{"id":43242,"date":"2023-09-22T23:14:24","date_gmt":"2023-09-22T23:14:24","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-22T23:14:24","modified_gmt":"2023-09-22T23:14:24","slug":"jefe-cumplidor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jefe-cumplidor\/","title":{"rendered":"Jefe cumplidor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43242\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">6<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Liliana. Tengo 36 a&ntilde;os y he estado casada con Juli&aacute;n diez a&ntilde;os. Nos conocimos en la universidad y desde entonces hemos estado juntos. Juli&aacute;n es un profesional exitoso y viaja frecuentemente debido a su trabajo. Yo mientras tanto, trabajo en recursos humanos y tengo mi propia empresa de cazatalentos. Debido a nuestras obligaciones, mi esposo y yo no hemos podido empezar una familia. Con esa excepci&oacute;n, tenemos todo lo que se pueda querer, una bonita casa y un par de autos. Desde que nos casamos, yo siempre le hab&iacute;a sido fiel a Juli&aacute;n hasta que&hellip;<\/p>\n<p>Hace algunos meses, Juli&aacute;n estaba por regresar de un viaje de negocios e iba a llegar a tiempo para la fiesta de fin de a&ntilde;o organizada por la empresa. Debido a que nunca est&aacute; en casa no salimos mucho y por eso no suelo vestirme elegantemente muy a menudo. M&aacute;s que nada uso sudaderas y viejas camisetas porque &iquest;a qui&eacute;n trato de enga&ntilde;ar? Soy una mujer felizmente casada. Aunque es cierto que debajo de esas sudaderas, tengo un cuerpo muy bien trabajado en el gimnasio, al que asisto a diario, mido un metro setenta y tres de estatura, mis tetas son grandes y tengo la cintura estrecha y estupendas caderas. Me gusta conservarme en forma y en general, hago bastante ejercicio.<\/p>\n<p>Recib&iacute; una llamada de Juli&aacute;n al mediod&iacute;a, el mismo d&iacute;a de la fiesta. Me dijo que su vuelo se hab&iacute;a retrasado y que no estaba seguro cu&aacute;nto tiempo iban a demorar en reprogramar su vuelo. Me sent&iacute; muy decepcionada, considerando que acababa de comprar un nuevo vestido y por fin ten&iacute;a una raz&oacute;n para utilizarlo.<\/p>\n<p>Juli&aacute;n volvi&oacute; a llamar a las 6pm y me dijo que su vuelo no saldr&iacute;a al menos hasta las 10 pm. Le dije que ya estaba vestida. La frustraci&oacute;n pod&iacute;a escucharse en mi voz. Mi esposo me dijo que fuera de todas maneras a la fiesta ya que todo estaba pagado. Decid&iacute; que no hab&iacute;a raz&oacute;n para no ir y desperdiciar todo el dinero. La fiesta iba a celebrarse a lo grande en un hotel y Juli&aacute;n hab&iacute;a pagado tambi&eacute;n por una habitaci&oacute;n para que nos qued&aacute;ramos a pasar la noche. Imagin&eacute; que podr&iacute;a pasarla bien con Carla y Pedro, que son amigos nuestros muy cercanos e iban a estar all&iacute;.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; un momento mir&aacute;ndome frente al espejo. No estaba usando ropa interior debajo del vestido, y este era bastante ce&ntilde;ido y mostraba mi duro trabajo en el gimnasio. La tela frotaba mis pezones y los pon&iacute;a muy sensitivos, lo que hizo que me excitara y me sintiera sexy. Hac&iacute;a mucho que no me sent&iacute;a de esa manera.<\/p>\n<p>Manej&eacute; hacia el hotel, dej&eacute; mi maleta con las cosas para pasar la noche en el cuarto, me arregl&eacute; un poco y retoqu&eacute; mi maquillaje. Mis pezones estaban duros como piedra y se ve&iacute;an m&aacute;s de lo que hab&iacute;a pensado. Cog&iacute; mi celular y llam&eacute; a Carla. Me dijo que Pedro y ella no hab&iacute;an podido encontrar una ni&ntilde;era y que no iban a poder ir a la fiesta. Otra vez regres&oacute; a m&iacute; la decepci&oacute;n pero estaba decidida a no dejar que nada arruinara esa noche. As&iacute; que decid&iacute; ir de todas maneras, aunque no conociera a nadie en la fiesta.<\/p>\n<p>Camin&eacute; hasta el sal&oacute;n de baile y not&eacute; como varios hombres miraban en mi direcci&oacute;n. Entr&eacute; y me di cuenta de que realmente conoc&iacute;a a muy pocas personas. Fui al bar y ped&iacute; algo de beber. Entonces se acerc&oacute; hasta m&iacute; un hombre al que tard&eacute; unos instantes en reconocer. Se trataba de Andr&eacute;s, el jefe de mi esposo y principal responsable de que Juli&aacute;n tuviera que irse de viaje cada cinco segundos. Antes de la fiesta, s&oacute;lo lo hab&iacute;a visto un par de veces en alguna de las cenas o reuniones organizadas por la empresa. Juli&aacute;n y &eacute;l no se llevaban particularmente bien y en m&aacute;s de una ocasi&oacute;n mi esposo me hab&iacute;a comentado acerca de sus discusiones en el trabajo.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s me invit&oacute; a bailar luego de decirme que era el jefe de mi esposo. Al principio lo rechac&eacute;, pero &eacute;l no se lo tom&oacute; a mal y en cambio, se sent&oacute; junto a m&iacute; y me pregunt&oacute; si pod&iacute;a invitarme un trago. Sonre&iacute; y acept&eacute; tomar un trago con &eacute;l. Empezamos a hablar de trivialidades y cosas sin importancia mientras beb&iacute;amos.<\/p>\n<p>Comenzamos a relajarnos despu&eacute;s de que &eacute;l ordenara la segunda ronda y empec&eacute; a fijarme bien en Andr&eacute;s. Era innegable que se trataba de un hombre de muy guapo y atractivo. Deb&iacute;a tener aproximadamente 30 a&ntilde;os, era alto y ten&iacute;a el cuerpo muy atl&eacute;tico y bien proporcionado. Llevaba la barba espesa y bien cuidada y pude advertir que su pecho estaba cubierto de poco vello rizado. El detalle me excit&oacute;, porque ese tipo de hombres siempre me ha gustado.<\/p>\n<p>Al terminar el segundo trago, Andr&eacute;s volvi&oacute; a invitarme a bailar. Lo mir&eacute; sonriendo y le pregunt&eacute; d&oacute;nde estaba su esposa. Me respondi&oacute; que hab&iacute;a viajado a visitar a sus padres y que estaba solo. La verdad es que yo quer&iacute;a escapar de mi aburrimiento, as&iacute; que despu&eacute;s de pensarlo unos segundos acept&eacute; su invitaci&oacute;n. La primera pieza fue una canci&oacute;n muy movida y me di cuenta de que Andr&eacute;s bailaba muy bien.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato paramos para descansar y nos fuimos de nuevo a tomar algo. La bebida estaba algo fuerte pero no le prest&eacute; demasiada importancia. Seguimos bailando y bebiendo un buen rato. Conforme pas&oacute; la noche me iba mostrando m&aacute;s desinhibida al bailar. Hac&iacute;a tiempo que no me sent&iacute;a tan sexy y llegu&eacute; al grado de no contenerme al pegar mi cuerpo junto al suyo. El roce de su cuerpo provoc&oacute; un estremecimiento en mi co&ntilde;ito. Estaba muy excitada y &eacute;l tambi&eacute;n deb&iacute;a estarlo ya que pude sentir su endurecida verga pegada a mi vientre. Ten&iacute;a que parar, empec&eacute; a imaginarme como ser&iacute;a estar con el jefe de Juli&aacute;n.<\/p>\n<p>Me march&eacute; al ba&ntilde;o. Mis pezones estaban dur&iacute;simos y pod&iacute;a sentir mi co&ntilde;o completamente mojado. Me limpi&eacute; y regres&eacute; con Andr&eacute;s para tomar algo que me refrescara. Bailamos un poco m&aacute;s y nuevamente estuvimos roz&aacute;ndonos y toc&aacute;ndonos todo el rato. Me pegu&eacute; m&aacute;s a &eacute;l y sent&iacute; como su verga empezaba a crecer. A esas alturas, mi co&ntilde;o ya estaba chorreando y entonces sus manos se deslizaron discretamente hacia mis nalgas. La gente debi&oacute; pensar que era una de sus conquistas por la manera como est&aacute;bamos uno encima del otro.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a susurrarme palabras al o&iacute;do, primero triviales pero luego muy er&oacute;ticas y atrevidas. Me dijo que era la mujer m&aacute;s sexy de la fiesta y no pude resistir m&aacute;s la tentaci&oacute;n. Deslic&eacute; mi mano a su entrepierna y le di un par de meneos en la polla por encima de la ropa. Comprob&eacute; con sorpresa que la ten&iacute;a enorme. Entonces &eacute;l me apret&oacute; las nalgas con fuerza y me levant&oacute; agarr&aacute;ndome del culo con ambas manos para hacerme notar su enorme verga. Por sobre la ropa Andr&eacute;s restreg&oacute; su verga en mi entrepierna y luego me ayud&oacute; a girar para hacer lo mismo en m&iacute; en mi culo. Me bes&oacute; y le correspond&iacute;. &iquest;C&oacute;mo pod&iacute;a no hacerlo, si me estaba haciendo sentir tan deseada y yo quer&iacute;a que me tuviera?<\/p>\n<p>Entonces me di cuenta de que hab&iacute;a ido demasiado lejos y decid&iacute; regresar a mi habitaci&oacute;n. No quer&iacute;a enga&ntilde;ar a mi esposo. Andr&eacute;s me sigui&oacute; pregunt&aacute;ndome que hab&iacute;a hecho mal. Le dije que no quer&iacute;a enga&ntilde;ar a mi marido. Me dijo que lo sent&iacute;a y que s&oacute;lo quer&iacute;a estar conmigo un rato, no quer&iacute;a ser el &uacute;nico tipo solo en la fiesta. Le dije que pod&iacute;a acompa&ntilde;arme a mi habitaci&oacute;n, pero nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Est&aacute;bamos ya en el cuarto y el me abraz&oacute; y me dijo que lo sent&iacute;a. Cog&iacute; el celular y le dije a Andr&eacute;s que viera la televisi&oacute;n y se quedara callado. Llam&eacute; a Juli&aacute;n justo cuando acababa de bajar del avi&oacute;n y estaba por recoger su equipaje. Me estaba contando acerca de su viaje cuando sent&iacute; que Andr&eacute;s empezaba a besarme el cuello y a masajearme los pechos por encima del vestido. Me sent&iacute; completamente indefensa frente a este hombre. Dej&eacute; escapar un d&eacute;bil gemido. El tel&eacute;fono qued&oacute; en silencio y entonces Juli&aacute;n me pregunt&oacute; si estaba bien. Le contest&eacute; que estaba cansada, mientras sent&iacute;a los dedos de Andr&eacute;s deslizarse bajo mi vestido. Empez&oacute; a toquetearme el co&ntilde;o. Se sent&iacute;a demasiado bien, y yo hace tiempo que no ten&iacute;a una verga clavada en mi concha.<\/p>\n<p>Colgu&eacute; el celular y empec&eacute; a besar a Andr&eacute;s. Ni siquiera me desped&iacute; de mi esposo y en ese momento realmente no me import&oacute;. Le quit&eacute; el saco y estaba desabotonando su camisa mientras iba besando su cuerpo de arriba hacia abajo con cada bot&oacute;n que dejaba atr&aacute;s. Deseaba a este hombre m&aacute;s a que a nada. Desabroch&eacute; sus pantalones y baj&eacute; la cremallera. Deb&iacute;a tener en mi boca aquella verga que hab&iacute;a estado tent&aacute;ndome toda la noche. Agarr&eacute; su tranca de casi 25 cent&iacute;metros entre mis labios. Andr&eacute;s la ten&iacute;a al menos diez cent&iacute;metros m&aacute;s larga que mi esposo. De hecho era la verga m&aacute;s grande que yo hab&iacute;a visto. Empec&eacute; a mam&aacute;rsela con verdadera ansia mientras &eacute;l se dedicaba a magrearme el co&ntilde;o. Succion&eacute; la cabezota rosada de su polla mientras que al mismo tiempo le pajeaba el tronco con ambas manos, hasta que &eacute;l no aguant&oacute; m&aacute;s. Me arranc&oacute; el vestido y me arroj&oacute; de espaldas a la cama. Comenz&oacute; a comerme el co&ntilde;o como si la vida se le fuera en ello. Yo estaba al borde del &eacute;xtasis, mientras su lengua se hund&iacute;a una y otra vez en mi vagina, recorri&eacute;ndola entera.<\/p>\n<p>No tard&eacute; en correrme. Cuando por fin pude reaccionar, lo obligu&eacute; a tumbarse de espaldas, cog&iacute; su verga y la guie hacia mi co&ntilde;o mojado. Fui clav&aacute;ndome con lentitud, sintiendo esos cent&iacute;metros extra llegar hasta el fondo de mi agujero. Andr&eacute;s tambi&eacute;n la ten&iacute;a muy gorda y pod&iacute;a sentir que su polla me abr&iacute;a el co&ntilde;o como nunca. Cogi&oacute; mis caderas y empez&oacute; a clavar una y otra vez su tranca en mi apretada concha. Me estaba volviendo loca, Al poco tiempo, estaba cabalg&aacute;ndole como si no hubiera un ma&ntilde;ana a un trote vivo, gritando y gimiendo de placer. Andr&eacute;s me dijo que ten&iacute;a el co&ntilde;o muy estrecho y apretado y yo le dije que su verga era enorme y que iba a partirme a la mitad. Estaba a punto de conseguir un orgasmo cuando sent&iacute; en su cuerpo la tensi&oacute;n previa al cl&iacute;max. Continu&eacute; cabalg&aacute;ndolo hasta sentir un orgasmo explosivo al tiempo que ambos grit&aacute;bamos de placer.<\/p>\n<p>Pero Andr&eacute;s estaba lejos de haber terminado. Me mont&oacute; y volvi&oacute; a penetrarme, primero despacio y marcando el ritmo, pero luego cada vez m&aacute;s r&aacute;pido y fuerte, cada vez m&aacute;s duro. Lleg&oacute; un momento en que me embest&iacute;a como una m&aacute;quina, una y otra vez, sin detenerse un segundo. Yo respond&iacute;a todas y cada una de las penetraciones arqueando mi espalda y peg&aacute;ndome m&aacute;s a &eacute;l. Respond&iacute;a cada gru&ntilde;ido que el hac&iacute;a con un fuerte chillido de placer. La fricci&oacute;n dentro de mi vagina era algo nuevo e intenso. Sab&iacute;a que un nuevo e inevitable orgasmo me esperaba s&oacute;lo a unas cuantas embestidas. En la &uacute;ltima oleada me levant&eacute; y envolv&iacute; mis piernas alrededor de mi nuevo amante. Andr&eacute;s intent&oacute; hacerse atr&aacute;s para seguir embistiendo pero no hab&iacute;a escapatoria. Mis pantorrillas cavaron tan duro en sus nalgas que Andr&eacute;s grit&oacute; de dolor. Ajena a todo eso, yo respond&iacute; con mi propio grito cuando el orgasmo me alcanz&oacute;. Explosi&oacute;n tras explosi&oacute;n golpe&oacute; mi cuerpo, mis manos agarraron las s&aacute;banas y de repente el r&iacute;o que estaba contenido contra la presa estall&oacute; en el aire.<\/p>\n<p>Mi nuevo amante sigui&oacute; embistiendo unos minutos m&aacute;s en esa posici&oacute;n, emitiendo gru&ntilde;idos de placer. Yo no lo escuchaba. Estaba tendida en la cama, mis ojos mirando al techo, mi mente en alg&uacute;n lugar cercano al cielo. Cuando me recobr&eacute;, Andr&eacute;s me hizo colocarme a cuatro patas, con mis codos y mis rodillas apoyados en la cama y mi culazo en pompa. Esa visi&oacute;n pareci&oacute; enardecer a Andr&eacute;s, que me penetr&oacute; con fuerza y empez&oacute; a follarme con una potencia y velocidad desmedidas. Mientras, yo estaba disfrutando cada segundo de aquello. El &aacute;ngulo diferente de la penetraci&oacute;n me llegaba de una forma nueva y excitante. Puse mis manos en el respaldar de la cama y empuj&eacute; mi trasero con fuerza contra la soberbia tranca del jefe de Juli&aacute;n. La cama del hotel se mov&iacute;a y cruj&iacute;a a cada embestida que retorc&iacute;a el armaz&oacute;n inclin&aacute;ndolo hacia adelante para ser detenido s&oacute;lo por la pared del dormitorio. El constante golpe solo a&ntilde;ad&iacute;a una mixtura discordante de ruidos al dormitorio.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que rica verga! &iexcl;Aaahh sssiiii! &iexcl;D&aacute;mela hasta el fondo, Andr&eacute;s!<\/p>\n<p>Fue todo cuanto se me ocurr&iacute;a gritar. Mi esposo nunca me hab&iacute;a hecho experimentar con tal intensidad. De hecho, su jefe podr&iacute;a darle lecciones o m&aacute;s bien un semestre entero de lecciones. &ldquo;Oh dios.&rdquo; Grit&eacute; y volv&iacute; a clavar mi trasero en su polla m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Que verga, cabr&oacute;n, qu&eacute; rica verga tienes!<\/p>\n<p>Andr&eacute;s finalmente estaba cans&aacute;ndose. El sonido que provocaba los m&uacute;sculos de su pelvis al chocar con mis nalgas fue bajando en cantidad e intensidad. Yo lo compens&eacute; clav&aacute;ndome a&uacute;n con m&aacute;s fuerza contra &eacute;l. Embestida tras embestida, el respaldar de la cama chocaba contra la pared y yo gritaba desatada cada vez que las bolas de Andr&eacute;s golpeaban contra los gajos de mi sexo. Cuando finalmente se corri&oacute;, lo hizo con tal intensidad que gatill&oacute; otro orgasmo que me atraves&oacute; todo el cuerpo y estuvo a punto de hacerme perder el conocimiento.<\/p>\n<p>Andr&eacute;s se qued&oacute; en mi habitaci&oacute;n y me foll&oacute; toda la noche. A la ma&ntilde;ana siguiente regres&eacute; a mi vida normal. Andr&eacute;s me ha llamado algunas veces, cuando Juli&aacute;n est&aacute; de viaje por trabajo. Hasta ahora he tratado de comportarme como una buena esposa, pero cada vez es m&aacute;s dif&iacute;cil. Despu&eacute;s de cada llamada de Andr&eacute;s me masturbo recordando la noche que pasamos juntos. Mi esposo se enojar&iacute;a much&iacute;simo si tan s&oacute;lo supiera que habl&eacute; con su jefe. No quiero ni pensar en qu&eacute; pasar&iacute;a si se entera que me acost&eacute; con Andr&eacute;s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>6 Mi nombre es Liliana. Tengo 36 a&ntilde;os y he estado casada con Juli&aacute;n diez a&ntilde;os. Nos conocimos en la universidad y desde entonces hemos estado juntos. Juli&aacute;n es un profesional exitoso y viaja frecuentemente debido a su trabajo. Yo mientras tanto, trabajo en recursos humanos y tengo mi propia empresa de cazatalentos. 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