{"id":43649,"date":"2023-11-07T13:37:23","date_gmt":"2023-11-07T13:37:23","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-07T13:37:23","modified_gmt":"2023-11-07T13:37:23","slug":"todos-tenemos-nuestras-historias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/todos-tenemos-nuestras-historias\/","title":{"rendered":"Todos tenemos nuestras historias"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43649\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">9<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 6<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>&ndash;As&iacute; que fue solo eso. &iquest;Un magreo entre ustedes Ana Luz? &ndash;Me pregunt&oacute; Gustavo notablemente molesto.<\/p>\n<p>&ndash;Solo eso, cari&ntilde;o &ndash;Respond&iacute;.<\/p>\n<p>&ndash;Adem&aacute;s sucedi&oacute; antes de que estuvi&eacute;ramos juntos. &iexcl;Por favor! Todos tenemos nuestras historias.<\/p>\n<p>Mi marido no parec&iacute;a satisfecho con la respuesta. Afortunadamente el ruido de la fiesta no daba oportunidad de discutir con mucho detalle.<\/p>\n<p>Hacia veinte a&ntilde;os desde que terminamos el liceo y acud&iacute;amos a la reuni&oacute;n que lo conmemoraba. Muchos al igual que yo, rond&aacute;bamos los 40 a&ntilde;os y acudimos con nuestros c&oacute;nyuges. Algunos m&aacute;s dejamos a los hijos con la ni&ntilde;era.<\/p>\n<p>La cena hab&iacute;a terminado y la conversaci&oacute;n empezaba a animarse por las an&eacute;cdotas de nuestra adolescencia. Compart&iacute;amos la mesa con Irene, Elena y sus esposos.<\/p>\n<p>Entonces, lo vi llegar. Se aproxim&oacute; a nuestra mesa y salud&oacute; de beso a las mujeres y un fuerte apret&oacute;n de manos a los hombres. Despu&eacute;s de la ronda de presentaci&oacute;n le invitamos a sentarse.<\/p>\n<p>&Eacute;l agradeci&oacute; el gesto. Comenz&oacute; entonces la ronda de preguntas usuales, Elena inici&oacute; por las nuevas de cada uno, llegan d&aacute;ndole su turno.<\/p>\n<p>&ndash;Entonces Timoteo, &iquest;Dinos, donde est&aacute; tu esposa? &ndash;Pregunto Elena directamente.<\/p>\n<p>&ndash;Me he divorciado recientemente &ndash;Contest&oacute;.<\/p>\n<p>Un ligero silencio de incomodidad se hizo en la mesa. Pero fue roto r&aacute;pidamente.<\/p>\n<p>&ndash;Llamadme Tim, como en los viejos tiempos. Despu&eacute;s de tantos a&ntilde;os mi nombre sigue sin gustarme.<\/p>\n<p>El recuerdo de su nombre nos hizo re&iacute;r y olvidamos r&aacute;pidamente la inc&oacute;moda pregunta de Elena.<\/p>\n<p>La m&uacute;sica empez&oacute; y Gustavo qui&eacute;n odia bailar, hizo se&ntilde;a de sentarse.<\/p>\n<p>Tim se acerc&oacute; y me invit&oacute; a bailar. Quiz&aacute; Gustavo not&oacute; la ligera tensi&oacute;n entre nosotros, cosa que lo hizo sospechar m&aacute;s tarde.<\/p>\n<p>Acept&eacute; la invitaci&oacute;n de buena gana. Tim era un gran bailar&iacute;n.<\/p>\n<p>Mientas bail&aacute;bamos conversamos un poco, acto que fue seguido desde la distancia por mi marido. La m&uacute;sica era din&aacute;mica y nos movimos con alegr&iacute;a a su comp&aacute;s. Despu&eacute;s de algunas piezas, la m&uacute;sica baj&oacute; de intensidad. Tim se acerc&oacute; a mi o&iacute;do para decirme<\/p>\n<p>&ndash;a&uacute;n tengo tu chaqueta.<\/p>\n<p>Gustavo ya estaba cerca de nosotros, amablemente pidi&oacute; bailar con su esposa y yo ignorando el comentario de Tim, acced&iacute; cambiar, tomando a mi esposo de la cintura.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Cu&aacute;l es la historia con &eacute;l? &ndash;Pregunt&oacute;, apenas Tim dio la vuelta hacia la mesa.<\/p>\n<p>Al principio intent&eacute; mentirle.<\/p>\n<p>&ndash;Nada amor, solo que fuimos buenos amigos durante nuestra estancia en el liceo.<\/p>\n<p>Por supuesto Gustavo no iba a aceptar una respuesta tan simple f&aacute;cilmente. Me di cuenta de que hab&iacute;a tomado ya un par de copas.<\/p>\n<p>&ndash;Creo que no me dices la verdad &ndash;Insisti&oacute;.<\/p>\n<p>El sonido anunci&oacute; una ligera pausa y todos regres&aacute;bamos a las mesas<\/p>\n<p>&ndash;Salvada por la campana &ndash;Dijo mi esposo, entre serio y bromeando.<\/p>\n<p>De vuelta a la mesa, sigui&oacute; la conversaci&oacute;n Isaac, esposo de Elena conversaba con Gustavo y yo aprovech&eacute; para conversar con Tim, la pl&aacute;tica fue informal, nada serio puede hablarse en estas reuniones. Al menos no hasta que el alcohol hubiera fluido un poco. Lo cual empezaba a suceder.<\/p>\n<p>Not&eacute; que Issac y Gustavo se hab&iacute;an separado por lo que la conversaci&oacute;n entre Tim y yo sucedi&oacute; bajo la mirada inquisidora de mi marido, tal vez Elena lo percibi&oacute; igual e invit&oacute; a Tim a bailar y yo regres&eacute; con mi esposo a una mesa alejada de la pista, en un rinc&oacute;n.<\/p>\n<p>Para entonces Gustavo ya hab&iacute;a tomado un poco m&aacute;s, quiz&aacute; m&aacute;s que un poco.<\/p>\n<p>&ndash;&iexcl;Confiesa que te lo follaste! &ndash;Solt&oacute; bruscamente.<\/p>\n<p>Un poco ofuscada por su brusca manera de expresarlo, no estaba segura si era una buena idea contarle, pero decid&iacute; evitar una escena de celos delante de mi viejo grupo de amigos.<\/p>\n<p>&ndash;De acuerdo te contar&eacute;.<\/p>\n<p>Como ya has escuchado, Tim fue el deportista del grupo, siempre fue el capit&aacute;n del equipo de basquetbol y de el de futbol. Yo no sabr&iacute;a decirte si su nivel le hubiese permitido vivir del deporte, pero hace 20 a&ntilde;os, muchos pens&aacute;bamos que s&iacute;.<\/p>\n<p>Una vez concluido el liceo todos tomamos nuestro camino, pero 2 a&ntilde;os despu&eacute;s, las chicas en la mesa y un par de amigos m&aacute;s, volvimos a reunirnos cuando Tim se accident&oacute;.<\/p>\n<p>&Eacute;l y su primo fueron a una fiesta y no es muy claro si ambos estaban ebrios al salir, lo que fue claro es que su primo lo estaba y condujo en ese estado. En una curva entrando a la ciudad, perdi&oacute; el control del auto y se estrellaron contra otro. La peor parte la llev&oacute; &eacute;l, se fractur&oacute; la tibia de una manera en que su futuro como deportista se esfum&oacute;.<\/p>\n<p>Entre todos, nos turnamos para visitarlo, un d&iacute;a fui y nadie pudo acompa&ntilde;arme. Lo encontr&eacute; muy deprimido. Nunca lo hab&iacute;a visto as&iacute;. Sent&iacute; l&aacute;stima por &eacute;l.<\/p>\n<p>Su madre estaba por salir del hospital cuando llegu&eacute;, se alegr&oacute; de verme y con un sentimiento de alivio dijo que tardar&iacute;a un par de horas en volver.<\/p>\n<p>Tim se desahog&oacute; y llor&oacute; junto conmigo. Una cosa llev&oacute; a la otra. Quiz&aacute; fue su vulnerabilidad, pero mi intenci&oacute;n de animarle fue convirti&eacute;ndose lentamente en algo m&aacute;s. Me acerqu&eacute; a &eacute;l y lo bes&eacute; suavemente. &Eacute;l respondi&oacute; apasionadamente. Mi mano que se encontraba en su pierna sana, empez&oacute; a subir. El beso se torn&oacute; apasionado, lleno de deseo. Fue f&aacute;cil hacerme entre su bata de hospital y su carne. Sent&iacute; en &eacute;l una ligera erecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Segu&iacute;amos bes&aacute;ndonos, mientras sus manos se dirigieron hacia mis senos, su falo segu&iacute;a erigi&eacute;ndose y fue cuando escuch&eacute; pasos en el corredor, nos separamos r&aacute;pidamente, justo a tiempo antes de que la enfermera en turno hiciera su ronda de revisi&oacute;n.<\/p>\n<p>Gustavo segu&iacute;a muy molesto, incluso el efecto del alcohol parec&iacute;a haberse esfumado. Se sent&oacute;. Al acercarme pare acariciarle, not&eacute; que se hab&iacute;a puesto duro. No era una ligera erecci&oacute;n, no. &Eacute;l estaba firme completamente.<\/p>\n<p>Reconozco que el recordar la historia me hizo sentirme un poco excitada. Aprovechando el largo del mantel de la mesa, dirig&iacute; mi mano a acariciarle sobre la ropa. Gustavo disfrutaba mis caricias, pero deb&iacute; interrumpir, la m&uacute;sica se hab&iacute;a detenido nuevamente y las mesas volv&iacute;an a ocuparse.<\/p>\n<p>Esperamos un poco para volver a la mesa del grupo y seguimos conversando un hasta que lleg&oacute; la hora de irnos.<\/p>\n<p>Al llegar a casa y despedir a la ni&ntilde;era, Nos encontr&aacute;bamos en la alcoba, Gustavo manten&iacute;a una actitud reservada y se le notaba molesto.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Qu&eacute; sucede? &ndash;pregunt&eacute;.<\/p>\n<p>&ndash;No creo que tu historia termine como me has contado.<\/p>\n<p>&ndash;Estoy seguro de que te lo cogiste.<\/p>\n<p>Harta de su comportamiento, no lo pens&eacute; y decidida confes&eacute; el resto de la historia.<\/p>\n<p>Una semana despu&eacute;s le permitieron dejar el hospital, fuimos en grupo a visitarlo un par de veces, &Eacute;l parec&iacute;a m&aacute;s animado. A&uacute;n no deb&iacute;a levantarse de la cama y su pierna derecha segu&iacute;a sujeta por un dispositivo ortop&eacute;dico.<\/p>\n<p>En m&iacute; &uacute;ltima visita fui sola, su madre nuevamente regres&oacute; a trabajar y &eacute;l se alegr&oacute; de verme. Hablamos un poco, pero no mencionamos la &uacute;ltima ocasi&oacute;n en el hospital, sin embargo, al estar solos otra vez, su pesadumbre volvi&oacute; a hacerse presente. Lamentaba profundamente saber que su vida de deportista se hab&iacute;a terminado.<\/p>\n<p>Me acerqu&eacute; a &eacute;l y dej&eacute; que me besara suavemente. El beso se intensific&oacute; y volv&iacute; a sentirme excitada. Dirig&iacute; mi mano a su entrepierna. Esta vez no nos interrumpieron. Me di cuenta de que su verga era mucho m&aacute;s grande de lo que pens&eacute; la primera vez. Era muy gorda y larga; su glande parec&iacute;a un hongo enorme. Mi piel lo deseaba, mi co&ntilde;o se humedeci&oacute;, yo me dej&eacute; llevar.<\/p>\n<p>Sus manos h&aacute;bilmente desabotonaron mi blusa y acariciaron mis pechos sobre el sost&eacute;n. Retir&eacute; la manta que lo cubr&iacute;a y me dirig&iacute; a su entrepierna. Saqu&eacute; su magn&iacute;fica verga por la apertura del b&oacute;xer para pajearla. Nunca fui muy amante de hacer el sexo oral, as&iacute; que solo leng&uuml;ete&eacute; y bes&eacute; su miembro un par de veces.<\/p>\n<p>Su falo duro sobresal&iacute;a entre mis manos y un ligero l&iacute;quido trasl&uacute;cido asomaba por la punta. Abr&iacute; mis jeans y los retir&eacute; al igual que las bragas. No recuerdo muy bien c&oacute;mo, pero cuidadosamente sub&iacute; a su cama y abriendo al m&aacute;ximo las piernas logr&eacute; esquivar su pierna rota y el aparato que la sujetaba. &Eacute;l h&aacute;bilmente dirigi&oacute; su verga a donde pudiera montarla.<\/p>\n<p>Empec&eacute; a sentir como mil&iacute;metro a mil&iacute;metro se introduc&iacute;a en m&iacute;. &Eacute;l libero mis tetas y las besaba con fruici&oacute;n, mord&iacute;a ligeramente uno de mis pezones mientras yo lograba recibir m&aacute;s de la mitad de su tranca.<\/p>\n<p>Me sent&iacute;a llena por completo, su miembro estaba muy adentro de m&iacute; y su lengua no paraba de jugar con uno de mis pezones. Una de sus manos acariciaba mi trasero y la otra me ten&iacute;a muy fuerte por el otro seno.<\/p>\n<p>Cuando estuvo dentro por completo, empec&eacute; a moverme lentamente hacia arriba y abajo, yo deb&iacute;a hacer todo el esfuerzo y empec&eacute; a sudar copiosamente.<\/p>\n<p>Empezamos a gemir, yo quer&iacute;a montarlo con fuerza, restregar con vigor mi cl&iacute;toris contra su polla, pero me contuve para evitar golpear su maltrecha pierna.<\/p>\n<p>Lentamente me mov&iacute; arriba, abajo adelante y atr&aacute;s, me concentr&eacute; en sentir cada ligero movimiento. As&iacute; segu&iacute; un buen tiempo, sent&iacute; lentamente que el orgasmo estaba cerca. &Eacute;l hab&iacute;a hecho un gran esfuerzo para no correrse, intu&iacute; que tambi&eacute;n iba a terminar.<\/p>\n<p>Me corr&iacute; primero, apenas. En mitad del cl&iacute;max sent&iacute; su abundante y tibia descarga.<\/p>\n<p>&ndash;Sucedi&oacute; as&iacute;, sin pensarlo.<\/p>\n<p>&iquest;Quer&iacute;as saber si follamos? &ndash;Le pregunt&eacute; casi gritando.<\/p>\n<p>S&iacute;, lo hicimos hasta el final. Aunque yo ten&iacute;a condones en el bolso, no record&eacute; usarlos.<\/p>\n<p>Al terminar me retir&eacute; lenta y cuidadosamente. Sent&iacute; al incorporarme, como su semen escurr&iacute;a entre mis muslos. Me vest&iacute; apresuradamente.<\/p>\n<p>Observ&eacute; que &eacute;l lo hab&iacute;a disfrutado tanto como yo. Sonre&iacute;amos sin saber que decir.<\/p>\n<p>Me desped&iacute; r&aacute;pidamente y me fui.<\/p>\n<p>Gustavo escuchaba mi relato en silencio, su expresi&oacute;n era de sorpresa, no de disgusto. Tal vez, porque no pod&iacute;a esconder la tremenda erecci&oacute;n, que haber escuchado mi relato le hab&iacute;a provocado.<\/p>\n<p>Al verlo, no lo pens&eacute; y lo avent&eacute; en la cama. Le ped&iacute; que no se moviera y repetimos en cierta forma lo que le hab&iacute;a contado: &Eacute;l permaneci&oacute; inm&oacute;vil y yo me mont&eacute; sobre &eacute;l, movi&eacute;ndome cuidadosamente, como si &eacute;l estuviera herido. &iexcl;Pero no lo estaba! Increment&eacute; el ritmo, restregu&eacute; mi hinchado cl&iacute;toris contra su pelvis. Gustavo dur&oacute; lo suficiente para hacerme correr. &Eacute;l se vino copiosamente.<\/p>\n<p>&ndash;Ahora sabes la historia completa &ndash;le dije, a&uacute;n con la respiraci&oacute;n agitada.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Est&aacute;s segura?, &iquest;no seguiste visit&aacute;ndolo? &ndash;Pregunt&oacute; con curiosidad, m&aacute;s que con disgusto<\/p>\n<p>&ndash;No. Entonces ten&iacute;a otro novio. No volv&iacute; hablar con &eacute;l, hasta el d&iacute;a de la fiesta.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Acaso el sexo no fue bueno? &iquest;No val&iacute;a la pena volver a verle?<\/p>\n<p>Un poco confundida por la pregunta, termin&eacute; la historia.<\/p>\n<p>Llegando a la parada del autob&uacute;s me di cuenta de que hab&iacute;a olvidado mi chaqueta. Al regresar por ella, observ&eacute; c&oacute;mo Eva, otra compa&ntilde;era del grupo abr&iacute;a la puerta de su casa. El muy cabr&oacute;n debi&oacute; haberse tirado a todas las del grupo con su numerito de deprimido&hellip;<\/p>\n<p>Epilogo.<\/p>\n<p>&Iacute;bamos tarde a la fiesta a la que nos hab&iacute;an invitado los amigos de mi esposo, me tocar&iacute;a maquillarme en el auto durante el viaje, algo que a Gustavo odiaba.<\/p>\n<p>&Eacute;l ya me hab&iacute;a echado la bronca por no organizarme a tiempo. Sent&iacute;a que la noche empezaba fatal. Al buscar el maquillaje en mi bolso la vi. No pod&iacute;a recordar c&oacute;mo, pero estaba ah&iacute;. No recordaba haberla tomado o a &eacute;l entreg&aacute;ndomela.<\/p>\n<p>&ndash;&iquest;Por qu&eacute; sonr&iacute;es? &ndash;pregunt&oacute; Gustavo.<\/p>\n<p>&ndash;Por nada cari&ntilde;o &ndash;Respond&iacute;.&ndash; Tienes raz&oacute;n, deber&iacute;a planear mejor mi tiempo, lo siento.<\/p>\n<p>Sonri&oacute;, tomando mi disculpa de buena gana.<\/p>\n<p>Devolv&iacute; la sonrisa, mientras guardaba la tarjeta de Timoteo en el compartimento interno de mi bolso.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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