{"id":43431,"date":"2023-10-13T22:00:00","date_gmt":"2023-10-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-13T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-13T22:00:00","slug":"los-casos-de-amanda-4-jodida-entre-acuarelas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-4-jodida-entre-acuarelas\/","title":{"rendered":"Los casos de Amanda (4): Jodida entre acuarelas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43431\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 30<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Buenas, soy Punkycaliente, y de nuevo vuelvo a explorar un poco m&aacute;s sobre los casos de la albina que tiene problemillas con lo sobrenatural, usualmente esos problemas terminan con ella abierta de piernas. Esta vez con un relato a petici&oacute;n de un lectora que quer&iacute;a que quer&iacute;a que la albina se enfrentase a un cierto ser cl&aacute;sico del terror universal&#8230; Al que le doy una vuelta de tuerca. Espero que os guste y por favor si ten&eacute;is comentarios y valoraciones os lo agradecer&eacute; un mont&oacute;n. Besos.<\/p>\n<p>Antes de comenzar el relato tened en cuenta que es parte de una saga, adem&aacute;s de que parte de los personajes se conocen en un cap&iacute;tulo anterior.<\/p>\n<p>Para seguirla en orden hay que leer:<\/p>\n<p>&ldquo;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-estirpe-de-la-cripta\/\">Estirpe de la cripta<\/a>&rdquo;<\/p>\n<p>&ldquo;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-usada-en-el-verano-eterno-1\/\">Usada en el verano eterno<\/a>&rdquo; y<\/p>\n<p>&ldquo;<a href=\"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/los-casos-de-amanda-la-puta-del-hombre-lobo\/\">La puta del hombre lobo<\/a>&rdquo;.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s este relato es un poco especial, porque hay tres posibles opciones de resoluci&oacute;n, la m&aacute;s votada en comentarios ser&aacute; la que seguir&aacute; en la historia. Espero que os guste.<\/p>\n<p>Los casos de Amanda: Jodida entre acuarelas<\/p>\n<p>Amanda se encuentra en su casa, dentro de su habitaci&oacute;n solo con su ropa interior, examinando vestidos que hab&iacute;a sacado de su armario (no es que tuviera muchos, ella siempre hab&iacute;a sido una chica pr&aacute;ctica) prepar&aacute;ndose para un reencuentro amoroso, sin duda con bastantes posibilidades de que fuera fogoso&hellip; o m&aacute;s bien intent&aacute;ndolo. Mark hab&iacute;a estado un mes fuera por negocios. Si hab&iacute;an tenido muchas llamadas (y videollamadas) muy apasionadas. Era un primor, muy detallista y agradable. Pero lo necesitaba f&iacute;sicamente.<\/p>\n<p>Desde un tiempo a esta parte hab&iacute;a sentido cada vez m&aacute;s deseo sexual. Algunas veces le hab&iacute;a costado decir no a alg&uacute;n hombre rudo cuando se iba a tomar algo a alg&uacute;n pub con algunas de sus pocas amigas (apuntarse al gimnasio, aunque no fuera todas las semanas hab&iacute;a abierto un poco su vida social), alguna de ellas le hab&iacute;a tentado a hacer un tr&iacute;o o ir a una fiesta verdaderamente loca, a lo que tuvo que reafirmarse en su negativa mirando una foto de Mark.<\/p>\n<p>Como desahogo siempre ten&iacute;a a Princesa dispuesta a darle un repaso. La hada la adoraba y viceversa&hellip; pero en cierto modo se sent&iacute;a mal al hacerlo, porque la consideraba una mezcla entre su hermana peque&ntilde;a (porque siempre ten&iacute;a que andar ense&ntilde;andole cosas y d&aacute;ndole peque&ntilde;as rega&ntilde;inas) y su fiel secretaria y criada (al principio se sinti&oacute; mal por ello, pero es como sentirse mal que un pez tuviera que respirar el agua, es su naturaleza). Por lo que hacerlo con ella con esa tendencia suya a la inocencia (aunque fuera tan dominante), le dejaba cierto amargor&hellip; lo que no distaba que de vez en cuando la pinchara para caer en sus garras.<\/p>\n<p>Adem&aacute;s si quer&iacute;a algo verdaderamente serio con Mark, deber&iacute;a cortar con eso. Una cosa es que no pudiera impedirlo, como cuando pasaban esos &ldquo;accidentes&rdquo; en sus casos. Todav&iacute;a recuerda con horror lo del chupacabras&hellip; y como se dejo llevar. Todav&iacute;a se maldec&iacute;a frente al espejo. Como siguiera as&iacute; &iquest;Ser&iacute;a capaz de seguir combatiendo a esas cosas?<\/p>\n<p>Niega con la cabeza, coge un vestido y le da vuelta especulativamente presionandolo contra su cuerpo para ver como le sentar&iacute;a. Piensa para centrarse. No, ahora no es momento de pensar en eso, sino en Mark, en que voy a llevar en el reencuentro en el aeropuerto y como voy a dejarlo para el arrastre en cuento le lleve a su casa.<\/p>\n<p>Una sonrisa coqueta se le puso en la cara y busco en el caj&oacute;n de la lencer&iacute;a. Rebusco un poco para sacar su corset color borgo&ntilde;a, que destacaba mucho m&aacute;s en su piel blanca. Adem&aacute;s la vez que se lo llevo para dar una sorpresa a Mark apunto estuvieron de romper la cama de aquel hotel por la fuerza de sus embestidas. Ummm adem&aacute;s con las ganas que le tendr&iacute;a mejor no llevar nada de braga ni de sujetador, que no es precisamente barata la lencer&iacute;a buena y el modoso Mark puede ser un poco bruto en la cama. Al pensarlo se mojo ligeramente&hellip; Si, llevar&iacute;a el corset nada m&aacute;s.<\/p>\n<p>Se la puso tentativamente y se examino en el espejo, sus pechos botaron ligeramente, mientras que se echaba un vistazo de arriba abajo gir&aacute;ndose, sin rasurar ah&iacute; abajo por que a &eacute;l le parec&iacute;a atractivo y por suerte, ninguna marca de garras, mordiscos y dem&aacute;s en partes comprometidas. Mark se preocupo mucho la primera vez, tuvo que mentirle, pero con el tiempo se hab&iacute;a ganado algo de confianza y se permiti&oacute; comentarle que ten&iacute;a un trabajo particular y peligroso. Pero no con ello dejaba de ser Amanda, la mujer que lo adora, ni le querr&iacute;a menos a &eacute;l.<\/p>\n<p>Aunque Mark le coment&oacute; que en su momento, si ven que todo va bien, no necesitar&iacute;a seguir trabajando en algo tan peligroso. El sueldo de Mark es m&aacute;s que suficiente, mucho m&aacute;s que suficiente en realidad, pero&hellip; es buena en esto, ten&iacute;a un deber y no quer&iacute;a que m&aacute;s gente sufriera con los desmanes de criaturas sobrenaturales. Adem&aacute;s le gustaba cazar incluso en los momentos donde todo iba mal. No se ve&iacute;a como una ama de casa o trabajando desde ella o en un trabajo normal, en realidad.<\/p>\n<p>Suspiro, se probo vestido tras vestido, hasta llegar a uno de color negro, con un escote comedido, pero que Amanda llenaba con largueza y que le quedaba repegado sin ser molesto, con pocas florituras lo que lo hac&iacute;a elegante. Adem&aacute;s es bastante corto, siempre le parec&iacute;a que si se agachar&aacute; lo m&aacute;s m&iacute;nimo se le ver&iacute;a todo el culo. Perfecto para la situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fue entonces cuando escucha el m&oacute;vil en la mesa del comedor. Sin titubear deja el vestido elegido antes de ponerselo y va derecha a por el m&oacute;vil para contestar a la llamada. Pasa por el pasillo camino del comedor. cuando se gira al escuchar de como esta fregando Princesa los platos en al cocina. El hada est&aacute; canturreando para s&iacute;, con su vestido de blancanieves, pero cuando a partir de la cintura no lleva nada, dejando ver su bonito culo que se contonea seg&uacute;n friega los cacharros y da la espalda a la puerta, que no a la ventana&hellip; la cual est&aacute; con la cortina abierta. Ohhh dios, otra vez.<\/p>\n<p>La cosa es que es tiene un vecindario tranquilo, la gente va un poco a su bola, pero siempre saludan, se puede pedir ayuda sin temor a que sean cortantes contigo y no son muy serios con las medidas est&eacute;ticas del barrio. A&uacute;n as&iacute; hay alguien que le molesta. Hace unos meses entro cierto ni&ntilde;ato a vivir en la casa que da a su patio trasero Por lo que sab&iacute;a no llega a mucho m&aacute;s que (si es que lo hac&iacute;a) la veintena. Se pasaba horas y horas frente a la pantalla gigante de su ordenador, apenas sal&iacute;a y parec&iacute;a que su fuente de alimentaci&oacute;n consist&iacute;a en comida r&aacute;pida variada que tra&iacute;an los repartidores puntualmente 2 veces al d&iacute;a y una vez al mes. la furgoneta con la compra del supermercado.<\/p>\n<p>Y no, no daba fiestas multitudinarias, ni siquiera pon&iacute;a la m&uacute;sica muy fuerte, sacaba la basura una vez al d&iacute;a y la basura a reciclar cada tres, no daba quejas e incluso saludaba aunque algo t&iacute;mido. Un vecino &ldquo;modelo&rdquo; un tanto particular. Si no fuera porque varias de las ventanas de la casa de Amanda se pod&iacute;an ver desde su cuarto, por lo que a veces se dedicaba a observarlas, especialmente cuando se cambiaban, o colgaban la ropa o similares. Le dejo bien claro que opinaba cuando le mostr&oacute; lo capaz que era de partir un toc&oacute;n de un hachazo y le miro directamente para indicarle que sab&iacute;a que la estaba viendo. Y paro por un tiempo pero&hellip;<\/p>\n<p>Con Princesa las cosas son diferentes. Primero, porque como no pod&iacute;a fiarse de que pasar&iacute;a si est&aacute; saliera fuera de casa sin supervisi&oacute;n, andaba aislada del mundo. Lo que le hac&iacute;a estar curiosa a cualquier cosa fuera de su &ldquo;fortaleza&rdquo;. Segundo, ya desde antes le gustaba que le dieran atenci&oacute;n. Y un tipo, aunque este sea raro que, sigue cada movimiento le resultaba estimulante. Y dicho por ella misma, la excitaba un poco las situaci&oacute;n, por ello monta esos shows exhibicionistas. Hab&iacute;an tenido muchas discusiones al respecto, que no se pod&iacute;a fiar, que pod&iacute;a hacerle da&ntilde;o, que si necesitaba salir siempre pod&iacute;an hacer cosas juntas.<\/p>\n<p>Pero cada vez era m&aacute;s com&uacute;n que ella se enfadase y le echar&aacute; en cara que ella saliera con otras amigas. Mientras ella est&aacute; encerrada con las series, pel&iacute;culas y comics o dejando la casa impoluta para la vuelta de ella. Aunque la compra de una consola hab&iacute;a ayudado a que se relacionara con otras personas v&iacute;a online. Tambi&eacute;n ten&iacute;a que tener cuidado con ello. Por poco le arranco la mand&iacute;bula de un pu&ntilde;etazo, a una &ldquo;amiga&rdquo; que Princesa hab&iacute;a invitado tras conocerla online, que resulto ser un tipo de 40 bastante obeso, con las manos muy largas e ideas retorcidas del consentimiento. Capto la idea, as&iacute; como varios amigos suyos m&aacute;s.<\/p>\n<p>La cosa es que le resultaba divertido ponerse ligera de ropa en lugares a la vista de su vecino. Aunque este ten&iacute;a tanto miedo a Amanda que no hab&iacute;a hecho intentos de acercarse. Pero &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a cuando tuviera otro trabajo que le hiciera irse varios d&iacute;as? No tem&iacute;a por Princesa, tem&iacute;a por el vecino. En su momento el hada fue una fr&aacute;gil ladrona de los d&iacute;as, ahora como Boggart es muy capaz de levantar una lavadora a pulso con una mano para poder limpiar debajo de ella. Con Amanda solo hab&iacute;a habido algunos gritos y un lanzamiento de un jarr&oacute;n met&aacute;lico que se incrust&oacute; en la pared, lo que hizo que se hicieran la promesa de no llegar jam&aacute;s a ese nivel. Con alguien con las manos largas y que no conozca un no por respuesta, lo normal es que el susodicho se quedara sin manos.<\/p>\n<p>Por un momento se detuvo para empezar a rega&ntilde;ar al hada por en&eacute;sima vez, pero el sonido del m&oacute;vil insiste. Podr&iacute;a ser algo del trabajo. Por lo que vuelve a caminar apretando los dientes. Finalmente lo coge, sin mirar al n&uacute;mero y con una voz neutra saluda:- Aqu&iacute; Amanda, &iquest;Quien es?-<\/p>\n<p>Una voz entrada en a&ntilde;os pero con un toque candido la contesta:- Qu&eacute; apersonal Amanda, como si no nos conoci&eacute;ramos desde hace a&ntilde;os. &ndash;<\/p>\n<p>El semblante de Amanda se llena de jubilo y una sonrisa juguetona se pone en su rostro:- Ahhh dios, cuanto tiempo, Louis, perdona no me fije que era tu n&uacute;mero&hellip;- Sabiendo que la conversaci&oacute;n iba a ir para largo, se sent&oacute; en una silla y estuvo un media hora larga cont&aacute;ndole como ha sido su vida y los trabajos que ha hecho desde la &uacute;ltima vez que hab&iacute;an hablado.<\/p>\n<p>Louis da Silva es un hombre muy entrado en a&ntilde;os que hab&iacute;a ganado mucho dinero en su momento con inversiones inmobiliarias y hab&iacute;a sabido manejarse para desplegar un peque&ntilde;o imperio, que a su vejez y sin tener a nadie a quien legar, hab&iacute;a ido vendiendo para seguir con su pasi&oacute;n, que con su edad es lo poco que lo anima. Un coleccionismo bastante radical de elementos sobrenaturales.<\/p>\n<p>As&iacute; hab&iacute;a sido como lo hab&iacute;a conocido, Amanda, la ingenua cazadora que estaba dando sus primeros pasos en un mundillo terrible y Louis, el hombre de negocios reci&eacute;n jubilado que tras quitarse de las preocupaciones por los negocios se hab&iacute;a dedicado a la filantrop&iacute;a y a su afici&oacute;n fuera de la cara del gran p&uacute;blico.<\/p>\n<p>Su relaci&oacute;n hab&iacute;a sido buena desde el principio, habr&iacute;a habido cierta qu&iacute;mica, y durante un par de a&ntilde;os Amanda y &eacute;l hab&iacute;an tenido algo m&aacute;s que una relaci&oacute;n de jefe y empleada, a pesar de que le sacaba d&eacute;cadas de edad. Ella aportaba fogosidad y &eacute;l experiencia a la relaci&oacute;n. Adem&aacute;s sus personalidades encajaban, era muy detallista y le daba manga ancha a los posibles &ldquo;accidentes&rdquo; del trabajo de Amanda. Y el sexo&hellip; lo recordaba especialmente bueno.<\/p>\n<p>A&uacute;n as&iacute;, fue &eacute;l quien corto cuando se vio demasiado viejo, pero siguieron mantuviendo una relaci&oacute;n amistosa (lo que no distaba que no siguiera todav&iacute;a pillada de &eacute;l durante bastante tiempo) y hab&iacute;a servido como la figura de abuelo cari&ntilde;oso que le hab&iacute;a faltado en su familia, por qu&eacute; su padre hab&iacute;a perdido a los suyos muy joven.<\/p>\n<p>Pero con los a&ntilde;os, se enfr&iacute;o la relaci&oacute;n y ahora hablan de vez en cuando con unos meses entre charla y charla. A veces iba a verle, pero ahora &eacute;l rehu&iacute;a estas visitas, al sentirse m&aacute;s desmejorado y contemplar la lastima en los ojos de Amanda. Y de vez en cuando, ca&iacute;a un trabajo de su parte, todos ellos relacionados con recopilar objetos.<\/p>\n<p>Su voz ligeramente cascada finalmente le habla del porqu&eacute; de su llamada:- Amanda, ahora que acabamos de ponernos en orden, quer&iacute;a tratar de un negocio contigo. En realidad es sencillo. Me ha llegado noticias de un cuadro que se considera encantado. Pero ya sabes como son estas cosas&hellip; -Por un momento tosi&oacute; por hablar tanto rato seguido.- Ejem&hellip; Su vendedor, vive comparativamente cerca de ti, tiene su fama particular como pintor de lo siniestro y no s&eacute; como pero lo tiene en sus manos. S&eacute; que sabr&iacute;as dilucidar si el cuadro es real o no. &iquest;Conoces la casa del p&aacute;ramo del distrito de los lagos?-<\/p>\n<p>Amanda asinti&oacute; para si misma y le contesto con profesionalidad:- El famoso cuadro maldito donde se puede ver como se produce el robo del &uacute;ltimo ni&ntilde;o de la casa Winston, por parte de un ente sobrenatural, mientras el cuadro va cambiando lo que muestra seg&uacute;n en la hora cuando se mire desde el anochecer hasta el atardecer. -con un tono m&aacute;s coloquial sigue- Lo cre&iacute;a encerrado en alguna colecci&oacute;n con la llave tirada, ser&iacute;a una buena adquisici&oacute;n, Louis. Normal que est&eacute;s interesado.- Adem&aacute;s por lo que ten&iacute;a entendido es inocuo, lo que le quita un peso a la conciencia de tra&eacute;rselo a su amigo.<\/p>\n<p>Halagar su parte coleccionista siempre es un buen punto para tratar con Louis, por lo que se nota que el tono de &eacute;l se vuelve m&aacute;s alegre:- Por eso quiero saber si es verdadero o no. Ya se lo he pagado como fianza, pero a&uacute;n podr&iacute;a dar marcha atr&aacute;s, en caso de que me est&eacute; tomando el pelo- Respiro con dificultad para terminar:- Quiero que le eches un vistazo, certifiques si es real y lo lleves a mi agente en el aeropuerto- Amanda sonr&iacute;o, dos p&aacute;jaros de un tiro. Por lo que lo siguiente fue hacerse la interesante, pero sin pasarse, para sacar una tajada mayor por este peque&ntilde;o trabajo, es un amigo, pero se lo pod&iacute;a costear de sobra y nunca se sab&iacute;a cuanto tiempo estar&iacute;an sin encontrar otro.<\/p>\n<p>&#8211; Entonces esta tarde-noche quedo con el tal Richard Pickman y dejamos todo atado. Gracias por confiar en mi, Luois. Te llamar&eacute; cuando deje el cuadro con tu agente&hellip; Por cierto.- Deja la llamada un momento para hacer una foto de su muslo cubierto por las tiras del corset:- Por los viejos tiempos. Espero que me des permiso para verte, que te echo de menos.-<\/p>\n<p>Louise se r&iacute;e tras ver la fotograf&iacute;a, para luego toser un poco:- jajaja A veces pienso que deber&iacute;a haber tentado a la suerte y haber seguido con lo nuestro. Ummm me lo pensar&eacute;, pero a lo sumo me dejar&iacute;a que me des un abrazo, no ando para esos trotes ya. Hasta pronto, Amanda.-<\/p>\n<p>La sonrisa de Amanda se amortigua, para quedar meditabunda y piensa en que habr&iacute;a sido&hellip; fue el primero que vio algo m&aacute;s que&hellip; que m&aacute;s da, ya no se puede cambiar la historia:- Hasta pronto Louise.- Corto la llamada y grito en direcci&oacute;n de la cocina mientras deja el m&oacute;vil de nuevo en el bolso:- &iexcl;Princesa! &iquest;Qu&eacute; te tengo dicho?-<\/p>\n<p>Princesa sale de la cocina con toda la ropa puesta con cara de inocencia:- Ummm no s&eacute;, Amanda, hay tantas cosas que me dices. Por cierto he hecho una tarta para ma&ntilde;ana y he hecho todas las tareas.- La hada le pone ojos de cachorro mientras le muestra una tarta muy elaborada, la favorita de la cazadora. Amanda va a decir algo m&aacute;s pero es desarmada por la aptitud y el soborno de Princesa:- Ufff, te lo digo por tu bien, ya lo sabes.-<\/p>\n<p>Sabi&eacute;ndose derrotada por la dulce hada. Desviando la atenci&oacute;n sigue: -Hoy iba a salir despu&eacute;s de cenar, pero me temo que ha salido un trabajo, por lo que ir&eacute; antes. &ndash; Se gira coqueta para que pueda observar Princesa su conjunto:- &iquest;Qu&eacute; opinas? Creo que Mark estar&aacute; encantado.-<\/p>\n<p>Princesa se muerde el labio y proclama, todav&iacute;a con la tarta en las manos:- Porqu&eacute; s&eacute; que el trabajo es importante, sino no saldr&iacute;as de casa hasta que fueras a por Mark. &ndash; Amanda se r&iacute;e, se acerca a Princesa y se lo agradece con un beso en la boca antes de girarse para marcharse, no sea que le tiente demasiado.<\/p>\n<p>De vez en cuando est&aacute; bien sentirse sexy y guapa piensa mientras va a su habitaci&oacute;n. All&iacute; se plantea si ponerse la ropa de trabajo, pero desde&ntilde;a la idea. No queda tiempo para volver a casa, y no era plan cambiarse en el coche o en un urinario. Se pondr&iacute;a la ropa reservada para Mark y espera que no haya imprevistos.<\/p>\n<p>A&uacute;n as&iacute;, por las moscas mete ciertas cosas en el bolso y se prepara para salir. Una vez m&aacute;s est&aacute; apurada de tiempo y debe correr para llegar a la casa del tal Pickman&hellip; De que le suena&hellip; Sin pensarlo mucho m&aacute;s se dirige a la direcci&oacute;n que le ha dado Louis, le quedaban dos horas, ya que hab&iacute;a pensado en esperar en el aeropuerto por si el tr&aacute;fico estaba imposible cerca de la hora de la llegada.<\/p>\n<p>Una hora m&aacute;s tarde<\/p>\n<p>El desv&aacute;n de la casa del pintor Richard U. Pickman es espacioso, casi tanto como la planta anterior a &eacute;l. Al contrario que otras salas de la casa, se nota que ha sido muy usado. Es m&aacute;s, en la mesa de trabajo se puede ver los platos sucios de una comida de trabajo y una peque&ntilde;a nevera que hace ruido al funcionar. Por lo dem&aacute;s no hay muchos muebles, sino que est&aacute; cubierto de caballetes ocupados por lienzos a medio terminar, murales expuestos en los recovecos que no han sido ocupados y cuadros terminados colgados o apilados.<\/p>\n<p>El caso que la sala ofrece multitud de retratos de seres extra&ntilde;os haciendo cosas inquietantes, como aquel donde se pueden ver monstruos con morro de perro que a&uacute;llan a la luz de la luna sobre las tumbas de un cementerio, o inquietantes criaturas marinas que nadan alrededor de un barco se&ntilde;aladas por los inquietos marinos, o seres alados, como si de &aacute;ngeles desollados se trataran que bailan alrededor de un campanario de una iglesia, ante la impasibilidad de los fieles que no se percatan de su presencia.<\/p>\n<p>La iluminaci&oacute;n del desv&aacute;n llega por los grandes ventanales que llenan el lugar de luz, permitiendo ver la jaula de metal, situada en medio de la sala, que destaca respecto al resto, una nota discordante entre el arte siniestro. All&iacute;, semiinconsciente se encuentra Amanda, la cazadora de monstruos ha sido sedada hace diez minutos, pero gracias a malas experiencias se recupera pronto de estas situaciones.<\/p>\n<p>Por lo que intenta despejarse sentada en el suelo, apoyada en los barrotes, todav&iacute;a con la ropa de gala con la que hab&iacute;a venido. Por supuesto su bolso se hab&iacute;a quedado donde hab&iacute;a ca&iacute;do en su desmayo&hellip; Aunque en su bolsillo interior tiene eso, hay una peque&ntilde;a esperanza. Apenas puede concentrarse para dejar de ver el retrato que tiene delante, que muestra una horrenda criatura, un invuche, y preguntarse porque se encuentra dentro de una jaula.<\/p>\n<p>Recuerda haber entrado a la casa del artista que a pesar de su particular cara alargada, mal gusto al verstir y pedanter&iacute;a resultado ser un vendedor serio y ofrecer el cuadro real (lo hab&iacute;a notado en cuanto se hab&iacute;a acercado a &eacute;l). Tras las palabras de rigor y hacerse la interesada en su palabrer&iacute;a, hab&iacute;a dejado el cuadro en el coche, y como siempre es bueno tener contactos con gente que est&aacute; en el mundillo, decidi&oacute; aceptar un peque&ntilde;o paseo por su galer&iacute;a personal, bastante nutrida de retratos de entidades, a algunas las hab&iacute;a enfrentado, otras le alivia no haberlo hecho. Para cuando se dio cuenta de que hab&iacute;a escuchado su nombre de un antiguo Houdini desaparecido hace m&aacute;s de 40 a&ntilde;os, experto al utilizar cierta magia de encierro en objetos, fue demasiado tarde y conocido por ser un amoral que vender&iacute;a a sus amigos si pudiera. La aguja ya estaba en su cuello mucho antes de que pudiera revolverse.<\/p>\n<p>En tanto, al otro lado de la habitaci&oacute;n con ojo cl&iacute;nico, el pintor observa, ya ha esbozado con lapicero la zona alrededor de la jaula, pensado en los colores que va a usar y espera el momento justo de color &iquest;Esperar a la luz de la luna o iniciar su obra enseguida? Dudas, dudas. Se divierte al ver como la cazadora albina se intenta despejar, apoy&aacute;ndose en los barrotes con movimientos err&aacute;ticos, examinando todo algo perpleja, sin duda buscando una salida, no parece haberse percatado del peligro del cuadro en el interior de la jaula, a pesar de que le ha estado echando un buen vistazo &iquest;Tanto por encargarse de esta ni&ntilde;ata? Donde ir&iacute;a a parar el mundo, recuerdo cuando en sus tiempos se enfrentaba hombres de verdad, tanto es as&iacute; que tuvo que ocultarse durante d&eacute;cadas para salir de su radar&#8230; Aunque no niega que tras la cantidad de droga somnifera que le ha inyectado, este sorprendido que siquiera pueda moverse, pero mejor as&iacute;.<\/p>\n<p>La carta de su cliente le hab&iacute;a resultado estimulante, un reto, algo se o&iacute;a de la peque&ntilde;a albina y sus cacer&iacute;as &iquest;La mejor cazadora de monstruos desde hace dos d&eacute;cadas? buff Chorradas, pero quiz&aacute;s se equivoque, porque a cambio de uno de sus cuadros, donde inevitablemente la victima mueve y queda plasmada en agon&iacute;a, se le ofrec&iacute;a una d&eacute;cada m&aacute;s de vida. Y lo que un hombre de 109 a&ntilde;os que aparenta poco m&aacute;s de 30 sabe, es que no hay que decir que no a este tipo de ofertas. Mientras sean otro los que sufran sus efectos.<\/p>\n<p>Al final Amanda logra enfocar un momento su visi&oacute;n en Pickman, lanza algunos balbuceos al aire, pobres intentos de maldecir e insultar al pintor, que por momentos cada vez son m&aacute;s claros. La luz del sol se torna ligeramente rojiza, seg&uacute;n la tarde se est&aacute; marchando para dar paso a la noche y el se&ntilde;or Pickman, con toda parsimonia, ignorando a la albina, da las luces para poder ver mejor la escena, en alg&uacute;n momento volver&aacute; a apagarlas para que solo sea la luz de la luna la que ilumine su obra maestra. Si, una albina a la luz de la luna, sin duda destacar&iacute;a frente a otras obras mediocres, como las que ha tenido que enterrar en el s&oacute;tano, solteras que se desviven por un artista, ni&ntilde;as en cuerpo de mujer, inocentonas de toda clase&hellip; bueno, lo que quedaba de ellas.<\/p>\n<p>Pickman hab&iacute;a viajado por medio mundo, hab&iacute;a degustado el horror sobrenatural en toda su plenitud y las criaturas le hab&iacute;an dejado en paz. Sin duda deseosos de ser inmortalizados por su pincel glorioso. Hab&iacute;a o&iacute;do rumores de la particular naturaleza de la albina, lo que en cierto modo le excitaba, &eacute;l por el contrario ten&iacute;a algo similar&hellip; era ignorado, recordaba cuando ese wendigo destrozo a sus compa&ntilde;eros de acampada en aquel bosque de Canad&aacute;&hellip; Temi&oacute; por su vida, pero fue completamente ignorado por ellos. Vio la belleza en la brutalidad y empez&oacute; a plasmarla incluso oyendo las suplicas de sus antiguos amigos. En fin, nunca tuvieron un sentido art&iacute;stico desarrollado. Con los a&ntilde;os, incluso ese &aacute;pice de remordimiento y renuencia acaba y ahora pod&iacute;a dibujar sin miedo por m&aacute;s grotescos y peligrosos que fueran los entes con los que se encontrar&aacute;. Mientras no los molestara activamente, todav&iacute;a tiene esa gran cicatriz, una estupidez de juventud que no se volver&aacute; a repetir.<\/p>\n<p>Ya que se hab&iacute;a convertido en un hechicero. Atrapando criaturas en sus cuadros quebr&aacute;ndoles la voluntad para usarlos como lacayos, guardianes y a veces, asesinos. A los m&aacute;s inteligentes los torturaba para sacarles secretos. A los m&aacute;s feroces y animales&hellip; siempre hab&iacute;a formas de sacarles provecho. Luego los quemaba, pero ahora hab&iacute;a conseguido un premio gordo. Uno especialmente peligroso.<\/p>\n<p>A&uacute;n as&iacute; estaba algo nervioso. Pues hasta ahora a visto a muchas criaturas en su habitad natural. Rondando, acechando, aprendiendo de sus victimas, incluso aliment&aacute;ndose ante su impasible mirada&hellip; Ahora podr&iacute;a ver una de ellas copulando y no una cualquiera, un invunche. Uno de los mal&eacute;ficos guardianes de los brujos chilenos. Su deformidad provocada por el encantamiento de creaci&oacute;n provocaba que una de sus piernas descansara en su espalda y las llagas llenaran todo su cuerpo. Este en especial hace mucho que hab&iacute;a perdido la nariz y sus ojos, que hace tiempo fueron humanos est&aacute;n siempre inyectados en sangre, su larga lengua apenas es sostenida en su quijada quebrada, aunque al chasquear sus colmillos se guarda con rapidez y su sexo abultado que se mov&iacute;a a un lado al otro al moverse la patizamba criatura lo hac&iacute;a m&aacute;s horrible y obsceno, lo que plac&iacute;a al pintor. Est&aacute; hab&iacute;a sido una gran captura de sus tiempos m&aacute;s aventures.<\/p>\n<p>La superficie del cuadro empieza a expandirse cuando las garras de la criatura intentan rasgarlo y buscan abrirse paso a trav&eacute;s del lienzo. Amanda hace su en&eacute;simo intento trastabillando mientras se agarra a los barrotes, acerc&aacute;ndose poco a poco, como si fuera un cervatillo reci&eacute;n nacido hacia la puerta de la celda. El pintor sonr&iacute;e, mientras observa como a la espalda de Amanda, la criatura ha &ldquo;roto&rdquo; el lienzo y va saliendo de &eacute;l, como si fuera un agujero en una pared.<\/p>\n<p>Sus dos garras se mueven el aire, buscando asidero, para que poco despu&eacute;s todo el corpach&oacute;n de la criatura caiga al suelo con un fuerte golpe. Estremeci&eacute;ndose la criatura se endereza apoyada en su &uacute;nica pierna y sus dos manos larguisimas terminadas en garra. Amanda ya m&aacute;s despejada lo mira con horror, mientras que la humedad se su sexo crece ante la fuerte presencia sobrenatural, dentro del cuadro no lo hab&iacute;a sentido, pero es especialmente fuerte, un traicionero gemido sale de su boca como anticipando lo que le va a pasar.<\/p>\n<p>Qu&eacute; su propio cuerpo lo busque hace que se sienta sucia y algo puta. Aunque una parte de ella piensa que hace un tiempo que no folla y ese miembro&hellip; Niega con la cabeza, mientras que la criatura gira encar&aacute;ndose hac&iacute;a ella. Hab&iacute;a o&iacute;do hablar del invunche y de su peligrosa fama, pero jam&aacute;s hab&iacute;a esperado encontr&aacute;rselo en una casa de verano hortera.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s loco Pickman&hellip;- Consigui&oacute; decir Amanda, todav&iacute;a con la boca pastosa e intentando centrar la vista, el entumecimiento segu&iacute;a, la droga que le hab&iacute;a dado deb&iacute;a de ser fuerte.- &iquest;No sabes porque incluso los m&aacute;s horribles canallas no utilizan Invunches?- la criatura olisquea la zona, no parece agresiva, sus ojos inyectados en sangre est&aacute;n ligeramente desva&iacute;dos, sin duda bajo el influjo de alg&uacute;n hechizo. Amanda sigue, espera que entre en raz&oacute;n, o al menos que lo distraiga, si tiene un invunche entonces tiene que tener el t&oacute;tem o colgante que lo controla cerca.<\/p>\n<p>Dios, porque ando tan cachonda se queja para sus adentros Amanda, lo malo de que tenga esa pierna en la espalda, es que el Invunche ofrece una visi&oacute;n de su miembro, lo que incita la condici&oacute;n de Amanda. Tragando saliva y algo m&aacute;s dudosa sigue diciendo- Es cosa de la sangre, la maldici&oacute;n que los crea necesita esa sangre porque est&aacute; atada a ella y solo esa sangre puede manejarla&hellip; &#8211; El hedor de la criatura llena la jaula, le recordaba al ghul de hace ya un a&ntilde;o y pico, se estremeci&oacute; al recordar el castigo que le dio contra la losa la criatura&hellip; aunque en el caso de aquellas alima&ntilde;as es por su dieta y por su cercan&iacute;a a los cad&aacute;veres.<\/p>\n<p>En el caso de Invunche es porque est&aacute; muerto, pero la maldici&oacute;n provoca que a pesar de andar poco a poco pudri&eacute;ndose, se regener&eacute; una y otra vez. Odia tanto a su creador porque no le permite irse de este mundo y como no puede atacarle lo hace con los dem&aacute;s. Adem&aacute;s se alimenta de carne humana por gula que no por sustento. Y a&uacute;n as&iacute;, Amanda se sent&iacute;a cachonda.<\/p>\n<p>Pickman se r&iacute;e de esa forma que tiene la gente que no est&aacute; acostumbrado a hacerlo:- Querida llevo en el negocio m&aacute;s de lo que piensas, y seguir&eacute; haciendolo cuando termines devorada por este ser. No antes de verte como te monta como si fuera una yegua. Alguien pago muy fuerte para que recibieras este&hellip; castigo. Pero no te preocupes, seras inmortalizada-Haciendo un gesto como si espantar&aacute; a una mosca sigue, mientras examina la escena, el Invunche se mueve de un lado al otro observando a la albina con &iquest;Curiosidad? Ummm, piensa Pickman, estoy no lo hab&iacute;a visto nunca&hellip; &iquest;Adem&aacute;s porque est&aacute; esa cosa ya excitado? Cre&iacute; que tendr&iacute;a que lanzar el hechizo para fomentar una ninfoman&iacute;a perversa. Ja, a veces las cosas vienen por si solas. De todas formas no pod&iacute;a dejarlo al azar, ten&iacute;a el hechizo, se lo hab&iacute;a pasado el cliente. Pickman ten&iacute;a interiorizado su capacidad, ten&iacute;a estrella y mientras la mantuviera, ser&iacute;a &eacute;l quien pintar&aacute; y el resto formar&iacute;a parte del decorado.<\/p>\n<p>Recordando que el Invunche solo reconoce las ordenes en su idioma natal, recuerda los modismos de su &eacute;poca de viajero y con un mal espa&ntilde;ol proclama:- Desnuda a esa gansa al toque.- La criatura se gira y le mira con una furia que le hace por un momento que su sangre se hiele. Ya claro, que idiota, el medall&oacute;n&hellip;<\/p>\n<p>Amanda observa atenta como Pickman saca un collar de una de sus bolsas tras rebuscar unos minutos. En tanto el invunche ha terminado completamente duro y con su polla goteando con antelaci&oacute;n, mientras su lengua se ve ya que su quijada no encaja del todo bien, ofreciendo una forma parecida al perro que est&aacute; apunto de abalanzarse sobre su comida&hellip; aunque por como la mira no est&aacute; pensando en comerserla, al menos no de forma literal. Poco a poco se ha movido a la entrada de la celda, observando a Pickman que sigue todav&iacute;a ocupado y al invunche que confuso permanece a la espera, haciendo unos ruidos obscenos y desagradables, que Amanda no quiere dar significado.<\/p>\n<p>Por supuesto al intentar abrir est&aacute; cerrada, pero la cerradura pinta vieja y no especialmente complicada. Por lo que con nervios busca en su bolsillo a ver si lo encuentra&hellip; &ldquo;venga&hellip;&rdquo; se murmura para si misma, mientras que su humedad baja por sus piernas y ella sin follar. Con esa cosa con ganas de ella y&hellip;<\/p>\n<p>No no no, eres idiota Amanda, no est&eacute;s en modo zorra. Aunque por la pinta que llevaba, con ese vestido de noche corto y la ropa interior, no es que ayudase&hellip; y, ya lo recuerda. Un rubor se pone en su cara, a pesar de lo tonto de su enrojecimiento, como si al psic&oacute;pata que est&aacute; tras al caballete o al monstruo que est&aacute; empalmado le importase que llevara solo un corset color borgo&ntilde;a&hellip; sin braga como &uacute;nica ropa interior.<\/p>\n<p>Entonces nota las convulsiones previas al orgasmo, sus ojos se abren, nunca le hab&iacute;a pasado esto&hellip; &iquest;Tan fuerte es el aura de la criatura? As&iacute; no puede actuar, no puede ni pensar&hellip; su mano se va directa a su sexo alzando la falda del vestido y a pesar de la situaci&oacute;n empieza a masturbarse con fuerza, mientras oye los gru&ntilde;idos de la criatura. Jugueteando con su raja r&aacute;pidamente para entrar con firmeza con sus dedos en su interior, mientras sus flujos no paran de salir, nota la tensi&oacute;n de la criatura detr&aacute;s suya, est&aacute; esperando ser ordenada a actuar contra ella.<\/p>\n<p>La imaginaci&oacute;n de Amanda es m&aacute;s r&aacute;pida que ella y se la imagina excitada al invunche con ganas de saltar sobre ella y empotrarla contra los barrotes penetrando su sexo desnudo con su falo&hellip; el aullido de ansiedad del Invunche llena la sala y hace parar tanto de masturbarse como de intentar registrar los bolsillos interiores del traje<\/p>\n<p>Y, lo hizo sin pensar, mirando al exterior hac&iacute;a Pickman, como si estuviera haciendo una travesura, mientras su otra mano se daba placer, la otra alza ligeramente la falda del traje dejando su culo al descubierto, y gira la cabeza mordi&eacute;ndose los labios intentando no gemir, para observar la reacci&oacute;n de la criatura. El cuerpo del Invunche est&aacute; en tensi&oacute;n, rascando el suelo del desv&aacute;n con sus zarpas terminadas en garras, su lengua colgando de su boca con anticipaci&oacute;n latiguea en el aire y su miembro&hellip; no deber&iacute;a mirarlo, pero no puede impedirlo&hellip; no deber&iacute;a excitarle, pero est&aacute; apunto de llegar y&hellip; Pickman recoge el amuleto y vuelve a decir la orden al Invunche.- Desnuda a esa gansa al toque.- Y por fin Amanda consigue el suficiente animo para sacar la peque&ntilde;a ganz&uacute;a de su bolsillo, un peque&ntilde;o recordatorio de aquella vez que se quedo encerrada en una misi&oacute;n con un espectro en un armario empotrado.<\/p>\n<p>Mientras que el fuerte orgasmo convulsiona a Amanda el Invunche se tira encima con sus fuertes manos desgarra el traje dejando a la vista el corse que no oculta los grandes pechos de Amanda que botan en libertad, mientras su co&ntilde;o no depilado se muestra con los labios brillantes por los fluidos que han manado de su sexo. Un suspiro tanto de desesperaci&oacute;n por haber cedido a sus incontrolables deseos como de alivio por &hellip; &iquest;ser follada? La bestia la aplasta contra las rejas, por instinto la criatura lame el cuello de Amanda, lo que llena a la cazadora de esa vaharada de mal olor que la hace lagrimear un poco y a&uacute;n as&iacute;, sus caderas se mueven un poco presionandose contra el cuerpo de la criatura.<\/p>\n<p>El invunche con ojos enrojecidos observa a Pickman con profundo odio, quiere hacerlo, pero no puede, necesita que lo indiquen es un guardian, es un asesino&hellip; pero ahora, por primera vez busca algo m&aacute;s, lo necesita, lo desea. Tanto es as&iacute; que ignora como Amanda juguetea con la cerradura buscando abrirla.<\/p>\n<p>Amanda traga saliva, mientras su cuerpo sigue reaccionando especialmente porque la criatura sin llegar a penetrarla apoya su miembro sobre su cuerpo y casi instintivamente es ella quien lo busca, alz&aacute;ndose de puntillas exponiendo a&uacute;n m&aacute;s su sexo mojado. En tanto su parte racional, est&aacute; intentando notar el sutil movimiento en la cerradura que indique que est&aacute; abierta.<\/p>\n<p>Por su parte, Pickman ha conseguido al fin el medall&oacute;n, bastante siniestro, hecho de la calavera de un bebe de apenas unos meses, lleno de hierbas desecadas y con grabados que han pasado de generaci&oacute;n en generaci&oacute;n. Un artilugio que ya pocos hombres pueden hacer y que ofrecen el poder sobre el Invunche. Que cara se le quedo al hechicero cuando entro en su caba&ntilde;a en el bosque con el Invunche acompa&ntilde;&aacute;ndolo. Desde entonces hab&iacute;a usado a la criatura como guardi&aacute;n y asesino.<\/p>\n<p>Aunque estaba el olor y la poca armon&iacute;a, una cosa era tenerlo en un cuadro, perfectamente colocado para exponer la belleza del horror, pero tenerlo deambulando&hellip; uff. Le costo una peque&ntilde;a fortuna obtener un lienzo especial, pero no se hab&iacute;a arrepentido. Cerr&oacute; los ojos y empez&oacute; a recordar el hechizo, sino la criatura nunca podr&iacute;a llegar a dejarse llevar por sus instintos m&aacute;s lascivos y todo no habr&iacute;a servido de nada. Su empleador se lo hab&iacute;a ofrecido, ya hab&iacute;a tenido negocios antes con &eacute;l y es de fiar. Ummm como era, se concentr&oacute;, no deb&iacute;a equivocar ni una palabra.<\/p>\n<p>Lo que no se hab&iacute;a dado cuenta es que desde hace un rato, es que Amanda aguanta los gemidos, mordi&eacute;ndose con fuerza el labio, la prueba y error de la criatura y las facilidades que le hab&iacute;a dado Amanda, hab&iacute;an provocado que el sexo del Invunche estuviera en la entrada del co&ntilde;o de Amanda y que con ligeros movimientos estuviera estimulando su sexo.<\/p>\n<p>La naturaleza de la criatura imped&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; por que andaba esperando la nueva orden, pero poco a poco se est&aacute; imponiendo la necesidad de montar a la albina. Mientras que Amanda nota la presencia del sexo de &eacute;l, entre lo cachonda que est&aacute; y lo cansadas que ahora mismo tiene las piernas, est&aacute; apunto de qu&eacute; no pueda estar m&aacute;s de puntillas. Entre dientes se dice a si misma:- Amanda no jodas&hellip; No es momento&hellip; ufff-<\/p>\n<p>La punta del sexo del monstruo est&aacute; entrando dentro de ella al relajarse un poco y bajar el cuerpo. Si, era grande, rozando sus paredes vaginales mientras profundiza a su interior. Se estaba sintiendo como en esos momentos previos a meter el cuerpo en agua fr&iacute;a. Solamente deber&iacute;a dejarse llevar y bajar su cuerpo de golpe&hellip; pero en este caso, si lo dejar&aacute; &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a con ella? O sea, ese horrible monstruo que apestaba a horrores, no solo querr&iacute;a hac&eacute;rselo.<\/p>\n<p>Comprendi&oacute; lo que est&aacute; pasando. Es la droga que le hab&iacute;a puesto, su control, que siempre sol&iacute;a estar en guardia incluso en momentos como este, se hab&iacute;a desdibujado, lo que no distaba que ahora mismo no estuviera gozando como una perra por el morbo de la situaci&oacute;n. Si, es la droga, no pod&iacute;a ser otra cosa. A&uacute;n se as&iacute; se le complicaba por momentos manejar bien la ganz&uacute;a, que est&aacute; apunto de caerse mientras ella baja m&aacute;s y m&aacute;s, cayendo sobre el miembro del Invunche.<\/p>\n<p>Pickman por fin record&oacute; el hechizo y sonriendo de forma macabra. Lo lanza, palabra por palabra. Cuando termina sabe que lo ha hecho bien. Si, ahora quiere molestar a la cazadora imaginando su humillaci&oacute;n final. Aunque sin darse cuenta de lo que est&aacute; pasando en la jaula, mientras prepara los colores y coloca los pinceles, prepar&aacute;ndose para pintar mientras silba durante unos momentos. Sin escuchar los gemidos sordos de Amanda, porque ha terminado de bajar los pies y anda acostumbr&aacute;ndose al miembro de la criatura, la cual deja de apoyarse en los barrotes y agarra los pechos de Amanda, lo que provoca la reacci&oacute;n de est&aacute; arque&aacute;ndose ante el placer de su tacto, que termina provoc&aacute;ndole otro orgasmo mientras se horroriza de lo que est&aacute; pasando y de las reacciones de su cuerpo.<\/p>\n<p>El pintor se rie:- C&oacute;moda, se&ntilde;orita Amanda, tengo que decir que eres m&aacute;s valiente de lo que esperaba, lo normal es que gritaras pidiendo auxilio o que perdieras la cabeza, pero est&aacute;s manteniendo la sangre fr&iacute;a.- Amanda levanta la cabeza, en un momento de racionalidad piensa &ldquo;ojala fuera verdad&rdquo;, porque nota como el Invunche empieza a mover su cuerpo arriba y abajo, muy lentamente pero sin pausa, pero al notar confianza aumente el ritmo, penetr&aacute;ndola con un sonido acuoso cada vez que llega al fondo de su co&ntilde;o.<\/p>\n<p>Ya libre del impulso m&aacute;gico impuesto por Pickman, la criatura chilla satisfecha por dar por fin gusto a su lujuria. Las garras de la criatura agarran con fuerza los pechos, masaje&aacute;ndolos sin darse cuenta lo que hace que los gemidos de Amanda sean cada vez mayores, lo que a su vez le hace querer darle m&aacute;s fuerte.<\/p>\n<p>El pintor piensa que est&aacute; solo grita por el deseo de devorar a la cazadora:- Ahora te violara esa infecta criatura y podr&aacute;s dar sentido a tu miserable existencia. Ahhh el arte- Saco unos tapones para los oidos, para no tener ning&uacute;n despiste, el Invunche no para de gritar (casi a la par que Amanda que tras hacerse casi sangre al seguir mordi&eacute;ndose los labios para no dejar escapar gemidos, ha tenido que abrir la boca dej&aacute;ndose llevar por la lujuaria, tal es as&iacute; que no se da cuenta cuando la puerta hace clic para abrirse y se le ha ca&iacute;do la ganz&uacute;a al suelo. Instintivamente se agarra de los barrotes para no golpearse seg&uacute;n se hace m&aacute;s agresiva la follada del Invunche. Su piel blanca bajo la luna, ya que Pickman ha apagado las luces, se perla de sudor ante el calor provocado por la follada, y sus ojos se entornan ante el siguiente orgasmo que hace temblar su cuerpo.<\/p>\n<p>Pickman recuerda que debe decirlo al menos otra vez el hechizo y sus palabras ritmicas en una lengua extra&ntilde;a resuenan en la sala. Por un momento la capacidad de pensar de Amanda vuelve, ya no abotargada por la droga (aunque si por el deseo) y las escucha sorprendida &iquest;Lo est&aacute; diciendo enserio? Pero el Invunche saca su miembro del interior de ella y la gira para encararlo. La lengua de la entidad busca su boca y al intentar ignorarla, el ser aprieta el cuello de ella, obligando a abrir la boca para que pueda introducir su infecta lengua, en tanto que levanta el cuerpo de ella para volver a acceder a su co&ntilde;o con su falo mojado por los l&iacute;quidos de ella. Lo que hace que Amanda agarre con sus dos piernas la cintura del avieso ser, disfrutando de la follada, pensando en su carta de triunfo. Mientras que casi se percatarse juega con la lengua del ser.<\/p>\n<p>Pickman se quita los tapones y observa la escena, su aviesa sonrisa al ver como la criatura fuerza a Amanda a besarla y como la folla sin miramientos, le hace en cierto modo excitarse. Sin duda la albina es atractiva, para ser una prostituta venida a m&aacute;s, y gracias al hechizo no ha acabado destrozada &hellip; Aunque se pregunta por un momento porque llevaba lencer&iacute;a debajo de su ropa. Ummm podr&iacute;a obviarla, sino ser&iacute;a demasiado surrealista y su cliente no le creer&iacute;a. Siempre hab&iacute;a sido un buen observador, esperar&iacute;a a que la criatura eligiera una postura humillante para ella y ver su rostro horrorizado, eso ser&iacute;a la guinda del pastel.<\/p>\n<p>Con Amanda agarrada a su cintura, una de sus poderosas manos rodea la espalda de Amanda y con la otra empuja ambos cuerpos hacia atr&aacute;s. Con una agilidad admirable se gira para caer con relativa suavidad en el suelo de la celda. Utilizando la garra libre para amortiguarse, lo que no dista que el culo de Amanda golpee el suelo, aunque su boca llena de la lengua del ser hace que no de quejido alguno. Sus piernas se destraben de la espalda del invunche e instintivamente se abren para &eacute;l ofreciendole m&aacute;s facilidad para entrar dentro de ella.<\/p>\n<p>De nuevo el ser empieza a penetrarla, Amanda gira la cara de espaldas a Pickman para que no vea el rictus de placer que tiene, el &uacute;ltimo detalle de decencia que se permite, ya que empieza a gime seg&uacute;n va jodiendola de nuevo. La sensaci&oacute;n provocada por el mes sin sentir a un hombre y su propia naturaleza, se mezclaban para dejarse llevar. &ndash;Sigue as&iacute;, mi monstruo&hellip; ufff dios- dice entre gemido y gemido o cosas similares, casi inaudiblse, m&aacute;s para ella misma que para el Invunche y mucho menos a Pickman que sigue pintando, mientras su ceja se arquea &iquest;D&oacute;nde est&aacute;n los gritos de horror, las amenazas, el deseo de misericordia&hellip;? &iquest;Qu&eacute; narices le pasa a esta mujer?<\/p>\n<p>El invunche se siente raro, jam&aacute;s hab&iacute;a sentido algo as&iacute;&hellip; quiz&aacute;s cuando fue humano ya hace cientos de a&ntilde;os, pero lo disfruta. Folla a Amanda que se estremece de placer debajo suyo de forma completamente instintiva, tal como se alimenta o accede a las ordenes del amo&hellip; Pero no pod&iacute;a parar, esta vez ni aunque se lo pidieran, y su cuerpo se estremece ante su primer orgasmo, justo en el momento cuando hab&iacute;a sacado su erecto miembro, un momento del co&ntilde;o de Amanda para insertarlo de nuevo a fondo. Ya que hab&iacute;a encontrado placer ante la cara que pone Amanda al hacerlo. Por lo que las pantorrillas, el vello p&aacute;lido alrededor del sexo de ella y parte de su corset que lleva puesto la albina, terminan llenos de su simiente.<\/p>\n<p>Amanda siente el calor en las zonas que la corrida de la bestia ha tocado su piel y por un momento se siente desilusionada al no notar como su sexo est&aacute; lleno de semilla de la criatura. Gira su rostro para encarar a la criatura. Pronto comprende que est&aacute; en un momento peligroso, puede que al terminar el instinto de &ldquo;reproducci&oacute;n&rdquo;, y tras ese hechizo, le siguiera su otro instinto de devorar carne humana. Por lo que se libero su mano derecha para cerrar la boca del invunche de un golpe llegado el caso&hellip; Pero este momento no llega, la criatura la observa curiosa, quiz&aacute;s hasta sorprendida, esperando &iquest;A qu&eacute;? Se pregunta Amanda mientras recupera el aliento por un momento. No ten&iacute;a ning&uacute;n amuleto, no puede hacer nada.<\/p>\n<p>Pickman observa la escena &iquest;Ya? &iexcl;Ni siquiera ha gritado la maldita zorra! Ninguna cara de horror, ninguna lagrima &iexcl;&iquest;C&oacute;mo podr&iacute;a crear arte con este desenlace?! Si al menos la atacar&aacute; despu&eacute;s, pero est&aacute; ah&iacute; el invunche, pasmado, mir&aacute;ndola. Sus manos se crispan y uno de los pinceles se rompe en dos en sus manos. Que contrariedad.<\/p>\n<p>La criatura se quita de encima de Amanda, quedando a su lado examinando el cuerpo de la cazadora con su lengua colgando de su boca, su polla todav&iacute;a rezumando semen y ladeando la cabeza con curiosidad. Sigue esperando algo, con sus ojos rojos centrados en ella y cierta parte de su cuerpo ligeramente menos dura.<\/p>\n<p>Amanda todav&iacute;a est&aacute; respirando con fuerza, haciendo que su pecho suba y baje. Recuper&aacute;ndose un poco mientras oye los gritos de Pickman que termina en un falsete por los nervios que ten&iacute;a el pintor tanto en ingl&eacute;s como en un mal espa&ntilde;ol:- &iexcl;Qu&eacute; haces maldito desgraciado! Destr&oacute;zala &iexcl;Te lo ordeno!- El invunche gira la cabeza tan r&aacute;pido que se escucha un doloroso ruido al crujir su cuello, aunque no parece que le importe lo m&aacute;s m&iacute;nimo. La criatura se mueve hac&iacute;a los barrotes y le dedica una mirada cargada de hostilidad.<\/p>\n<p>Pickman se estremece, se dice que la mirada del invunche puede maldecirte y por como titilaban los amuletos que lleva ocultos bajo el cuello de la camisa como protecci&oacute;n para estos casos y como se quebraban uno a uno, es un rumor real. Furioso coge el amuleto que le ha estado permitiendo controlar al invunche, y viendo como la cazadora se ha puesto a cuatro patas para poder levantarse, con su culo blanco como la nieve en pompa, con el co&ntilde;o todav&iacute;a mojado por tener tan cerca a una criatura m&aacute;gica tan poderosa. Pickman repite la orden para asesinar a Amanda, se&ntilde;al&aacute;ndola con el dedo.<\/p>\n<p>La criatura est&aacute; muy enfadada ante ese hombre que le ordena cosas sin ton ni son, pero sigue la direcci&oacute;n del dedo y ve el espect&aacute;culo que est&aacute; ofreciendo sin querer la albina. Su miembro de nuevo se endurece y se gira hac&iacute;a ella. Chilla de forma gutural, lo que hace que Pickman sonr&iacute;a y Amanda gire la cabeza asustada, pero su mirada se fija en cierta parte de la anatom&iacute;a de la bestia, se prepara para el &ldquo;asalto&rdquo; agarr&aacute;ndose a los barrotes m&aacute;s cercanos y suspira en alto:- &iquest;Por qu&eacute; siempre termino a cuatro&hellip;?- Entonces el Invunche avanza y se sit&uacute;a en la espalda de ella, su polla consigue entrar con facilidad en el sexo de Amanda con un sonido de chapoteo al encontrarselo de nuevo mojado, aunque esta vez Amanda se permite chillar de gusto, a lo que siguen gemidos y los siniestros sonidos del invuche.<\/p>\n<p>Pickman fuera de sus casillas tira el lienzo y lo pisotea:- No, no no. Esto deber&iacute;a ser una tortura, una oda al sadismo y, y&hellip; Maldita zorra, no s&eacute; que co&ntilde;o est&aacute;s haciendo. &ndash; Vuelve a rebuscar en su malet&iacute;n, mientras que escucha un &ldquo; Lo siento Mark&hellip;&rdquo; entre fuertes gemidos de Amanda. Finalmente saca un revolver, tan anticuado como si mismo, pero de confianza. Las armas modernas le parecen que no tienen alma.<\/p>\n<p>Todav&iacute;a alterado por lo que est&aacute; pasando da grandes pasos hacia la jaula, buscando un &aacute;ngulo de visi&oacute;n para poder disparar a la albina. Cuando lo encuentra, se concentra,a pesar de como tiembra la jaula por las embestidas del Invunche y finalmente dispara.<\/p>\n<p>Por un momento todo detiene en la habitaci&oacute;n, ya no hay sexo en la jaula, ni se escucha las confusas maldiciones de Pickman. Como si el sonido del disparo que ha llenado la sala con su estampido hubiera eclipsado todo el ruido de la sala. La mueca de enfado de Pickman se convierte en espanto, cuando ve que el invunche ha protegido a Amanda con su brazo correoso, donde la bala se aloja inocuamente. Pickman da unos pasos atr&aacute;s en el mismo momento que el invunche se estrella contra la jaula movi&eacute;ndola como si no pesar&aacute; , doblando los barrotes intentando llegar a &eacute;l, el chillido de furia de la criatura hiela la sangre al pintor &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? &iquest;Por qu&eacute;? Dispara un tiro detr&aacute;s de otro, otro victima del mayor horror de su dilatada vida. Ya que la victima en este caso, es &eacute;l.<\/p>\n<p>Amanda jadeando va incorpor&aacute;ndose, poco a poco gracias a los barrotes y se endereza. Pickman se ha olvidado de ella. Por lo que ahora, menos entumecida, se acerca a la puerta de la celda y la abre. Pickman se da cuenta demasiado tarde y ni se plantea en apuntar a la cazadora. Corre hacia la la trampilla del desv&aacute;n, corre como la presa que es para un cazador que tiene a&ntilde;os de experiencia, en este caso cientos de ellos. Mucho m&aacute;s que &eacute;l, al final gana la experiencia, chico. Siempre se lo dec&iacute;a su padre cuando le ganaba al ajedrez&hellip; Fue su &uacute;ltimo pensamiento racional. No llego demasiado lejos,<\/p>\n<p>La criatura se abalanza contra &eacute;l tirando varios de los caballetes y llenando los cuadros con sus sangre. Las garras del invunche le hacer heridas profundas, y con fuerza lo estampa una y otra vez a suelo. Apenas tiene tiempo de gritar de forma ag&oacute;nica, antes de que la criatura abra sus costillas como si fuera un armario y desgaje su coraz&oacute;n, que palpita una &uacute;ltima vez antes de que la mand&iacute;bula del invunche lo destroce devor&aacute;ndolo. Seg&uacute;n el pacto, la criatura gana su libertad para irse donde debe (o sea que su alma se libere), si el brujo la deja ir de todo coraz&oacute;n&hellip; En este caso, literalmente.<\/p>\n<p>Amanda lo observa apoyada en la jaula, iluminado por la luz de la luna, pero los segundos pasan y luego tras un minuto, la criatura se gira hac&iacute;a ella. Si, el idiota de Pickman le hab&iacute;a lanzado un hechizo malayo de cambio de due&ntilde;o hasta la muerte del lanzador o de la victima del hechizo. Otorg&aacute;ndole la batuta, pero la naturaleza de Amanda le hab&iacute;a impedido ordenar sus ideas para sacarse de encima al invunche&hellip; nunca mejor dicho, con una orden coherente, en realidad lo hab&iacute;a azuzado para que siguiera, sin darse cuenta.<\/p>\n<p>Ahora el Invuche est&aacute; libre, deber&iacute;a haberse ido.pero ah&iacute; est&aacute; dando pasos cautelosos hasta ella. Y Amanda con las piernas como un flan, sin nada parecido a un arma que pudiera hacer da&ntilde;o a la criatura, todav&iacute;a vestida con su corset y con el semen sec&aacute;ndose de la criatura en su piel. Temiendo ser &iquest;Violada? &ldquo;Si, Amanda, eso ha sido, no ha sido por gusto&hellip; Amas a Mark, te gustan los hombres y mujeres humanos &ldquo; se repite como un mantra, aunque le cuesta cre&eacute;rselo.<\/p>\n<p>Traga saliva cuando la criatura est&aacute; a solo dos metros de ella, pero sus ojos se abren como platos cuando la bestia hace una pregunta con algo de tiempo entre palabra y palabra con un tono calmo a pesar de sus ojos inyectados en sangre en un ingl&eacute;s con un marcado acento: -&iquest;Libertad, due&ntilde;a o protector?-<\/p>\n<p>Amanda al estar sorprendida de este hecho, aunque luego se siente un poco tonta por ello, pregunta-&iquest;Puedes hablar?- La criatura asiente y contesta con rotundidad- Poco.- Entonces Amanda piensa bien lo que le ha preguntado, todav&iacute;a algo alterada (incluso ahora tras el rato largo que han pasado juntos), piensa en una posibilidad. Libertad ser&iacute;a que la criatura podr&iacute;a morir, due&ntilde;a ser&iacute;a que ella se convertir&iacute;a en su ama y&hellip; protector &iquest;Quiere estar protegi&eacute;ndome por cuenta propia?<\/p>\n<p>La albina apoy&aacute;ndose en los barrotes e intentando mirar a la fantasmag&oacute;rica cara del invunche (para no mirar otras partes de &eacute;l) e intenta saciar su curiosidad:- Comprendo lo de que quieras que elija entre ser tu due&ntilde;a o liberarte, pero &iquest;Por qu&eacute; la &uacute;ltima opci&oacute;n? Los de tu clase no hacen nada por gusto&hellip;- La criatura hace un intento de sonre&iacute;r que evidentemente da m&aacute;s miedo que simpat&iacute;a:- Gustas.- Amanda no sabe donde meterse y casi se le escapa una sonrisa:- &iquest;Te gusto?-<\/p>\n<p>El invunche asiente, una vez y nota de nuevo esa sensaci&oacute;n en su cuerpo, pero se calma con un pellizco en su culo y Amanda indica:- M&aacute;s bien que te pongo cachondo.- Como sino me pusiera &eacute;l a mi&hellip; hay que fastidiarse. El Invunche asiente con alegr&iacute;a. Pero luego piensa y repite:- Gustas.- .Genial, ahora ten&iacute;a a un no-muerto poderoso y can&iacute;bal con ganas de ella, pero de forma consentida a cambio de favores. Arrugando el gesto le explica cruz&aacute;ndose de brazos, intentando comprender las aut&eacute;nticas intenciones de la criatura.- No voy a proporcionarte sangre ni carne humana. En el hipot&eacute;tico caso si es que eligiera las dos &uacute;ltimas opciones y si las buscas por tu parte no te lo permitir&iacute;a&hellip;- Pero la bestia se&ntilde;ala al sexo de Amanda, lo que la hace enrojecer:- &iquest;Ordenes por sexo? Y si lo haces por cuenta propia, &iquest;Como te lo pagar&iacute;a?-<\/p>\n<p>El invunche sonrie de nuevo, mientras se acerca un poco aunque intentando no ser amenazador:-Eliges.- Amanda abre mucho los ojos- Cre-crees que te lo dar&iacute;a por gusto.- La criatura asiente lo que hace que se sienta una puta e incriblemente mal porque cuando lo ha dicho se ha sentido entre halagada y cachonda.<\/p>\n<p>Amanda se lo piensa un largo rato, mientras observa a la criatura y los pros y contras de esa relaci&oacute;n mutua &iquest;Qu&eacute; hacer?<\/p>\n<p>1. Amanda se lo piensa mejor. Aunque el invunche este ahora mismo bajo el hechizo de la naturaleza de Amanda, nada impedir&iacute;a que volviera a volver a sus malas artes &iquest;Dejar&iacute;a a cualquiera cerca de una maquina de matar como esa? Y a pesar del rojo de sus ojos, en alg&uacute;n momento de un pasado remoto, hubo una persona ah&iacute; dentro.<\/p>\n<p>Tampoco es que fuera bueno castigarle a convertirse en su esclavo por lo que paso en la jaula&hellip; No es que tuviera mucha elecci&oacute;n tras los est&iacute;mulos que la naturaleza de Amanda ofrec&iacute;a. Por lo que el Invunche nota la mirada y sonr&iacute;e para decir un aliviado:- Descanso- A pesar de todo, en el fondo solo quer&iacute;a poder dejar este mundo en paz.<\/p>\n<p>Amanda asintio y le dio la orden. El cuerpo del invunche siquiera llego al suelo antes de desvanecerse en una nube de polvo. Observo los cuadros y el cad&aacute;ver del hechicero, como su traje preferido se hab&iacute;a ido hacer g&aacute;rgaras y suspiro&hellip; Esperaba que el ba&ntilde;o tuviera un perfume lo suficientemente oloroso y el armario algo que le cupiera&hellip; m&aacute;s o menos. Por culpa de ese desgraciado apenas ten&iacute;a tiempo ni para eso.<\/p>\n<p>2. Amanda tras pensarlo un rato, bajo la mirada paciente del invuche se lo planteo as&iacute;. Dejarle descanso podr&iacute;a ser meritorio, pero tener a un Invunche de aliado, aunque sea a partir de cierto trato tan particular, es una poderosa baza&hellip; Amanda se empez&oacute; a sentir mal. En estos casos deber&iacute;a ser destruido, para darle al alma un descanso. Pero no es que fuera a llamarlo siempre, es un por si acaso. Adem&aacute;s son criaturas que no pueden alejarse del lugar que protegen, quiz&aacute;s solo podr&iacute;a usarlo en la ciudad&hellip; Y&hellip; no es que le diera poco.<\/p>\n<p>Su sexo se moja un poco de nuevo al pensarlo, lo que hace que la criatura olfatee y sonria:- Trato.- Indicando que sabe que va a aceptar estar con &eacute;l de una forma u otra. Monstruo bastardo&hellip; le est&aacute; cayendo bien- Acepto, pero ya te he dicho mis condiciones, en cuanto la interrumpas t&uacute; ser&aacute;s castigado- El invunche asiente con seriedad aunque con un brillo de felicidad en la mirada, por primera vez que le plantean las cosas de igual a igual, y eso parece gustarle- Y si lo rompo yo, pues te lo cobraras como gustes.- Asiente el invunche de forma seria igualmente.<\/p>\n<p>La criatura regurgita algo y Amanda lo agarra con desagrado una piedra, el Invunche indica: -Collar- Amanda comprende que esto debe llevarlo engarzado para poder usarlo. Al guardarselo, la criatura poco a poco se volatiliza&hellip; y uno de los ventanales se rompe, cayendo sobre un coche al que una fuerza invisible deja abollado. El Invunche est&aacute; en la ciudad.<\/p>\n<p>3. Amanda lo piensa mucho y recuerda varios casos donde las criaturas sobrenaturales o no eran tan malas o fueron aliados que ayudaron contra cosas peores. Adem&aacute;s ten&iacute;a el caso de Princesa, de la que la que ya no quiere separarse. El Invunche est&aacute; marcado por la promesa, no har&aacute; da&ntilde;o a nadie&hellip; Podr&iacute;a tenerlo con un nuevo collar, pero aunque fuera un collar de color de rosa. Ser&iacute;a otra prisi&oacute;n m&aacute;s para &eacute;l. Y no parece que quiera ir al otro lado a pesar de lo que le ha tocado sufrir, quiz&aacute;s durante cientos de a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Pero la cosa, con un poco de verg&uuml;enza, ella se ha sentido muy halagada por las atenciones de la criatura. Incluso ahora, sabiendo que le queda poco tiempo, le gustar&iacute;a dejarse llevar otro poco, ante el monstruo &ldquo;domesticado&rdquo;. La cosa es que odr&iacute;a haberla matado, haber luchado contra ese somero hechizo y triturarla con sus garras.<\/p>\n<p>Y no es que fuera un enga&ntilde;o a nadie, como se ha comentado, no tendr&iacute;a nada con &eacute;l a no ser que ella quisiera. Joder, porque sigue estando duro. Pobre&hellip; Se mordio ligeramente el labio y finalmente dijo algo coqueta:- Me parece bien que actues por tu cuenta, pero teniendo en cuenta no devorar a nadie y seg&uacute;n como te comportes pues&hellip; tendr&aacute;s recompensa.- Y se acerco a &eacute;l para acariciarle la quijada, dejandole cerca de su sexo.- Ser&aacute;s mi guardi&aacute;n, pues. Pero ahora tengo mucha prisa, por lo que nos encontraremos mas adelante. &ndash; El invunche asiente , la criatura poco a poco se volatiliza&hellip; y uno de los ventanales se rompe, cayendo sobre un coche al que una fuerza invisible deja abollado. El Invunche est&aacute; en la ciudad.<\/p>\n<p>Tras contemplar un momento el exterior, suspira. Sale de la sala sin mirar demasiado el cad&aacute;ver de su secuestrador y bajo las escaleras. Miro sala a sala hasta que localizo el lugar donde hab&iacute;a ca&iacute;do por el influjo de la droga y all&iacute; estaba su bolso con todas las cosas. Si lo hubiera tenido a mano la situaci&oacute;n no se hubiera desbocado tanto. Localizo el lavabo y se miro en el espejo. Ten&iacute;a el pelo desordenado, la cara todav&iacute;a congestiada por el placer, partes de su cuerpo rojas por la firmeza del agarre del invunche y por supuesto, su corset y la parte de abajo cubierta de semen de la criatura, ya seca tras el tiempo que hab&iacute;a pasado de su descarga-Vaya firma te ha dejado chica&hellip;- Se dice a si misma y se r&iacute;e de su broma. Aunque m&aacute;s seria se contempla. Lo de hoy ha sido extra&ntilde;o, m&aacute;s de lo particular, hace un mes lo del chupacabras&hellip; &iquest;Y ahora esto?<\/p>\n<p>No pod&iacute;a dejar las cosas as&iacute;. No siempre pod&iacute;a tener suerte, ni tampoco pod&iacute;a esperar ayuda a cada momento. Tampoco era profesional que terminase tan cachonda que la incapacitar&aacute;n incluso para pensar. Y y&hellip; mucho menos deber&iacute;a sentirse excitada por verse en un espejo tal y como est&aacute;. Pero recordar cuando ha descargado&hellip; Todav&iacute;a con su simiente encima, pegada a ella. Al alcance de su mano.<\/p>\n<p>La mano de Amanda baja hasta su muslo y recoge con su dedo con delicadeza parte del semen pegado y con su pecho subiendo y bajando por la excitaci&oacute;n, con su garganta seca tragando saliva, lo acerca a su boca. Incluso a la distancia el olor es bastante fuerte&hellip; por lo que abre la boca y&hellip;<\/p>\n<p>El m&oacute;vil suena en su bolso, por lo que pega un respingo y se limpia las manos antes de cogerlo. Es Mark, el vuelo se retrasa tres cuartos de hora. O tiene que limpiarse, vestirse e ir a recogerle. Adem&aacute;s est&aacute; lo del cuadro de su maletero. Que cabeza la suya. Sin pensar m&aacute;s se va a la ducha para tomarse un ba&ntilde;o, tras limpiar un momento el corset de las manchas &iquest;Qu&eacute; estaba pensando antes? Ufff ha sido una tarde rara, si. En fin, ahora no pod&iacute;a perder el tiempo.<\/p>\n<p>Tras lavarse y secar el corset como puede, busca en los armarios del psic&oacute;pata por algo que sea m&aacute;s o menos femenino&hellip; encontr&aacute;ndolo. Un traje de dos piezas, que le sienta muy bien&hellip; bueno, quiz&aacute;s le falta de ciertas zonas, pero no es muy revelador. Si que era un t&iacute;o raro el tal Pickman, s&iacute;.<\/p>\n<p>En cierto momento para cerca de la puerta para dejar un mensaje a Tom, su &ldquo;amigo&rdquo; del FBI. Es un capullo, pero en estas cosas funciona correctamente. Adem&aacute;s le encantar&iacute;a apuntarse el tanto de haber terminado con las maldades de un hechicero maligno. Y as&iacute; tendr&iacute;a algo ella que echar en caro en caso de que se ponga pesado. Sonriendo sale a la noche, hac&iacute;a su coche, mientras que un vecino se horroriza al ver que su coche ha sido aplastado. Pero ese no era su problema y quer&iacute;a volver a ver a Mark. Se sent&iacute;a de nuevo con ganas de ca&ntilde;a, mientras pone el coche en funcionamiento y se aleja en la noche.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 30<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Buenas, soy Punkycaliente, y de nuevo vuelvo a explorar un poco m&aacute;s sobre los casos de la albina que tiene problemillas con lo sobrenatural, usualmente esos problemas terminan con ella abierta de piernas. 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