{"id":43453,"date":"2023-10-15T22:00:00","date_gmt":"2023-10-15T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-15T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-15T22:00:00","slug":"go-tiggers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/go-tiggers\/","title":{"rendered":"Go Tiggers!"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43453\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">7<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 7<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Jorge trataba de desviar la mirada hacia las otras jugadoras, pero terminaba con la vista clavada en las nalgas de su hija. No era para nada menuda: muslos y caderas generosas que hac&iacute;an perfecto juego con sus nalgas redondas, y unos pechos grandes que purgaban por salirse del uniforme cada vez que corr&iacute;a. Para &eacute;l, y seguramente para muchos m&aacute;s, era un deleite verla moverse y saltar; el bamboleo hipn&oacute;tico de sus nalgas era todo un espect&aacute;culo. Juego tras juego ten&iacute;a soportar la tortura de ver todo aquello sin poder tocarlo, y era la tercera vez que ten&iacute;a una erecci&oacute;n en uno de sus partidos. La primera vez que le sucedi&oacute; fue cuando, emocionada, les model&oacute; el uniforme que usar&iacute;a al estar finalmente en la selecci&oacute;n. Le quedaba muy ajustado y el short se met&iacute;a por todas partes sin dejar mucho a la imaginaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Aquello lo conflictuaba demasiado pues era su hija a qui&eacute;n ve&iacute;a con el morbo de quien ve por primera vez a una desnudista. Simplemente no pod&iacute;a apartar la vista de sus carnes. Al llegar a casa, ten&iacute;a que masturbarse casi fren&eacute;ticamente para &ldquo;liberar&rdquo; todo aquello y por las noches, el sexo con su madre era demasiado brusco y ca&oacute;tico. Mayte jam&aacute;s relacion&oacute; una cosa con la otra porque se trataba de su hija y, por el contrario, le gustaba que la tomara con fuerza. Las embestidas que le propinaba eran tan fuertes que Victoria pod&iacute;a escuchar los gemidos de su madre claramente en su habitaci&oacute;n, sin sospechar que era ella quien causaba aquel acto desenfrenado.<\/p>\n<p>Cierto d&iacute;a, Jorge se dirig&iacute;a a su casa cuando apareci&oacute; un mensaje en su celular. &ldquo;Pa, &iquest;puedes venir por m&iacute;?&rdquo; preguntaba su hija. Inmediatamente, dio la vuelta y se dirigi&oacute; a la universidad. Al llegar, Victoria estaba sentada en una banca en la entrada con el muslo vendado hasta la rodilla. Estaba rodeada por sus compa&ntilde;eras y el entrenador le daba palmadas en el hombro.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; ha pasado? -pregunt&oacute; apenas se baj&oacute; del auto.<\/p>\n<p>&#8211; Me ca&iacute; en la pr&aacute;ctica. -Contesto su hija apesadumbrada.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No es cierto! &iexcl;La tumbaron! -clam&oacute; una de sus compa&ntilde;eras viendo al entrenador.<\/p>\n<p>&#8211; Hay que ponerle esto -le dijo el entrenador entreg&aacute;ndole un frasco de ung&uuml;ento a su padre-, y estar&aacute; como nueva en un par de d&iacute;as. El doctor confirm&oacute; que no es nada grave. -Jorge le ayud&oacute; a su hija a subir al auto y regresaron en silencio a casa.<\/p>\n<p>Al llegar, fue necesario que la ayudara a bajar pues no pod&iacute;a apoyar bien la pierna, y ante la imposibilidad de caminar bien, decidi&oacute; cargarla hasta su cuarto. Victoria se sonroj&oacute; y le agradeci&oacute; con un sonoro beso en la mejilla. &ldquo;&iquest;Necesitas ayuda para cambiarte?&rdquo; Le pregunt&oacute; su padre desde la puerta. &ldquo;No, pero debes ponerme la cosa esa que te dieron&rdquo; Le contest&oacute; a punto de quitarse el jersey. Jorge se volte&oacute; a la pared y esper&oacute; unos minutos a que se cambiara. &ldquo;&iexcl;No puedo!&rdquo; grit&oacute; su hija casi al borde del llanto. Jorge se acerc&oacute; a ella y le dio un peque&ntilde;o beso en la frente. Le hizo una se&ntilde;a para que se acostara y llev&oacute; sus manos al short. &ldquo;Solo lo hago porque lo necesita&rdquo; se dec&iacute;a mentalmente. Baj&oacute; lentamente el short con los ojos cerrados pues sinti&oacute; la mirada de su hija completamente ruborizada. Victoria le puso otro en la mano y se lo coloc&oacute; despacio tambi&eacute;n, separando un poco las piernas.<\/p>\n<p>Nervioso, su padre tom&oacute; el ung&uuml;ento y sujetando firmemente su muslo empez&oacute; a masajearlo de arriba abajo; la suavidad y tibieza de su piel eran intoxicantes para &eacute;l y se mor&iacute;a por besarlos. Eran tan gruesos que cubr&iacute;an buena parte de su apretada entrepierna. Victoria se subi&oacute; el short y abri&oacute; un poco m&aacute;s las piernas, de manera que pudo ver su vulva perfectamente de cerca. Era abultada y con la divisi&oacute;n de los labios muy marcada, formando un peque&ntilde;o canal que se perd&iacute;a m&aacute;s abajo. Se concentr&oacute; en el masaje sin quitar la vista de su monte de venus, que juraba que palpitaba cada vez que presionaba su piel con los dedos. Sub&iacute;a y bajaba las manos presionando justo en la zona afectada cada vez que Victoria suspiraba de dolor.<\/p>\n<p>As&iacute; estuvo un buen rato hasta que sinti&oacute; que el ung&uuml;ento se hab&iacute;a aplicado completamente. No quer&iacute;a dejar de tocarla, pero ya no hab&iacute;a raz&oacute;n para seguir haci&eacute;ndolo. Baj&oacute; las manos hasta sus rodillas y cuando se incorpor&oacute;, para su sorpresa, Victoria le pidi&oacute; que continuara con la misma expresi&oacute;n con la que le ped&iacute;a que no dejara de mecerla, cuando de ni&ntilde;a la sub&iacute;a a los columpios. Se aplic&oacute; m&aacute;s ung&uuml;ento r&aacute;pidamente y volvi&oacute; a sujetar su extremidad, esta vez con m&aacute;s delicadeza.<\/p>\n<p>Poco a poco fue moviendo las manos en c&iacute;rculos hasta tocar una parte de sus nalgas y su entrepierna, lo que provocaba un corto suspiro en su hija. El masaje ahora era m&aacute;s suave y lento y procuraba extenderse m&aacute;s all&aacute; de los muslos. Jorge estaba excitado y quer&iacute;a llevar aquello m&aacute;s all&aacute;, pero ten&iacute;a miedo; sab&iacute;a que estaba mal y deb&iacute;a detenerse, pero no pod&iacute;a. Subi&oacute; la mano a sus caderas y presion&oacute; ligeramente. &ldquo;&iquest;Te duele?&rdquo; Le pregunt&oacute; tratando de enmascarar sus intenciones. &ldquo;Un poco&rdquo;, contesto Victoria con los ojos cerrados. Subi&oacute; m&aacute;s la mano hasta su cintura y regreso de nuevo a la pierna, coloc&aacute;ndose justo entre la pierna y su vagina. Empez&oacute; a presionar fuerte rozando su vulva con los nudillos. El movimiento era m&aacute;s prolongado de tal manera que ya tocaba casi abiertamente sus labios. Victoria dobl&oacute; la otra pierna exponiendo completamente la forma de su vagina. Su padre ve&iacute;a deseoso aquel tesoro cuidando siempre que no se diera cuenta de su mirada. Pronto la calidez en su entrepierna le hizo saber no solo que lo estaba disfrutando, sino que no opon&iacute;a resistencia a lo que hac&iacute;a.<\/p>\n<p>Subi&oacute; m&aacute;s la mano hasta tocar completamente su gl&uacute;teo, lo que provoc&oacute; un ligero espasmo en Victoria, pero no dijo nada; ahora acariciaba ampliamente sus nalgas y parte de su entrepierna.<\/p>\n<p>Hasta que la voz del otro lado de la puerta los hizo salir de aquel trance en el que estaban. &ldquo;&iquest;Jorge? &iquest;Amor?&rdquo; clam&oacute; su madre al entrar en la habitaci&oacute;n. Victoria dio un respingo baj&aacute;ndose el short r&aacute;pidamente y Jorge se enderez&oacute; pues no se hab&iacute;a dado cuenta que casi estaba sobre ella.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; paso? &ndash; Pregunt&oacute; Mayte con la mirada clavada en su hija.<\/p>\n<p>&#8211; Victoria se cay&oacute; en el entrenamiento y se lastim&oacute; el muslo. Tenemos que aplicarle esto por 3 d&iacute;as. -Le contest&oacute; entreg&aacute;ndole el ung&uuml;ento a su madre.<\/p>\n<p>&#8211; Gracias, pap&aacute;.- Le dijo Victoria aun ruborizada antes de que Jorge saliera de la habitaci&oacute;n. Se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o y se masturb&oacute; en&eacute;rgicamente.<\/p>\n<p>M&aacute;s tarde, despu&eacute;s de cenar, se sentaron los tres a ver la televisi&oacute;n en la sala. Jorge estaba en medio de las dos y las abrazaba afectuoso, pero de cuando en cuando miraba de reojo el escote de su hija. Despu&eacute;s de un rato, Victoria se acomod&oacute; casi sobre &eacute;l, atrapando su brazo con los de ella. Pod&iacute;a sentir sus pechos moverse con su respiraci&oacute;n y estaba teniendo una erecci&oacute;n. Se mov&iacute;a lentamente en su lugar presionando sus senos, y con cada movimiento, sus pezones se iban poniendo m&aacute;s duros. &ldquo;&iquest;No trae sost&eacute;n?&rdquo; se pregunt&oacute; sorprendido; movi&oacute; un poco el brazo frotando sus pezones hasta que qued&oacute; acomodado en medio de sus senos. Su pene estaba palpitando ya y ten&iacute;a que hacer algo. Le hizo una se&ntilde;al a Mayte que entendi&oacute; r&aacute;pidamente y puso la mano sobre su paquete. Sonri&oacute; complacida y empez&oacute; a frotarlo despacio, siempre atenta a Victoria, y cuando su pene estuvo totalmente duro ambos se levantaron, despidi&eacute;ndose de su hija.<\/p>\n<p>Apenas entraron al cuarto, se desvistieron y abrazados se fueron a la cama. Aquella sesi&oacute;n de sexo fue m&aacute;s larga que de costumbre, propin&aacute;ndole fuertes embestidas en varias posiciones y magreando sus pechos en&eacute;rgicamente en todas. Mayte se corri&oacute; casi a chorros sin poder evitar un fuerte gemido que tuvo que interrumpir tap&aacute;ndose la boca. Ambos rieron en complicidad.<\/p>\n<p>Cerca de la madrugada, Jorge se levant&oacute; por un vaso de agua y al pasar por el cuarto de su hija escuch&oacute; un sonido muy familiar. Peg&oacute; la oreja a la puerta y claramente pudo distinguir los gemidos ahogados de su hija. &ldquo;&iquest;Se estaba tocando?&rdquo;. Con el coraz&oacute;n acelerado, abri&oacute; la puerta lentamente y se asom&oacute; sin hacer ruido. El cuarto estaba oscuro salvo por la luz del ba&ntilde;o que se colaba por debajo de la puerta. Victoria estaba acostada con las piernas bien abiertas, moviendo la mano r&aacute;pidamente debajo el panty. Con la otra mano se frotaba y jalaba los pezones sobre la camiseta casi transparente. Jadeaba despacio con la boca abierta y mov&iacute;a sus caderas arriba y abajo, acopl&aacute;ndose al movimiento de su mano. Jorge abri&oacute; bien los ojos casi conteniendo la respiraci&oacute;n pues aquello era todo un espect&aacute;culo. El pecho de su hija se inflamaba con su respiraci&oacute;n agitada y cuando hund&iacute;a sus dedos en su vagina dejaba escapar un gemido casi imperceptible.<\/p>\n<p>No pudo contenerse y comenz&oacute; a masturbarse al mismo ritmo que su hija. Victoria movi&oacute; a un lado las bragas y comenz&oacute; a tocarse con ambas manos, buscando el cl&iacute;toris con una al tiempo que se met&iacute;a dos dedos con la otra. Jam&aacute;s esper&oacute; verla en aquella postura pues supuso que no sol&iacute;a tocarse, pero los movimientos de sus manos le indicaron que era muy h&aacute;bil d&aacute;ndose placer.<\/p>\n<p>Jorge empez&oacute; a jadear sin quitar la vista de los pechos de su hija, que se estremec&iacute;an con el movimiento de sus manos. Eran m&aacute;s grandes que los de su madre y muy probablemente m&aacute;s firmes tambi&eacute;n. Imagin&oacute; la forma de aquellos pezones que parec&iacute;an atravesar la tela de la camiseta, muri&eacute;ndose por saborearlos con la lengua. De pronto, Victoria arque&oacute; la espalda por los evidentes espasmos de placer indicando que estaba a punto de llegar a su cenit; su padre tambi&eacute;n estaba a punto de correrse. Ella se llev&oacute; la mano a la boca y detuvo el movimiento de su mano, corri&eacute;ndose aparatosamente con las piernas cerradas. Jorge no pudo contenerse tampoco y se corri&oacute; dentro de la trusa. Victoria se qued&oacute; un momento recostada con las piernas temblorosas, tratando de recuperar el aliento; su padre hecho un &uacute;ltimo vistazo y regres&oacute; a su habitaci&oacute;n. Nunca sospech&oacute; que se tocara o siquiera que viera pornograf&iacute;a, pero despu&eacute;s de aquella noche, sab&iacute;a que muy seguramente tendr&iacute;a alg&uacute;n contenido escondido en su ordenador. &iquest;Tendr&iacute;a fotos de ella tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>La imagen de su hija masturb&aacute;ndose se hab&iacute;a quedado impresa en su mente, y cada vez que pensaba en ella ten&iacute;a una erecci&oacute;n, misma que aprovechaba para follar a Mayte si estaba cerca. Su esposa no sospechaba para nada de su comportamiento, ni mucho menos que las sesiones arrebatadas de sexo por las noches eran inspiradas por su propia hija adolescente.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, Victoria ten&iacute;a entrenamiento y llegar&iacute;a m&aacute;s tarde con su madre, por lo que Jorge se dio a la tarea de hurgar en su ordenador. No era muy com&uacute;n que alguien m&aacute;s tocara sus cosas en casa, por lo que nada ten&iacute;a contrase&ntilde;a. Busc&oacute; primero en el historial, curioso de ver qu&eacute; clase de contenido consum&iacute;a, pero no encontr&oacute; nada. Lo &uacute;nico que le llam&oacute; la atenci&oacute;n fue una p&aacute;gina de ropa interior deportiva, y ten&iacute;a varios modelos guardados en el historial. La imagin&oacute; model&aacute;ndoselos en alg&uacute;n hotel de paso y el solo hecho de pensar en como se mov&iacute;an sus senos cubiertos por aquella prenda, lo excit&oacute; much&iacute;simo.<\/p>\n<p>A continuaci&oacute;n, abri&oacute; su cuenta de correo y busc&oacute; las fotograf&iacute;as que tuviera guardadas. No hab&iacute;a nada que le llamara la atenci&oacute;n, salvo las fotos que se tomaba con sus compa&ntilde;eras antes y despu&eacute;s de cada partido. Gracias a ella hab&iacute;a desarrollado una especie de fetiche por los uniformes de Voleibol, y ver todas aquellas chicas con las caderas anchas y nalgas voluminosas lo estaban haciendo sudar. Copi&oacute; algunas en un USB y cuando se dispon&iacute;a a apagar la PC, vio una carpeta en la papelera llamado &lsquo;Fotitos&rsquo;. Despu&eacute;s de cargar un instante, apareci&oacute; ante &eacute;l una colecci&oacute;n enorme de fotograf&iacute;as de su hija en ropa interior o en shorts muy cortos; &ldquo;&iexcl;Bingo!&rdquo; pens&oacute; exaltado. M&aacute;s de 250 im&aacute;genes en diferentes poses, mostrando sus nalgas y sus senos, apenas cubiertos por ropa muy ligera o con su brazo mientras sosten&iacute;a el celular frente a un espejo. Todas las hab&iacute;a tomado en su ba&ntilde;o y las m&aacute;s recientes en la regadera. Aquello era el verdadero cofre del tesoro. Le dio un r&aacute;pido vistazo a todo y nuevamente le llamo la atenci&oacute;n los -elementos compartidos- de la carpeta.<\/p>\n<p>Esta ten&iacute;a 6 archivos de video que no ten&iacute;an imagen previa, as&iacute; que abri&oacute; uno por uno. Eran videos XXX donde los protagonistas eran hombres mayores con mujeres muy j&oacute;venes. Su pene estaba a punto de estallar con todo eso, por lo que copi&oacute; todo r&aacute;pidamente y sali&oacute; de su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Le gustan los hombres mayores?&rdquo; Se preguntaba at&oacute;nito. Aquello era la perfecta declaraci&oacute;n que estaba esperando para poder &ldquo;avanzar&rdquo; con ella. Sab&iacute;a que estaba mal, pero el instinto era m&aacute;s fuerte que &eacute;l, y Victoria estaba buen&iacute;sima. Estaba decidido a acostarse con ella a como diera lugar.<\/p>\n<p>La oportunidad lleg&oacute; esa misma tarde, sin planearlo en absoluto.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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