{"id":43570,"date":"2023-10-27T22:00:00","date_gmt":"2023-10-27T22:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-10-27T22:00:00","modified_gmt":"2023-10-27T22:00:00","slug":"las-experiencias-de-p","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/las-experiencias-de-p\/","title":{"rendered":"Las experiencias de P."},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43570\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi nombre es Pa, en ese momento ten&iacute;a 35 a&ntilde;os. Soy madre. Hab&iacute;a estado casada durante varios a&ntilde;os, pero como siempre, problemas de pareja y de la vida llevaron a que se terminara. Fue una experiencia dolorosa y traum&aacute;tica. Incluso despu&eacute;s de la separaci&oacute;n, pensaba que podr&iacute;a volver con mi esposo. Pero algo sucedi&oacute; que cambi&oacute; todo: poco despu&eacute;s de irse de casa, &eacute;l se fue a acostar con otra persona, aunque no s&eacute; qui&eacute;n ni d&oacute;nde. Mi mundo se vino abajo al mismo tiempo que nac&iacute;a un sentimiento de despecho que a&uacute;n no estaba claro para m&iacute;.<\/p>\n<p>Mi ex hab&iacute;a sido el &uacute;nico hombre en mi vida, &eacute;l fue con quien tuve relaciones sexuales por primera vez y con quien hice el amor, no solo &quot;cog&iacute;&quot;. Probamos algunas cosas, pero tal vez nada fuera de lo com&uacute;n. Sin embargo, eso no imped&iacute;a que lo disfrutara y que me gustara hacerlo. No puedo darle una calificaci&oacute;n, ya que al final, cada encuentro, cada vez que se tiene intimidad con alguien, las sensaciones, el deseo y el cuerpo son distintos, la experiencia es nueva y el placer llega de diferentes formas.<\/p>\n<p>Con el dolor y la esperanza de una reconciliaci&oacute;n lejana, y la soledad de mi nueva solter&iacute;a buscada, decid&iacute; hablar con alguien, compartir, charlar y distraerme para dejar de pensar en lo malo. As&iacute; que decid&iacute; entrar a un chat, donde empec&eacute; a conocer hombres de todo tipo. Algunos eran muy agresivos y directos, solo quer&iacute;an sexo y nada m&aacute;s, sin charla ni conocimiento mutuo. Tambi&eacute;n conoc&iacute; a otros que no eran as&iacute;, que quer&iacute;an conversar.<\/p>\n<p>Entre las conversaciones, uno de ellos me dec&iacute;a que quer&iacute;a invitarme a su casa, que quer&iacute;a pasar un buen rato conmigo. Yo era inocente y no ve&iacute;a sus intenciones, no sab&iacute;a a qu&eacute; se refer&iacute;a. No acept&eacute; ir a su casa, pero s&iacute; salir. Salimos a caminar y hablar; todo fue tranquilo, no hizo ninguna insinuaci&oacute;n y nos despedimos. Pero despu&eacute;s de eso, cambi&oacute;. Ya no hab&iacute;a dudas acerca de lo que &eacute;l quer&iacute;a. Me escribi&oacute; y me dijo que se hab&iacute;a quedado con ganas de darme un beso, de sentir mi piel y de pasar sus manos por todo mi cuerpo.<\/p>\n<p>Qued&eacute; sorprendida, aunque no completamente. A pesar de mi inocencia, en el fondo yo sent&iacute;a ganas de probar algo nuevo, quiz&aacute;s por despecho, pero tambi&eacute;n porque el cuerpo es d&eacute;bil y el sexo me gusta, aunque nunca haya sido lo m&aacute;s importante en mi vida. Leer sus mensajes me eriz&oacute; la piel y me hizo sentir deseada. Me imagin&eacute; el momento y eso me excit&oacute;, pero ten&iacute;a miedo de admitirlo. El sentimiento de culpa se apoder&oacute; de m&iacute;, as&iacute; como la verg&uuml;enza, ya que solo hab&iacute;a estado con una persona en mi vida y solo una persona me hab&iacute;a desnudado, tocado mi piel, mi trasero y mi vagina.<\/p>\n<p>Pero &eacute;l era menor que yo, y pensaba en lo que dir&iacute;a la gente, que era algo incorrecto. Luchaba con mis deseos y me resist&iacute;a. Volvimos a salir, y esta vez &eacute;l fue directo a lo que quer&iacute;a. Me llev&oacute; a un alojamiento y, en ese momento, no reaccion&eacute;, solo lo segu&iacute;. Una vez dentro de la habitaci&oacute;n, me bes&oacute; y no puedo negar que me gust&oacute;. &Eacute;l quer&iacute;a m&aacute;s, pero no lo permit&iacute;. Al final, nos quedamos hablando.<\/p>\n<p>El deseo aument&oacute;, ese beso en la habitaci&oacute;n me dej&oacute; con ganas de m&aacute;s. La culpa segu&iacute;a, pero hab&iacute;an pasado meses sin tener relaciones sexuales y la masturbaci&oacute;n nunca hab&iacute;a sido lo mismo. Sentir sus labios me excit&oacute;. &Eacute;l no se rindi&oacute; y volvimos a salir. Esta vez, ya no pude resistirme a pesar de sentirme culpable. Esta vez, quer&iacute;a sentirlo dentro de m&iacute;, quer&iacute;a experimentar con un cuerpo nuevo.<\/p>\n<p>Fuimos directo a la habitaci&oacute;n y no hubo mucha charla. Los besos comenzaron y ya no hab&iacute;a resistencia, solo deseo, que aumentaba a medida que los besos se volv&iacute;an m&aacute;s intensos. La ropa empez&oacute; a caer y estaba a punto de estar con otra persona. La verg&uuml;enza de la desnudez se perdi&oacute; por la excitaci&oacute;n. Mi vagina estaba cada vez m&aacute;s mojada, sent&iacute;a su pene erecto, duro, chocando con mi cuerpo, y estaba excitada. Solo dej&eacute; que me poseyera y cerr&eacute; los ojos para sentir placer y entregarme por completo, aunque tambi&eacute;n con culpa. &Eacute;l me dec&iacute;a que le encantaba mi trasero, mi cuerpo, y que quer&iacute;a tener relaciones sexuales conmigo. Lami&oacute; mi cuerpo, mis pechos y mis pezones, que estaban muy duros. Lleg&oacute; a mi vagina, que estaba empapada. Ya quer&iacute;a sentir su pene dentro de m&iacute; y as&iacute; fue. Ah&iacute; entend&iacute; que el sexo era para disfrutar, para entregarse al placer sin remordimientos ni cuestiones morales. Fui suya, pero ahora el sexo era parte de m&iacute;. Lo hice m&iacute;o, empec&eacute; a disfrutar y conocer mi cuerpo, a experimentar, y tambi&eacute;n desarroll&eacute; un gusto por los hombres m&aacute;s j&oacute;venes que yo&#8230;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 3<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Mi nombre es Pa, en ese momento ten&iacute;a 35 a&ntilde;os. Soy madre. Hab&iacute;a estado casada durante varios a&ntilde;os, pero como siempre, problemas de pareja y de la vida llevaron a que se terminara. Fue una experiencia dolorosa y traum&aacute;tica. Incluso despu&eacute;s de la separaci&oacute;n, pensaba que podr&iacute;a volver con mi esposo. Pero algo sucedi&oacute; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26885,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43570","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-confesiones"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26885"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43570"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43570\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}