{"id":43297,"date":"2023-09-29T00:26:34","date_gmt":"2023-09-29T00:26:34","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-29T00:26:34","modified_gmt":"2023-09-29T00:26:34","slug":"fantasia-de-una-mujer-casada-con-un-hombremayor-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/fantasia-de-una-mujer-casada-con-un-hombremayor-parte-1\/","title":{"rendered":"Fantas\u00eda de una mujer casada con un hombre mayor (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43297\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">28<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola. Me llamo Cristina. Soy una mujer morena, de 43 a&ntilde;os, ojos marrones. Mido un 1m55 y peso alrededor de 59 kilos. Tengo una 95 de pecho. Estoy casada y tengo un nene de 8 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Pero siempre me he sentido atra&iacute;da por hombres mucho mayores que yo (mi marido tiene 47).<\/p>\n<p>Si os gusta este relato, dec&iacute;dmelo y publicar&eacute; la segunda parte (que ya os digo que es m&aacute;s morbosa que la primera).<\/p>\n<p>Esta historia que voy a contar sucedi&oacute; en verano del pasado a&ntilde;o. Concretamente, el mes de agosto.<\/p>\n<p>Nos hab&iacute;amos ido, como todos los a&ntilde;os, a pasar las vacaciones de verano al pueblo de la familia de mi marido. Un pueblo en la provincia espa&ntilde;ola de Cuenca.<\/p>\n<p>A los pocos d&iacute;as, recibo una llamada de mi jefe.<\/p>\n<p>Mi compa&ntilde;era de trabajo (soy administrativa en una multinacional) se hab&iacute;a puesto enferma (por COVID) y me ped&iacute;an que volviera. Aunque era agosto, la empresa no cerraba y, aunque hab&iacute;a menos trabajo del habitual, se necesitaba a alguien en el departamento.<\/p>\n<p>Por un lado, no me apetec&iacute;a para nada interrumpir las vacaciones ni dejar sola a mi hijo y a mi marido. Por otro lado, que quer&eacute;is que os diga. Un pueblo peque&ntilde;o, sin emociones, donde toda la gente se conoce, con mis suegros, mis cu&ntilde;adas&#8230; no eran unas vacaciones ideales, precisamente.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s. mi jefe me ofreci&oacute; pagarme un plus por los d&iacute;as que estuviera.<\/p>\n<p>As&iacute; que decid&iacute; aceptar. Para mi sorpresa, a mi marido no le import&oacute; ni lo m&aacute;s m&iacute;nimo dejarme ir, sola. &Eacute;l estaba rodeado de su familia. Mi hijo tambi&eacute;n disfrutaba del pueblo.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la gran ciudad en la que vivimos. Sola. Despach&eacute; el trabajo en la oficina con cierta celeridad (10 a&ntilde;os en la empresa me daban mucha experiencia) y me fui a casa pronto. En verano, el horario es reducido y terminamos a las 17 h.<\/p>\n<p>Al llegar a casa me com&iacute; una ensalada envasada (no me apetec&iacute;a a ponerme a cocinar). Despu&eacute;s decid&iacute; darme una ducha para quitarme el inmenso calor. Al verme desnuda, en la ducha, algo en m&iacute;, se activ&oacute;. Mis instintos se pusieron en marcha.<\/p>\n<p>Estaba sola. En la gran ciudad. Pod&iacute;a llevar a cabo mi fantas&iacute;a m&aacute;s oculta. Esa, que muchas noches anhelaba, pero que nunca me atrev&iacute;a a hacer realidad.<\/p>\n<p>Ser la puta de un viejo!!!<\/p>\n<p>Era jueves. A las 18 sal&iacute; de casa en direcci&oacute;n a un Centro Comercial. Cog&iacute; el coche y conduje a un centro comercial que est&aacute; a las afueras. Me sorprend&iacute; de la cantidad de gente que hab&iacute;a, para ser agosto.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de pasarme varias horas mirando aqu&iacute; y all&aacute;, finalmente, compr&eacute; un conjunto de lencer&iacute;a sexy en el Tezanis que hab&iacute;a en el Centro Comercial. El conjuntito era un tanga negro, de esos de hilo. El suje, tambi&eacute;n negro. Ambos de puntillitas.<\/p>\n<p>La verdad que cuando me lo estaba probando, en el probador me sent&iacute;a muy sexy. Espectacular. Evidentemente, con mi marido, no me compraba &quot;esas cosas&quot;. Pero mi marido, estaba en su aburrido pueblo. Y yo, dispuesta a llevar a cabo mi fantas&iacute;a.<\/p>\n<p>Ya ten&iacute;a mi lencer&iacute;a sexy. Pero&#8230;no s&eacute;, Faltaba algo m&aacute;s. Continu&eacute; mirando aqu&iacute; y all&aacute;. Hasta que la vi. En un Bershka. Una mini faldita. Negra. Demasiado mini falda. Supongo que las lectoras de esta web (y alg&uacute;n lector) sabr&aacute;n que en Bershka hay tallas para adolescentes. Las mujeres de mi edad, ya no cabemos!<\/p>\n<p>El caso es que no me lo pens&eacute; dos veces y la cog&iacute;. Pero la talla era demasiado peque&ntilde;a. No obstante, en la percha encontr&eacute; una. Talla 38. Era la m&aacute;s grande que ten&iacute;an. Al ver la cara que puso la dependienta, le dije que me la llevaba para&hellip; mi sobrina.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la mini, el conjuntito sexy e iba hacia el parking a coger el coche. Cuando al pasar por la puerta de un establecimiento, mi cuerpo se par&oacute; en seco.<\/p>\n<p>Como pod&iacute;a haberme olvidado!!! Necesitaba una cosa m&aacute;s&#8230;para que esa noche fuera perfecta. Necesitaba condones. Me hab&iacute;a parado enfrente de la farmacia.<\/p>\n<p>Me cost&oacute; decidirme. Nunca hab&iacute;a comprado condones antes. Siempre los compraban &quot;ellos&quot; en mi &eacute;poca de universidad. Cuando me cas&eacute;, pues&hellip; ya no los necesitaba.<\/p>\n<p>Finalmente, cog&iacute; una caja. De 12. Al azar.<\/p>\n<p>En casa&#8230; me prob&eacute; la mini y la lencer&iacute;a.<\/p>\n<p>El conjuntito me quedaba genial. Pero la mini&#8230;tom&eacute; aire. Sub&iacute; cremallera. Ya estaba! Ufff. Qu&eacute; sensaci&oacute;n. La mini falda ten&iacute;a demasiado de mini y poco de falda. Apenas me tapaba las nalgas.<\/p>\n<p>Eso, sin contar es que como respirara un poco fuerte o tosiera&hellip; la reventaba.<\/p>\n<p>Pero val&iacute;a la pena. Me miraba al espejo y, con ese conjuntito y la mini parec&iacute;a&hellip; una cualquiera!<\/p>\n<p>Ahora, me faltaba algo en la parte superior. Busqu&eacute; en mi armario. No tard&eacute; mucho. Enseguida cog&iacute; la blusa blanca que uso para algunas reuniones.<\/p>\n<p>Solo que esta vez me desabroch&eacute; los dos botones m&aacute;s cercanos al cuello.<\/p>\n<p>Se me ve&iacute;a el canalillo y un poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Eran las 21. Llam&eacute; a mi marido. Estaban a punto de cenar. De fondo o&iacute;a a mi suegra discutir con una de mis cu&ntilde;adas. Vamos&#8230; la misma &quot;alegr&iacute;a de siempre&quot;.<\/p>\n<p>No tuve remordimientos. Estaba segura de lo que iba a hacer.<\/p>\n<p>Suspir&eacute;. Me hice algo r&aacute;pido para cenar.<\/p>\n<p>A las 22:30 empec&eacute; a maquillarme. Un poco de labial Burgeois, r&iacute;mel y los ojos bien pintados. Para rematar, me puse unos tacones de 7 cm, tambi&eacute;n negros. Me mir&eacute; al espejo. Parec&iacute;a de todo, menos una mujer casada.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; y cog&iacute; mi bolsito de mano, met&iacute; en &eacute;l las llaves de casa, el m&oacute;vil y los condones que ocupaban m&aacute;s de lo que pensaba en mi peque&ntilde;o bolso de mano. Tom&eacute; el ascensor hasta el garaje rezando para no encontrarme con nadie. Menos mal que ninguno de mis vecinos\/as me vio as&iacute;.<\/p>\n<p>Aunque en el coche ten&iacute;a puesto el aire acondicionado, ni lo notaba. Sent&iacute;a un calor&#8230;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a o&iacute;do hablar de una disco a la que iban &quot;viejos&quot;. Busqu&eacute; la direcci&oacute;n en Google Maps&#8230; y all&aacute; que fui.<\/p>\n<p>El hecho de ser agosto supongo que ayud&oacute; para que encontrara sitio para aparcar casi en la misma puerta de la disco. Suspir&eacute; de nuevo, tratando de calmar mis nervios. Mi coraz&oacute;n parec&iacute;a que iba a sal&iacute;rseme del pecho. Sal&iacute; del coche y fui, decidida, hacia la puerta.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a nadie en la puerta. No s&eacute;. Me hab&iacute;a imaginado que habr&iacute;a un portero cachas. Pero supongo que esas discos&#8230; no eran as&iacute;.<\/p>\n<p>Franque&eacute; la puerta. Estaba oscuro. Una barra grande, al fondo. Unas butacas en torno a la barra. El resto del local era una pista de baile (que ocupaba pr&aacute;cticamente el centro del local) y unos sillones de tela que me parecieron fe&iacute;simos.<\/p>\n<p>No hab&iacute;a mucha gente. Qu&eacute; rabia, pens&eacute;. Camin&eacute; decidida hacia la barra. Notaba como las pocas miradas que hab&iacute;a en el local se clavaban en m&iacute;.<\/p>\n<p>El camarero, un hombre mayor, calvo, me miraba como el que mira a un fantasma. Supongo que yo no era la clientela habitual.<\/p>\n<p>No lo vi llegar. Lleg&oacute; por detr&aacute;s. Escuch&eacute; una voz, detr&aacute;s de m&iacute;, que me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Hola<\/p>\n<p>Me gir&eacute; y lo vi. Era un tipo bajito, de cara redondeada, ojos marrones, poco pelo cano y cejas pobladas. Pero lo m&aacute;s llamativo era, sin duda, su enorme barriga. Vest&iacute;a un pantal&oacute;n vaquero por debajo de aquella descomunal barriga que envolv&iacute;a con una camisa a cuadros. Los botones superiores de la misma, estaban desabrochados y una abundante pelambrera cana asomaba por ellos.<\/p>\n<p>&#8211; Ho&#8230; hola &#8211; respond&iacute;, nerviosa. Casi balbuceando.<\/p>\n<p>&#8211; Me llamo Jos&eacute;&hellip; pero puedes llamarme Pepe &#8211; sonri&oacute;. Al sonre&iacute;r pude ver que le faltaban dos dientes. Uno en la parte de abajo y otro en la superior. Y los que le quedaban estaban amarillentos.<\/p>\n<p>Aquel hombre, en otro momento, en otras circunstancias, me habr&iacute;a resultado vomitivo. Nauseabundo. Pero en ese momento, un escalofr&iacute;o recorri&oacute; mi espalda.<\/p>\n<p>&#8211; Soy&#8230; Cr&#8230; Lorena &#8211; No quer&iacute;a pronunciar mi nombre, y, el primero que se me vino a la cabeza fue el de una de mis cu&ntilde;adas.<\/p>\n<p>&#8211; Encantado Cr Lorena &#8211; Re&iacute;a Pepe.<\/p>\n<p>Se puso a mi lado.<\/p>\n<p>&#8211; Qu&eacute; te trae por aqu&iacute;, guapa? No te hab&iacute;a visto antes &#8211; Me dijo mientras me &quot;escaneaba&quot; de arriba a abajo.<\/p>\n<p>Pens&eacute; &quot;qu&eacute; observador&quot;. Pero no dije nada. Tragu&eacute; saliva y con un hilillo de voz dije.<\/p>\n<p>&#8211; Vengo buscando&#8230; emociones fuertes &#8211; Ya estaba. Ya lo hab&iacute;a dicho. Y por la expresi&oacute;n de Pepe&#8230; supe que mis palabras hab&iacute;an surtido efecto.<\/p>\n<p>Pepe&#8230; me mir&oacute;. Engrandeciendo sus ojos marrones.<\/p>\n<p>&#8211; Joder!!! &#8211; Dijo &#8211; &iquest;Y qu&eacute; tipo de emociones fuertes busca una mujer&#8230; casada?<\/p>\n<p>Mierda!!! no me hab&iacute;a quitado el anillo. Nerviosa. Intent&eacute; quit&aacute;rmelo. Pero no sal&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Tranquila, si ya me he dado cuenta &#8211; Me dijo Pepe&#8230;mir&aacute;ndome a los ojos. Sonri&eacute;ndome, con esa boca asquerosa.<\/p>\n<p>&#8211; Si&hellip; qu&eacute; torpe.<\/p>\n<p>&#8211; No has respondido a mi pregunta, Lorena &#8211; Me dijo sin quitar su mirada de mis ojos.<\/p>\n<p>&#8211; Ya sabes &#8211; Sonre&iacute; nerviosa. Esta vez, era yo la que le miraba a los ojos, manteni&eacute;ndole la mirada<\/p>\n<p>&#8211; Sabes que tengo&#8230; 67 a&ntilde;os, verdad? Este sitio no es para mujeres&#8230; como tu &#8211; Me dijo, muy serio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Casadas? &#8211; Le dije yo&#8230; nerviosa. En mi mente&hellip; reten&iacute;a esa cifra. 67 a&ntilde;os. Joder&#8230; 24 m&aacute;s que yo!<\/p>\n<p>&#8211; Tan&hellip; j&oacute;venes &#8211; Me continuaba mirando. Muy serio.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno&hellip; me gustan &#8211; hice una pausa &#8211; mayores &#8211; lo dije sosteni&eacute;ndole la mirada.<\/p>\n<p>Pepe tard&oacute; unos segundos en contestar. Me imagin&eacute; que se debat&iacute;a en si le estaban gastando una broma o era su noche de suerte. Tras unos segundos que se me hicieron eternos, por fin, me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; que una mujer joven, casada, viene hasta aqu&iacute; a buscar emociones fuertes con un casi setent&oacute;n &#8211; Lo dijo riendo, pero mir&aacute;ndome a los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, no soy tan joven. Tengo 39 &#8211; Ment&iacute;.<\/p>\n<p>Pepe, solt&oacute; una carcajada<\/p>\n<p>&#8211; Lo que yo dec&iacute;a&hellip; una chiquilla, casada&hellip; en busca de emociones&#8230;<\/p>\n<p>Su mano, rode&oacute; mi cintura, mir&aacute;ndome a los ojos, sonriendo.<\/p>\n<p>&#8211; Me dejas que te invite a una copa, chiquilla<\/p>\n<p>&#8211; Claro!!! &#8211; Sonre&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; quieres tomar, chiquilla? &#8211; Me dijo sin soltar la mano de mi cintura.<\/p>\n<p>&#8211; Algo&#8230; fuerte &#8211; Dije. Esta vez mi voz hab&iacute;a sonado rotunda. No era el hilillo de voz.<\/p>\n<p>&#8211; Algo fuerte te iba a dar yo a ti, chiquilla &#8211; Me dijo, mir&aacute;ndome muy fijamente.<\/p>\n<p>&#8211; Ah siii?<\/p>\n<p>Pepe, sonri&oacute;. Se gir&oacute;, llam&oacute; al camarero, se sent&oacute; en una de las butacas de la barra (hasta ese momento, hab&iacute;amos estado los dos de pie) y le pidi&oacute; dos Gin Tonics.<\/p>\n<p>Yo estaba a su lado&hellip; de pie. Excitad&iacute;sima. Dispuesta a llevar mi fantas&iacute;a hasta las &uacute;ltimas consecuencias. Hasta las &uacute;ltimas consecuencias, repet&iacute;a en mi mente.<\/p>\n<p>&#8211; As&iacute; que te va lo fuerte, eh chiquilla? &#8211; Pepe me hab&iacute;a sacado de mis pensamientos. Se hab&iacute;a girado en la butaca, de nuevo, hacia mi, pero esta vez, con la mano con la antes me cog&iacute;a la cintura, se estaba tocando el paquete.<\/p>\n<p>Mis ojos, evidentemente, se fueron ah&iacute;. Al ver que no apartaba la mirada de su paquete&#8230; me dijo<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Dime&#8230;? &iquest;Te va?, &iquest;Mucho?<\/p>\n<p>No recordaba su pregunta anterior. Mis pensamientos y Pepe acarici&aacute;ndose su miembro delante de m&iacute; me hab&iacute;an aturdido.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo? &#8211; Le pregunt&eacute; tras unos pocos segundos.<\/p>\n<p>&#8211; Que si te van las cosas&hellip; fuertes o&#8230; &#8211; hizo una pausa. Calibrando si continuar la frase o no. Mir&aacute;ndome a los ojos &#8211; O muy fuertes, chiquilla<\/p>\n<p>El camarero deposit&oacute; los dos Gin Tonics en la barra. Ninguno cogimos las copas.<\/p>\n<p>&#8211; Cuanto m&aacute;s, mejor.<\/p>\n<p>Al terminar de decirlo&hellip; me cogi&oacute; de nuevo de la cintura&#8230; pero esta vez&hellip; su mano baj&oacute; hasta el l&iacute;mite entre la cintura y el culo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;S&iacute;? Estupendo. Porque a m&iacute;, seg&uacute;n qu&eacute; cosas, me gustan muy muy fuertes<\/p>\n<p>No lo vi venir&hellip; Pepe me dio un cachete. En el culo. Me mir&oacute;, esperando mi reacci&oacute;n. Casi me muero del escalofr&iacute;o que sent&iacute;. Mi coraz&oacute;n quer&iacute;a salir de mi pecho. Estaba excitad&iacute;sima. Estaba empezando a ponerme cachonda. Y eso que la noche, no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar<\/p>\n<p>&#8211; Cuanto m&aacute;s mejor &#8211; Es lo &uacute;nico que se me ocurri&oacute;, en ese momento.<\/p>\n<p>Pepe, sonri&oacute;, cogi&oacute; las copas, me ofreci&oacute; una.<\/p>\n<p>&#8211; Brindamos, por las chiquillas casadas que quieren emociones&hellip; muy fuertes<\/p>\n<p>&#8211; Chin chin &#8211; le dije<\/p>\n<p>Y brindamos las copas. Pepe, de un trago, se bebi&oacute; media copa. Yo apenas, di un traguito. No estoy acostumbrada a beber. La noche, estaba siendo ideal y no quer&iacute;a estropearlo poni&eacute;ndome borracha.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y qu&eacute; hacemos ahora, chiquilla?<\/p>\n<p>Le mir&eacute; a los ojos. Despu&eacute;s&#8230; mis ojos recorrieron toda la discoteca. Como ley&eacute;ndome el pensamiento, Pepe, dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Podemos ir a aquel rinc&oacute;n de all&iacute; &#8211; se&ntilde;al&oacute;, con su dedo, un rinc&oacute;n. Probablemente, el rinc&oacute;n menos iluminado del local.<\/p>\n<p>&#8211; Y me cuentas qu&eacute; cosas muy fuertes est&aacute;s dispuesta a hacer, chiquilla &#8211; a&ntilde;adi&oacute; Pepe.<\/p>\n<p>Solo acert&eacute; a sonre&iacute;rle. Pepe, baj&oacute; de la silla, me cogi&oacute; del culo, con una de sus manos. En la otra, ten&iacute;a la copa. Me llev&oacute; hasta aquel rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a una mesa bajita y un par de sof&aacute;s bastante grande, pero igual de feos que el resto.<\/p>\n<p>Me extra&ntilde;&oacute; que Pepe dejara su copa en la mesita y apartara uno de los sof&aacute;s. &Eacute;l, se sent&oacute; en el que hab&iacute;a quedado frente a la mesa bajita.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a ver hasta donde est&aacute;s dispuesta a llegar, &iquest;De acuerdo? &#8211; Me preguntaba con la frase y con los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; Claro&#8230; &iquest;Qu&eacute;&#8230;? &#8211; Iba a preguntarle como se lo pod&iacute;a demostrar. No me hizo falta. Ya me lo dijo &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; Deja tu copa en la mesa y si&eacute;ntate encima de mi&#8230; bailando&hellip; de espaldas a mi&#8230; restreg&aacute;ndome ese culazo que tienes, chiquilla.<\/p>\n<p>Creo que en mi vida me he movido tan r&aacute;pido como aquella vez. Me sent&eacute; encima de aquel hombre. Notaba su barriga, oronda, kilom&eacute;trica, en mi espalda. Empec&eacute; a bailar en c&iacute;rculos. Evidentemente, notaba el bulto de aquel hombre feo, gordo y&#8230; mayor.<\/p>\n<p>Yo estaba encantada, lo disfrutaba. Alternaba movimientos circulares con peque&ntilde;os &quot;saltitos&quot;. Cuando, de repente, sus manos, se posaron en mis pechos.<\/p>\n<p>As&iacute;, de espaldas a &eacute;l, con su barriga pesando como una roca inmensa sobre mi espalda&hellip; y sus manos&#8230; sobre mis 95.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; qu&eacute; buena estas, chiquilla. Menudos melones!!!<\/p>\n<p>Melones, hab&iacute;a dicho melones. No pechos O tetas. Estaba claro que mucho respeto, no me ten&iacute;a. Aunque no me pod&iacute;a quejar. No buscaba que me lo tuvieran, precisamente.<\/p>\n<p>&#8211; Y bien, &iquest;He pasado la prueba? &#8211; Le dije, con una sonrisa, volteada hacia &eacute;l, mir&aacute;ndole a los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; No corras, chiquilla&#8230; Ahora&#8230; b&eacute;same.<\/p>\n<p>Sin darme tiempo a reaccionar&#8230;aquel hombre me meti&oacute; la lengua en la boca. Y no solo en la boca&hellip; en los labios, en la cara. Su aliento ol&iacute;a a tabaco y a alcohol.<\/p>\n<p>Lejos de importarme, le dej&eacute; hacer. Encantad&iacute;sima.<\/p>\n<p>Mientras me besaba, sus manos&hellip; iban de mis &quot;melones&quot; a mi culo&#8230; y viceversa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y bien? &#8211; Le dije, despu&eacute;s de unos minutos comi&eacute;ndonos las bocas.<\/p>\n<p>&#8211; Joder, chiquilla, con que gusto te empotraba ahora mismo.<\/p>\n<p>Tal como estaba yo y despu&eacute;s de o&iacute;r aquello, casi me mojo el tanga negro.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno &#8211; Le dije&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Joder, si es que, as&iacute;, vestida como una guarra y pareces una guarra &#8211; Me dijo de repente, como si tratara de disculparse por lo que me hab&iacute;a dicho.<\/p>\n<p>Sonre&iacute;, di otro sorbo a mi copa. Lo necesitaba para lo que iba a decirle.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, si voy vestida como una guarra y parezco una guarra, igual es que soy&#8230; -Dej&eacute; la frase ah&iacute;, dando un sorbito a mi copa.<\/p>\n<p>&#8211; Hostia!!! No me ir&aacute;s a cobrar&#8230; que con la mierda de pensi&oacute;n que tengo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Cu&aacute;nto pagar&iacute;as por una noche conmigo? &#8211; No me pod&iacute;a creer que aquellas palabras hubieran salido de mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; uff&hellip; mierda. Me vas a cobrar. Joder&hellip; que mierda. &iquest;Cu&aacute;nto?, &iquest;Dime? &#8211; Pepe, pareci&oacute; comenzar a enfadarse, le vi nervioso.<\/p>\n<p>&#8211; Tu dime una cantidad&#8230; despu&eacute;s&hellip; ya veremos .cuanto te cobro &#8211; Le dije, sin salir muy bien de aquel callej&oacute;n en el que me hab&iacute;a metido yo solita.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; no s&eacute;&#8230; 300 euros. &iquest;Pero con derecho a todo, eh? Tarifa plana &#8211; Me dijo Pepe, sin pensarlo mucho. Estaba sudando.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es eso de tarifa plana? &#8211; Os juro que no lo hab&iacute;a o&iacute;do en mi vida. Hasta ese momento.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Como que qu&eacute; es?, &iquest;Pero t&uacute; eres puta o no? &#8211; Pepe, no sab&iacute;a a qu&eacute; atenerse.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es eso de tarifa plana? &#8211; Volv&iacute;a a preguntarle. Una chispa, sacudi&oacute; mi mente.<\/p>\n<p>&#8211; Co&ntilde;o, pues ya sabes. Follarte la boca, el co&ntilde;ito, el culo&#8230; joder&#8230; todo lo que me d&eacute; la puta gana. Bah, a la mierda la pensi&oacute;n. Llevo 350 euros. &iquest;Me haces tarifa plana por eso? &#8211; Me dijo, muy excitado. Demasiado nervioso. Sudando.<\/p>\n<p>Re&iacute;. Le mir&eacute; a los ojos&#8230; os juro que no s&eacute; muy bien como, le bes&eacute; los labios. Como una novia. Un beso dulce.<\/p>\n<p>&#8211; Tarifa plana&#8230; y gratis. Solo te voy a pedir&#8230; una cosa.<\/p>\n<p>&#8211; Ostia. &iquest;En serio?, &iquest;Gratis? Ostia. &iquest;Qu&eacute;? &#8211; Cogi&oacute; su copa de la mesa, bebi&oacute; mir&aacute;ndome a los ojos. Nervioso.<\/p>\n<p>Me tom&eacute; mi tiempo. Notando como mi coraz&oacute;n se sal&iacute;a del pecho. Mir&eacute; aquel hombre, Movi&eacute;ndose inquieto en el asiento&hellip; Su frente, sudorosa. Algunas gotas de la copa hab&iacute;an ca&iacute;do sobre su camisa, a la parte m&aacute;s voluminosa de su anatom&iacute;a. Su barriga. Esa boca&#8230; con los dientes amarillos y sin algunos de ellos&#8230; sonre&iacute;. Excitad&iacute;sima. Terriblemente cachonda le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Quiero emociones muy fuertes. Quiero que seas&#8230; -Hice una pausa. Vi como esos ojos, marrones, se hac&iacute;an grandes, mir&aacute;ndome &#8211; Muy duro conmigo. Que me trates como a una&#8230; -Tragu&eacute; saliva y me qued&eacute; callada. Mir&aacute;ndole.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; te voy a tratar como lo puta que eres, chiquilla &#8211; Me cogi&oacute; del pelo, tirando hacia atr&aacute;s. &#8211; Me vas a comer la polla y hasta te voy a dar por el culo.<\/p>\n<p>&#8211; Tarifa plana, &iquest;No? &#8211; Le dije, con una sonrisa en mi boca.<\/p>\n<p>&#8211; Eso es, joder&#8230; te voy a dar yo a ti&#8230; tan fuerte que te va a doler el culo durante semanas, chiquilla.<\/p>\n<p>&#8211; No me llames chiquilla, por favor. Ll&aacute;mame&#8230; &#8211; No se me ocurr&iacute;a nada. No pod&iacute;a decirle mi nombre. No hizo falta. Ya me dijo &eacute;l como llamarme.<\/p>\n<p>&#8211; Puta, eres mi puta. Esta noche vas a ser la puta de papi y te voy a joder como quiera &#8211; De nuevo, tir&oacute; de mi pelo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde vamos? &#8211; Le dije ya&#8230; fuera de mi misma.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; a tu casa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A mi casa? &#8211; Pregunt&eacute;, extra&ntilde;ada. No era ese el plan que hab&iacute;a pensado.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, joder. La m&iacute;a no la tengo en condiciones. No la he limpiado. Y la chica no viene hasta dentro de unos d&iacute;as.<\/p>\n<p>Pens&eacute; que Pepe no ten&iacute;a pinta de ser un hombre que limpiara demasiado.<\/p>\n<p>&#8211; No soy la novia que invitas a ver una peli a tu casa &#8211; Le dije, mientras mi u&ntilde;a jugueteaba con su pecho.<\/p>\n<p>&#8211; Tienes raz&oacute;n. Pero qu&eacute; co&ntilde;o. Me da m&aacute;s morbo follarme a una casada en su propia casa. Por qu&eacute;&#8230; &iquest;No estar&aacute; tu marido?<\/p>\n<p>Esto &uacute;ltimo, incorpor&aacute;ndose un poco sobre el sof&aacute;. Como previni&eacute;ndose.<\/p>\n<p>&#8211; Est&aacute; en el pueblo. A m&aacute;s de 300 Kil&oacute;metros de aqu&iacute;.<\/p>\n<p>Pepe, sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Pues a reventarte a tu casa.<\/p>\n<p>Salimos del local y caminamos hacia mi coche que estaba aparcado muy cerca de la puerta. Durante el corto camino del rinc&oacute;n al coche&#8230; Pepe no quit&oacute; su mano de mi culo.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s sentarme en el asiento de la conductora, iba a coger el cintur&oacute;n. Pero Pepe, me cogi&oacute; del brazo. Mir&oacute; a ambos lados de la calle. Sin mirarme a los ojos, dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Venga, ch&uacute;pamela.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Aqu&iacute;? &#8211; Le dije, extra&ntilde;ada. Mirando esta vez yo a ambos lados de la calle.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute; joder&#8230; como aperitivo. No quer&iacute;as emociones. Pues a mamar &#8211; Mientras hablaba se desabrochaba el pantal&oacute;n, baj&aacute;ndose la cremallera.<\/p>\n<p>&#8211; Pe&#8230; &#8211; Me puso la mano en la nuca&#8230; tirando hacia &eacute;l.<\/p>\n<p>Me quer&iacute;a morir. Pepe, manten&iacute;a su mano, en mi nuca, empuj&aacute;ndome hacia &eacute;l. Aunque no hac&iacute;a falta que lo hiciera, le deje que me pusiera la mano en la nuca.<\/p>\n<p>Acerqu&eacute; mi mano a su miembro. Era peque&ntilde;o. Se ve&iacute;an, alrededor, largos hilos blancos. Abr&iacute; mi boca y me introduje aquel miembro en la boca.<\/p>\n<p>Su barrig&oacute;n, descomunal, enorme, rozaba mi oreja derecha. Le o&iacute; gru&ntilde;ir. La saqu&eacute; de mi boca y volv&iacute; a tragarla.<\/p>\n<p>Sinceramente, no me costaba demasiado. Aquel miembro era peque&ntilde;o. La de mi marido, que tiene unos 17 o 18 cent&iacute;metros ser&iacute;a como aproximadamente un palmo m&aacute;s grande. Y me cab&iacute;a en la boca. Tambi&eacute;n la de alg&uacute;n ex novio que estaba, todav&iacute;a, mejor dotado.<\/p>\n<p>Repet&iacute; varias veces el movimiento, meti&eacute;ndola y sac&aacute;ndola de mi boca. Varias veces. El olor de aquel hombre, en cualquier otro momento, me habr&iacute;a espantado. En ese momento, no. En ese momento, no s&eacute; quien disfrutaba m&aacute;s. Si &eacute;l o yo.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; qu&eacute; bien la chupas, puta.<\/p>\n<p>Me incorpor&eacute;, mir&aacute;ndole a los ojos. Con una sonrisa en la boca.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias &#8211; Le dije. Sonriendo.<\/p>\n<p>A&uacute;n ten&iacute;a la sonrisa en la boca, cuando de repente, de la boca de Pepe sali&oacute;&#8230; un escupitajo. Directo a mi mejilla.<\/p>\n<p>&#8211; Puta. Me vas a comer la polla y los huevos todas las veces que te diga, &iquest;verdad?<\/p>\n<p>El escupitajo, su manera de hablarme. Me estaba gustando. Demasiado. Estaba muy cachonda. Tanto, que le dije.<\/p>\n<p>&#8211; Claro. Soy tu puta &#8211; Llev&eacute; mi mano a la mejilla, para limpiarme.<\/p>\n<p>Pero Pepe, par&oacute; mi mano cuando estaba a punto de alcanzar mi mejilla.<\/p>\n<p>&#8211; No, no te lo limpies. Quiero que sientas lo guarra que eres. Quiero que notes, como te humillo. Eso es lo que quieres, &iquest;Verdad? que un viejo asqueroso, te humille.<\/p>\n<p>&#8211; Siii, joder &#8211; Le dije&#8230;con una mezcla de rabia y liberaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Bien. Ahora, vamos a tu casa&#8230;a comerme la polla y a empotrarte. Y conduce con cuidado.<\/p>\n<p>El trayecto a mi casa se pas&oacute; r&aacute;pido. Cada vez que par&aacute;bamos en un sem&aacute;foro, Pepe me met&iacute;a su lengua en la boca. Sus manos&#8230; se abr&iacute;an paso en mis muslos. Incluso, el &uacute;ltimo kil&oacute;metro y medio (aproximadamente) acariciaba mi sexo.<\/p>\n<p>&Eacute;l, no se guard&oacute; su miembro en ning&uacute;n momento. Mientras sus dedos acariciaban mi sexo&#8230; yo casi cierro los ojos&hellip; de gusto. Porque ten&iacute;a que estar pendiente del tr&aacute;fico, que si no.<\/p>\n<p>Entramos directamente al garaje. Esta vez, me pareci&oacute; que hab&iacute;a alg&uacute;n coche m&aacute;s. Aunque no pod&iacute;a asegurarlo. Dese&eacute; no encontrarme con nadie. No en ese momento, no esa noche.<\/p>\n<p>Iba a salir del coche, cuando Pepe, me dijo&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; Espera&#8230; as&iacute; no &#8211; Me desabrocho la blusa&hellip; por completo. Mi suje negro, se ve&iacute;a perfect&iacute;simamente.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora, ya puedes bajar, zorra &#8211; Me dijo Pepe<\/p>\n<p>Yo me quer&iacute;a morir&hellip; de gusto. Estaba a punto de mojarme entera. Aquello era casi mejor que el mejor de los orgasmos que hab&iacute;a tenido. Solo deseaba que no nos viera nadie&#8230; y ser la puta de Pepe toda la noche.<\/p>\n<p>R&aacute;pidamente, camin&eacute; hacia el ascensor. Con mi blusa abierta. Pepe, me segu&iacute;a, jadeante.<\/p>\n<p>&#8211; Espera, co&ntilde;o, no corras.<\/p>\n<p>Me alcanz&oacute; en la puerta del garaje. Me meti&oacute;, una vez m&aacute;s, la lengua hasta la garganta mientras me amasaba mis pechos&#8230; Yo, nerviosa, buscaba las llaves en el bolsito de mano. Mira que es peque&ntilde;o, pero los nervios, la excitaci&oacute;n&#8230; las llaves se me cayeron al suelo.<\/p>\n<p>Me agach&eacute; a por ellas y fue tal el azote de Pepe que mi cabeza casi choca contra el marco met&aacute;lico del ascensor. Llam&eacute; al ascensor que, raro es, vino enseguida.<\/p>\n<p>&#8211; No sabes hasta qu&eacute; punto vas a ser mi puta &#8211; Me dijo Pepe en ese momento.<\/p>\n<p>&#8211; No sabes hasta qu&eacute; punto deseo serlo &#8211; Le dije.<\/p>\n<p>Nos metimos en el peque&ntilde;o cub&iacute;culo&#8230; morre&aacute;ndonos de nuevo. Solo que esta vez&#8230; era yo la que met&iacute;a mi lengua en su boca. Pepe, me sac&oacute; un pecho, por encima del sujetador.<\/p>\n<p>En ese momento, si alguien hubiera abierto la puerta, no me habr&iacute;a importado lo m&aacute;s m&iacute;nimo. Solo deseaba llegar a casa y que Pepe&hellip; me follara.<\/p>\n<p>No recuerdo en qu&eacute; momento puls&eacute; el n&uacute;mero de mi piso. Pero la campanita del ascensor y el n&uacute;mero 4 en el display anunciaron que hab&iacute;amos llegado.<\/p>\n<p>Al salir del ascensor, Pepe, mir&oacute; cauteloso a todos lados. Yo abr&iacute; la puerta con el mayor sigilo que pude mientras llevaba mi dedo a mis labios.<\/p>\n<p>Abr&iacute; la puerta. Entramos.<\/p>\n<p>Nada m&aacute;s cerrarnos, Pepe, se abalanz&oacute; sobre m&iacute;. Menos mal que mi blusa ya estaba abierta, si no, me la habr&iacute;a arrancado. Me sac&oacute; los pechos, los dos, por encima del suje.<\/p>\n<p>&#8211; Joder&#8230; que melonazos tienes, puta &#8211; Dijo Pepe, mientras me amasaba mis 95.<\/p>\n<p>&#8211; Siii? te gustan? &#8211; Quise mover mis pechos, pero Pepe&#8230; me dio un par de palmadas. Cerca de mis pezones.<\/p>\n<p>Os juro que casi me corro all&iacute; mismo.<\/p>\n<p>De repente, Pepe, me mir&oacute; a los ojos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el sal&oacute;n? &#8211; Me dijo.<\/p>\n<p>&#8211; Eh&#8230; &iquest;El sal&oacute;n? &#8211; Pregunt&eacute; extra&ntilde;ada. Pens&eacute; que Pepe me iba a follar all&iacute; mismo. En el recibidor de mi casa.<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, co&ntilde;o, el sal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Por all&iacute; &#8211; Comenc&eacute; a andar los pocos pasos que separan la puerta de mi casa de la del sal&oacute;n.<\/p>\n<p>Asombrada, vi como Pepe pasaba delante de m&iacute; y caminaba hacia el sof&aacute; de mi sal&oacute;n. Empec&eacute; a enfadarme, cuando , de repente, me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Tr&aacute;eme una copa, puta. Y cuando vengas, quiero que me hagas un striptease mientras me bebo la copa. Y no tardes, zorra&hellip;<\/p>\n<p>Continuar&aacute;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 13<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>28 Hola. Me llamo Cristina. Soy una mujer morena, de 43 a&ntilde;os, ojos marrones. Mido un 1m55 y peso alrededor de 59 kilos. Tengo una 95 de pecho. Estoy casada y tengo un nene de 8 a&ntilde;os. Pero siempre me he sentido atra&iacute;da por hombres mucho mayores que yo (mi marido tiene 47). 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