{"id":43127,"date":"2023-09-10T22:00:00","date_gmt":"2023-09-10T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-10T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-10T22:00:00","slug":"me-culee-a-dos-hermanas-el-mismo-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/me-culee-a-dos-hermanas-el-mismo-dia\/","title":{"rendered":"Me cule\u00e9 a dos hermanas el mismo d\u00eda"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43127\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Era cerca de mediod&iacute;a. Me puse una pantaloneta deportiva, una camisilla, una gorra y sal&iacute; del apartamento. Camin&eacute; en direcci&oacute;n a Villas de La Candelaria, el barrio vecino. El sol brillaba recio pero soplaba brisa y esta atenuaba un poco el calor que abrasaba las calles. Estando en el barrio vecino llegu&eacute; al caf&eacute; internet al que voy normalmente. M&aacute;s que para entretenerme o buscar alguna informaci&oacute;n, debo decir que lo hago con el solo prop&oacute;sito de ver a una de las hijas de la due&ntilde;a del sitio. La due&ntilde;a tiene dos hijas, ambas mayores de edad. Al abrir la puerta corrediza de vidrios polarizados en color azul y entrar, vi que no estaba Abril, la que me gusta, una trigue&ntilde;a alta, de buen cuerpo y con el cabello rizado, mono. En lugar de ella estaba su hermana Bel&eacute;n, quien tiene como un cierto trastorno corporal que la hace parecer ni&ntilde;a, pero es mata-a&ntilde;o, o sea, que ostenta muchos m&aacute;s a&ntilde;os de los que aparenta.<\/p>\n<p>-Hola Bel&eacute;n -dije-. &iquest;C&oacute;mo est&aacute;s?<\/p>\n<p>-Caramba &Aacute;lex -dijo-, &iquest;d&oacute;nde andabas t&uacute; metido?<\/p>\n<p>-Por aqu&iacute; mismo. Siempre que vengo tu hermana es la que atiende. Pero hoy se me cumpli&oacute; el deseo de verte.<\/p>\n<p>-Jajaja, &iquest;crees que no s&eacute; que te gusta mi hermana?<\/p>\n<p>-&iquest;Por qu&eacute; dices eso a ver?<\/p>\n<p>-Porque nunca vienes cuando estoy.<\/p>\n<p>-T&uacute; atiendes en la ma&ntilde;ana, yo en la ma&ntilde;ana trabajo. Por eso vengo en las tardes.<\/p>\n<p>-En las tardes yo estudio.<\/p>\n<p>-Por eso no logro verte.<\/p>\n<p>-Estoy esperando que venga mi hermana r&aacute;pido para irme a alistar. &iquest;Cu&aacute;nto tiempo vas a pedir?<\/p>\n<p>-Dame tiempo libre.<\/p>\n<p>Me asign&oacute; el equipo n&uacute;mero cinco. Aparte de m&iacute;, no hab&iacute;a m&aacute;s clientes en el caf&eacute; internet. Gracias al aire acondicionado hac&iacute;a un fr&iacute;o bien agradable. En una pesta&ntilde;a abr&iacute; Facebook y en otra YouTube. Me puse a mirar v&iacute;deos de m&uacute;sica y despu&eacute;s v&iacute;deos de casos criminales y despu&eacute;s de chicas solas en el bosque practicando yoga semidesnudas. Estos &uacute;ltimos me pusieron muy cachondo. Escrib&iacute; en el buscador: Pillada masturb&aacute;ndose casero. No hay nada como lo natural. Me salieron una infinidad de v&iacute;deos que ya hab&iacute;a visto y que ya no me excitaban como antes. Pero encontr&eacute; uno que no hab&iacute;a visto. Era de una chica que estaba en un ba&ntilde;o y alguien la grababa desde afuera por debajo de la rendija de la puerta. Desnuda, la chica se acomodaba en la esquina del mes&oacute;n del lavabo y parada de puntillas, con una sensualidad arrebatadora, se pandeaba masturb&aacute;ndose con la punta lisa y suave del mes&oacute;n. El pene se me quer&iacute;a reventar.<\/p>\n<p>En ese momento de la pel&iacute;cula, Bel&eacute;n me mand&oacute; un mensaje por Facebook. Qu&eacute; haces, dec&iacute;a. Si te cuento, escrib&iacute;, es probable que te escandalices. Ada se me adelant&oacute;. &iquest;Est&aacute;s viendo porno? S&iacute;, respond&iacute;. Es normal, dijo, a m&iacute; tambi&eacute;n me gusta el porno. &iquest;Qu&eacute; ves? Dije: Ven y mira. No, repuso, despu&eacute;s me violas. No sab&iacute;a que eras una cobarde, dije, una pel&aacute; tan grande, mayor de edad, hecha y derecha&#8230;<\/p>\n<p>De pronto oigo que se rueda una silla y pasos que se acercan. A mi espalda se abre la cortina y Bel&eacute;n entra poni&eacute;ndome las tetas en el hombro.<\/p>\n<p>-No me intimidas -dijo.<\/p>\n<p>Me re&iacute;.<\/p>\n<p>-Soy mil veces m&aacute;s mala que t&uacute;.<\/p>\n<p>Volv&iacute; a re&iacute;r. La ret&eacute; dici&eacute;ndole:<\/p>\n<p>-Demu&eacute;stramelo.<\/p>\n<p>-&iquest;C&oacute;mo?<\/p>\n<p>-A ver, si eres tan mala, &iquest;te atrever&iacute;as a tener sexo conmigo aqu&iacute; y ahora?<\/p>\n<p>-&iquest;Est&aacute;s loco?<\/p>\n<p>-&iquest;No dices que eres m&aacute;s mala que yo, pues?<\/p>\n<p>Se qued&oacute; pensativa un momento, luego se apart&oacute; de m&iacute; y sali&oacute; del caf&eacute; internet. Como estaba de espaldas, supuse que ven&iacute;a alguien, pero no: a esa hora todo el mundo estar&iacute;a almorzando. Es una cobarde, pens&eacute;. Y segu&iacute; viendo v&iacute;deos. No pas&oacute; un minuto cuando volvi&oacute; a entrar. Escuch&eacute; un ruido de llave en el ojo de la cerradura. Yo me emocion&eacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ven, &Aacute;lex. Quiero ver qu&eacute; tan diablo eres.<\/p>\n<p>Cerr&eacute; el Facebook, me par&eacute; de la silla y sal&iacute; del cub&iacute;culo. Cuando la mir&eacute;, Bel&eacute;n ya estaba en popa con las piernas abiertas. Ten&iacute;a el chocho peludo y los pelos del mismo color de su cabello: negro azabache. Los mulos de las piernecitas eran m&aacute;s blancos que la leche y su cuerpo peque&ntilde;o y rollizo parec&iacute;a el de una mu&ntilde;eca de cera enana. Casi que me vengo sin met&eacute;rsela. Trat&eacute; de controlarme y tranquilizarme y no venirme antes de empezar. Me ech&eacute; una bocanada de saliva en la mano y unt&eacute; toda la verga con saliva. Eso me relaj&oacute; bastante y la cog&iacute; por la cintura. Sent&iacute; su carne tierna y suave entre mis manos. Yo mido 1.81 de estatura. Ella 1.50. Tuve que agacharme bastante para poder introducir mi pene por su vagina. La ten&iacute;a seca pero la saliva ayud&oacute; a que entrara sin complicaciones. Bastaron un par de sacudidas de su cintura y unas cuantas succiones y apretazones en el cuello del pene para que el semen me saliera a chorros. Ella se sac&oacute; la verga, se volte&oacute; y, agach&aacute;ndose, la introdujo en su boquita. Mir&aacute;ndome a los ojos sorbi&oacute; toda mi esperma como si se tratara de jugo de guan&aacute;bana. Me dej&oacute; seco. Pero cuando termin&oacute; de sorber, mi verga todav&iacute;a segu&iacute;a intacta, con ganas de seguir cavando el pozo profundo de su vagina. Entonces vi a trav&eacute;s de los vidrios polarizados a la hermana de Bel&eacute;n que se acercaba.<\/p>\n<p>-Viene Abril -dije-. &iexcl;V&iacute;stete!<\/p>\n<p>Bel&eacute;n se arregl&oacute; como pudo y yo me fui para mi cub&iacute;culo. Abril comenz&oacute; a tocar en el momento en que Bel&eacute;n le quitaba el seguro a la puerta corrediza. Abri&oacute;. Abril entr&oacute; y le dijo a Bel&eacute;n que la esperara un momento porque iba a almorzar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde est&aacute; mi mam&aacute;? -pregunt&oacute;. Y antes de que saliera, Bel&eacute;n le dijo:<\/p>\n<p>-Est&aacute; acompa&ntilde;ando a t&iacute;a Sandra en el m&eacute;dico.<\/p>\n<p>Bel&eacute;n vino a mi cub&iacute;culo y me agarr&oacute; el pene.<\/p>\n<p>-Esto no ha terminado -dijo.<\/p>\n<p>-Claro que no.<\/p>\n<p>-Nunca nadie me ha hecho tragar tanta leche como t&uacute;, &Aacute;lex.<\/p>\n<p>-Eres una chica muy mala. Tengo que castigarte severamente. En la noche quiero que vayas a mi apartamento. Te voy dejar el chocho ardiendo de la mondaquera que te voy a dar.<\/p>\n<p>-Eso espero -dijo Bel&eacute;n, retir&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Al poco tiempo entr&oacute; Abril. Yo sal&iacute; a saludarla, pero ella no me correspondi&oacute; el saludo con la misma efusividad de siempre. Ahora se ve&iacute;a achicopalada, triste. Eso me extra&ntilde;&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; te pasa, Abril?<\/p>\n<p>-Jum, qu&eacute; no me pasa&#8230;<\/p>\n<p>-Si quieres me puedes contar, para que te desahogues. No se te ve muy bien.<\/p>\n<p>Abril se hab&iacute;a sentado ante el escritorio de la entrada y se puso a teclear el computador. Llevaba un vestido de algod&oacute;n de color beige, bastante corto, que dejaba ver unas piernas espectaculares y tersas. Ella dej&oacute; quieto el teclado y se llev&oacute; las manos a la cara. Yo agarr&eacute; un banco y me sent&eacute; junto a ella.<\/p>\n<p>-Por favor, dime qu&eacute; tienes -le dije.<\/p>\n<p>-Imag&iacute;nate que Carlos me ha estado enga&ntilde;ando con Melisa, mi mejor amiga. Descubr&iacute; unos mensajes de ella en su celular en donde le mandaba fotos desnuda. &iquest;Puedes creerlo? -dijo Abril llev&aacute;ndose de nuevo las manos a la cara. La ten&iacute;a empapada.<\/p>\n<p>-No te sientas mal -le dije-. No vale la pena llorar por hombres as&iacute;.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute; -dijo Abril-. Pero me enga&ntilde;&oacute; con mi mejor amiga.<\/p>\n<p>-S&iacute;. Duele el doble.<\/p>\n<p>-Lo que menos me esper&eacute; de Melisa fue que se le ofreciera a Carlos. Y Carlos, ni corto ni perezoso, se la comi&oacute;. Me duele, pero adem&aacute;s tengo mucha rabia.<\/p>\n<p>Le di un abrazo y, para probar, le dije:<\/p>\n<p>-Lo mejor en estos casos es sacarse la espina.<\/p>\n<p>Vi en sus facciones un cambio inesperado que me dec&iacute;a que pod&iacute;a hacer con Abril lo que yo quisiera. Soy una especie de amigo no tan amigo que se ha ganado su confianza. Cuando la conoc&iacute; ya ella ten&iacute;a novio. Yo no copiaba de eso y la enamoraba, pero no me hac&iacute;a caso. Ahora, aprovech&aacute;ndome de las circunstancias, not&eacute; un destello de maldad que me abr&iacute;a las puertas, no de su alma ni de su coraz&oacute;n, sino de su cuerpo.<\/p>\n<p>-&iquest;T&uacute; crees? -pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Por supuesto.<\/p>\n<p>-No s&eacute;&hellip;<\/p>\n<p>La abrac&eacute; otra vez y acerqu&eacute; mi cara a la suya con la intenci&oacute;n de besarla. Ella no mostr&oacute; la m&aacute;s m&iacute;nima resistencia. Sus labios sab&iacute;an a cielo y a vainilla. Puse mi mano en el muslo de su pierna y fui subi&eacute;ndola lentamente hasta alcanzar la tela sedosa del panty que cubr&iacute;a la vulva. De pronto vimos afuera que alguien estiraba el brazo para abrir la puerta corrediza. Casi nos espantamos. Era un cliente. Buenas, dijo, y pidi&oacute; tiempo. Luego llegaron dos personas m&aacute;s a sacar copias y se fueron enseguida. Cuando el cliente que hab&iacute;a llegado primero se fue, le dije que cerr&aacute;ramos la puerta con llave. Ella me mir&oacute; como estupefacta. Una mujer dolida es m&aacute;s peligrosa que cien cocodrilos que no han comido en un mes. Abril se par&oacute;, me pidi&oacute; permiso para que la dejara pasar y fue a ponerle llave a la puerta. Se dio la vuelta y, erguida en su figura aguitarrada, se puso las manos en la cintura, el vestido escotado le realzaba sus voluptuosas tetas.<\/p>\n<p>-Aprov&eacute;chame hoy que estoy botada -dijo.<\/p>\n<p>Fui ante ella y me agach&eacute;. Estando ella de pie, met&iacute; las manos por debajo de su vestido y lo alc&eacute; hasta el abdomen. Su panty era de color rosa. Se lo baj&eacute;. Y el chocho era de un todo dorado transparente, estaba impoluto y sin un vello. La coloqu&eacute; a horcajadas, con mi cabeza metida entre sus piernas, y comenc&eacute; a extraer la miel de su interior, pasando la legua por su ano tambi&eacute;n. A una mujer as&iacute; de hermosa la mierda le sabe a helado de frutas. Pero Abril estaba limpiecita y de sus parte s&oacute;lo brotaba miel blanca. Cuando ya estuvo bastante mojada me levant&eacute; y Abril se acomod&oacute; de espaldas arrodillada en una silla y le atraves&eacute; el coraz&oacute;n del chocho con mi pene. Agarr&aacute;ndole el pelo le arreaba embestidas animales para ver si trataba de puyarle el h&iacute;gado. Pero mi pene se topaba con un cielo de carne interior. Abril aguant&oacute; si emitir ni un sonido.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta? -le dije.<\/p>\n<p>-Ay Carlos me encanta me encanta me encanta&#8230;!<\/p>\n<p>En el momento en que sent&iacute; que ya me iba a venir, apareci&oacute; un cliente en la terraza dirigi&eacute;ndose a la entrada.<\/p>\n<p>Saqu&eacute; el pene de la vagina de Abril y, cuando lo hice, son&oacute; como si se hubiese destapado una botella de gaseosa. S&oacute;lo bot&eacute; un chorrito de esperma que ensuci&oacute; mi pantaloneta cuando me guard&eacute; el pene de rapidez.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Era cerca de mediod&iacute;a. Me puse una pantaloneta deportiva, una camisilla, una gorra y sal&iacute; del apartamento. 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