{"id":43513,"date":"2023-10-21T22:00:00","date_gmt":"2023-10-21T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-21T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-21T22:00:00","slug":"un-tropezon-con-final-feliz-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/un-tropezon-con-final-feliz-2\/","title":{"rendered":"Un tropez\u00f3n con final feliz (2)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43513\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">2<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Eran las ocho y cuarto de la ma&ntilde;ana cuando la llam&eacute;, el tel&eacute;fono son&oacute; como tres veces antes de que ella lo descolgara.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as mi zorra.<\/p>\n<p>-Buenos d&iacute;as mi amo.<\/p>\n<p>&#8211; En 20 minutos paso y te recojo, hoy te voy a llevar a comprar lencer&iacute;a.<\/p>\n<p>-Como t&uacute; quieras.<\/p>\n<p>-Por cierto, no quiero que lleves nada de ropa interior.<\/p>\n<p>-As&iacute; lo har&eacute; mi amo.<\/p>\n<p>Tras recogerla en su piso fueron a la cafeter&iacute;a, mientras tomaban caf&eacute; &eacute;l le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; tal ayer?<\/p>\n<p>-Pues la verdad es que sacaste un aspecto de m&iacute; que desconoc&iacute;a que lo ten&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;A qu&eacute; te refieres?<\/p>\n<p>-Nunca pens&eacute; que podr&iacute;a ser la esclava sexual de un hombre y que adem&aacute;s me gustara serlo, al mismo tiempo, me hiciste correrme m&aacute;s de una vez en la misma sesi&oacute;n y eso nunca me hab&iacute;a pasado, as&iacute; que lo de ayer genial.<\/p>\n<p>-Me alegra o&iacute;r eso, porque hoy te voy a volver a follar como yo quiera.<\/p>\n<p>-S&iacute; amo. Le mir&oacute; a los ojos y sonri&oacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l pidi&oacute; la cuenta y salieron a la calle, se dirigieron a la tienda de lencer&iacute;a andando, eran unas pocas calles seg&uacute;n google, entraron, tras saludar a la dependienta curiosearon.<\/p>\n<p>-Elige tres modelos que invito yo.<\/p>\n<p>-Gracias, &iquest;alg&uacute;n color especial?<\/p>\n<p>-T&uacute; elige y ya te ir&eacute; indicando.<\/p>\n<p>Aquella situaci&oacute;n a ella le daba morbo, siempre se hab&iacute;a encargado ella de comprarla, tanto para ella como para su marido e hijo, y ahora iba con un hombre que no era su marido e iba a dar el visto bueno, sinti&oacute; un cosquilleo entre sus muslos. Ella escogi&oacute; un modelo normalito de color negro y se lo mostr&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta?<\/p>\n<p>-Pues no, quiero que seas mi puta no una monjita.<\/p>\n<p>Ella colg&oacute; el modelito y sigui&oacute; buscando, encontr&oacute; uno de color burdeos con transparencias, encajes y de tama&ntilde;o reducido.<\/p>\n<p>-&iquest;Este qu&eacute; tal?<\/p>\n<p>-Mucho mejor, esa es la idea. Eligi&oacute; uno negro similar y otro de color rosa fuerte.<\/p>\n<p>Se dirigieron a la caja y mientras esperaban su turno la bes&oacute; con delicadeza pasando una mano por su cintura, la gente los mir&oacute; con disimulo, pero a ella no le import&oacute;, abr&iacute;a su boca para entregarle su lengua. En la calle &eacute;l llam&oacute; a un taxi y le dio una direcci&oacute;n, el taxista asinti&oacute; y puso rumbo hacia donde Eduardo quer&iacute;a. En el asiento de atr&aacute;s Eduardo sobaba los pechos de Cristina mientras la besaba, el taxista lo vio por el retrovisor pero continu&oacute; conduciendo en silencio. Con su marido nunca se habr&iacute;an atrevido a hacer una cosa as&iacute;, pero ahora era la puta de aquel hombre y se dejaba llevar. Sus pezones se hab&iacute;an endurecido y su co&ntilde;o se estaba comenzando a mojar. Una vez llegaron a su destino Eduardo se detuvo, pagaron y se despidieron del taxista que les dedic&oacute; una sonrisa de complicidad.<\/p>\n<p>-&iquest;D&oacute;nde estamos amo?<\/p>\n<p>-Espera y ver&aacute;s. Le dio un azote y le cogi&oacute; la mano llev&aacute;ndola hacia la puerta del sex shop.<\/p>\n<p>Una vez dentro, &eacute;l parec&iacute;a desenvolverse como si hubiera estado all&iacute; varias veces, iba de stand en stand cogiendo lo que necesitaba y lo pon&iacute;a en la cestita que hab&iacute;an cogido a la entrada. Ella observaba en silencio y casi sin parpadear, pens&oacute; que era un hombre experimentado y que sab&iacute;a lo que quer&iacute;a, no perd&iacute;a el tiempo, seguramente tendr&aacute; m&aacute;s putas como ella repartidas por el pa&iacute;s, pero eso no le import&oacute;, ahora estaba con ella e iba a follarla de maneras que a ella no se le ocurrir&iacute;an ni en sus sue&ntilde;os m&aacute;s h&uacute;medos y eso la excitaba, toda esa preparaci&oacute;n hac&iacute;a que su co&ntilde;o se humedeciera, una humedad que ella intentaba controlar al no llevar bragas, no quer&iacute;a manchar el vestido pero se estaba convirtiendo en una dif&iacute;cil misi&oacute;n.<\/p>\n<p>Se dirigieron a la caja y Eduardo le dio la tarjeta al dependiente que se cobr&oacute; todo lo que &eacute;l hab&iacute;a cogido, salieron de la tienda y se dirigieron al hotel donde &eacute;l estaba hospedado. En el ascensor no hab&iacute;a nadie m&aacute;s que ellos dos y Eduardo aprovech&oacute; para subirle la falda y tocar su co&ntilde;o, ella se excitaba conforme sub&iacute;an, pero pensaba en si al abrirse la puerta su amo se detendr&iacute;a si aparec&iacute;a alguien, la puerta se abri&oacute; y el dej&oacute; caer su falda, ella respir&oacute; al ver un matrimonio mayor esperando para subir, cruzaron un buenos d&iacute;as y cada pareja sigui&oacute; su camino.<\/p>\n<p>Una vez en la habitaci&oacute;n, Eduardo dej&oacute; caer la bolsa y la cogi&oacute; del pelo, ech&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s y le comi&oacute; las orejas y el cuello, ella se excitaba, las manos de &eacute;l segu&iacute;an por sus senos estruj&aacute;ndolos junto a sus pezones, acto seguido le toc&oacute; el turno a su mojado co&ntilde;o. Le meti&oacute; dos dedos y comenz&oacute; a follarla, ella gem&iacute;a, cuando estaba a punto de llegar al primer orgasmo del d&iacute;a, Eduardo se detuvo, sac&oacute; los dedos de su co&ntilde;o y mir&aacute;ndola a los ojos se los chup&oacute;, ella con los ojos desorbitados y a las puertas del cl&iacute;max lo miraba excitada y expectante.<\/p>\n<p>-Qu&iacute;tate el vestido y ponte uno de los conjuntos. Mientras cog&iacute;a el tel&eacute;fono y ped&iacute;a dos botellas de cava.<\/p>\n<p>-Si amo. Dijo llena de deseo. Comenz&oacute; a quitarse el vestido y &eacute;l la detuvo con un gesto.<\/p>\n<p>-Aqu&iacute; no, en el dormitorio.<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de llamar a recepci&oacute;n, puso el hilo musical y se sent&oacute; a fumar un cigarro mientras la esperaba. Ella sali&oacute; del dormitorio con el conjunto negro y se acerc&oacute; a &eacute;l, sus pezones se ve&iacute;an con bastante claridad por la transparencia del tejido al igual que su depilado co&ntilde;o.<\/p>\n<p>-&iexcl;Vaya! Veo que te has depilado.<\/p>\n<p>-S&iacute;, lo he hecho para ti amo. Hab&iacute;a dejado una peque&ntilde;a muestra de pelo donde antes hab&iacute;a una gran mata de vello p&uacute;bico.<\/p>\n<p>-Ac&eacute;rcate y date la vuelta despacio. Ella sumisa obedec&iacute;a y mostraba sus nalgas al completo dado que el tanga no tapaba nada.<\/p>\n<p>-Incl&iacute;nate. Ten&iacute;a delante ese hermoso trasero que ya hab&iacute;a sido suyo y le dio tres zotes con relativa intensidad.<\/p>\n<p>&ndash;Ves y c&aacute;mbiate de modelo. Ella se puso el siguiente y tras los azotes finalmente sali&oacute; con el rosa que recibi&oacute; el mismo trato. Llamaron a la puerta y Eduardo le dijo date la vuelta y se dirigi&oacute; a la puerta, abri&oacute; y el camarero entr&oacute; con el cava, ella. Ella, r&iacute;gida como una estatua de m&aacute;rmol no mov&iacute;a ni un m&uacute;sculo, se imaginaba observaba por otro hombre al que no conoc&iacute;a y al que no pod&iacute;a ver su rostro, sorprendentemente se excit&oacute;, Eduardo le dio una propina y le acompa&ntilde;&oacute; a la salida, el camarero hab&iacute;a visto el cuerpo de Cristina pero no dijo nada.<\/p>\n<p>-Ven zorra.<\/p>\n<p>-Voy amo.<\/p>\n<p>-Te has portado bien, pero el &uacute;nico que te va a follar soy yo, &iquest;queda claro? Le dijo apretando uno de sus pezones, ella contest&oacute;.<\/p>\n<p>-Por supuesto mi se&ntilde;or. Con aquel hombre estaba en una monta&ntilde;a rusa de sensaciones nuevas, a cual m&aacute;s excitante.<\/p>\n<p>Destap&oacute; una de las botellas de cava y la roci&oacute; con &eacute;l, enseguida sus pezones respondieron al fr&iacute;o contacto de la bebida, Eduardo se dispuso a com&eacute;rselos, con una mano apartaba las bragas a un lado de su co&ntilde;o y volv&iacute;a a meter dos dedos en su co&ntilde;o para follarla con ellos, la volvi&oacute; a llevar a las puertas del orgasmo y all&iacute; se detuvo. Ella empezaba a volverse loca de deseo, llegados a ese punto quer&iacute;a ser follada, azotada, lo que fuera, pero no era m&aacute;s que una zorra entregada a los caprichos de su hombre. Eduardo la coloc&oacute; entre dos sillas dejando su co&ntilde;o al aire, coloc&oacute; sus manos a la espalda y le puso unas esposas, una mordaza en la boca y at&oacute; sus piernas a las patas de las sillas. No pod&iacute;a moverse ni hablar, la inclin&oacute; un poco hacia adelante y cogi&oacute; un peque&ntilde;o l&aacute;tigo de siete colas y se coloc&oacute; delante de ella, se lo mostr&oacute; y ella supo que iba a ser azotada, lo que no sab&iacute;a era la intensidad con que lo iba a hacer. &Eacute;l se puso detr&aacute;s de ella y se lo pas&oacute; por la espalda varias veces, de repente se detuvo, unos segundos y le dio el primer azote, ella gimi&oacute;, no hab&iacute;a sido muy fuerte, el segundo lo fue m&aacute;s y el tercero m&aacute;s todav&iacute;a, en esa intensidad le dio unos cuantos, ella gem&iacute;a por el dolor y el placer, la manten&iacute;a en esa fina l&iacute;nea donde el dolor y el placer se mezclan, se detuvo y cogi&oacute; un consolador anal, lo impregn&oacute; de vaselina y se lo introdujo con ternura mientras le dec&iacute;a al o&iacute;do.<\/p>\n<p>-Eres mi puta y voy a hacer con tu cuerpo lo que me salga de la polla. Ella se excitaba m&aacute;s al o&iacute;rlo susurrar en su o&iacute;do esas palabras. Tras colocarle el consolador volvi&oacute; a los azotes, la sensaci&oacute;n era nueva para ella, pero segu&iacute;a excit&aacute;ndose, dej&oacute; de azotarla y se puso delante de ella y le vend&oacute; los ojos, coloc&oacute; otro vibrador en su cl&iacute;toris y le dio m&aacute;xima potencia, ella intent&oacute; dar un salto pero atada le fue imposible, mov&iacute;a la cabeza, no pod&iacute;a aguantar, se corri&oacute; enseguida entre espasmos de placer, en esta ocasi&oacute;n no pudo decirle a su amo que se corr&iacute;a. &Eacute;l le apret&oacute; con fuerza los dos pezones a la vez, ella gem&iacute;a de dolor.<\/p>\n<p>-Que no puedas hablar, no quiere decir que no lo intentes zorra.<\/p>\n<p>Ella asent&iacute;a con la cabeza, entonces &eacute;l se detuvo. Ella respir&oacute; aliviada y qued&oacute; a la espera de nuevas experiencias. Si su marido la viera convertida en la puta de un desconocido, seguro que le pedir&iacute;a el divorcio, aquella mujer ya no era la que &eacute;l hab&iacute;a conocido y con la que se hab&iacute;a casado. Ella en cambio, se sorprend&iacute;a con cada actuaci&oacute;n de aquel hombre, y m&aacute;s le sorprend&iacute;a lo que su cuerpo aguantaba y lo que le gustaba ser esa nueva Cristina, que se hab&iacute;a convertido en una puta, una zorra, una esclava sumisa a cambio de placer sexual. Ernesto la liber&oacute; de todo con calma y le sirvi&oacute; una copa del fr&iacute;o cava, bebieron mientras se miraban a los ojos hasta vaciarla, tras la copa otra que ya bebieron m&aacute;s despacio, las dejaron sobre la mesa. Eduardo le dijo que se arrodillara y le sacara la polla, ella obedec&iacute;a sin decir nada, le desabroch&oacute; el pantal&oacute;n y cuando la polla estuvo liberada, Eduardo le pidi&oacute; que se la chupara, ella gustosa de tenerla en la boca comenz&oacute; a lamerla por todas partes, incluidos los huevos de su hombre. &Eacute;l se reclin&oacute; en el sof&aacute; y le dijo que le comiera el culo tambi&eacute;n, su zorra pasaba la lengua por todas partes, tras unos instantes as&iacute;, Eduardo le dijo que se la metiera por el culo y lo follara, ella obediente la cogi&oacute; y se la meti&oacute; despacio, comenz&oacute; a cabalgar en aquella polla que la volv&iacute;a loca, sus gemidos iban en aumento, su respiraci&oacute;n se aceleraba, Eduardo cogi&oacute; el l&aacute;tigo y comenz&oacute; a azotarla mientras se lo follaban, la blanca espalda de Cristina se enrojec&iacute;a mientras gem&iacute;a pero ella segu&iacute;a foll&aacute;ndolo, tras unas cuantas embestidas los dos dijeron casi al mismo tiempo que se corr&iacute;an, se quedaron en silencio y &eacute;l la abraz&oacute; desde atr&aacute;s.<\/p>\n<p>-Cuando yo no est&eacute;, seguir&aacute;s siendo mi puta en la distancia.<\/p>\n<p>-Gracias amo por no dejarme tirada cuando ya no est&eacute;s.<\/p>\n<p>-Yo no te dejar&eacute; nunca tirada mientras obedezcas.<\/p>\n<p>-Yo siempre ser&eacute; tu puta y obedecer&eacute; est&eacute;s donde est&eacute;s.<\/p>\n<p>&#8211; Ahora l&iacute;mpiame la polla. En esta ocasi&oacute;n, Cristina ya no cogi&oacute; papel, le lami&oacute; su miembro hasta que no qued&oacute; ni una gota de su esperma, el resto sal&iacute;a lentamente por su culo, despu&eacute;s bebieron y &eacute;l la llev&oacute; a la cama, la tir&oacute; de espaldas y la at&oacute; de pies y manos, le vend&oacute; los ojos, se acerc&oacute; a su o&iacute;do y le dijo.<\/p>\n<p>-Vas a batir tu r&eacute;cord de orgasmos hoy.<\/p>\n<p>-Ya lo bat&iacute; ayer mi se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-Ayer solo fue una muestra de lo que voy a hacer contigo.<\/p>\n<p>-Uffff amo, me excitas cuando me dices esas cosas.<\/p>\n<p>-&iquest;Mi zorra se pone cachonda de imaginar lo que le va a hacer su amo?<\/p>\n<p>Ella asinti&oacute; con la cabeza. Eduardo se coloc&oacute; entre las separadas piernas de su esclava y le mordi&oacute; repetidamente el interior de los muslos, despu&eacute;s le pas&oacute; la lengua y se acerc&oacute; a sus labios vaginales, los lam&iacute;a de arriba abajo y de derecha a izquierda, ella comenz&oacute; a gemir y a ponerse cachonda de nuevo, los fluidos vaginales comenzaban a lubricar su feminidad, Eduardo par&oacute;, le introdujo un consolador y volvi&oacute; a lamer su cl&iacute;toris, la volvi&oacute; a llevar a las puertas del orgasmo y all&iacute; se detuvo, le sac&oacute; el consolador despacio y continu&oacute; chup&aacute;ndola, cuando los gemidos aumentaban de decibelios, el se deten&iacute;a, le meti&oacute; el juguete. Ella le suplic&oacute; que se la follara, pero &eacute;l la ignoraba, ella intentaba soltarse retorciendo su cuerpo pero toda resistencia era in&uacute;til, era su esclava y &eacute;l estaba haciendo lo que quer&iacute;a con su cuerpo, ella nunca hab&iacute;a estado excitada hasta ese punto de locura, en el que ya no controlas tu cuerpo. El hecho de no ver, aumentaba la sensaci&oacute;n de placer. El que s&iacute; controlaba la situaci&oacute;n era &eacute;l que volv&iacute;a a lamer y jugar con su co&ntilde;o. Las continuas lamidas y parones hab&iacute;an llevado a Cristina a un punto donde ya era solo un cuerpo a disposici&oacute;n de su amo. Con el consolador en su co&ntilde;o y la lengua de &eacute;l en su cl&iacute;toris, Cristina alcanz&oacute; un orgasmo inimaginable para ella, su cuerpo temblaba tras el cl&iacute;max, Eduardo cogi&oacute; hielo de la cubitera y se lo puso en los pezones, los aguant&oacute; as&iacute; unos segundos y los fue bajando por su cuerpo hasta llegar al co&ntilde;o, all&iacute; los mantuvo contra el calor que desprend&iacute;a esa humeante vagina. Cuando el hielo disminuy&oacute; de tama&ntilde;o, se levant&oacute; y pidi&oacute; comida para dos a recepci&oacute;n, tras colgar el tel&eacute;fono se prepar&oacute; un cigarro y bebi&oacute; de su copa, ella continuaba atada, su respiraci&oacute;n se hab&iacute;a normalizado y esperaba el siguiente movimiento, le daba igual el que fuera, sab&iacute;a que aquel hombre que hab&iacute;a aparecido en su vida por casualidad, le proporcionar&iacute;a placer, en dos d&iacute;as que estaba en su vida, hab&iacute;a tenido m&aacute;s sexo y experiencias que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de su existencia.<\/p>\n<p>La m&uacute;sica se o&iacute;a y ella se relaj&oacute; hasta un punto en que casi se duerme, solo la llamada en la puerta la devolvi&oacute; al presente, pens&oacute; si Eduardo dejar&iacute;a que la volvieran a ver as&iacute; como estaba, desnuda e indefensa, pero estaba dispuesta a aceptar lo que eligiera su amo.<\/p>\n<p>Eduardo abri&oacute; la puerta y el mismo camarero apareci&oacute; con el pedido, desde donde estaba pod&iacute;a ver una de las piernas de Cristina y vislumbrar que estaba atada, sinti&oacute; algo de envidia. Los hombres hablaban y Cristina estaba expectante.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta lo que ves?<\/p>\n<p>-Pues la verdad es que s&iacute; se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustar&iacute;a ver un poco m&aacute;s?<\/p>\n<p>-&iexcl;Ya lo creo!<\/p>\n<p>Cristina ten&iacute;a una mezcla de verg&uuml;enza y excitaci&oacute;n al o&iacute;r aquellas palabras, estaba ofreci&eacute;ndola a los ojos de aquel desconocido.<\/p>\n<p>-Espera aqu&iacute;. Le dijo Eduardo al camarero. Entr&oacute; en la habitaci&oacute;n y se dirigi&oacute; al ba&ntilde;o, cogi&oacute; una toalla y cubri&oacute; los pechos y el co&ntilde;o de su puta-<\/p>\n<p>-&iexcl;Pasa! El camarero entro titubeante en la habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; opinas sobre lo que ves?<\/p>\n<p>-Pues&hellip; Que es usted un hombre afortunado al tener a una hermosa mujer a su disposici&oacute;n. El camarero era un joven treinta&ntilde;ero que no parec&iacute;a estar acostumbrado a este tipo de situaciones pero supo expresarse con un delicado tacto. Cristina intentaba controlar la respiraci&oacute;n, estaba siendo exhibida como si fuera un trofeo, o una esclava en venta, aunque en realidad era ya la puta de Eduardo. Pens&oacute; en d&oacute;nde terminar&aacute; esta situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Bueno muchacho, &iquest;quieres jugar?<\/p>\n<p>-&iexcl;S&iacute;!<\/p>\n<p>-Est&aacute; bien, solo puedes ver lo que el azar te d&eacute;. Sac&oacute; una moneda y le dijo, cara los pechos, cruz su co&ntilde;o. &iquest;De acuerdo?<\/p>\n<p>-S&iacute;, de acuerdo se&ntilde;or. Eduardo le ofreci&oacute; la moneda para que &eacute;l la lanzara, la moneda cay&oacute; al suelo y rod&oacute; por el mismo hasta detenerse. Cristina no pod&iacute;a ver nada pero era consciente de todo lo que estaba ocurriendo, que salga cara pens&oacute;. Eduardo cogi&oacute; la moneda y se la mostr&oacute; al camarero.<\/p>\n<p>-Ha salido cara, &iquest;est&aacute;s de acuerdo?<\/p>\n<p>-S&iacute; se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Eduardo se acerc&oacute; a Cristina que respiraba aliviada por lo que hab&iacute;a salido. Le baj&oacute; la toalla lentamente y mostr&oacute; sus pechos con unos pezones endurecidos.<\/p>\n<p>-Puedes tocarlos.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;? Se pregunt&oacute; Cristina. Ya era una puta oficial, su amo la estaba prostituyendo como si fuera su proxeneta con aquel camarero que no se pod&iacute;a creer lo que le estaba pasando. Le toc&oacute; los pechos con suavidad, de un pecho pas&oacute; al otro.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres apretarle los pezones?<\/p>\n<p>-S&iacute; quiero. Dijo con una excitaci&oacute;n patente en su rostro y en el tono de su voz e ignorante de hasta donde llegar&iacute;a aquella situaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Pues tendr&aacute;s que hacerlo con m&aacute;s rudeza o se acab&oacute;. El camarero apret&oacute; los dos pezones a la vez, apret&oacute; hasta que Cristina chill&oacute; de dolor. Eduardo levant&oacute; la mano y el camarero se detuvo.<\/p>\n<p>-Suficiente por esta vez, puedes marcharte, una cosa m&aacute;s.<\/p>\n<p>-D&iacute;game.<\/p>\n<p>-Conf&iacute;o en tu discreci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Desde luego se&ntilde;or, gracias se&ntilde;or.<\/p>\n<p>Cuando se cerr&oacute; la puerta, Eduardo cogi&oacute; el l&aacute;tigo y volvi&oacute; con ella, le quit&oacute; la toalla y la azot&oacute; mientras le dec&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eres mi puta y no lo olvides nunca.<\/p>\n<p>-Si mi amo, soy tu puta, tu esclava. Dijo satisfecha entre gemidos.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres que te lleve a tu casa o prefieres seguir aqu&iacute;?<\/p>\n<p>-Quiero estar donde t&uacute; est&eacute;s.<\/p>\n<p>La desat&oacute; y la bes&oacute; con dulzura, ella se mostraba disciplinada y tierna mientras le devolv&iacute;a los besos agradecida. Le puso un albornoz y cogi&oacute; otro para &eacute;l y se dispusieron a comer. Para sorpresa de ella, &eacute;l le serv&iacute;a la comida y la bebida, eso a ella le encant&oacute;, le hizo sentirse querida por aquel hombre que hab&iacute;a revolucionado su vida y su forma de ser. Luego tomaron un caf&eacute;, la llev&oacute; a la cama y se acost&oacute; a su lado sin decir nada, la abraz&oacute; por detr&aacute;s y le dijo que iban a hacer una siesta para recuperar fuerzas, quedaba toda una tarde para seguir jugando y &eacute;l pensaba sacarle el m&aacute;ximo partido a su nueva adquisici&oacute;n. Ella por su parte se sinti&oacute; feliz al notar su abrazo y se relaj&oacute; hasta dormirse.<\/p>\n<p>Eran casi las cinco cuando Eduardo abri&oacute; los ojos, ella segu&iacute;a durmiendo a su lado envuelta en el albornoz, &eacute;l se levant&oacute; y se sirvi&oacute; un caf&eacute; y se prepar&oacute; un cigarro, se lo tom&oacute; en el balc&oacute;n sentado en una de las hamacas mientras esperaba a que ella se despertara, veinte minutos despu&eacute;s &eacute;l escuch&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Amo? &iquest;Est&aacute;s ah&iacute;?<\/p>\n<p>-Estoy en el balc&oacute;n mi ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Esas nuevas palabras a ella la llenaron de placer, era rudo y amable y esa combinaci&oacute;n la satisfac&iacute;an, se levant&oacute; y se acerc&oacute; a su amo, lo bes&oacute; y se asom&oacute; por el balc&oacute;n, la altura era considerable, algunos edificios no muy lejanos eran de la misma altura eran los &uacute;nicos en los que pod&iacute;a haber alguien que los vieran.<\/p>\n<p>-Voy al ba&ntilde;o mi se&ntilde;or.<\/p>\n<p>-&iexcl;No! Desabr&oacute;chate el albornoz y ponte encima de m&iacute;. Ella obedeci&oacute;, separ&oacute; las piernas y se puso a la altura de su polla.<\/p>\n<p>-Suelta t&uacute; orina mientras te tocas los pechos.<\/p>\n<p>Ella dud&oacute; sorprendida por un momento, pero no iba a llevarle la contraria. Si su amo quer&iacute;a que hiciera eso, lo har&iacute;a. Cerr&oacute; los ojos y relaj&oacute; su vejiga, su c&aacute;lida orina sal&iacute;a con fuerza contra el pecho de su amo, &eacute;l ni se inmutaba, la observaba mientras le daba unas caladas a su cigarrillo, poco a poco la fuerza con que sal&iacute;a la orina disminuy&oacute; hasta que termin&oacute; en un goteo encima de su polla, ella esper&oacute; &oacute;rdenes.<\/p>\n<p>-Ahora lame mi cuerpo.<\/p>\n<p>Ella comenz&oacute; a pasar la lengua, notaba el sabor de su orina mezclado con el sabor del cuerpo de su se&ntilde;or, cuando lleg&oacute; a la polla, se recre&oacute; hasta ponerla dura, sigui&oacute; disfrutando de la mamada, su amo le apretaba la cabeza para que se la metiera toda, arcadas, lametones, alguna bofetada y al final, cuando &eacute;l estaba a punto de correrse, le apret&oacute; la cabeza contra su vientre mientras se corr&iacute;a, ella aguant&oacute; todo lo que pudo hasta que su amo se termin&oacute; de correr en la profundidad de su garganta, entonces se separ&oacute; y lo mir&oacute;, &eacute;l le dedic&oacute; una sonrisa.<\/p>\n<p>-Ahora te toca a ti zorrita.<\/p>\n<p>-S&iacute; amo s&iacute;. Dijo con deseo.<\/p>\n<p>Eduardo se levant&oacute; y le quit&oacute; el albornoz, la sent&oacute; y le separ&oacute; las piernas, se acomod&oacute; para comerle el co&ntilde;o, ella le acariciaba el pelo mientras la lengua de &eacute;l la hac&iacute;a disfrutar, su excitaci&oacute;n iba en aumento, su respiraci&oacute;n se aceleraba, gem&iacute;a mientras sus piernas se abr&iacute;an todo lo que pod&iacute;an para que su amo la devorara a placer.<\/p>\n<p>-&iexcl;&iexcl;Me corro mi amo!! &iexcl;Me corro! &Eacute;l sigui&oacute; hasta el final y ella termin&oacute; de correrse. Eduardo se levant&oacute; y con la polla en su mano le dijo.<\/p>\n<p>-Abre la boca.<\/p>\n<p>Ella obedeci&oacute; mientras &eacute;l comenzaba a mearla, primero los pechos, tambi&eacute;n su co&ntilde;o, luego subi&oacute; hasta su boca que se llen&oacute; enseguida, la orina sal&iacute;a a borbotones de su boca, luego baj&oacute; de nuevo a sus pechos y a su co&ntilde;o donde termin&oacute; la lluvia dorada. Se separ&oacute; de ella y sin decir nada se dirigi&oacute; al interior de la habitaci&oacute;n, ella se qued&oacute; sola, pensando en lo que le hab&iacute;an hecho, una nueva experiencia para su memoria, y la hab&iacute;a disfrutado sin ning&uacute;n tab&uacute;.<\/p>\n<p>Eduardo se prepar&oacute; una copa y con ella sali&oacute; al balc&oacute;n, Cristina segu&iacute;a desnuda en la hamaca con cara de satisfacci&oacute;n y relajada por lo que hab&iacute;a sucedido. &Eacute;l miro y le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres un trago? Ella asinti&oacute; y cogi&oacute; la copa, bebi&oacute; y se la devolvi&oacute;, &eacute;l se acerc&oacute; a la barandilla y mir&oacute; el paisaje, sin volverse le dijo.<\/p>\n<p>-Arr&eacute;glate que salimos a cenar, quiero que te pongas el conjunto negro que compramos.<\/p>\n<p>-S&iacute; mi amo.<\/p>\n<p>Una vez en la calle, la cogi&oacute; de la mano y como una pareja normal, se dispusieron a caminar sin rumbo por las calles de la ciudad a la b&uacute;squeda de un lugar donde cenar, la temperatura era agradable y ella era feliz con &eacute;l y no le importaba donde la llevara con tal de estar con &eacute;l todo el tiempo de su estancia en la ciudad&hellip;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 11<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>2 Eran las ocho y cuarto de la ma&ntilde;ana cuando la llam&eacute;, el tel&eacute;fono son&oacute; como tres veces antes de que ella lo descolgara. -Buenos d&iacute;as mi zorra. -Buenos d&iacute;as mi amo. &#8211; En 20 minutos paso y te recojo, hoy te voy a llevar a comprar lencer&iacute;a. -Como t&uacute; quieras. -Por cierto, no quiero [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26144,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-43513","post","type-post","status-publish","format-standard","category-grandes-series"],"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43513","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26144"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43513"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43513\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43513"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43513"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43513"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}