{"id":42789,"date":"2023-08-04T22:00:00","date_gmt":"2023-08-04T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-08-04T22:00:00","modified_gmt":"2023-08-04T22:00:00","slug":"conociendo-a-mi-alumna-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/conociendo-a-mi-alumna-1\/","title":{"rendered":"Conociendo a mi alumna (1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42789\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola comunidad de CuentoRelatos. Les traigo esta breve narraci&oacute;n, la cual est&aacute; dividida en cinco partes. &iexcl;Que las disfruten!<\/p>\n<p>Era verdad: despu&eacute;s de once a&ntilde;os de dar clase a chicos en la universidad, todo se vuelve rutinario. Las mismas preguntas, el mismo guion. Los acostumbrados ojos de asombro cuando se les da una estrategia audaz en un juicio, y su desilusi&oacute;n cuando algunos no consiguen la calificaci&oacute;n que aspiraban.<\/p>\n<p>Eso era lo que iba pensando mientras sub&iacute;a las escaleras hacia el sal&oacute;n de debates que ese semestre me hab&iacute;an asignado. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo faltar&aacute; para jubilarme? Volv&iacute; a especular con una media sonrisa: aun muchos a&ntilde;os. Acababa de cumplir cuarenta y ocho, y alcanzar una pensi&oacute;n ni siquiera se vislumbraba en mi horizonte lejano.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; antes de entrar al sal&oacute;n. No es que me sintiera viejo, pero la existencia ya me estaba adeudando algunas ilusiones. &iquest;Mujeres? Algunas, ni pocas ni en demas&iacute;a. Seguramente la falta de galanura la supl&iacute; siempre con exceso de labia. Pero no, ah&iacute; no estaba el problema. Quiz&aacute; lo que me hac&iacute;a falta eran retos. Profesionales, empresariales, amorosos o creativos, lo que fuera. Algo que al fin me hiciera sentir vivo.<\/p>\n<p>En fin, cruc&eacute; la puerta. Ah&iacute; estaban mis futuros abogados, poniendo sus miradas expectantes sobre m&iacute;, al tiempo que invariablemente empezaban a medirme. Era inevitable, aunque eso tambi&eacute;n me divert&iacute;a. Los primeros d&iacute;as los hac&iacute;a padecer dici&eacute;ndoles que el semestre ser&iacute;a de pesadilla, y ya despu&eacute;s les iba soltando las riendas para que se fueran relajando.<\/p>\n<p>Salud&eacute; a la concurrencia mientras ve&iacute;a como todos tomaban asiento. Les habl&eacute; del curso, de las complejidades del Derecho Corporativo y de lo que esperaba de ellos. Cuando llevaba un rato de haber empezado, alguien toc&oacute; a la puerta. Con desgano le ped&iacute; a un alumno que abriera y una chica a qui&eacute;n no le di importancia entr&oacute; disculp&aacute;ndose. Ni la volte&eacute; a ver, molesto porque me interrumpiera en una de las partes m&aacute;s complejas de mi exposici&oacute;n.<\/p>\n<p>Al terminar la clase, fue precisamente ella la que me abord&oacute;:<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as, Dr. Le&oacute;n. Le debo una disculpa: la matr&iacute;cula estaba equivocada y me hab&iacute;an enviado a otra aula.<\/p>\n<p>Yo estaba arreglando mi portafolios y no hab&iacute;a reparado en ella, pero esa excusa me pareci&oacute; muy pueril.<\/p>\n<p>-Mire se&ntilde;orita&#8230; -Le dije cuando al fin volte&eacute; a verla, pero no fui capaz de continuar la frase. Me sorprendi&oacute; lo bonita que era.<\/p>\n<p>-Daniela Riuz. -Respondi&oacute; ella con una sonrisa que desde luego ten&iacute;a estudiada.<\/p>\n<p>Consegu&iacute; reponerme de esa primera impresi&oacute;n y le dije lo primero que se me vino a la cabeza:<\/p>\n<p>-Escuche se&ntilde;orita Riuz. No tengo tiempo para escuchar excusas, solo le pido m&aacute;s puntualidad. Es la formaci&oacute;n de todo abogado. &iquest;Usted cree que la van a esperar en una audiencia?<\/p>\n<p>-Lo siento doctor. No volver&aacute; a ocurrir. -Contest&oacute;, y verla bajar la guardia no ayud&oacute; a que la viera menos agraciada.<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, por hoy pasa. Nos vemos ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; estar&eacute; en primera fila. -Asegur&oacute;, mientras me obsequiaba otra ef&iacute;mera sonrisa y se daba la vuelta para salir.<\/p>\n<p>No quise voltear; me sent&iacute; inc&oacute;modo. Estaba seguro de que ella se hab&iacute;a percatado de mi lapsus, e &iacute;ntimamente le hab&iacute;a causado gracia. &quot;Otro idiota al que mi belleza deja turulato&quot; ha de haber pensado. Y est&aacute; bien, lo admito: por un momento me dej&eacute; llevar. Pero estaba claro que no iba a pasar de nuevo.<\/p>\n<p>Me equivoqu&eacute;. Al llegar al aula al d&iacute;a siguiente, Danna estaba sentada efectivamente hasta adelante. Esa no era en absoluto una mala se&ntilde;al, revelaba que se trataba de una chica atenta que deseaba aprender. El problema ahora era su atuendo, que no solo era sexy sino sugestivo. Llevaba puesta una minifalda obscura por encima de medias de color piel, y una blusa ejecutiva de tono beige -elegante, para ser honesto- muy ce&ntilde;ida al cuerpo. La tela tenuemente brillosa, apenas transparente, dejaba ver un par de pechos grandes, sim&eacute;tricos, imposibles en una muchacha cuya cintura se adivinaba estrecha. Me pareci&oacute; evidente que se hab&iacute;a vestido as&iacute; para alguien. Quiz&aacute; para un novio con qui&eacute;n reci&eacute;n hubiera discutido, a quien quisiera mostrarle el monumento de mujer que pod&iacute;a perder. O tal vez para un pretendiente que necesitara un empuj&oacute;n&#8230;<\/p>\n<p>-Doctor &iquest;va a empezar la clase? -me pregunto en ese momento un chico llamado Esteban, en lo que algunos estudiantes re&iacute;an por lo bajo.<\/p>\n<p>-Si, desde luego.- Le respond&iacute;, mientras una sensaci&oacute;n de rid&iacute;culo me envolv&iacute;a.<\/p>\n<p>Camin&eacute; por entre los escritorios y empec&eacute; mi c&aacute;tedra. No voltear a verla, esa ser&iacute;a mi estrategia. Darle la clase a todos los dem&aacute;s y fingir que esa alumna no se encontraba. Ah&iacute; estaba la f&oacute;rmula para contrarrestar el influjo que Daniela empezaba a tener en m&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces en qu&eacute; sentido deber&iacute;a estar planteada la demanda? Escuch&eacute; de pronto una voz que requer&iacute;a mi respuesta. Y claro, era ella. Por un instante no contempl&eacute; ese detalle, pero si, tambi&eacute;n era estudiante y ten&iacute;a derecho a participar.<\/p>\n<p>&iexcl;Carajo! Pens&eacute;, y me volv&iacute; hacia su lugar, resignado. Comenc&eacute; a explicarle, pero conforme hablaba yo, ella parec&iacute;a no prestar atenci&oacute;n a lo que dec&iacute;a. Sus ojos iban hacia los m&iacute;os, sugerentes y desafiantes, al tiempo que su boca parec&iacute;a brillar un poco m&aacute;s. No quise interpretar esa mirada, no pod&iacute;a ni siquiera intentarlo, pero cuando me percat&eacute;, me di cuenta de que me hab&iacute;a provocado una gran erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Si fue claro? -le pregunt&eacute; al concluir mi explicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ella solo movi&oacute; la cabeza, y una p&iacute;cara pero sencilla sonrisa se mostr&oacute; en su cara. Supuse, vencido, que ella hab&iacute;a notado en mis pantalones lo que me hab&iacute;a estimulado sin siquiera tocarme.<\/p>\n<p>Era oficial: el semestre iba a ser muy largo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hola comunidad de CuentoRelatos. Les traigo esta breve narraci&oacute;n, la cual est&aacute; dividida en cinco partes. &iexcl;Que las disfruten! Era verdad: despu&eacute;s de once a&ntilde;os de dar clase a chicos en la universidad, todo se vuelve rutinario. Las mismas preguntas, el mismo guion. 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