{"id":43432,"date":"2023-10-13T22:00:00","date_gmt":"2023-10-13T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-13T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-13T22:00:00","slug":"la-abuela-sadica-dominatrix-historia-de-dolor-capitulo-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-abuela-sadica-dominatrix-historia-de-dolor-capitulo-1\/","title":{"rendered":"La abuela s\u00e1dica dominatrix. Historia de dolor (capitulo 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43432\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Este relato fue escrito hace tiempo. Recib&iacute; un gran n&uacute;mero de correos con ideas, impresiones. Me decid&iacute; a volver a escribirle de forma m&aacute;s larga y duradera en cap&iacute;tulos sin omitir detalles. Antes de empezar a leerlo quer&iacute;a hacer una indicaci&oacute;n y una advertencia. La indicaci&oacute;n es que soy consciente que hay partes irreales no posibles de realizar, &iquest;A una pel&iacute;cula se le pide sea real? No tientes a una ama s&aacute;dica porque puede superar la realidad la ficci&oacute;n. La advertencia es que es un relato sin taboos, lleno de castigos, dolor, humillaci&oacute;n e incluso vejaciones. Apto para s&aacute;dicas y masoquistas.<\/p>\n<p>Capitulo I: Casa equivocada.<\/p>\n<p>Mi nombre es Manuel, aunque todo el mundo me conoce como Manu el &ldquo;chanchullos&ldquo; y la historia que os quiero relatar se basa en m&iacute; mismo. Sucedi&oacute; hace tiempo y he de aclarar que aquella persona del pasado ya no tiene nada que ver con la persona presente. Hoy en d&iacute;a, considero a mi yo pasado un joven detestable que realiz&oacute; diversos hechos que nunca deb&iacute; de haber realizado. Me quedo corto con el adjetivo detestable, habr&iacute;a un sinf&iacute;n de descalificativos que podr&iacute;a utilizar para describirme. Aunque tal como he indicado y afortunadamente ya no soy el mismo, aprend&iacute; la lecci&oacute;n por completo gracias a la protagonista de esta historia. Pronto entender&eacute;is todo lo que sucedi&oacute; y lo comprender&eacute;is.<\/p>\n<p>La historia comienza cuando hered&eacute; la casa de mi abuela, tuve un enorme golpe de suerte. Hered&eacute; una bonita casa situada en un lugar tranquilo. Fue un golpe de suerte porque yo no ten&iacute;a ni oficio ni beneficio. Apenas lograba subsistir con todos mis chanchullos. No ten&iacute;a estudios, ni la menor intenci&oacute;n de trabajar. Era un completo vago que deseaba el dinero f&aacute;cil y r&aacute;pido y me dedicaba a todo tipo de peque&ntilde;os actos delictivos. Ahora ten&iacute;a un confortable hogar gracias a mi abuela pero igualmente necesitaba dinero para pagar facturas, todos mis caprichos y vicios que eran muchos y nada admirables.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a un ojo especial para detectar cualquier asunto turbio que pudiese producirme dinero instant&aacute;neo. Observ&eacute; que la casa que hab&iacute;a heredado de mi abuela estaba situada en un lugar muy tranquilo donde la mayor&iacute;a de habitantes ya eran de una edad avanzada. Mis vecinos eran un matrimoni&oacute; ya de abuelos, muy simp&aacute;ticos y agradables. Me recibieron en su casa para darme la bienvenida ya que ellos conoc&iacute;an a mi abuela. Descubr&iacute; que hab&iacute;a peque&ntilde;as joyas esparcidas por la casa perteneciente a la se&ntilde;ora. No dud&eacute; en coger un peque&ntilde;o anillo y echarlo a mi bolsillo sin que me observaran. Result&oacute; que el anillo era muy valioso y lo empe&ntilde;e por una buena cantidad de dinero. Desde ese d&iacute;a comenc&eacute; a ayudar a todos mis vecinos, les llevaba bolsas de la compra, les ayuda en casa en peque&ntilde;os arreglos y yo aprovechaba para robar cualquier objeto valioso a mi alcance. Ahora mismo el solo hecho de contarlo me produce una gran verg&uuml;enza mi comportamiento. En aquel momento me llenaba de orgullo, ya que consegu&iacute; una gran suma de dinero f&aacute;cil robando a todos mis vecinos de edad avanzada.<\/p>\n<p>Los vecinos comenzaron a sospechar que faltaban objetos en sus casas, pero nunca hab&iacute;an sospechado de aquel joven tan dispuesto a ayudar. Deber&iacute;a haber alg&uacute;n ladr&oacute;n suelto por la zona era lo que pensaban, alguien que no conoc&iacute;an. Nadie sospechaba de m&iacute; excepto una se&ntilde;ora que era mucho m&aacute;s inteligente que nadie. Esta mujer era la se&ntilde;ora Pain. Una vieja se&ntilde;ora que resid&iacute;a en una enorme casa a pocos metros de la m&iacute;a. La se&ntilde;ora ten&iacute;a fama de no ser nada sociable, apenas intercambiaba un breve saludo con sus vecinos, nadie sab&iacute;a de su vida y quien hab&iacute;a intentado establecer conversaci&oacute;n con ella se daba cuenta al momento que era una mujer bastante seria y antip&aacute;tica. Era un misterio aquella mujer para los dem&aacute;s vecinos.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Pain at&oacute; cabos, descubri&oacute; que los robos en el vecindario empezaron con mi llegada. Observ&oacute; que a todas las personas a quien hab&iacute;a ayudado aparentemente de forma desinteresada, en poco tiempo les robaban alguno de sus objetos valiosos. Recuerdos de familia como anillos, pulseras, relojes&hellip; fue la &uacute;nica mujer en el vecindario que sab&iacute;a que yo era el culpable. Decidi&oacute; desenmascararme y mostrar al resto del vecindario que yo era el culpable, elabor&oacute; un plan concienzudo que pasar&eacute; a relataros.<\/p>\n<p>La vieja se&ntilde;ora Pain solicit&oacute; mi ayuda para un peque&ntilde;o arreglo en su casa, un grifo que goteaba. Acud&iacute; de inmediato, quiz&aacute;s hab&iacute;a algo de valor en casa de aquella se&ntilde;ora y estaba seguro que lo habr&iacute;a debido a las grandes dimensiones de su casa. La se&ntilde;ora Pain me recibi&oacute; en la puerta, fue la primera vez que la vi, qued&eacute; asombrado por su aspecto f&iacute;sico. Os relatar&eacute; detenidamente su aspecto. A primera vista era notable su tama&ntilde;o con un enorme peso corpulento. Una se&ntilde;ora grande y con muchos kilos de peso, no era baja, era alta y grande con una masa de carne enorme en todo su cuerpo que la confer&iacute;an un gran abdomen, unas piernas grandes, brazos muy carnosos, pechos y culo enorme. Era una aut&eacute;ntica &ldquo;monta&ntilde;a&ldquo;, fue lo primero que me vino a la mente. Rostro regordete, serio y con arrugas debido a la edad, en torno a 65 a&ntilde;os y pelo ondulado lleno de rizos. Vest&iacute;a con un enorme vestido negro que cubr&iacute;a su cuerpo voluptuoso y carnoso. Resumiendo era una abuela de grandes dimensiones y con muchos kilos de peso, unos 120 kilos calcular&iacute;a.<\/p>\n<p>Arregl&eacute; el grifo f&aacute;cilmente y observ&eacute; que la casa estaba llena de objetos valiosos. Deb&iacute;a volver a aquella casa de noche y robar cuanto pudiese, estaba seguro que incluso podr&iacute;a retirarme con todo lo que sacar&iacute;a tras empe&ntilde;arlo. As&iacute; lo hice, esa misma noche volv&iacute; a casa de la se&ntilde;ora Pain. Fue demasiado f&aacute;cil, si fuera listo hubiese pensado que algo no encajaba, pero era un joven est&uacute;pido. La ventana estaba abierta y me col&eacute; en su casa sin dificultad. Comenc&eacute; a introducir en un saco de tela todos los objetos que me encontraba por la casa. Ten&iacute;a ya casi la bolsa llena cuando sent&iacute; un leve pinchazo en mi cuello. Me di la vuelta por el picor del pinchazo y descubr&iacute; a la vieja se&ntilde;ora Pain sosteniendo una jeringuilla, ella me hab&iacute;a inyectado algo en mi yugular. Hab&iacute;a sido descubierto, ya ten&iacute;a la bolsa llena, solo deb&iacute;a huir y salir corriendo de aquella casa con la bolsa. Empec&eacute; a correr hacia la ventana de salida pero en pocos segundos ca&iacute; al suelo, mi cuerpo dej&oacute; de responder, la se&ntilde;ora me hab&iacute;a inyectado algo terriblemente fuerte que anulaba mi cuerpo, me hab&iacute;a dejado sin fuerzas tumbado en el suelo sin poder moverme, no pod&iacute;a ni pesta&ntilde;ear.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora me arrastr&oacute; hacia el final del pasillo donde sal&iacute;an unas escaleras de madera, descend&iacute;an hacia una planta inferior que conduc&iacute;an a otra puerta de madera. Abri&oacute; con sus llaves la puerta y me introdujo en la habitaci&oacute;n. Encendi&oacute; la luz y pude comprobar que era un s&oacute;tano, pero no uno cualquiera, estaba lleno de objetos misteriosos, entre ellos un banco de metal de grandes dimensiones, una especie de caballete met&aacute;lico, columpio o potro. Me condujo hasta el misterioso aparato de metal y me coloc&oacute; sobre &eacute;l. Mi cuerpo quedaba bocabajo sobre una superficie de metal y mis piernas y pies colgando del caballete.<\/p>\n<p>Rodeo las mu&ntilde;ecas de mis manos y los tobillos de mis pies con unos brazaletes de cuero gruesos. Apret&oacute; los brazaletes fuertemente a mis extremidades y los cerr&oacute; con una hebilla que llevaban anclados. Comenz&oacute; a colar un candado en cada uno de los brazaletes entre la hebilla y un agujero del banco de metal, de tal forma que mis manos y pies quedaban sujetos al banco met&aacute;lico fuertemente. Cerr&oacute; los candados y se guard&oacute; la llave. La se&ntilde;ora Pain se relaj&oacute;, sab&iacute;a que ahora no podr&iacute;a escapar inmovilizado sobre el caballete. La inyecci&oacute;n era poco duradera, paralizaba tu cuerpo y a los pocos minutos comenzabas a recuperar las fuerzas. As&iacute; ocurri&oacute;, comenc&eacute; a recuperar mis fuerzas y tratar de escapar del potro de metal, descubr&iacute; que era imposible, no pod&iacute;a moverme, los brazaletes de cuero estaban muy apretados y los candados eran resistentes.<\/p>\n<p>Desist&iacute; de intentar escapar, era imposible. Gir&eacute; mi rostro inclinado hacia el suelo que colgaba del caballete y comprob&eacute; como la se&ntilde;ora Pain se despoj&oacute; de su enorme vestido. Observ&eacute; el cuerpo semi desnudo de la se&ntilde;ora. Era muy grande y carnosa, una masa de carne voluptuosa y gigante. Portaba un corpi&ntilde;o negro que cubr&iacute;a su est&oacute;mago y pechos, unas ligas continuaban hasta sus medias negras que cubr&iacute;an sus grandes muslos y piernas que acaban en unas botas enormes de piel sin tac&oacute;n hasta las rodillas. Fue cuando descubr&iacute; que aquella se&ntilde;ora estaba esper&aacute;ndome, iba vestida de una forma especial y no acta para irse a dormir.<\/p>\n<p>Tras quitarse su vestido y quedarse en la ropa interior mencionada la se&ntilde;ora agarr&oacute; unos guantes de goma de color negro. Eran unos guantes grandes de goma gruesa, dise&ntilde;ados para trabajos industriales. Comenz&oacute; a enfundarse los grandes guantes sobre sus carnosos brazos desnudos. La goma rechinaba seg&uacute;n introduc&iacute;a en ellos su mano. Aquello me asust&oacute; por completo. No pod&iacute;a escapar y la se&ntilde;ora casi desnuda enfund&aacute;ndose unos grandes guantes de goma largos en sus manos, me produjo p&aacute;nico, lo &uacute;nico que pod&iacute;a hacer era gritarla e intimidarla.<\/p>\n<p>&#8211; Su&eacute;ltame ahora mismo vieja puta gorda&hellip; o te seguro que cuando me libere lo vas a lamentar &#8211; La grit&eacute; enfurecido para que me soltara.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora camin&oacute; despacio hacia m&iacute; mientras terminaba de enfundarse los guantes en una de sus manos.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iexcl;Tienes la boca muy sucia!!, te aseguro que no vas a volver a abrir la boca &ndash; fue la primera vez que se dirigi&oacute; a m&iacute; con su voz seria y enojada. Comenz&oacute; a bajarse sus bragas negras desliz&aacute;ndolas por sus muslos y piernas hasta sacarlas por sus botas. Se situ&oacute; frente a mi sobre el caballete donde me encontraba inmovilizado y atenaz&oacute; mi nariz con fuerza entre sus gruesos guantes de goma negros. No tuve m&aacute;s remedio que abrir la boca para respirar y fue cuando introdujo sus grandes bragas en mi boca. Eran de una talla muy grande sus bragas debido a su corpulencia, apenas entraban en mi boca pero se asegur&oacute; empujando fuertemente con sus dedos enguantados que entraran dentro de mi boca infl&aacute;ndola. Empuj&oacute; y empuj&oacute; hasta que entraron por completo hasta el final de la boca hasta casi a la garganta. Escuch&eacute; el sonido inconfundible de cinta americana de embalar. Coloc&oacute; un extremo sobre mi boca y comenz&oacute; a rodear rostro y cabeza con la cinta asegur&aacute;ndose que quedaba bien apretada. Tens&oacute; la cinta cuanto pudo, apretaba mi rostro y boca. Era una situaci&oacute;n ag&oacute;nica, mi boca completamente rellena y la cinta muy apretada.<\/p>\n<p>Ahora no pude insultar a la se&ntilde;ora ni amenazarla. Sus bragas grandes eran una mordaza eficaz, no pod&iacute;a articular palabra alguna. Comenc&eacute; adem&aacute;s de sentir miedo a sentirme humillado. Sus bragas desprend&iacute;an un fuerte sabor a suciedad, restos de caca de su culo estaban en mi boca. Era completamente humillante y no pod&iacute;a escupir la mordaza. Sus bragas estaban muy sucias con sabor a suciedad, era muy humillante.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora no tendr&eacute; que escuchar tus insultos&hellip; Vas a permanecer callado y en silencio, aprender&aacute;s a mantener la boca cerrada &ndash; Me recrimin&oacute; de forma seria mientras no dejaba de tragar el detestable sabor de sus bragas sucias con restos de su ano.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora se dirigi&oacute; hacia un armario que hab&iacute;a en un lado del s&oacute;tano, abri&oacute; el armario y observ&eacute; que hab&iacute;a todo tipo de utensilios de castigo. Correas de cuero, fustas, varas de madera de diversos tama&ntilde;os y un sinf&iacute;n de objetos colocados ordenadamente en el armario. &iquest;Qui&eacute;n era aquella se&ntilde;ora? &iquest;Que era aquel s&oacute;tano? Mis preguntas fueron respondidas como si me hubiese le&iacute;do la mente.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora Pain desliz&oacute; la yema de su dedo enguantado entre los diversos objetos de castigo, no sab&iacute;a cu&aacute;l elegir, estaba en duda. Finalmente eligi&oacute; una gruesa correa larga de cuero. Se dio la vuelta y se dirigi&oacute; de nuevo hacia mi agarrando la gruesa correa de cuero entre la palma de su mano enguantada.<\/p>\n<p>&#8211; Soy Mistress Pain y se perfectamente lo que has hecho: Has robado a todas aquellas personas, les has robados sus objetos familiares, recuerdos&hellip; Les has hecho llorar, han perdido sus recuerdos y no se lo merecen&hellip; no te preocupes&hellip; se lo compensaras&hellip; Voy a encargarme de que aprendas la lecci&oacute;n, vas a recibir tu castigo y te prometo que no te va a gustar nada, vas a llorar desconsoladamente tal como has hecho a los dem&aacute;s vecinos .- qued&eacute; aterrado por sus recriminaciones y amenazas. &iquest;Qui&eacute;n era aquella se&ntilde;ora, quien era MistressPain? Fuese quien fuese me hab&iacute;a descubierto.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora camin&oacute; hasta el banco de castigo met&aacute;lico donde me encontraba inmovilizado y amordazado y se situ&oacute; frente a m&iacute;. Not&eacute; la goma de su mano agarrando mi pelo y tir&oacute; de mi cabello con una fuerza descomunal. Sent&iacute; un fuerte dolor debido a su dureza, emple&oacute; su fuerza levantando mi rostro por el pelo en el aire. Acerc&oacute; su rostro al m&iacute;o mientras me retorc&iacute;a de dolor por su tir&oacute;n de pelo.<\/p>\n<p>&#8211; Eres un regalo para m&iacute;. Por un lado voy a ense&ntilde;arte disciplina, no vas a volver jamar a robar nada &iexcl;&iexcl;te lo aseguro!! Por otro lado voy a disfrutar mucho&hellip; Adoro castigar y aplicar dolor a mi esclavos&hellip; pero en este caso voy a ser especialmente dura, como nunca antes lo he sido&hellip; vas a vivir una pesadilla que no podr&aacute;s despertar y yo voy a disfrutar mucho observando c&oacute;mo te retuerces de dolor. &ndash; Ahora si estaba aterrado de verdad, deseaba huir, escapar, gritar&hellip; Nada de eso era posible. No pod&iacute;a mover un musculo de mi cuerpo y no pod&iacute;a emitir sonido alguno, solo tragar y tragar el sabor rancio de su mordaza.<\/p>\n<p>Agarr&oacute; la correa entre sus manos dobl&aacute;ndola por la mitad y se situ&oacute; tras de m&iacute;, baj&oacute; mis pantalones y ropa interior dejando mi culo al desnudo. Dio unos pasos hacia atr&aacute;s agarrando fuertemente la correa entre sus carnosos brazos enguantados.<\/p>\n<p>&#8211; Me encanta azotar a mis esclavos&hellip; pero son muy quejicas&hellip; no paran de protestar, suplicar, gritar&hellip; y usan su palabra de seguridad&hellip; en tu caso&hellip; voy a divertirme mucho, inmovilizado y amordazado no podr&aacute;s hacer nada, voy azotarte hasta que me duela el brazo&hellip; vas aprender a respetar a los dem&aacute;s, se te van a quitar las ganas de volver a robar&hellip; Va a ser una noche muy larga para ti&hellip; &#8211; La se&ntilde;ora agarr&oacute; levant&oacute; su gruesa correa de piel y la descarg&oacute; contra mi trasero.<\/p>\n<p>ZAS Sent&iacute; un fuerte dolor, su correa se estrell&oacute; en mi culo con fuerza quemando mi culo. Nunca hab&iacute;a sido azotado, puedo aseguraros que es terriblemente doloroso. La correa quema la piel de tu culo y te provoca una picaz&oacute;n muy fuerte. Antes de recuperarme de su primer azote recib&iacute; m&aacute;s y m&aacute;s azotes.<\/p>\n<p>ZAS ZAS Ahora estaba viviendo la pesadilla que me indic&oacute; la se&ntilde;ora MistressPain. Azotaba con fuerza una y otra vez sobre mi culo sin piedad. Sus azotes no cesaban y no pod&iacute;a hacer nada para evitarlo, no pod&iacute;a moverme lo m&aacute;s m&iacute;nimo y tampoco gritar o pedir clemencia con su mordaza ag&oacute;nica. La intensidad iba subiendo, mi culo estaba magullado y dolorido y la se&ntilde;ora continuaba descargando su correa contra la piel desnuda de mi trasero. El dolor aumentaba m&aacute;s y m&aacute;s, era una pesadilla que no pod&iacute;a despertar. Las l&aacute;grimas comenzaron a aflorar en mi rostro mientras la se&ntilde;ora Pain continuaba azot&aacute;ndome una y otra vez. Deseaba suplicar o escapar pero no era posible, lloraba y lloraba mientras era azotado. La piel de su correa mord&iacute;a mi culo con fuerza.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ya estas llorando ?&#8230; &iexcl;&iexcl;ohhh no he hecho nada m&aacute;s que empezar!! cuando termine con la correa pasar&eacute; a la vara de madera, ah&iacute; si vas a llorar de verdad, est&uacute;pido &ndash; La se&ntilde;ora continu&oacute; azot&aacute;ndome con la correa una y otra vez. Ten&iacute;a el culo magullado y finalmente se detuvo. Pens&eacute; que se hab&iacute;a apiadado de m&iacute;, pero era todo lo contrario, dej&oacute; su correa en el armario y agarr&oacute; una vara larga de madera fina. La azotaina se hizo insoportable, el dolor era muy intenso, su vara de madera chocaba y rasgaba la piel de mi culo una y otra vez. Llore y llor&eacute; pero no sirvi&oacute; de nada. Sent&iacute; una gran impotencia, mis llantos no serv&iacute;an de nada y no pod&iacute;a suplicar. Era un mu&ntilde;eco inerte que no pod&iacute;a moverse ni gritar, solo llorar.<\/p>\n<p>Termin&eacute; con el culo completamente magullado, lleno de verdugones. La se&ntilde;ora o MistressPain qued&oacute; satisfecha. Comprob&oacute; c&oacute;mo hab&iacute;a quedado mi culo, destrozado.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;&iexcl;Ahora lloras como una ni&ntilde;a!! No te import&oacute; nada cuando robaste a todas aquellas personas. Veinte correazos duros te ayudaran a recordar &ndash; Volvi&oacute; a agarrar su correa y termin&oacute; de magullar mi culo. Azot&oacute; con mucha m&aacute;s fuerza levantando por completo su brazo. Fue una azotaina muy dura, llena de dolor y llanto. Estaba pagando por mi comportamiento como me merec&iacute;a. Mi culo qued&oacute; magullado, el simple roce del aire ya era doloroso. Deseaba suplicar piedad, pero no era posible amordazado de aquella manera.<\/p>\n<p>MistressPain se dirigi&oacute; a su armario y agarr&oacute; un objeto met&aacute;lico, se acerc&oacute; a m&iacute; y volvi&oacute; a tirar de mi pelo incrementando mis l&aacute;grimas de dolor, tiraba con gran dureza, parec&iacute;a iba a arrancarme el pelo. Me mostr&oacute; unas pinzas met&aacute;licas con una fina cadena que las un&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ves estas pinzas? Las tengo un cari&ntilde;o muy especial. Son terriblemente dolorosas. Se atenazan con dureza a los pezones. Cuando se las coloco a mis esclavos suplican piedad&hellip; pero en tu caso amordazado no vas a poder ni suplicar, vas a estar calladito aguantando el dolor que producen. Llora cuanto quieras que me va a dar igual, vas a llevarlas en tus pezones hasta que me plazca. &ndash; La vieja Mistress Pain liber&oacute; mi pelo y comenz&oacute; a colocar las terribles pinzas sobre mis pezones. No parec&iacute;an tan dolorosas cuando las ajust&oacute; a mis pezones, pero hab&iacute;a sido un ingenuo, faltaba un toque especial. La se&ntilde;ora desliz&oacute; una peque&ntilde;a palanca casi min&uacute;scula que llevaban ancladas las pinzas y de pronto se cerraron en mis pezones con una gran fuerza, como la mordedura de un cocodrilo. Eran terriblemente dolorosas tal como me advirti&oacute;. Intent&eacute; gritar, pero no se escuch&oacute; sonido alguno de mi boca.<\/p>\n<p>La se&ntilde;ora acarici&oacute; mi rostro con la palma de su guante mientras continu&oacute; habl&aacute;ndome:<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Duelen verdad?&#8230; las vas a aguantar hasta que yo quiera. Ahora me ir&eacute; a descansar, han interrumpido mi sue&ntilde;o intentando robarme, pero no te preocupes regresar&eacute; despu&eacute;s y continuaremos tu castigo. &iquest;Nadie sabe que estas aqu&iacute; verdad? Y as&iacute; va a seguir siendo, me he asegurado que no puedas escapar y nadie te va a escuchar bien amordazado. Voy a ense&ntilde;arte disciplina, vas a aprender a no robar nunca jam&aacute;s. Esto no ha hecho nada m&aacute;s que empezar, te voy a castigar de una manera especial, voy a disfrutar mucho haci&eacute;ndolo, vas a vivir un verdadero infierno del que no podr&aacute;s escapar hasta que yo lo desee- Las palabras de la se&ntilde;ora aumentaron mi miedo, llevaba raz&oacute;n, no pod&iacute;a escapar de ninguna forma y gritar o pedir ayudar era imposible, no paraba de saborear el sabor de sus bragas sucias en mi boca llenas de restos de suciedad. La mordaza era tremendamente ag&oacute;nica.<\/p>\n<p>La vieja se&ntilde;ora se quit&oacute; sus guantes gruesos y los dej&oacute; sobre un peque&ntilde;o mueble que hab&iacute;a en el s&oacute;tano. M&aacute;s tarde iba a volver a necesitarlos. Se encamin&oacute; hacia la puerta de salida y me dej&oacute; all&iacute; atado, encadenado, amordazado y encerrado. Escuch&eacute; como cerraba con llave desde el exterior.<\/p>\n<p>Tuve mucho tiempo para recapacitar y pensar. No entend&iacute;a como hab&iacute;a llegado a esta situaci&oacute;n. Mi cabeza no paraba de pensar &iquest;qui&eacute;n era aquella se&ntilde;ora?, &iquest;que era aquello de sus esclavos? Estaba rotundamente claro que me hab&iacute;a equivocado de casa esta vez. Aquella vieja se&ntilde;ora deb&iacute;a ser una dominatrix s&aacute;dica que tal como me advirti&oacute; iba a disfrutar mucho conmigo ense&ntilde;&aacute;ndome disciplina. Trate de escapar o pedir ayuda de nuevo, pero era imposible. Los candados me sujetaban por completo al pesado banco met&aacute;lico, era imposible romperlos, eran muy gruesos y cerrados con llave. Gritar era igual de dif&iacute;cil, sus bragas eran tan grandes que inflaban mi boca por completo hasta el fondo de la garganta, me molestaba la mand&iacute;bula. La cinta americana estaba muy apretada, era ag&oacute;nica aquella mordaza, necesitaba respirar aire limpio, su mordaza estaba sucia llena de restos de sus necesidades y no paraba de saborearlos.<\/p>\n<p>Mi culo estaba completamente magullado y dolorido, rojo y morado, hab&iacute;a sido muy estricta conmigo la se&ntilde;ora. Tal como me advirti&oacute; como nunca antes lo hab&iacute;a sido. El estado de mi culo era un trofeo para MistressPain. Mis pezones sufr&iacute;an sus pinzas, atenazaban con mucha dureza, deseaba quit&aacute;rmelas pero era imposible estando inmovilizado.<\/p>\n<p>Todo cuando me estaba pasando era merecido. En aquel momento no era consciente del da&ntilde;o que hab&iacute;a hecho a todos aquellos vecinos rob&aacute;ndoles recuerdos de toda su vida. El anillo de la se&ntilde;ora Ramirez, un anillo especial que la regal&oacute; su madre antes de fallecer y yo se lo hab&iacute;a robado y empe&ntilde;ado a un precio irrisorio. El llanto que produje a aquella se&ntilde;ora de entre muchos m&aacute;s vecinos iba a pagarlo con mi propio llanto de dolor.<\/p>\n<p>Para cualquier comentario: sumisso22@yahoo.es.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Este relato fue escrito hace tiempo. Recib&iacute; un gran n&uacute;mero de correos con ideas, impresiones. Me decid&iacute; a volver a escribirle de forma m&aacute;s larga y duradera en cap&iacute;tulos sin omitir detalles. Antes de empezar a leerlo quer&iacute;a hacer una indicaci&oacute;n y una advertencia. La indicaci&oacute;n es que soy consciente que hay partes irreales [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1524,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43432","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-dominacion"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43432","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1524"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43432"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43432\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43432"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43432"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43432"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}