{"id":42890,"date":"2023-08-17T22:00:00","date_gmt":"2023-08-17T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-08-17T22:00:00","modified_gmt":"2023-08-17T22:00:00","slug":"te-entregaste-gozaste-y-seguiste-asi-te-fue","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/te-entregaste-gozaste-y-seguiste-asi-te-fue\/","title":{"rendered":"Te entregaste, gozaste y seguiste. As\u00ed te fue"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"42890\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Despu&eacute;s de cenar, Leonor y yo est&aacute;bamos viendo un programa de entretenimientos cuando me cont&oacute; la noticia bomba del d&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Joaqu&iacute;n me olvid&eacute; de comentarte que Olga y Dardo se separan&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Verdad que es algo inesperado y debe tener como causa algo grave para que no haya vuelta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Grave y terminante, ella comprob&oacute; que hace tiempo le ven&iacute;a metiendo los cuernos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; l&aacute;stima, ahora son dos los dolidos y furiosos; evidentemente &eacute;l no supo, no pudo o no quiso decidirse en el momento oportuno&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me parece perfecto que lo haya echado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Coincido, puede ocurrir un deslumbramiento, puede sobrevenir una calentura incontrolable, puede acabarse el amor, pero en esos casos lo conveniente es parar y confesar&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te parece f&aacute;cil?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro que no, pero resulta el mal menor, hay tristeza pero sin heridas, dolor pero sin traici&oacute;n, pena pero sin agresi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo veo complicado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es todo un desaf&iacute;o, y para que funcione uno debe estar dispuesto a confesar y el otro a aceptar lo que le digan, de lo contrario el conflicto est&aacute; asegurado&rdquo;.<\/p>\n<p>El octavo aniversario de casamiento nos encuentra afianzados en una uni&oacute;n por la que pocos apostaban, pues ella, hija &uacute;nica de un matrimonio con posici&oacute;n econ&oacute;mico social alta contrastaba notablemente con la m&iacute;a que se ubica en una clase media-media.<\/p>\n<p>Y la diferencia se acentuaba cuando la comparaci&oacute;n se hac&iacute;a en la vestimenta; ella luc&iacute;a prendas de alta calidad y actualidad, mientras yo optaba por algo cl&aacute;sico, resistente al deterioro y a los dictados de la moda. Y ese enfoque se repet&iacute;a en casi todos los aspectos de la vida<\/p>\n<p>Si bien al comienzo de la relaci&oacute;n la oposici&oacute;n de los padres fue tajante poco a poco empez&oacute; a disminuir cuando percibieron que el amor era rec&iacute;proco; aunque creo que lo definitorio vino por dos lados. Uno fue cuando amablemente declin&eacute; la oportunidad de trabajar en la empresa familiar con el nada despreciable beneficio de una remuneraci&oacute;n sensiblemente mayor a la de mi trabajo actual. Y el otro aspecto fue que al proponerle casamiento le suger&iacute; incluir la cl&aacute;usula de separaci&oacute;n de bienes.<\/p>\n<p>Cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s de la boda fallecieron mis suegros y Leonor hered&oacute; esa empresa que funcionaba sola aceitadamente.<\/p>\n<p>Dos cosas fueron claves para la arm&oacute;nica convivencia, el amor entre ambos y la mutua compresi&oacute;n de que las diferencias no representaban incompatibilidad. Mientras mis ingresos proven&iacute;an del empleo que ten&iacute;a en el sector finanzas de una empresa, mi esposa no necesitaba trabajar pues todos los meses se le acreditaba en una caja de ahorro la cantidad dispuesta por su pap&aacute; y que representaba cuatro sueldos m&iacute;os. L&oacute;gicamente optamos por vivir en la casa amplia y c&oacute;moda que le hab&iacute;an regalado sus padres en la cual entraban tres departamentos como el m&iacute;o.<\/p>\n<p>De todos modos, en el tema convivencia fue definitoria la ense&ntilde;anza de mam&aacute;. Ella era de car&aacute;cter m&aacute;s fuerte que mi padre y la que llevaba la voz cantante en el hogar. Consciente de su puntillo de bruja nos alert&oacute; para que nuestras mujeres no hicieran lo mismo que ella con pap&aacute;.<\/p>\n<p>La relaci&oacute;n entre ambos, sin duda amorosa, ten&iacute;a sus expresiones simult&aacute;neamente serias y graciosas, ella proclamaba &ldquo;Te tengo cagando porque te amo&rdquo; y se sentaba en sus faldas para besarlo con pasi&oacute;n; y &eacute;l, despu&eacute;s de saborear sus labios respond&iacute;a &ldquo;Ahora si descubro que ando al trote pero no por amor, a tu vida le quedar&aacute;n cinco minutos, que es el tiempo estimado hasta que el coraz&oacute;n se detiene cuando la persona deja de respirar&rdquo;.<\/p>\n<p>La ense&ntilde;anza fue, &ldquo;El matrimonio es un largo viaje, en cuyo recorrido, hay que acomodar peri&oacute;dicamente las cargas, pues si un costado adquiere peso abrumador a costa de la debilidad del otro, el camino se vuelve impracticable. L&oacute;gicamente cada pareja tiene sus tiempos pero lo que no se corrige en el momento oportuno se torna incorregible&rdquo;.<\/p>\n<p>Y as&iacute; se dio el primer acomodamiento. Cuando acordamos los espacios en el guardarropas del dormitorio le dije que un tercio del espacio me era suficiente y as&iacute; permanecimos un tiempo. Mientras mi vestuario se manten&iacute;a sin cambios el de ella empez&oacute; a crecer y expandirse a costa m&iacute;a, hasta que viendo incontenible el avance me pareci&oacute; conveniente acomodar las cargas; tom&eacute; toda su ropa ubicada en mi sector, la llev&eacute; a la parrilla y, luego de rociarla con querosene, le prend&iacute; fuego. Como era previsible el esc&aacute;ndalo fue may&uacute;sculo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Qu&eacute; hiciste inconsciente!&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Rechac&eacute; una invasi&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me lo podr&iacute;as haber dicho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es verdad, y lo mismo vos, si me hubieras pedido ese espacio te lo habr&iacute;a entregado agreg&aacute;ndole un beso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Eso no lo voy a permitir en mi casa&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ten&eacute;s toda la raz&oacute;n del mundo&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras ella entraba al ba&ntilde;o yo fui a la habitaci&oacute;n donde guard&aacute;bamos cosas de poco uso, tom&eacute; las dos valijas en las que entraba todo mi vestuario y las llen&eacute;. Cuando sali&oacute; despu&eacute;s de un buen rato, seguramente chateando, me encontr&oacute; listo para partir.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me voy, tratando de remediar mi error. Pens&eacute; que este era nuestro hogar cuando en realidad es tu casa, otro d&iacute;a coordino para sacar los libros&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ten&eacute; cuidado, al volver pod&eacute;s encontrar el lugar ocupado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El lugar es tuyo y pod&eacute;s cederlo a quien quieras&rdquo;.<\/p>\n<p>Acostumbrada a hacer su voluntad, debe haber cre&iacute;do que lo m&iacute;o era un simple arrebato machista, hasta que tres d&iacute;as despu&eacute;s la llam&oacute; mi hermano para acordar el momento para retirar el resto de mis cosas. Ah&iacute; me llamo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola Joaqu&iacute;n, por favor regres&aacute; a nuestro hogar, te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Encantado, porque seguro que a tu casa no voy&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto que no&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bien, dentro de doce d&iacute;as, si nadie ocup&oacute; mi lugar, estoy all&aacute;, porque tambi&eacute;n te amo&rdquo;.<\/p>\n<p>El d&iacute;a anunciado, al t&eacute;rmino del horario laboral llegu&eacute; con mis valijas. Apenas cruc&eacute; la puerta, la abrac&eacute;, bes&eacute;, baj&eacute; a comerle la conchita y, cuando su jugo flu&iacute;a hacia mi boca, la hice ponerse en cuatro, con el vestido en la espalda, la bombacha corrida y se la mand&eacute; de un solo envi&oacute;n hasta el fondo; cinco o seis movimientos fueron suficientes para el com&uacute;n y explosivo orgasmo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; fue eso?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dej&eacute; salir el indio que llevo adentro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Realmente me siento plena cuando el amor cubre como una capa todo lo que hacemos con el cuerpo, pero de vez en cuando, soltalo al indio&rdquo;.<\/p>\n<p>A partir de ese evento, con muy suaves balanceos de las cargas seguimos una hermosa y pasional convivencia.<\/p>\n<p>Juan lleg&oacute; como superior inmediato m&iacute;o unos seis meses atr&aacute;s, hombre de estatura promedio, buenmozo, soltero y extrovertido, un poco menor que yo que, a mis casi cuarenta, era el m&aacute;s joven de la oficina. &Eacute;l fue de la sana iniciativa de reunirnos con esposas, novias o parejas por lo menos una vez al mes, para ahondar la mera relaci&oacute;n laboral y favorecer el esp&iacute;ritu de cuerpo del grupo.<\/p>\n<p>Los lugares de reuni&oacute;n se eleg&iacute;an en funci&oacute;n de ganas, sea en casas de familia, restaurantes, discotecas y alg&uacute;n otro. Tiempo atr&aacute;s fue cena en casa, seis matrimonios y el jefe solter&oacute;n; mi mujer les hizo conocer las dependencias hogare&ntilde;as y, cuando est&aacute;bamos en el dormitorio me pareci&oacute; ver que Juan, se&ntilde;alando la cama, le pas&oacute; las manos por las nalgas a Leonor. La alarma salt&oacute; con tono agudo pero nada hice, pues una visi&oacute;n fugaz, que no se repiti&oacute;, era causa insuficiente para acomodar las cargas. De todos modos cuando se fueron los invitados habl&eacute; con ella.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te he visto muy cercana a mi jefe, te sugiero tener cuidado pues en cuesti&oacute;n de faldas es un experto conquistador, y no ser&iacute;a raro que intente algo con vos, pero no es lo &uacute;nico, ha demostrado ser un malparido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No estar&aacute;s exagerando alg&uacute;n rumor?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lamentablemente es verdad; &eacute;l y la se&ntilde;ora de Oscar son amantes, y la relaci&oacute;n es conocida por todos en la oficina pues Juan se ha encargado de difundir el asunto como si fuera un logro extraordinario para a&ntilde;adir a su historial. No le importa ninguno de los miembros del matrimonio, dando a pensar que lo &uacute;nico valioso a sus ojos es el propio placer y una cierta satisfacci&oacute;n en el ego rebajando al subordinado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y el enga&ntilde;ado qu&eacute; hace?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sufrir en silencio. Cumple dos penas siendo inocente; no tiene la culpa de tener una mujer algo ligera que no supo negarse a los avances del gal&aacute;n; tampoco es culpable de que su sueldo sea el &uacute;nico ingreso de la familia que tiene dos adolescentes empezando la secundaria&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Juan no parece ser as&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sin duda, sabe presentarse bien, pero un tipo que denota placer provocando dolor en alguien sin culpa no puede ser buena persona. Es como si odiara a uno que es bueno, por el solo hecho de ser bueno&rdquo;.<\/p>\n<p>Evidentemente mi sugerencia de precauci&oacute;n cay&oacute; en saco roto; en las reuniones siguientes la cercan&iacute;a aument&oacute; y, cuando tom&eacute; conciencia, ya era tarde para darle una soluci&oacute;n capaz de borrar heridas tan profundas que, para cicatrizar tardan much&iacute;simo, tiempo que dif&iacute;cilmente alguien aguanta.<\/p>\n<p>Ahora los que cuchicheaban lo hac&iacute;an mir&aacute;ndome, y el viajero frecuente era yo; evidentemente no hab&iacute;a posibilidad de marcha atr&aacute;s as&iacute; que solo quedaba pensar c&oacute;mo terminar y esperar el momento oportuno, aunque significara un tremendo esfuerzo de paciencia para soportar la humillaci&oacute;n y las burlas encubiertas. El lado bueno era que ese dolor me afirmaba m&aacute;s en la determinaci&oacute;n de hacerles pagar cara su insolente maldad.<\/p>\n<p>No eran muchas mis ganas de asistir a la reuni&oacute;n que Juan propuso hacer, en su amplia y c&oacute;moda quinta, el domingo desde media ma&ntilde;ana hasta el atardecer. Era una oportunidad perfecta para presenciar el flirteo de mi mujer con el due&ntilde;o de casa y las burlas soterradas de dos compa&ntilde;eros que todo le festejaban. Acept&eacute; pensando que quiz&aacute; se daba la oportunidad que estaba esperando, y esa posibilidad me proporcion&oacute; la paciencia suficiente.<\/p>\n<p>Promediando la tarde veo a mi jefe retirarse con el tel&eacute;fono al o&iacute;do para regresar casi en seguida.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Necesitar&iacute;a que ma&ntilde;ana vieras las ventas de la sucursal Filadelfia, tendr&aacute;s tiempo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dame un rato que me organice, acuerde con mi hermano algunas cosas pendientes y te aviso&rdquo;.<\/p>\n<p>Unos minutos despu&eacute;s de cavilar sobre varias conveniencias acept&eacute; el encargo que me llevar&iacute;a todo el d&iacute;a regresando al siguiente, lo cual dio pie a una sugerencia del due&ntilde;o de casa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiz&aacute; te convendr&iacute;a salir ahora al anochecer as&iacute; pod&eacute;s empezar temprano y a media tarde iniciar el regreso, por supuesto si te queda c&oacute;modo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, creo que es buena idea; querida, tendr&iacute;amos que irnos antes&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ay qu&eacute; l&aacute;stima, con lo que estamos disfrutando&rdquo;.<\/p>\n<p>La intervenci&oacute;n de Juan solucion&oacute; el inconveniente.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si no te parece mal, vos te adelant&aacute;s para preparar tus cosas y yo m&aacute;s tarde la acerco a Leonor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perfecto, le pedir&eacute; a mi hermano que vaya adelantando algo. Me permit&iacute;s usar tu tel&eacute;fono que me estoy quedando sin bater&iacute;a?&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sin problemas, usalo todo lo que necesites&rdquo;.<\/p>\n<p>Caminando hacia la mesa donde estaban las bebidas observ&eacute; la sonrisa socarrona de dos compa&ntilde;eros mientras se hablaban al o&iacute;do. Decidido a sacarme la curiosidad de ese secreteo tom&eacute; el celular y me sent&eacute; cerca simulando escribir mientras mi atenci&oacute;n estaba en sus palabras.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pobre, se la devolver&aacute;n ma&ntilde;ana con tanta leche adentro que si llora, en lugar de l&aacute;grimas, saldr&aacute; semen&rdquo;.<\/p>\n<p>A lo que el otro se sum&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ac&aacute; hay dos posibilidades, o es tan imb&eacute;cil que no se da cuenta o le gusta; en ambos casos tiene perfectamente merecidos los adornos en la frente&rdquo;.<\/p>\n<p>Satisfecha la curiosidad me dediqu&eacute; hablar con mi hermano.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Necesito que sigas estas instrucciones minuciosamente, 1) Te ven&iacute;s en taxi hasta una cuadra antes de la casa de Juan y me esper&aacute;s en la esquina; 2) Tra&eacute;s un bolso con mis dos camperas, la negra y la verde claro, el pasamonta&ntilde;a, y la cajita de poxipol; 3) Tu celular debe quedar en casa; 4) M&aacute;s tarde te avisar&eacute; la hora aproximada de encuentro, yo ir&eacute; en el auto&rdquo;.<\/p>\n<p>Enviado el mensaje segu&iacute; entretenido con el m&oacute;vil a falta de algo mejor, cuando escucho la voz de mi esposa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; raro encontrarte solo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Algo me perd&iacute; que no logro entender lo que est&aacute;s diciendo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sencillo, es extra&ntilde;o que Raquel, esa puta con cara de mosquita muerta, no est&eacute; revoloteando alrededor tuyo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; bueno que me hayas hecho caer en cuenta, en una de esas tengo suerte y puedo mojar el pan&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro que ya te estar&aacute;s revolcando con ella, porque a m&iacute; hace m&aacute;s de un mes que no me toc&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es que &uacute;ltimamente por vos siento asco&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nunca pens&eacute; escuchar eso de vos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; es, pero a veces la vida te da sorpresas, como esos dedos marcados en tu nalga&rdquo;.<\/p>\n<p>Mientras r&aacute;pidamente se cubr&iacute;a con el pareo contest&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Est&aacute;s viendo visiones&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro que vi mal querida&rdquo;<\/p>\n<p>Esa respuesta m&iacute;a fue seguida de dos ruidosas carcajadas de los que antes hab&iacute;an estado cuchicheando. No me iba a hacer el distra&iacute;do ante la burla, as&iacute; que me volv&iacute; hacia ellos.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; es muchachos, a veces uno se equivoca&rdquo;.<\/p>\n<p>Ah&iacute; me levant&eacute; yendo hacia donde estaba Raquel.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Amiga, sin compromiso de responder, quiero preguntarte por algo que acaba de reclamarme Leonor. Dice ella que debo estar revolc&aacute;ndome con vos, qu&eacute; pens&aacute;s, ser&eacute; capaz de revolcarme o de hacer el amor?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No voy a contestar&rdquo;.<\/p>\n<p>Entonces, tomando su mano derecha para besarla en el dorso, respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sos un hermosa y deseable dama&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y vos un educado y atrayente caballero&rdquo;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso le ped&iacute; a mi jefe que me prestara la llave de la puerta lateral, al lado de la entrada para veh&iacute;culos, ya que necesitaba ir hasta la esquina a comprar cigarrillos y prefer&iacute;a no tener que molestarlos al regreso. Sal&iacute;, compr&eacute;, y al volver trab&eacute; el pestillo de la cerradura de manera tal que, desde afuera, se pudiera abrir con solo empujar.<\/p>\n<p>El comienzo del conteo horario comenz&oacute; cuando el &uacute;ltimo matrimonio que quedaba anunci&oacute; que en media hora se iban. Pas&eacute; a mi hermano el horario de encuentro y quince minutos despu&eacute;s sal&iacute;a para reunirme con &eacute;l. Cuando subi&oacute; al auto tray&eacute;ndome lo pedido me coloqu&eacute; la campera negra y el pasamonta&ntilde;a a modo de gorro; dej&eacute; mi celular junto a un papel donde indicaba el mensaje a enviar en determinado horario y tomando el bolso, donde guard&eacute; la pistola que llevo en la guantera, baj&eacute;.<\/p>\n<p>Caminando hacia la casa que hab&iacute;a dejado minutos antes vi pasar al auto de los &uacute;ltimos en irse. Al llegar ingres&eacute; con solo empujar y, acomodando el pasamonta&ntilde;a para que lo &uacute;nico a la vista fueran los ojos, recorr&iacute; r&aacute;pidamente los pocos metros que me separaban del edificio. Movi&eacute;ndome silenciosamente ubiqu&eacute; a los amantes todav&iacute;a en la zona de la pileta, ambos desnudos en una reposera y totalmente concentrados en un sesenta y nueve digno de verse, pero no ten&iacute;a tiempo que perder.<\/p>\n<p>La casa no me era desconocida pues la egolatr&iacute;a del due&ntilde;o le llevaba a mostrar con orgullo sus pertenencias y comodidades, algo que repet&iacute;a ante una nueva adquisici&oacute;n o remodelaci&oacute;n de lo existente. As&iacute; fui directo al escritorio, saqu&eacute; el disco que almacenaba lo registrado por las c&aacute;maras y luego segu&iacute; hacia el tendedero donde cort&eacute; un pedazo de cuerda de unos tres metros volviendo hacia donde la parejita calmaba su calentura.<\/p>\n<p>Cuando ambos alcanzaron su placer, matizado con exclamaciones y gemidos, hicieron el natural par&eacute;ntesis de descanso hablando sobre cosas que, para m&iacute;, eran novedosas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que tu marido es m&aacute;s est&uacute;pido de lo que pensaba, o quiz&aacute; te quiera tanto que eso lo lleve a soportar cualquier cosa con tal de no perderte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No lo s&eacute;, a veces veo dolor en su mirada y me da l&aacute;stima, pero cuando te tengo cerca me olvido de todo lo que no sea disfrutar de buen sexo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; me gusta, porque vos sos mi puta, y solo m&iacute;a; yo no siento la m&aacute;s m&iacute;nima compasi&oacute;n por ese imb&eacute;cil, que se va sabiendo que apenas cruce el port&oacute;n vos vendr&aacute;s suplicando pija; y no estoy exagerando, apenas arranc&oacute; el auto te sacaste la biquini, viniste a mi lado para bajarme la bermuda y, empu&ntilde;ando el miembro lo ubicaste para tragarlo entero de una sentada&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos sos el culpable que me manten&eacute;s en permanente excitaci&oacute;n&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Puede ser, pero la puta que hace eso en presencia de otra pareja, con la cual no tenemos tanta confianza, sos vos; no te import&oacute; que el que reci&eacute;n se iba quede como el rey de los cornudos, el emperador de los astados, el mariscal de los boludos, pero eso importa poco, vamos para arriba que tengo que sacarme las ganas acumuladas&rdquo;.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente me ocult&eacute;, vi&eacute;ndolos subir las escaleras llevando como &uacute;nica vestimenta los respectivos celulares. Sus voces me guiaron hacia la habitaci&oacute;n donde estaban, ella en cuatro con las nalgas paradas y &eacute;l vertiendo un l&iacute;quido espeso en el ano, espect&aacute;culo que presenci&eacute; desde la puerta.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pon&eacute; bastante que la &uacute;ltima vez&hellip;&rdquo;<\/p>\n<p>La finalizaci&oacute;n de la frase qued&oacute; en suspenso al darse vuelta y ver un encapuchado con pistola en mano apunt&aacute;ndoles, lo que le hizo decir otra cosa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ay madre m&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>El laborioso lubricador estaba tan concentrado en su tarea que reaccion&oacute; reci&eacute;n cuando mi mujer sin dejar de mirarme se hizo a un costado tap&aacute;ndose la boca; hab&iacute;a que aprovechar la sorpresa.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;El que se mueve o habla recibe; vos, culito lubricado, con esta cinta un&iacute; los tobillos y las mu&ntilde;ecas del caballero. Seguro los voy a inmovilizar, ustedes eligen, disparos o cinta&rdquo;.<\/p>\n<p>P&aacute;lida y temblando hizo lo ordenado y despu&eacute;s at&oacute; sus propios tobillos; despu&eacute;s de unir las mu&ntilde;ecas femeninas me sent&eacute;, pues hab&iacute;a llegado el momento de hablar.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno, creo que ahora podr&eacute; resolver algunas inc&oacute;gnitas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Vos deb&eacute;s ser el marido cornudo de esta yegua, y creo que lo m&aacute;s conveniente para vos es desatarnos, pedir disculpas, y salir con la cola entre las piernas, pues tengo que darle duro a tu mujer antes que lleguen dos amigos, ellos tambi&eacute;n le tienen muchas ganas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que sos un tipo generoso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Nada de eso, les cuesta una caja de buen whisky, y quiero disfrutar antes, pues no deseo tener semen ajeno en la boca. Si te hac&eacute;s el rebelde, cuando me desate, contratar&eacute; cuatro sicarios que te busquen y, luego de torturarte una semana, acaben con tu m&iacute;sera vida&rdquo;.<\/p>\n<p>Evidentemente mis palabras no iban a ser escuchadas as&iacute; que callado tom&eacute; la cuerda armando el lazo del ahorcado; al terminar e ir acerc&aacute;ndome reaccion&oacute; el gal&aacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; est&aacute;s por hacer hijo de puta&rdquo;.<\/p>\n<p>Sin responder le puse la soga al cuello y empec&eacute; a ajustar hasta que la palidez de su cara me indic&oacute; haber llegado al l&iacute;mite y ah&iacute; afloj&eacute; un poco.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora tendr&aacute;s ganas de hablar?&rdquo;<\/p>\n<p>Tom&oacute; varias bocanadas de aire mientras afirmaba con la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Cu&aacute;ntos cornudos hay en la empresa?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En total cuatro&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y cu&aacute;ntos aceptan mansamente su condici&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ninguno, pero cuidan su trabajo, o no son capaces de hacer algo para frenar eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y vos pens&aacute;s que si te enfrentaran o presionaran a sus mujeres la cosa cambiar&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, pero estar&iacute;an mostrando su disconformidad y manifestando hombr&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;O sea que te gustar&iacute;a verlos quejarse o enojarse demostrando su impotencia para revertir el asunto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, quiz&aacute; sea eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&Uacute;ltima pregunta, cuanto tiempo llevan ustedes de relaci&oacute;n?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dos meses m&aacute;s o menos&rdquo;.<\/p>\n<p>Lo hice acostarse y a ella sentarse sobre la pelvis mir&aacute;ndolo, mientras yo me ubicaba a su espalda con la cuerda en una mano y la otra engarfiada en el pelo a la altura de la nuca. Hab&iacute;a llegado el momento de darle un corte definitivo a la cuesti&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Una l&aacute;stima tu amenaza de hace un rato porque, como te creo capaz de cumplirla, quedo sin opciones, pues entre mi vida y la tuya, sin duda prefiero la m&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te juro que todo era mentira&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ojal&aacute; fuera posible comprobarlo, pero hay demasiado en juego, y se cumple nuevamente el dicho &ldquo;El hombre es due&ntilde;o de su silencio y esclavo de sus palabras&rdquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iexcl;Por Dios, s&aacute;came esto del cuello, har&eacute; todo lo que digas!&rdquo;.<\/p>\n<p>Me par&eacute; sobre la cama a su lado colocando la planta del pie en el cuello y ajustando el lazo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mir&aacute; querida, c&oacute;mo empieza a palidecer, en seguida ir&aacute; poni&eacute;ndose azulado indicando que la sangre carece de ox&iacute;geno y, cuando las pupilas se agranden y no se contraigan ante la luz, significa que ya no har&aacute; m&aacute;s maldades&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No me hag&aacute;s mirar eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En alg&uacute;n momento lo vas a tener que mirar, y teniendo en cuenta que tu placer era el contacto &iacute;ntimo con &eacute;l, voy a colaborar para que siga&rdquo;<\/p>\n<p>Y haci&eacute;ndola acostar sobre el muerto un&iacute; ambos cuerpos con cinta en torso, muslos y tobillos. En ese momento, desde el aparato de mi esposa, hice una llamada perdida a mi tel&eacute;fono, que era la se&ntilde;al para mi hermano, quien deb&iacute;a en ese momento enviar un mensaje diciendo &ldquo;Querida ya tengo el pasaje, cuando llegue a destino te aviso&rdquo;. Luego sal&iacute; de la habitaci&oacute;n al son de los gritos de la infiel y cerr&eacute; la puerta yendo hacia la salida. Al port&oacute;n de ingreso vehicular lo dej&eacute; levemente entornado para que los invitados a disfrutar del cuerpo de mi esposa no tuvieran dificultad en entrar. Unas cuadras m&aacute;s adelante, viendo que no hab&iacute;a c&aacute;maras registrando me cambi&eacute; la campera y tom&eacute; un taxi hasta las cercan&iacute;as de mi casa, donde agarr&eacute; lo poco que necesitaba y sal&iacute; rumbo a la terminal para cumplir el encargo del finado.<\/p>\n<p>Parece que el espect&aacute;culo macabro fue encontrado por los dos previstos visitantes que, al no recibir respuesta al timbre o a las llamadas telef&oacute;nicas, decidieron entrar, alertando luego a la polic&iacute;a.<\/p>\n<p>Como marido despechado fui el principal sospechoso y, por supuesto, me com&iacute; veinte d&iacute;as preso hasta que no tuvieron m&aacute;s remedio que soltarme por falta de m&eacute;rito.<\/p>\n<p>Ayer lunes qued&eacute; libre y hoy martes mi regreso a la oficina lo hice con cierta inquietud; hab&iacute;a estado detenido veinte d&iacute;as sospechado de asesinato, y la infidelidad de mi mujer, antes solo conocida en mi &aacute;mbito laboral, hab&iacute;a sido difundida ampliamente por los medios de comunicaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La reuni&oacute;n con el nuevo jefe fue tranquila, reconoc&iacute; que mi detenci&oacute;n hab&iacute;a sido razonable pues era el directamente afectado por la conducta de mi esposa, adem&aacute;s ser el &uacute;nico beneficiario en caso de fallecimiento, algo nada despreciable pues su patrimonio superaba en mucho al m&iacute;o. Le cont&eacute; que Leonor estaba ahora en una cl&iacute;nica psiqui&aacute;trica y que, seg&uacute;n la evoluci&oacute;n de su salud, resolver&iacute;a sobre el futuro de la relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>La acogida de mis compa&ntilde;eros fue variada pero con un denominador com&uacute;n; en general pensaban que yo era el ejecutor del castigo a los amantes. Los amigos de Juan me saludaron desde lejos y fr&iacute;amente, mientras que el resto oscil&oacute;, entre los que me dieron la mano sonriendo, y otros manteniendo el abrazo. Caso aparte fue uno que hab&iacute;a compartido mi condici&oacute;n de cornudo, pues mientras prolongaba el gesto afectuoso me dijo al o&iacute;do &ldquo;Gracias hermano, tengo unas im&aacute;genes que me mand&oacute; un polic&iacute;a amigo, pienso que te van a ser &uacute;tiles, ahora te las reenv&iacute;o&rdquo;.<\/p>\n<p>En seguida que son&oacute; el aviso de entrada, abr&iacute;. Ah&iacute; estaban tres fotograf&iacute;as del muerto y su pareja; en la toma desde la izquierda la cabeza de mi mujer con el pelo volcado no permit&iacute;a ver ninguna de las caras; el enfoque desde arriba ofrec&iacute;a una vista perfecta de las facciones del extinto, apenas las de mi mujer, pero muy bien toda la parte posterior de su cuerpo; la toma desde la derecha mostraba las facciones contra&iacute;das y ojos cerrados de la mujer junto a la cara cenicienta del amante. Volviendo a la que mostraba el cuerpo entero de la hembra, dos manchas oscuras atrajeron mi atenci&oacute;n y al ampliar viendo lo que hab&iacute;a, guard&eacute; el aparato en el bolsillo y fui hasta el escritorio de uno de los ejecutores del fr&iacute;o recibimiento y de la carcajada en la casa de Juan cuando me disculp&eacute; con Leonor por haber visto mal.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hola Horacio, podr&eacute; ocupar dos minutos de tu tiempo? Quisiera mostrarles a Julio y a vos algo que me lleg&oacute;. Podr&aacute; ser?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, ning&uacute;n problema. Julio, ven&iacute; un minuto por favor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Se acuerdan del &uacute;ltimo d&iacute;a en la casa de Juan cuando ustedes se rieron de mi tonta equivocaci&oacute;n, y el jefe dijo que seguramente deb&iacute;a haberse golpeado contra la punta de alg&uacute;n mueble?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto, fue algo muy gracioso&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quer&iacute;a mostrarles que no me hab&iacute;a equivocado&rdquo;<\/p>\n<p>Y tomando el celular ampli&eacute; la imagen de las nalgas de mi esposa, cada una de las cuales mostraba los efectos de la presi&oacute;n fuerte y continuada de diez dedos, pero esas marcas en ambos gl&uacute;teos hac&iacute;an de marco a algo m&aacute;s prosaico y repugnante, trozos de materia fecal iniciaban el recorrido desde el ano hasta el canal de los muslos unidos por acci&oacute;n de la cinta; luego sub&iacute; hasta llegar a la cara del muerto con la boca abierta buscando aire y las manos tratando de aflojar el lazo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lastima que no est&eacute; Juan para sacarlo de su error&rdquo;.<\/p>\n<p>En ese momento Julio se dio vuelta y sali&oacute; caminando r&aacute;pidamente hacia los ba&ntilde;os, pero no pudo llegar, vomit&oacute; en el pasillo. Cuando su compa&ntilde;ero concurri&oacute; a auxiliarlo yo fui a mi lugar de trabajo a retomar la tarea.<\/p>\n<p>El jueves, como estaba algo complicado con una tarea le ped&iacute; a uno de los compa&ntilde;eros que avisara, a quienes estaban de la lista que le di, que el viernes a la noche los esperaba en casa a cenar. Al terminar de pasar los avisos vino a contarme que Ra&uacute;l y Julio le hab&iacute;an preguntado si ellos tambi&eacute;n estaban invitados, a lo que respond&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, en casa re&uacute;no amigos, y ellos son simples compa&ntilde;eros de trabajo&rdquo;.<\/p>\n<p>La reuni&oacute;n fue distendida y agradable comparada con las anteriores, en que Juan, vali&eacute;ndose de su puesto en la empresa, ten&iacute;a con las mujeres avances desagradables. Yo estuve muy entretenido ubicado entre los esposos Mario y Raquel si bien estaba pendiente de que nada faltara a los invitados. Una de las veces que me levant&eacute; a reponer bebidas, uno de los m&aacute;s allegados me acompa&ntilde;&oacute;, no para ayudarme sino buscando saciar su curiosidad.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te la est&aacute;s tirando a Raquel?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dif&iacute;cil pregunta, si respondo que s&iacute; miento, si contesto que no, vos, que ven&iacute;s esperando el s&iacute;, vas a pensar que miento. O sea que lo mejor es no contestar y dejar que cada uno construya la hip&oacute;tesis que le m&aacute;s le guste, de esa manera todos conformes y felices&rdquo;.<\/p>\n<p>Faltando poco para despedirse la esposa de Mario me dijo que les gustar&iacute;a recibirme en su casa para cenar ma&ntilde;ana s&aacute;bado, cosa que acept&eacute; de inmediato.<\/p>\n<p>Una comida estupenda en buena compa&ntilde;&iacute;a son ingredientes seguros para que la reuni&oacute;n sea un &eacute;xito. Terminado el postre me pareci&oacute; percibir miradas de entendimiento entre los esposos lo que llev&oacute; a tomar la voz cantante a Raquel.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te acord&aacute;s del reclamo de tu mujer para conmigo en la &uacute;ltima reuni&oacute;n en la casa de Juan?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Claro que lo recuerdo, fue cuando no quisiste responder a mi pregunta&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pues bien, despu&eacute;s de eso, habl&eacute; con Mario y decidimos contarte una dificultad que tenemos, pero los sucesos posteriores no llevaron a demorarlo hasta ahora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Una introducci&oacute;n as&iacute; anuncia algo importante, soy todo o&iacute;dos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Desde hace un tiempo largo tu amigo tiene una dificultad funcional para que nuestra intimidad sea completa. En nuestra ignorancia y pensando encontrar soluci&oacute;n visitamos psiquiatras, psic&oacute;logos y psicoanalistas, variados, con fama y enfoques de diferentes corrientes. Dos cosas hicieron igual, no dar resultados y cobrar mucho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Es lo esperable en ese ambiente, hay profesionales buenos, pero encontrarlos es una loter&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ante eso Mario, viendo que algunos d&iacute;as caminaba por las paredes, me sugiri&oacute; que buscara alguien que me diera la satisfacci&oacute;n necesaria, con una sola condici&oacute;n, que &eacute;l aprobar&iacute;a la elecci&oacute;n pues deseaba preservar al m&aacute;ximo nuestra uni&oacute;n; por eso Juan nunca estuvo entre los candidatos, en cambio vos s&iacute; cuando nos enteramos que Leonor te enga&ntilde;aba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gran honor&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Hay un pedido de mi esposo que no es excluyente, sino un deseo que, aunque no lo aprobaras nada cambiar&iacute;a. Se trata de la no participaci&oacute;n de la boca pues dice que esa parte le resulta como comprometiendo sentimientos que ser&iacute;a bueno mantener al margen&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Espero adaptarme a esta modalidad, que por supuesto acepto, pero es algo nuevo. De todos modos la mutua afinidad puede influir como buena compensaci&oacute;n&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Mario, te molestar&iacute;a que hagamos la prueba ahora?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por mi encantado, pero me voy, creo no estar preparado para verlo y de esa manera ustedes estar&aacute;n m&aacute;s tranquilos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Creo que en esta nueva circunstancia nos puede ayudar la imaginaci&oacute;n. Hagamos de cuenta que mi lengua, asomando por entre los labios, te recorre saboreando, l&oacute;bulo de la oreja, cuello, hombro, llega a tus pechos y se prende de los pezones&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y por qu&eacute; no lo hac&eacute;s, con solo decirlo me estoy calentado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Porque eso ser&iacute;a romper el equilibrio a favor tuyo y en contra m&iacute;a. Mario y vos pidieron esa limitaci&oacute;n que yo, no del todo convencido acept&eacute;, pero involucrando a los tres para que sea pareja la distribuci&oacute;n de ese efecto ciertamente inc&oacute;modo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya estoy arrepentida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;De todos modos, hasta tanto se pongan de acuerdo en hacer el cambio, habr&aacute; que seguir as&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Un rato m&aacute;s seguimos con las caricias hasta que note la ausencia de cambios en la mutua excitabilidad. Desgraciadamente la fase de meseta en que est&aacute;bamos si no respond&iacute;a hacia arriba, era segura su disminuci&oacute;n. Mi &uacute;ltimo intento fue penetrarla antes que desapareciera la natural lubricaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Mi orgasmo fue de baja calidad y, el de ella, probablemente peor; mi descanso fue corto como si no hubiera tensi&oacute;n que liberar y ella rompi&oacute; el silencio que agobiaba.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Gozaste?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute;, pero fue nada m&aacute;s que una respuesta fisiol&oacute;gica&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;As&iacute; me pareci&oacute;, lamento no haber podido darte buen placer&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro que nada ten&eacute;s que ver en esto, simplemente no hemos sabido adaptarnos a reglas de juego diferentes a las habituales. De otro modo no se explica la satisfacci&oacute;n que siento teni&eacute;ndote abrazada y unidas nuestras mejillas&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; desgracia puta. Dame algo de tiempo que esto va a cambiar&rdquo;.<\/p>\n<p>Por supuesto que nunca fui a la cl&iacute;nica donde estaba internada Leonor. De sus necesidades se ocupaba una persona contratada por la empresa, que hab&iacute;a sido del padre y ahora formaba parte de sus propiedades.<\/p>\n<p>Unos diez d&iacute;as habr&aacute;n pasado del comienzo de esta etapa, de gozo con limitaciones, cuando un lunes me pidi&oacute; vernos en casa cuando saliera del trabajo, pues esa tarde Mario pensaba llevar a alguien y no quer&iacute;a incomodar estando presente. La reuni&oacute;n fue de agradable charla, luego preparaci&oacute;n de la cena y despu&eacute;s la llev&eacute; cuando estim&oacute; que su marido habr&iacute;a terminado el encuentro.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, un rato antes de la finalizaci&oacute;n del horario de trabajo, me llam&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;A qu&eacute; se debe la alegr&iacute;a de esta comunicaci&oacute;n?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Necesito un favor tuyo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dalo por hecho&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Podr&iacute;as venir a casa con mi marido&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Encantado&rdquo;.<\/p>\n<p>Al llegar me salud&oacute; con la efusividad habitual pero a su esposo lo ignor&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quer&iacute;a hablar con vos en presencia de Mario, pero primero quisiera ponerme c&oacute;moda&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto, lo que quieras&rdquo;.<\/p>\n<p>Me hizo sentar en una silla previo haberme dejado desnudo de la cintura para abajo; en seguida se dedic&oacute; a erectarme el miembro con manos y boca para de inmediato levantarse la pollera, quitarse la bombacha y horcaj&aacute;ndose en mis piernas, clavarse hasta el fondo.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora s&iacute; puedo hablar. Ayer cuando me dejaste, apenas cruc&eacute; la puerta me saqu&eacute; los zapatos porque sent&iacute;a dolor en los pies, y segu&iacute; rumbo al ba&ntilde;o cuando escuch&eacute; unos quejidos en el living. Al asomarme, oh sorpresa, lo veo a &eacute;ste con un jovencito en cuatro, ambos desnudos y tu amigo embisti&eacute;ndolo como si quisiera atravesarlo mientras el mariquita lloriqueaba y se quejaba de los empujes&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pero querida. . .&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No termin&eacute;. De pronto este caballero empez&oacute; a bufar y a correrse para terminar tirado sobre la espalda del putito. Cuando se dieron vuelta pude ver que el joven, si hubiera tenido pechos y borrado la glotis, se lo podr&iacute;a confundir con una mujercita. Tambi&eacute;n iba en contra de su femineidad una pijita erguida del tama&ntilde;o de tu dedo mayor. Reci&eacute;n ah&iacute; escuche la voz del nene-nena &ldquo;Yo tambi&eacute;n me quiero correr&rdquo;. Por supuesto que mi esposo sali&oacute; en su auxilio&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Yo te ayudo chiquita&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces el diligente, que antes lo enculaba, tom&oacute; esa minucia con dos dedos y le hizo el subibaja unas cuantas veces hasta que un miserable chorrito salt&oacute;. Pero eso es lo de menos porque mientras lo pajeaba ambas bocas estaban unidas en un apasionado beso. Y as&iacute; tenemos que quien pidi&oacute; reservar esa parte del cuerpo fue el primero en entregarla. Silenciosamente, tal como entr&eacute;, sal&iacute; nuevamente, di una vuelta a la manzana, abr&iacute; la puerta haciendo ruido y directamente fui a acostarme. Cuando el infractor intent&oacute; acercarse lo corr&iacute; de mala manera&rdquo;.<\/p>\n<p>La cara de mi compa&ntilde;ero mostraba a las claras lo mal que se sent&iacute;a, cuando ella prosigui&oacute; dirigi&eacute;ndose a m&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ahora macho m&iacute;o, por favor, dame tu lengua&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Querida, lo har&iacute;a encantado, pero estoy al margen de este conflicto entre ustedes. Los dos me pidieron observar esa limitaci&oacute;n y yo mantengo mi palabra. Vos ya allanaste lo que te correspond&iacute;a, ahora le toca a &eacute;l&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perfecto, esc&uacute;chame bien basura malparido, o consegu&iacute;s que Joaqu&iacute;n me entregue su boca o una de estas noches te vas a despertar sintiendo c&oacute;mo, a martillazos te meto un clavo en sien, los dejo hablar tranquilos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor hermano, dale en el gusto o esta loca me va a matar, es muy capaz de ello&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No hay problema, yo me encargo, pero seguro que algo te va a costar&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo que sea, pero sac&aacute;mela de encima&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;D&oacute;nde est&aacute;?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Seguro que en el dormitorio&rdquo;.<\/p>\n<p>Y all&iacute; fui, al entrar me recibi&oacute; su voz.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Andate, no te quiero ni ver.&rdquo;<\/p>\n<p>Sin dejar de acercarme a la cama, donde estaba en posici&oacute;n fetal de espaldas a la puerta, contest&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Pens&eacute; que conmigo no era el enojo&rdquo;.<\/p>\n<p>Su respuesta lleg&oacute; cuando ya estaba arrodillado al costado de la cama.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Perd&oacute;n, cre&iacute; que era el porquer&iacute;a de Mario, seguro que te mand&oacute; a calmarme&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por favor, no te muevas, me ves obedeciendo &oacute;rdenes de &eacute;l?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No, es que estoy con mucha bronca&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Te pido que con la misma pasividad que tuve para hacer lo que me ped&iacute;as hace un rato, te dejes llevar ahora&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Bueno&rdquo;.<\/p>\n<p>Al correr la falda hacia la cintura aparecieron las nalgas desnudas, pues la bombacha hab&iacute;a quedado en el living y sobre ellas comenc&eacute; a usar mi boca, recorr&iacute; cada gl&uacute;teo y al incursionar en el canal divisorio fui interrumpido.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Qu&eacute; est&aacute;s haciendo?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Darle algunos besos a ese ojito, tratando de convencerlo para que en poco tiempo y, bien relajado, me d&eacute; la bienvenida&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ni se te ocurra, una vez prob&eacute; y me doli&oacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dej&aacute; que &eacute;l decida, no hay raz&oacute;n para apresurarse o presionarlo, cada uno tiene su tiempo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No trat&eacute;s de envolverme&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No es mi intenci&oacute;n, d&eacute;jame que lo mime y luego vemos&rdquo;.<\/p>\n<p>Segu&iacute; el recorrido con la lengua llegando a la entrada vaginal; probablemente la r&aacute;pida producci&oacute;n de flujo mojando toda la zona fue m&aacute;s producto del deseo contenido que de la sensaci&oacute;n t&aacute;ctil. Ni lento y perezoso esparc&iacute; el l&iacute;quido espeso alrededor del anillo estriado, cosa que la sobresalt&oacute; haci&eacute;ndola fruncir el orificio.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiz&aacute; convenga que hag&aacute;s de intermediaria entre ese ojo precioso y yo, te anim&aacute;s&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ya me est&aacute;s liando de nuevo pero acepto&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Le gustan mis caricias o prefiere m&aacute;s fuerte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Dice que as&iacute; est&aacute; bien, pero que no vayas a forzar la entrada&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Podr&eacute; comerte la boca y las tetitas?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;S&iacute; mi cielo, es lo que deseo con locura&rdquo;.<\/p>\n<p>Y para ello se dio vuelta, bes&aacute;ndome y d&aacute;ndome de mamar cual beb&eacute;, mientras mis dedos segu&iacute;an incursionando en ambos orificios de la entrepierna, desparramando lubricante natural entre ellos. Evidentemente la intervenci&oacute;n de la mente hac&iacute;a enorme la diferencia respecto de las reuniones anteriores. Su conchita cual pozo surgente expeliendo flujo, los m&uacute;sculos del cuerpo agarrotados y los arcos plantares semejando semicircunferencias, me llevaron a ponerla en cuatro y entrar hasta el fondo. Su s&iacute;&iacute;&iacute; prolongado fue el preludio de la corrida convulsa que tuvo mientras yo, desde atr&aacute;s, le retorc&iacute;a las tetas.<\/p>\n<p>L&oacute;gicamente la excitaci&oacute;n es contagiosa y me invadi&oacute; llev&aacute;ndome al borde del orgasmo, cosa que deseaba dilatar pues mi intenci&oacute;n era aprovechar ese tierno ojito negro que palpitaba frente a mis ojos. En auxilio vino mi yo malvado &ldquo;Pens&aacute; en tu ex y vas a perder hasta las ganas de comer&rdquo;. Viendo que ten&iacute;a raz&oacute;n le hice caso y reviv&iacute; en la memoria el &uacute;ltimo cruce de palabras con ella &ldquo;Por Dios, no me dej&eacute;s as&iacute; atada a un muerto&rdquo;, &ldquo;No te dejo, simplemente respeto tu decisi&oacute;n de privilegiar su compa&ntilde;&iacute;a por sobre la m&iacute;a, que ahora est&eacute; muerto es algo accesorio&rdquo;.<\/p>\n<p>Dicen los estudiosos que el hombre es el &uacute;nico animal que sufre, es decir, hace presente con la imaginaci&oacute;n problemas y males, que a&uacute;n est&aacute;n lejanos, pero los siente como si ya hubieran llegado. En este caso aprovech&eacute; esa ense&ntilde;anza para aumentar su desgracia. &ldquo;Rog&aacute; que te encuentren r&aacute;pido porque ese cuerpo, que antes te hac&iacute;a tocar el cielo de gozo, va a ponerse r&iacute;gido y fr&iacute;o, sensaciones francamente desagradables&rdquo;, &ldquo;Por lo que m&aacute;s quieras, s&aacute;came de ac&aacute;&rdquo;, &ldquo;Imposible pues lo que m&aacute;s quiero es que desaparezcas de la superficie terrestre, adem&aacute;s preparate para recibir en la nariz el olor producto de la descomposici&oacute;n, sensaci&oacute;n que permanece despu&eacute;s que hayan retirado el cuerpo ya que la mucosa nasal conserva las part&iacute;culas estimulantes, suerte preciosa&rdquo;.<\/p>\n<p>Este recuerdo tuvo tal efecto que casi pierdo la erecci&oacute;n. Cuando ella acab&oacute; y se tendi&oacute; de boca yo la segu&iacute;, d&aacute;ndole cortos besos en cuello y hombros, haci&eacute;ndole sentir mi complacencia. Tras un corto descanso, apenas ladeando la cabeza me dijo<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Tengo un mensaje para vos&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Si es de quien imagino que venga cuanto antes&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;De &eacute;l es, dice que est&aacute; relajado y, si sos cuidadoso, le gustar&iacute;a recibirte&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Decile que permanezca tranquilo y confiado, voy a poner todo mi empe&ntilde;o para que esta labor artesanal llegue a buen puerto. Ten&eacute;s alguna crema neutra o vaselina?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;En el botiqu&iacute;n del ba&ntilde;o&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de buscar un frasquito con vaselina l&iacute;quida record&eacute; la imagen de mi mujer siendo preparada para su profundo enculamiento e hice lo mismo con Raquel, pero sin expresar verbalmente el recuerdo. Levant&eacute; su grupa, quedando cabeza y hombros apoyados en la cama, y delicadamente abr&iacute;a un poco el ojetito volcando l&iacute;quido que en seguida se deslizaba hacia adentro por simple gravedad, para luego dejarlo contraerse y moverlo en peque&ntilde;os c&iacute;rculos facilitando una mejor distribuci&oacute;n.<\/p>\n<p>Ah&iacute; fue cuando vi que solito hac&iacute;a peque&ntilde;as aperturas y cierres, como invit&aacute;ndome a ingresar, y as&iacute; lo hice. Una suave y continuada presi&oacute;n me llev&oacute; hacia adentro hasta que mi pelvis y las nalgas femeninas quedaron pegadas.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Sos un degenerado, pero lo hiciste bien, solamente sent&iacute; una desacostumbrada ocupaci&oacute;n de todo mi culito. Dame fuerte mi vida&rdquo;.<\/p>\n<p>Fue la corrida m&aacute;s copiosa que recuerdo. Cuando nos repusimos, despu&eacute;s de calmar ansias largamente contenidas, ella volvi&oacute; a la carga.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Quiero cobrarle a Mario lo que me hizo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Lo quer&eacute;s?&rdquo;<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Por supuesto que s&iacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Entonces hay que hacer que pague sin salir lastimado&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Y c&oacute;mo hago eso&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Imponi&eacute;ndole &ldquo;Una semana sin mujer&rdquo;&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;No entiendo&rdquo;.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Me explico, toda una semana la va a pasar sin tu concurso. Nada que antes vos hac&iacute;as por &eacute;l lo vas a hacer ahora, ni siquiera un miserable vaso de agua. Ese tiempo no nos vamos a ver, vas a seguir siendo la mujer exclusiva de &eacute;l, porque es el esposo que am&aacute;s pero te va a pagar sin ser ofendido, degradado o postergado. Si por costumbre te llama &ldquo;Querida&hellip;&rdquo;, de inmediato respond&eacute;s &ldquo;En qu&eacute; quedamos&hellip;&rdquo;. Es seguro que al no haber rencores la reconciliaci&oacute;n ser&aacute; relativamente f&aacute;cil&rdquo;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso retomamos esa amistad m&aacute;s cercana de lo habitual sin dobleces ni cosas escondidas.<\/p>\n<p>Si algo me faltaba para que nada me recordara a Leonor era algo de acci&oacute;n en la cama, cosa que ahora tengo. Por delante se me abren varias posibilidades; la de m&iacute;nima es que ella se recupere, nos divorciemos, y yo vuelva a mi modesto departamento continuando la austera vida que nunca abandon&eacute;; hacia arriba siguen otras para culminar en la de m&aacute;xima, y es que el diablo decida juntar a los amantes y entonces yo regrese a mi tranquila y recatada vida pero poseyendo una cuantiosa fortuna.<\/p>\n<p>Don Destino, acepto mansamente sus designios, adelante con los ca&ntilde;ones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 20<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Despu&eacute;s de cenar, Leonor y yo est&aacute;bamos viendo un programa de entretenimientos cuando me cont&oacute; la noticia bomba del d&iacute;a. &#8211; &ldquo;Joaqu&iacute;n me olvid&eacute; de comentarte que Olga y Dardo se separan&rdquo;. &#8211; &ldquo;Verdad que es algo inesperado y debe tener como causa algo grave para que no haya vuelta&rdquo;. &#8211; &ldquo;Grave y terminante, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":14725,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-42890","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42890","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/14725"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=42890"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/42890\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=42890"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=42890"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=42890"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}