{"id":43124,"date":"2023-09-10T22:00:00","date_gmt":"2023-09-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-10T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-10T22:00:00","slug":"mi-suegra-es-mi-mujer-capitulo-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-suegra-es-mi-mujer-capitulo-2\/","title":{"rendered":"Mi suegra es mi mujer (cap\u00edtulo 2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43124\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al regresar a la casa en la noche, ella me esperaba. La casa estaba limpia y la mesa estaba puesta. Luc&iacute;a unas sandalias de tacones, una lycra blanca muy estrecha que transparentaba su tanga verde, una blusa escotada sin brassier, y estaba perfectamente maquillada. &ndash;Mi amor, &iquest;quiere que le sirva la cena? &ndash;me pregunt&oacute; amorosa.<\/p>\n<p>Yo asent&iacute;, un poco confundido. Ella me sirvi&oacute; un delicioso pollo con verduras y una copa de vino.<\/p>\n<p>Mientras com&iacute;amos, las miradas iban y ven&iacute;an. Las de ella estaban llenas de amor y lujuria, pero las m&iacute;as revelaban confusi&oacute;n y verg&uuml;enza. Ella lo not&oacute; y me dijo &ndash;Papi, lo de anoche es lo que ten&iacute;a que pasar. Yo crie a mi hija para que fuera una buena esposa, pero despu&eacute;s de lo que pas&oacute; con ella, yo me siento avergonzada y quiero reponer el da&ntilde;o que le hizo.<\/p>\n<p>Usted es un buen hombre y merece que una mujer lo trate bien. Si mi hija no pudo hacerlo sentir bien, yo quiero compensarlo y hacerlo sentir bien.<\/p>\n<p>Yo no sab&iacute;a que decir. Solo le di las gracias por la rica cena, mientras ella sonre&iacute;a y recog&iacute;a los platos. La mir&eacute; mientras lavaba los platos, se ve&iacute;a tan sexy en esa lycra apretada que hab&iacute;a encontrado entre las cosas de Estrella. Era obvio que la hab&iacute;a escogido a prop&oacute;sito.<\/p>\n<p>Al terminar, me fui a la sala, con la intenci&oacute;n de ver televisi&oacute;n, pero ella me sigui&oacute; de cerca y me quit&oacute; el control remoto de las manos. Se sent&oacute; en el sof&aacute;, a mi lado, sentada sobre una pierna como una adolescente. Me mir&oacute; a los ojos y trat&oacute; de disipar la confusi&oacute;n. &ndash;Mi amor, yo soy una mujer mayor y casada, pero yo s&eacute; lo que quiero. Estoy aqu&iacute; por que quiero. Yo entiendo que tu eres un hombre joven y que despu&eacute;s de lo que te hizo la zorra de Estrella, est&aacute;s en tu derecho de buscarte cualquier hembra que quieras. Yo no me voy a meter en eso, si t&uacute; quieres buscarte una mujer, yo lo voy a respetar, pero mientras est&eacute;s solo, t&uacute; tienes que saber que me tienes a mi &ndash;me dijo con toda claridad, y despu&eacute;s agreg&oacute; con picard&iacute;a &ndash; &#8230;para lo que t&uacute; quieras.<\/p>\n<p>Su lycra blanca dejaba ver el calz&oacute;n verde que ten&iacute;a debajo, cubriendo la deliciosa vulva que hab&iacute;a traspasado la noche anterior y eso no me dejaba tranquilo. Ella me pregunt&oacute; si quer&iacute;a vino y yo asent&iacute;, as&iacute; que ella tom&oacute; un sorbo de su copa y acerc&oacute; su boca hasta mis labios. Abr&iacute; la boca y la bes&eacute; una vez m&aacute;s mientras escup&iacute;a lentamente el licor dentro de mi boca.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s ya estaba acariciando sus hermosas y grandes tetas mientras miraba extasiado sus pezones oscuros y erectos. Buscaba mi verga con sus manos suaves y traviesas, me la frotaba por encima del pantal&oacute;n y disfrutaba de sentirla tomando su tama&ntilde;o completo. Le quit&eacute; la lycra con desesperaci&oacute;n y ella aprovech&oacute; para mostrarme su culo grande y firme. Se inclin&oacute; para que yo apreciara el calz&oacute;n y la forma en que desaparec&iacute;a entre sus nalgas. Yo trat&eacute; de levantarme del sof&aacute; para bes&aacute;rselas, pero ella me empuj&oacute; mientras se arrodillaba entre mis piernas. Me desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y se apoder&oacute; como pose&iacute;da de mi picha dura. La mam&oacute; con pasi&oacute;n mientras yo acariciaba su cabello y me relajaba.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos, se levant&oacute;, se quit&oacute; la tanga a la carrera y se subi&oacute; encima de mi regazo mientras hund&iacute;a su lengua dentro de mi boca. Lo pr&oacute;ximo que sent&iacute; fue el placer intenso de mi glande desliz&aacute;ndose dentro de su h&uacute;meda vagina. Sent&iacute; un escalofr&iacute;o delicioso y cuando abr&iacute; los ojos pude ver los suyos &aacute;vidos de placer. Se detuvo un minuto mientras reten&iacute;a mi miembro erecto dentro de su rico y experimentado bizcocho. &ndash;Papi&#8230; Mi vida, esta noche es nuestra, vu&eacute;lvete loco y g&oacute;zame. Acu&eacute;rdate que no solo soy tu suegra, ahora tambi&eacute;n soy tu mujer.<\/p>\n<p>El resto de la noche fue una org&iacute;a de sexo descontrolado.<\/p>\n<p>Culeamos como quincea&ntilde;eros en celo en todas las posiciones y de todas las formas en que se nos pudo ocurrir. La viol&eacute; salvajemente en cuatro patas, como a una perra. Le hice el amor tiernamente en posici&oacute;n de misionero mientras ella gem&iacute;a delicadamente. Hicimos un delicioso 69 que dur&oacute; lo que pareci&oacute; una hora. Nos mamamos mutuamente los genitales sin prisas pero llenos de deseo. Nos levant&aacute;bamos desnudos por la casa buscando una copa de vino para hidratarnos para luego continuar con las caricias, los besos, las mamadas, las penetraciones.<\/p>\n<p>Pasada la medianoche, nos sentamos agotados a recuperar la respiraci&oacute;n en el sof&aacute;. Do&ntilde;a Marcela me mir&oacute; con complicidad, despeinada, con el maquillaje corrido y cubierta por una fina capa de sudor. Por alguna raz&oacute;n se ve&iacute;a incre&iacute;blemente hermosa y deseable. Me pregunt&oacute; con un sonrisa &ndash;Dime papi, &iquest;te gustaba cogerte a Estrella por el culo?<\/p>\n<p>Yo me ruboric&eacute; un poco, tanto por la pregunta c&oacute;mo por la respuesta sincera que tuve que darle &ndash;La verdad suegrita, es que su hija nunca dej&oacute; que me la cogiera por el culo. &ndash;&iquest;C&oacute;mo es eso? &ndash;me pregunt&oacute; riendo un poquito. &ndash;As&iacute; como lo oye. Yo lo intent&eacute; varias veces, pero ella dec&iacute;a que no le gustaba, que le iba a doler, que eso era una cochinada de maricones. &ndash;&iexcl;Esa ni&ntilde;a boba no sabe lo que es rico! &ndash;rio mi desnuda y hermosa suegra.<\/p>\n<p>Lo pr&oacute;ximo que hizo fue llevarme a su habitaci&oacute;n. Se sent&oacute; en la cama y mientras yo permanec&iacute;a de pie, me chupo la verga una vez m&aacute;s hasta que la puso tiesa como un m&aacute;stil. Sac&oacute; un frasco de vaselina de la mesa de noche y me unt&oacute; la picha generosamente. Luego se arrodill&oacute; sobre la cama y me dijo &ndash;Date gusto mi vida, tu suegrita te va a ense&ntilde;ar de lo que te has estado perdiendo.<\/p>\n<p>Se inclin&oacute; hasta apoyar las tetas sobre la cama y me ofreci&oacute; sus nalgas hermosas. Pude ver su ano ensancharse un poquito, invit&aacute;ndome a penetrarlo. Apoy&eacute; el glande contra &eacute;l y respir&eacute; profundo antes de empujar la verga lentamente hasta hundirla hasta los test&iacute;culos. Ella peg&oacute; un grito salvaje que me dej&oacute; congelado. Pens&eacute; que le hab&iacute;a hecho da&ntilde;o y no quise moverme, pero ella se volte&oacute; sonriendo con malicia &ndash; &iexcl;Cabr&oacute;n, que cosa m&aacute;s rica! &iexcl;Amo tu verga yernito!<\/p>\n<p>Ahora dame duro. Imag&iacute;nate que soy la cabrona de Estrella y desqu&iacute;tate.<\/p>\n<p>Le hice caso y empec&eacute; a bombear su esf&iacute;nter apretado y delicioso. Met&iacute;a y sacaba mi verga lubricada de ese hueco delicioso mientras sent&iacute;a un placer incre&iacute;ble. Do&ntilde;a Marcela gem&iacute;a y gritaba totalmente entregada mientras el marido de su hija le daba verga por el culo.<\/p>\n<p>Finalmente, el placer se condens&oacute; en una eyaculaci&oacute;n poderosa y liberadora. Grit&eacute; de satisfacci&oacute;n mientras la &uacute;ltima gota de mi leche se le hund&iacute;a profundo en el recto.<\/p>\n<p>Ca&iacute;mos rendidos y nos abrazamos desnudos mientras nos d&aacute;bamos besos y caricias de agradecimiento mutuo. &ndash;Papi, cielo, quiero que me agarres por el culo cada vez que quieras. Yo no soy la pendeja de Estrella. Soy tu perra y tu puta y disfruto que me lo hagas saber.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de esa noche, nuestras vidas cambiaron. Mis dudas desaparecieron y me sent&iacute;a feliz, tranquilo y profundamente satisfecho. La vida se volvi&oacute; m&aacute;s dom&eacute;stica y rutinaria, pero de una manera deliciosa.<\/p>\n<p>Yo regresaba del trabajo lo m&aacute;s temprano posible y nos entreg&aacute;bamos al placer. Ella se preocupada de que la encontrara fresca y maquillada y siempre vistiendo las ropas m&aacute;s vulgares y deliciosas que pod&iacute;a conseguir, cosas que nunca antes le vi usar mientras la conoc&iacute; simplemente como la respetable madre de mi esposa.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Marcela mantuvo sus cosas en la habitaci&oacute;n de visitas, pero la verdad es que casi todas las noches dorm&iacute;amos juntos, desnudos y abrazados en donde nos alcanzara el cl&iacute;max y el agotamiento, a veces amanec&iacute;amos en mi cama matrimonial, la misma que compart&iacute; con Estrella, a veces en su cama y a veces tirados en la alfombra de la sala. Muchas madrugadas despu&eacute;s de un sue&ntilde;o ligero, nos levantamos el uno al otro para disfrutar de una &uacute;ltima culiada antes de que saliera el sol.<\/p>\n<p>Uno de esos d&iacute;as, despu&eacute;s del trabajo, me sorprendi&oacute; con una adquisici&oacute;n diferente: hab&iacute;a mandado instalar los canales para adultos en el cable. Mientras estuve casado con Estrella, nunca puede ver pornograf&iacute;a a gusto. A veces entraba por Internet a alguna p&aacute;gina en el taller, pero la cosa no pasaba de una calentura.<\/p>\n<p>Ese d&iacute;a, en cambio, mi suegra me sirvi&oacute; un whisky, me quit&oacute; el pantal&oacute;n, y se sent&oacute; a mi lado con el control remoto en una mano mientras buscaba los nuevos canales. Pas&oacute; varios hasta que encontr&oacute; uno en el que una pareja de lesbianas se besaba apasionadamente antes de consumirse en un delicioso 69. &ndash;&iquest;Te gustan &eacute;stas, papi? &ndash;me pregunt&oacute; con morbo.<\/p>\n<p>No contest&eacute;, pero ella pudo sentir un ligero respingo en mi verga. La tom&oacute; con su mano y procedi&oacute; a frotarla lenta y maravillosamente. Yo ten&iacute;a los ojos clavados en la pantalla, pero ella alternaba entre mirar la TV y mirar la verga erecta que masturbaba. &ndash;Est&aacute;n buenas esas hembras &iquest;verdad? Mira que rico se chupan. &ndash;coment&oacute; mi suegra.<\/p>\n<p>Yo solo sonre&iacute;a y disfrutaba. Minutos despu&eacute;s apareci&oacute; en pantalla el novio de una de las chicas, sorprendi&eacute;ndolas en pleno acto. Se desnud&oacute; y su gran verga de actor porno pronto estuvo bombeando salvajemente a una de las actrices mientras la otra lo besaba con pasi&oacute;n. &ndash;Que rico eso papi. &ndash;exclam&oacute; do&ntilde;a Marcela. &ndash;Me gustar&iacute;a mucho verte darle verga a una hembrita as&iacute;, en vivo y a todo color.<\/p>\n<p>Mi verga se endureci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s, si eso era posible, y poco despu&eacute;s solt&oacute; un poderoso chorro de semen para deleite de mi suegra, que miraba y sonre&iacute;a, satisfecha de haberme hecho eyacular entre sus manos.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as pasaron y mi relaci&oacute;n con mi suegra se solidific&oacute; hasta el punto en que no me imaginaba la vida antes de que llegara a mi casa. Todo era perfecto y placentero. No s&eacute; qu&eacute; le dijo al gringo, pero sus cosas aparecieron en mi casa y no se volvi&oacute; a separar de mi.<\/p>\n<p>Todo era como deb&iacute;a ser hasta que un buen d&iacute;a, cerca de cinco semanas despu&eacute;s de ese maravilloso d&iacute;a en que Estrella me abandonado, me encontr&eacute; con una sorpresa al llegar del trabajo.<\/p>\n<p>Mi suegra me recibi&oacute; en la puerta, con un beso como siempre, vestida en falda y una blusa de seda transparente que dejaba ver claramente su brassier, un poco peque&ntilde;o para contener sus grandes y hermosas tetas.<\/p>\n<p>Ah&iacute;, en medio de la sala, estaba Estrella.<\/p>\n<p>Sent&iacute; un horrible golpe en la conciencia que me sacaba de mi para&iacute;so. Mi esposa estaba parada all&iacute;, con un mal corte de cabello en una melena rubia mal te&ntilde;ida. Estaba ojerosa y p&aacute;lida y vest&iacute;a un jeans viejo que le quedaba grande y una sweater fea de lana. Me mir&oacute; como un cachorro desamparado y por un instante sent&iacute; l&aacute;stima.<\/p>\n<p>Pero tan pronto mi asombro pas&oacute;, me invadi&oacute; una horrible sensaci&oacute;n de rabia y asco. Ah&iacute; estaba la mujer que me hab&iacute;a abandonado. La que me hab&iacute;a dejado por un hombre al que hab&iacute;a juzgado mejor que yo.<\/p>\n<p>Un mill&oacute;n de cosas me pasaron por la cabeza, pero la &uacute;nica que no me pas&oacute; fue preguntarle que le hab&iacute;a pasado. Por su facha era obvio que su nuevo &ldquo;amor&rdquo; la hab&iacute;a tirado a la calle con la misma facilidad con que la recibi&oacute;. &ndash;Esta ya no es su casa &ndash;le dije con firmeza.<\/p>\n<p>Ella me mir&oacute; a punto de llorar y me dijo &ndash;No tengo a donde ir &ndash;mientras daba un paso hacia adelante. Yo di un paso atr&aacute;s y le hice una se&ntilde;al para que se detuviera. No la quer&iacute;a cerca. &ndash;No hay lugar para usted en esta casa. Usted la dej&oacute; por su voluntad y ya no hay sitio para usted.<\/p>\n<p>Mi suegra, que miraba desde atr&aacute;s se acerc&oacute;. La tom&eacute; por la cintura y le plant&eacute; un beso en la boca mientras mi esposa miraba con la boca abierta. Trat&oacute; de decir algo, pero mi suegra la detuvo furiosa &ndash;&iexcl;C&aacute;llese, puta! El d&iacute;a en que se fue, las cosas cambiaron en esta casa.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, le larg&oacute; un serm&oacute;n tremendo que me dej&oacute; fr&iacute;o. Le reclam&oacute; su pecado y le dijo con todas las palabras que hab&iacute;a abandonado a su esposo por otro hombre y que no ten&iacute;a ning&uacute;n derecho a reclamar nada.<\/p>\n<p>Yo me apart&eacute; un paso y vi como Estrella se ahogaba tratando de justificarse pero no pudo m&aacute;s que lloriquear en su sitio.<\/p>\n<p>Mi suegra dio media vuelta, respir&oacute;, se compuso, y se me acerc&oacute;. Me dijo en voz baja &ndash;Me alegro de que mi hija no est&eacute; muerta, pero no me alegro de que haya regresado.<\/p>\n<p>Pero esta es tu casa mi amor, y puedes hacer lo que quieras &ndash;y se fue para la cocina.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso, qued&eacute; solo con Estrella en la sala, vi&eacute;ndola lloriquear y mir&aacute;ndome como buscando que la perdonara. Pero no pude. &ndash;La &uacute;nica forma en que se puede quedar es que se calle la jeta y entienda que usted y yo ya no vamos a ser lo que fuimos. &ndash;le dije con la firmeza que me falt&oacute; cuando le permit&iacute; salirse con las suyas tantas veces.<\/p>\n<p>Mi suegra regres&oacute; y le dijo en mal tono a Estrella &ndash;La cena est&aacute; servida.<\/p>\n<p>Ella titube&oacute;. No sab&iacute;a que hacer, pero estaba hambrienta y asustada de volver a la calle. Sigui&oacute; a la mam&aacute; hasta el comedor y se sent&oacute; gimoteando pero sin decir palabra.<\/p>\n<p>Do&ntilde;a Marcela nos sirvi&oacute; y comi&oacute; en silencio. Yo mordisqu&eacute; la comida, pero hab&iacute;a perdido el apetito. Y me retir&eacute; a mi habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Poco despu&eacute;s entro mi suegra &ndash;La acomod&eacute; en el cuarto de visitas y le advert&iacute; que si reclamaba o si jod&iacute;a por algo la ibas a echar.<\/p>\n<p>Esa noche viol&eacute; a mi suegra con rabia y con amor. No quer&iacute;a que la intrusa de mi esposa se interpusiera entre nosotros, que arruinara el para&iacute;so que do&ntilde;a Marcela hab&iacute;a armado para m&iacute;. Despu&eacute;s de la vigorosa culiada nos acostamos desnudos y abrazados como muchas noches antes, y le hice saber a mi suegra que no quer&iacute;a que Estrella se quedara si eso significaba sacrificar nuestra relaci&oacute;n. Ella no me dijo nada, pero me durmi&oacute; entre besitos y caricias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>7 Al regresar a la casa en la noche, ella me esperaba. La casa estaba limpia y la mesa estaba puesta. 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