{"id":43534,"date":"2023-10-25T22:00:00","date_gmt":"2023-10-25T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-25T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-25T22:00:00","slug":"la-sombra-de-lo-desconocido-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/la-sombra-de-lo-desconocido-4\/","title":{"rendered":"La sombra de lo desconocido (4)"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43534\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 9<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Di un salto hacia atr&aacute;s como si hubiera visto un fantasma.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ana!&#8230; ehhh&hellip; os he estado buscando por todas partes.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s bien Dani? Saluda por lo menos, &iquest;no?<\/p>\n<p>Movi&oacute; los ojos hacia su amiga<\/p>\n<p>&#8211; Hola Els&hellip; &iexcl;Mar&iacute;a! Hola, Mar&iacute;a, &iquest;qu&eacute; tal est&aacute;s?<\/p>\n<p>Mientras plantaba dos besos en las mejillas de la princesa rubia, que ella pareci&oacute; recibir con una mueca de desagrado, los ojos de Ana me fulminaron. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os juntos no me hac&iacute;a falta un manual para descifrar su significado, y &eacute;sta en concreto quer&iacute;a decir &ldquo;&iquest;Est&aacute;s tonto? &iquest;Qu&eacute; co&ntilde;o te pasa?&rdquo;. Por respuesta, me encog&iacute; de hombros y esboc&eacute; una sonrisa casi tan artificial como el tono de mi voz fingiendo un falso entusiasmo.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; tal las compras? &iquest;Hab&eacute;is vaciado las tiendas? &iquest;Qu&eacute; hab&eacute;is comprado? A ver, a ver&hellip;<\/p>\n<p>Cog&iacute; una de las bolsas que sosten&iacute;a Ana y lo primero que saqu&eacute; fue un tanga negro de encaje con transparencias que hizo dispararse mi deseo imagin&aacute;ndola esa misma noche en casa s&oacute;lo con &eacute;l puesto y unos zapatos negros de tac&oacute;n a juego. La mir&eacute; y otra de sus miradas me transmiti&oacute; una gran incomodidad por su parte, que yo interpret&eacute; como un gesto de pudor por estar su amiga delante, as&iacute; que intent&eacute; bromear sobre ello mientras jugueteaba con el tanga en mi mano.<\/p>\n<p>&#8211; Mmmm, qu&eacute; sexy vas a estar con esto, jajaja. Estoy deseando llegar a casa y que te lo pruebes.<\/p>\n<p>&#8211; Dani, &iquest;quieres dejar de hacer el gilipollas? &iexcl;Es de Mar&iacute;a!<\/p>\n<p>La sonrisa se me hel&oacute; en la cara y mi mano se qued&oacute; paralizada, inerte, sujetando en alto el tanga de la princesa de hielo. La mir&eacute; y tragu&eacute; saliva. Sus mejillas, habitualmente blancas, ard&iacute;an de calor. Era la viva imagen de Nicole Kidman en Moulin Rouge, y yo no pod&iacute;a dejar de imaginarla semidesnuda, posando para Toulouse-Lautrec con aquel sugerente tanga, como una prostituta francesa del siglo XIX, despojada de todo signo de soberbia y en actitud sumisa y complaciente.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a me arranc&oacute; su tanga de las manos con un &iacute;mpetu desmedido y lo guard&oacute; precipitadamente en su bolso con una expresi&oacute;n de ira contenida y m&aacute;s que evidente verg&uuml;enza. Un bufido de fastidio sali&oacute; de su boca.<\/p>\n<p>&#8211; Ya est&aacute; bien, joder.<\/p>\n<p>Ana se encogi&oacute; de hombros y alz&oacute; la mirada en un gesto de desesperaci&oacute;n y hast&iacute;o. Me encantaba su voz aunque el tono fuera de reproche.<\/p>\n<p>&#8211; Pod&eacute;is esperarme ah&iacute; al lado tomando algo o en el parque infantil de bolas, que igual es m&aacute;s apropiado para vosotros. Voy a buscar a los otros dos ni&ntilde;os, que por lo menos son mis hijos.<\/p>\n<p>Y dio media vuelta, dej&aacute;ndonos a Mar&iacute;a y a m&iacute; frente a frente, rodeados de un silencio tremendamente inc&oacute;modo y eterno. Estaba meditando yo sobre las teor&iacute;as A y B de Richard Gale sobre la temporalidad, pensando si ser&iacute;a posible que en otra dimensi&oacute;n veinte segundos pudieran equivaler a un lapso de tiempo infinito, cuando la voz autoritaria de Frozen me devolvi&oacute; al presente.<\/p>\n<p>&#8211; Pues me invitas a tomar algo, &iquest;no?<\/p>\n<p>Ella manten&iacute;a los brazos en jarras, las piernas ligeramente separadas, y una mirada desafiante y provocadora. La primera idea que cruz&oacute; por mi mente fue estrangularla con mis propias manos. Luego, fij&aacute;ndome en su carita de mu&ntilde;eca dise&ntilde;ada por ordenador en 3D y en sus rasgos duros y a la vez sensuales, se me ocurri&oacute; que una alternativa mejor para ambas partes ser&iacute;a desnudarla all&iacute; mismo y follarla contra el escaparate de Pimkie, marcando su culo contra el cristal y sosteniendo en mi mano su pierna derecha flexionada, mientras ella pasaba sus brazos por mis hombros susurr&aacute;ndome al o&iacute;do que no parara, sin dejar de gemir.<\/p>\n<p>Llegu&eacute; a la conclusi&oacute;n de que lo m&aacute;s adecuado ser&iacute;a un t&eacute;rmino medio entre las dos opciones; follarme a la rubia de hielo salvajemente mientras estrangulaba su cuello n&iacute;veo. He le&iacute;do que mediante la hipoxifilia o asfixia er&oacute;tica se consigue una mayor satisfacci&oacute;n a trav&eacute;s de la disminuci&oacute;n de la respiraci&oacute;n durante la actividad sexual. Como era de esperar, con una personalidad tan comedida y poco dada a los excesos como la m&iacute;a, no hice ninguna de las dos cosas, y me limit&eacute; a impostar una sonrisa m&aacute;s y hacer lo que siempre se me ha dado mejor: seguir la corriente.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Eso est&aacute; hecho! &iquest;Ca&ntilde;a o caf&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Batido natural de nata&hellip;<\/p>\n<p>Y pas&aacute;ndose las manos por su cuerpo en un ajustado recorrido desde el pecho hasta las caderas, a&ntilde;adi&oacute;<\/p>\n<p>&#8211; Creo que me lo puedo permitir, &iquest;no?<\/p>\n<p>Ya sali&oacute; la ni&ntilde;ata pija y presumida con aires de superioridad. Y remat&oacute; entre risas.<\/p>\n<p>&#8211; Y con mucha canela &iquest;eh? Que dicen que es afrodisiaca.<\/p>\n<p>Ese &uacute;ltimo comentario me hizo fruncir el ce&ntilde;o, temi&eacute;ndome una encerrona comparable a la de los aqueos en Troya. Mar&iacute;a nunca me hab&iacute;a hablado con tanta soltura y confianza, y que no estuviera Ana con nosotros me hac&iacute;a sentir inc&oacute;modo y vulnerable. Volv&iacute; con su batido y mi Estrella Galicia, y antes incluso de que pudiera abrir la boca, se desencaden&oacute; la batalla de Little Bighorn y comenzaron a lloverme flechas lakota, cheyenne y arapaj&oacute; por todas partes.<\/p>\n<p>&#8211; Vaya, ya veo que eres s&uacute;per sofisticado y glamuroso eligiendo bebidas. &iquest;Qui&eacute;n es tu modelo a seguir? &iquest;Homer Simpson?<\/p>\n<p>Intent&eacute; rehuir una confrontaci&oacute;n directa en la que ten&iacute;a todas las de perder y opt&eacute; por la iron&iacute;a como m&eacute;todo de distensi&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Iba a pedirme un Martini seco, agitado, no revuelto, pero con este calor me apetec&iacute;a algo fr&iacute;o, helado, a juego&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;A juego con qu&eacute;?<\/p>\n<p>&#8211; Contigo.<\/p>\n<p>Una broma tan inocente como mal calculada y un inoportuno gui&ntilde;o c&oacute;mplice acompa&ntilde;ado de una sonrisa que pretend&iacute;a ser amistosa pero que ella debi&oacute; entender ofensiva, hicieron que su maquiav&eacute;lica mente comenzara a dise&ntilde;ar las formas m&aacute;s humillantes y dolorosas de tortura.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Puedes pedirme otra pajita para el batido? Ana dice que eres un experto.<\/p>\n<p>Su mirada encendida y una media sonrisa no presagiaban nada bueno. Su tono de voz hab&iacute;a cambiado de pija cantarina a daga voladora, y a&uacute;n as&iacute;, yo no estaba preparado para esa crueldad extrema de las que s&oacute;lo son capaces las mujeres m&aacute;s bellas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Experto en batidos? No, no&hellip; son muy dulces y me empalagan.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; con las ganas de a&ntilde;adir &ldquo;casi tanto como t&uacute;&rdquo;. Entonces Mar&iacute;a estall&oacute; en una risita cargada de maldad.<\/p>\n<p>&#8211; No, experto en pedir pajitas ja ja ja.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; l&iacute;vido, me faltaba el aire, quise mascullar una explicaci&oacute;n a modo de disculpa, pero tampoco sab&iacute;a a ciencia cierta hasta d&oacute;nde Ana le habr&iacute;a hablado de nuestra vida sexual y si cualquier informaci&oacute;n que yo pudiera darle le servir&iacute;a para alimentar sus ataques.<\/p>\n<p>Como en una final de Wimbledon entre Federer y Djokovic, mi mirada pasaba de su escote a sus ojos y vuelta, intentando escudri&ntilde;ar un pliegue que me permitiera confirmar que aquellas tetas firmes y diminutas eran las mismas que acababa de contemplar en el v&iacute;deo de los adolescentes pajilleros.<\/p>\n<p>La sonrisa que dibujaron sus labios me hizo saber que en ese set me hab&iacute;a pillado varias veces en aquella trayectoria cambiante, y creo que fue eso lo que hizo que retornara a ella su habitual chuler&iacute;a, su pose de superioridad, una confianza que aumentaba aliment&aacute;ndose de la m&iacute;a, a la que ya se le hab&iacute;a encendido el piloto rojo que anunciaba encontrarse en la reserva.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Estar&aacute;s contento no? Ciudad nueva, vida nueva&hellip;<\/p>\n<p>Su gesto burl&oacute;n y su tono sarc&aacute;stico me pillaron desprevenido, pero intent&eacute; mantener la correcci&oacute;n.<\/p>\n<p>&#8211; Bueno, no me hace especial ilusi&oacute;n. Est&aacute;bamos muy a gusto aqu&iacute; y es un cambio muy grande&hellip;<\/p>\n<p>&#8211; Seguro que un cambio os viene muy bien. Sobre todo a Ana, que est&aacute; ya un poco harta de la rutina.<\/p>\n<p>&iexcl;Zasca! &iquest;Me lo parec&iacute;a a m&iacute; o eso hab&iacute;a sido otro ataque personal en la l&iacute;nea de flotaci&oacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; La verdad es que Ana es muy especial. En el trabajo nos tiene a todas enamoradas&hellip; bueno, y a todos, jajaja.<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Y a todes no?&rdquo; pens&eacute; para mis adentros sin atreverme a exteriorizarlo, ante esa muestra de lenguaje inclusivo que tan mal casaba con mis preferencias por la econom&iacute;a del lenguaje y mis dudas de hasta qu&eacute; punto la elecci&oacute;n del g&eacute;nero de las palabras podr&iacute;a contribuir a una igualdad real y efectiva de los sexos.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a segu&iacute;a tan agradable conmigo como acostumbraba.<\/p>\n<p>&#8211; Nadie entiende que puede ver Ana en ti para estar contigo, pero a m&iacute; s&iacute; me gustar&iacute;a saber qu&eacute; viste t&uacute; en ella, qu&eacute; te enamor&oacute; de Ana.<\/p>\n<p>Ese intento de acercamiento por su parte y el inter&eacute;s que mostraba hizo que me relajara y me envolvi&oacute; la nostalgia de un pasado lejano e id&iacute;lico. Me aclar&eacute; la voz y esboc&eacute; una sonrisa recordando.<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Uf! Deber&iacute;as haberla conocido entonces. Era pura energ&iacute;a, alegre, siempre risue&ntilde;a, inocente pero a la vez decidida y resuelta, con una frescura juvenil y sin embargo una madurez tan impropia de su edad&hellip;<\/p>\n<p>Vi mi imagen reflejada en los azules ojos de Mar&iacute;a y exhal&eacute; un suspiro.<\/p>\n<p>&#8211; En el fondo no creo que haya cambiado tanto. Ana es la mujer m&aacute;s maravillosa del mundo. A veces creo que no me la merezco.<\/p>\n<p>La princesa rubia no perdi&oacute; la oportunidad de volver a humillarme.<\/p>\n<p>&#8211; En eso estamos de acuerdo&hellip; no te la mereces.<\/p>\n<p>Volvi&oacute; a estallar en una risita mal&eacute;fica y repentinamente su voz adquiri&oacute; un tono desafiante y autoritario.<\/p>\n<p>&#8211; Vamos a jugar a un juego mientras vuelven. &iquest;Te atreves?<\/p>\n<p>Mar&iacute;a&hellip; un juego&hellip; atreverme&hellip; No hac&iacute;a falta ser muy listo para darse cuenta de que la encerrona estaba ideada y lista para su disfrute. Si dec&iacute;a que no, volver&iacute;a a quedar como un cobarde y un pusil&aacute;nime. Si dec&iacute;a que s&iacute;, le estar&iacute;a cargando el tambor del revolver para que me ejecutara. En mi particular ruleta rusa, record&eacute; la escena de Robert de Niro y Chistopher Walken en El Cazador.<\/p>\n<p>&#8211; Claro que me atrevo. &iquest;Qu&eacute; juego es ese?<\/p>\n<p>Pas&eacute; la mirada por el resto de las mesas y el interior de la barra intentando divisar un tablero de ajedrez, damas, parch&iacute;s o un domin&oacute;, pero el juego de estrategia de Mar&iacute;a era menos convencional.<\/p>\n<p>&#8211; Dame tus manos y m&iacute;rame a los ojos. Te voy a hacer preguntas y te demostrar&eacute; que soy capaz de saber si me est&aacute;s mintiendo o no.<\/p>\n<p>De repente me encontr&eacute; concursando en Saber y Ganar con Jordi Hurtado, sabiendo que con cada pregunta me acercar&iacute;a un paso m&aacute;s al pat&iacute;bulo.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a debi&oacute; notar mi nerviosismo en el mismo momento que tom&oacute; entre sus suaves y delicadas manos las m&iacute;as, fr&iacute;as y sudorosas.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Est&aacute;s listo, Dani?<\/p>\n<p>Mi nombre en sus labios era La Primavera de Vivaldi. Tragu&eacute; saliva con dificultad y asent&iacute; hipnotizado por su insondable mirada. Conchita la del pol&iacute;grafo abri&oacute; fuego a quemarropa.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Le has sido infiel a Ana?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;No! &iexcl;Claro que no! &iexcl;Nunca!<\/p>\n<p>Sonr&iacute;o divertida.<\/p>\n<p>&#8211; Rel&aacute;jate, Dani. S&oacute;lo estamos hablando. &iquest;Lo has pensado alguna vez?<\/p>\n<p>&#8211; No&hellip; bueno, no s&eacute;, alguna vez igual s&iacute;&hellip; pero en plan fantas&iacute;a&hellip; nada real. Yo creo que todo el mundo lo ha imaginado alguna vez en su vida, &iquest;no?<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Ana tambi&eacute;n?<\/p>\n<p>&#8211; No, no, claro que no &ndash; y a&ntilde;ad&iacute; con orgullo &ndash; Ella conmigo tiene suficiente.<\/p>\n<p>&#8211; Yo nos estar&iacute;a tan segura, jajaja. &iquest;Follasteis en la primera cita?<\/p>\n<p>&#8211; S&iacute;.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Qu&eacute; es lo que m&aacute;s te gust&oacute; de ella la primera vez que la viste?<\/p>\n<p>&#8211; Eh&hellip; su sonrisa.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a me apret&oacute; las manos y arque&oacute; una ceja en se&ntilde;al de desaprobaci&oacute;n. No se le escapaba una.<\/p>\n<p>&#8211; &hellip; Y su culo.<\/p>\n<p>&#8211; Eso s&iacute; me lo creo &ndash; Volvi&oacute; a sonre&iacute;r &#8211; &iquest;Y sus tetas?<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Uf! S&iacute;, tambi&eacute;n. Son una locura. Son ideales&hellip; Su tama&ntilde;o, su forma, su tacto&hellip; &#8211; Me pareci&oacute; adivinar un gesto de tristeza en su cara &ndash; A ver, que las tuyas tambi&eacute;n est&aacute;n muy bien&hellip;<\/p>\n<p>Hab&iacute;a intentado animarla y me hab&iacute;a descubierto yo solito. &iquest;Se puede ser m&aacute;s gilipollas? Ya lo dice el refr&aacute;n, por la caridad entra la peste. Mar&iacute;a abri&oacute; como platos sus inmensos ojos azules y una sonrisa ilumin&oacute; su cara.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Me las has visto?<\/p>\n<p>A&uacute;n a riesgo de que supiera que ment&iacute;a, no pod&iacute;a arriesgarme y confesar que se las acababa de ver en el v&iacute;deo que le hab&iacute;an grabado los pajilleros prematuros, as&iacute; que intent&eacute; salir del embrollo lo mejor que pude, que siempre termina siendo una mala forma de hacerlo.<\/p>\n<p>&#8211; No, bueno&hellip; verlas no. Me las he imaginado alguna vez y me puedo hacer una idea de c&oacute;mo son&hellip;<\/p>\n<p>Lo que sucedi&oacute; a continuaci&oacute;n hizo que mi frecuencia cardiaca sobrepasara los l&iacute;mites de lo recomendable y que, junto con la cuenta, pensara en pedir un desfibrilador. Mar&iacute;a se desabroch&oacute; un bot&oacute;n de su camisa y se inclin&oacute; hacia m&iacute;, dejando a la vista un escote tan pronunciado que alcanzaba a ver perfectamente sus peque&ntilde;os pezones rosados. Eran una delicia, algo inalcanzable, una preciosidad, dos guindas que culminaban un postre digno de Oriol Balaguer, mezcla de chocolate blanco y queso mascarpone &hellip; y estaban a treinta cent&iacute;metros de mi boca cuando Mar&iacute;a se acerc&oacute; para susurrarme al o&iacute;do, con una voz tan sugerente y sensual que me provoc&oacute; una erecci&oacute;n inmediata.<\/p>\n<p>&#8211; &iquest;Te imaginar&aacute;s mis tetas esta noche cuando est&eacute;s follando con Ana?<\/p>\n<p>En ese momento pude ver que Ana se acercaba con Lucas y Sof&iacute;a de la mano.<\/p>\n<p>&ldquo;Donnez-moi une suite au Ritz, je n&#39;en veux pas<\/p>\n<p>Des bijoux de chez Chanel je n&#39;en veux pas<\/p>\n<p>Donnez-moi une limousine, j&#39;en ferais quoi?&rdquo;<\/p>\n<p>Mi coraz&oacute;n lat&iacute;a al ritmo de los primeros compases de &ldquo;Je veux&rdquo; de Zaz.<\/p>\n<p>&hellip;&hellip;&hellip;&hellip;<\/p>\n<p>&iexcl;Zas!<\/p>\n<p>&#8211; &iexcl;Ay!<\/p>\n<p>&iexcl;Zas!<\/p>\n<p>&#8211; Dani, &iquest;pero qu&eacute; co&ntilde;o haces?<\/p>\n<p>El segundo azote sobre el culo de Ana hab&iacute;a sonado a&uacute;n m&aacute;s fuerte que el primero y hab&iacute;an marcado sus nalgas, que empezaban a mostrar un tono rojo intenso. Lo que hab&iacute;a empezado como unas caricias sobre su cuerpo desnudo tumbada boca abajo en la cama, se hab&iacute;a transformado en un masaje er&oacute;tico en el momento en que hab&iacute;a llegado a la parte posterior de sus muslos y ella hab&iacute;a abierto las piernas de un modo sutil, d&aacute;ndome a entender que estaba dispuesta y caliente. Lo comprob&eacute; al llevar mi mano a su co&ntilde;o y escucharla gemir con el primer roce entre mis dedos y los labios de su vagina. Estaba mojada, el flujo delataba su excitaci&oacute;n, y lo que tendr&iacute;a que haber sucedido en ese momento era que hubi&eacute;ramos follado como lo hubi&eacute;ramos hecho cualquier otro d&iacute;a, cualquier otra noche en las que nos busc&aacute;bamos y d&aacute;bamos rienda suelta a nuestra pasi&oacute;n como lo hab&iacute;amos hecho desde que nos conocimos.<\/p>\n<p>Pero esa noche fue distinta. Mientras mis dedos penetraban el co&ntilde;o de Ana y ella arqueaba su espalda y levantaba ligeramente su impresionante culo para sentirlos m&aacute;s dentro, sufr&iacute; una especia de alucinaci&oacute;n, en la que, como Samuel L. Jackson en Tiempo de Matar cuando se carg&oacute; a dos miembros del Klan, mi alma pareci&oacute; abandonar mi cuerpo y elevarse para contemplarnos desnudos sobre la cama, excitados y ebrios de deseo. S&oacute;lo que a quien ve&iacute;a cuando Ana giraba la cara pidi&eacute;ndome m&aacute;s y m&aacute;s fuerte con la mirada no era a ella, sino a Mar&iacute;a.<\/p>\n<p>&#8211; &ldquo;&iquest;Te imaginar&aacute;s mis tetas esta noche cuando est&eacute;s follando con Ana?&rdquo;<\/p>\n<p>Imaginaba estar follando a la rubia de hielo y eso hizo que mi excitaci&oacute;n se disparase por encima de cualquier l&iacute;mite conocido hasta entonces. Levant&eacute; el culo de Ana un poco m&aacute;s hasta colocarla a cuatro patas y le met&iacute; mi polla dura y erecta como nunca de golpe. El calor de su co&ntilde;o me volv&iacute;a loco, el chapoteo de sus jugos cuando entraba y sal&iacute;a de ella fren&eacute;ticamente, sus gemidos, m&aacute;s de excitaci&oacute;n que de dolor, cuando la azotaba, su voz entrecortada y sus jadeos.<\/p>\n<p>-S&iacute; Dani&hellip; s&iacute; mi amor&hellip; ahhhhhh<\/p>\n<p>Ana estaba disfrutando como nunca y yo pensaba en Mar&iacute;a. No ten&iacute;a ning&uacute;n sentido. No cambiar&iacute;a a mi mujer por nada del mundo y menos por la pija de su amiga, pero all&iacute; segu&iacute;a, foll&aacute;ndola con todas mis fuerzas, escuchando el sonido de mi pelvis al chocar contra su culo una y otra vez. Tir&eacute; fuerte de su pelo, recogido en una coleta que la hac&iacute;a parecer m&aacute;s joven, y ella respondi&oacute; con otro gemido.<\/p>\n<p>&#8211; Dani&hellip; joder&hellip; me matas.<\/p>\n<p>S&oacute;lo cuando estaba a punto de correrme y me agarr&eacute; con fuerza a sus tetas, tom&eacute; conciencia de la realidad y antes de descargar toda la tensi&oacute;n acumulada por lo ocurrido durante el d&iacute;a y vaciarme en oleadas de semen, acert&eacute; a decir su nombre.<\/p>\n<p>&#8211; Me corro Ana&hellip; me corro.<\/p>\n<p>Ana aguant&oacute; a cuatro patas mientras yo no paraba de correrme en su interior, llenando su co&ntilde;o, hasta que me vaci&eacute; por completo y ella cay&oacute; exhausta sobre la cama, sudando, temblando, jadeando.<\/p>\n<p>&#8211; Amore, &iquest;est&aacute;s bien? &iquest;qu&eacute; te ha pasado? &iquest;has estado viendo una peli porno? &iexcl;Uf! Ha sido incre&iacute;ble. Eso s&iacute;, las tetas me van a doler una semana, jajaja.<\/p>\n<p>Se dio la vuelta recuperando la respiraci&oacute;n y pude admirarla tumbada frente a m&iacute;, su preciosa cara a&uacute;n acalorada por la excitaci&oacute;n, sus tetas enrojecidas, sus pezones oscuros duros como piedras y su vello p&uacute;bico empapado por mi semen, que se hab&iacute;a ido deslizando fuera de su co&ntilde;o cuando estaba boca abajo. Llev&oacute; all&iacute; sus dedos para comprobar los da&ntilde;os, y al notar el alcance de mi corrida, se levant&oacute; con una sonrisa, encamin&aacute;ndose hacia el ba&ntilde;o.<\/p>\n<p>&#8211; Malo, malo, malo, jajaja. &ndash; movi&oacute; su dedo &iacute;ndice impregnado en mi semen, negando en se&ntilde;al de un fingido reproche &ndash; Est&aacute;s muy cambiado&hellip; y muy guarro, jajaja.<\/p>\n<p>Viendo su culo desaparecer tras la puerta, tumbado en la cama, agotado f&iacute;sica y mentalmente, s&oacute;lo pude pensar en que la amaba con todo mi coraz&oacute;n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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