{"id":43046,"date":"2023-09-02T22:00:00","date_gmt":"2023-09-02T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-02T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-02T22:00:00","slug":"las-tetas-de-mi-suegra-mi-obsesion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-tetas-de-mi-suegra-mi-obsesion\/","title":{"rendered":"Las tetas de mi suegra, mi obsesi\u00f3n"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43046\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo David y tengo 40 a&ntilde;os. Trabajo en un almac&eacute;n de materiales de construcci&oacute;n. Estoy casado. Llevo con mi mujer, Mar&iacute;a, casi 15 a&ntilde;os, 13 de matrimonio. Ella tiene 42 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Vivimos en un peque&ntilde;o pueblo, donde reside toda la familia de mi mujer.<\/p>\n<p>No fui muy mujeriego, antes de Natalia. Tuve tres exnovias, sin mucha fortuna.<\/p>\n<p>Cuando la conoc&iacute;, me parec&iacute;a encantadora, aunque f&iacute;sicamente no era mi ideal de mujer. A m&iacute; me gustan las mujeres con carne. Mi esposa es muy delgada, sin apenas pechos, muy poco culo. Es morena y muy blanca de piel. En cuanto a su rostro, es normal. Ni un bellez&oacute;n, ni tampoco fea.<\/p>\n<p>Al poco de empezar a convivir, su car&aacute;cter fue cambiando. Llegaba de trabajar de la aseguradora donde trabajaba y todo era discutir. Nunca est&aacute; conforme con nada. Despu&eacute;s de nacer nuestro hijo, Manuel, a&uacute;n peor. Ella consiente mucho al ni&ntilde;o y la vuelve loca. Ahora el ni&ntilde;o tiene 9 a&ntilde;os y es a&uacute;n peor. Al final, siempre pago yo el estr&eacute;s.<\/p>\n<p>El sexo, inexistente desde hace a&ntilde;os. Una vez al mes y sin mucha excitaci&oacute;n. Y por supuesto, nada de sexo oral o cualquier cosa atrevida. Adem&aacute;s, se queja de que le hago da&ntilde;o. A ver, mi miembro es grande, 18 cent&iacute;metros; tampoco es enorme. Y aunque muy grueso &ndash;como del di&aacute;metro de una botellita de agua&ndash;, tiene una forma en punta. Ninguna de mis ex, se quej&oacute; jam&aacute;s.<\/p>\n<p>Creo que a mi mujer, lo que no le gusta es el sexo.<\/p>\n<p>Mi vida sexual, se limita a hacerme pajas, pensando en amigas, conocidas y compa&ntilde;eras de trabajo, cuando tengo alg&uacute;n rato de soledad.<\/p>\n<p>&Uacute;ltimamente hay una mujer que ocupa la mayor parte de mis fantas&iacute;as: mi suegra, Teresa.<\/p>\n<p>Ella tiene 76 a&ntilde;os, es viuda desde hace 14 a&ntilde;os. Su difunto marido, Antonio, muri&oacute; de c&aacute;ncer de h&iacute;gado. Era 10 a&ntilde;os mayor que ella.<\/p>\n<p>Ella vive con su hermano, Juan, de 78 a&ntilde;os, jubilado; y mi cu&ntilde;ado, &Aacute;ngel, que trabaja en un taller y tiene 43 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Vive a 300 metros de mi casa.<\/p>\n<p>Nunca me hab&iacute;a atra&iacute;do. Me llevo muy bien con ella. Su difunto marido, era un poco bala y la tra&iacute;a frita. Su hermano, igual, y su hijo pasa de ayudarla en casa. Con mi mujer, est&aacute;n todo el d&iacute;a discutiendo, por el fuerte car&aacute;cter de su hija.<\/p>\n<p>Sin embargo, conmigo siempre ha habido mucha armon&iacute;a. Siempre que puedo, la ayudo con lo que sea. Como yo tengo a toda mi familia viviendo lejos, hablo con mi suegra Teresa, de todo lo que me pasa. Incluidos los problemas con su hija. Ella, siempre me dice, que tenga paciencia con Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>Es bajita, en torno al 1,55 de estatura. Pelo rubio, corto y ya un poco escaso de volumen. Tiene un rostro afable. Arrugas y algo de papada, labios finos, siempre pintados de rojo &ndash;el &uacute;nico maquillaje diario, que se pone&ndash;. Lleva gafas de montura met&aacute;lica, muy finita, que le achican los ojos.<\/p>\n<p>No est&aacute; gorda. Tiene las piernas delgadas. La cintura se le marca ligeramente y se le abulta una tripilla.<\/p>\n<p>Siempre lleva faldas negras, hasta por debajo de la rodilla, muy holgadas. Tambi&eacute;n blusas muy sueltas y jerseys holgados en invierno. Siempre intu&iacute; que era un poco pechugona, pero con esa ropa, no llegaba a concretar.<\/p>\n<p>Hace un a&ntilde;o y medio, ocurri&oacute; algo que me hizo centrar mi atenci&oacute;n en mi suegra.<\/p>\n<p>Un s&aacute;bado que no ten&iacute;a que trabajar, mi mujer se hab&iacute;a ido con el ni&ntilde;o al centro comercial, que hay a 10 kil&oacute;metros del pueblo, a comprar ropa.<\/p>\n<p>Decid&iacute; acercarme a casa de mi suegra, a echar un vistazo a un grifo del ba&ntilde;o, que le perd&iacute;a un poco de agua. Mi cu&ntilde;ado, hab&iacute;a salido con los amigos y tampoco le daba la gana, de reparar el grifo que llevaba goteando dos meses. El hermano de mi suegra, estaba de bares, como siempre.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la casa. Una casa vieja de dos pisos, y como siempre, la puerta estaba abierta, cuando hay alguien. Entr&eacute; y llam&eacute; a mi suegra.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Teresita! soy David, buenos d&iacute;as &ndash; dije.<\/p>\n<p>Se ve que no me escuch&oacute; y no respondi&oacute;.<\/p>\n<p>Cruc&eacute; el sal&oacute;n y el peque&ntilde;o pasillo central de la casa. No hab&iacute;a nadie, en el piso de abajo.<\/p>\n<p>Sub&iacute; arriba y no escuchaba nada. Al llegar a la habitaci&oacute;n de mi suegra, justo antes de asomarme por la puerta abierta, pude ver en el reflejo del espejo del armario, que hab&iacute;a dentro, a mi suegra.<\/p>\n<p>Llevaba su t&iacute;pica falda negra, pero estaba desnuda de cintura para arriba. Pude ver su piel blanquecina; su cuerpo ligeramente encorvado; sus brazos delgados y fl&aacute;cidos; su barriguilla, blanda y con el ombligo arrugado. Y lo que despert&oacute; mi inter&eacute;s y sorpresa, fueron sus enormes pechos. Unas tetas algo ca&iacute;das, pero grandes y macizas. Blancas, con venitas azuladas y unos carnosos pezones rosados, con unas areolas grandes y bien marcadas. Se bamboleaban como p&eacute;ndulos.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; inm&oacute;vil. No me atrev&iacute;a ni a respirar y desde mi posici&oacute;n, estaba hipnotizado con aquel par de melones de mi suegra. La vi ponerse un sujetador beige, de esos cruzados, de abuela. Ver c&oacute;mo se met&iacute;a las tetazas en las copas, me provoc&oacute; una calentura terrible y mi polla, se endureci&oacute; rapid&iacute;simamente.<\/p>\n<p>Cuando mi suegra termin&oacute; de vestirse, decid&iacute; bajar sin hacer ruido e irme a casa. Estaba tan excitado, que nada m&aacute;s llegar, me masturb&eacute; con el recuerdo de mi suegra, desnuda.<\/p>\n<p>Desde ese d&iacute;a, siempre que estaba con ella, no paraba de mirar esos c&aacute;ntaros lecheros que ahora s&iacute;, notaba ligeramente bajo su holgada ropa.<\/p>\n<p>Mis pajas desde ese d&iacute;a, en su mayor&iacute;a, se las dediqu&eacute; a ella. Fantaseaba con sentir en mis manos, el volumen de sus tetazas bamboleantes. En chupar esos pezones carnosos. En disfrutar de esos melones, que hac&iacute;a mucho que ning&uacute;n hombre disfrutaba.<\/p>\n<p>Tambi&eacute;n fantaseaba con que me la chupara. Mi suegra utiliza dentadura postiza y me imaginaba la sensaci&oacute;n de una mamada suya, sin dientes. Adem&aacute;s, seguro que nunca habr&iacute;a hecho una, ni siquiera a mi suegro.<\/p>\n<p>A veces, cuando est&aacute;bamos en su casa, miraba sus pechos y se me pon&iacute;a dura como una piedra, hasta el punto de tener miedo de que alguien notase mi erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Deseaba tocar a mi suegra. A veces, cuando estaba ayud&aacute;ndola a recoger y limpiar los platos, tras una comida familiar, me acercaba a ella y le pon&iacute;a la mano en la cintura, para despu&eacute;s, bajar despacio hasta su trasero. Aunque su culo no es abultado, tener mi mano inm&oacute;vil en una de sus nalgas, era muy excitante para m&iacute;. La mujer, adem&aacute;s, parec&iacute;a no molestarse, aun as&iacute;, ten&iacute;a miedo de que alg&uacute;n d&iacute;a se cabrease. Actuaba con cautela, por miedo a perder el buen rollo con mi suegra, m&aacute;s que por perder mi matrimonio.<\/p>\n<p>Fue un d&iacute;a, estando de vacaciones y sabiendo que mi suegra Teresita, estaba sola en casa, y aprovechando que mi mujer trabajaba y nuestro hijo estaba en el colegio; que decid&iacute; acompa&ntilde;ar a mi suegra a una casita que ten&iacute;a en un campo de naranjos, a las afueras del pueblo, porque quer&iacute;a limpiar un poco.<\/p>\n<p>Fuimos con mi coche. Mi suegra, llevaba su falda negra y una blusa azul marino, con peque&ntilde;os lunares blancos. Yo miraba sus tetazas de reojo, mientras conduc&iacute;a y habl&aacute;bamos de su nieto.<\/p>\n<p>Mi miembro, estaba medio erecto.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s llegar, nos pusimos a tirar botes, cajas y dem&aacute;s basura, en bolsas de pl&aacute;stico.<\/p>\n<p>Yo, miraba los bamboleantes pechos de la anciana y mi mente se encend&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; &iquest;Qu&eacute; tal con mi hija, David?<\/p>\n<p>&ndash; Pues, Teresita, no muy bien&hellip; Es lo que le puedo decir &ndash; respond&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Ella es como su padre, tiene un car&aacute;cter dif&iacute;cil. Hay que tener paciencia &ndash; dijo, con cara de disgusto.<\/p>\n<p>&ndash; Ya, pero&hellip; Me estoy cansando, Tere. Quiz&aacute;s no deber&iacute;a de dec&iacute;rselo, pero aparte de discusiones, tenemos sexo una vez cada mil a&ntilde;os. Y yo, no aguanto m&aacute;s. Soy joven y tengo la sensaci&oacute;n de perder mi tiempo &ndash; le dije.<\/p>\n<p>Ella, se ruboriz&oacute; al escuchar lo de la falta de sexo.<\/p>\n<p>&ndash; Yo tuve mucha paciencia, con mi Antonio. Entiendo que cuesta, pero el matrimonio es as&iacute;&hellip; &ndash; dijo resignada.<\/p>\n<p>&ndash; Caray, suegra; ojal&aacute; tuviera yo una mujer como usted. Qu&eacute; gozada seria&hellip; &ndash; dije sonriendo, mientras gui&ntilde;aba un ojo a mi suegra.<\/p>\n<p>Not&eacute; que un calor llenaba mi cuerpo. Una sensaci&oacute;n de ahora o nunca. No hab&iacute;a duda, ese ser&iacute;a el d&iacute;a que ten&iacute;a que intentar algo.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ay, hijo! Yo soy muy vieja. &iquest;Para qu&eacute; quieres t&uacute;, una mujer como yo? &ndash; respondi&oacute; mi suegra, riendo y sonrojada.<\/p>\n<p>&ndash; Pues porque es usted muy buena, cari&ntilde;osa y comprensiva, Tere. Adem&aacute;s&hellip; hay cosas que me gustan de usted, &iquest;sabe? &ndash; respond&iacute;, mir&aacute;ndola con picard&iacute;a.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Ay, hijo! &iquest;Qu&eacute; tengo yo que te pueda gustar? &iquest;Arrugas? &ndash; dijo, riendo y ruborizada.<\/p>\n<p>Me temblaba todo el cuerpo. El coraz&oacute;n a mil por hora. Estaba sudando. Me acerqu&eacute; a mi suegra, para responderle.<\/p>\n<p>&ndash; Pues&hellip; pues sus pechos, Teresita. Estas tetas me vuelven loco, suegra &ndash; le dije, mientras pon&iacute;a mis manos sobre sus melones y pod&iacute;a sentir su peso y volumen en ellas.<\/p>\n<p>Aquel tacto caliente y rebosante, me la puso dura al segundo. Mi suegra se sobresalt&oacute;. Mientras, mis manos apretaban suavemente sus enormes pechos.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;David, hijo, por favor! Soy tu suegra &ndash; respondi&oacute;, quitando mis manos de sus tetas.<\/p>\n<p>&ndash; Lo s&eacute;, Teresita. Pero&hellip; llevo mucho sin estar con su hija y&hellip; bueno, me vuelven loco sus pechos. No paro de pensar en usted. Me masturbo pensando en usted, Tere. Se que est&aacute; mal, pero no puedo evitarlo. La quiero a usted, como a una madre, pero cuando la miro, deseo tocarla&hellip; &ndash; le dije excitado.<\/p>\n<p>&ndash; David, yo tambi&eacute;n te quiero, hijo. Eres muy buen yerno, muy buen padre para mi nieto. S&eacute; que mi hija no lo hace bien contigo, pero yo soy una se&ntilde;ora mayor, viuda y adem&aacute;s soy la madre de tu mujer. Entiendo que los hombres&hellip; pues&hellip; ten&eacute;is necesidades y yo, yo, hijo&hellip; no te puedo ayudar en eso&hellip; &ndash; dijo la mujer nerviosa, mientras me miraba.<\/p>\n<p>&ndash; Tere, por favor; d&eacute;jame solamente tocar tus pechos. Esa delantera me vuelve loco. S&oacute;lo acariciarte las tetas. Prometo que esto no saldr&aacute; de aqu&iacute;. Te doy mi palabra. Mar&iacute;a, no lo sabr&aacute;. Adem&aacute;s, tampoco ser&aacute; una infidelidad. Todo quedar&aacute; en familia &ndash; le expliqu&eacute;.<\/p>\n<p>Mi suegra me mir&oacute; y frunci&oacute; el ce&ntilde;o, mientras se sentaba en un viejo sof&aacute;, de la casita.<\/p>\n<p>&ndash; David, yo&hellip; Mi hija es tu mujer. No est&aacute; bien &ndash; respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash; Por favor, s&oacute;lo tocarlas&hellip; &ndash; repliqu&eacute;.<\/p>\n<p>La anciana dudo. Me mir&oacute; y tras una mueca de disgusto, respondi&oacute;.<\/p>\n<p>&ndash; S&oacute;lo tocar. Y esto, jam&aacute;s debes cont&aacute;rselo a nadie &ndash; dijo ella.<\/p>\n<p>Tras promet&eacute;rselo, me sent&eacute; a su lado. Acarici&eacute; sus tetonas, sobre la fina tela de la blusa. Se notaba el encaje del sujetador. Not&eacute; los pezones de mi suegra, duros como mi propia erecci&oacute;n, que ya presionaba en mi entrepierna.<\/p>\n<p>Recorr&iacute; aquellos c&aacute;ntaros lecheros, aquel magn&iacute;fico par de biberones. Mi suegra, estaba sonrojada y ten&iacute;a los ojos cerrados. Su gesto, no mostraba agrado, ni desagrado, era como si estuviera ausente.<\/p>\n<p>Desabroch&eacute; los botones de su blusa, uno a uno. Abr&iacute; esta. Sus enormes pechos, estaban enfundados en un sujetador beige, cruzado. Sus grandes areolas y los pezones, se transparentaban a trav&eacute;s del encaje de las copas.<\/p>\n<p>Mis manos amasaron aquel par de tetas de mi suegra, cuyo tacto parec&iacute;a el de dos grandes globos, llenos de agua tibia. Mi polla iba a estallar. Ten&iacute;a inmensas ganas de masturbarme.<\/p>\n<p>Met&iacute; mi mano en una de las copas y tras un ligero forcejeo, saqu&eacute; una teta y luego hice lo mismo con la otra. Eran enormes. Algo ca&iacute;das, pero gordas, llenas, con un volumen que parec&iacute;an dos gotas de agua grandes.<\/p>\n<p>Agach&eacute; mi cabeza y cogiendo una teta con cada mano, lam&iacute; los pezones. Estaban duros. Los chup&eacute; y chup&eacute;. Mi suegra, se sobresalt&oacute;, pero no dijo nada. S&oacute;lo me sujet&oacute; los hombros, con sus manos.<\/p>\n<p>Amas&eacute; sus tetas como si no hubiera un ma&ntilde;ana y no pod&iacute;a parar de besarlas y chuparlas. Entonces, me recost&eacute; sobre el sof&aacute; y me baj&eacute; los pantalones y los calzoncillos. Saqu&eacute; mi miembro y comenc&eacute; a masturbarme.<\/p>\n<p>Mi suegra me mir&oacute; y luego cerr&oacute; los ojos. Mi polla estaba dura, lubricada y descapullada. Mientras con una mano me pajeaba, con la otra, tocaba los enormes pechos de mi suegra.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a amasarlos y chuparlos, otra vez.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Buff, Teresita, que tetona es, suegra! Qu&eacute; domingas&hellip; &iexcl;Oh, que ubres! &iexcl;Dios, suegra, me pone usted tan caliente! &ndash; le dije.<\/p>\n<p>Entonces, me puse de pie, frente a ella, la acarici&eacute; los hombros y luego, estando ella sentada y quedando mi miembro a la altura de su rostro, roc&eacute; con la punta de mi polla, sus labios pintados de rojo.<\/p>\n<p>Ella, abri&oacute; los ojos, me mir&oacute; y luego los volvi&oacute; a cerrar.<\/p>\n<p>&ndash; Vamos, Teresita&hellip; ch&uacute;pela&hellip; S&oacute;lo un poco, por Dios. Por favor, ch&uacute;pela&hellip; &ndash; le dije, mientras rozaba sus labios con ella.<\/p>\n<p>Abri&oacute; la boca y met&iacute; mi polla dentro. Sujet&eacute; suavemente la cabeza de mi suegra y le marqu&eacute; el ritmo de la mamada.<\/p>\n<p>Notaba su boca h&uacute;meda, el roc&eacute; de sus dientes y la presi&oacute;n de sus labios.<\/p>\n<p>Mov&iacute;a mis caderas y mi polla entraba y sal&iacute;a de su boca. Ella, segu&iacute;a con los ojos cerrados, con ese gento de ausencia.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Oooh, Teresita, c&oacute;mo deseaba esto! &iexcl;Dios, c&oacute;mo me gusta que me la chupe usted! Qu&iacute;tese la dentadura, vamos&hellip; &ndash; le orden&eacute;.<\/p>\n<p>La mujer, sin siquiera abrir los ojos, se sac&oacute; los dientes de arriba y de abajo. Con rostro ruborizado, los dej&oacute; sobre el sof&aacute;. Sujetando su cabeza, volv&iacute; a meter mi polla en su boca y comenc&eacute; a follarme esta.<\/p>\n<p>Mis caderas se mov&iacute;an y pod&iacute;a notar la humedad, de la boca de la anciana. Sin dientes, era una gozada tener mi miembro en su boca.<\/p>\n<p>La mujer, chupaba y chupaba, haciendo un ruido ensalivado, que me excitaba mucho.<\/p>\n<p>&ndash; As&iacute;, Teresita, as&iacute;&hellip; Qu&eacute; bien, qu&eacute; gusto, qu&eacute; ganas de hacer esto, que ten&iacute;a &ndash; dije.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi miembro de su boca y levantando ambas tetonas, puse este entre ellas.<\/p>\n<p>&ndash; Teresita, quiero frotarme entre tus domingas. &iexcl;Oh, Dios m&iacute;o, qu&eacute; ubres, qu&eacute; ubres! &ndash; dije excitado.<\/p>\n<p>La hice sujetar sus tetonas con las manos y mi polla qued&oacute; enterrada entre ellas.<\/p>\n<p>Ver a mi suegra sentada en el sof&aacute;, sujetando sus tetorras, con mi polla aprisionada entre ellas, dej&aacute;ndose hacer, con sus ojos cerrados y su gesto de desd&eacute;n, me puso a cien.<\/p>\n<p>Mis caderas se mov&iacute;an adelante y atr&aacute;s, haciendo que mi miembro, se deslizase arriba y abajo, entre los melones de la anciana, provoc&aacute;ndome un enorme placer.<\/p>\n<p>&ndash; As&iacute;&hellip; as&iacute; quiero follarte los pechos, suegra. Estos pechos, estos pechos&hellip; &iexcl;Bufff! estas tetas enormes, son mi locura, Teresita &ndash; dije, casi sin aliento.<\/p>\n<p>Mis muslos chocaban contra las tetas de mi suegra, haciendo un ruido como &iexcl;flop, flop, flop! que resonaba por toda la casita. Me frotaba con frenes&iacute; entre sus perolas. La sensaci&oacute;n de ganas de correrme, no tard&oacute; en aparecer.<\/p>\n<p>&ndash; Teresita&hellip; Teresita, quiero follarla. No puedo m&aacute;s, necesito met&eacute;rsela, suegra &ndash; dije, entre jadeos.<\/p>\n<p>Tumb&eacute; a mi suegra en el sof&aacute;, quien si quiera abri&oacute; los ojos y mantuvo su gesto de como si estuviese en otro mundo.<\/p>\n<p>Me quite los pantalones y calzoncillos, quedando desnudo, de cintura para abajo.<\/p>\n<p>Levant&eacute; las faldas de mi suegra y le quit&eacute; las bragas, abriendo sus piernas, flacas y blanquecinas.<\/p>\n<p>All&iacute; estaba ella, tumbada, con la blusa abierta, sus tetazas fuera del sost&eacute;n, grandes, gordas y desparramadas a los lados. Pod&iacute;a ver su co&ntilde;o, peludito. El vello, le cubr&iacute;a el pubis y las ingles. Sus labios vaginales, sobresal&iacute;an y brillaban.<\/p>\n<p>Lubriqu&eacute; mi polla, con saliva y me coloqu&eacute; entre sus muslos, sobre ella. La penetr&eacute; hasta el fondo, notando el calor de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Comenc&eacute; a meter y sacar mi polla, moviendo mis caderas con vigor. El sof&aacute; cruj&iacute;a con cada embestida y las enormes tetas de Teresita, se balanceaban arriba y abajo, incit&aacute;ndome a chuparlas con fuerza.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Oh, Teresita, oh, adoro su co&ntilde;o, suegra! &iexcl;Bufff, qu&eacute; gusto! Me encanta ver sus tetonas movi&eacute;ndose ante m&iacute;, Teresita&hellip; &ndash; le susurraba a mi suegra, mientras la penetraba de una manera vigorosa y agresiva.<\/p>\n<p>Aun as&iacute;, la anciana, parec&iacute;a no reaccionar. Era como si se dejase hacer, pero neg&aacute;ndose a sentir. Aquello, era extra&ntilde;o, pero me excitaba a&uacute;n m&aacute;s, pues era una sumisi&oacute;n que nunca ninguna mujer, me hab&iacute;a mostrado.<\/p>\n<p>Le bombeaba el co&ntilde;o con mi miembro, duro como una piedra, a mi suegra. No pod&iacute;a m&aacute;s, iba a correrme. Notaba esa sensaci&oacute;n de eyaculaci&oacute;n inminente. Aceler&eacute; el mete y saca, mete y saca, mete y saca, hasta enloquecer. El viejo sof&aacute;, parec&iacute;a que iba a quebrarse y el co&ntilde;o de mi suegra, sonaba con un chapoteo, que aumentaba m&aacute;s mis ansias de penetrarla.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Teresita, me corro, me corro! &ndash; grit&eacute; con todas mis fuerzas.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; mi polla de su co&ntilde;o y me incorpor&eacute; r&aacute;pidamente, dirigiendo mi miembro a su rostro. Quer&iacute;a hacerlo, ten&iacute;a que hacerlo, no pod&iacute;a desaprovechar la oportunidad de ello. Quer&iacute;a correrme sobre su rostro.<\/p>\n<p>Sent&iacute; un violento espasmo y un chorro espeso de semen, golpe&oacute; el rostro de mi suegra. Pude escuchar el semen, chocar contra su cara. La mujer, frunci&oacute; el ce&ntilde;o y se sobresalt&oacute;. Otro chorro, cubri&oacute; los cristales de sus gafas. Otro m&aacute;s, cay&oacute; sobre sus labios y se escurri&oacute; por su mejilla. Otro espasmo me sacudi&oacute; y solt&eacute; dos chorros m&aacute;s, algo menos espesos, menos blancos, m&aacute;s transparentes, que cubrieron la cara de Teresita.<\/p>\n<p>El olor a semen, inund&oacute; la estancia.<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Dios, Dios, Teresita, Teresita, oh, suegra! &iexcl;Oh, suegra, oh, suegra! &ndash; dije entre resoplidos, mientras mi coraz&oacute;n estaba a punto de explotar.<\/p>\n<p>Puse la punta de mi polla, en los labios cubiertos de semen, de mi suegra. Hice fuerza y se la met&iacute; en la boca, foll&aacute;ndome esta, lentamente.<\/p>\n<p>Me sent&eacute; en el sof&aacute;. Estaba exhausto. Mi suegra, se levant&oacute;, con su rostro ba&ntilde;ado en mi semen. Camin&oacute; hasta un peque&ntilde;o fregadero, con sus ubres bambole&aacute;ndose. Luego, se quit&oacute; las gafas, limpi&aacute;ndolas bajo el grifo. Acto seguido, escupi&oacute; y se lav&oacute; la cara. Se sec&oacute; con una toalla, la cara y los pechos. Meti&oacute; sus tetas en las copas del sujetador y se abroch&oacute; la blusa. Torpemente, se puso las bragas y se acomod&oacute; la falda. Mir&oacute; su peque&ntilde;o reloj dorado, en su mu&ntilde;eca.<\/p>\n<p>&ndash; David, es tarde y hay que ir a buscar a Luis, al colegio &ndash; dijo con total seriedad.<\/p>\n<p>Me sorprendi&oacute;. Era como si para la anciana, no hubiera pasado nada.<\/p>\n<p>Durante el trayecto en coche, hasta el colegio de mi hijo, no hablamos ni una palabra.<\/p>\n<p>Al llegar, antes de bajarnos del coche, mi suegra me mir&oacute; fr&iacute;amente y me dijo, que nunca deb&iacute;amos decir nada de lo que hab&iacute;a pasado.<\/p>\n<p>Se baj&oacute; y fue a buscar a mi hijo.<\/p>\n<p>No he vuelto a tener sexo con mi suegra. Han pasado tres meses de aquello. Mi relaci&oacute;n con ella, sigue siendo igual que antes. Es sorprendente, c&oacute;mo act&uacute;a, como si no hubiera pasado nada.<\/p>\n<p>A veces, cuando estoy en su casa y la ayudo en la cocina, mientras todos est&aacute;n en el sal&oacute;n, me acerco a tocar sus tetas. Ella me deja, pero al cabo de unos segundos, me quita las manos y me dice que no est&aacute; bien, que ya pas&oacute; lo que pas&oacute; y que as&iacute;, estuvo bien.<\/p>\n<p>Deseo follarme a mi suegra Teresita, otra vez. Deseo que me la chupe, chupar sus tetazas, penetrarla. S&oacute;lo espero volver a conseguirlo, antes de que sea tarde.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>28 Me llamo David y tengo 40 a&ntilde;os. Trabajo en un almac&eacute;n de materiales de construcci&oacute;n. Estoy casado. Llevo con mi mujer, Mar&iacute;a, casi 15 a&ntilde;os, 13 de matrimonio. Ella tiene 42 a&ntilde;os. Vivimos en un peque&ntilde;o pueblo, donde reside toda la familia de mi mujer. No fui muy mujeriego, antes de Natalia. 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