{"id":43414,"date":"2023-10-11T22:00:00","date_gmt":"2023-10-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-11T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-11T22:00:00","slug":"el-taxista-se-cogio-a-mi-esposa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/el-taxista-se-cogio-a-mi-esposa\/","title":{"rendered":"El taxista se cogi\u00f3 a mi esposa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43414\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Para variar hoy al igual que la otra vez, relatar&eacute; una m&aacute;s de mis desgracias econ&oacute;micas. No salgo de una para entrar en otra. Sin duda estoy salado.<\/p>\n<p>Una vez divorciado de Lupita, contraje nuevas nupcias con mi Aurora. Verdad buena, que mi nueva &ntilde;ora, estaba bien guapa, grandota, morena, piernuda, nalgona, de ojos bien expresivos y con cabello negro. Con ella todo iba rebien, pero hay desgracia m&iacute;a, lleg&oacute; la pandemia y con ella, vino el corte de personal en mi centro de trabajo. Ese martes 13, fui llamado por el Gerente de Recursos Humanos, y me dijo:<\/p>\n<p>&#8211; Joselito, ir&eacute; al grano. Te toc&oacute; la voladora m&iacute; hermano. Las finanzas impiden tenerte trabajando con nosotros. Vamos a liquidarte conforme a la ley. Por tus tres a&ntilde;os de labor, te corresponden cien mil pesos de indemnizaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Con cara de tristeza vi al Gerente. No eran despreciables los dineros que me daba la empresa, pero pensaba m&aacute;s &iquest;En d&oacute;nde volver a alquilarme como burro para seguir ganando dinero?, y le dije:<\/p>\n<p>&ndash; Jefecito, deme chance. D&eacute;jeme otro rato en la chamba. Ver&aacute; que no le fallo<\/p>\n<p>Me contest&oacute;:<\/p>\n<p>&ndash; No est&aacute; en mis manos carnal. Me mandaron la lista y ah&iacute; viene tu nombre. Lo lamento. De una vez recoge tu cheque para que seas de los primeros en pagar.<\/p>\n<p>Hice lo conveniente. Por la tarde llegu&eacute; a casa. Mi Aurora, ya ten&iacute;a lista la comida y mientras degust&aacute;bamos, le platiqu&eacute; lo del despido. Me anim&oacute; bastante y me dijo:<\/p>\n<p>&ndash; No te preocupes. Ese dinerito nos alcanza para salir bien. Esta pandemia no ha de durar m&aacute;s de tres meses, ya ver&aacute;s que si la hacemos gacha<\/p>\n<p>Contest&aacute;ndole yo:<\/p>\n<p>&ndash; Ojal&aacute; seas profeta<\/p>\n<p>A los siete meses de estar en el contagiadero, nos tron&aacute;bamos los dedos por la angustia de no tener dinero ni trabajo. Tan apremiante era la situaci&oacute;n que me obligu&eacute; a hablar con uno de mis conocidos que segu&iacute;a progresando a pesar del COVID.<\/p>\n<p>&ndash; Mart&iacute;n, no seas gacho pr&eacute;stame dinero. Te juro que te pago hasta el &uacute;ltimo centavo.<\/p>\n<p>&#8211; Mira pepe, ya sabes que no me gusta prestar dinero, pero voy a hacerte un favor, solo porque me urge sacar un pendiente muy pesado, te voy a dar chamba. Vente a Guadalajara para que me operes las maquinas soldadoras<\/p>\n<p>&#8211; Pero Mart&iacute;n, no tengo dinero para pagar el pasaje<\/p>\n<p>&#8211; Si te tienes fe, te voy a adelantar el 50% de tu primer salario &iquest;Dime si te conviene? Si es as&iacute;, p&aacute;same tu n&uacute;mero de cuenta bancaria y en dos d&iacute;as te quiero aqu&iacute;<\/p>\n<p>Habl&eacute; con mi Aurora. Ella me dijo<\/p>\n<p>&ndash; Ac&eacute;ptale la chamba. Vete a Guadalajara. Yo aqu&iacute; ver&eacute; la forma para ayudarte en los gastos. De mientras entrego la casa al arrendador y me llevo mis cosas a casa de mi mam&aacute;<\/p>\n<p>Sin m&aacute;s, part&iacute; a mi destino. Yo all&aacute; en Jalisco dur&eacute; tres meses y dizque mi amigo Mart&iacute;n, no me pag&oacute;, apenas y me dio el 30%, de lo acordado, y de pil&oacute;n me corri&oacute; de la chamba alegando falta de liquidez. En tanto, Mi Aurora, ac&aacute; en la Ciudad de M&eacute;xico, le intent&oacute; de todo. Sus trabajos eran espor&aacute;dicos y mal pagados. No le alcanzaba ni para apoyar a su mam&aacute; en la despensa familiar. La pobre para evitar la frustraci&oacute;n se distra&iacute;a en el internet visitando las redes sociales. As&iacute; las cosas, sin querer queriendo, entr&oacute; a una p&aacute;gina de citas, cuyo contenido, fue de su agrado, por lo que se hizo un perfil bajo el pseud&oacute;nimo &ldquo;la caminante&rdquo;.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a, al abrir la p&aacute;gina encontr&oacute; un mensaje de un tipo que se hac&iacute;a llamar &ldquo;el taxista&rdquo;; empezando as&iacute;, a tener mensajer&iacute;a, al poco, se compartieron sus n&uacute;meros telef&oacute;nicos. En la comunicaci&oacute;n directa, mi Aurora supo que Lalo, en realidad era un Taxista, due&ntilde;o de una flotilla de Uber. Poco a poco, de los buenos d&iacute;as y charlas ligeras pasaron a las llamadas candentes, llenas de morbo, fotograf&iacute;as, masturbaciones y orgasmos; y no la culpo porque yo estaba ausente y sin dinero, y cuando m&aacute;s jodido est&aacute; uno, m&aacute;s ganas dan de tragar y coger.<\/p>\n<p>Entre ellos acordaron tener una cita para cenar, ha pero el demonio de la lujuria del medio d&iacute;a, hizo sus travesuras. Un s&aacute;bado al domicilio de mi suegra, lleg&oacute; un Uber nuevecito, que pitaba el claxon, de la casa sali&oacute; mi Aurora, tra&iacute;a puesto una gabardina oscura que le llegaba a la rodilla, iba de zapatillas rojas, que realzaban sus lindos chamorros, en cambio, Lalo era un Se&ntilde;or cincuent&oacute;n, de complexi&oacute;n mediana, canoso, platicador, muy amable.<\/p>\n<p>Al verse se sonrieron. Mi Aurora, estaba nerviosa y el hombre, le dijo<\/p>\n<p>&#8211; En persona eres muy guapa. Las fotos no te hacen justicia<\/p>\n<p>Contestando ella<\/p>\n<p>&#8211; Muchas gracias, pero antes de salir contigo quiero que sepas, que soy casada<\/p>\n<p>El Taxista, meramente, contest&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Que suertudo es tu marido, pero yo soy m&aacute;s afortunado al tenerte hoy &iquest;Nos vamos?<\/p>\n<p>Para evitar las murmuraciones de la gente, mi Aurora, fingi&oacute; ser pasajera y se subi&oacute; al asiento trasero. Unas quince cuadras adelante, el veh&iacute;culo se detuvo, para que ella, se pasara al frente. Ya de copiloto, lo primero que hizo Lalo, sin detener el veh&iacute;culo, fue acercarle la mano, al hombro. Luego la jal&oacute; suavemente hacia &eacute;l, y empez&oacute; a besarle y leng&uuml;etearle el cuello. Ella animada, le busc&oacute; la boca.<\/p>\n<p>Los pezones de mi Aurora, se pusieron duros porque Lalo, empez&oacute; a tocarle por sobre la tela, ya m&aacute;s due&ntilde;o de la situaci&oacute;n, toc&oacute; las rodillas de m&iacute; dama. Gran sorpresa fue para &eacute;l, descubrir que bajo la gabardina no hab&iacute;a prendas. Mi Aurora hab&iacute;a ido completamente desnuda.<\/p>\n<p>El taxista viejo lobo de mar, acarici&oacute; las ricas piernas de mi esposa, y ella excitada, correspondi&oacute; al colocar la mano del hombre entre sus piernas. La cosa mejor&oacute; cuando Lalo, pas&oacute; entre la vagina dos dedos que provocaron la baba viscosa y olorosa de la vulva. El viaje delicado de los dedos tocaba los labios &iacute;ntimos he iba desde el monte de venus, el cl&iacute;toris hasta la entrada vaginal. Ya muy lubricada le fue sobando, meti&eacute;ndole poco a poco ambos dedos. Primero uno, luego el otro, provoc&aacute;ndole gemidos para luego darle con cierta velocidad. De lo rico que sent&iacute;a mi esposa, abri&oacute; m&aacute;s las piernas. &Eacute;l, no paraba en masturbarla y ella en dar grititos cachondos, se&ntilde;al inequ&iacute;voca de la excitaci&oacute;n de mi &ntilde;ora.<\/p>\n<p>De ah&iacute;, mi se&ntilde;ora pas&oacute; a la iniciativa. Baj&oacute; el cierre del pantal&oacute;n y le sac&oacute; el pene, que, aunque lo tra&iacute;a parado era chico. El tama&ntilde;o no le import&oacute;, as&iacute; que lo meti&oacute; en su boca para darle una chupada de &eacute;poca. Por lo caliente del momento, el taxista tom&oacute; de la nuca a mi mu&ntilde;eca. Le empujaba la cabeza para que la chupara con m&aacute;s fuerza y profunda. Pararon un rato cuando una patrulla se le emparej&oacute;. Pero al adelantarse los polic&iacute;as, el cincuent&oacute;n tom&oacute; ruto a la salida a Pachuca y par&oacute; en un terreno poco alumbrado y nada transitado.<\/p>\n<p>Ya en el bald&iacute;o y sin testigos, el hombre detuvo la marcha, baj&oacute; y abri&oacute; la puerta de m&iacute; Aurora, d&aacute;ndole la mano para que descendiera. Una vez abajo sin quitarle la gabardina, se la desaboton&oacute;, asomando su par de tetas enormes pero redondas y bien paradas, &eacute;l, le dijo<\/p>\n<p>&#8211; Que ricas tetas. Es lo que me voy a comer<\/p>\n<p>Sac&oacute; dos tapetes del piso de veh&iacute;culo y lo coloc&oacute; uno sobre el otro para que mi Se&ntilde;ora, se hincara frente a &eacute;l. Le recogi&oacute; su negro cabello largo y ella, respirando profundamente procedi&oacute; otra vez a mam&aacute;rselo. Comenz&oacute; mi Aurora a meterle lengua en el orificio de la cabeza del pene. Pasaba luego en peque&ntilde;os c&iacute;rculos lentamente a leng&uuml;etearla. Quiso verse salvaje ya que aprisionaba el tronco en un sube y baja en&eacute;rgico, a cada rato, m&aacute;s r&aacute;pido.<\/p>\n<p>&Eacute;l, la tom&oacute; del cabello y empez&oacute; a mover su pelvis con cierta brusquedad, apenas y pod&iacute;a respirar mi morena. Despu&eacute;s de unos minutos, Lalo, comenz&oacute; a gemir. Mi Aurora, aceler&oacute; los movimientos de la boca. La verga del hombre palpitaba cada vez m&aacute;s, dici&eacute;ndole<\/p>\n<p>&#8211; Mmmm as&iacute;, as&iacute;, sigue as&iacute; pinche puta. M&aacute;mala rico, ya casi me haces venir perra ahhhh mmmm<\/p>\n<p>De repente el taxista se descarg&oacute; en la garganta de m&iacute; mujer. Mi esposa, tra&iacute;a un chorro grande de semen que llenaron su boca. Aurora, afanosamente tragaba cada gota de esa leche de toro que asemejaba al atole tibio. Tanto le gust&oacute; su sabor que, el l&iacute;quido que escurr&iacute;a entre sus comisuras, lo rescat&oacute; con las puntas de sus dedos para llevarlo a su lengua y saborearlo. &Eacute;l, le dec&iacute;a<\/p>\n<p>&#8211; Mamacita, tr&aacute;gatelo todo. No se vale desperdiciar nada<\/p>\n<p>Terminado eso, el hombre, la puso de pie. La dirigi&oacute; al asiento trasero del coche. Sin quitar las zapatillas, las piernas le quedaron por fuera. As&iacute; colocada, acerc&oacute; su cara a la vagina de ella. En un peque&ntilde;o rato, se la oli&oacute;, despu&eacute;s, le empez&oacute; a besar y lamer las piernas. La piel de ella se erizaba. Le dec&iacute;a &eacute;l, a ella<\/p>\n<p>&#8211; Ya veo tu tesorito. Tienes tu panocha muy peludita. brilla de tan mojada que est&aacute;. Y huele delicioso. Que rica perrita me toc&oacute;<\/p>\n<p>Ella, encogi&oacute; sus rodillas, dici&eacute;ndole<\/p>\n<p>&#8211; &Aacute;ndale, mama mi bollo. &iquest;No ves c&oacute;mo escurren mis jugos de lo caliente que estoy?<\/p>\n<p>El, contestaba<\/p>\n<p>&#8211; Que negra pepa deliciosa muy carnosa. Toda rosa por dentro. Bien coronada por tanto pelo<\/p>\n<p>De manera violenta, de golpe y con exactitud perfecta, comenz&oacute; a chup&aacute;rsela. Ella se retorc&iacute;a y soltaba gritos, pero no de dolor sino de placer. Estaba tan excitada que chorreaba por todo lo que ese hombre le daba. &Eacute;l, no separaba su cabeza para de tanta lamida tener al cl&iacute;toris fuera de su capuch&oacute;n donde se escond&iacute;a. A veces su lengua sub&iacute;a lentamente hasta su ano. Tan sabroso le fue que le provoc&oacute; orgasmos muy intensos que le hac&iacute;an abrir la boca gimiendo y arrojar chorros que ba&ntilde;aban la boca de &eacute;l, con ese delicioso n&eacute;ctar.<\/p>\n<p>Y no termin&oacute; ah&iacute;, pues la levant&oacute;, para llegar al frente del taxi, la empuj&oacute; para quedar empinada y con sus tetas grandes carnosas y redondas, sobre el cofre, dici&eacute;ndole<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Qu&eacute; pinches nalgas tan ricas tienes! &iexcl;Te voy a coger como la put&iacute;sima que eres! &iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>Mi Aurora, le contest&oacute;<\/p>\n<p>&ndash; C&oacute;geme, c&oacute;geme bien rico. Has mi hoyo tuyo. Hazme sentir una perra en brama<\/p>\n<p>&Eacute;l, comenz&oacute; su faena de meter y sacar fren&eacute;ticamente su pene. Sus huevos pegaban contra sus nalgas. Ella gem&iacute;a y gem&iacute;a, como gata de azotea y cada vez estaba m&aacute;s mojada. El cincuent&oacute;n, en su frenes&iacute;s, dec&iacute;a<\/p>\n<p>&ndash; &iexcl;Est&aacute;s bien rica esquinera! &iexcl;Que rico aprieta tu panochota!<\/p>\n<p>Sent&iacute;a ella estar en la gloria con esa verga dentro de s&iacute;. Dec&iacute;a &eacute;l<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta c&oacute;mo te cojo verdad, puta?<\/p>\n<p>Contestando ella<\/p>\n<p>-S&iacute; me gusta, ah, mmm Soy tuya, hazme como quieras. Te pertenezco<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Pinche zorra, p&iacute;deme m&aacute;s duro!<\/p>\n<p>&#8211; Dame m&aacute;s duro papi. C&oacute;geme duro<\/p>\n<p>Ella estaba tan cachonda que no sent&iacute;a el peso de &eacute;l, cuando la embest&iacute;a. Le agarraba las nalgas y las apretaba, dici&eacute;ndole<\/p>\n<p>&#8211; Tu pinche toro te est&aacute; perforando. Puta, no niegas el placer que te doy, est&aacute;s empapada<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos embisti&eacute;ndola gimi&oacute;, diciendo<\/p>\n<p>&#8211; Me vengo. Me voy a descargar dentro de ti. Te voy a embarazar, cabrona<\/p>\n<p>Contestando ella<\/p>\n<p>&#8211; Yo tambi&eacute;n me vengo. Dame tus c&aacute;lidos mocos. Embar&aacute;zame<\/p>\n<p>&Eacute;l, le apret&oacute; m&aacute;s las nalgas y le hac&iacute;a presi&oacute;n para quedar trabado en ella, inund&aacute;ndole el &uacute;tero con su semen hirviendo, parec&iacute;a que nunca iba a dejar de salir. Al terminar ambos se recostaron en el sill&oacute;n trasero, ella sobre &eacute;l, se besaban y acariciaban el cabello.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de unos minutos, ella se par&oacute; y vio que mucho semen le escurr&iacute;a de la vagina, entre sus piernas deslizaba ese l&iacute;quido rico viscoso, que con sus dedos recolect&oacute; para com&eacute;rselos.<\/p>\n<p>Ya de regreso a su casa ella, le dijo<\/p>\n<p>&#8211; Lalo, perd&oacute;n que te diga esto. No tengo dinero. &iquest;Puedes ayudarme?<\/p>\n<p>El taxista, sonriendo, le dijo &ndash; Toma estos mil pesos. Te los doy de coraz&oacute;n<\/p>\n<p>Desde entonces a la semana, le mandaba dos mil pesos. Y todo esto lo supe, porque un d&iacute;a, despu&eacute;s de haber regresado de Jalisco, abr&iacute; su celular y encontr&eacute; las pl&aacute;ticas de ambos. Todo esto me pas&oacute; por salado. Ahora solo me queda resignarme y cargar con mis pesados cuernos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Para variar hoy al igual que la otra vez, relatar&eacute; una m&aacute;s de mis desgracias econ&oacute;micas. No salgo de una para entrar en otra. Sin duda estoy salado. Una vez divorciado de Lupita, contraje nuevas nupcias con mi Aurora. 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