{"id":42677,"date":"2023-07-24T03:22:59","date_gmt":"2023-07-24T03:22:59","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-24T03:22:59","modified_gmt":"2023-07-24T03:22:59","slug":"una-madre-corrompida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/una-madre-corrompida\/","title":{"rendered":"Una madre corrompida"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42677\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">5<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Juan. Tengo 48 a&ntilde;os. Actualmente, desempe&ntilde;o las funciones de profesor de matem&aacute;ticas y jefe de estudios en un colegio muy importante y reconocido de la ciudad de Buenos Aires. Siendo jefe de estudios entrevist&oacute; semanalmente a gran cantidad de padres de ni&ntilde;os y adolescentes que tienen diversos problemas de conducta, de adaptaci&oacute;n o de aprendizaje. Con el fin de articular medios para poder ayudarlos y reinsertarlos en el estudio. Y as&iacute; derivarlos a talleres de refuerzo para las &aacute;reas donde se encuentren en problemas. Esto suele ser una buena alternativa ante estas situaciones. Tambi&eacute;n mi funci&oacute;n es disciplinaria, castigar a aquellos revoltosos que no cumplan las normas de convivencia dentro de la instituci&oacute;n. Debo confesar que en este aspecto suelo ser muy duro y estricto.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a un caso en particular en el que me voy a centrar para contarles esta historia. Este caso es el de la familia Vel&aacute;zquez. Estos padres eran habitu&eacute; en las entrevistas. Sol&iacute;amos hablar 5 o 6 veces por a&ntilde;o, conoci&eacute;ndonos a la perfecci&oacute;n. Mayormente, las entrevistas eran por el mal comportamiento de sus hijos, que con el paso del tiempo se iban agravando y pon&iacute;an en jaque el bienestar estudiantil. Hace un tiempo mi opini&oacute;n ante el comit&eacute; disciplinario fue de expulsar a estos problem&aacute;ticos estudiantes y as&iacute; poder cortar de ra&iacute;z las cuestiones generadas por estos.<\/p>\n<p>En las &uacute;ltimas entrevistas solicitadas por la instituci&oacute;n, la se&ntilde;ora Romina Vel&aacute;zquez asisti&oacute; extra&ntilde;amente sin su marido. En medio de una de estas entrevistas dio a entender que con su pareja estaba transitando un doloroso divorcio. Entre l&iacute;neas nos solicitaba un poco de paciencia y comprensi&oacute;n ante esta dif&iacute;cil situaci&oacute;n que le tocaba transitar. Cuesti&oacute;n que afectaba directamente a sus hijos en todos los &oacute;rdenes. Meses despu&eacute;s me vi obligado a volver a llamarla de urgencia por un hecho perpetrado por uno de sus hijos que involucraba la rotura de varios cristales del edificio. Estaba claro que esta situaci&oacute;n ameritaba una expulsi&oacute;n directa.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez asisti&oacute; puntualmente a la hora y d&iacute;a en la que fue citada. C&oacute;mo siempre muy bien arreglada para sus 35 a&ntilde;os. Oliendo a rosas y envuelta en su tapado negro que hac&iacute;a juego con su cartera y lentes. Entramos a mi peque&ntilde;a oficina donde tantas veces ya hab&iacute;amos tenido algunas charlas. Guard&oacute; sus lentes en su peque&ntilde;a cartera. Mientras la invitaba a tomar asiento y ponerse c&oacute;moda. Despoj&aacute;ndose de su tapado, tom&oacute; asiento frente a m&iacute;. La charla ser&iacute;a breve, pero deb&iacute; hacer una peque&ntilde;a introducci&oacute;n por una cuesti&oacute;n de formalismo.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez, &iquest;est&aacute; notificada de los hechos vand&aacute;licos que ha efectuado su hijo contra la propiedad escolar, verdad?<\/p>\n<p>&mdash; S&iacute;, se&ntilde;or lo s&eacute; y quiero comprometerme a pagar todos los da&ntilde;os que estos efectuaron.<\/p>\n<p>&mdash; Mi estimada, lamentablemente estamos muy cansados de estas actitudes y no creemos que esto pueda arreglarse con dinero.<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Qu&eacute; quiere decir? Pregunt&oacute; asombrada<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Vamos a tener que expulsar a sus hijos del establecimiento! Lamentablemente, ya hemos tolerado muchas situaciones cr&iacute;ticas. Espero que me entienda, pero hasta aqu&iacute; hemos llegado. A partir de ma&ntilde;ana, los mismos ya no estar&aacute;n en la n&oacute;mina como alumnos regulares.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No, por favor! &iexcl;No pueden hacerme esto! &iexcl;Le pido que tengan un poco de consideraci&oacute;n y algo de piedad!<\/p>\n<p>&mdash; Lo lamento, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez. Ya hemos tenido suficiente consideraci&oacute;n. Le agradezco su visita.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;No! &iexcl;No, por favor perder&aacute;n el a&ntilde;o escolar! A estas alturas no puedo conseguir otra vacante en otro establecimiento educativo.<\/p>\n<p>&mdash; Lo siento, no puedo hacer nada, ya es una decisi&oacute;n tomada.<\/p>\n<p>Mir&aacute;ndola fijamente, pude ver c&oacute;mo sus ojos se llenaban de l&aacute;grimas, hasta romper en un llanto desgarrador. Sentada en la silla intentaba contener sus l&aacute;grimas que brotaban a mares. Casi sin aliento y con la garganta cerrada me explico poco a poco su compleja situaci&oacute;n marital.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;or, enti&eacute;ndame, mi marido se fue con mi mejor amiga. Me dej&oacute; sola con los ni&ntilde;os. No me pasa dinero. Tuve que volver a trabajar. Estoy peleando completamente sola. Gracias a unos ahorros y a mi madre estoy pudiendo sacar esto adelante, pero le pido por favor que consideren mi situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez, yo la entiendo a nivel personal, pero realmente no puedo hacer nada. Disc&uacute;lpeme.<\/p>\n<p>Sentada en el centro de la oficina, lloraba con ambas manos sobre su rostro. Inmediatamente, le ofrec&iacute; un vaso de agua para que su angustia no sea tan dolorosa. Pero el llanto era constante, su maquillaje empezaba correrse y su rostro se volv&iacute;a de color rojo intenso. La angustia y la pena invad&iacute;an su ser. Par&aacute;ndome junto a ella, intent&eacute; consolarla. Posando una mano en su hombro, le dije algunas palabras de aliento.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Ya est&aacute;, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez, tranquil&iacute;cese por favor!<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Tiene que haber algo que pueda hacer, profesor! Respondi&oacute;. Sentada, sola, sobre la fr&iacute;a silla. Sus manos cubr&iacute;an por completo su rostro mientras su respiraci&oacute;n se entrecortaba. Aprovechando su distracci&oacute;n, baje el cierre de mi pantal&oacute;n y saque mi pene, el cual estaba a mitad de una erecci&oacute;n. Recomponi&eacute;ndose de su ataque de llanto, quit&oacute; las manos de su rostro y observ&oacute; mi pene a cent&iacute;metros de su faz, asombr&aacute;ndose.<\/p>\n<p>&mdash; Se&ntilde;or, &iquest;Qu&eacute; est&aacute; haciendo?, &iquest;Por qui&eacute;n me tom&oacute;?<\/p>\n<p>&mdash;&iexcl;Le estoy dando una soluci&oacute;n r&aacute;pida, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez!, si no le gusta puede retirarse. All&iacute; est&aacute; la puerta. Gracias por venir y buena suerte. Dije Mientras se&ntilde;alaba la puerta.<\/p>\n<p>Guard&eacute; mi miembro y me volv&iacute; a sentar en mi silla. Ante la atenta mirada de esta. Boquiabierta y sec&aacute;ndose las l&aacute;grimas dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &iquest;Usted piensa que soy una zorra? &iquest;Una de esas que se regalan en cualquier sitio? Cuestionaba con una gran indignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&mdash; Yo no opino nada, se&ntilde;ora. Puede retirarse, Ma&ntilde;ana sus hijos tienen prohibida la entrada.<\/p>\n<p>Un silencio de misa recorri&oacute; la oficina. El aire estaba enrarecido de dudas en medio de una guerra de miradas. Luego de unos instantes de silenciosa negociaci&oacute;n dijo:<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Est&aacute; bien, se la voy a chupar, pero yo no soy una de esas madres putas! &iquest;Me entendi&oacute;? &iquest;Me garantiza que mis hijos terminar&aacute;n el a&ntilde;o lectivo en esta instituci&oacute;n? Pregunt&oacute; mientras suspiraba de mala gana.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Depende de lo que usted haga con esa boquita, querida m&iacute;a!<\/p>\n<p>&mdash; Usted es una basura, &iquest;Lo sabe? Es un mal nacido, un ser despreciable. Tomando valor se puso en pie. Con su jean ajustado y su camisa blanca hizo el peque&ntilde;o recorrido hasta posarse en frente de m&iacute;. Para luego arrodillarse delante de mi silla. R&aacute;pidamente, saqu&eacute; mi pene, el cual estaba completamente erecto. Y con un gesto indiqu&eacute; que comenzar&aacute; su acto oral.<\/p>\n<p>&mdash; No puedo creer que se la tenga que mamar al maestro de mi hijo. &iexcl;Ni siquiera mi marido me hac&iacute;a hacer esto! Confesaba. La zorra de la se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez comenz&oacute; a lamerme el pene de una manera fabulosa. Refregaba su lengua una y otra vez por toda la longitud de mi verga sin ning&uacute;n tipo de verg&uuml;enza.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;oh, s&iacute;! &iexcl;Se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez! &iexcl;S&iacute;! &iexcl;Todo para usted, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez! Llegu&eacute; a decir.<\/p>\n<p>Introdujo por etapas todo mi pene en su boca hasta llegar lentamente a su garganta y darle arcadas. Mamaba mi verga como pocas a un nivel extremadamente profesional. Era una puta callejera de venida en una honrada y respetuosa madre de familia. Tom&aacute;ndola de la nuca, me hund&iacute;a a mi antojo en lo hondo de su boca. Haci&eacute;ndole brotar l&aacute;grimas de sus ojos para r&aacute;pidamente correrme en lo profundo de su garganta. Una erupci&oacute;n seminal ba&ntilde;&oacute; lo profundo de su tr&aacute;quea dej&aacute;ndome seco.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Sois un hijo de puta, nadie me hace esto! Girando la cabeza hacia un costado, escup&iacute;a el semen que hab&iacute;a eyaculado en su boca. Mientras con su mano intentaba limpiar el excedente de semen de la comisura de sus labios.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Qu&eacute; buena chupada de verga, se&ntilde;ora! Tiene que empezar a cobrar, le aseguro que se hace millonaria.<\/p>\n<p>&mdash; Vete a la mierda. Respondi&oacute; enojada<\/p>\n<p>&mdash; Si&eacute;ntese un rato arriba de esta, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez. Es hora de que tengamos un v&iacute;nculo m&aacute;s profundo.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente, se quit&oacute; su jean dejando ver una peque&ntilde;a ropa interior de encaje blanco que me volvi&oacute; loco. Aprovech&aacute;ndome de la situaci&oacute;n, empec&eacute; a manosear su vulva bajo su diminuta braga. Sorpresivamente, ten&iacute;a la concha bien peluda, algo que me calentaba de sobremanera. Mis dedos hicieron que quede mojada a tope r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>&mdash; S&uacute;bete. Orden&eacute;.<\/p>\n<p>Apoyando sus rodillas en los pocos cent&iacute;metros sobrantes del ancho de mi silla, se posicion&oacute; sobre mi pene. Bajando lentamente su vientre, comenc&eacute; a penetrarla hasta casi perder de vista mi verga en esa hermosa y caliente vagina peluda. Mi lengua se entreten&iacute;a con sus puntiagudos senos de madre divorciada que refregaba sobre mi rostro. Tom&aacute;ndola de la cintura, acompa&ntilde;aba sus movimientos ascendentes y descendentes en repetidas ocasiones. Pod&iacute;a sentir mi pene completamente dentro de su ser. Rebotaba como una pelota de b&aacute;squet una y otra vez. Su vagina mojaba levemente mi miembro dando la lubricaci&oacute;n justa para este acto. R&aacute;pidamente, se olvid&oacute; de su exesposo y comenz&oacute; a jadear mientras mi lengua iniciaba un segundo tiempo sobre sus oscuros pezones. Mis manos la tomaron de las nalgas para marcarle el ritmo adecuado de sus movimientos. Su vagina era por dem&aacute;s estrecha y se me ajustaba perfectamente. Sus muslos parec&iacute;an tener una gran resistencia, pod&iacute;a estar toda la tarde subiendo y bajando sobre m&iacute;.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Vamos, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez! &iexcl;G&aacute;neselo! &iexcl;Trabaje por sus hijos! &iexcl;Mueva el culo!<\/p>\n<p>Mis dedos como garras salvajes se clavaban en su trasero haci&eacute;ndola brincar sobre m&iacute;. Esta mujer necesitaba un buen service y era yo quien le media el aceite con mi vara. Mi boca realizaba un fest&iacute;n con sus carnosos senos, mientras mi lengua degustaba cada cent&iacute;metro de sus mamas. Sus nalgas temblaban como gelatina. Mi pene estaba duro como una piedra mientras su concha lo envolv&iacute;a con una temperatura descomunalmente alta.<\/p>\n<p>&mdash; &iexcl;Sus hijos nunca se enterar&aacute;n de que su madre se regalaba conmigo, se&ntilde;ora Vel&aacute;zquez! Dije con voz entrecortada.<\/p>\n<p>Desde mi posici&oacute;n pod&iacute;a ver como la ranura fogosa de esta madre se deformaba cuando mi verga hac&iacute;a tope. Su ropa desparramada en el piso de mi oficina era testigo de nuestros m&aacute;s bajos instintos. Pude sentir como esta lleg&oacute; a tener un orgasmo, ya que el exceso de flujo proveniente de su intimidad empap&oacute; mis huevos y la frecuencia de su respiraci&oacute;n se multiplic&oacute; varias veces. Instantes despu&eacute;s, sus vertiginosos movimientos hicieron que me corra de forma desmedida dentro de ella. Recuerdo haber llegado claramente, pero segu&iacute; copul&aacute;ndola unos minutos m&aacute;s con el pene completamente erecto para volver a terminar dentro por segunda vez consecutiva.<\/p>\n<p>Sus hijos siguen en la instituci&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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