{"id":43238,"date":"2023-09-22T22:00:00","date_gmt":"2023-09-22T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-22T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-22T22:00:00","slug":"semen-en-mis-pies","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/semen-en-mis-pies\/","title":{"rendered":"Semen en mis pies"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43238\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Lo que voy a contarles cambi&oacute; mi vida para siempre. Me llamo Paola, soy mexicana y tengo 30 a&ntilde;os. Esto pas&oacute; hace mucho tiempo, pero desde ese d&iacute;a no volv&iacute; a ser la misma.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, y mi hermana estaba por casarse, y yo necesitaba unos tacones para la boda. Llegu&eacute; a una zapater&iacute;a y empec&eacute; a buscar algo que me gustara. Cuando vi unos tacones que me gustaron le ped&iacute; a una vendedora si me los pod&iacute;a ense&ntilde;ar en mi talla. Pero para que entiendan el contexto, necesito describir mi cuerpo. Soy chaparrita, mido 1.55, pero mi cuerpo llama mucho la atenci&oacute;n de los hombres porque soy delgada de arriba, pero estoy muy caderona y piernuda. Adem&aacute;s siempre suelo tener calor, por lo que me gusta usar vestidos, y los hombres siempre me ven las piernas, pero eso no me molesta.<\/p>\n<p>Pero lo que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n es que mis pies son muy grandes para mi estatura: calzo del 8 (talla mexicana, 11 americana).<\/p>\n<p>Cuando le ped&iacute; a la vendedora tacones del 8 se sorprendi&oacute; mucho, pero no me dijo nada. Luego regres&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-S&oacute;lo los tengo en talla 7.<\/p>\n<p>Intent&eacute; pon&eacute;rmelos pero no me quedaron. Pero en ese momento pas&oacute; algo inesperado. Cuando me quit&eacute; mis tenis y mis calcetas para probarme los tacones, los hombres que estaban cerca se quedaron viendo mis pies desnudos como si quisieran com&eacute;rselos. Y mientras yo intentaba ponerme los tacones, cada vez m&aacute;s hombres se acercaban a donde yo estaba para ver mis pies. De repente not&eacute; que uno de ellos se empez&oacute; a masturbar a escondidas viendo mis pies. Yo me volte&eacute; para no verlo, pero poco a poco me di cuenta que m&aacute;s hombres estaban haciendo lo mismo.<\/p>\n<p>Entonces el gerente de la tienda se acerc&oacute; y me dijo:<\/p>\n<p>-Se&ntilde;orita, acomp&aacute;&ntilde;eme por favor, aqu&iacute; en la bodega creo que nos queda un par de su talla.<\/p>\n<p>Entonces lo segu&iacute; adentro de la bodega donde guardan todos los zapatos. Me llev&oacute; hasta el fondo de la bodega y me dijo que me sentara en un banco que estaba ah&iacute;. Pero de repente empezaron a entrar muchos hombres a la bodega y el gerente cerr&oacute; la puerta. Le pregunt&eacute; que qu&eacute; estaba pasando y me asust&eacute; mucho. Pero el gerente me dijo:<\/p>\n<p>-No es nada, nada m&aacute;s qu&iacute;tate tus tenis.<\/p>\n<p>Le dije que para qu&eacute;, pero entonces se me acerc&oacute; y me dijo &quot;&iexcl;Que te los quites!&quot; y me quit&oacute; los tenis a la fuerza. Entonces me qued&eacute; descalza y todos los hombres se sacaron la verga y se empezaron a masturbar vi&eacute;ndome los pies. Quise salir corriendo o gritar pero me qued&eacute; en shock, y s&oacute;lo cerr&eacute; los ojos para no verles la verga. Pero entonces sent&iacute; que alguien me agarr&oacute; el pie y me peg&oacute; la nariz para ol&eacute;rmelo. Lo raro fue que en vez de molestarme, eso me excit&oacute; mucho. Nunca me hab&iacute;an agarrado los pies as&iacute;, pero fue una sensaci&oacute;n incre&iacute;ble.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s sent&iacute; que otros empezaron a hacer lo mismo y escond&iacute; los pies hacia atr&aacute;s. Pero uno de ellos grit&oacute; &quot;D&eacute;janos ver esas patotas, pinche chamaca&quot; y me agarr&oacute; los tobillos y me jal&oacute; hacia enfrente. Entonces me ca&iacute; del banco y ca&iacute; en el piso de sent&oacute;n. Entonces el mismo se&ntilde;or se mont&oacute; encima de mis piernas para que no las doblara y no me dejaba moverme. No s&eacute; qu&eacute; fue lo que pas&oacute; porque en lugar de estar asustada estaba muy excitada. Entonces sent&iacute; que otros hombres me empezaron a agarrar los pies y unos me los empezaba chupar. Me pasaban la lengua en medio de los dedos (porque los tengo muy largos) y me empec&eacute; a poner muy caliente y a mojarme. Luego sent&iacute; que algo me cay&oacute; sobre el pie, y primero pens&eacute; que era saliva pero se sent&iacute;a m&aacute;s espeso. Y cuando me asom&eacute; vi que uno de ellos se estaba viniendo sobre mis pies. No supe qu&eacute; pensar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s otros tambi&eacute;n se empezaron a venir sobre mis pies, y yo s&oacute;lo sent&iacute;a como el semen me escurr&iacute;a entre los dedos, en las plantas y sobre mis piernas. Me llenaron todos los pies de leche y yo no dije ni una palabra. Despu&eacute;s escuch&eacute; que el gerente les dijo que se fueran saliendo por una puerta trasera, y al final todos se fueron y me dejaron ah&iacute; tirada, con mis pies llenos de semen.<\/p>\n<p>Me puse a llorar y de repente la vendedora entr&oacute; a la bodega. Me vio ah&iacute; sentada en el piso y s&oacute;lo me dijo que si quer&iacute;a ayuda o que llamara a alguien. Yo le dije que no, que s&oacute;lo me quer&iacute;a ir a mi casa. Me dijo que fuera al ba&ntilde;o a lavarme y me lav&eacute; los pies. La vendedora me regal&oacute; unas sandalias de ba&ntilde;o rositas y con esas me regres&eacute; a mi casa porque mis tenis quedaron todos llenos de semen y los tir&eacute; a la basura.<\/p>\n<p>Cuando llegu&eacute; a mi casa no hab&iacute;a nadie, y me met&iacute; a ba&ntilde;ar. Pero mientras me ba&ntilde;aba empec&eacute; a pensar en todos los hombres vini&eacute;ndose en mis pies y en sus vergas y me empec&eacute; a mojar otra vez. Entonces me empec&eacute; a meter los dedos mientras pensaba en todo el semen escurri&eacute;ndose entre mis dedos y sus lenguas chup&aacute;ndome los pies.<\/p>\n<p>A partir de ese d&iacute;a se me hizo una obsesi&oacute;n, y empez&oacute; mi historia como puta vendiendo mis pies.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Lo que voy a contarles cambi&oacute; mi vida para siempre. Me llamo Paola, soy mexicana y tengo 30 a&ntilde;os. Esto pas&oacute; hace mucho tiempo, pero desde ese d&iacute;a no volv&iacute; a ser la misma. Ten&iacute;a 21 a&ntilde;os, y mi hermana estaba por casarse, y yo necesitaba unos tacones para la boda. 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