{"id":43392,"date":"2023-10-08T22:00:00","date_gmt":"2023-10-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-08T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-08T22:00:00","slug":"un-hombre-confundido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-hombre-confundido\/","title":{"rendered":"Un hombre confundido"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43392\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\"><\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Hola, mi nombre es Israel, y soy un hombre muy confundido y no s&eacute; qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>D&eacute;jenme comenzar por el principio estableciendo que, hasta hace unas horas, yo estaba seguro de ser 100% heterosexual.<\/p>\n<p>Tengo una novia, o algo as&iacute;; una amiga con derechos que, aunque ni conozco a su familia ni me interesa, la realidad es que llevamos ya casi seis a&ntilde;os saliendo&#8230; o m&aacute;s bien entrando a hoteles y moteles por toda la ciudad. Sin embargo, dif&iacute;cilmente puedo pensar m&aacute;s de dos ocasiones en la que nos hayamos citado en la que no fuera con el objeto exclusivo de intercambiar nuestros fluidos.<\/p>\n<p>Ella puede atestiguar que siempre he sido todo un hombre con ella, todo un caballero que cuida que, siendo que las damas van primero, ella alcance el orgasmo antes que yo. Siempre cuidando la etiqueta.<\/p>\n<p>Una &uacute;nica vez, que yo recuerde (y lo recuerdo a veces m&aacute;s de lo que quisiera), ella intent&oacute; jugar con mi ano; me gust&oacute;, admito, su lengua presionando ah&iacute;, pero si la detuve cuando comenz&oacute; a meterme un dedo.<\/p>\n<p>Soy un hombre pr&aacute;ctico. Tengo 32 a&ntilde;os y una carrera que me roba casi todo mi tiempo. Por eso mi amiga es la soluci&oacute;n perfecta: nos vemos cuando coinciden nuestras agendas, nos atendemos el uno al otro, nos ponemos al d&iacute;a en nuestras vidas y cada quien a su casa. Quiero creer que tambi&eacute;n esto le funciona a ella, porque no me ha dejado por otra relaci&oacute;n que s&iacute; sea una relaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Bien, d&eacute;jenme entrar en materia, supongo que comienzo por describirme, no porque sea realmente necesario, sino m&aacute;s bien porque es lo que todos hacen en todos estos relatos: soy la expresi&oacute;n completa del promedio. No gordo, no flaco, no musculoso, no alfe&ntilde;ique, no soy muy alto, pero tampoco bajo. Mi verga, a sus 17 cent&iacute;metros, es completamente promedio. Perd&oacute;n si los decepciono y esperaban algo distinto.<\/p>\n<p>Bien, mi confusi&oacute;n tiene su ra&iacute;z cuando mi amiga se fue de viaje. Ella no viaja mucho, pero, por su trabajo, estar&iacute;a ausente un par de semanas y me pidi&oacute; que me quedara en su departamento para cuidar de su gato. Aunque es un gato con porte y distinci&oacute;n, no importa para esta historia, por lo que no hablar&eacute; mucho de &eacute;l, y para conservar su anonimato, le llamaremos simplemente Gato N.<\/p>\n<p>Llevaba ya poco m&aacute;s de una semana en su departamento y, la verdad, tra&iacute;a ya la calentura de estar con ella en mi mente tan intrusiva como los anuncios en un video de YouTube.<\/p>\n<p>Voy a culpar a que su departamento ten&iacute;a su olor por todos lados y mi cerebro primitivo de cavern&iacute;cola relacionaba ese olor con su jugosa raja. Imag&iacute;nense como me puse el d&iacute;a que me ba&ntilde;&eacute; usando su shampoo y record&eacute; a la fuerza cuando la tomaba de perrito y ten&iacute;a mi cara hundida en su cabello. Estaba yo muy caliente, es lo que quiero decir, y a&uacute;n faltaba otra semana para su retorno.<\/p>\n<p>Yo creo que todo comenz&oacute; el d&iacute;a que decid&iacute; abrir sus cajones y mirar su lencer&iacute;a. Originalmente la idea era masturbarme oliendo sus pantys o algo; quiero aclarar que no ten&iacute;a ese fetiche en mi lista, es s&oacute;lo que pens&eacute; que, si el shampoo me hab&iacute;a puesto tan duro, el olor de su co&ntilde;ito podr&iacute;a de alg&uacute;n modo sustituir su ausencia. Y s&iacute;, al menos por un rato pude acallar los mensajes de YouTube. Pero eso fue s&oacute;lo por un rato.<\/p>\n<p>La realidad es que no me era suficiente. Ya llevaba dos dedicatorias y aun me hac&iacute;a falta m&aacute;s. Aqu&iacute; quiero aclarar que su viaje, literalmente al otro lado del mundo, no nos permit&iacute;a tener pl&aacute;ticas calientes por la diferencia de horarios.<\/p>\n<p>A la siguiente noche abr&iacute; mi lap y entr&eacute; a Reddit. Nadie de mi gente sabe que tengo una cuenta y, por lo mismo, es donde puedo hablar y decir lo que quiera sin miedo a ser juzgado. Entr&eacute; a un sub donde se hablaba de masturbaci&oacute;n; un par de ideas quiz&aacute; me ayudar&iacute;an, y, en mi estado de calentura, estaba un poco m&aacute;s abierto a experimentar.<\/p>\n<p>S&iacute;, yo creo que ah&iacute; fue donde todo comenz&oacute;.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de un rato de revisar algunos posts, encontr&eacute; uno con recomendaciones diversas. El autor, se dec&iacute;a psic&oacute;logo, aunque en internet nunca se sabe, dec&iacute;a que incluso usar las prendas de ella durante la masturbaci&oacute;n era un modo de comuni&oacute;n que ayudaba a algunas personas a sobrellevar la ausencia. Aqu&iacute; quiero aclarar tres cosas:<\/p>\n<p>Uno, nunca he tenido el fetiche de ser travesti. Aunque hay algunas fotos que he visto de algunas chicas as&iacute; que realmente merecen una dedicatoria, nunca se me ha antojado para m&iacute;.<\/p>\n<p>Dos, no estaba tratando de sobrellevar su ausencia, trataba de sobrellevar la calentura mientras regresaba.<\/p>\n<p>Tres, funcion&oacute;.<\/p>\n<p>No recuerdo haberme venido as&iacute; de abundante en mucho tiempo. Una vez que recuper&eacute; el aliento, llev&eacute; a la lavadora las pantys de lino que me gustaban tanto en ella a la lavadora, aunque m&aacute;s que lavada, necesitar&iacute;an un exorcismo.<\/p>\n<p>Mi siguiente acto fue mandarle mensaje a mi benefactor agradeciendo su ayuda y aqu&iacute; fue donde el destino (me) meti&oacute; la mano. El psic&oacute;logo, al que llamaremos Pedro N. estaba en l&iacute;nea. Pedro me contest&oacute; casi de inmediato sugiriendo algunas otras ideas, algunas factibles, otras innecesarias. Me dijo que era tanat&oacute;logo y que muchas veces ayudaba a la gente a recuperar su vida sexual tras la p&eacute;rdida de la pareja. No me suena muy sano usar la ropa interior de tu mujer fallecida, pero no iba a quejarme cuando a&uacute;n estaba flotando en endorfinas.<\/p>\n<p>Total que entre m&aacute;s platicaba con &eacute;l, m&aacute;s agradable me parec&iacute;a. Pasamos de mensajes abiertos a privados, y de ah&iacute; a whatsapp. Es curioso, visto en retrospectiva, deb&iacute; sospechar desde que su c&oacute;digo de pa&iacute;s no coincid&iacute;a con el m&iacute;o. Por obvias razones no pongo su n&uacute;mero, pero su c&oacute;digo de pa&iacute;s era el +66; Tailandia es un lugar muy lejano, pero tras algunos mensajes coincidi&oacute; que est&aacute;bamos dif&iacute;cilmente a 20 minutos de distancia. Y no, tengan paciencia. No se trataba de un ladyboy tailand&eacute;s, aunque, siendo que acababa de venirme en unas pantys de lino por consejo de un desconocido, una linda shemale en mi futuro no sonaba tan descabellado. No, la situaci&oacute;n fue muy distinta.<\/p>\n<p>Tras alg&uacute;n rato de platicar, poco a poco volv&iacute; a sentirme de nuevo caliente. Si bien Pedro y yo no est&aacute;bamos sexteando, el intercambio de ideas y de algunas experiencias, si me hac&iacute;a sentir un poco demasiado cercano a &eacute;l. Mitad complicidad, mitad calentura, termin&eacute; aceptando ir a su casa a tomar un par de cervezas.<\/p>\n<p>En el cuerpo humano existe una zona lleva de terminales nerviosas que, despu&eacute;s de los &oacute;rganos reproductores y el cerebro mismo, es la zona m&aacute;s sensible del cuerpo, los japoneses le llaman &ldquo;hara&rdquo; y se encuentra debajo del est&oacute;mago y justo antes del vientre, que es justo donde sentimos las famosas mariposas en el est&oacute;mago; y justo es la zona de mi cuerpo que me punzaba abiertamente mientras tocaba a su puerta, six de cervezas en mano. No era una situaci&oacute;n sexual, era ver qu&eacute; m&aacute;s pod&iacute;a aprender de c&oacute;mo darme placer yo s&oacute;lo. Despu&eacute;s de todo, no es como que yo fuera gay, &iquest;cierto?<\/p>\n<p>Pedro me abri&oacute;; maduro, elegante, cualquier cosa sobre los 60 a&ntilde;os. Elegante, debe decirse. Un poco m&aacute;s alto que yo, con hombros anchos sin llegar a fornido, pero ciertamente no un delicado ladyboy (&iquest;quiz&aacute; sent&iacute; una ligera decepci&oacute;n?).<\/p>\n<p>Pasamos a su sala, amplia, cuidada; carente de cualquier toque femenino, pero s&iacute; muy limpia. Soltero con dinero, no me molestar&iacute;a llegar a esa edad de ese modo. Me sent&oacute; en su sof&aacute; y regres&oacute; unos minutos despu&eacute;s con una maleta amplia. La puso en el piso y se sent&oacute; a mi lado. Quiz&aacute; un poco cerca. Sin consultarme, abri&oacute; una cerveza y me la ofreci&oacute; antes de destaparse una para &eacute;l. Tras un poco de charla medio innecesaria (&iquest;tr&aacute;fico? &iquest;dif&iacute;cil dar con el lugar?) pasamos a la idea que nos trajo.<\/p>\n<p>Dej&oacute; su cerveza en la mesa de centro tomando la m&iacute;a tambi&eacute;n; el gesto, un poco asertivo, debi&oacute; disparar alguna alerta; es el mismo gesto que suelo usar con mi amiga cuando ya quiero que pasemos a la acci&oacute;n, pero, con Pedro mir&aacute;ndome de frente, sus ojos negros clavados en los m&iacute;os, me sent&iacute; extra&ntilde;amente c&oacute;modo.<\/p>\n<p>&iquest;Te ayud&oacute; el consejo de la ropa? &#8211; me pregunt&oacute; sin dejar de mirarme.<\/p>\n<p>-&hellip; mucho- dije con la voz un poco m&aacute;s baja.<\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; trajiste puesto? &#8211; y un escalofr&iacute;o me recorri&oacute; centr&aacute;ndose en mi hara, casi pude sentir a mi verga comenzando a gotear &iquest;C&oacute;mo chingados supo que tra&iacute;a m&aacute;s ropa de mi amiga? M&aacute;s a&uacute;n, &iquest;Por qu&eacute; me ruboric&eacute; como quincea&ntilde;era?<\/p>\n<p>Una panty que me encanta que ella use, de hilo atr&aacute;s. &ndash; Le dije sin detenerme a pensar lo que estaba admitiendo. &ndash;&iquest;C&oacute;mo supiste? &ndash; Pedro sonri&oacute; y, cuando lo hizo, tuve que sonre&iacute;rle de vuelta.<\/p>\n<p>Es normal, una vez que rompes ciertas limitaciones, es mucho m&aacute;s f&aacute;cil seguir rompi&eacute;ndolas.- dijo mientras estiraba su mano para tomar el control de su televisi&oacute;n. Mi mirada gir&oacute; a la pantalla cuando de ella salieron respiraciones muy sugerentes. En el video, dos chicas en micro bikini se untaban aceite acarici&aacute;ndose.<\/p>\n<p>Si bien era porno de muy buen gusto, no estaba seguro de c&oacute;mo responder. Aunque, acept&eacute; ir a casa de un desconocido despu&eacute;s de agradecerle por ayudarme a masturbarme, en ropa interior de mujer, con cervezas en mano. No sab&iacute;a qu&eacute; esperar, porque nunca me imagin&eacute; en esta situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Pedro cambi&oacute; los canales con cierta pausa; cada canal ten&iacute;a porno destino. Hombres, mujeres, org&iacute;as, hasta que se detuvo en uno con un hombre usando una fleshlight. Desnudo, musculoso, con los ojos entrecerrados y gimiendo para la c&aacute;mara, usaba un juguete que yo hab&iacute;a visto alguna vez. Quiz&aacute; me qued&eacute; mirando m&aacute;s de lo que debiera, porque fue hasta que Pedro me pregunt&oacute; si me gustaba el video que me di cuenta de que ten&iacute;a la boca abierta. &Eacute;l me mir&oacute; sonriendo. &ndash; No te averg&uuml;ences, mucha gente no sabe que le gustan algunas cosas hasta que las prueban&hellip; &iquest;te gustar&iacute;a probar ese juguete? &ndash; Me dijo sin dejar de mirarme. El calorcillo en mi vientre me hizo asentir con la cabeza. De palabras no sab&iacute;a en ese momento. Pedro estir&oacute; su mano a la maleta y la abri&oacute;. En ella, cuidadosamente ordenados, hab&iacute;a varios juguetes de varios tipos.<\/p>\n<p>Qu&iacute;tate los pantalones. &ndash; Me orden&oacute;, aunque con mi calentura sonaba m&aacute;s bien a que me estaba dando permiso. En unos momentos, estaba s&oacute;lo con la tanga que hab&iacute;a tra&iacute;do conmigo. &Eacute;l tom&oacute; una crema con un olor dulz&oacute;n, como a coco, y verti&oacute; un poco dentro del juguete antes de extend&eacute;rmelo. &ndash; Pru&eacute;batelo. &#8211; me dijo. Para este momento, una mancha oscura en la tanga y mi bulto luchando con la tela dejaba en claro que ten&iacute;a toda mi cooperaci&oacute;n. Pedro me miraba fijamente mientras yo, torpemente, bajaba un poco la tanga e iba insertando mi pene erecto entre l&aacute;tex apretado de la linterna. El escalofr&iacute;o que sent&iacute; antes se multiplic&oacute;. Cerr&eacute; los ojos para concentrarme en la deliciosa sensaci&oacute;n que era al mismo tiempo nueva y conocida. Cuando los abr&iacute;, Pedro masajeaba su propio bulto sobre su ropa. &ndash; &iquest;Te molesta si tambi&eacute;n lo hago? &ndash; me pregunt&oacute; mir&aacute;ndome tan adentro de m&iacute;, que solo pude asentir entre golpes de la linterna. Mientras me sentaba para abrir mis piernas prepar&aacute;ndome para mi descarga, mir&eacute; a Pedro. Estaba completamente desnudo, con un pene venoso, largo y ancho de un p&uacute;rpura oscuro, pulsante, se acariciaba mir&aacute;ndome.<\/p>\n<p>Para mi sorpresa, su mirada, tan llena de lascivia, me calent&oacute; mucho m&aacute;s de lo que hubiera cre&iacute;do jam&aacute;s. Pod&iacute;a ver como comenzaba a gotear y como acariciaba la punta de su glande llenando sus dedos de su propio l&iacute;quido antes de llev&aacute;rselos a la boca. No pode m&aacute;s; explot&eacute; con un gemido sonoro, amplio, primitivo. Pedro se me acerc&oacute; y, con cada contracci&oacute;n de mi verga, empujaba la linterna m&aacute;s y m&aacute;s profundo. Mi orgasmo debi&oacute; durar unos segundos, pero estuve colgado ah&iacute; una eternidad. Cuando regres&eacute; a la realidad, lo que sospechaba que para m&iacute; era una nueva realidad, Pedro acariciaba su verga de arriba abajo, ahora impresionantemente erguida. Poco a poco jal&oacute; la linterna y mi verga, ahora h&uacute;meda y fl&aacute;cida, sali&oacute; goteando.<\/p>\n<p>Tras poner la linterna sobre la mesa, puso sus manos en mis rodillas abri&eacute;ndome. Yo puse mis manos en sus mu&ntilde;ecas y, mientras me abr&iacute;a las piernas, lejos de detenerlo, sub&iacute; mis manos a sus brazos, jal&aacute;ndolo hacia m&iacute;. No supe por qu&eacute;, yo mismo abr&iacute; m&aacute;s mis piernas sorprendido, pero caliente, muy muy caliente.<\/p>\n<p>Pedro se coloc&oacute; de rodillas entre mis piernas subiendo sus manos de mis rodillas a mis muslos por detr&aacute;s. De un solo movimiento, empuj&oacute; su verga hacia la m&iacute;a. El momento en que ambas se juntaron mi cuerpo brinc&oacute; en anticipaci&oacute;n. Mis brazos apretaron su cuerpo mientras &eacute;l me dec&iacute;a al o&iacute;do lo mucho que le gustaban las vergas lechosas como la m&iacute;a.<\/p>\n<p>Su cuerpo estaba muy caliente, como si tuviera fiebre, y ese mismo calor se concentraba en su verga. Con cada golpe, pod&iacute;a sentir como mi verga se levantaba contra la suya. La humedad entre ambas nos lubricaba y yo, en unas pantys mojadas de mi leche y su l&iacute;quido pre seminal, levant&eacute; mis piernas para abrazarlo completo. No quer&iacute;a dejarlo ir nunca.<\/p>\n<p>Estuvimos as&iacute; por mucho rato, sent&iacute;a mi verga dur&iacute;sima, resbalosa, frot&aacute;ndose contra su enorme m&aacute;stil. Su cuerpo cada vez m&aacute;s caliente. Su lengua, ahora en mi cuello y mis o&iacute;dos enviaba descargas el&eacute;ctricas de mi nuca a mis nalgas. En alg&uacute;n momento, no s&eacute; bien c&oacute;mo, tom&eacute; su cabeza en mis manos y lo alej&eacute; lo suficiente para besarlo. Mi primer beso a un hombre, No los delicados labios de una mujer, sino los duros y secos labios de un hombre mucho m&aacute;s masculino que yo. Mi lengua lo explor&oacute; completo, &eacute;l correspondi&oacute; mientras segu&iacute;a frot&aacute;ndose, mis piernas a&uacute;n apretadas a su cuerpo caliente.<\/p>\n<p>Un instante, s&oacute;lo por un instante registr&eacute; lo que en realidad ocurr&iacute;a: sus dientes, normales desde afuera, eras muy aguzados al toque con mi lengua, el calor de su cuerpo, arriba de un cuerpo con fiebre, y el que me mirara despu&eacute;s de un largo beso, pero ahora con pupilas amarillas, me llen&oacute; de espanto.<\/p>\n<p>Intent&eacute; alejarlo de m&iacute;, patearlo, pero mi cuerpo no respond&iacute;a. Por el contrario, el abrazo de mis piernas se hizo m&aacute;s fuerte, mi respiraci&oacute;n r&iacute;tmica y agitada. Mi boca se abri&oacute;, pero lejos de un grito de terror, profer&iacute; un gemido de placer mientras echaba atr&aacute;s mi cabeza y aceptaba mi destino.<\/p>\n<p>Pedro, si es que ese era su nombre, comenz&oacute; a besar mi cuello y a bajar por mis hombros. Pod&iacute;a sentir mi glande desliz&aacute;ndose por su vientre, despu&eacute;s su pecho, extra&ntilde;aba ya el contacto de su verga en la m&iacute;a. Cuando sent&iacute; su aliento, caliente como horno en mi verga, mi cuerpo se estremeci&oacute; a&uacute;n m&aacute;s. Su lengua, extremadamente larga, se enroll&oacute; en mi masculinidad apret&aacute;ndola como una boa. Su rostro, ahora una m&aacute;scara roja de pupilas amarillas mi mir&oacute; mientras engull&iacute;a mi verga. Lo sujet&eacute; por sus cuernos (&iquest;&iexcl;cuernos!?) enviando de golpe mi verga a su garganta. S&oacute;lo un par de golpes despu&eacute;s, me vine a&uacute;n m&aacute;s abundante; no ten&iacute;a idea de que yo era capaz de guardar tanta leche. &Eacute;l, extasiado, la bebi&oacute; toda.<\/p>\n<p>Cuando aterric&eacute; de mi &eacute;xtasis, el me miraba sonriendo, gatunamente, contemplando a su nuevo juguete. Yo, asumiendo que &eacute;l pod&iacute;a dominarme f&iacute;sicamente si quisiera, me dej&eacute; llevar y le sonre&iacute;.<\/p>\n<p>Pedro levant&oacute; mis piernas abiertas. Yo llev&eacute; mis dedos a mi boca, lami&eacute;ndolos. Su lengua, ahora en mi verga se detuvo s&oacute;lo lo suficiente para limpiarla perfectamente. Despu&eacute;s continu&oacute; hacia abajo, entre mis nalgas. Yo, su juguete obediente, las abr&iacute; con mis manos. No ten&iacute;a control de mi cuerpo, pero tampoco lo quer&iacute;a, estaba en el nirvana recibiendo su calor en mi hoyito virgen; no me importaba siquiera que el tama&ntilde;o de ese monstruo que no cabr&iacute;a en una entrada tan estrecha como la m&iacute;a si Pedro decid&iacute;a penetrarme (me sorprend&iacute; deseando que as&iacute; fuera).<\/p>\n<p>Su lengua jug&oacute; un rato en mi ano, en alg&uacute;n momento incluso explor&oacute; mi entrada, pero se mantuvo en el l&iacute;mite. Yo gem&iacute;a con cada pasada y abr&iacute;a mis nalgas lo m&aacute;s que pod&iacute;a para facilitarle su labor.<\/p>\n<p>Tras una eternidad de placer, Pedro se levant&oacute; jal&aacute;ndome de las manos para sentarme erguido. Mi cuerpo, a&uacute;n sin control, tom&oacute; su verga y la acerc&oacute; a mi boca; Una vez que mi lengua la toc&oacute;, no supe m&aacute;s si mi cuerpo a&uacute;n estaba bajo su control, o era yo el que lo controlaba, pero, en cualquier caso, met&iacute; su verga hasta mi garganta, necesitaba sentirlo dentro, retribuir lo mucho que me hab&iacute;a hecho sentir a m&iacute;.<\/p>\n<p>Su verga era amplia, maciza, mi boca apenas la rodeaba; no hab&iacute;a modo de que me la tragara completa sin morir de asfixia, pero no me importaba, sent&iacute;a las l&aacute;grimas agolp&aacute;ndose en mis ojos, l&aacute;grimas de placer. Mi boca, produciendo cantidades ingentes de saliva la humedec&iacute;an y lubricaban. &Eacute;l, paciente, me dejaba mam&aacute;rsela a mi ritmo, sin empuj&aacute;rmela, seguro eso lo har&iacute;a despu&eacute;s. Y s&iacute;, no s&oacute;lo hab&iacute;a aceptado que me penetrar&iacute;a, lo deseaba fervientemente.<\/p>\n<p>Cuando me despegu&eacute; de &eacute;l, Ahora todo su cuerpo era rojo, sus cuernos grandes me romp&iacute;an toda duda de que hubiera sido mi imaginaci&oacute;n, pero su sonrisa, de c&oacute;mplice, amo y amante, todo en uno, me dieron el valor para lo que seguir&iacute;a.<\/p>\n<p>Me levant&eacute; y lo sent&eacute; a &eacute;l. Son su venga bien levantada. Una &uacute;ltima lamida para lubricar, y me sent&eacute; a horcajadas. Esta vez era yo quien controlaba mi cuerpo. &Eacute;l ahora s&oacute;lo se dejaba hacer. Tom&eacute; su verga con mi mano, la otra, reposando en su pecho. Lo bes&eacute; una &uacute;ltima vez antes de colocarme sobre su verga y dirigirla hacia mi entrada. Al principio fue maravilloso, sent&iacute;a su glande abri&eacute;ndome. Despu&eacute;s, cuando hab&iacute;a entrado la punta, estuve a punto de gritar de dolor, era enorme, caliente, destructora. Pedro me tom&oacute; de la cabeza y me hizo mirarlo. Su mirada me dec&iacute;a que todo estar&iacute;a bien, que el dolor s&oacute;lo era pasajero. El dolor comenz&oacute; a convertirse en placer. Aunque sent&iacute;a como mi culo se deformaba, cada mil&iacute;metro me llevaba al cielo (sin ofender a mi nuevo mejor amigo). Sent&iacute;a mis entra&ntilde;as reacomod&aacute;ndose para alojar a tama&ntilde;o m&aacute;stil. Me sent&iacute;a pose&iacute;do, dominado, a pesar de ser yo quien se estaba sentando por su voluntad, me sent&iacute;a de la propiedad de mi nuevo se&ntilde;or. Cuando sus muslos no me dejaron bajar m&aacute;s, me qued&eacute; quieto algunos momentos. Ahora era uno con Pedro, y no me imaginaba una vida sin ese enorme placer.<\/p>\n<p>Lo tom&eacute; de los cuernos para apoyarme y comenc&eacute; a subir y bajar, primero despacio, despu&eacute;s m&aacute;s r&aacute;pido. Pod&iacute;a sentirlo dentro de m&iacute;, desliz&aacute;ndose, lubric&aacute;ndome con su abundante pre seminal. Mis gemidos sonaban sobre la televisi&oacute;n (ni qui&eacute;n volteara a verla). &Eacute;l me tom&oacute; de la cintura guiando mi ritmo. Me besaba en mi cuello, mis pezones bien erguidos, a momentos la boca, cuando necesitaba un respiro.<\/p>\n<p>Sent&iacute;a mi pene erguirse de nuevo y rebotar con cada sent&oacute;n que le daba, eso me calent&oacute; tanto que tuve que detenerme, no quer&iacute;a acabar; no quer&iacute;a que se acabara. &Eacute;l, ley&eacute;ndome, me levant&oacute; sin ning&uacute;n esfuerzo, causando un pop cuando su verga termin&oacute; de salir de m&iacute;. Me puso de rodillas en su sill&oacute;n, y yo, como la zorrita obediente de mi amo, me puse en cuatro y le ofrec&iacute; mi culo. &Eacute;l me dio a gracia de aceptarlo y entr&oacute; de un golpe. Un alarido de dolor, placer y nirvana sali&oacute; de mi garganta, que se repiti&oacute; cuando me la sac&oacute; de golpe de nuevo y la volvi&oacute; a meter de una sola embestida; nunca imagin&eacute; que ser una puta de ese nivel fuera tan rico. &Eacute;l me pose&iacute;a a placer y yo era feliz con ello. Mi tanga, s&oacute;lo hecha a un lado, rezumaba de mi leche, sus jugos, mi saliva, y probablemente lo que a&uacute;n no le hab&iacute;a entregado de mi alma.<\/p>\n<p>De pronto, sin, aviso, me apret&oacute; por la cintura y entr&oacute;, si se puede, un poco m&aacute;s en m&iacute;. Su primera contracci&oacute;n me llen&oacute; de calor, quiero decir, m&aacute;s all&aacute; de lo caliente de su leche, mi cuerpo se llen&oacute; de un calor nuevo, como si mi hara se hubiera multiplicado en todo mi cuerpo y sintiera las mariposas en cada mil&iacute;metro de mi piel. Las siguientes expulsiones me llenaron como si el hambre, el fr&iacute;o, la tristeza del mundo, hubieran sido s&oacute;lo un sue&ntilde;o. Me sent&iacute;a pleno, completo. Mi se&ntilde;or dio un &uacute;ltimo suspiro antes de soltar un &uacute;ltimo y abundante chorro dentro de m&iacute;. Cuando su verga finalmente se desliz&oacute; afuera de mi maltratado culo, su semilla escurri&oacute; afuera de m&iacute;, llen&aacute;ndome de soledad. Apret&eacute; mi culo para evitar que escapara y fue entonces que not&eacute; que era negra. Si todo en &eacute;l era raro, porqu&eacute; su leche habr&iacute;a de ser distinta.<\/p>\n<p>Se tendi&oacute; a mi lado en el sill&oacute;n y yo s&oacute;lo recuerdo c&oacute;mo me sonri&oacute; antes de quedarme profundamente dormido.<\/p>\n<p>Ahora estoy tendido junto a &eacute;l en la oscuridad, el calor de su cuerpo aleja el fr&iacute;o de la noche, su respiraci&oacute;n regular me dice que pude hacerlo descansar tambi&eacute;n y mi cabeza es un mar de dudas, de preguntas, de no saber qu&eacute; ser&aacute; de m&iacute; a partir de ahora, pero, la duda que m&aacute;s me ocupa en este momento ser&iacute;a: &iquest;es apropiado despertar a un demonio con una mamada o mejor espero a que despierte y me deje mamarlo de nuevo?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>Hola, mi nombre es Israel, y soy un hombre muy confundido y no s&eacute; qu&eacute; hacer. D&eacute;jenme comenzar por el principio estableciendo que, hasta hace unas horas, yo estaba seguro de ser 100% heterosexual. Tengo una novia, o algo as&iacute;; una amiga con derechos que, aunque ni conozco a su familia ni me interesa, la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":21787,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43392","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-control-mental"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/21787"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43392"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43392\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}