{"id":43395,"date":"2023-10-08T22:00:00","date_gmt":"2023-10-08T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-08T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-08T22:00:00","slug":"un-simple-favor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-simple-favor\/","title":{"rendered":"Un simple favor"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43395\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">4<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Dana, la t&iacute;a de Miguel, siempre fue problem&aacute;tica desde que estaba en el colegio. Sol&iacute;a meterse en toda clase de problemas entonces, y sol&iacute;a hacerlo ahora tambi&eacute;n. Fue precisamente este descontrol que aparentaba tener en su vida que la llev&oacute; a terminar un matrimonio de casi 8 a&ntilde;os. Todos estaban conscientes que hab&iacute;a sido ella la culpable, por lo que cuando llam&oacute; a la puerta de su hermana y madre de Miguel aquella madrugada, todos sab&iacute;an por qu&eacute;.<\/p>\n<p>Fue necesario instalarla en alg&uacute;n lugar y qu&eacute; mejor que la vieja casa de los abuelos, que ten&iacute;a a&ntilde;os abandonada porque no pod&iacute;an restaurarla. Cosa que, contra todo pron&oacute;stico, Dana consigui&oacute; en unos pocos meses con los ahorros de toda su vida.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a 38 a&ntilde;os y se dedicaba a la cultura de belleza, trabajando con una amiga de toda la vida en una est&eacute;tica al otro lado de la ciudad. No era una mujer fea, pero tampoco era bella. Era del tipo robusta sin tener demasiado sobrepeso. Su principal atributo eran sus grandes pechos y trasero redondo, que hac&iacute;an voltear a cualquier; ten&iacute;a la cl&aacute;sica figura de &ldquo;reloj de arena&rdquo;.<\/p>\n<p>Dana estaba consciente de sus encantos y le gustaba que la voltearan a ver, por lo que usaba ropa muy sugestiva en algunas ocasiones que dejaban poco a la imaginaci&oacute;n. Le encantaba usar vestidos entallados, algunas veces sin nada debajo.<\/p>\n<p>Muy seguido se reun&iacute;a con su grupo de amigos de la secundar&iacute;a y todos ellos hab&iacute;an tenido relaciones con ella en su momento. Principal raz&oacute;n por la que sus esposas no les permit&iacute;an estar cerca de ella si no estaban presentes. Y es que ten&iacute;a el carisma necesario para que, si lo deseaba, cualquier hombre diera la vida por ella.<\/p>\n<p>Miguel era su sobrino m&aacute;s joven. Ten&iacute;a 19 a&ntilde;os cumplidos y era a quien m&aacute;s frecuentaba de la familia por su actitud relajada, pero sobre todo, porque secretamente le atra&iacute;a. Nunca supo exactamente por qu&eacute;, pero varias veces se descubr&iacute;a pensando en su f&iacute;sico o mir&aacute;ndole el bulto de reojo. &Eacute;l, por su parte, siempre fue respetuoso con ella aunque tambi&eacute;n le atra&iacute;a bastante su cuerpo. Sus senos eran su perdici&oacute;n. Ten&iacute;a una colecci&oacute;n de fotos de sus prominentes escotes en su ordenador que hab&iacute;a tomado discretamente durante las reuniones, y eran el combustible de sus sesiones masturbatorias de vez en cuando. Simplemente la deseaba.<\/p>\n<p>Miguel ten&iacute;a una novia, Michelle, con quien recientemente hab&iacute;a perdido la virginidad. Su f&iacute;sico era parecido al de su t&iacute;a, pero no con tanto busto, y a veces, cuando estaban a solas, sol&iacute;a fantasear que era su t&iacute;a a quien besaba y le met&iacute;a la mano entre las piernas.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a de verano, Dana le coment&oacute; a su hermana que necesitaba que ordenaran unas cosas en su casa para poder venderlas, por lo que sugiri&oacute; que Miguel le ayudara. A &eacute;l no le cay&oacute; del todo bien la encomienda, pero sab&iacute;a que pod&iacute;a sacar partido de eso de alguna forma y a primera hora de la ma&ntilde;ana se present&oacute; en casa de sus abuelos.<\/p>\n<p>Dana lo recibi&oacute; con un camis&oacute;n holgado y de un color azul aqua, que le fue muy dif&iacute;cil ignorar pues parec&iacute;a que no llevaba nada debajo. Pas&oacute; toda la ma&ntilde;ana acomodando y limpiando el cuarto de trebejos y de vez en cuando aparec&iacute;a su t&iacute;a para ayudarle. Aquello fue todo un suplicio pues al agacharse por cajas o cosas que estuvieran en el suelo, sus enormes pechos colgaban libres debajo de la tela y era imposible empalmarse con aquello. Finalmente, cerca de las 2 de la tarde, Miguel termin&oacute; sus labores y entr&oacute; a la casa con la esperanza de un pago en efectivo, pero al recordar las palabras de su madre, supo que no habr&iacute;a tal cosa. Le hab&iacute;a llamado varias veces durante sus labores y estaba un poco fastidiado por ella<\/p>\n<p>&#8211; T&iacute;a &iquest;me puedo quedar con usted un rato? No quiero regresar a mi casa ahorita-. Le pregunt&oacute; apesadumbrado al entrar en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Claro! Ah&iacute; hay m&aacute;s almohadas en la cajonera-. Miguel se acomod&oacute; junto a ella en la cama cubri&eacute;ndose las piernas con una almohada. No pod&iacute;a dejar de ver de reojo el escote de su t&iacute;a y estaba teniendo una erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; estamos viendo?<\/p>\n<p>&#8211; No s&eacute;, le acabo de cambiar-. Le contest&oacute; sin quitar la mirada del televisor. Dana se recarg&oacute; sobre &eacute;l y sus pechos rozaron el brazo de Miguel. No llevaba sost&eacute;n y por el fr&iacute;o de la refrigeraci&oacute;n ten&iacute;a los pezones casi erectos.<\/p>\n<p>Miguel miraba de cuando en cuando sus pechos y sent&iacute;a como el pene le palpitaba cada vez que se estremec&iacute;an con el movimiento de sus brazos. Dana se dio cuenta inmediatamente y se peg&oacute; m&aacute;s a su brazo, quedando sus senos pr&aacute;cticamente sobre &eacute;l. Miguel no se mov&iacute;a y manten&iacute;a la mirada fija sobre el televisor, intentando ocultar su erecci&oacute;n con la almohada. Su t&iacute;a siempre le hab&iacute;a parecido no solo atractiva, si no que durante su adolescencia fue su objeto de deseo por la forma tan sugestiva como se vest&iacute;a en las reuniones, usando ropa muy ajustada y en ocasiones corta. Al ver sus senos casi desnudos record&oacute; aquella vez que fueron a la playa y llevaba solamente un vestido sin tirantes. No llevaba traje de ba&ntilde;o, por lo que al meterse al mar, el vestido se adhiri&oacute; tanto a su piel que pod&iacute;a ver perfectamente todas sus formas.<\/p>\n<p>De pronto apareci&oacute; la primera escena de sexo y not&oacute; como los pezones de su t&iacute;a se endurec&iacute;an completamente.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Nunca te han hecho eso?- Le pregunt&oacute; en voz baja. Miguel la volte&oacute; a ver sorprendido por la pregunta y el pene le palpit&oacute; con fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; cosa?<\/p>\n<p>&#8211; Que te amarraren en la cama. Se siente bien rico&hellip;- Le contest&oacute; divertida al ver c&oacute;mo su sobrino se pon&iacute;a nervioso con el tema. Ella estaba consciente de sus miradas no solo en ese momento, sino cada vez que la ve&iacute;a. -&iexcl;Ay por favor! &iexcl;No me digas que te da verg&uuml;enza! Si ya tienes 19-.<\/p>\n<p>&#8211; Pues s&iacute;, pero eres mi t&iacute;a.- Le contest&oacute; Miguel, ahora m&aacute;s excitado que sorprendido. -No me lo han hecho.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te gusta que te hagan? &ndash; Pregunt&oacute; nuevamente su t&iacute;a acomod&aacute;ndose de lado. Sus pechos cayeron sobre su brazo marcando perfectamente sus pezones. Miguel saboreo en su mente sus senos que ahora ve&iacute;a descaradamente.<\/p>\n<p>&#8211; Pues lo normal.- Dana se rio ante su respuesta y se acomod&oacute; el pelo con la liga que jugueteaba desde hace rato<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es lo normal? Dime, no le voy a decir a tu mama-. Insisti&oacute; &#8211; &iquest;Te la han chupado?<\/p>\n<p>&#8211; Si, varias veces.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qui&eacute;n? &iquest;Michelle?- La sola menci&oacute;n de su novia le caus&oacute; algo de remordimiento, pues le hab&iacute;a dicho que pasar&iacute;a la tarde con su t&iacute;a, sin imaginarse el rumbo que estaban tomando las cosas.<\/p>\n<p>&#8211; Si, pero no le gusta ni tampoco que me la coma a ella&#8230; &iquest;A usted le gusta, t&iacute;a?- Le pregunt&oacute; envalentonado sin quitarle la vista a sus labios.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A m&iacute;? &iexcl;Claro! No &ldquo;suelto prenda&rdquo; si no me comen primero-. Contest&oacute; entre risas y sonrojada, pues no esperaba la ocurrencia de su sobrino. -&iexcl;Ah, que pendeja! Si es de lo m&aacute;s rico que hay&hellip; Y &iquest;qu&eacute; m&aacute;s has hecho? Ahora eres todo un padrote.- Miguel rio y se fue acercando m&aacute;s a su t&iacute;a. En la pantalla los gemidos de la protagonista se disfrazaban con m&uacute;sica suave y ambos voltearon a ver la escena.<\/p>\n<p>&#8211; Pues ya me la cog&iacute;, el a&ntilde;o pasado.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A poco s&iacute;? Y &iquest;qu&eacute; tal?<\/p>\n<p>&#8211; Me gust&oacute;, Michelle est&aacute; buena.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; te hizo o c&oacute;mo fue?- Pregunt&oacute; ya con un evidente tono de excitaci&oacute;n en su voz.<\/p>\n<p>&#8211; Estuvo m&aacute;s o menos, lo imaginaba mejor-. Miguel fue bajando la almohada descubriendo su incipiente erecci&oacute;n. Los ojos de su t&iacute;a se clavaron de inmediato en el bulto de sus pantalones y le sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Ya vi que se te est&aacute; parando, cochino. &iexcl;Cu&eacute;ntame, &aacute;ndale! Antes me contabas todo-. Dana le puso una mano en el vientre y comenz&oacute; a acariciarlo despacio, apretando su entrepierna que a estas alturas estaba completamente empapada. Nuevamente apareci&oacute; otra escena sexual en la pantalla y Dana se mordi&oacute; los labios al escuchar los gemidos.<\/p>\n<p>&#8211; Pues usted, con sus preguntas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes que les gusta? Cuando les hacen as&iacute;&#8230; &ndash; Su t&iacute;a le meti&oacute; la mano bajo el calz&oacute;n y, sujetando su pene con fuerza, lo frot&oacute; debajo del glande con el dedo pulgar. Miguel la mir&oacute; sorprendido dej&aacute;ndose hacer.- &iexcl;&lsquo;Mijo&rsquo;, si estas bien grande! &iquest;C&oacute;mo no le va a gustar meterse esto a la boca a la otra mensa?<\/p>\n<p>&#8211; Pues ya ve.- Contest&oacute; Miguel jadeando y separando las piernas. Su t&iacute;a se acerc&oacute; m&aacute;s a &eacute;l y comenz&oacute; a masturbarlo despacio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres que me detenga?<\/p>\n<p>&#8211; Es que eres mi t&iacute;a, no manches&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Y qu&eacute; tiene? Si no me vas a embarazar ni te vas a casar conmigo, &lsquo;nomas&rsquo; me vas a coger.- Le contest&oacute; divertida acelerando el ritmo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ya, de plano?<\/p>\n<p>&#8211; Pues la traes bien parada &lsquo;mijo&rsquo;, y te la pasas vi&eacute;ndome las tetas y las nalgas, &iquest;a poco crees que no me doy cuenta?<\/p>\n<p>&#8211; Pues s&iacute;, t&iacute;a, pero hasta ah&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Hasta ah&iacute; &lsquo;nomas&rsquo;? &iquest;Seguro?- Dana busc&oacute; su boca y se besaron, jugando con sus lenguas y chocando los dientes por la brusquedad de aquel gesto; lo besaba &aacute;vidamente sin dejar de masturbarlo hasta que sinti&oacute; su miembro palpitar con m&aacute;s fuerza. No quer&iacute;a que se corriera tan r&aacute;pido pues deseaba disfrutar aquel encuentro lo m&aacute;s que pudiera. Tom&oacute; su mano y la llev&oacute; a sus pechos. Miguel los acariciaba y apretujaba sin quitarles la vista de encima. -&iquest;Te las quieres comer?- Dana meti&oacute; la mano a su camis&oacute;n sac&aacute;ndose pesadamente ambos pechos. Sus pezones, duros y grandes, eran de un color caf&eacute; oscuro. Miguel se abalanz&oacute; sobre ellos inmediatamente, chup&aacute;ndolos y apretujando sus senos firmemente con ambas manos. Eran muy suaves y con estr&iacute;as en la parte superior; aquello, lejos de causarle aversi&oacute;n, le parec&iacute;a algo muy sensual y femenino.<\/p>\n<p>Dana se levant&oacute; el camis&oacute;n hasta la cintura y estir&oacute; la pantaleta hacia arriba, dej&aacute;ndole ver la forma de su vulva perfectamente depilada. Miguel meti&oacute; la mano entre sus piernas y acaricio su vagina, que estaba completamente mojada. Se chup&oacute; los dedos saboreando un poco sus jugos y la frot&oacute; nuevamente sobre la tela. Dana gimi&oacute; abriendo m&aacute;s las piernas y acomod&aacute;ndose sobre las almohadas. Sin despegar los labios de sus senos, Miguel masajeaba vigorosamente su vagina con dos dedos, meti&eacute;ndolos y sac&aacute;ndolos despacio. &ldquo;Esa lengua, &lsquo;Migue&rsquo;, esa leng&uuml;ita tuya&rdquo; Le dec&iacute;a entre suspiros muy profundos.<\/p>\n<p>Miguel se incorpor&oacute; sobre ella y le retir&oacute; la pantaleta; se hizo un hilo de fluido conforme la prenda bajaba por sus piernas. Acerc&oacute; la nariz a su vagina y disfrut&oacute; ese aroma agridulce que tanto le gustaba de Michelle, solo que el de su t&iacute;a era m&aacute;s fuerte. La piel oscura y depilada hac&iacute;a contraste con el interior de su abultada vagina; sus labios eran peque&ntilde;os y estaban casi completamente dentro. A diferencia de los de Michelle, que eran grandes y largos y de un color rosado muy claro. Le dio peque&ntilde;os besos en los muslos y hundi&oacute; la cara en su entrepierna. Su t&iacute;a dej&oacute; escapar un fuerte gemido cuando sinti&oacute; como la lengua le recorr&iacute;a toda la raja. &laquo;As&iacute; mi ni&ntilde;o, justo as&iacute;&raquo; Le dec&iacute;a acarici&aacute;ndole la nuca. Miguel beb&iacute;a sus jugos que brotaban profusamente y no tard&oacute; en detectar el agrio sabor de la orina; su t&iacute;a estaba por correrse.<\/p>\n<p>Dana separ&oacute; sus labios con ambas manos y abri&oacute; m&aacute;s las piernas. El cl&iacute;toris rozado sobresal&iacute;a un poco y Miguel lo lam&iacute;a en c&iacute;rculos con fuerza. &laquo;&iexcl;As&iacute;, &lsquo;Migue&rsquo;. Sigue&hellip;&raquo; Dec&iacute;a entre suspiros. Le daba leng&uuml;etazos r&aacute;pidos en toda la vulva y luego bajaba hasta la entrada de su vagina, que penetraba con la punta de la lengua. Su t&iacute;a estaba extasiada y se mord&iacute;a los labios con los ojos cerrados.<\/p>\n<p>Las manos de Miguel iban y ven&iacute;an de sus pechos a su vientre y se deten&iacute;a en sus pezones, que apretaba y jalaba con los dedos. &ldquo;&iexcl;Ven, que te la quiero chupar ya!&rdquo; Le dijo su t&iacute;a tomando su cara con ambas manos. Miguel le dio un &uacute;ltimo leng&uuml;etazo que casi la hizo correrse y se recost&oacute; en medio de la cama. Sin dejar de ver el bulto entre sus piernas, le quito r&aacute;pidamente el pantal&oacute;n y el pene salt&oacute; hacia ella. Lo miraba at&oacute;nita con una expresi&oacute;n de asombro mientras lo sujetaba con ambas manos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A poco nunca hab&iacute;a visto una as&iacute;, t&iacute;a?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;N&rsquo;ombre, con puras chiquitas me topo &uacute;ltimamente!-. Contest&oacute; subiendo y bajando la mano a lo largo de su miembro.<\/p>\n<p>&#8211; Pues ah&iacute; est&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No le doli&oacute; cuando se la metiste?<\/p>\n<p>&#8211; Si, por eso tardamos mucho en hacerlo otra vez.<\/p>\n<p>Dana se frotaba ambos pezones mientras lo masturbaba lentamente. Ve&iacute;a sorprendida aquel falo punzante del que ya brotaba l&iacute;quido blancuzco. No era muy largo pero si muy grueso, tanto, que tem&iacute;a batallar para meterse aquello de un solo empuj&oacute;n. Solo una vez hab&iacute;a tenido algo as&iacute; entre sus piernas, y no hab&iacute;a sido una experiencia muy satisfactoria, pero era joven y no ten&iacute;a tanta destreza como ahora.<\/p>\n<p>Bes&oacute; sus test&iacute;culos y luego se los meti&oacute; a la boca uno por uno al tiempo que frotaba su miembro. Le jalaba la piel con los labios y luego sub&iacute;a con la lengua hasta su glande. Miguel cerr&oacute; los ojos y jugaba con los pezones de su t&iacute;a, que le rozaban los muslos con el movimiento.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qui&eacute;n te la chupa mejor? &iquest;Ella o yo?<\/p>\n<p>&#8211; Usted t&iacute;a. Si le sabe.<\/p>\n<p>&#8211; Mentiroso&hellip;- Dana apret&oacute; la base del pene y se lo meti&oacute; de lleno a la boca. Sub&iacute;a y bajaba los labios r&aacute;pidamente haciendo un vac&iacute;o cada vez que se sal&iacute;a. Lo lam&iacute;a de arriba abajo y lo volv&iacute;a a engullir con una maestr&iacute;a sorprendente; sab&iacute;a muy bien c&oacute;mo hacerlo.<\/p>\n<p>Miguel levant&oacute; la cabeza y ve&iacute;a como su pene desaparec&iacute;a en la boca de su t&iacute;a; estaba como loca. Apret&oacute; su glande con los labios y lo masturb&oacute; con r&aacute;pidos movimientos.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Quieres correrte dentro?<\/p>\n<p>&#8211; Donde quieras-. Contest&oacute; Miguel con un hilo de voz. Lo chup&oacute; un par de veces m&aacute;s sujet&aacute;ndolo de los test&iacute;culos y se acost&oacute; sobre la cama. &Eacute;l entendi&oacute; inmediatamente su intenci&oacute;n y se aproxim&oacute; a ella abri&eacute;ndole las piernas.<\/p>\n<p>&#8211; Despacito porque me va a doler &iquest;eh?<\/p>\n<p>Dana le indic&oacute; donde ten&iacute;a un par de preservativos y se lo puso r&aacute;pidamente. Se acerc&oacute; a ella nuevamente y frot&oacute; su pene a lo largo de su raja, que estaba caliente y se contra&iacute;a en peque&ntilde;os espasmos. Primero introdujo el glande despacio y se qued&oacute; quieto. Su t&iacute;a, con los ojos cerrados y la boca abierta, mov&iacute;a las caderas arriba y abajo tratando de engullir aquel mazo de carne. Miguel solo empujaba despacio introduciendo poco a poco todo su aparato. Al cabo de un momento, su t&iacute;a se separ&oacute; los labios y lo abraz&oacute; las piernas &ldquo;M&eacute;temela ya, &lsquo;Migue&rsquo;. &iexcl;M&eacute;temela ya!&rdquo; Y de un solo empuj&oacute;n, su pene completo se abri&oacute; paso en aquella estrecha cavidad.<\/p>\n<p>Dana dej&oacute; escapar un peque&ntilde;o grito al sentir los test&iacute;culos de su sobrino chocar con sus nalgas, empezando un mete-saca lento pero consistente que la hac&iacute;a gemir con cada empuj&oacute;n. Ella lo miraba fijamente mientras la penetraba, casi sin poder creer el placer que le provocaba aquel acto prohibido. Estaba cogiendo con su sobrino y lo estaba disfrutando m&aacute;s que con cualquier otro hombre. Miguel se recarg&oacute; en sus mulsos con ambas manos y aceler&oacute; el movimiento de sus caderas. Sus pechos se mov&iacute;an fren&eacute;ticamente con cada sacudida hasta que se salieron del camis&oacute;n nuevamente; con un r&aacute;pido movimiento de sus brazos, se sac&oacute; los tirantes bajando la prenda hasta su cintura. Miguel estaba hipnotizado por el movimiento de sus senos, que besaba y lam&iacute;a &aacute;vidamente. &ldquo;&iexcl;Me voy a venir, Miguel&#8230;!&rdquo; Le grit&oacute; y al cabo de un par de embestidas Dana se corri&oacute; pesadamente entre gemidos ahogados. Su interior se contra&iacute;a muy r&aacute;pido y Miguel pronto sinti&oacute; un escalofr&iacute;o recorrer su espina pero no se detuvo.<\/p>\n<p>Se inclin&oacute; casi dejando caer su peso sobre ella y la penetr&oacute; m&aacute;s despacio. Estaban abrazados, movi&eacute;ndose en una deliciosa sincron&iacute;a para retrasar su inminente orgasmo. &ldquo;&iquest;Quieres de perrito?&rdquo; Le pregunt&oacute; su t&iacute;a cuando sinti&oacute; que se detuvo. Miguel se incorpor&oacute; y la acomod&oacute; de rodillas, subiendo el camis&oacute;n hasta la espalda.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un culo grande y redondo que no cab&iacute;a en muchos pantalones, raz&oacute;n por la cual procuraba usar casi siempre un vestido holgado que denotaba much&iacute;simo sus caderas y sus nalgas. Se inclin&oacute; levantando el trasero lo m&aacute;s que pudo, abri&eacute;ndolo con ambas manos. La vista que tenia de su vagina era excitante, completamente abierta y chorreando fluidos blanquecinos. Su ano palpitaba fuertemente y dese&oacute; penetrarla por ah&iacute;, pero sab&iacute;a que no se lo permitir&iacute;a sin lubricante y no quiso insistir.<\/p>\n<p>Nuevamente la penetr&oacute; de golpe y Dana gimi&oacute; con fuerza, ahogando el sonido con la almohada. Miguel la sujet&oacute; de la cintura para apoyarse mejor empez&oacute; a moverse r&aacute;pidamente. Amaba ver como sus nalgas vibraban con cada enviste y sobre todo escuchar el placer que le propinaba a su t&iacute;a con sus movimientos.<\/p>\n<p>&#8211; Ay no. Qu&iacute;tate el cond&oacute;n, &lsquo;Migue&rsquo;, y dame as&iacute;-. Miguel qued&oacute; at&oacute;nito ante la solicitud de su t&iacute;a y se detuvo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute; segura?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, mi amor. Te quiero sentir-. Miguel sac&oacute; el pene despacio y se quit&oacute; el cond&oacute;n, que estaba lleno de l&iacute;quido preseminal.- Solo c&oacute;rrete afuera, &iquest;s&iacute;?<\/p>\n<p>Nuevamente dirigi&oacute; su herramienta a la entrada de su vulva y la fue metiendo poco a poco &ldquo;&iexcl;C&oacute;geme!&rdquo; Le dijo abri&eacute;ndose la nalgas. Miguel empuj&oacute; lo m&aacute;s fuerte que pudo hasta quedar completamente dentro. La sensaci&oacute;n era indescriptible y tan placentera que ambos gimieron casi al un&iacute;sono. &ldquo;&iexcl;C&oacute;geme!&rdquo; Volvi&oacute; a pedirle su t&iacute;a. Miguel aceler&oacute; los movimientos de su cadera sujet&aacute;ndola firmemente de la cintura. Volte&oacute; a ver un espejo que estaba junto a la cama y vio la mueca de placer de su t&iacute;a, que gem&iacute;a ya descontroladamente con cada empuj&oacute;n. &ldquo;&iexcl;Si! &iexcl;Si! &iexcl;Si!&rdquo; Le dec&iacute;a Dana con la cara en la almohada.<\/p>\n<p>Miguel aceler&oacute; sus embestidas hasta que ya no pudo m&aacute;s. Le sobrevino el orgasmo apenas retiro el pene de aquella suave cavidad, lanzando varios chorros de semen sobre su vulva y su espalda. Su t&iacute;a qued&oacute; sorprendida ante la cantidad de semen que expuls&oacute; y tuvo un peque&ntilde;o orgasmo mientras frotaba su cl&iacute;toris con los dedos. Miguel se inclin&oacute; sobre ella sintiendo los &uacute;ltimos estertores del orgasmo y bes&oacute; gentilmente su espalda.<\/p>\n<p>Estaban tan absortos disfrutando aquel momento prohibido que no escucharon la docena de llamadas de sus celulares hace unos minutos, y aquellas ultimas sensaciones placenteras fueron interrumpidas por los golpes fren&eacute;ticos de su madre en la puerta principal.<\/p>\n<p>Dana lo mir&oacute; con expresi&oacute;n de terror y salt&oacute; de la cama. &ldquo;&iexcl;R&aacute;pido, ponte los pantalones y metete en la cama!&rdquo; Le orden&oacute; mientras sal&iacute;a de la habitaci&oacute;n poni&eacute;ndose las pantaletas. Miguel apenas se pudo tapar con la cobija manchada de los fluidos de ambos cuando su madre entr&oacute; a la habitaci&oacute;n hecha un energ&uacute;meno.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Por qu&eacute; no te has regresado a la casa? &iquest;Qu&eacute; est&aacute;n haciendo? &ndash; Pregunto f&uacute;rica.<\/p>\n<p>&#8211; Miguel se qued&oacute; dormido porque me ayud&oacute; a limpiar atr&aacute;s.- Le contest&oacute; Dana detr&aacute;s de ella. &#8211; &iquest;Quer&iacute;as que me ayudara con la casa, no? &ndash; Su madre ech&oacute; un vistazo a la habitaci&oacute;n tratando de reconocer el olor que flotaba en ella.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Agarra tus cosas y v&aacute;monos! &ndash; Le orden&oacute; y sali&oacute; del cuarto. Dana aguant&oacute; la respiraci&oacute;n hasta que la escuch&oacute; salir de la casa y solt&oacute; una carcajada. Miguel estaba p&aacute;lido y no sab&iacute;a qu&eacute; hacer.<\/p>\n<p>&#8211; Vete antes de que nos metamos en un problema. Pero me debes algo &iquest;eh?- Dijo sujet&aacute;ndole fuertemente el bulto que hab&iacute;a disminuido r&aacute;pidamente por el susto. Dana lo bes&oacute; poniendo las manos de su sobrino en sus nalgas y jugaron un momento con sus lenguas. Miguel se despidi&oacute; torpemente y se march&oacute; tras su madre.<\/p>\n<p>Aquel d&iacute;a hab&iacute;a sido un parteaguas que marcaba un antes y un despu&eacute;s para ambos. Miguel siempre hab&iacute;a querido tener relaciones con su t&iacute;a y ella no ten&iacute;a reparo en corresponder. Solo era cuesti&oacute;n de planearlo y de pedir un peque&ntilde;o favor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 10<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>4 Dana, la t&iacute;a de Miguel, siempre fue problem&aacute;tica desde que estaba en el colegio. Sol&iacute;a meterse en toda clase de problemas entonces, y sol&iacute;a hacerlo ahora tambi&eacute;n. Fue precisamente este descontrol que aparentaba tener en su vida que la llev&oacute; a terminar un matrimonio de casi 8 a&ntilde;os. Todos estaban conscientes que hab&iacute;a sido [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24577,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43395","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43395","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24577"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43395"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43395\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43395"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43395"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43395"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}