{"id":43133,"date":"2023-09-12T09:24:49","date_gmt":"2023-09-12T09:24:49","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-12T09:24:49","modified_gmt":"2023-09-12T09:24:49","slug":"pasiva-como-nunca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/pasiva-como-nunca\/","title":{"rendered":"Pasiva como nunca"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43133\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Siempre he sido dominante con todas mis parejas sexuales hasta ese d&iacute;a.<\/p>\n<p>Yo lo conoc&iacute;a a &eacute;l por trabajo y nunca hubo se&ntilde;al alguna que hiciera pensar que suceder&iacute;a lo que sucedi&oacute;. O m&aacute;s bien, que me hiciera lo que me hizo.<\/p>\n<p>Me ofreci&oacute; llevarme cuando fall&oacute; mi auto. No hab&iacute;a raz&oacute;n para negarme. No se desvi&oacute; del camino pero en la ruta hacia mi casa hay un motel que frecuento a menudo. Hab&iacute;amos conversado de forma muy casual durante el trayecto previo y ten&iacute;amos callados menos de un minuto as&iacute; que moment&aacute;neamente no supe como reaccionar cuando vir&oacute; para meterse al motel. Las intenciones eran obvias. Nunca vi en el a alguien con quien tendr&iacute;a sexo pero cuando esa posibilidad se hizo inminente, simplemente decid&iacute; dejar el agua correr as&iacute; que me qued&eacute; callada.<\/p>\n<p>Pag&oacute; la habitaci&oacute;n a la entrada mientras yo empec&eacute; a imaginar lo que se avecinaba. &iquest;Qu&eacute; pensaba? Pensaba que iba a coger y nada m&aacute;s. F&iacute;sicamente, casi en forma autom&aacute;tica, me sent&iacute; dispuesta. Pude sentir que me mojaba. Mi vestido no era muy corto pero tampoco largo y me sent&iacute; un poco descubierta. Mientras sent&iacute;a crecer mi humedad repas&eacute; mentalmente mi ropa interior. Me hab&iacute;a puesto un sost&eacute;n apropiado para el escote de mi vestido. La tanga, como siempre, me la puse porque me gusta sentirme sexy aunque nadie pueda ver que la traigo. Nuevamente pensando en el vestido, imagin&eacute; por un momento que era lo suficientemente holgado y corto como para hacer accesible mi entrepierna. Todo eso lo pens&eacute; mientras avanz&aacute;bamos de la caseta al cuarto 27.<\/p>\n<p>&Eacute;l es un hombre alto, robusto, muy varonil y venir totalmente callado lo hac&iacute;a m&aacute;s masculino. Como si fuese muy habitual para &eacute;l lo que estaba a punto de hacerme. Lo imagin&eacute; desnudo encima de m&iacute; penetr&aacute;ndome y definitivamente sent&iacute; ganas de que lo hiciera.<\/p>\n<p>Llegamos a la cochera de la habitaci&oacute;n y &eacute;l se baj&oacute; inmediatamente sin decir nada para activar el port&oacute;n el&eacute;ctrico. En ese momento me di cuenta de que me sent&iacute;a vulnerable. No en un mal sentido. Era una sensaci&oacute;n rica como de desear dejarse llevar. Sent&iacute;a que s&iacute; me sacaba cargando del carro me sentir&iacute;a ligera como una pluma. Casi sinti&eacute;ndome d&eacute;bil abr&iacute; la portezuela y descend&iacute; del auto. &Eacute;l ya hab&iacute;a entrado a la habitaci&oacute;n as&iacute; que lo segu&iacute;. Al entrar mir&eacute; alrededor estudiando el entorno como si no fuera ese lugar un sitio muy habitual para m&iacute;. &Eacute;l estaba sentado en un sof&aacute; junto al sill&oacute;n Kama Sutra. Me miraba de arriba a abajo. Yo segu&iacute;a de pie y aunque disfrut&eacute; su mirada lasciva no acertaba a reaccionar m&aacute;s all&aacute; de seguir mirando alrededor. Estaba nerviosa porque cada vez me sent&iacute;a m&aacute;s mojada. Tra&iacute;a un vestido azul de una pieza hasta un poco arriba de las rodillas y casi sent&iacute;a que iba a empezar a escurrir mi humedad por mis piernas. El no dejaba de mirarme. &Eacute;l callado y yo callada. Dej&oacute; escapar una leve sonrisa y eso me puso a&uacute;n m&aacute;s nerviosa. La l&oacute;gica dice que alguno de los dos podr&iacute;a haber iniciado una conversaci&oacute;n rompehielos, algo incidental para relajarnos pero no, no parec&iacute;a ser su estilo.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&iacute;tate la ropa por favor &#8211; se limit&oacute; a decirme sin dejar de mirarme.<\/p>\n<p>Casi en autom&aacute;tico me despoj&eacute; del vestido y los zapatos quedando en sost&eacute;n y tanga. En realidad no hab&iacute;a razones para objetar. Si al entrar al motel, no le ped&iacute; no hacerlo, no ven&iacute;a al caso ahora hacerme la mojigata cuando estaba lista para coger. Imagin&eacute; que se levantar&iacute;a a besarme o a quitarme la ropa interior. Mov&iacute;a mis brazos err&aacute;ticamente en una extra&ntilde;a combinaci&oacute;n entre cubrirme y acariciarme yo misma. Realmente no sab&iacute;a que hacer. A pesar de estar tan orgullosa de mi cuerpo me segu&iacute;a sintiendo vulnerable. El segu&iacute;a sentado en sill&oacute;n admir&aacute;ndome de arriba a abajo.<\/p>\n<p>&#8211; Por favor, todo. Qu&iacute;tate todo. &#8211; agreg&oacute; con el mismo tono neutral que no era ni siquiera un poco autoritario.<\/p>\n<p>Nerviosamente me saqu&eacute; el sost&eacute;n por arriba sin perder tiempo en desabrocharlo. Pude sentir en mis pezones la brisa del aire acondicionado y aun as&iacute; los sent&iacute;a arder. Nunca me ha dado pena mostrar mis pechos ya que son peque&ntilde;os pero muy c&oacute;nicos y erguidos. En realidad uso el sost&eacute;n por convencionalismo social. Tir&eacute; hacia abajo mi tanga. Era evidente la humedad en el tri&aacute;ngulo y estaba tan sensible que pude sentir intensamente cuando salt&oacute; el hilo entre mis nalgas. Segu&iacute; ah&iacute; de pie con mis brazos in&uacute;tiles sin saber donde ponerlos. Suelo ser muy activa y casi un poco descarada y exhibicionista. Mi cuerpo me permite esa licencia pero esta vez fue diferente. Yo sab&iacute;a que &eacute;l estaba admirando mi anatom&iacute;a. El hombre, con toda su estatura se puso de pie y camin&oacute; hacia m&iacute; sin dejar de estudiarme. Sent&iacute; que mis rodillas se doblaban de los nervios. Se acerc&oacute; poco a poco y camin&oacute; a mi alrededor. Acarici&oacute; suavemente mi espalda y yo no pude disimular un estremecimiento.<\/p>\n<p>Tenerlo ah&iacute; a mi espalda me hizo imaginar que me obligaba a inclinarme para penetrarme desde atr&aacute;s. Al quedar frente a m&iacute;, desliz&oacute; el dorso de sus dedos sobre mis pechos, uno despu&eacute;s del otro. Desde el hombro hasts rozar mis pezones. Otro estremecimiento. Mi rodillas estaban cada vez m&aacute;s d&eacute;biles. Sin apresurarse, acerc&oacute; su mano y me toc&oacute; entre las piernas. Su expresi&oacute;n facial no cambi&oacute; mientras moj&oacute; sus dedos y se los llev&oacute; primero a oler y despu&eacute;s para chuparlos y saborearlos impasible. Sin decirme nada, me mir&oacute; a los ojos y luego mir&oacute; hacia la cama que en ese momento estaba detr&aacute;s de m&iacute;. Yo segu&iacute;a pasiva, vulnerable. Suave pero firmemente me puso las manos en los hombros para hacerme posar acostada sobre la cama. Mis piernas quedaron colgando con los pies tocando el suelo. El sigui&oacute; ah&iacute; de pie mirando mi cuerpo pero deliberadamente se detuvo a mirar entre mis piernas. Yo tengo depilado permanente y mi humedad escurr&iacute;a visiblemente.<\/p>\n<p>Los labios me pulsaban de las ganas que sent&iacute;a pero &eacute;l sigui&oacute; ah&iacute; impasible, callado y mirando. Yo ni siquiera acercaba a mirar si &eacute;l ten&iacute;a una erecci&oacute;n. Hasta ese momento no hab&iacute;a visto su miembro pero lo imaginaba, grande, oscuro, firme, avanzando entre mis piernas. En vez de eso y sin quitarse nada, se arrodill&oacute; frente a m&iacute;. Sin prisa, sin decir nada. Una calma impresionante.<\/p>\n<p>Con ambas manos separ&oacute; mis piernas y yo no pude evitar empezar a respirar agitadamente. Ah&iacute; estaba, desnuda, mojada, mis piernas abiertas. Pod&iacute;a pasar cualquier cosa y estaba lista. &Eacute;l desliz&oacute; sus manos hacia m&iacute; sexo y por un instante pens&eacute; que me har&iacute;a algo con sus dedos. En vez de eso, me di cuenta de que acerc&oacute; su cara. Parec&iacute;a olerme. Segu&iacute;a callado igual que yo. De pronto sent&iacute; su cara casi toc&aacute;ndome. Su nariz roz&oacute; mis labios y se me escap&oacute; un peque&ntilde;o gemido. Estaba rendida. Deseaba una salida a mis ganas y el silencio a la expectativa no hac&iacute;a sino aumentarlas. Finalmente pas&oacute; su lengua sobre mis labios mojados y mi gemido se convirti&oacute; en un quejido de placer.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a posar su lengua sobre mis labios pero se qued&oacute; quieto, multiplicando mi ansiedad. Ante su inmovilidad, casi por reflejo empec&eacute; a mover mis caderas para frotar mis labios contra su lengua. Empec&eacute; a gemir descaradamente. El ayud&oacute; activamente presionando con m&aacute;s fuerza contra mis labios primero y luego contra mi cl&iacute;toris. El segu&iacute;a separando mis muslos con sus manos pero ni falta hac&iacute;a porque el ansia de placer me hizo abrirlas m&aacute;s y doblar mis rodillas. Con mis manos me agarraba de las s&aacute;banas mientras &eacute;l segu&iacute;a atacando mis labios y cl&iacute;toris con su lengua. No tard&eacute; en correrme escandalosamente mientras &eacute;l sigui&oacute; comiendo de m&iacute; todo lo que pudo.<\/p>\n<p>Segu&iacute; disfrutando de su fuerte lengua de mi orgasmo prolongado y de alg&uacute;n modo perd&iacute; la noci&oacute;n del entorno. Me encanta coger en moteles y poder gritar sin limitaciones porque todos estamos ah&iacute; para los mismo. Apenas sal&iacute; de mi trance de placer cuando de pronto me di cuenta que &eacute;l ya estaba completamente desnudo. Era enorme. F&aacute;cilmente med&iacute;a 190 de estatura. No era musculoso pero tampoco gordo y sin embargo era evidentemente un hombre fuerte. Vello generalizado. Yo segu&iacute;a bocarriba sobre la cama y desde ah&iacute; mire su miembro, grande y recto que casi pod&iacute;a verlo pulsar.<\/p>\n<p>Yo ya ten&iacute;a las piernas abiertas y sent&iacute; un deseo enorme de que me dejara ir su verga pero no se lo dije. Segu&iacute;amos comunic&aacute;ndonos con los gestos de nuestro cuerpo. Lo mir&eacute; a los ojos y abr&iacute; un poco m&aacute;s las piernas. Creo que hasta levant&eacute; un poco las caderas. Empec&eacute; a sentir espasmos en mi vagina desde que lo vi inclinarse sobre m&iacute;. Con una mano sobre el pene afin&oacute; su punter&iacute;a. Top&oacute; con su glande sobre mis labios mojados y manipulando con su mano me los frot&oacute; con la punta de su miembro. Me abr&iacute; m&aacute;s para ayudar a que empezara a penetrarme y se me escap&oacute; un intenso gemido de placer. M&aacute;s bien varios. Uno detr&aacute;s de otro.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a sentir como su verga empezaba a separar mis labios para quedar envuelto en mi vagina. Casi era doloroso pero lo deseaba. Resbal&oacute; despacio y en su cara vi una expresi&oacute;n de triunfo que me hizo sentir deseada. Lleg&oacute; hasta el fondo cuando sent&iacute; que su vientre estaba completamente sobre el m&iacute;o y se qued&oacute; quieto por un momento. Estaba por empezar a moverme cuando &eacute;l empez&oacute; una serie de empujones fuertes pero lentos, muy lentos. El placer comenz&oacute; a inundarme. Su miembro era grande y yo sent&iacute;a que en sus empujones casi me rozaba el cl&iacute;toris. Me mojaba m&aacute;s y m&aacute;s y su verga resbalaba delicioso dentro de mi vagina. Yo sent&iacute;a que hab&iacute;a tocado fondo y sin embargo en cada empuj&oacute;n parec&iacute;a llegar cada vez m&aacute;s dentro de m&iacute; y yo sent&iacute;a cada vez m&aacute;s rico.<\/p>\n<p>&Eacute;l se mov&iacute;a con fuerza dentro de m&iacute;. La expresi&oacute;n de lujuria y placer en su cara parec&iacute;a ignorar m&iacute; presencia y al mismo tiempo me satisfac&iacute;a y me hac&iacute;a sentir libre de gozar por mi cuenta. A momentos imaginaba la escena como si fuese un espectadora, desnudos, sobre la cama, &eacute;l entre mis piernas abiertas y los gemidos de ambos. Empec&eacute; a venirme de nuevo y ya no supe de m&iacute;. Los calambres de placer empezaron a brotar de ah&iacute; de donde sent&iacute;a como su verga resbalaba en mi humedad. Sent&iacute; que escurr&iacute;a much&iacute;simo l&iacute;quido tibio entre mis piernas. Perd&iacute; el control de mi cuerpo y por un largu&iacute;simo instante me sent&iacute; totalmente sin fuerzas.<\/p>\n<p>Todos mis movimientos eran producto de los empujones de &eacute;l, que no paraba de usarme para sus propios fines y yo gozaba con eso. No supe cu&aacute;nto tiempo estuvimos as&iacute; hasta que me sac&oacute; la verga solo por un instante. Como si pesara menos que una pluma me tom&oacute; por las caderas y me hizo poner boca abajo sobre la cama a&uacute;n con las piernas abiertas. Yo no est&aacute;n en condiciones de ayudar y mucho menos de negarme. Con la misma fuerza fenomenal me tom&oacute; por las caderas y me levant&oacute; para casi de inmediato perforar de nuevo. No fue doloroso sino muy rico. Sus empujones llegaban m&aacute;s hondo o al menos as&iacute; lo sent&iacute;a yo. Levant&oacute; lo suficiente mis caderas para dejarme apoyar las rodillas y entonces, mientras me cogia, empez&oacute; a pellizcar mi trasero. Suave, no fuerte.<\/p>\n<p>A veces con dos dedos a veces apretaba mis nalgas con toda la mano. Era como si toda su vida hubiese deseado tener mi trasero para &eacute;l s&oacute;lo. En ese punto me pregunt&eacute; cuantas veces habr&aacute; imaginado &eacute;l este momento sin que yo lo supiera. Siempre serios en nuestros trabajos y &eacute;l pensando en cogerme. Fue rico pensar en eso. Tuve una sucesi&oacute;n de orgasmos, cada uno m&aacute;s fuerte y largo que el anterior mientras &eacute;l parec&iacute;a no cansarse hasta que de pronto se le escap&oacute; un fuerte y largo grito y pude sentir como se vaciaba dentro de m&iacute;. Su chorros chocaron dentro de mi vagina, calientes y fuertes. Sent&iacute; como sal&iacute;a m&aacute;s l&iacute;quido y corr&iacute;a por mis muslos. Casi simult&aacute;neo tuve un gran orgasmo y sent&iacute; que m&aacute;s l&iacute;quido sal&iacute;a a chorros.<\/p>\n<p>Habi&eacute;ndonos venido &eacute;l se qued&oacute; ah&iacute; con su verga a&uacute;n dentro de mi vagina hasta que solita se sali&oacute; y entonces se ech&oacute; a mi lado. Ca&iacute; en ese momento en la cuenta de que la habitaci&oacute;n ol&iacute;a a sexo. Su aroma y mi aroma. Segu&iacute; ah&iacute; acostada boca abajo. Ambos callados. Segu&iacute;amos sin hablar nada, todo era sexo puro. Momentos despu&eacute;s me levant&eacute; y entr&eacute; a la ducha. Cuando sal&iacute; estaba terminando de vestirse y yo sin hablar hice lo propio. Ya de camino a dejarme en mi casa, me mir&oacute; y coment&oacute;:<\/p>\n<p>&#8211; Me gustar&iacute;a mucho que esta no fuera la &uacute;ltima vez y que la siguiente sea propuesta tuya.<\/p>\n<p>Yo me sent&iacute; mojar de imaginarlo pero esa es otra historia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify\"><!--\/data\/user\/0\/com.samsung.android.app.notes\/files\/clipdata\/clipdata_bodytext_230912_031814_246.sdocx--><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Siempre he sido dominante con todas mis parejas sexuales hasta ese d&iacute;a. Yo lo conoc&iacute;a a &eacute;l por trabajo y nunca hubo se&ntilde;al alguna que hiciera pensar que suceder&iacute;a lo que sucedi&oacute;. O m&aacute;s bien, que me hiciera lo que me hizo. 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