{"id":43043,"date":"2023-09-02T22:00:00","date_gmt":"2023-09-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-02T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-02T22:00:00","slug":"daniela-la-conservadora-y-su-amante-lesbiana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/daniela-la-conservadora-y-su-amante-lesbiana\/","title":{"rendered":"Daniela, la conservadora, y su amante lesbiana"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43043\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era originaria de Bolivia, y resid&iacute;a en La Paz desde dos a&ntilde;os antes de conocer a Francisco, su marido, y el padre abnegado de sus &uacute;nicos hijos peque&ntilde;os: Harry y Danna. A pesar de sus dos embarazos seguidos en menos de cuatro a&ntilde;os, la querida Daniela hab&iacute;a conservado una figura envidiable para las mujeres y codiciable para los hombres. Ella era muy dulce, ani&ntilde;ada a veces, pero p&iacute;cara y coqueta en su justa media (sin pasarse), y de vez en cuando revelaba cierta sensualidad; especialmente cuando festejaba fechas importantes con su amado marido.<\/p>\n<p>Francisco jam&aacute;s se preocup&oacute; por intrigas o sospechas de celos, pues ambos, en primer lugar, eran una pareja cat&oacute;lica convencida y su querida Danny, era una conservadora convencida; tal es as&iacute;, que invert&iacute;a muchas horas de su tiempo educ&aacute;ndose y militando en peque&ntilde;as asociaciones con una marcada agenda anti- feministas, anti &#8211; aborto, y en suma defensoras de las familias tradicionales encabezadas por parejas heterosexuales. A&uacute;n m&aacute;s, el hombrecito y su mujer que acababa de llegar a los 33, disfrutaban siempre de un buen sexo, por lo cual, una infidelidad por parte de ella era improbable.<\/p>\n<p>Es m&aacute;s, juntos hab&iacute;an reservado una habitaci&oacute;n para los dos solos por motivo de su aniversario el 22 de agosto, pues pasar&iacute;an la velada juntos. Ir&iacute;an a almorzar con los ni&ntilde;os, luego Danny ir&iacute;a a la reuni&oacute;n de la escuela, y al anochecer se ver&iacute;an de nuevo para apagar sus deseos el uno por el otro, pero la noche, no transcurri&oacute; como Francisco querr&iacute;a.<\/p>\n<p>Su mujer se visti&oacute; muy elegantemente, y a la vez, provocativa y sexy, aunque sin caer en lo vulgar. Ten&iacute;a puesto un vestido amarillo ce&ntilde;ido a su cuerpo, que se deten&iacute;a preciosamente un poco m&aacute;s arriba de sus rodillas, dejando ver sus muslos grandes, y arriba, un escote descubr&iacute;a parte de sus pechos grandes. Desde atr&aacute;s y sentada, el precioso vestido dibujaba una linda silueta de guitarra, en la curvatura de su cintura y amplias caderas. Era imposible no verla y no desearla a la vez.<\/p>\n<p>As&iacute; pues, comieron y bebieron todos juntos, y luego al terminar, la mujer se fue, as&iacute; como estaba, al colegio de sus ni&ntilde;os. M&aacute;s que un inter&eacute;s sincero, deseaba oponerse a una nueva iniciativa pedag&oacute;gica que se propon&iacute;a: ense&ntilde;anzas sobre g&eacute;nero y diversidad.<\/p>\n<p>Entr&oacute; y se sent&oacute; hasta adelante, esperando a quien fuese responsable de esta iniciativa, ella y los dem&aacute;s padres, que solo estaban all&iacute; por compromiso. Se sent&oacute; recatadamente, y cubri&oacute; con una bufanda el escote de su pecho. A los pocos instantes, se hizo presente quien dar&iacute;a la charla. Se sorprendi&oacute;: era una mujer alta, de rostro con rasgos bellos y finos, con su cabello pintado de azul, y pantalones anchos como los de un hombre.<\/p>\n<p>Que era feminista, lo supo de inmediato, y le clav&oacute; Daniela la mirada enojada, y no dej&oacute; durante una hora de examinarla. Mientras la maestra hablaba, murmuraba en su interior contra ella, y anhelaba alzar su voz, aunque tambi&eacute;n, de manera inconveniente quiz&aacute;s, llevo su pierna derecha cruz&aacute;ndola por encima de la izquierda, y m&aacute;s adelante dej&oacute; caer la bufanda a la mesita del escritorio. Ambas mujeres se miraban constantemente y al final, Daniela estall&oacute;.<\/p>\n<p>El ambiente se torn&oacute; tenso cuando ambas mujeres discutieron sobre las ideas en conflicto, y al final, mirando que no se llegaba a acuerdo alguno, la joven docente despidi&oacute; a los padres y le suplic&oacute; a su interlocutora que dialogaran en privado cuando todos se hayan ido. Con el rostro rojo por el enojo, Danny esper&oacute; en silencio en la silla.<\/p>\n<p>Cuando ya no quedaba alma alguna sino solo las dos en el aula vieja, Erica, la docente, tom&oacute; la iniciativa y reanud&oacute; el di&aacute;logo. A pesar de una mayor tranquilidad en las voces de ambas, la tensi&oacute;n era perceptible todav&iacute;a, y sin llegar a nada, Daniela se fue.<\/p>\n<p>Esa noche no hubo sexo con su esposo, solo quejas, y casi ni conciliar el sue&ntilde;o pudo, solo repasaba en su cabeza la discusi&oacute;n de horas antes. En los siguientes d&iacute;as, todo empeor&oacute;, no solo recordaba el pleito sino el rostro de esa mujer feminista a quien detestaba. Una ma&ntilde;ana, no aguant&oacute;, busc&oacute; en el directorio el n&uacute;mero del tel&eacute;fono, y llam&oacute; a la escuela, pidiendo el contacto privado de la docente.<\/p>\n<p>Mensajearon. Erica le propuso que para entender mejor sus ideas, se reunieran juntas luego de clases para que tuviesen un peque&ntilde;o seminario dictado por ella, para que de esa forma, se limaran asperezas. Daniela accedi&oacute;. Cosa extra&ntilde;a, se puso un vestido como el otro, pero un tanto m&aacute;s holgado y algo m&aacute;s corto abajo, de color rojo, y as&iacute;, se fue, cumpli&oacute; con la cita.<\/p>\n<p>Se reunieron, pues, y hablaron, y mientras Daniela, escrib&iacute;a en una agenda (se preguntaba internamente qu&eacute; estaba haciendo, por qu&eacute; hab&iacute;a accedido), Erica, de improviso, destac&oacute; la forma en que su alumna estaba vestida, nada m&aacute;s que un cumplido, aparentemente. Luego de ese d&iacute;a, Daniela escribi&oacute; de nuevo a la docente, y le dijo que deseaba otras clases m&aacute;s porque no entend&iacute;a ciertas ideas; la otra chica, acept&oacute;: a la misma hora y en el mismo lugar. Era jueves, ten&iacute;a que salir con Francisco pero sin dar m&aacute;s explicaciones cancel&oacute;. Est&aacute; vez fue vestida de la misma manera, aunque con un vestido de color azul. Erica entonces redobl&oacute; la apuesta, puso toda la carne en el asador y le dijo que ten&iacute;a unos lindos muslos, y que adem&aacute;s, una figura envidiable.<\/p>\n<p>Pasaron as&iacute; los d&iacute;as, ambas mujeres se hicieron entonces m&aacute;s &iacute;ntimas, y las clases, se redoblaron, tocando estos y otros temas una y otra vez, repiti&eacute;ndolos muchas veces. Fue entonces un domingo qu&eacute;, estando Daniela ansiosa de que llegase la &uacute;ltima clase, escribi&oacute; a Erica que se viesen esa tarde. La chica del cabello azulado le dio la direcci&oacute;n entonces de su departamento. As&iacute;, y entonces, Daniela estaba m&aacute;s consciente de lo que buscaba, y una extra&ntilde;a emoci&oacute;n en el pecho la invad&iacute;a. Se puso el vestido rojo de la primera vez, pero esta vez, uso debajo una tanga muy delgada. Se puso un largo gab&aacute;n encima y sin explicarlo mucho se fue.<\/p>\n<p>Se encontraron nuevamente. Esa tarde llov&iacute;an susurros y miradas una a la otra, pero Erica era m&aacute;s arriesgada y acariciaba de vez en cuando la mano de la primera mujer, y elogiaba su cuerpo cada vez de forma m&aacute;s descarada. Al fin, luego de tanto escribir, Daniela se levant&oacute; y le propuso que descansar&aacute;n en el sof&aacute;. Erica se tumb&oacute; entonces, y luego se tumb&oacute;. Daniela fue al ba&ntilde;o y luego sali&oacute;, y al ver a su maestra all&iacute; acostada, la mir&oacute; a los ojos, y dej&oacute; caer el gaban a sus pies, y se arremolin&oacute; un poco el vestido hacia arriba. Aquella mujer feminista y que Daniela odiaba, entendi&oacute; entonces la se&ntilde;al, se aproxim&oacute; con violencia a Dany, la tom&oacute; del ment&oacute;n, y la bes&oacute;.<\/p>\n<p>Se besaron, se besaron ambas, con una locura morbosa y con gran deseo. Erica, no perdi&oacute; su tiempo, y subi&oacute; hasta arriba la falda del vestido. Las nalgas de Daniela, emerg&iacute;an grandes ahora y desnudas, y con sus dos manos, Karen las apret&oacute;. Gimi&oacute; entonces la primera mujer. &iquest;Te has puesto esto solo para m&iacute;, no? Murmur&oacute;, y la doncella casada asinti&oacute;. Pronto, los pechos grandes de Dany fueron tambi&eacute;n desnudados, y besados con gran &iacute;mpetu por la amante prohibida. Daniela chillaba de placer, era algo nuevo para ella, nuevo, delicioso y prohibido.<\/p>\n<p>M&aacute;s r&aacute;pido que tarde llegaron al lecho. Ah&iacute; lacia tumbada Daniela con su espl&eacute;ndida figura, su tel&eacute;fono que sonaba, lo arroj&oacute; lejos. Erica, no tard&oacute; en conquistar esas tierras tan codiciables y preciosas. Bes&oacute; todo su cuerpo: el cuello, los pechos, el vientre, las caderas, los muslos. La lengua de la docente prob&oacute; ansiosa la vagina palpitante de su mujer, y pronto, se fundieron ambas en un beso largo y tendido. Hab&iacute;a so&ntilde;ado muchas noches con esto, dijo Daniela gimiendo de placer mientras Erica golpeaba con su pelvis la vagina de la se&ntilde;ora.<\/p>\n<p>Se detuvo un momento, y de abajo de la cama, la dominante sac&oacute; un largo consolador con correas. Se puso el artefacto, y cuando Daniela esperaba dispuesta, su redondo trasero en pompa y su rostro sobre la cama, Erica la penetr&oacute; hasta el fondo. Una y otra vez el falo entraba y sal&iacute;a, y el culo de la follada, sonaba como tambor. &iexcl;De qu&eacute; manera la amaba! Si ni su marido pudo penetrarla as&iacute; jam&aacute;s. &iexcl;No pares, le gritaba, que ahora me considero tuya! Ambas mujeres hab&iacute;an mojado mucho ya las s&aacute;banas de la cama, pero la acci&oacute;n segu&iacute;a. Luego, en una bella posici&oacute;n de misionero, la batalla sigui&oacute;, y el pene falso entraba y sal&iacute;a por el co&ntilde;o de la casada. Mientras esto hac&iacute;an, Daniela buscaba desesperada la boca de la otra, y cuando la as&iacute;a la besaba con locura, al fin, se quedaron ambas dormidas, unidas en un tierno abrazo.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as, y las horas en que Daniela estaba en casa ahora eran pocas. Fue evidente la supuesta &quot;amistad&quot; de las dos mujeres. Casi siempre se ve&iacute;an para hacer el amor; todas las tardes se amaban con locura. Pronto, la forma de vestir de Daniela y su pensamiento cambiaron, su romance cada vez era m&aacute;s evidente. Un d&iacute;a, la mujer, abandon&oacute; a su marido, y a sus peque&ntilde;os tambi&eacute;n, y se mud&oacute; para siempre con su amante lesbiana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Era originaria de Bolivia, y resid&iacute;a en La Paz desde dos a&ntilde;os antes de conocer a Francisco, su marido, y el padre abnegado de sus &uacute;nicos hijos peque&ntilde;os: Harry y Danna. 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