{"id":43415,"date":"2023-10-11T22:00:00","date_gmt":"2023-10-11T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-11T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-11T22:00:00","slug":"mi-jefe-me-vio-vestida-y-me-hizo-suya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/mi-jefe-me-vio-vestida-y-me-hizo-suya\/","title":{"rendered":"Mi jefe me vio vestida y me hizo suya"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43415\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">11<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Ya hace un rato que en la oficina me hice amigo de mi jefe al grado de salir juntos a echar la chela y platicar. Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido a su casa. Mi jefe es un hombre nada espectacular, pero un tipo agradable, 1.70 de alto, 63 a&ntilde;os de edad, canoso y delgado. Yo tengo 23 a&ntilde;os y he trabajado para &eacute;l los &uacute;ltimos 4 a&ntilde;os en los que nuestra amistad ha crecido aunque jam&aacute;s le mencion&eacute; nada de mis inclinaciones travestis.<\/p>\n<p>Hace un mes me invit&oacute; a su casa. Est&aacute;bamos bebiendo unas cubas y platicando cuando se levanta al ba&ntilde;o; dej&oacute; su celular en el sill&oacute;n donde est&aacute;bamos sentados y mientras volv&iacute;a, lo escuch&eacute; timbrar. Alg&uacute;n mensaje de texto o una notificaci&oacute;n de redes sociales o algo as&iacute; pens&eacute; y como acto reflejo tom&eacute; el celular para ver sin mucha curiosidad realmente.<\/p>\n<p>Eso cambi&oacute; cuando vi que por Whatsapp una chica travesti le hab&iacute;a mandado fotos en las que se ve&iacute;an las nalgas de alguien recibiendo una rica verga enfundada en un cond&oacute;n. Me imagin&eacute; que las nalgas eran de ella y la verga de mi jefe, porque el mensaje dec&iacute;a, &ldquo;mira qu&eacute; rico te ves en esta, beb&eacute;. Hay que tomarnos nuevas fotos, &iquest;no?&rdquo;. Estaba tan clavado en las im&aacute;genes que no me di cuenta de cuando sali&oacute; mi jefe del ba&ntilde;o. Como me cach&oacute; con las manos en la masa, no tuve m&aacute;s que confesar que estaba viendo fotos que le acababan de mandar.<\/p>\n<p>&Eacute;l se ve&iacute;a avergonzado, seguro no quer&iacute;a que yo me enterara de que le gustaba andar cogiendo travestis. Le dije que estaba bien, que a m&iacute; tambi&eacute;n me excitaba ese ambiente, as&iacute; que se relaj&oacute;. Aunque su relajaci&oacute;n pas&oacute; muy pronto a la curiosidad, porque de inmediato comenz&oacute; a preguntarme por mis experiencias. Le dije que ten&iacute;a poco que contar, pero que la que m&aacute;s me hab&iacute;a gustado fue una chica tv que me hab&iacute;a culeado. Entonces me pregunt&oacute; si me hab&iacute;an culeado antes vestido de chica, a lo que respond&iacute; que no. Pasaron unos minutos en lo que nos servimos otras cubas y comentamos lo que hab&iacute;a en la tele antes de que me preguntara si me gustar&iacute;a vestirme de nena. Yo le dije que s&iacute; lo hab&iacute;a pensado varias veces, pero que no lo hab&iacute;a intentado antes (en realidad s&iacute; lo hab&iacute;a hecho, pero me daba pena decirle). Entonces &eacute;l sugiri&oacute; que me vistiera en ese momento. Yo medio incr&eacute;dulo por la proposici&oacute;n le pregunt&eacute; si ten&iacute;a ropa all&iacute;. Me llev&oacute; a su cuarto, donde ten&iacute;a un peque&ntilde;o closet lleno de atuendos de nena.<\/p>\n<p>Me gust&oacute; un vestido de coctel corto color vino, con falda a vuelo y una especie de ce&ntilde;idor con el que me imagin&eacute; que se me dibujar&iacute;an caderas amplias aunque no las tuviera. Mi jefe tambi&eacute;n ten&iacute;a ropa interior; me puse de su colecci&oacute;n una tanga negra, un corset con busto y unas medias de red.<\/p>\n<p>Cuando termin&eacute; de vestirme y me mostr&eacute; ante mi jefe, se qued&oacute; viendo mis piernas con una sonrisa lasciva. Me pregunt&oacute; si me sab&iacute;a maquillar, a lo que dije que no (es cierto), entonces &eacute;l me pas&oacute; a su tocador, donde comenz&oacute; a maquillarme, mientras me preguntaba a manera de broma &ldquo;&iquest;as&iacute; te gusta o te quieres ver m&aacute;s puta?&rdquo; Mientras me maquillaba, yo sentada frente al espejo y &eacute;l yendo de un lado a otro por el tocador, tomando y dejando cosas, not&eacute; c&oacute;mo se le iba parando su chilote bajo el delgado pantal&oacute;n formal. Yo ya no aguantaba las ganas de comerme ese pito a besos y chupadas, mientras que me parec&iacute;a sorprendente c&oacute;mo se le ve&iacute;a tan firme a mi jefe a pesar de la edad.<\/p>\n<p>Me escogi&oacute; una peluca y me bes&oacute; al momento de coloc&aacute;rmela. Fue muy extra&ntilde;o ese primer beso, jam&aacute;s hab&iacute;a pensado en &eacute;l con deseo, pero eso no me quit&oacute; las ganas de otro beso m&aacute;s. Conforme nos bes&aacute;bamos me iba poniendo m&aacute;s caliente y empec&eacute; a abrazarlo fuerte para sentir entre los pliegues del vestido ese bulto sabroso que me ten&iacute;a impresionada. Mientras nos bes&aacute;bamos, mi jefe me agarraba las nalgas sobre el vestido, hasta que ya no aguant&oacute; y lo alz&oacute; para agarrarme bruscamente. Al sentir mis nalgas apenas cubiertas por la tanga, dej&oacute; de besarme en seco y gimi&oacute;, luego me dijo, &ldquo;Ay, putita, traes todas las ganas de ponerme caliente. Que se me hace que ya sab&iacute;as c&oacute;mo me gustan las putas como t&uacute; y nom&aacute;s estabas esperando el momento para andar de ofrecida conmigo, &iquest;verdad?&rdquo; Claro que no sab&iacute;a que le gustaran las travestis, pero como lo vi tan caliente le dije &ldquo;s&iacute;, la verdad te me has antojado desde siempre. Desde que te vi he tenido ganas de convertirme en tu puta, de que disfrutes mi culito como m&aacute;s te plazca. Quiero que me conviertas en tu piruja, papacito&rdquo;.<\/p>\n<p>Volvimos a los besos sabrosos, pero en poco &eacute;l me tom&oacute; por los hombros y los presion&oacute; hacia abajo un poco dici&eacute;ndome, &ldquo;j&aacute;lamela&rdquo;. Me agach&eacute;, le desabroch&eacute; el cintur&oacute;n, desaboton&eacute; su pantal&oacute;n y, conforme bajaba el cierre, not&eacute; c&oacute;mo ese tremendo pene parado desde hace largos y cachondos minutos iba irgui&eacute;ndose hasta alcanzar su longitud mayor. Mov&iacute; para atr&aacute;s su prepucio liberando su cabecita rica y comenc&eacute; a jal&aacute;rsela despacito, m&aacute;s bien acariciaba toda su longitud desde la punta hasta sentir sus huevitos. Cuando se la empec&eacute; a jalar con m&aacute;s velocidad, not&eacute; que era un tanto dif&iacute;cil deslizar mi mano por su chilote, supongo que debido a su edad, ya que su piel era algo reseca.<\/p>\n<p>Lam&iacute; mi palma coquetamente frente a &eacute;l para excitarlo m&aacute;s y comenc&eacute; a jal&aacute;rsela nuevamente; fue m&aacute;s f&aacute;cil, pero mi mano se secaba muy pronto, as&iacute; que se la tuve que mamar (claro que quer&iacute;a mam&aacute;rsela desde que estaba maquill&aacute;ndome, pero a pesar de lo calientes que est&aacute;bamos, a&uacute;n me sent&iacute;a cohibida). Luego de chupar como paleta el pito de mi jefe, &eacute;l me dijo &ldquo;ven&rdquo;, me dio la mano para levantarme y me condujo a su cama, sin embargo no llegamos a ella, antes de que me subiera, &eacute;l me jal&oacute; de la cintura y me puso frente a un bur&oacute; al lado de su cama.<\/p>\n<p>Empez&oacute; a acariciarme las nalgas, a apretarlas, sent&iacute;a luego c&oacute;mo las mord&iacute;a, las besaba, pasaba su lengua entre ellas. Yo gozaba todas esas atenciones que ten&iacute;a con mis nalgas cuando sent&iacute; que trataba de desamarrar el ce&ntilde;idor para subirme el vestido. &ldquo;No&rdquo;, le dije, luego de ver mi aspecto de reojo en el espejo de su tocador; as&iacute;, con el trasero levantado, el maquillaje que me hac&iacute;a ver como una nenita de 18, siendo manoseada por este viejo canoso y lujurioso me caus&oacute; tal morbo que quer&iacute;a que me tomara as&iacute;, con la ropa puesta.<\/p>\n<p>&ldquo;Pinche putita morbosa, &iquest;te gusta ver c&oacute;mo te doy verga, mami?&rdquo;; rompi&oacute; un poco las medias para abrirle paso a su verga e hizo a un lado el hijo de la tanga. Con cuidado empez&oacute; a mojarme el ano ensaliv&aacute;ndose los dedos hasta dejarlo listo para morder esa delicia de verga. Verlo bombearme por el espejo me pon&iacute;a bien caliente y empec&eacute; a gemir despacito. De lo rico que sent&iacute;a se me sal&iacute;a con un hilo de voz un &ldquo;s&iacute;&hellip; rico, papi&hellip; rico, papi&rdquo; mientras &eacute;l hac&iacute;a ruidos como gru&ntilde;idos.<\/p>\n<p>Not&eacute; c&oacute;mo su rostro cambiaba conforme me empujaba la verga m&aacute;s fuerte, parec&iacute;a m&aacute;s concentrado cada vez y dec&iacute;a m&aacute;s fuerte cosas como &ldquo;eso putita, dame el culo&rdquo; o &ldquo;goza la verga, pinche barata&rdquo;. As&iacute; estuvimos un rato cogiendo rico a buen ritmo cuando se acercaba la hora del cl&iacute;max; mi jefe desliz&oacute; sus manos desde mi cintura hasta mi pecho, se agarr&oacute; del relleno del corset y peg&oacute; su rostro a mi espalda, mientras los movimientos de su pelvis segu&iacute;an parti&eacute;ndome el culo con cada vez m&aacute;s potencia. Le vino un espasmo fuerte con el que me llenaba mis entra&ntilde;as de leche; entre los jadeos del orgasmo me susurr&oacute;, a&uacute;n con la cara pegada a mi espalda &ldquo;vas a darme esto en el trabajo cuando se me antoje, acu&eacute;rdate que soy tu jefe&rdquo;. Eso me asust&oacute; un poco, pero tambi&eacute;n estaba muy excitada, as&iacute; que s&oacute;lo dije &ldquo;cuando quiera, jefecito, cuando quiera cola, aqu&iacute; est&aacute;&rdquo;.<\/p>\n<p>Esa noche me qued&eacute; a dormir con &eacute;l, lo hicimos una vez m&aacute;s antes de dormir y a la ma&ntilde;ana siguiente me despert&eacute; con ganas de chupar su verga. Era fin de semana y no nos ver&iacute;amos hasta el lunes.<\/p>\n<p>Disfrut&eacute; tanto recordar esa experiencia que cuando volvimos al trabajo no pens&eacute; en las implicaciones que traer&iacute;a esa noche de pasi&oacute;n. Nuestro lunes marchaba normal, incluso mi jefe y yo bromeamos como de costumbre, como si no me hubiera puesto esa cogida incre&iacute;ble un par de noches atr&aacute;s. Sin embargo, ya cuando est&aacute;bamos a media hora de la salida, mi jefe lleg&oacute; muy serio a mi escritorio con una carpeta, &ldquo;necesito que revises estos documentos, no son urgentes, pero dales una checada antes de irte y pasa a dej&aacute;rmelos antes de que te vayas&rdquo;.<\/p>\n<p>En mi faceta de empleado le dije que no hab&iacute;a problema y tom&eacute; la carpeta. Termin&eacute; algunas de mis funciones antes de revisar el contenido de la carpeta, pero cuando la tom&eacute;, me llev&eacute; un susto: la carpeta ten&iacute;a una nota con un juego de llaves pegado y&hellip; &iexcl;la misma tanga con la que me cogi&oacute; mi jefe en su casa! La nota dec&iacute;a &ldquo;Una llave es de la oficina, la otra es del locker que hay dentro. Esp&eacute;rame ah&iacute; y ponte linda&rdquo;.<\/p>\n<p>A la salida, esper&eacute; a que todo mundo se fuera para ir a la oficina del jefe. Abr&iacute; el locker y me encontr&eacute; con algunos vestidos, medias, un par de pelucas y maquillaje. Lo que me hab&iacute;a dicho cuando se vino era verdad, ahora era la puta de mi jefe, y har&aacute; conmigo lo que le plazca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 5<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>11 Ya hace un rato que en la oficina me hice amigo de mi jefe al grado de salir juntos a echar la chela y platicar. Sin embargo, nunca hab&iacute;a ido a su casa. Mi jefe es un hombre nada espectacular, pero un tipo agradable, 1.70 de alto, 63 a&ntilde;os de edad, canoso y delgado. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24870,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[32],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43415","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-transexuales"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43415","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24870"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43415"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43415\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43415"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43415"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43415"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}