{"id":42675,"date":"2023-07-24T06:14:31","date_gmt":"2023-07-24T06:14:31","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-24T06:14:31","modified_gmt":"2023-07-24T06:14:31","slug":"club-de-los-deseos-parte-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/club-de-los-deseos-parte-i\/","title":{"rendered":"Club de los deseos (parte I)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42675\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mudarme a este nuevo sitio signific&oacute; una experiencia de vida impactante. Cambios en el &aacute;mbito laboral, nuevas proyecciones influenciadas por el entorno cultural, estilo de vida y los horizontes prometedores de la ciudad.<\/p>\n<p>En mi antigua ciudad tra&iacute;a una fantas&iacute;a, que m&aacute;s que por deseo, era una inmensa curiosidad por vivir la experiencia. Despu&eacute;s de una salida con una chica de la U, conocer a una mujer un poco mayor y otras salidas de fin de semana, quise experimentar la sensaci&oacute;n de follar en un club swinger. Si bien el sitio es f&aacute;cil de conseguir, admito que es dif&iacute;cil proponerle a tu pareja una salida de ese tipo y la chica que aceptaba, complicaba un poco la ida por la distancia, as&iacute; que ve&iacute;a el panorama perdido.<\/p>\n<p>Por fin vine a esta ciudad, sin mayores expectativas sal&iacute;a a tomar unos tragos, comer y disfrutar los paisajes de la eterna primavera, hasta que conoc&iacute; a una chica en una aplicaci&oacute;n para citas. 26 a&ntilde;os, alta, morena, con unas tetas llamativas que ocultaba bajo su chaqueta y agraciada para compartir. Probamos un par de cervezas mientras decid&iacute;amos si comer algo o buscar un sitio m&aacute;s cerrado y acorde a los gustos musicales que apenas descubrimos en la conversaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Para sentir la libertad de expresarme, la llamar&eacute; Isabela, y proteger su nombre real. As&iacute; que por fin decid&iacute; con ella buscar un sitio para compartir en un ambiente plenamente musical, alzar un poco la voz; pero entrando en confianza con preguntas b&aacute;sicas de nuestras vidas, pasatiempos, deportes, lecturas y relaciones. Fue en esto &uacute;ltimo donde el tema se profundiz&oacute; y por intuici&oacute;n o simple interpretaci&oacute;n de sus gestos, vi expresiones distintas en su cara. De vez en cuando me regalaba una sonrisa coqueta y respond&iacute;a con una de vuelta hasta que nos dieron las 12 y cerraron el sitio.<\/p>\n<p>Era una hora prudente para irnos cada uno a casa, pero la intriga se apoderaba de cada uno; as&iacute; que seguimos conversando, ya un poco m&aacute;s cerca, m&aacute;s animados por la cerveza artesanal y con preguntas m&aacute;s comprometedoras. Mis manos tocaban su hombro con mucha sutileza. Isabela me miraba sonriendo y apretaba suavemente mi brazo. En medio de todo, llegaba el silencio y las miradas eran tan profundas que un beso no era nada imprudente, sino m&aacute;s bien deseable. Y cuando digo deseable, no imaginan las ganas que se transmit&iacute;an en casa beso, el deseo expresado en las caricias y una calentura que nos hac&iacute;a olvidar que est&aacute;bamos en sitio p&uacute;blico.<\/p>\n<p>En un beso a su cuello, acariciaba uno de sus senos con una mano, con la otra apretaba su espalda y la respiraci&oacute;n de Isabela era m&aacute;s potente, m&aacute;s sentida. Mi verga se iba poniendo dura y no quise esperar para proponerle ir a un hotel cercano. As&iacute; que fuimos lo r&aacute;pido posible mientras me explicaba que era un poco raro follar con un extra&ntilde;o de Tinder. Y le explicaba que era m&aacute;s raro aguantar tremendas ganas.<\/p>\n<p>Cuando llegamos, quit&eacute; su ropa y al ver su panty estaba mojada. As&iacute; que me emocion&eacute; y abr&iacute; suavemente sus piernas, roc&eacute; su cl&iacute;toris con mi lengua para despertar el deseo de ser devorada. Disfrutaba su cara queriendo ser penetrada, as&iacute; que aumentaba m&aacute;s su calentura, chupando su co&ntilde;o, mostrando mis ganas en cada lamida y disfrutando su humedad. En medio del oral le regalaba una mordida en sus piernas y una apretada de cintura para seguir concentrado saboreando su co&ntilde;o. Era excitante ver c&oacute;mo su cuerpo se estremec&iacute;a. Mi verga se endurec&iacute;a viendo a Isabela pidiendo que la penetrara y escuchando sus gemidos de placer.<\/p>\n<p>As&iacute; que decid&iacute; hacerlo de la forma m&aacute;s tortuosa. Le regalaba un baile rozando mi verga por su vagina antes de entrar. Lam&iacute;a sus senos, los mord&iacute;a y apretaba su cuello mientras sus piernas inquietas intentaban atraparte para ser penetrada. Mis ganas eran demasiadas, pero verla dese&aacute;ndome adentro me prend&iacute;a tanto que quer&iacute;a sentir sus latidos, sus movimientos y gestos.<\/p>\n<p>Por fin met&iacute; mi verga en su co&ntilde;o y el placer fue mutuo. Los gritos de Isabela pidiendo que le d&eacute; m&aacute;s me emocionan. Su cara mientras mis manos apretaban su cuello y la abofeteaban aumentaba mi calentura. Quer&iacute;a follarla y hacerla mi puta. Ella no quer&iacute;a menos. Marcaba sus dedos en mi pecho y sub&iacute;a la mirada al techo.<\/p>\n<p>Con suavidad la acomod&eacute; en cuatro en el borde de la cama, me levant&eacute; en el piso inclinando mis piernas y le dije que sea mi perra, mientras mis manos azotaban sus nalgas. Se lo met&iacute; suave y al son de la m&uacute;sica; pero incrementaba el ritmo hasta darle duro y tomarla por su cabello con una mano y aru&ntilde;ando su espalda con otra. En medio de los gritos y el placer, Isabela se retorci&oacute; y se vino. Con mi boca lam&iacute; su vagina mojada y totalmente excitado met&iacute; mi verga nuevamente.<\/p>\n<p>Deseaba correrme y quer&iacute;a explotar, as&iacute; que cogimos como bestias. Con las ganas de dos personas que se acabaron de conocer; pero totalmente conectadas, me corr&iacute; y vi su sonrisa p&iacute;cara al verme acabando. Cansados y tumbados en la cama respiramos hasta tener aliento para hablar y en el tema de los anhelos, fetiches y fantas&iacute;as, le hice una propuesta que tom&oacute; a broma, hasta ver la seriedad con que la hac&iacute;a y finalmente acept&oacute;: la pr&oacute;xima vez ser&iacute;a en un club swinger.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Mudarme a este nuevo sitio signific&oacute; una experiencia de vida impactante. 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