{"id":42680,"date":"2023-07-24T22:00:00","date_gmt":"2023-07-24T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-07-24T22:00:00","modified_gmt":"2023-07-24T22:00:00","slug":"los-deseos-de-mi-ama","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-deseos-de-mi-ama\/","title":{"rendered":"Los deseos de mi ama"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42680\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ocurri&oacute; un viernes de primavera. Puede que de mayo. Quiz&aacute;s fuera Junio, pero recuerdo bien que t&uacute; todav&iacute;a estabas en Galicia y yo segu&iacute;a en Madrid. Por la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de saludarnos por Skype, me preguntaste qu&eacute; tal ten&iacute;a el d&iacute;a, aunque conoc&iacute;as mi agenda perfectamente, pues tienes control total de todas mis cuentas y movimientos), insinuaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute; aburrida se presenta hoy tu ma&ntilde;ana, no cari&ntilde;o?&rdquo;.<\/p>\n<p>Yo te contest&eacute; que siempre que estuviera hablando contigo la ma&ntilde;ana ser&iacute;a cualquier cosa menos aburrida, y entonces me sorprendiste con un mensaje muy concreto:<\/p>\n<p>&ldquo;Te quiero en 45 minutos en la casa de Boadilla. Sin preguntas, zorra. A las 8:56 en punto quiero que me llames por Skype desde la cocina de casa. Recuerda que estar&eacute; pendiente de tus movimientos con las c&aacute;maras que tengo instaladas. Vas justa de tiempo, guapita&hellip; corre&rdquo;.<\/p>\n<p>Y colgaste. Vi que cerraste la sesi&oacute;n, porque de pronto el punto verde que declara que est&aacute;s online se volvi&oacute; gris, as&iacute; que supe que de forma voluntaria (y para perderme a&uacute;n m&aacute;s) hab&iacute;as decidido desconectarte. No ten&iacute;a tiempo que perder, eran las siete menos cuarto de la ma&ntilde;ana y no quer&iacute;a arriesgarme a verme envuelto en un atasco que me hiciera llegar tarde, as&iacute; que le mand&eacute; un whatsapp a mi jefe y a mi equipo diciendo que me encontraba mal y que estar&iacute;a desconectado y baj&eacute; a la calle a por mi coche para dirigirme a tu casa de Boadilla.<\/p>\n<p>Durante el trayecto no paraba de comprobar si me hab&iacute;a saltado alguna notificaci&oacute;n tuya al Skype. Tambi&eacute;n estuve pendiente del tel&eacute;fono por si me llamabas. Adoras ponerme m&aacute;s puta todav&iacute;a cuando voy hacia Boadilla, pero sin embargo, aquellos 40 minutos de coche fueron extra&ntilde;amente solitarios.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a tu casa, aparqu&eacute; y antes de entrar, mir&eacute; el reloj. Eran las 8.47, as&iacute; que hab&iacute;a llegado con tiempo suficiente. Abr&iacute; la puerta, desconect&eacute; la alarma y desde la cocina abr&iacute; Skype, pero segu&iacute;as offline.<\/p>\n<p>Estaba nervioso y me di un paseo r&aacute;pido por la casa. Era consciente de que me estabas observando desde la aplicaci&oacute;n con la que controlas las m&aacute;s de 10 c&aacute;maras que tienes distribuidas por todas las habitaciones, as&iacute; que me acerqu&eacute; un poco a una de ellas y te lanc&eacute; un beso. Pero no hubo contestaci&oacute;n en Whatsapp, ni en Skype&hellip; ni de ning&uacute;n modo, as&iacute; que entend&iacute; que ten&iacute;as clara tu hoja de ruta y que -como siempre haces- no pensabas salt&aacute;rtelo por nada.<\/p>\n<p>A la hora indicada cog&iacute; el tel&eacute;fono, abr&iacute; Skype y te hice una videollamada y te vi sentada en el sal&oacute;n de tu casa, con las piernas en el sof&aacute; y esos ojos verdes que me vuelven loco mirando fijamente a la c&aacute;mara. Ten&iacute;as la boca abierta y no me dijiste nada. Tan solo escuchaba tu respiraci&oacute;n entrecortada, mientras la c&aacute;mara se mov&iacute;a r&iacute;tmicamente. No entend&iacute;a nada, pero enseguida empezaste a jugar conmigo, porque te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s r&aacute;pido. No pares ahora&hellip; aghhh&rdquo;<\/p>\n<p>Inmediatamente sent&iacute; ese calor que te sube como si estuvieras enfermo desde lo m&aacute;s profundo de tu est&oacute;mago hacia tu cabeza. Eran celos. Era humillaci&oacute;n. Me has humillado con otros muchas veces, pero esa ma&ntilde;ana no lo esperaba y mi mente me est&aacute; jugando una mala pasada. Por un lado, estoy como sin aire y enfadado&hellip; pero no puedo controlar una potente erecci&oacute;n que asoma en mi entrepierna.<\/p>\n<p>Te das cuenta de mi sorpresa y con la voz rasgada, me dices:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; pasa puta? &iquest;No te alegras de verme? Est&aacute;s muy callada&rdquo;<\/p>\n<p>Contesto que s&iacute;, que estoy feliz de verte&hellip; pero que no esperaba que estuvieras con nadie un viernes a las 9 de la ma&ntilde;ana. Te re&iacute;ste y seguiste gimiendo mientras la c&aacute;mara de tu tel&eacute;fono apuntaba a tus labios y a tus ojos. No pod&iacute;a ver un plano m&aacute;s amplio, pero mi imaginaci&oacute;n hizo el resto mientras te escuchaba decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Vamos puta. M&aacute;s r&aacute;pido&hellip; no pares. Quiero correrme en tu cara&rdquo;.<\/p>\n<p>Deb&iacute; poner cara de circunstancias. S&eacute; que eso te excita a&uacute;n m&aacute;s, y en menos de diez segundos sent&iacute; que te estabas corriendo mientras, entre gemidos, no parabas de gritar unos cortos pero muy evidentes:<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;ii&rdquo;<\/p>\n<p>A la vez que gem&iacute;as, tus labios se separaban y tus ojos se volv&iacute;an casi en blanco. Durante el tiempo que dur&oacute; tu orgasmo pude darme cuenta como la c&aacute;mara de tu tel&eacute;fono no era capaz de enfocar correctamente, fruto de los movimientos de tu mano y de todo tu cuerpo, y empec&eacute; a ver el techo, la puerta de la cocina, la librer&iacute;a que est&aacute; detr&aacute;s del sof&aacute; de tu casa y otros elementos decorativos que me ayudaron a darme cuenta de que t&uacute; orgasmo hab&iacute;a sido efectivamente muy intenso.<\/p>\n<p>Estaba excitado y humillado a la vez, y mientras recuperabas algo de pausa, pensaba en las ganas que ten&iacute;a de estar a tus pies. Por fin enfocaste la c&aacute;mara de tu tel&eacute;fono a tus ojos y me preguntaste si hab&iacute;a disfrutado de tu orgasmo. Contest&eacute; que s&iacute;. Que hab&iacute;a disfrutado mucho y -tratando de provocarte- te ped&iacute; que le dieras las gracias al sumiso que ten&iacute;as entre tus piernas por haberte proporcionado tanto placer. Te ped&iacute; que le dieras la enhorabuena.<\/p>\n<p>Entonces cambi&oacute; tu mirada, y fui consciente de que hab&iacute;as estado jugando conmigo cuando dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Est&aacute;s muy equivocado, puta. Aqu&iacute; entre mis piernas no hay nadie. Estoy jugando con el vibrador que me regalaste, pero ya que est&aacute;s tan interesado en darle la enhorabuena a alguien, voy a darle la clave del Lush al primero que encuentre en el chat de mazmorra y durante el resto de la ma&ntilde;ana ser&aacute; otro qui&eacute;n elija el tipo de vibraci&oacute;n que me lleve a un orgasmo tras otro&rdquo;.<\/p>\n<p>Se me qued&oacute; cara de tonto. Otra vez los celos y mi chuler&iacute;a me hab&iacute;an jugado una mala pasada, y no pude decir otra cosa que un p&iacute;rrico &ldquo;Como desees, Ama&rdquo;, que todav&iacute;a te molest&oacute; m&aacute;s. Mirando el reloj, con aire despreocupado me preguntaste qu&eacute; hora marcaba mi reloj. Contest&eacute; que eran casi las 9.30 y entonces, dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien puta, entonces tenemos que darnos prisa. Quiero que vayas al sal&oacute;n y te desnudes completamente. Quiero que te quedes a cuatro patas con la frente apoyada en el suelo y tu culo bien arriba. Desde el momento en el que est&eacute;s en esa posici&oacute;n pon tu tel&eacute;fono en silencio y no quiero escucharte ni una sola palabra salir de tu sucia boca. S&eacute; una buena zorra y hazme sentir orgullosa de ti, &iquest;vale bonita?&rdquo;.<\/p>\n<p>Contest&eacute; autom&aacute;ticamente un &ldquo;S&iacute;, Ama. As&iacute; lo har&eacute;&rdquo; y me dirig&iacute; al sal&oacute;n. Nervioso me desnud&eacute; para comprobar c&oacute;mo de mi rid&iacute;cula polla no dejaba de emanar mi l&iacute;quido preseminal y supe que si estuvieras aqu&iacute; conmigo agarrar&iacute;as mi pollita por el pellejo para re&iacute;rte de mi tama&ntilde;o y de lo zorra que soy, siempre empapada. Pero no estabas, y yo acababa de ver que estabas en tu casa de Galicia&hellip; lo que me dejaba desconcertado por completo. Pero no pens&eacute; en nada. Simplemente obedec&iacute; tus &oacute;rdenes y despu&eacute;s de desnudarme y doblar la ropa, puse el tel&eacute;fono en silencio y me coloqu&eacute; en la posici&oacute;n que deseabas.<\/p>\n<p>Y luego, el silencio.<\/p>\n<p>Sab&iacute;a que estabas observ&aacute;ndolo todo por las c&aacute;maras de la casa, y ten&iacute;a muy presente lo que acababas de decirme de que le dar&iacute;as el c&oacute;digo de control del Lush a cualquier sumiso que encontraras en el chat, pero no entend&iacute;a para qu&eacute; me hab&iacute;as hecho ir a Boadilla, salvo darme cuenta de lo rid&iacute;culo que era por haber ca&iacute;do en una trampa tan sencilla. Yo, el que presume de ser tu sumiso perfecto. Y todo por las ansias de estar contigo y por los celos.<\/p>\n<p>Estaba d&aacute;ndole vueltas al momento que acab&aacute;bamos de vivir y a lo mal que lo hab&iacute;a hecho cuando sent&iacute; ruido en la puerta. Mi primera reacci&oacute;n fue esconderme, pero entonces entend&iacute; por qu&eacute; me preguntaste por la hora y al ver que eran casi las 9.30, me ordenaste que me desnudara y colocara en dicha posici&oacute;n. Hab&iacute;as hecho ir a alguien a casa. Efectivamente escuch&eacute; el ruido de la puerta cerrarse a mi espalda y como unos pasos resonaban en el suelo de parqu&eacute; hasta quedarse detr&aacute;s de m&iacute;. No sab&iacute;a si era hombre o mujer, pero por el ruido de sus pasos al acercarse a m&iacute;, parec&iacute;a evidente que no iba en tacones.<\/p>\n<p>Me colocaron dos auriculares inal&aacute;mbricos y seguidamente una m&aacute;scara en la cabeza. No ten&iacute;a agujero para los ojos, as&iacute; que de golpe todo se convirti&oacute; en oscuridad. Apretaron fuerte las cuerdas que ten&iacute;a en la parte de atr&aacute;s de la m&aacute;scara y con la mano volvieron a colocar mi cabeza en el suelo. Entonces escuch&eacute; que en los auriculares que acababan de ponerme sonaba un timbre de llamada, e inmediatamente tu voz:<\/p>\n<p>&ldquo;Hola princesa. Espero que est&eacute;s bien. Veo en la c&aacute;mara que mi amiguito te ha puesto la m&aacute;scara que no tiene agujeros en los ojos, tal y como le hab&iacute;a ordenado. Es un sumiso tan servicial, cari&ntilde;o&hellip; estoy seguro de que le va a encantar obedecer mis &oacute;rdenes hoy por la ma&ntilde;ana. Bueno, otras veces lo he usado y me lo he follado, as&iacute; que s&eacute; de sobra que es obediente y que har&aacute; punto por punto todo lo que le ordene. Hoy podr&aacute;s disfrutar de su polla como lo hice yo, zorra&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;Mira cari&ntilde;o. Quiero que est&eacute;s tranquilo, porque aunque est&eacute; lejos hoy te vas a entregar a mi amigo como si lo hicieras a m&iacute;. Todo lo que &eacute;l haga ser&aacute; porque yo se lo voy a ordenar a &eacute;l. Y t&uacute; obedecer&aacute;s como si fuera yo qui&eacute;n est&aacute; us&aacute;ndote. Adem&aacute;s no tienes que preocuparte por la comunicaci&oacute;n. Convertir&eacute; esta llamada en una llamada a tres y podr&aacute;s escuchar mis &oacute;rdenes, sus comentarios y de paso los dos escucharemos tus gemidos y tus ruegos. &iquest;Lo tienes claro, mi amor?&rdquo;<\/p>\n<p>Contest&eacute; que s&iacute;, pero estaba nervioso. Sent&iacute;a mi coraz&oacute;n latir a mil por hora, y ten&iacute;a esa sensaci&oacute;n de miedo y de ansiedad. Apenas pasaron unos segundos, cuando escuch&eacute; que me dec&iacute;as:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro. Deseo humillarte de esta forma, pero si no te sientes preparado ahora o en cualquier momento, sabes que puedes y debes pararlo. Pero si me das tu consentimiento y est&aacute;s dispuesto a seguir, quiero que me hagas sentir orgullosa de la puta que tengo, &iquest;est&aacute; claro?&rdquo;<\/p>\n<p>Sent&iacute; una potente erecci&oacute;n y mis ganas de complacerte se multiplicaron por mil. Cogiendo aire y con la voz quebrada, respond&iacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Haz conmigo lo que quieras, Ama. Te pertenezco&rdquo;<\/p>\n<p>Y t&uacute;, con alegr&iacute;a en tu voz, contestaste:<\/p>\n<p>&ldquo;Esa es mi chica. Vamos a disfrutar mucho los dos&hellip; bueno no&hellip; los tres o los cuatro&rdquo;<\/p>\n<p>No entend&iacute;a nada. &iquest;Cuatro? Me hab&iacute;as dicho que deb&iacute;a entregarme a un hombre en tu casa, pero no entend&iacute;a a qu&eacute; te refer&iacute;as con esa nueva persona que de pronto aparec&iacute;a en escena, pero no quise preguntar. Agach&eacute; la cabeza y trat&eacute; de gestionar lo mejor posible el calor que sub&iacute;a desde lo m&aacute;s profundo de mi ser. Me hab&iacute;as hecho interactuar con otros hombres muchas veces, pero siempre estabas conmigo. Hoy ser&iacute;a diferente, y me preocupaba no estar a la altura.<\/p>\n<p>Mientras gestionaba mis nervios y mi excitaci&oacute;n, escuch&eacute; un pitido en los auriculares y despu&eacute;s, escuch&eacute; tu bonita voz, que comenzaba a sentir rasgada a causa de tu excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, te presento a mi amigo Fer. No puedes verlo, pero pronto tendr&eacute;is una relaci&oacute;n m&aacute;s &iacute;ntima. Fer, esta que tienes aqu&iacute; delante a cuatro patas y con la cabeza en el suelo es mi puta. Te he hablado de ella bastante durante las &uacute;ltimas semanas. Espero que sepas ce&ntilde;irte a mis &oacute;rdenes, y nada m&aacute;s que a ellas. No me gustan las sorpresas, ni las improvisaciones. Conf&iacute;o en ti por la amistad que nos une, y por todas las veces que te he tenido a mis pies en el pasado. Si te portas bien podr&aacute;s volver a follarme pronto. Te lo promet&iacute; y yo siempre cumplo mis promesas. Pero si te pasas de listo avisar&eacute; a una persona que est&aacute; atenta de mi llamada y que tiene llaves de mi casa. No te gustar&aacute; que lo haga, as&iacute; que comp&oacute;rtate, &iquest;vale guapito?<\/p>\n<p>Fer contest&oacute; con un escueto &ldquo;S&iacute;, Se&ntilde;ora. Har&eacute; todo lo que usted desee y nada m&aacute;s de lo que usted desee&rdquo; y se hizo el silencio. Un silencio que se rompi&oacute; con tu bonita voz d&aacute;ndole a tu amigo nuevas instrucciones:<\/p>\n<p>&ldquo;Fer, imagino que recordar&aacute;s d&oacute;nde est&aacute; el armario oculto, en mi habitaci&oacute;n. Sube y coje los juguetes que te coment&eacute; ayer. Como tendremos la llamada a tres activa durante todo el tiempo, puedes preguntarme lo que quieras si tienes dudas, pero no quiero que te saltes lo que hemos hablado bajo ning&uacute;n concepto&rdquo;<\/p>\n<p>E inmediatamente despu&eacute;s, te dirigiste a m&iacute;, con una voz m&aacute;s calmada, y dici&eacute;ndome:<\/p>\n<p>&ldquo;Cari&ntilde;o, mientras tu nuevo amiguito sube a la habitaci&oacute;n a por unas cosas, voy a entrar en Mazmorra para buscar a alg&uacute;n sumiso que dirija mi placer a distancia y maneje el Lush que tanto te gusta manejar a ti. &iquest;Te parece bien, zorra? &iquest;Te gusta que otro me de placer mientras t&uacute; te lo pasas bien con mi amigo sumiso?&rdquo;<\/p>\n<p>Con una potente erecci&oacute;n que no pude controlar, y con cierta zozobra te contest&eacute; que me parec&iacute;a genial que otro te hiciera disfrutar mientras yo obedec&iacute;a a tu amigo, y as&iacute; disfrutabas f&iacute;sicamente mientras lo hac&iacute;as visualmente. Te re&iacute;ste y, con esa voz alegre que ya no recordaba, me dijiste un &ldquo;Te quiero&rdquo; que me alegr&oacute; la vida. Al rato escuch&eacute; un silencio mientras te escuchaba teclear y despu&eacute;s de un rato te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Qu&eacute; bien, cari&ntilde;o. He encontrado a un chico que adem&aacute;s es de Pontevedra y al que ya he dado acceso al Lush! Mmm&hellip; tengo tantas ganas de correrme mil veces mientras disfruto de c&oacute;mo te entregas a otro hombre para m&iacute;. Estoy feliz!&rdquo;<\/p>\n<p>Sonre&iacute; mientras te imaginaba en el sof&aacute; de tu casa de Pontevedra con fuego en tus preciosos ojos verdes, conocedora del disfrute asegurado que ten&iacute;as por delante las pr&oacute;ximas dos o tres horas. De pronto, un fustazo me hizo retorcerme de dolor. No lo esperaba y me quem&oacute;. Despu&eacute;s otro, y entonces te escuch&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Pedro, cari&ntilde;o&hellip; dale las gracias a Fer por tratarte como una puta y por azotarte como si fuera yo la que lo estuviera haciendo. Quiero escuchar alto y claro tu agradecimiento despu&eacute;s de cada fustazo&rdquo;.<\/p>\n<p>&ldquo;Fer, &iquest;te importa azotar a mi puta cincuenta veces? Tengo ganas de ver c&oacute;mo se retuerce y me entrega su dolor&rdquo;.<\/p>\n<p>Fer contest&oacute; un &ldquo;como desees, Se&ntilde;ora&rdquo; y comenz&oacute; a azotarme con bastante fuerza y con un ritmo que apenas me dejaba darle las gracias entre fustazo y fustazo, sin embargo me esforc&eacute; porque escucharas claramente mi &ldquo;Gracias, Fer&rdquo; despu&eacute;s de cada impacto, aunque alguno estuvo a punto de hacerme caer.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a mi piel abrirse y mi culo arder de dolor, pero todo se esfum&oacute; cuando escuche en los auriculares tus gemidos aumentando de nivel, y como segundos despu&eacute;s te dejaste ir fruto de lo que claramente era tu primer orgasmo de la ma&ntilde;ana. Te conozco bien, y distingo las fases de tu placer tan solo escuch&aacute;ndote&hellip; y del mismo modo que sab&iacute;a que te hab&iacute;as corrido, estaba seguro que querr&iacute;as correrte otras tres o cuatro veces m&aacute;s de forma consecutiva. De hecho, te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Mmmm&hellip; qu&eacute; placer, cari&ntilde;o. Este sumiso que he encontrado en Mazmorra sabe usar el Lush mejor que t&uacute;, zorra. M&aacute;s vale que mejores si no quieres que te quite el puesto. Voy a pedirle que me lleve hasta otro&hellip; pero estaba pensando que me ayudar&iacute;a ver c&oacute;mo le comes la polla a Fer mientras tanto. &iquest;Te parece bien, cari&ntilde;o? &iquest;Vas a comerle la polla a Fer como si fuera yo misma la que lo estuviera haci&eacute;ndolo?&rdquo;<\/p>\n<p>Mientras escuchaba c&oacute;mo Fer se quitaba la ropa, contest&eacute; que le har&iacute;a a Fer una mamada antol&oacute;gica para que estuvieras orgullosa de tu zorra. Me coloqu&eacute; de rodillas y estir&eacute; mis manos, buscando su polla. Como segu&iacute;a con la m&aacute;scara puesta y mis ojos tapados, no sab&iacute;a exactamente d&oacute;nde estaba, pero pronto me encontr&eacute; con algo en mis manos. Escuch&eacute; c&oacute;mo te re&iacute;as y me dec&iacute;as:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Es grande, verdad cari&ntilde;o? A m&iacute; me cost&oacute; un poquito met&eacute;rmela entera en la boca, pero con lo zorra que eres, seguro que t&uacute; puedes hacerlo. &iquest;Lo har&aacute;s para m&iacute;, preciosa?<\/p>\n<p>Contest&eacute; que s&iacute;, que lo har&iacute;a encantado, y que le har&iacute;a disfrutar para ti. Entonces, me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;C&oacute;mo se piden las cosas, mi amor?<\/p>\n<p>Y yo, furioso por dentro y excitado, contest&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Por favor Fer. D&eacute;jame comerte la polla. Lo estoy deseando&hellip; te lo ruego&hellip; te lo suplico. Perm&iacute;teme darte placer y demostrarte lo puta que soy&rdquo;<\/p>\n<p>Escuch&eacute; un gemido al otro lado del tel&eacute;fono e inmediatamente te escuch&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Fer&hellip; &iquest;te importa pegar un poco a mi zorra? Te aseguro que lo est&aacute; deseando. Pedro, de rodillas y las manos a la espalda&rdquo;<\/p>\n<p>Obedec&iacute; inmediatamente y esper&eacute; el primer tortazo. Pero no fue eso lo que me golpe&oacute; la cara. Primero una vez. Despu&eacute;s otra&hellip; y otra. Escuch&eacute; tu risa mezclada con tu placer y entonces supe que Fer me estaba golpeando la cara con su polla. En vez de retirarme, abr&iacute; la boca y en cada pollazo que me daba en la cara intentaba lamerle. Eso te excit&oacute;, porque te escuch&eacute; c&oacute;mo dec&iacute;as:<\/p>\n<p>&ldquo;Pero qu&eacute; puta eres, cari&ntilde;o&hellip;. &iquest;quieres polla, verdad? Tendr&aacute;s polla, no te preocupes. Fer, coloca a mi zorra en la posici&oacute;n que quedamos ayer y f&oacute;llate su boca. Vamos&hellip; Estoy muy cachonda y quiero volver a correrme. Este chico de Mazmorra me est&aacute; llevando al l&iacute;mite&hellip; aghhh&rdquo;<\/p>\n<p>Sent&iacute; que Fer me colocaba una brida en mis mu&ntilde;ecas, y agarr&aacute;ndome por los codos me levant&oacute; con cierta violencia. Me coloc&oacute; encima del sof&aacute;. Boca arriba y con el cuello colgando en el aire. El peso de mi cuerpo aplastaba mis manos inmovilizadas en la espalda, y sin poder apenas moverme, sent&iacute; c&oacute;mo Fer empujaba su polla contra m&iacute;. Cog&iacute; aire, abr&iacute; la boca y ni siquiera pude comerle la polla como me hubiera gustado&hellip; porque comenc&eacute; a sentir que era &eacute;l qui&eacute;n me la follaba. Al principio poco a poco, mientras sent&iacute;a que la comisura de mis labios iba a romperse en dos, por lo gruesa que la ten&iacute;a. Luchaba por respirar mientras &eacute;l empujaba su polla hasta el fondo de mi garganta, provoc&aacute;ndome arcadas.<\/p>\n<p>Cada vez que llegaba al final y me provocaba una arcada, echaba para atr&aacute;s y comenzaba otra vez. Me la estaba follando muy lentamente, y escuchaba sus gemidos de placer en los auriculares que llevaba debajo de la m&aacute;scara. Sus gemidos se entremezclaban con los tuyos, y entonces, te escuch&eacute; decir:<\/p>\n<p>&ldquo;Mmmm&hellip; c&oacute;mo me gustas, Pedro. Fer, yo creo que mi puta tiene ganas de un poco m&aacute;s de violencia. F&oacute;llatelo aunque vomite, y no pares hasta que te corras en su garganta. Es una orden. Vamos&hellip; &iexcl;Ahora!&rdquo;<\/p>\n<p>Fer apenas contest&oacute; un &ldquo;como desees&rdquo; y me foll&oacute; la boca violentamente. Sus embestidas eran r&aacute;pidas y profundas, y yo sent&iacute;a que los mocos sal&iacute;an de mi nariz, los ojos me lloraban y las babas que sal&iacute;an de mi boca mezcladas con su preseminal y me empapaban la m&aacute;scara por dentro hasta los ojos. Me sent&iacute;a sucio, pero estaba excitado entreg&aacute;ndome a otro hombre para ti. El ritmo de tu amiguito no paraba de aumentar, y yo estaba haciendo verdaderos esfuerzos por no vomitar, porque sab&iacute;a que le hab&iacute;as dado una orden y, aunque lo hiciera&hellip; no dejar&iacute;as a Fer que parara hasta que se corriera en mi boca.<\/p>\n<p>Varias arcadas despu&eacute;s, sent&iacute; que Fer empujaba su polla contra mi garganta y dejaba caer parte de su peso sobre mi cuello. Estaba corri&eacute;ndose. Escuch&eacute; perfectamente sus gemidos mientras sent&iacute;a su leche caliente en mi boca, bajando por mi garganta. Tambi&eacute;n pude escuchar tu orgasmo. Largo e intenso, y con esos grititos que me encantan:<\/p>\n<p>&ldquo;S&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;ii. Ahhh&hellip; me corrooo&rdquo;<\/p>\n<p>Unos segundos despu&eacute;s, Fer fue liberando su presi&oacute;n sobre m&iacute; y entonces sac&oacute; su polla de mi garganta. Ten&iacute;a la boca llena de leche y a&uacute;n as&iacute; le di las gracias. Entonces, sin esperarlo comenz&oacute; a pegarme. Al principio flojo, en la cara&hellip; y a trav&eacute;s de la m&aacute;scara no dol&iacute;a demasiado&hellip; pero poco a poco fue incrementando la fuerza. Entonces me di cuenta de que no le hab&iacute;a dado las gracias por correrse en mi boca como t&uacute; me hab&iacute;as ense&ntilde;ado , y le dije:<\/p>\n<p>&ldquo;Gracias por correrte dentro de m&iacute;. Soy la puta de Laila. Gracias por hacerme sentir que le pertenezco en cuerpo y alma&rdquo;<\/p>\n<p>Entonces te escuch&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Muy bien cari&ntilde;o. Estoy muy orgullosa de ti. Para tu tranquilidad, quiero que sepas que pegarte no ha sido una iniciativa de Fer. Le hab&iacute;a ordenado que si tardabas en agradecerle su orgasmo o no lo hac&iacute;as con la f&oacute;rmula acordada, te pegara sin decir nada&hellip; y me alegro que te hayas dado cuenta t&uacute; solito, porque no ten&iacute;a permitido dejar de pegarte hasta que se lo agradecieras correctamente&rdquo;.<\/p>\n<p>Estaba recuperando el resuello y sent&iacute; que los tres nos hab&iacute;amos dado un descanso. Escuchaba tus gemidos y los de Fer, y entonces me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Me encantar&iacute;a que estuvieras aqu&iacute;, mi amor. Estoy empapada de estos dos orgasmos tan intensos, y odio tener que limpiarme yo. Cari&ntilde;o&hellip; estoy muy cachonda&hellip; Voy a escribirle al chico de Mazmorra y le voy a decir que se pase por aqu&iacute; a limpiar mi corrida. Adem&aacute;s tengo muchas ganas de follar&hellip; y t&uacute; no quieres que me quede as&iacute;, &iquest;verdad bonita?&rdquo;<\/p>\n<p>Apretando los dientes y sintiendo un torrente de calor subir desde mi est&oacute;mago hasta la cabeza, te dije que me parec&iacute;a perfecto&hellip; que merec&iacute;as que una lengua limpiara tus orgasmos, y que lo m&aacute;s importante era tu placer. Pero una sombra cruz&oacute; mi alma, y pens&eacute; que quiz&aacute;s ya ten&iacute;as a esa persona localizada con anterioridad, o que incluso pod&iacute;a haber sido algunos de los sumisos que hab&iacute;as usado en tu pasado&hellip; y sent&iacute; que perd&iacute;a fuerzas.<\/p>\n<p>No s&eacute; si fue por el tono de mi voz o por mi expresi&oacute;n corporal, pero enseguida me dijiste:<\/p>\n<p>&ldquo;Te prometo que ha sido casualidad que este t&iacute;o viviera aqu&iacute;. Pero sabes que no tengo que darte explicaciones, as&iacute; que no te dir&eacute; nada m&aacute;s. Solo te dir&eacute; una cosa. Pienso foll&aacute;rmelo y correrme con &eacute;l todas las veces que pueda, mientras tu le pones el culo a Fer para que te folle mientras follo yo. Y no podr&aacute;s verme. Tan solo vas a escuchar mis gemidos de placer. Eres una puta. Una zorra&hellip; pero eres m&iacute;a, y aqu&iacute; las cosas se hacen como yo quiero. No vayas a olvidarlo, guapito&rdquo;<\/p>\n<p>No dije nada. Agach&eacute; la cabeza y escuch&eacute; a Fer que me dec&iacute;a:<\/p>\n<p>&ldquo;Lev&aacute;ntate y ponte de pie. Tu Ama me ha ordenado que te vista de mujer&rdquo;<\/p>\n<p>Sin decir una palabra, hice lo que me orden&oacute; tu amigo. Cuando estuve de pie, sent&iacute; como cortaba la brida que un&iacute;a mis mu&ntilde;ecas. Mov&iacute; las manos para desentumecerlas y me di cuenta que estabas en silencio. Era evidente que te hab&iacute;an molestado mis dudas y que de alg&uacute;n modo me lo har&iacute;as pagar con tu silencio. De hecho, se hab&iacute;a producido un inc&oacute;modo silencio entre los tres, que solo estaba siendo interrumpido cuando Fer me dec&iacute;a que levantara una pierna para ponerme el tanga, las medias, o que subiera los brazos arriba para seguir visti&eacute;ndome. Despu&eacute;s de un buen rato me dijo que en el suelo, pegado a mis pies hab&iacute;a unos zapatos de tac&oacute;n. Con cuidado me sub&iacute; en ellos y entonces te escuch&eacute;:<\/p>\n<p>&ldquo;Est&aacute;s preciosa, zorra. &iquest;A ti qu&eacute; te parece, Fer? &iquest;Te gusta mi zorrita?&rdquo;<\/p>\n<p>Fer contest&oacute; inmediatamente:<\/p>\n<p>&ldquo;Est&aacute; muy guapa, Se&ntilde;ora. Adem&aacute;s es una puta obediente y entregada. Tienes mucha suerte&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;La verdad es que tengo a la mejor zorra que he tenido jam&aacute;s, pero tengo que trabajar algunas cositas con ella&hellip; &iquest;verdad, puta?&rdquo;<\/p>\n<p>Agachando la cabeza, susurr&eacute; un casi imperceptible &ldquo;S&iacute;, Ama&rdquo;, pero no obtuve respuesta de tu parte, sino el sonido de tus teclas mientras segu&iacute;as chateando con el responsable de tu placer y al mando del Lush, y con qui&eacute;n -imaginaba- estar&iacute;as concretando los detalles del encuentro, para asegurar que fuese &eacute;l quien limpiase cada uno de tus orgasmos, y tambi&eacute;n para foll&aacute;rselo mientras Fer hac&iacute;a lo mismo conmigo.<\/p>\n<p>Continuar&aacute;&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 12<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Ocurri&oacute; un viernes de primavera. Puede que de mayo. Quiz&aacute;s fuera Junio, pero recuerdo bien que t&uacute; todav&iacute;a estabas en Galicia y yo segu&iacute;a en Madrid. Por la ma&ntilde;ana, despu&eacute;s de saludarnos por Skype, me preguntaste qu&eacute; tal ten&iacute;a el d&iacute;a, aunque conoc&iacute;as mi agenda perfectamente, pues tienes control total de todas mis cuentas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21737,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42680","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21737"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42680"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42680\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42680"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}