{"id":43318,"date":"2023-09-29T22:00:00","date_gmt":"2023-09-29T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-09-29T22:00:00","modified_gmt":"2023-09-29T22:00:00","slug":"confesiones-de-una-mujer-infiel-cap-01","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesiones-de-una-mujer-infiel-cap-01\/","title":{"rendered":"Confesiones de una mujer infiel (cap. 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43318\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">8<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Esta es la historia de c&oacute;mo consegu&iacute; que ascendieran a mi esposo y le dieran un significativo aumento. Tambi&eacute;n es la historia de una mujer infiel, mi historia. La historia de una mujer traidora a la que le gusta humillar a su marido, ponerle los cuernos con hombres mejor dotados que &eacute;l y salirse siempre con la suya. As&iacute; que si no te va este tipo de relatos, te sugiero que no leas lo que viene a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pero perm&iacute;tanme hablar un poco m&aacute;s de m&iacute; misma. Soy una mujer de 38 a&ntilde;os muy atractiva: alta, piel canela, rasgos ex&oacute;ticos y un cuerpazo trabajado a conciencia en el gimnasio. Tengo las tetas grandes y macizas, una cintura lo suficientemente estrecha, caderas amplias y un culo de campeonato. Y me encanta el sexo. Adoro el sexo.<\/p>\n<p>Cuando mi esposo y yo nos casamos, &eacute;l era una fiera en la cama. Con los a&ntilde;os, nuestra relaci&oacute;n se volvi&oacute; rutinaria, al igual que nuestros polvos. Nos queremos mucho y formamos una estupenda pareja, pero la chispa sexual solo se avivaba de vez en cuando. Juli&aacute;n, al igual que yo, estaba muy enfocado en su trabajo, pero mientras en m&iacute; la libido y el deseo iban en aumento a niveles siderales, mi esposo parec&iacute;a haber perdido el inter&eacute;s por follar.<\/p>\n<p>Divorciarnos no es una ni ha sido nunca una opci&oacute;n, pues tenemos un hijo, muchos planes a futuro y patrimonio en com&uacute;n. Adem&aacute;s, yo s&oacute;lo quiero una relaci&oacute;n sentimental con &eacute;l. As&iacute; que empec&eacute; a buscar lo que no me daba Juli&aacute;n en otros hombres. Hombres atractivos, altos, musculosos, de pollas enormes y que sean muy viciosos en la cama. De preferencia por lo menos diez a&ntilde;os menores que yo, aunque me he acostado con algunos a los que solo les llevaba cinco. Y por mi condici&oacute;n de mujer s&uacute;per atractiva y exitosa, no me ha sido dif&iacute;cil encontrar hombres que cumplan con mis exigentes condiciones.<\/p>\n<p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os he tenido una docena de amantes. He follado con otros en mi propia casa, pero tambi&eacute;n en hoteles, departamentos, etc. Me encanta que un joven semental me reviente la concha sin contemplaciones. Gozo como una cerda cuando un macho mejor dotado que mi marido me da por el culo en mi cama matrimonial. Me encanta ser infiel. Me excita el riesgo de poder ser descubierta y el morbo de saber que, mientras mi querido esposo se encuentra trabajando, yo puedo estar cabalgando la polla de uno de mis amantes en alg&uacute;n hotel, o trag&aacute;ndome con vicio el semen de un desconocido.<\/p>\n<p>Suelo conservar a mis amantes un m&iacute;nimo de tres meses. Con algunos he durado todav&iacute;a m&aacute;s, porque no es tan f&aacute;cil conseguir un buen semental. Muchos hombres solo tienen la apariencia de serlo. Como mi marido ahora. Todav&iacute;a es guapo, conserva ese porte atl&eacute;tico de sus primeros a&ntilde;os, pero su polla se desinfla con facilidad. He dejado de contar las veces que he tenido que fingir orgasmos cuando lo hacemos.<\/p>\n<p>En fin, mi &uacute;ltimo amante hab&iacute;a sido el novio de una amiguita del trabajo bastante menor que yo. Lo llev&oacute; alguna vez a una de esas reuniones del trabajo en alguna discoteca y el chico me encant&oacute;. Menos de 30, cara de mu&ntilde;eco, alto y fornido. Se llamaba Paolo. A las dos semanas, los invit&eacute; a &eacute;l y a su noviecita a una discoteca. Fuimos con algunos otros compa&ntilde;eros del trabajo. Nos relajamos despu&eacute;s de tomar unos tragos y enseguida inici&eacute; mis ataques.<\/p>\n<p>Estuvimos en aquel lugar un par de horas, y Paolo y yo bailamos varias veces y pude coquetear con &eacute;l a mis anchas. Al salir de ese lugar, les ped&iacute; a &eacute;l y a su novia que me dieran un avent&oacute;n a mi casa, porque estaba &ldquo;un poco mareada&rdquo; y no pod&iacute;a manejar. Como soy la jefa de su jefe, a ella no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que aceptar, aunque pude notar que estaba inc&oacute;moda. Me sent&eacute; en el asiento del copiloto, junto a su novio.<\/p>\n<p>Durante el recorrido, le pregunt&eacute; a ella donde viv&iacute;a y cuando me lo dijo, dije a Paolo que la dejara primero a ella y que luego por favor me acompa&ntilde;ara hasta mi casa. Hubo un silencio incomodo pero nuevamente, a ella no le qued&oacute; m&aacute;s remedio que aceptar. Cuando dejamos a su novia en su casa Paolo me pregunt&oacute; cu&aacute;l era mi direcci&oacute;n, pero le respond&iacute;:<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;Ll&eacute;vame a tu casa. Quiero que me invites un &uacute;ltimo trago.&rdquo;-<\/p>\n<p>Nos miramos un segundo y pos&eacute; mi mano sobre su muslo, acarici&aacute;ndolo suavemente. Fue todo lo que necesit&oacute; y en seguida se puso en marcha. Mientras manejaba hacia su all&aacute;, escudada por la oscuridad de la noche, le desabroch&eacute; la cremallera y me tragu&eacute; entera su preciosa verga y succion&eacute; sus bolas. Llegamos a su departamento y apenas entramos, empezamos a besarnos y a meternos mano. Nos fuimos a su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Una vez all&iacute; me quit&eacute; el vestido y las bragas y completamente desnuda me puse en cuclillas para bajarle los boxers mientras que &eacute;l terminaba de quitarse el resto de su ropa. Liber&eacute; su enorme polla, gruesa y dura, la succion&eacute; como si en eso me fuera la vida. Mientras acariciaba sus nalgas duras &eacute;l me tom&oacute; de los cabellos acarici&aacute;ndolos y luego con ambas manos dirigi&oacute; el ritmo de la mamada.<\/p>\n<p>Me la empez&oacute; a clavar literalmente hasta el fondo de la garganta, y por instantes la dejaba all&iacute; un rato y me tapaba la nariz con los dedos, para que me atragantara con su portentosa tranca. Su pollaza estaba cubierta por mi saliva que se derramaba por el tronco hasta los huevos, y yo ten&iacute;a los ojos enrojecidos mientras trataba de recobrar el aliento.<\/p>\n<p>Por un momento pens&eacute; que Paolo quer&iacute;a correrse en mi boca y yo estaba a dispuesta a tragarme su lefa sin desperdiciar una sola gota. Sin embargo, el se contuvo y me llev&oacute; a la cama. Empez&oacute; a succionar mis tetas y baj&oacute; r&aacute;pidamente hasta el ombligo, sin dejar de presionar fuertemente mis muslos y nalgas, me comi&oacute; el co&ntilde;o y leng&uuml;ete&oacute; vorazmente mi cl&iacute;toris haci&eacute;ndome venir por primera vez en la noche.<\/p>\n<p>Se prepar&oacute; para follarme y me coloc&oacute; a cuatro patas, al estilo perro, y me penetr&oacute; desde atr&aacute;s. Al principio lo hizo con penetraciones lentas y profundas, dej&aacute;ndome sentir cada cent&iacute;metro de aquella enorme barra de carne. Su verga entraba clav&aacute;ndose hasta los huevos y luego sal&iacute;a casi por completo, lo que provocaba que mi cuerpo entero se estremeciera de placer. Poco a poco, fue incrementando la velocidad y la potencia de sus embestidas hasta llegar a un ritmo verdaderamente bestial, en el que el violento sonido de su pelvis chocando contra mis nalgas era incre&iacute;blemente excitante. De vez en cuando me daba azotes en el culo que me hac&iacute;an gritar desaforadamente.<\/p>\n<p>En esa posici&oacute;n, tuve un fuerte orgasmo, mientras Paolo no paraba ni un segundo de bombearme el co&ntilde;o con su magn&iacute;fica herramienta, en el instante en que sus manos me apretaban las tetas con fruici&oacute;n. Me corr&iacute; lo que me pareci&oacute; una eternidad mientras &eacute;l segu&iacute;a embistiendo sin darme tregua. Grit&eacute; y gem&iacute; completamente abandonada al placer que me estaba proporcionando aquel semental.<\/p>\n<p>Paolo todav&iacute;a no se hab&iacute;a corrido y luego de hacerme poner de pie, meti&oacute; sus brazos por debajo de mis muslos, me carg&oacute; en vilo y me clav&oacute; en su verga de nuevo. Yo me cog&iacute; de su cuello desesperadamente mientras &eacute;l empezaba a hacerme saltar sobre su enorme tranca una y otra vez. Me jodi&oacute; varios minutos en esa posici&oacute;n e hizo que me corriera tres veces antes de que sintiera la inminencia de un nuevo orgasmo.<\/p>\n<p>Entonces, me deposit&oacute; de nuevo en la cama, puso mis piernas en sus hombros y me dio con toda la potencia de la que era capaz. El orgasmo fue brutal, con oleadas de placer recorri&eacute;ndome entera y haciendo que me retorciera sobre el suelo de la habitaci&oacute;n. Paolo sac&oacute; su polla instantes antes de correrse, y termin&oacute; eyaculando en mis tetas y en mi cara. Fue un polvo monumental.<\/p>\n<p>Tomamos un descanso, y yo aprovech&eacute; para llamar a mi marido para avisarle que no iba a llegar hasta el d&iacute;a siguiente porque me quedaba en casa de una amiga y que por favor llevara a nuestro hijo a su clase de karate al d&iacute;a siguiente. Antes que todo soy una buena esposa y madre.<\/p>\n<p>Paolo se recuper&oacute; r&aacute;pido y luego de comerme el co&ntilde;o un buen rato, lo cabalgu&eacute; como si no hubiera un ma&ntilde;ana. Fue un polvo a&uacute;n m&aacute;s largo e igual de intenso, en el que me regal&oacute; dos orgasmos m&aacute;s. Esta vez se corri&oacute; en mi interior y pude sentir los potentes chorros de leche llen&aacute;ndome la vagina por completo.<\/p>\n<p>Esa primera noche, Paolo me peg&oacute; tres polvos y yo se la mam&eacute; un par de veces. Me comi&oacute; el culo, tuvimos sexo anal y despu&eacute;s se paje&oacute; en mis tetas. Fue una noche plet&oacute;rica de sexo. Por la ma&ntilde;ana, pegamos un &uacute;ltimo polvo antes de ducharnos juntos y que me llevara de regreso a casa.<\/p>\n<p>Durante casi un a&ntilde;o disfrut&eacute; de este joven semental cada vez que se me vino en gana. Nos ve&iacute;amos todas las semanas, en especial los viernes. Generalmente la rutina era la misma. Estaba con su novia hasta las once y luego volaba a su departamento, donde yo ya lo estaba esperando. Siempre me quedaba hasta el d&iacute;a siguiente con el pretexto de quedarme en casa de una amiga.<\/p>\n<p>Algunas veces yo manipulaba esos encuentros. Como ya cont&eacute;, yo no era su jefa directa pero si era jefa de su superior y muchas veces utilizaba mi posici&oacute;n para saturarla de trabajo, a veces solo para divertirme, pero especialmente los d&iacute;as en que iba a encontrarme con su novio, mi amante. Esas veces sol&iacute;a pasar por su escritorio para despedirme y desearle un buen fin de semana, sabiendo que estar&iacute;a trabajando hasta altas horas de la noche.<\/p>\n<p>Esos encuentros eran los mejores, sin ninguna duda. A Paolo le encantaba que fuera tan dominante, y que obligara a su novia a hacer cosas en el trabajo. De hecho, algunas veces lo plane&aacute;bamos juntos y el morbo mejoraba mucho el sexo. Recuerdo sobre todo una ocasi&oacute;n en la que mi esposo estaba de viaje y para poder pasar el fin de semana con Paolo, obligu&eacute; a todo el equipo de su novia a trabajar en un proyecto urgente para el lunes.<\/p>\n<p>Ese par de veces Paolo y yo nos la pasamos follando como animales casi tres d&iacute;as en su departamentito de soltero. Em ambas ocasiones dej&eacute; a mi hijo con unos primos con los que se lleva de maravilla y de esa forma no tuve que regresar a casa. En vez de eso, cabalgu&eacute; sobre la polla de mi joven amante y se la mam&eacute; hasta asegurarme de extraerle la &uacute;ltima gota de semen que sus pelotas almacenaban. Todo eso mientras la cornuda de su novia estaba enterrada bajo una monta&ntilde;a de trabajo.<\/p>\n<p>El d&iacute;a de su boda se acercaba y la semana en la que se celebraron las despedidas de soltero, estuve particularmente ocupada. Primero, asist&iacute; a la despedida de la novia y quien me recogi&oacute; de la fiesta no fue mi marido, sino el novio. Mi amiguita del trabajo seguir&iacute;a celebrando con globos y alguna banda de cuarta, mientras que yo cabalgaba furiosamente y me corr&iacute;a sobre la soberbia tranca de su futuro esposo. Paolo y yo no paramos de follar hasta que sali&oacute; el sol. Nuevamente, el morbo fue extraordinario y contribuy&oacute; a que el placer se elevara a niveles siderales.<\/p>\n<p>Luego vino la despedida Paolo. Le orden&eacute; que se asegurara de que fuera una celebraci&oacute;n corta y de emborrachar a mi marido, al que hice ir a la celebraci&oacute;n poniendo como pretexto que ambos conoc&iacute;amos a los novios, ya que los hab&iacute;amos visto un par de veces en reuniones. De esa forma, los recog&iacute; a &eacute;l y a mi esposo de la fiesta y fuimos a mi casa. Le dej&eacute; que me follara por el culo en la misma cama en la que duermo todas las noches con mi marido como regalo de despedida, hasta entonces no hab&iacute;amos tenido sexo anal en casa. Me perfor&oacute; el ano con toda la fuerza de la que fue capaz y me lo llen&oacute; de leche, mientras mi esposo roncaba en la habitaci&oacute;n de invitados.<\/p>\n<p>Finalmente, el d&iacute;a de la boda, me asegur&eacute; de que Paolo emborrachara a su esposa, porque mi intenci&oacute;n era que esa primera noche de casado iba a ser m&iacute;o. Me obedeci&oacute; sin chistar, as&iacute; que cuando toda la fiesta empezaba a tambalearse por la borrachera, despach&eacute; a mi esposo y le dije que se fuera a casa dici&eacute;ndole que iba a seguir la juerga con mis amigas en otro lado. Como &uacute;ltimamente se ha convertido en un ser aburrido me hizo caso de inmediato.<\/p>\n<p>Mientras tanto, yo sub&iacute; a la habitaci&oacute;n que los reci&eacute;n casados ten&iacute;an reservada para pasar la noche y me la pas&eacute; follando con mi joven amante toda la, mientras que mi compa&ntilde;erita de trabajo estrenaba su vida de casada profundamente dormida en un sill&oacute;n. Me gusta tomar la delantera, dominar a mis amantes y aquella experiencia fue de lo m&aacute;s excitante. Cuando regres&oacute; de su luna de miel, Paolo me llam&oacute; y me dijo que pod&iacute;a conservar el departamento de soltero para que pudi&eacute;ramos seguir vi&eacute;ndonos.<\/p>\n<p>Sin embargo, despu&eacute;s de su boda no volv&iacute; a acostarme con &eacute;l. Cort&eacute; la relaci&oacute;n y quedamos como amigos, porque no me gustan las complicaciones. Fue una relaci&oacute;n larga, a la que le saqu&eacute; todo el provecho que pude, pero consider&eacute; que era el momento de terminarla. Tal vez alg&uacute;n d&iacute;a vuelva a acostarme con &eacute;l, pero ese momento no ha llegado. Desde entonces no hab&iacute;a estado con otro hombre, y de eso ya hab&iacute;an pasado tres meses y medio&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>8 Esta es la historia de c&oacute;mo consegu&iacute; que ascendieran a mi esposo y le dieran un significativo aumento. Tambi&eacute;n es la historia de una mujer infiel, mi historia. 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