{"id":43314,"date":"2023-09-29T22:00:00","date_gmt":"2023-09-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-29T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-29T22:00:00","slug":"los-casos-de-amanda-usada-en-el-verano-eterno-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-usada-en-el-verano-eterno-2\/","title":{"rendered":"Los casos de Amanda: Usada en el verano eterno (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43314\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Al caer al suelo, los ladrones de los d&iacute;as fueron bastante r&aacute;pidos e inteligentes. Quitaron los medallones y uno de ellos acerco su cabeza a la de Amanda que abri&oacute; los ojos con terror. Pero era demasiado tarde, sin sus protecciones no pudo m&aacute;s que dejarse arrastrar a ese mundo simulado por los poderes de las criaturas. Adi&oacute;s al mundo de los despiertos, Amanda. Bienvenida al eterno verano, Amanda.<\/p>\n<p>El eterno verano<\/p>\n<p>Incluso en ese mundo de ensue&ntilde;o donde ellos son se&ntilde;ores, los ladrones de los d&iacute;as no se f&iacute;an de Amanda. La hab&iacute;an encerrado en una habitaci&oacute;n de la mansi&oacute;n ilusoria que domina todo el mundo. En este lugar, ellos son fuertes, radiantes y bellos. Incluso ella que los odia con toda su alma le cuesta no intentar complacerlos para verlos sonre&iacute;r, el glamour que utilizan para nublar la mente es muy poderoso. Una contraparte de su debilidad f&iacute;sica&#8230; Pero al ser adulta no le afecta del todo la ilusi&oacute;n, permitiendo peque&ntilde;os &quot;despertares&quot; mientras el tiempo pasaba mucho m&aacute;s despacio en esa ilusi&oacute;n conjunta.<\/p>\n<p>En cierto momento se despert&oacute; a medias mientras que ese hombre enorme la sub&iacute;a escaleras arriba como si fuera un saco de patatas, los m&uacute;sculos se hab&iacute;an desarrollado especialmente para sorpresa de Amanda, que siempre que hab&iacute;a visto a protectores de estos seres sol&iacute;an ser gente escuchimizada pero enloquecida. No sab&iacute;a si funcionar&iacute;a, y pero empez&oacute; a decir el nombre de su hermano. Pero uno de esos monstruitos volvi&oacute; la atenci&oacute;n a ella al notarla despierta y quedo de nuevo en trance.<\/p>\n<p>Tras ese incidente los d&iacute;as hab&iacute;an pasado r&aacute;pido. Ya lleva una semana metida en el interior de esta enso&ntilde;aci&oacute;n. Encerrada en su gran habitaci&oacute;n (que deb&iacute;a reconocer que todo su apartamento y algo m&aacute;s pod&iacute;a caber perfectamente entre esas cuatro paredes). Hab&iacute;a rechazado tanto comer como beber, los seres no pod&iacute;an obligarla, aunque tard&oacute; en domar a su est&oacute;mago. Sabe que en el mundo real solo han pasado unos minutos y que de aceptarlo, ser&iacute;an fragmentos de madera, cristales o similares. Adem&aacute;s aceptar comida de hadas siempre es una mala opci&oacute;n, incluso en sus vertientes m&aacute;s benignas.<\/p>\n<p>Por lo dem&aacute;s dorm&iacute;a en una cama excepcionalmente grande, cuyas sabanas se colocan por arte de magia y toda la habitaci&oacute;n se mantiene fresca y limpia&#8230; Y eso que los primeros d&iacute;as hab&iacute;a destrozado el mobiliario por el cabreo de haber ca&iacute;do de nuevo por otro despiste. Al menos junto a un armario lleno de ropas que le quedan bastante bien y son coquetas (al parecer copian los gustos de la persona que habita en la habitaci&oacute;n), hay tambi&eacute;n una gran librer&iacute;a donde encontr&oacute; libros infantiles y comics, sacados sin duda de las mentes de algunas de sus v&iacute;ctimas.<\/p>\n<p>No es que no estuviese entretenida. Tambi&eacute;n observaba desde su habitaci&oacute;n, como los ni&ntilde;os capturados juegan en un paisaje de ensue&ntilde;o y pasan las noches veraniegas entre cuentos, parrilladas, fuegos artificiales y similares. Tras intentarles llamar su atenci&oacute;n se dio cuenta que el hechizo de los peque&ntilde;os seres manten&iacute;a alejado a Amanda de los otros &quot;presos&quot;. Tambi&eacute;n intent&oacute; varios intentos de fuga, pero la misma naturaleza del lugar jugaba en su contra, por lo que tras la en&eacute;sima vez que peg&oacute; con un mueble la ventana de un cristal irrompible, decidi&oacute; esperar su oportunidad. Solo ten&iacute;a que esperar, ya que ten&iacute;a otro as en la manga.<\/p>\n<p>Pues no ha dejado de percatarse, que su particular naturaleza estaba empezando a afectar tambi&eacute;n la mente de las criaturas. En la puerta cerrada que imped&iacute;a la salida de su habitaci&oacute;n hab&iacute;a una mirilla y la entrada de comida donde en cada momento aparec&iacute;a lo que m&aacute;s le apeteciera. A veces la mirilla se abr&iacute;a y pod&iacute;a ver unos ojos no del todo humanos observ&aacute;ndola.<\/p>\n<p>Al principio solo la miraban para que no intentase nada raro y estar seguros de que no har&iacute;a nada&#8230; En cierto modo se pregunt&oacute; porque la manten&iacute;an viva. Al fin al cabo hab&iacute;an podido cortarle el cuello en cuanto cay&oacute; al suelo. Pero se dio cuenta de que estaban intentando crear otro &quot;padre&quot; o quiz&aacute;s esperando que cediera y consumir los d&iacute;as que le quedaban de vida.<\/p>\n<p>Pero los planes de las criaturas pronto se torcieron a unas necesidades que no hab&iacute;an contemplado. Pronto las miradas por la mirilla fueron m&aacute;s largas o en momentos especialmente invasivos como cuando se cambiaba de ropa o similares. Al menos le dejaban dormir. Por supuesto, no hab&iacute;a necesidades fisiol&oacute;gicas, excepto descansar y aun as&iacute;, no demasiado. Por eso se manten&iacute;a haciendo ejercicio. Ya que en esos sue&ntilde;os volv&iacute;a de nuevo a la realidad por unos segundos. La cosa es que la hab&iacute;an colgado del desv&aacute;n boca abajo, pero atada de una forma tan desastrosa hab&iacute;a conseguido un cristal y hab&iacute;a estado serrando las ligaduras, cuando terminase de cortarlas, se har&iacute;a da&ntilde;o una y otra vez para mantenerse consciente y buscar&iacute;a una salida.<\/p>\n<p>Hab&iacute;a pensado mucho en la figura del &quot;padre&quot; de estos seres. Cuantas m&aacute;s vueltas le daba, m&aacute;s se daba cuenta de que si, era Bart, su hermanastro. Al parecer las criaturas no le mataron, sino que se quedaron impresionados por su violencia y lo convirtieron en su pelele durante m&aacute;s de 15 a&ntilde;os. Si mataba a esos seres, su dominio sobre &eacute;l se resentir&iacute;a y terminar&iacute;a devolvi&eacute;ndoselo. Eso hac&iacute;a que tuviera m&aacute;s ganas de escapar de este lugar ficticio.<\/p>\n<p>Tras dos semanas de encierro, finalmente uno entr&oacute;, justamente cuando estaba quit&aacute;ndose el pijama. Todav&iacute;a con el culo al aire, se qued&oacute; sorprendida al verlo. Dentro de ese mundo, los ladrones de d&iacute;a ten&iacute;an una forma idealizada&#8230; y como buscaban dar una sensaci&oacute;n de tranquilidad, tomaban formas mayores, pero no tanto como para que les tomaran como adultos (a los cuales desprecian en general).<\/p>\n<p>La criatura sin miedo se acerc&oacute; con una mano blanca y suave para tocar la carne desnuda que hab&iacute;a dejado a la vista. Entonces por instinto busco tumbarlo con una llave de Judo. Esper&oacute; que al caer derrotados en su propio mundo ficticio ayudar&iacute;a a que le liberasen su presa mental sobre ella pero era como golpear o mover un gran pe&ntilde;asco, e incluso all&iacute; notaba la sensaci&oacute;n de excitaci&oacute;n&#8230; eso significaba que la criatura est&aacute; pegada a su cuerpo en el mundo real. Quiz&aacute;s tocando a la par ligeramente mientras que pon&iacute;a su cabeza sobre la suya.<\/p>\n<p>La criatura al final se aburri&oacute; de los intentos de Amanda, con una sonrisa burlona, y empez&oacute; a acariciar las partes que ten&iacute;a desnudas con un toque impreciso, brusco como si no supiera bien que hacer. Empez&oacute; por su culo y despu&eacute;s toc&oacute; los pechos que a&uacute;n manten&iacute;a ocultos bajo su pijama. Amanda intent&oacute; no gemir. Al final baj&oacute; la mano y empez&oacute; a acariciar el sexo de Amanda, e incluso lo penetr&oacute; con los dedos al ver la cara de humillaci&oacute;n y las palabras que le dedicaba la humana. Y tras un rato que estuvo jodiendo con sus dedos con ella de pie, al final termin&oacute; por provocar el orgasmo de Amanda.<\/p>\n<p>Y tal como entr&oacute; sali&oacute;, empuj&aacute;ndola para que volviera a su rinc&oacute;n y habl&oacute; con su compa&ntilde;ero esa jerigonza extra&ntilde;a, que solo pod&iacute;an entender ellos y los chicos hasta cierta edad. Amanda, que siempre nota esa excitaci&oacute;n en este lugar crey&oacute; ver una mancha oscura muy peque&ntilde;a en medio de la pared colorida de un lado de la habitaci&oacute;n, pens&oacute; que quiz&aacute;s por la p&eacute;rdida de atenci&oacute;n de la criatura.<\/p>\n<p>Los d&iacute;as pasaron y este tipo de visitas se empezaron a convertir en habituales, aunque cada vez eran m&aacute;s atrevidos. En general consist&iacute;an en tocamientos, a veces hasta lam&iacute;an la piel de Amanda. Pero les costaba dar pasos mayores. No porque tuvieran miedo o respeto por Amanda, sino por desconocimiento. Los ladrones de los d&iacute;as no ten&iacute;an necesidad de sexo, sino que su reproducci&oacute;n es bastante cruel. Cuando un ni&ntilde;o es especialmente puro, los ladrones de los d&iacute;as lo cambian dentro de este mundo de enso&ntilde;aci&oacute;n hasta convertirlo en uno de ellos, haci&eacute;ndole olvidar toda su vida anterior. O sea, todos los seres que la estaban torturando hab&iacute;an sido chavales especialmente buenos. No es que fuese a cambiar su opini&oacute;n sobre ellos.<\/p>\n<p>Todo hay que decir, que si bien a las criaturas estaban perdiendo el control, ella misma empezaba a sentirse cada vez m&aacute;s necesitada. Hacerse dedo tras dedo, lo &uacute;nico que hac&iacute;a era sentir a&uacute;n m&aacute;s la necesidad de tener un compa&ntilde;ero real de cama. Ahora, cada vez se sent&iacute;a m&aacute;s excitada. Y momentos excitantes, como cuando dos de esas criaturas le obligaron a estar abierta de piernas mientras acercaban sus caras para examinar mejor su co&ntilde;o o cuando se turnaban durante horas para penetrarle con sus dedos mientras ella se corr&iacute;a una y otra vez, ya que les excitaba mucho verla corri&eacute;ndose o explor&aacute;ndole con sus lenguas, y pronto descubrieron que teclas tocar para que ella llegase&#8230; Aun as&iacute; se dec&iacute;a una y otra vez que lo que buscaba era salir de all&iacute;.<\/p>\n<p>En uno de esos momentos que volvi&oacute; a la realidad, se dio cuenta de que la hab&iacute;an bajado de la cuerda que la mantuvo bocabajo y ahora. Y est&aacute; sin pantalones ni bragas encima de un colch&oacute;n, los cristales hab&iacute;an sido retirados. Y no estaba ataca, por lo que intento moverse, pero le faltaban las fuerzas quedando echada &iquest;Quiz&aacute;s esta inmovilizaci&oacute;n es un poder que ella ha descubierto en estos seres? Maldita gracia el averiguarlo ahora, pens&oacute; en ese momento Amanda. Eso empeoraba su situaci&oacute;n. Solo pudo echar un vistazo a su alrededor y no encontr&oacute; en esos momentos su bolso por ninguna parte. Y no deb&iacute;a haber pasado m&aacute;s que unos minutos en la vida real. Estos cambios de tiempo le empezaban a afectar.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de eso las cosas fueron poni&eacute;ndose especialmente inquietantes, las criaturas adem&aacute;s de su cuerpo empezaron a explorar el suyo. Por suerte, no sent&iacute;an esa necesidad frente y con los ni&ntilde;os secuestrados, solo Amanda les provoca ese tard&iacute;o despertar sexual y pronto descubri&oacute; que tambi&eacute;n entre las f&eacute;minas de su propia especie. Y cuando iban a visitarla ya no era raro que se masturbaran despu&eacute;s de humillar a Amanda provoc&aacute;ndole un orgasmo con sus caricias y lametones, para terminar dejando perdida tanto a Amanda como la habitaci&oacute;n. Por suerte cada ma&ntilde;ana volv&iacute;a a estar reluciente como si alguien hubiera llamado a la criada o Amanda hubiese tomado un ba&ntilde;o&#8230; Una de las cosas que echaba de menos es la de relajarse con un buen ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Siguiendo con los ahora cambiantes ladrones de los d&iacute;as. Tanto tiempo y tantas atenciones recibidas para bien o para mal, hizo que Amanda les terminara poniendo nombre a las cinco criaturas, con esa familiaridad del que tiene demasiado tiempo y solo se encuentra con sus captores como &uacute;nica compa&ntilde;&iacute;a&#8230; aunque una y otra vez se hac&iacute;a recordar las cosas horribles que hac&iacute;an para mantenerse firme y no dejarse llevar por un incipiente s&iacute;ndrome de Estocolmo. El caso es que hab&iacute;a dos de ellas a las que ten&iacute;a m&aacute;s atenci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al primero de los que destaca sobre el resto le llam&oacute; Emperador, no solo porque manda al resto de Ladrones de los d&iacute;as, sino porque su ropa le hac&iacute;a corresponder con alguien de la nobleza&#8230; y es incluso dentro de esos seres malignos los que le hac&iacute;an la vida m&aacute;s imposible en ese cautiverio. En realidad, tambi&eacute;n es el primer ladr&oacute;n de los d&iacute;as que hab&iacute;a visto, incluso antes de ser investigadora. Lo recordaba demasiado bien, fue en su momento quien hab&iacute;a hablado con ella de peque&ntilde;a y le hab&iacute;a atra&iacute;do a este lugar. Su versi&oacute;n idealizada se correspond&iacute;a. &Eacute;l la recordaba y por eso parec&iacute;a disfrutar a&uacute;n m&aacute;s, el volver a obtener el control sobre una presa mucho tiempo esquiva.<\/p>\n<p>Y vaya si lo ten&iacute;a en cuenta. Era el quien m&aacute;s se atrev&iacute;a a explorar y menos le importaba hacer da&ntilde;o a Amanda durante el transcurso de sus investigaciones, incluso la hab&iacute;a penetrado a pesar de los intentos de Amanda de tenerlo contento de otra forma, como ofrecerle una mamada&#8230; La primera vez, estaba acariciando con su miembro el cuerpo de Amanda que estaba tumbada en la cama mirando a la pared, cuando not&oacute; como le miraba cuando se acerc&oacute; a su co&ntilde;o con su polla y para fastidiarla lo introdujo, la sensaci&oacute;n le gust&oacute; y tal como chillaba y ve&iacute;a a actuar a Amanda, supo que era a&uacute;n m&aacute;s efectivo que sus otras caricias y mortificaciones.<\/p>\n<p>No tardo en encontrar placer en buscar nuevas posiciones para darle castigo a Amanda&#8230; aunque a veces era ella misma quien lo indicaba con sus movimientos, porque con cada d&iacute;a mejoraba su t&eacute;cnica. Pronto otra de esas criaturas vio a los dos amantes, cuando Emperador estaba empotrando contra la pared a Amanda. Tras una discusi&oacute;n en esa jerigonza y con ella humillada porque en el fondo, le estaba complaciendo, la criatura reci&eacute;n llegada se baj&oacute; sus propios pantalones y para horror de Amanda le subi&oacute; a la mesa y empez&oacute; a penetrarla provoc&aacute;ndole un fuerte orgasmo.<\/p>\n<p>Desde ese momento, el resto de seres hab&iacute;a probado a hacerlo igual que &eacute;l. Y por las noches no era raro que uno de ellos la follara sin remedio encima de la cama&#8230; y cada vez era menos raro que Amanda esperase ese momento del d&iacute;a, tras todo un d&iacute;a de toques, roces y dem&aacute;s formas de burlarse de ella que la pon&iacute;an especialmente cachonda. Incluso su ropa cada vez eran ropas m&aacute;s c&oacute;modas, seductoras o simplemente lencer&iacute;a que incitaba a las criaturas a actuar.<\/p>\n<p>Luego esta Princesa, la &uacute;nica f&eacute;mina del grupo y que ahora que hab&iacute;an despertado sexualmente, tomaban como otra v&iacute;ctima para sus reci&eacute;n descubiertos apetitos. No era extra&ntilde;o que acompa&ntilde;ase a otro de esos seres, y ser molestada o ser el precalentamiento, antes de que se centrar&aacute;n en Amanda. Ella tambi&eacute;n hab&iacute;a sido cruel con Amanda como el resto, explor&aacute;ndolo o pinch&aacute;ndola&#8230; Aunque tambi&eacute;n mimetiz&oacute; las formas de dar placer a Amanda, para d&aacute;rselo a s&iacute; misma.<\/p>\n<p>Pero un d&iacute;a, cuando Emperador tras darle un guantazo la puso a cuatro patas y la viol&oacute; a pesar de sus suplicas. La empat&iacute;a o quiz&aacute;s el s&iacute;ndrome de Estocolmo latente hizo que Amanda la abrazara, cuando el otro monstruo las dej&oacute; en paz a las dos. Entonces la ladrona de los d&iacute;as, se qued&oacute; sorprendida. Algunas veces volv&iacute;a en las noches, simplemente para abrazarla. Tras unas semanas, empez&oacute; con los regalos y mimos.<\/p>\n<p>Le tra&iacute;a vestidos muy recargados de cuentos de hadas (que al parecer le encantaban a ella), la arrullaba cuando ve&iacute;a que uno de los otros se hab&iacute;a portado especialmente cruel con ella e intentaba comunicarse con ella. Tras muchos intentos empez&oacute; a ense&ntilde;arle como hablar en humano, ya que ellos utilizaban la propia imaginaci&oacute;n de sus presos para que oyeran lo que quer&iacute;an o&iacute;r. Con Amanda dejaron de poder hacerlo tras empezar a intimar con ella. Pronto pasaron tardes donde la cosa con la apariencia beatifica de una mujer muy joven de pelo dorado le hac&iacute;a preguntas sencillas con un acento extra&ntilde;o y Amanda respond&iacute;a con t&eacute;rminos que pensaba que pod&iacute;a entender.<\/p>\n<p>Y tambi&eacute;n jugaban juntas&#8230; uno de los placeres ocultos de Princesa era desnudar a Amanda y montarla como un caballo, con ella misma desnuda sobre ella, caminando alrededor de la habitaci&oacute;n haciendo ruidos de batalla. La investigadora, primero se lo tom&oacute; como una ligera ofensa, un fastidio que al menos no terminaba con ella dolorida o llena de semen, luego le sigui&oacute; el juego con alegr&iacute;a. Ahora era algo privado entre ellas, un preliminar que terminaba con ambos co&ntilde;os muy mojados y ellas retozando en la cama. Amanda en ciertos momentos pens&oacute; en ella como una hermana peque&ntilde;a&#8230; excepto cuando andaban jugueteando, claro est&aacute;.<\/p>\n<p>Y entre despertares donde no pod&iacute;a hacer nada y d&iacute;as torturada sexualmente hab&iacute;an sido seis meses de verano y Amanda le costaba pensar, entre el placer, el glamour y el tiempo pasado&#8230; las sesiones violentas con Emperador (que en cierto modo encontraba sugestivas y la manten&iacute;an en su odio hac&iacute;a ellos) y las m&aacute;s suaves y divertidas con Princesa, adem&aacute;s de las visitas del resto, tambi&eacute;n con sus particularidades, por ejemplo la necesidad de Gui&ntilde;oz porqu&eacute; alguien mirase mientras usaba a Amanda, usualmente Princesa, que terminaba toc&aacute;ndose a la par que la follada&#8230;<\/p>\n<p>Pero, finalmente, la ilusi&oacute;n termin&oacute; cuando por fin uno de los mordiscos que le dedic&oacute; al miembro de Emperador si result&oacute; efectivo. No cre&iacute;a que iba a poder hacerle nada, por lo que cuando le mordi&oacute; le produjo al da&ntilde;o al tirarle a Amanda, al no mostrarse receptiva a chuparle su miembro. Emperador grit&oacute; y con el la ilusi&oacute;n de habitaci&oacute;n fue poco a poco dando paso al sombr&iacute;o desv&aacute;n, alertando al resto que salieron de las habitaciones donde se alimentaban de los otros cautivos.<\/p>\n<p>Hab&iacute;an perdido tanto la concentraci&oacute;n que Amanda empez&oacute; a notar el fr&iacute;o encima del colch&oacute;n con el ladr&oacute;n de los d&iacute;as encima suyo con la frente ligeramente separada y una mirada de odio en sus ojos rasgados. Amanda not&oacute; como recuperaba la fuerza, tras darle un cabezazo para alejarlo y busc&oacute; algo como arma improvisada.<\/p>\n<p>Pero la presi&oacute;n de las cinco mentes hizo que volviera a sentirse d&eacute;bil, pero ya no volvi&oacute; a ese extra&ntilde;o mundo y para verg&uuml;enza de Amanda, una l&iacute;nea de pensamiento bastante sucia hubiera preferido, visitarlo una &uacute;ltima vez. Los seres tras someterla discut&iacute;an entre s&iacute;, por la forma que la se&ntilde;alan y la violencia de sus gestos no en buenos t&eacute;rminos para la investigadora. Para su sorpresa (aunque en cierto modo lo esperaba) Princesa hace movimientos para apaciguar el estado del resto y habla con un tono m&aacute;s relajado y tranquilo&#8230; &iquest;La est&aacute; protegiendo?<\/p>\n<p>Entonces la terror&iacute;fica cara de Princesa se acerca y le dijo en un m&aacute;s que razonable ingl&eacute;s: &mdash;&iquest;T&uacute; ser nuevo &quot;padre&quot;? Ummm ser buenos contigo. &mdash;Y tras pensar un momento sigui&oacute;. &mdash;Yo querer que est&eacute;s conmigo. A mi me gustas. &mdash;Intento sonre&iacute;r, lo que no mejora mucho su expresi&oacute;n, a lo que Amanda no supo que responder. Pero Emperador le grita y la golpea. Tras caer al suelo discuten y el resto se une a los golpes a la ladrona de d&iacute;as y la jerigonza de Princesa es especialmente dolida.<\/p>\n<p>Pero tras otra retah&iacute;la de chillidos Princesa vuelve a hablar con Amanda, arrastr&aacute;ndose dolorida, intentando parecer contenta, pero su tono lo desmiente cuando le dice: &mdash;&Uacute;ltima vez, nosotros irnos, t&uacute; quedarte&#8230; &mdash;Sin duda la est&aacute; intentando consolar&#8230; S&iacute;, una &uacute;ltima &quot;visita&quot; a su habitaci&oacute;n como quien dice antes de marcharse a otro pueblo para seguir secuestrando ni&ntilde;os, pero cuando ellos se fueran, ella se quedar&iacute;a en esta casa, muerta, por supuesto.<\/p>\n<p>Ahora<\/p>\n<p>Bart sopesa el hacha entre sus manos esperando en silencio, mirando al vac&iacute;o y tras un tiempo acerc&aacute;ndose a Amanda rodeada por esos seres que no paran de penetrarla o descargar su semen sobre su espalda, hasta que quien se la est&aacute; follando se aparta tras dejar el co&ntilde;o con el semen cayendo y sujeta a Amanda para que no pueda moverse al igual que el resto. Excepto Princesa que se ha alejado del grupo, con las miradas de odio de sus compa&ntilde;eros y cuando el hombre va a descargar su hacha sobre el cuerpo de Amanda, ella se lanza para morderle la mano. Cuando Bart lanza contra la pared a la ladrona de los d&iacute;as sin mucho esfuerzo es cuando Amanda chilla con una voz destemplada de ni&ntilde;a: &mdash;No, Bart&#8230;<\/p>\n<p>El hacha se queda en alto, mientras que los monstruos miran a Bart e intentan volver a domarlo, pero est&aacute;n muy debilitados, el resultado del sexo fuera de su mundo imaginario los ha dejado exhaustos, y la cabeza de Bart, junta dos y dos al ver a la albina. Una voz muy grave pregunta: &mdash;&iquest;Amanda, eres t&uacute;? &mdash;No espera la respuesta, ya que sus ojos se entrecierran y solo dice: &mdash;Te han hecho da&ntilde;o. &mdash;Su gesto cambi&oacute; a uno furioso, mientras que el hacha baja para descargar con toda su fuerza sobre la cabeza de uno de esos seres. Quiz&aacute;s el hierro templado no les haga tanto da&ntilde;o, pero la frustraci&oacute;n y furia de tantos a&ntilde;os de encierro en su propia cabeza, hizo que Bart enterrase el hacha hasta el mango y por ende la criatura muri&oacute; ipso facto.<\/p>\n<p>El resto, asustadas ante lo que hab&iacute;a sido su protector escaparon de la sala. Una de ellas salt&oacute; por la claraboya, para caer en la nieve y buscar salir de all&iacute; intern&aacute;ndose en el bosque. Las salvaguardas volvieron a activarse cuando la criatura intent&oacute; salir del recinto protegido. Sus gritos proporcionaron algo de placer a Amanda. Princesa al contrario que sus iguales se qued&oacute; en el desv&aacute;n, acerc&aacute;ndose a Amanda y la intenta tranquilizar como tantas veces hab&iacute;a hecho en ese lecho ficticio en un lugar donde siempre hab&iacute;a sido verano.<\/p>\n<p>Por un momento Amanda, no sabe que hacer mientras recupera la fuerza en su cuerpo. Hab&iacute;a sido un monstruo, pero tambi&eacute;n fue su confidente, &uacute;nica amiga y buena amante&#8230; Adem&aacute;s ahora la ha intentado salvar con un evidente riesgo para su propia vida &iquest;Qu&eacute; hacer? Abrazarla para volver a sentirse segura entre sus brazos, apartarla pero dejarla vivir, doli&eacute;ndole dejar a la &uacute;nica criatura m&iacute;nimamente salvable de ese grupo de monstruos o, pedirle a Bart que acabe con su miseria. Al final solo dice: &mdash;Princesa, qu&eacute;date aqu&iacute;. Tengo que ocuparme del resto. &mdash;El monstruo asiente con esa deforme cabeza suya y espera obediente, mientras que Bart retira el pomo del hacha y levanta a Amanda, que trastabilla ligeramente, intenta recuperar la sensibilidad de sus extremidades.<\/p>\n<p>&mdash;Amanda. Ahora eres mucho m&aacute;s alta y me temo que yo tambi&eacute;n&#8230; me temo que no pude cumplir lo de protegerte durante estos a&ntilde;os &mdash;Amanda le abraza a pesar del sudor y la falta de higiene de su hermanastro y se qued&oacute; as&iacute;, apretada sintiendo su calor: &mdash;Dios, cuanto te echaba de menos&#8230; &mdash;Retir&aacute;ndose tras un momento, recuerda donde est&aacute; y lo que tiene que hacer. Por lo que le comenta: &mdash;Todav&iacute;a no estamos fuera de peligro, ya habr&aacute;n o&iacute;do a su amigo, saben que salir afuera es quedar frito y&#8230; mis armas no est&aacute;n descargadas. &mdash;Entonces escuchan los gritos de los ni&ntilde;os doloridos, llamando a sus padres, pregunt&aacute;ndose donde demonios est&aacute;n.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n se est&aacute; complicando, ahora volviendo a su actitud profesional&#8230; volvi&oacute; busc&oacute; sus bragas y pantalones, no le gusta tener la sensaci&oacute;n del semen de esas cosas todav&iacute;a impregn&aacute;ndola, pero como siguiera as&iacute; iba a morir de fr&iacute;o. Nervioso Bart parece darse cuenta de que su hermanastra est&aacute; medio desnuda y se gira. Lo que hace que ella se r&iacute;a ligeramente: &mdash;Me temo, que lo de virginal chiquilla ya se acab&oacute; a mis 16 a&ntilde;os&#8230; Venga, vamos, tenemos que recoger mis cosas, acabar con los que quedan y sacar a los ni&ntilde;os. &mdash;Y mirando a Princesa que la saluda ligeramente le hace pensar &quot;Y pensar que hacer con ella.&quot;<\/p>\n<p>Con Bart encabezando la comitiva, una vez m&aacute;s con su hacha en las manos, bajaron al piso y empezaron a buscar entre las habitaciones, donde los ni&ntilde;os que a&uacute;n permanec&iacute;an conscientes se asustan al ver al hombret&oacute;n con el hacha. Al final Amanda simplemente ignora los chillidos de miedo. Pensando que as&iacute; no saldr&iacute;an de sus habitaciones. Uno de esos seres, se abalanz&oacute; en la cuarta habitaci&oacute;n que exploraron, de nuevo intentando poseer a Bart. Con ello, solo se llev&oacute; otro feroz hachazo. Amanda tuvo que reconocer que era verdaderamente fuerte.<\/p>\n<p>Finalmente Amanda encontr&oacute; su bolso y los objetos que conten&iacute;a desperdigados en el suelo. Busc&oacute; los que pod&iacute;an serle &uacute;tiles incluyendo una r&aacute;pida daga de acero frio y recogi&oacute; un peque&ntilde;o bote con una sonrisa mal&eacute;vola. Y casi en la salida de la casa pudo escuchar de nuevo la jerigonza que hablan los ladrones de d&iacute;as. Al parecer no se atrev&iacute;an a salir de la casa para no sufrir el mismo destino que su anterior compa&ntilde;ero. Uno de ellos lleva el revolver, al que reconoci&oacute; como Emperador, que apunt&oacute; a su compa&ntilde;ero para que saliera.<\/p>\n<p>Comprendi&oacute; el plan de la criatura, usar a su compa&ntilde;ero para activar la mina y luego seguir por encima de su cad&aacute;ver. Emperador tuvo que animarlo con un disparo que roz&oacute; el hombro e hizo aullar al otro ladr&oacute;n de los d&iacute;as. Bart iba a salir al verlos distra&iacute;dos, pero Amanda le fren&oacute; y le se&ntilde;al&oacute; la daga, ahora le toca a ella. La criatura herida busca que es lo que provoc&oacute; la muerte de su anterior compa&ntilde;ero, pero otro tiro le hace salir corriendo sin cabeza provocando que caiga contra otra de las salvaguardas.<\/p>\n<p>Emperador se prepara para correr, cuando nota el fuerte dolor en su espalda. Se intenta girar, pero est&aacute; paralizado. La humana que hab&iacute;a usado durante meses en esa c&aacute;rcel mental, ahora le habla mientras le encara sonriendo. No entiende lo que dice, pero sabe que no le espera m&aacute;s que dolor. Amanda le obliga a tragar el contenido del bote recogido.<\/p>\n<p>Amanda disfrut&oacute; cada segundo que dur&oacute; el lento envenenamiento. Mientras el ladr&oacute;n de los d&iacute;as se retorc&iacute;a de dolor. Bart se qued&oacute; pensativo al ver como hab&iacute;a cambiado la flacucha y so&ntilde;adora albina. Su hermana querida hab&iacute;a crecido al fin al cabo. Cuando todo termina Amanda decide subir al desv&aacute;n acompa&ntilde;ada de Bart, que le hacer la pregunta: &mdash;&iquest;Qu&eacute; vas a hacer con ella? &mdash;Ella no dice nada y cuando llegan, Princesa de nuevo vestida con sus harapos, intentando estar presentable le dedica una sonrisa en su inquietante cara.<\/p>\n<p>Varias horas despu&eacute;s<\/p>\n<p>El Sheriff abraza a su nieta que llora desconsolada. A su alrededor hay un par de ambulancias y los seis coches de polic&iacute;a que han conseguido movilizar. No han podido salvar a todos los ni&ntilde;os, algunos hab&iacute;an muerto por heridas infectadas y por el fr&iacute;o mucho antes de que Amanda llegara. Pero al menos ocho familias pod&iacute;an dar gracias a Dios por tener de nuevo a sus hijos en casa. La mujer hab&iacute;a cumplido su parte del trato y no pregunt&oacute; por el extra&ntilde;o olor que desprend&iacute;a ni por las manchas de lo que parec&iacute;a a todas luces, semen. Demonios, por &eacute;l pod&iacute;a ir en tanga ahora mismo y le tendr&iacute;a en un altar.<\/p>\n<p>A sus preguntas de si hab&iacute;a encontrado al culpable solo le pudo sacar, que al menos ellos no har&iacute;an m&aacute;s fechor&iacute;as. Sigui&oacute; la mirada de Amanda a cierto rinc&oacute;n en la nieve. No quiso preguntar que hab&iacute;a enterrado debajo, pero se sinti&oacute; aliviado. &mdash;Gracias, por rescatar&#8230; a los que han podido ser rescatados. Al menos est&aacute; pesadilla ha acabado&#8230; Ya nos ocuparemos de encontrar al propietario de la furgoneta. Me temo que es bastante m&aacute;s rutinario que lo tuyo. &mdash;Amanda le sonri&oacute; ligeramente divertida, mientras que toma un poco del caf&eacute; caliente que le han tra&iacute;do de la comisar&iacute;a: &mdash;A veces, me gustar&iacute;a tener un trabajo como el suyo&#8230; Ya he terminado aqu&iacute;. Si vuelvo espero que sea para usar su pista de sky. &mdash;Despidi&eacute;ndose del sheriff fue a donde est&aacute; su coche.<\/p>\n<p>Al entrar al interior, se encuentra Princesa que cacharrea con un m&oacute;vil viejo que ten&iacute;a dando vueltas en el coche, jugando a un juego muy simple pero que manten&iacute;a entretenida. Cuando Amanda entra ella sonr&iacute;e. Ahora su sonrisa no es tan inquietante. Las hadas cambian de especie cuando su mentalidad lo hace. Sea lo que sea en lo que se est&aacute; convirtiendo Princesa es mucho m&aacute;s agradable. Su hermano Bart siempre la protegi&oacute; y volvi&oacute; a hacerlo a&ntilde;os despu&eacute;s&#8230; Amanda no ten&iacute;a hijos, ni piensa tenerlos. Pero no le parec&iacute;a tan mala idea tener una &quot;hermana&quot; a la que proteger y que a veces le calentase la cama.<\/p>\n<p>Mir&oacute; el m&oacute;vil un momento, ten&iacute;a un mensaje. Al parecer ya hab&iacute;an llegado a uno de los refugios cercanos de la orden. Su maestro pod&iacute;a ser muy temperamental, pero ten&iacute;a predilecci&oacute;n por Amanda y Bart necesita al menos unos meses hasta que las aguas terminen calm&aacute;ndose. Adem&aacute;s persist&iacute;a en su idea de protegerla, y para eso ten&iacute;a que formarse. No hab&iacute;an hablado mucho, pero su conversaci&oacute;n se manten&iacute;a al nivel de un chico de 13 a&ntilde;os&#8230; Habr&iacute;a de pasar mucho tiempo para que pudiera ser alguien funcional en sociedad. Aunque quiz&aacute;s pudiera visitarle en alg&uacute;n momento del futuro pr&oacute;ximo. La mano de Princesa le toc&oacute; el hombro al notarla triste y le dedic&oacute; una sonrisa amable para luego volver a enfrascarse en el juego. Tras devolverle la sonrisa, puso la mirada al frente y encendi&oacute; el coche. Al menos en el hotel podr&iacute;a darse ese ba&ntilde;o caliente de una santa vez.<\/p>\n<p>Fin<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-usada-en-el-verano-eterno-1\/\">Parte 1<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 14<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Al caer al suelo, los ladrones de los d&iacute;as fueron bastante r&aacute;pidos e inteligentes. Quitaron los medallones y uno de ellos acerco su cabeza a la de Amanda que abri&oacute; los ojos con terror. Pero era demasiado tarde, sin sus protecciones no pudo m&aacute;s que dejarse arrastrar a ese mundo simulado por los poderes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26493,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43314","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-grandes-series"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43314","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26493"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43314"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43314\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43314"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43314"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43314"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}