{"id":43216,"date":"2023-09-19T22:00:00","date_gmt":"2023-09-19T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-19T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-19T22:00:00","slug":"de-la-admiracion-al-amor-y-el-deseo-hay-una-linea-delgada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/de-la-admiracion-al-amor-y-el-deseo-hay-una-linea-delgada\/","title":{"rendered":"De la admiraci\u00f3n al amor y el deseo, hay una l\u00ednea delgada"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43216\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al principio pens&eacute; que se trataba solamente de una admiraci&oacute;n corriente, pero el tiempo me ense&ntilde;&oacute; que tambi&eacute;n se trataba de deseo.<\/p>\n<p>Casi que a la mitad de mi carrera fue cuando conoc&iacute; a Jes&uacute;s Gabriel, mi novio, ese suceso precioso que lo cambi&oacute; todo en mi, y no por &eacute;l. Me gustaba, quiz&aacute;s, por las razones equivocadas: era el t&iacute;pico chico malo, y adem&aacute;s, un tipo muy lindo. &Eacute;l es moreno, alto y de ojos claros, su cuerpo est&aacute; muy bien marcado, y sus muchos tatuajes lo hacen ver rudo y varonil; eso me excitaba, durante el sexo, me encantaba verlo encima de mi, y verme por completo dominada en todo sentido.<\/p>\n<p>En el sexo, era muy bueno, apasionado, rudo y rom&aacute;ntico al mismo tiempo, todo un manjar para una chica como yo. Si bien no soy fea, hab&iacute;a descubierto por terceros que muchas de sus ex, eran demasiado bonitas; a mi criterio, ni siquiera Gabriel podr&iacute;a estar realmente a su altura. Estas cosas comenzaron a inquietante, porque pens&eacute; que podr&iacute;a pronto perder a mi chico.<\/p>\n<p>Todas estas dudas comenzaron a amargarme. Mi relaci&oacute;n se arruinaba con el paso del tiempo por un tipo extra&ntilde;o de celos amargos por minas que yo jam&aacute;s hab&iacute;a conocido, y todo empeor&oacute; el d&iacute;a en el que descubr&iacute; que Gabo a&uacute;n ten&iacute;a, en su computadora, fotograf&iacute;as muy viejas de Raquel, una de sus ex.<\/p>\n<p>Raquel hab&iacute;a pasado con mi ahora marido alrededor de cinco a&ntilde;os, luego llegu&eacute; yo. Ella me pareci&oacute; en esas fotos demasiado hermosa: de tez blanca, mejillas rojas, y cabello negro, largo y ondulado. En sus hombros, ten&iacute;a unas cuantas pequitas caf&eacute;s, y sus atributos eran envidiables: senos firmes, y redondos; caderas ampl&iacute;as, vientre plano y por lo que descubr&iacute; en redes, un trasero precioso. M&aacute;s bien para m&iacute; era sorprendente el hecho de que Gabriel por mi la cambiara, aunque como luego me contaron, as&iacute; no fueron las cosas.<\/p>\n<p>Esta mujer se convirti&oacute; en mi pesadilla, en una especie de malsana obsesi&oacute;n. Casi no dorm&iacute;a pensando en que en secreto, esta tipa se com&iacute;a a mi esposo. Incluso, cuando Jes&uacute;s Gabriel no estaba en casa, me dispon&iacute;a a revisar y escarbar en los archivos de su laptop, para descubrir qu&eacute; cosa de ella encontraba. Y as&iacute;, el dicho es muy cierto: la que busca, encuentra, y s&iacute; que encontr&eacute;. Vi una carpeta con algunas fotograf&iacute;as y archivos con el nombre de &quot;mi amor 2012&quot;, y lo revis&eacute;. Eran muchas rotos de ella, comprometedoras, no como las otras, que pretend&iacute;an sensatez y recado. Era ella, desnuda sobre un sof&aacute;, ella de nuevo, con una atrevida lencer&iacute;a, otra vez esa mujer, con una risa coqueta y luciendo una peque&ntilde;a minifalda; ella y ella en escenarios er&oacute;ticos y de fantas&iacute;a. &iexcl;Descargu&eacute; todo el material!<\/p>\n<p>Durante los d&iacute;as siguientes, cuando mi marido no estaba, especialmente durante la ma&ntilde;ana y en las tardes, cog&iacute; la rara costumbre de revisar una y otra vez las fotograf&iacute;as. Cuando hac&iacute;a esto, una rara sensaci&oacute;n de rabia y envidia en la garganta me consum&iacute;a, pero a la vez, esa misma emoci&oacute;n se hizo adictiva. Me fijaba en ella y la examinaba de arriba abajo, y entonces esos sentimientos despertaban. Con el transcurrir de las fechas, eso se convirti&oacute; en una especie de admiraci&oacute;n envidiosa. Admiraba cuan hermosa y sensual era Raquel, y eso me impuls&oacute; a imitarla: me te&ntilde;&iacute; el cabello y lo ondule, y busque la mejor lencer&iacute;a para satisfacer los deseos de mi esposo.<\/p>\n<p>Sin embargo no estaba contenta con ello, y adem&aacute;s, esa obsesi&oacute;n segu&iacute;a creciendo y creciendo, aunque no entend&iacute;a el porqu&eacute;. De esta manera, hice lo posible y consegu&iacute; su Instagram, para seguirla. Pude ver qu&eacute; ahora se ve&iacute;a diferente, mucho m&aacute;s liberal y menos femenina. Ten&iacute;a su cabello algo rapado, en la parte derecha de su cabeza, mientras el resto de su pelo, ca&iacute;a hasta los hombros. Era ahora lacio, y se hab&iacute;a tinturado unos rayitos de color azul. Ten&iacute;a un piercing en forma de anillos en su nariz respingada, y ahora, en ambos brazos aparec&iacute;an tatuajes muy bien logrados, y se vest&iacute;a de forma ancha, como un muchacho. No pod&iacute;a dejar de admitirlo, se ve&iacute;a mucho m&aacute;s bella ahora, a&uacute;n con un estilo que procuraba muchas vibras l&eacute;sbicas. La segu&iacute; desde entonces en cada post y pon&iacute;a corazoncitos a cada una de sus publicaciones. No me di cuenta que incluso sacaba capturas de pantalla cuando ella sub&iacute;a foticos ligera de ropa. De esa manera pasaron los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Mis emociones tencionantes pronto se convirtieron en anhelos de deseo. Era obvio que me gustaba la ex de mi marido, y que incluso me parec&iacute;a sexualmente muy atractiva, tanto as&iacute; que so&ntilde;aba muchas veces en poseerla, en que hiciera el amor conmigo. Cuando ten&iacute;a intimidad con Gabo, la pensaba a Raquel, y llegaba al &eacute;xtasis.<\/p>\n<p>Pronto mis peque&ntilde;os comentarios sugerentes a sus historias dieron resultado y se contact&oacute; conmigo. Hablamos, ella supo de inmediato con qui&eacute;n hablaba, y yo confirm&eacute; que Raquel prefer&iacute;a la compa&ntilde;&iacute;a femenina a la masculina. Era muy respetuosa, y se comportaba varonilmente, aunque sin exagerar. Las conversaciones pronto fueron escalando a ser m&aacute;s comprometedoras, y sin embargo, manten&iacute;amos entre las dos un pacto de complicidad. Ella no fue quien se abalanz&oacute;, sino yo, estando pendiente de ella y llen&aacute;ndola de cumplidos y piropos.<\/p>\n<p>Pero un d&iacute;a en que mi esposo sali&oacute; de la ciudad por cuestiones de trabajo, aprovech&eacute; esa oportunidad para invitarla a tomar algo y ver pel&iacute;culas. Lleg&oacute; puntual, y se ve&iacute;a fascinante, su estilo &#39;&#39;Tomboy&#39;&#39; me atra&iacute;a demasiado. Las sonrisas entre nosotras dos no ocultaban el romance, aunque fingimos ignorarlo. Durante ese mes, ella se qued&oacute; conmigo en casa, y entonces nos fuimos haciendo m&aacute;s y m&aacute;s &iacute;ntimas. Yo siempre la esperaba con el almuerzo servido, y entonces nos la pas&aacute;bamos juntas hablando, mirando tv acurrucadas en el sof&aacute;, y compartiendo mucho. Pronto era com&uacute;n que en la privacidad de la casa, nos tom&aacute;ramos de las manos, argumentando siempre que todo se trataba de amistad.<\/p>\n<p>Puesto que ella se quedaba en la habitaci&oacute;n para hu&eacute;spedes, una noche le dije que a fin de charlar, podr&iacute;a dormir conmigo, a lo que accedi&oacute;. Nos Acost&aacute;bamos ahora juntas, pero dorm&iacute;amos muy cerca la una de la otra, casi que manera exagerada, y fuera de lo com&uacute;n, y m&aacute;s a&uacute;n, c&oacute;mo asumiendo, de manera inconsciente, roles. Ella extend&iacute;a su brazo izquierdo y yo pasaba mi cabeza all&iacute;, en su antebrazo, cerca del pecho y debajo de su ment&oacute;n (me encantaba el olor del sudor de cuello, por el bochorno del clima); y ella, posaba su otro brazo alrededor de mi cintura y dejaba caer su mano sobre la parte baja de mi espalda. Nuestras piernas, entre tanto, se entrecruzaban, y as&iacute; despert&aacute;bamos ambas.<\/p>\n<p>Con el correr de los d&iacute;as, ambas fuimos subiendo la apuesta. Por mi parte, en lugar de la acostumbrada pijama, use un peque&ntilde;o short que cubr&iacute;a escasamente mis nalgas, un peque&ntilde;o top negro, que dejaba mi vientre desnudo, y poco m&aacute;s. Ella, Usaba una pijama camis&oacute;n de seda, con un encaje muy bello, y que se deten&iacute;a hasta arriba de sus muslos. Durante esos d&iacute;as, adoptamos una nueva posici&oacute;n a la hora de dormir: en posici&oacute;n de cucharita, nos acurrucamos. Ella, extend&iacute;a tiernamente sus brazos y me aferraba la cintura, tirando de ella para s&iacute;, colocando sus manos en mi abdomen plano, y atrayendo a su pelvis mi trasero. A medida que avanzaba la noche, pod&iacute;a sentir como golpeaba su pelvis con peque&ntilde;os salticos a mi trasero, y entonces, yo correspond&iacute;a haciendo mucha m&aacute;s presi&oacute;n en su pelvis. Se sent&iacute;a muy rico.<\/p>\n<p>Pero todo eso revolucion&oacute; una ma&ntilde;ana. Durante la noche que anteced&iacute;a a esa madrugada, desech&eacute; el t&iacute;pico top y el short, y en su lugar, me qued&eacute; solamente con un interior sumamente peque&ntilde;ito de encaje, color rojo. Un accesorio que m&aacute;s que otra prenda revelaba mi gran trasero a la desconocida. Arriba, un brasier del mismo color muy sexy, y ella, us&oacute; un camis&oacute;n de pijama algo m&aacute;s largo pero sin nada bajo &eacute;l. As&iacute; nos acostamos, y nuestra posici&oacute;n favorita, la cucharita, se repiti&oacute;. Durante la velada, eran m&aacute;s intensas las veces en que choc&aacute;bamos nuestros sexos, ella por atr&aacute;s m&iacute;o, y yo, haciendo presi&oacute;n muy fuerte, mi culito en su vagina. Sent&iacute;a sus manos aferrarme con fuerza, y ella, seguramente, mi trasero que empujaba su pelvis a la pared. Ella, m&aacute;s a&uacute;n, se atrevi&oacute; a m&aacute;s y fingiendo que dorm&iacute;a, desliz&oacute; su mano izquierda por debajo de mi pantaloncillo, en la parte de mi cadera, y su derecha, apret&oacute; uno de mis senos.<\/p>\n<p>Cu&aacute;ndo despertamos, no nos dijimos nada, pero ella empez&oacute; a acariciarme y a sonre&iacute;rme, y yo tambi&eacute;n. Fue entonces cuando nos acercamos y nos besamos. Nos comimos la boca, la lujuria nos consum&iacute;a, parec&iacute;amos desesperadas, como si nunca hubi&eacute;semos amado. Nuestras lenguas se recorr&iacute;an una a la otra y los besos iban y ven&iacute;an: las mejillas, la frente, el cuello. Ella me domin&oacute; a su gusto, y pronto descendi&oacute; besando mi garganta hasta llegar a entretenerse en mis senos, los cuales devor&oacute; y chup&oacute; como nunca nadie lo hizo, &iexcl;gem&iacute;a yo de placer! Sus manos, rasgaron mi ropa interior y entonces mir&oacute; ella lo mojada que estaba. Inmediatamente, me desnud&oacute;, y se desnud&oacute; ella, abri&oacute; de par en par mis piernas, y se puso encima m&iacute;o para restregar su co&ntilde;o contra el m&iacute;o. Era un sexo delicioso pero sin duda hac&iacute;amos el amor. Se mov&iacute;a r&aacute;pido, restregando su vagina contra la m&iacute;a, las dos est&aacute;bamos h&uacute;medas, y entre tanto, nos bes&aacute;bamos y nos dec&iacute;amos que nos am&aacute;bamos. Me puse en cuatro para ella, y entonces, se comi&oacute; todo mi culito, ella solamente disfrutaba jugueteando con mi co&ntilde;ito y todo mi cuerpo. La cosa se puso mejor cu&aacute;ndo sac&oacute; de su ropa un gran consolador con correa, se lo puso, y comenz&oacute; a penetrarme con fiereza, tantas y tantas veces, que perd&iacute; la cuenta de los orgasmos que me produjo.<\/p>\n<p>Luego de esa experiencia, nos segu&iacute;amos viendo de seguido a escondidas para hacer el amor. Y nadie me ha hecho el amor como ella, y la quiero y la deseo tanto, que estoy abandonando a mi marido por esa mujer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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