{"id":43481,"date":"2023-10-18T22:00:00","date_gmt":"2023-10-18T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-18T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-18T22:00:00","slug":"confesiones-de-arturo-parte-1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/confesiones-de-arturo-parte-1\/","title":{"rendered":"Confesiones de Arturo (parte 1)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43481\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&ldquo;&iexcl;Pasa, est&aacute; abierto!&rdquo; Se oy&oacute; una voz al otro lado de la puerta. Arturo entr&oacute; resignado y se sent&oacute; en uno de los sillones que estaban frente al escritorio. Era un lugar acogedor y moderno, decorado con obras de arte y diplomas. Hab&iacute;a un ventanal detr&aacute;s de la mesa de vidrio que funcionaba como escritorio y que daba hacia el estacionamiento. Hab&iacute;a tambi&eacute;n muchas fotos de ella con un ni&ntilde;o, que supuso era el adolescente ahora con una chamarra del equipo de su universidad. Minutos despu&eacute;s, apareci&oacute; Lorena con su bata blanca y un cuaderno en la mano. &ldquo;Vamos a la sala, mejor. Los sillones cansan mucho&rdquo;. Ambos se sentaron uno frente al otro, separados por una peque&ntilde;a mesa de centro; Arturo esper&oacute; a que ella hablara primero.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Sabes por qu&eacute; te cit&eacute; hoy? &#8211; Inquiri&oacute; Lorena acomod&aacute;ndose en el sof&aacute;. Arturo tard&oacute; un momento en contestar.<\/p>\n<p>&#8211; Si.<\/p>\n<p>&#8211; Muy bien. Tu t&iacute;a me ha comentado de una situaci&oacute;n en tu casa y se ha preocupado por ti. &iquest;Quieres platicar de eso? -le cuestion&oacute; presionando el bot&oacute;n del bol&iacute;grafo listo para escribir.<\/p>\n<p>&#8211; Supongo que debo hacerlo, &iquest;verdad&hellip;? -Busc&oacute; un momento las palabras correctas y respir&oacute; hondo- Tuve sexo con mi mam&aacute;.<\/p>\n<p>Aquella respuesta la tom&oacute; por sorpresa y pens&oacute; de inmediato en Carlos, su hijo. Desde hace tiempo notaba actitudes diferentes en &eacute;l y se negaba a creer el por qu&eacute;. Ella pasaba de largo todas esas situaciones, pero aun as&iacute; no era indiferente; Carlos se parec&iacute;a mucho a su padre y, a su parecer, era m&aacute;s apuesto que &eacute;l.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tuviste relaciones con tu mam&aacute;? -pregunt&oacute; calmadamente Lorena, apuntando la respuesta en su libreta. Arturo respondi&oacute; moviendo la cabeza. -No eres la primera ni la &uacute;ltima persona en este consultorio que dice algo as&iacute;. Es algo com&uacute;n &iquest;sabes? Vayamos al principio. &iquest;Qu&eacute; los llev&oacute; a eso? -Arturo cerr&oacute; brevemente los ojos y record&oacute; cada situaci&oacute;n donde cruzaron los l&iacute;mites hasta que terminaron en la cama.<\/p>\n<p>&#8211; Mi madre y yo siempre nos hemos llevado muy bien. Nos tenemos mucha confianza y platicamos de todo. Por eso mismo a veces andamos en ropa interior en la casa, ella solo con un camis&oacute;n o a veces con camisetas cortas y shorts muy ajustados. Siempre me atrajo, pero como era mi mam&aacute;, trataba de no verla mucho.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Pero la ve&iacute;as?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Era imposible no hacerlo. -Contest&oacute; Arturo desviando la mirada. Lorena comenz&oacute; a escribir en su libreta y se hizo un silencio.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo es tu mam&aacute;? -Pregunt&oacute; al fin pasando la p&aacute;gina.<\/p>\n<p>&#8211; Ella es gordita, no tiene mucha &lsquo;panza&rsquo;, pero est&aacute; bien chichona y nalgona. No es muy alta, como de mi estatura -dijo haciendo un adem&aacute;n por encima de la cabeza.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Consideras que tu mam&aacute; es atractiva?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;, m&aacute;s que las de mis amigos o mis t&iacute;as. Tiene una cara muy bonita y el pelo corto. -Arturo miraba al suelo respondiendo las preguntas y aquella confesi&oacute;n lo hab&iacute;a incomodado bastante; quer&iacute;a salir de ah&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Arturo &iquest;te atraen las mujeres mayores?<\/p>\n<p>&#8211; No es que me atraigan, solo ella me gusta desde siempre, no s&eacute; por qu&eacute;. -Arturo se encogi&oacute; de hombros. No pod&iacute;a sostenerle la mirada y estaba nervioso. Lorena se percat&oacute; de eso, pero continu&oacute; con las preguntas. Estaba intrigada.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo cruzaron el l&iacute;mite?<\/p>\n<p>Arturo pas&oacute; saliva y se acomod&oacute; nuevamente en el sof&aacute;. Se sent&iacute;a inc&oacute;modo, pero tambi&eacute;n algo excitado al recordar con detalle cada cosa que los llev&oacute; a la cama a &eacute;l y a su madre.<\/p>\n<p>&#8211; Al principio todo empez&oacute; como un juego. -Dijo despu&eacute;s de un momento casi con voz temblorosa. -Siempre hemos sido as&iacute;, muy cari&ntilde;osos entre nosotros. Primero eran abrazos: de repente la agarraba fuerte de la cintura y bajaba las manos a sus caderas. Todo era muy f&iacute;sico. En una ocasi&oacute;n, bromeando, le pellizqu&eacute; las nalgas y no dijo nada, solo se rio. A partir de ah&iacute; y se las quise agarrar, siempre como un juego, a lo que ella respond&iacute;a ri&eacute;ndose y fingiendo que me rega&ntilde;aba. Supongo que nunca sinti&oacute; malicia en lo que hac&iacute;a y solo se dejaba llevar. Una vez me pidi&oacute; que le diera un masaje y creo que ah&iacute; fue donde perdimos el control. Le estaba frotando el cuello y lentamente se me fueron las manos: le agarr&eacute; las tetas y ella solo se rio. Se quit&oacute; luego y me rega&ntilde;o como siempre, pero no dijo nada m&aacute;s. Desde ese momento nuestro &ldquo;juego&rdquo; era ver si le pod&iacute;a agarrar las tetas ahora. E igual que con los pellizcos, al principio se quitaba y &ldquo;manoteaba&rdquo; intentando quitarme y en respuesta, trataba de pellizcarme a m&iacute;. Hasta que un d&iacute;a, no s&eacute; si harta de mi insistencia, no se resisti&oacute; y se las agarr&eacute; bien. Eran suaves y pesadas. Las agarr&eacute; con ambas manos y las frot&eacute; un momento. Esa vez tra&iacute;a puesto un vestido de una tela muy delgada y pod&iacute;a sentir los pezones a trav&eacute;s del brasier. Ella solo me sonri&oacute; y se ruboriz&oacute; un poco y al cabo de uno segundos se quit&oacute;. Desde entonces se las toco por &ldquo;accidente&rdquo;, siempre y cuando no est&eacute; mi pap&aacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Se escond&iacute;an?<\/p>\n<p>&#8211; Siempre. Sab&iacute;amos que no era correcto, pero igual lo hac&iacute;amos. Tambi&eacute;n se las miraba, ya sin verg&uuml;enza y ella lo sab&iacute;a. Inclusive cuando me sorprend&iacute;a vi&eacute;ndole el escote, presionaba sus tetas con sus brazos para que se vieran m&aacute;s grandes. Igual, siempre ri&eacute;ndose o bromeando. Recuerdo que un d&iacute;a llegu&eacute; temprano a la casa y mi mam&aacute; estaba haciendo la comida. Como de costumbre le di un beso en el cachete y cuando la abrac&eacute; se las agarr&eacute;. Esa vez si la note nerviosa pero igual nos dejamos llevar. Se las estuve masajeando tanto tiempo que creo que se empez&oacute; a excitar, por que empez&oacute; a respirar m&aacute;s profundo y dej&oacute; lo que estaba haciendo. Solo se qued&oacute; quieta mientras le sobaba las tetas, hasta que con una mano me empez&oacute; a acariciar el cabello.<\/p>\n<p>Lorena not&oacute; su respiraci&oacute;n agitada y trat&oacute; de calmarse. Un extra&ntilde;o cosquilleo le recorri&oacute; el cuerpo y suspir&oacute; profundamente. No era raro para ella excitarse con las confesiones de sus pacientes, ya que ten&iacute;a una especialidad en terapia de pareja y o&iacute;a toda clase cosas, pero aquella historia la estaba poniendo demasiado nerviosa. El detalle con el que le contaba como fue seduciendo a su madre la hizo pensar en su hijo y el coraz&oacute;n le lati&oacute; muy r&aacute;pido, algo que usualmente no le suced&iacute;a tan seguido.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo reaccion&oacute; a lo que le hac&iacute;as? -Pregunt&oacute; apuntando tan r&aacute;pido como pod&iacute;a todo lo que le Arturo dec&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; Esa vez que est&aacute;bamos en la cocina, estaba tan pegado a ella que sent&iacute; que empez&oacute; a mover el culo, como si estuvi&eacute;ramos bailando y pues, se me empez&oacute; a parar.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Nunca hab&iacute;as tenido una erecci&oacute;n antes, con lo que hac&iacute;an? -Lorena se detuvo un momento para ver su rostro: Arturo estaba ruborizado, pero le sostuvo la mirada. Estaba ansiosa por conocer el resto de la historia.<\/p>\n<p>&#8211; No, hasta esa vez. Como le dije, siempre todo era m&aacute;s un juego que otra cosa. Pero esa vez creo que si nos excitamos los dos por que de pronto ya est&aacute;bamos pr&aacute;cticamente culeando con la ropa puesta mientras le sobaba despacio las tetas. Por el calor del momento intent&eacute; meterle las manos debajo de la camiseta, pero me detuvo y dijo que &ldquo;ya era suficiente&rdquo;, despeg&aacute;ndose de m&iacute;. No s&eacute; si se vino, pero yo ya estaba chorreando. Me abraz&oacute; acomod&aacute;ndose la ropa y sigui&oacute; con lo que estaba haciendo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tu padre nunca sospech&oacute; lo que hac&iacute;an? &iquest;Nunca se delataron? -Continu&oacute; escribiendo en la libreta.<\/p>\n<p>-No. &Eacute;l siempre estaba en el taller o se iba con sus &lsquo;compas&rsquo; y nos dejaba solos. Ten&iacute;amos mucho tiempo para hacer de todo. -Contest&oacute; Arturo sujet&aacute;ndose de brazos. Ya no era tan dif&iacute;cil seguir con su relato, y poco a poco se sinti&oacute; m&aacute;s confiado. Lorena transmit&iacute;a esa sensaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo es tu relaci&oacute;n con &eacute;l? &iquest;Se llevan bien?<\/p>\n<p>&#8211; La verdad yo lo veo m&aacute;s como un amigo o un t&iacute;o lejano que como mi pap&aacute;; nunca estaba. De hecho, la primera vez que lo hicimos fue casi por eso. Cenamos y mi mam&aacute; se puso a limpiar la casa; siempre limpia en la noche, no s&eacute; por qu&eacute;. Puso m&uacute;sica y cuando se puso a bailar me le acerqu&eacute; por atr&aacute;s. La abrac&eacute; como siempre y poco a poco fui subiendo las manos y cuando le agarr&eacute; las tetas sent&iacute; que no tra&iacute;a brasier. Sent&iacute;a los pezones ya duros en las palmas de las manos y eso hizo que se me parara m&aacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Crees que sab&iacute;a lo que iba a pasar?<\/p>\n<p>&#8211; Yo creo que s&iacute;. Ya era mucho lo que est&aacute;bamos haciendo. -Arturo se acomod&oacute; discretamente el pantal&oacute;n pues estaba teniendo una erecci&oacute;n. Lorena lo not&oacute; y vio de reojo el bulto que cre&iacute;a entre sus piernas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Entonces ella lo deseaba tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Despu&eacute;s me dijo que ten&iacute;a mucho tiempo sin hacerlo con mi pap&aacute; y pues qu&eacute; mejor que conmigo. Esa vez la sent&iacute;a mover las nalgas y como se fue pegando m&aacute;s y m&aacute;s a m&iacute;. Yo tambi&eacute;n se lo restregu&eacute;. Tra&iacute;a puesto un short muy delgado y se le marcaba mucho el el&aacute;stico del calz&oacute;n, que no le cubr&iacute;a casi nada de las nalgas. Ella me acariciaba la cabeza con las dos manos y cuando le agarr&eacute; el el&aacute;stico del short pues&hellip; -Se detuvo un segundo pas&aacute;ndose la lengua por los labios. Las im&aacute;genes ven&iacute;an a &eacute;l como si estuviera viendo la escena en tercera persona- se los empec&eacute; a bajar. Ella r&aacute;pido me agarr&oacute; las manos, pero no se quitaba, solo segu&iacute;a bailando. Para ese entonces, ya pr&aacute;cticamente est&aacute;bamos culeando con la ropa puesta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ella te dio el pase o tu hiciste los avances? -Lorena cruz&oacute; las piernas y sinti&oacute; como su pantaleta se humedec&iacute;a poco a poco. Estaba nerviosa.<\/p>\n<p>&#8211; Yo le quer&iacute;a bajar el short, pero no me dej&oacute;. As&iacute; que le fui acariciando las caderas hasta llegar a la panocha. Se inclin&oacute; tantito pero no se quit&oacute; ni me dijo nada. Se la acarici&eacute; con toda la mano y cuando llegaba a la entrada presionaba m&aacute;s fuerte con los dedos; ya estaba tan mojada que ten&iacute;a una mancha de humedad en el short; lo pod&iacute;a sentir en los dedos. Ya no pens&aacute;bamos, est&aacute;bamos muy calientes. &ndash; Arturo se aclar&oacute; la garganta y se acomod&oacute; nuevamente en el sof&aacute;. Se sent&iacute;a m&aacute;s desinhibido por la tranquilidad de Lorena, que lo ve&iacute;a ruborizada y sin expresi&oacute;n. No se sent&iacute;a juzgado y presinti&oacute; que ella tambi&eacute;n guardaba un secreto similar, por que daba la impresi&oacute;n de que todo aquello le sonaba muy familiar.<\/p>\n<p>&#8211; Entiendo. Y&hellip; &iquest;pas&oacute;?<\/p>\n<p>&#8211; En ese momento no porque lleg&oacute; mi pap&aacute;. Ven&iacute;a medio borracho y lo tuvo que atender. Se fueron a su cuarto y estuvieron tomando hasta ya muy noche. Pens&eacute; que todo hab&iacute;a parado ah&iacute;, pero en la madrugada, mi mam&aacute; se fue a mi cuarto y me dijo que si pod&iacute;a dormir conmigo porque no aguantaba los ronquidos. Se quit&oacute; el short y la pantaleta delante de m&iacute; muy despacio, s&eacute; que para que le viera bien las nalgas y las piernas, y nos acostamos &ldquo;de cucharita&rdquo;. Yo ya estaba totalmente empalmado. Era lo que tanto hab&iacute;a estado esperando y no supe que hacer de los nervios. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo estuvimos as&iacute;, acostados, fingiendo dormir. Ella luego empez&oacute; a mover el culo como acomod&aacute;ndose, y supe que esa era una se&ntilde;al. As&iacute; abrazados le empec&eacute; a sobar las caderas y los muslos y a darle besos en el cuello tambi&eacute;n. Nunca lo hab&iacute;a hecho, pero me gust&oacute; mucho el olor de su piel; ol&iacute;a a perfume todav&iacute;a. Primero fueron besos cortos y luego muy largos, con la lengua, pasando de su cuello a los hombros. Como estaba todo en silencio, la escuchaba respirar algo agitada y suspirar.<\/p>\n<p>Lorena se sent&iacute;a acalorada y tem&iacute;a que su excitaci&oacute;n fuera muy evidente, por lo que se manten&iacute;a tan seria al punto de parecer no importarle lo que o&iacute;a. Pero lejos de eso, segu&iacute;a pensando en su hijo y tuvo ganas de tocarse.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Esa vez si tuvieron relaciones?<\/p>\n<p>&#8211; Si. Ya sin miedo me agarr&oacute; la polla. Primero solo la fue palpando y luego me meti&oacute; la mano al calz&oacute;n para agarrarla bien. En ese momento nos desconectamos y ya no hab&iacute;a forma de detenernos, no quer&iacute;amos, de hecho. Le levant&eacute; poquito el camis&oacute;n y, al igual que ella, primero palp&eacute; su vulva, que estaba muy mojada, no s&eacute; si de sudor o de sus flujos. No acostumbraba depilarse y ten&iacute;a mucho tiempo sin rasur&aacute;rsela, as&iacute; que ten&iacute;a un matorral ah&iacute; abajo. Era la primera vez que tocaba una y me sorprendi&oacute; su calor. Se la estuve acariciando, imaginando su forma hasta que separ&oacute; las piernas y entend&iacute; que quer&iacute;a. Le met&iacute; los dedos muy despacio y ah&iacute; empez&oacute; a gemir, sobre todo cuando me deten&iacute;a a frotarle en el cl&iacute;toris. Primero despacio y conforme ella me la fue jalando m&aacute;s r&aacute;pido, yo tambi&eacute;n lo hac&iacute;a con la misma intensidad. As&iacute; nos estuvimos masturbando hasta que ya no aguant&eacute; m&aacute;s y me baj&eacute; el calz&oacute;n. Ella no dijo nada, solo volte&oacute; a verme con la cara roja como dici&eacute;ndome &ldquo;hazlo&rdquo;. Se inclin&oacute; un poco hacia enfrente para acomodarse bien y le puse la polla en la entrada de la vagina. Estaba tan mojada que sus jugos ya estaban humedeciendo la s&aacute;bana. Se lo frot&eacute; primero como en las pel&iacute;culas porno, en todo lo largo de la panocha. Era mi primera vez y quer&iacute;a disfrutarlo como siempre imagin&eacute;. Le levant&eacute; la pierna y se la fui metiendo despacio, y cuando estuve totalmente adentro gimi&oacute; muy fuerte. Estaba hirviendo por dentro y de hecho me sorprendi&oacute; que estuviera tan apretada. Y fue algo instintivo &iquest;sabe?, el movimiento&hellip; el mete-saca, muy lento porque no me quer&iacute;a venir tan r&aacute;pido, quer&iacute;a durar lo suficiente para que ella tambi&eacute;n lo disfrutara tanto como yo. Ella se apoy&oacute; con el brazo en la cama para moverme el culo tambi&eacute;n, hasta que los dos agarramos el mismo ritmo. Yo estaba bufando, tratando de contener la respiraci&oacute;n como si eso ayudara no venirme, y mi mam&aacute; solo gem&iacute;a cada vez que la sent&iacute;a totalmente dentro, sin importarle que mi &lsquo;ap&aacute;&rsquo; estuviera en el otro cuarto. Pero como o&iacute;amos los ronquidos, no nos import&oacute;.<\/p>\n<p>Ella pasaba saliva con la respiraci&oacute;n agitada y se acariciaba las piernas cubri&eacute;ndose con la libreta. Suspiraba pesadamente mientras su mano rozaba la entrepierna, que a esas alturas estaba totalmente empapada. Arturo no se dio cuenta.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te dijo algo mientras ten&iacute;an sexo?<\/p>\n<p>&#8211; No. Bueno, s&iacute;. Lo que dicen todas&hellip; Solo gem&iacute;a y jadeaba y me dec&iacute;a que &ldquo;as&iacute;&rdquo; o &ldquo;m&aacute;s r&aacute;pido&rdquo;. Ya cuando empezaron a temblarle las piernas me di cuenta de que se iba a venir. Se la met&iacute; m&aacute;s r&aacute;pido hasta que grit&oacute; muy fuerte m&iacute; nombre, vali&eacute;ndole todo. Me hizo una se&ntilde;a para que me detuviera un momento mientras bajaba la pierna. Segu&iacute;a dentro de ella y sent&iacute;a como su interior se expand&iacute;a y contraria r&aacute;pidamente. Le bes&eacute; la espalda y el cuello mientras trataba de calmarme. Entonces se levant&oacute; y se quit&oacute; el camis&oacute;n. Nunca voy a olvidar como sus tetas se movieron cuando se acomod&oacute; sobre m&iacute;. Tiene los pezones muy grandes y de un color rosa claro que casi se pierde con su piel, nunca imagin&eacute; que ser&iacute;an as&iacute;. Las agarr&eacute; con ambas manos y se las chup&eacute; como desesperado, hasta que ella me rode&oacute; con sus brazos como pidi&eacute;ndome que lo hiciera despacio. Entonces se acomod&oacute; sobre mi polla y de un sent&oacute;n se la meti&oacute; toda otra vez. Se qued&oacute; quieta un momento y empez&oacute; a cabalgar muy despacio. Yo no tuve que hacer nada, pues ella se mov&iacute;a sobre m&iacute;, d&aacute;ndome sentones o moviendo las caderas. Me recost&eacute; en la cama y puso sus manos en mi pecho sin dejar de moverse; me encantaba ver como mi pene desaparec&iacute;a en su entrepierna. Ella estaba fuera de s&iacute;, de verdad lo estaba disfrutando mucho y no le importaba que fuera su hijo, ella solo quer&iacute;a que me la cogiera.<\/p>\n<p>Lorena mordi&oacute; ligeramente el bol&iacute;grafo con la mirada en las p&aacute;ginas. Repasaba las palabras que hab&iacute;a encerrado en un c&iacute;rculo y trataba de mantenerse serena. Hab&iacute;a escrito lo m&aacute;s que pudo de su relato, pero se detuvo por la excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No usaron protecci&oacute;n? -Pregunt&oacute; Lorena al poner el bol&iacute;grafo entre las p&aacute;ginas. Arturo movi&oacute; la cabeza y se acomod&oacute; nuevamente el pantal&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Ni tiempo nos dio de pensar en eso. Est&aacute;bamos muy calientes. Me estuvo cabalgando muy fuerte y no pude aguantar mucho. -Arturo cerr&oacute; los ojos recreando ese momento y sin darse cuenta se frot&oacute; el pene ligeramente. -Las tetas le brincaban tanto&hellip; No dej&eacute; de acarici&aacute;rselas en todo el rato que estuvo sobre m&iacute;. Le jalaba los pezones o se los mord&iacute;a despacio. No s&eacute; cu&aacute;nto tiempo pas&oacute;, pero no pude contenerme m&aacute;s. Le dije que me iba a correr y ella solo aceler&oacute; el movimiento de sus caderas. Un par de arremetidas m&aacute;s y me corr&iacute; dentro de ella. Nunca me hab&iacute;a venido as&iacute;, tan intensamente y creo que ella tampoco. Quiz&aacute; fue m&aacute;s intenso porque lo que est&aacute;bamos haciendo estaba mal y por lo mismo fue tan placentero. Lanc&eacute; varios chorros antes de que ella dejara de moverse y no supe si se corri&oacute; tambi&eacute;n. Solo se qued&oacute; quieta con mi verga adentro y los ojos cerrados y cuando se baj&oacute; me dio un beso en la boca, muy largo pero sin usar la lengua. Quer&iacute;a besarla desde antes pero no entiendo por qu&eacute; no me atrev&iacute;. Se qued&oacute; acostada ah&iacute; conmigo sob&aacute;ndome la pija y bes&aacute;ndome despacio hasta que se durmi&oacute;. Yo tambi&eacute;n me qued&eacute; dormido y en la ma&ntilde;ana que me despert&eacute; ya no estaba, ni mi pap&aacute; tampoco.-<\/p>\n<p>Le llam&oacute; la atenci&oacute;n ese detalle. En la mayor&iacute;a de las relaciones incestuosas los besos son un aliciente com&uacute;n, pero en este caso, no lo hab&iacute;a mencionado hasta entonces. Imagin&oacute; brevemente como ser&iacute;a besar a su hijo en varios posibles escenarios e inconscientemente se mordi&oacute; el labio inferior. Estaba fascinada por el relato y sobre todo como un juego que ellos consideraban &ldquo;inocente&rdquo; los hab&iacute;a llevado irremediablemente al encuentro sexual. Pero, sobre todo, se sent&iacute;a intrigada por esa aparente falta de conexi&oacute;n &iacute;ntima entre los dos y que solo tienen las parejas, limitando su relaci&oacute;n &uacute;nicamente al sexo. Hasta le parec&iacute;a algo razonable.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo sentiste ese beso? &iquest;Fue como alguno que te hubieran dado antes?<\/p>\n<p>&#8211; No. Si fue muy diferente. Pero se sinti&oacute; raro y me excit&oacute; mucho tener su aliento tan cerca, no s&eacute; por qu&eacute;. Creo que esos detalles, como su aliento, el olor de su piel o de su cabello, son cosas m&aacute;s propias de una pareja. Tener todo eso para m&iacute; de verdad me prendi&oacute; mucho.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Tu mam&aacute; propicia despu&eacute;s los dem&aacute;s encuentros?<\/p>\n<p>&#8211; Los dos. Ese d&iacute;a nos tuvimos que esperar hasta la noche para hacerlo otra vez.<\/p>\n<p>Lorena record&oacute; las miradas y las caricias de su hijo cuando no estaba su padre. Era m&aacute;s cari&ntilde;oso, pero sin pasar el l&iacute;mite del coqueteo, aunque secretamente deseaba que lo hiciera. Eran casi personas diferentes cuando estaban a solas. Le estaba costando trabajo concentrarse en las palabras de Arturo, pues su mente estaba fija en su hijo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ya era cosa de los dos, entonces? -Pregunt&oacute; volviendo en s&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; Si, ya est&aacute;bamos muy &lsquo;clavados&rsquo; en eso.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;C&oacute;mo fue el siguiente encuentro? -Pregunt&oacute; Lorena despu&eacute;s de un momento.<\/p>\n<p>&#8211; Fue esa misma noche. Mi &lsquo;ama&rsquo; ya no aguant&oacute; y me pidi&oacute; que la acompa&ntilde;ara por unas cosas a la tienda porque no quer&iacute;a venir cargando. Caminamos &lsquo;tantito&rsquo; m&aacute;s all&aacute; de la casa y nos metimos a un lote bald&iacute;o. Estaba bien oscuro y no se ve&iacute;a nada. Solo fue un &ldquo;rapid&iacute;n&rdquo;. Se baj&oacute; el short y se recarg&oacute; en la pared abriendo bien las piernas. Me la saqu&eacute; por la bragueta y se la met&iacute; muy fuerte; se tuvo que tapar la boca para no hacer ruido, pero aun as&iacute; no dejaba de gemir. Le tuve que dar muy r&aacute;pido para que no nos vieran y termin&eacute; otra vez adentro de ella.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Nunca te dijo nada por eyacular dentro?<\/p>\n<p>&#8211; No, al contrario, le gustaba sentir la leche dentro. Pero luego me dijo que era mejor que terminara afuera, porque a veces tardaba en sal&iacute;rsele todo y le daba miedo que mi &lsquo;apa&rsquo; la agarrara y le sintiera algo que no deb&iacute;a estar ah&iacute;. En ese punto ya no la ve&iacute;a tanto como mi mam&aacute;, sino m&aacute;s como mi novia. Ella tom&oacute; una actitud diferente conmigo, y se volvi&oacute; m&aacute;s cari&ntilde;osa que de costumbre. Empezamos a hacer m&aacute;s cosas juntos e inclusive me hablaba por tel&eacute;fono varias veces cuando estaba fuera de la casa. Cuando no estaba mi pap&aacute; nos bes&aacute;bamos y acarici&aacute;bamos a ratos, pero no pasaba nada porque sab&iacute;amos que pod&iacute;a llegar en cualquier momento. E inclusive cuando estaba, nos met&iacute;amos a un cuarto o a la alacena, o nos &iacute;bamos al garaje para besarnos; siempre todo muy r&aacute;pido. La siguiente vez que lo hicimos fue en la casa tambi&eacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Inmediatamente despu&eacute;s de eso o pas&oacute; un tiempo? -Lorena retom&oacute; las notas revisando p&aacute;gina por p&aacute;gina.<\/p>\n<p>&#8211; Si, pasaron unos d&iacute;as por que mi &lsquo;ap&aacute;&rsquo; ya no iba tanto al taller en la ma&ntilde;ana y cuando estaba en la casa se empez&oacute; a volver muy posesivo con ella por su cambio de actitud conmigo. No s&eacute; si estaba sospechando algo, pero definitivamente si cambi&oacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;No les dijo nada?<\/p>\n<p>&#8211; No, nunca. Todo estaba normal. En la siguiente vez hice como que me fui a la uni y esper&eacute; a que se fuera mi pap&aacute;. Me escond&iacute; en la buganvilia del bald&iacute;o de la otra noche hasta que vi pasar su carro. Dej&eacute; pasar un ratito y me regres&eacute; a la casa. Mi mam&aacute; ya me estaba esperando para meternos a la regadera.<\/p>\n<p>Contin&uacute;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 &ldquo;&iexcl;Pasa, est&aacute; abierto!&rdquo; Se oy&oacute; una voz al otro lado de la puerta. Arturo entr&oacute; resignado y se sent&oacute; en uno de los sillones que estaban frente al escritorio. Era un lugar acogedor y moderno, decorado con obras de arte y diplomas. Hab&iacute;a un ventanal detr&aacute;s de la mesa de vidrio que funcionaba como [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":24577,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43481","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-amor-filial"},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/24577"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43481"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43481\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}