{"id":43106,"date":"2023-09-08T22:00:00","date_gmt":"2023-09-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-08T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-08T22:00:00","slug":"la-tribu-de-los-rompeojetes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-tribu-de-los-rompeojetes\/","title":{"rendered":"La tribu de los rompeojetes"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43106\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Con 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos y muchas ganas de explorar el mundo, Amanda emprendi&oacute; un viaje al &Aacute;frica para conocer nuevos lugares.<\/p>\n<p>Se hosped&oacute; en un hotel en una isla con playa paradis&iacute;aca y gu&iacute;as muy amables que la llevaron a recorrer todos los rincones de ese lugar junto a otros turistas.<\/p>\n<p>Algo que le hab&iacute;a llamado la atenci&oacute;n, eran unos nativos del lugar, que se encontraban del lado no habitado de la isla. Era una reserva protegida para ellos en la que viv&iacute;an seg&uacute;n sus costumbres ancestrales y no interactuaban con los turistas.<\/p>\n<p>Cuando preguntaron sobre ellos, los gu&iacute;as hab&iacute;an dicho que ser&iacute;a mejor no acercarse demasiado a ellos, no porque sean violentos, sino que ten&iacute;an algunas pr&aacute;cticas &quot;poco ortodoxas&quot;.<\/p>\n<p>La juventud y la curiosidad llevan a una a aventurarse en situaciones de las cuales cuesta salir airosa y eso nuestra amiga lo aprendi&oacute; a las malas.<\/p>\n<p>Lo de las pr&aacute;cticas raras fue algo que la intrig&oacute; bastante, as&iacute; que una de las &uacute;ltimas noches de sus vacaciones, se arriesg&oacute; a ir sola a observar a los nativos.<\/p>\n<p>Se escondi&oacute; entre unos &aacute;rboles y ah&iacute; ve&iacute;a como se movilizaban. Eran todos bastante altos, muy pero muy negros, como nunca hab&iacute;a visto y le llamaba la atenci&oacute;n que sean todos varones. Tambi&eacute;n le generaba curiosidad que sean pocos, no m&aacute;s de 15; adem&aacute;s del idioma en el que hablaban.<\/p>\n<p>En un momento intent&oacute; acercarse y ellos la vieron sorprendidos. Cuando quiso darse cuenta, uno la ten&iacute;a tomada por detr&aacute;s, mientras otro la hac&iacute;a beber un brebaje extra&ntilde;o que la dej&oacute; dormida en un par de minutos, mientras intentaba huir.<\/p>\n<p>Al rato se despert&oacute; y se encontraba atada de pies y manos, ubicada en el medio de lo que parec&iacute;a un altar, mientras estaba rodeada de los miembros de la tribu que bailaban al ritmo de unos tambores y todo el lugar se iluminaba con antorchas.<\/p>\n<p>Lo primero que pens&oacute; era que ser&iacute;a sacrificada o comida por los miembros de la tribu y aunque no estaba tan alejada de la realidad, tampoco estaba preparada para lo que se le ven&iacute;a.<\/p>\n<p>Uno de los que ten&iacute;a aspecto de ser el mayor de todos se acerc&oacute; a ella y comenz&oacute; a hablar al resto &mdash;obviamente ella no entendi&oacute; dec&iacute;a&mdash; luego se acerc&oacute; a ella y le comenz&oacute; a arrancar la ropa, mientras ella temblaba por el terror. Pensaba que eran sus &uacute;ltimos momentos de vida.<\/p>\n<p>Una vez qued&oacute; desnuda, el hombre se sac&oacute; el taparrabos para revelar un enorme pene, algo que nunca hab&iacute;a visto en semejantes dimensiones. El resto procedi&oacute; a hacer lo mismo que el anciano.<\/p>\n<p>&Eacute;l fue el primero en acercarse a ella y penetrarla con su miembro gigantesco y duro, mientras ella no lograba comprender lo que ocurr&iacute;a.<\/p>\n<p>Realmente le dol&iacute;a mucho, el miembro era gigante y aparte no estaba lubricada, la estaban empalando en seco con un m&aacute;stil de carne.<\/p>\n<p>Sin embargo, las embestidas del anciano en un punto comenzaron a generarle placer, aunque el dolor se volv&iacute;a casi insoportable. Siempre hab&iacute;a fantaseado con enormes vergas negras, pero jam&aacute;s lo hab&iacute;a pensado de esa forma.<\/p>\n<p>Luego de un buen rato penetr&aacute;ndola y con el resto de los miembros de la tribu desnudos y tocando tambores, sinti&oacute; que el macho acercaba la punta de su tremenda pija a su ano, ella no sab&iacute;a como reaccionar. Ya estaba entregada, simplemente cerr&oacute; los ojos, apret&oacute; los dientes y comenz&oacute; a sentir como ese enorme pene le destrozaba el ojete con una fuerza terrible.<\/p>\n<p>Una vez el hombre eyacul&oacute; dentro de su ano, pens&oacute; que ya era todo. Nada m&aacute;s alejado de la realidad.<\/p>\n<p>Mientras el hombre volv&iacute;a a colocarse el taparrabos, el resto se acercaba a emular a su antecesor. Todos ten&iacute;an penes gigantescos, de proporciones extra&ntilde;as para un ser humano. Unos 30 cent&iacute;metros cada uno, realmente era impresionante.<\/p>\n<p>Uno a uno se iban acercando. Mientras alguno le cog&iacute;a el culo, otro le met&iacute;a la enorme verga en la boca para que ella la chupara.<\/p>\n<p>A pesar del dolor extremo, el placer tambi&eacute;n empezaba a aparecer con m&aacute;s frecuencia y los &oacute;rganos sucesivos entraron en acci&oacute;n. Su vagina chorreaba mientras los despiadados nativos le desbarataban los orificios a puro pijazo.<\/p>\n<p>El sacrificio sexual estaba siendo consumado por los nativos, mientras el cordero de pas&oacute; del terror y el dolor, a un placer ligado al sadomasoquismo que no hab&iacute;a conocido antes.<\/p>\n<p>Pasaron todos, la usaron, la disfrutaron y no pararon hasta que el &uacute;ltimo de ellos descargue su n&eacute;ctar seminal dentro de alguno de sus agujeros; ya sea el ano, la concha o la boca.<\/p>\n<p>Ella no daba m&aacute;s de placer y dolor, al punto que en un momento se sinti&oacute; desmayar. Cuando recobr&oacute; el conocimiento, estaba tirada a orillas de la playa, completamente desnuda y con dolores y ardores en el culo y la vagina, aparte de un dolor tremendo en la mand&iacute;bula y garganta, producto de abrir tanto la boca para que le quepan las enormes porongas de los nativos.<\/p>\n<p>Como pudo se reincorpor&oacute; y fue hasta el hotel, desnuda y destrozada. Lleg&oacute; al lobby mientras amanec&iacute;a; uno de los empleados la vio, le ofreci&oacute; ayuda de inmediato.<\/p>\n<p>Mientras los param&eacute;dicos a quienes llamaron para asistirla la evaluaban, escuch&oacute; lo que charlaban los miembros del staff del hotel: &quot;Otra turista lo suficientemente idiota para meterse a ver qu&eacute; hacen los indios. No aprenden m&aacute;s.&quot;<\/p>\n<p>Ella estaba de acuerdo, pero en el fondo no se arrepent&iacute;a de nada.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_bodytext_230908_011831_147.sdocx--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Con 18 a&ntilde;os reci&eacute;n cumplidos y muchas ganas de explorar el mundo, Amanda emprendi&oacute; un viaje al &Aacute;frica para conocer nuevos lugares. Se hosped&oacute; en un hotel en una isla con playa paradis&iacute;aca y gu&iacute;as muy amables que la llevaron a recorrer todos los rincones de ese lugar junto a otros turistas. 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