{"id":43654,"date":"2023-11-07T23:00:00","date_gmt":"2023-11-07T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-07T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-07T23:00:00","slug":"jon-me-funde-las-pilas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jon-me-funde-las-pilas\/","title":{"rendered":"Jon me funde las pilas"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43654\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">0<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 4<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Conoc&iacute; a Jon (Jonathan en su DNI, Johnny para algunos y Jon para mi) hace ya un tiempo, en una quedada con un mont&oacute;n de parejas swingers. La verdad es que, a pesar de haber mucha gente, la fiesta no se levantaba como una hubiera previsto. Las parejas coqueteaban con otras parejas, hab&iacute;a tocamientos, alguna felaci&oacute;n t&iacute;mida y breve&#8230; pero poco m&aacute;s.<\/p>\n<p>Vi a mi marido charlando con una pareja: la mujer hab&iacute;a agarrado la mano de Luis y la estaba acariciando, aunque el marido se estaba fijando en otra se&ntilde;ora y deduje que no habr&iacute;a intercambio. Un hombre me pas&oacute; por detr&aacute;s y me roz&oacute; los ri&ntilde;ones, y luego volvi&oacute; regres&oacute; para decirme, en plan gracioso, que ten&iacute;a un mosquito en el pez&oacute;n y me lo pellizc&oacute;. No ten&iacute;a gracia alguna y adem&aacute;s no me gustaba para nada. Me estaba intuyendo una fiesta muy floja.<\/p>\n<p>As&iacute; que le suger&iacute; a Sof&iacute;a, la anfitriona de la juerga, que quiz&aacute;s nos faltaba alcohol y m&uacute;sica m&aacute;s ca&ntilde;era.<\/p>\n<p>-Si lo que quieres es m&aacute;s ca&ntilde;a te presentar&eacute; a un amigo. Hoy no tengo ganas de estar con &eacute;l, as&iacute; que te lo puedo prestar.<\/p>\n<p>-&iquest;Y eso? -le pregunt&eacute;, extra&ntilde;ada, ya que yo sab&iacute;a de sobras que Sof&iacute;a se guarda los mejores para ella.<\/p>\n<p>-Jonathan es&#8230; &iquest;c&oacute;mo te lo dir&iacute;a? Demasiado intenso para mi.<\/p>\n<p>Berta me llev&oacute; al ba&ntilde;o, y me se&ntilde;al&oacute; al hombre que se estaba duchando tras la mampara la cristal. Vi a un tipo alto, fornido y muy bien dotado, todo enjabonado.<\/p>\n<p>-No te quejes, me dijo Berta, ya ves que te lo presto bien limpito.<\/p>\n<p>Berta sali&oacute; y yo me qued&eacute; en el ba&ntilde;o. Ni corta ni perezosa me despoj&eacute; de la poca ropa que llevaba y me met&iacute; bajo la ducha.<\/p>\n<p>-Necesito un ba&ntilde;ito urgente -le solt&eacute; mientras me pegaba a su pecho.<\/p>\n<p>Sus manos calientes me agarraron el cuello y me bes&oacute; con fuerza. Solo con ese gesto comprend&iacute; que la recomendaci&oacute;n de mi amiga era la oportuna. Mientras manten&iacute;a su lengua dentro de mi boca, Jon me hizo sentir su pene, frot&aacute;ndose contra mis muslos. Con movimiento brusco y certero me volte&oacute;, apret&oacute; mi cara contra la pared y empez&oacute; a penetrarme sin previo aviso. Me ensart&oacute; hasta el fondo de una sola estocada. Sus movimientos pasaron del cero al cien en dos segundos, y sin darme yo cuenta ya me ten&iacute;a gimiendo como una posesa.<\/p>\n<p>No puedo precisar cuanto tiempo me tuvo en la ducha, pero en alg&uacute;n momento pens&eacute; que Jonathan iba demasiado lanzado y que se iba a correr en un minuto. Iba muy equivocada. Tras ese tiempo impreciso, salimos de la ducha y me condujo de la mano hacia un saloncito en donde hab&iacute;a dos tresillos, uno enfrente del otro. En uno de ellos hab&iacute;a dos parejas brindando con champ&aacute;n pero sin muchas ganas. Jon me tumb&oacute; en el otro sof&aacute;, que estaba libre, me sent&oacute; en su regazo y me puso mirando a las dos parejas de enfrente mientras de nuevo me penetraba y dirig&iacute;a los movimientos de mis caderas con sus manos fuertes. No tard&eacute; nada en gemir otra vez.<\/p>\n<p>Mis chillidos debieron de alertar a todo el mundo, porqu&eacute; cuando me fij&eacute; hab&iacute;a un mont&oacute;n de gente en el sal&oacute;n y todos pendientes de Jon y de mi. Entre las caras que miraban descubr&iacute; la de mi marido, que no perd&iacute;a detalle de la escena. Jon me cambi&oacute; de postura varias veces y sin perder el ritmo. Nos convertimos en el centro de la fiesta.<\/p>\n<p>Hubo un momento en el que, cuando ya quiz&aacute;s me hab&iacute;a corrido dos veces y empezaba a faltarme el aire, &eacute;l se detuvo, me trajo una botellita de agua y tras esperar a que me la bebiera, volvi&oacute; a las andadas. Cre&iacute; que me iba a dar un infarto pero, a la vez, yo tampoco pod&iacute;a parar. Un rato m&aacute;s tarde le ped&iacute; a mi amante que me dejara tomar el aire. Y Jonathan, atento y educado, me levant&oacute; del sof&aacute; y me llev&oacute; en volandas al jard&iacute;n. Una vez all&iacute; me tumb&oacute; en el c&eacute;sped fresquito, me puso en cuatro y sigui&oacute; d&aacute;ndome. Yo ya casi no pod&iacute;a creer ese aguante, porque sent&iacute;a que a mi se me estaban terminando las pilas. Y &eacute;l parec&iacute;a estar como al principio, inmune al cansancio. A pesar de estar fundida, me di cuenta por el murmullo de fondo que la gente de la fiesta nos hab&iacute;a seguido hasta el jard&iacute;n y nos estaban rodeando, sin dejar de mirarnos.<\/p>\n<p>Vi que la gente segu&iacute;a a nuestro alrededor, pero que algunos iban y ven&iacute;an, como perdiendo el inter&eacute;s. Una mujer, sentada cerca de mi, estaba sorbiendo su gin tonic y charlando con el hombre que a su lado le acariciaba los muslos mientras ella le masturbaba despacio. Ambos nos miraban de reojo.<\/p>\n<p>Cuando yo ya hab&iacute;a perdido el sentido del tiempo y mis piernas se negaban a moverse, me di cuenta de que Jon estaba a punto de llegar al final. &Eacute;l me avis&oacute;: qu&eacute;date quieta, cari&ntilde;o. Le obedec&iacute; porque lo que me resultaba m&aacute;s f&aacute;cil era, justamente, quedarme quieta. Jon sali&oacute; de mi vagina, se arrodill&oacute; delante de mi cara y entonces me dijo:<\/p>\n<p>-Vamos a darle a nuestros espectadores lo que est&aacute;n esperando.<\/p>\n<p>Cont&eacute; uno, dos, tres, cuatro chorros de esperma denso. Luego sigui&oacute;, pero yo perd&iacute; la cuenta. Solo sent&iacute;a como su leche brotaba una y otra vez en mis ojos, mis mofletes, mi nariz, mis orejas, mi frente y mi pelo.<\/p>\n<p>Cuando estaba totalmente cegada todav&iacute;a pude ver, a medias, como se acercaba un hombre para sacarme fotos de mi cara en primer plano. No pod&iacute;a ser otro que mi marido. Solo Luis es capaz de esas cosas. Cuando Jon termin&oacute; me cont&oacute; al o&iacute;do:<\/p>\n<p>-Lo siento, guapa. Como puedes ver, llevo muchos d&iacute;as reserv&aacute;ndome para hoy.<\/p>\n<p>Al d&iacute;a siguiente, en casa, Luis y yo estuvimos mirando las fotos y terminamos con un polvete apresurado, muy excitados los dos. En medio del polvo, Luis me dijo:<\/p>\n<p>-Lo que m&aacute;s me pone cuando veo tu cara con la corrida es que parece que se te hayan corrido tres t&iacute;os.<\/p>\n<p>Algunas veces he quedado con Jon, pero solo cuando me siento muy descansada y capaz de darle todo el tiempo que necesita. Eso no es posible siempre. Cuando quedamos, me reservo tres o cuatro horas por lo menos. Lo bueno es que Luis se muestra comprensivo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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