo m&aacute;s r&aacute;pido, y ya &eacute;l me iba a quitar las bragas de encaje cuando le tom&eacute; la mano con un breve &quot;chh!&quot;, simplemente porque quer&iacute;a que me lo hiciera con la ropa puesta.<\/p>\n<p>Claudio se sonri&oacute; y me dej&oacute; hacer, al final, era solo un detalle; &eacute;l se baj&oacute; lo imprescindible la ropa para dejar su potente miembro al descubierto, y yo inmediatamente volv&iacute; a montarme sobre &eacute;l; y entonces s&iacute;, la gloria, se agarr&oacute; el pene por la base para introducirlo sin ceremonias mientras yo bajaba la pelvis directo hacia &eacute;l. &iexcl;&iexcl;&iexcl;C&oacute;mo me enterr&eacute;!!! Dej&eacute;, como la vez pasada, que fuera &eacute;l quien marcara el ritmo tom&aacute;ndome firmemente con ambas manos por la cintura, mientras yo las descansaba en sus hombros y me iba en gemidos en su o&iacute;do, uno atr&aacute;s del otro, sin poder evitar mojar hasta los asientos de lo excitada que estaba.<\/p>\n<p>-Mi amor- susurr&oacute; mientras yo me deshac&iacute;a en un orgasmo quedo con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>Como todo un caballero, se asegur&oacute; de que yo acabara antes de hacerlo &eacute;l mismo y entonces s&iacute;, por unos segundos me bombe&oacute; con una fuerza que cre&iacute; inusitada en &eacute;l hasta que se descarg&oacute; por completo en mi interior. A tientas busc&oacute; unos pa&ntilde;uelos de papel en la gaveta y mientras yo me limpiaba, se abroch&oacute; los pantalones y volvi&oacute; al asiento del conductor, sin decir una palabra m&aacute;s y sin mirarme, dejando que me compusiera. No pod&iacute;a creer que despu&eacute;s de lo que hab&iacute;amos hecho, encima me diera ese espacio de intimidad para que yo no me sintiera avergonzada.<\/p>\n<p>-Gracias, Claudio- fue lo &uacute;nico que atin&eacute; a decir.<\/p>\n<p>Gracias, Claudio. Gracias por haberme cogido tan bien despu&eacute;s de m&aacute;s de 6 a&ntilde;os de abstinencia tras una separaci&oacute;n muy dolorosa. Gracias por ense&ntilde;arme a manejar y confiar en que pod&iacute;a aunque a m&iacute; me parec&iacute;a imposible.<\/p>\n<p>Por alguna raz&oacute;n, esta vez no puso la m&uacute;sica fuerte como siempre, sino que regresamos en silencio mirando desde el coche las luces naranjas de la noche que despertaba en la ciudad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>0 Eran las ocho de la tarde cuando terminamos nuestra &uacute;ltima clase de manejo. Hab&iacute;a sido una hora dif&iacute;cil, pero lo hab&iacute;a hecho bien: las maniobras de aparcamiento eran las que m&aacute;s me costaban, pero hab&iacute;a valido la pena reservar el &uacute;ltimo turno disponible ese d&iacute;a para practicar antes de obtener mi licencia. Ya no [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":25899,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42674","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-fantasias-eroticas"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42674","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/25899"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42674"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42674\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42674"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42674"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42674"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}