{"id":43671,"date":"2023-11-10T23:00:00","date_gmt":"2023-11-10T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-10T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-10T23:00:00","slug":"apuestas-y-juegos-de-azar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/apuestas-y-juegos-de-azar\/","title":{"rendered":"Apuestas y juegos de azar"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43671\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">3<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Los vicios, los malditos vicios que destruyen tu persona e incluso a tu familia, yo ca&iacute; en uno de ellos, y lo pagu&eacute; caro.<\/p>\n<p>Llevaba una vida tranquila con una bella esposa y una hija maravillosa, un trabajo promedio, no me daba lujos pero me permit&iacute;a vivir dignamente, trabajaba en una oficina, era un &quot;Godinez&quot; como com&uacute;nmente se dice.<\/p>\n<p>Todo marchaba bien hasta que por influencia de un compa&ntilde;ero de trabajo empec&eacute; a ir a casinos a apostar casualmente, primero lo tomaba como divertimento, &iacute;bamos por la noche y no me arriesgaba, mis apuestas eran muy bajas pero siempre estaba en m&iacute; esa sensaci&oacute;n de querer tener m&aacute;s, avaricia le llaman, no soportaba irme a casa con las manos vac&iacute;as y siempre trataba de ganar m&aacute;s dinero, algunas veces lo logr&eacute;, otras no.<\/p>\n<p>As&iacute; el vicio fue creciendo poco a poco, por mi horario de trabajo s&oacute;lo pod&iacute;a ir a jugar de noche pero pronto mi esposa me cuestion&oacute; el porqu&eacute; de mis escapadas, yo con gran cinismo le inventaba que el jefe de departamento hac&iacute;a juntas y &eacute;stas se prolongaban, ella inocente me cre&iacute;a hasta que lleg&oacute; un momento en que las cuentas no le daban, ya no le alcanzaba el gasto, el dinero empezaba a faltar en la casa, ella quiso aclararlo.<\/p>\n<p>-Eduardo, cada vez me das menos dinero para la casa, ya van dos veces que no pagas la luz y nos la cortan &iquest;que est&aacute; pasando con el dinero?<\/p>\n<p>-Ana, todo est&aacute; subiendo, adem&aacute;s sabes que no gano tanto.<\/p>\n<p>-Ese es el punto, hay que administrar bien el dinero &iquest;que haces con lo dem&aacute;s?<\/p>\n<p>-Amor&#8230;<\/p>\n<p>-Y ya que estamos hablando expl&iacute;came de tus juntas a medianoche, eso es imposible &iquest;&iexcl;a donde rayos te vas!?<\/p>\n<p>-Bueno&#8230;<\/p>\n<p>-Dime&#8230;<\/p>\n<p>-Pues&#8230; He estado yendo al casino con un compa&ntilde;ero.<\/p>\n<p>Apenas termin&eacute; la frase Ana enloqueci&oacute;, pronto la confrontaci&oacute;n entre los dos no se hizo esperar, discutimos toda la noche y al final me hizo entrar en raz&oacute;n y le promet&iacute; no volver a apostar ni la m&iacute;nima cantidad.<\/p>\n<p>Lo cierto es que el juego a m&iacute; ya me hab&iacute;a gustado bastante pero ya no pod&iacute;a escaparme por las noches, Ana se dar&iacute;a cuenta, decid&iacute; ir al menos una vez a la semana al casino a la hora de mi comida. Llev&eacute; esa rutina por varias semanas pero no me era suficiente, siempre quer&iacute;a tener en mi cuerpo esa adrenalina de no saber si la carta que est&aacute;s jugando, el caballo al que apostaste o la m&aacute;quina en la que est&aacute;s jugando te har&aacute; ganar m&aacute;s plata.<\/p>\n<p>Una mala noche perd&iacute; m&aacute;s de 3000 pesos en una pelea de gallos, le ped&iacute; prestado a uno de los organizadores de las peleas con quien ten&iacute;a confianza, volv&iacute; a apostar y perd&iacute; de nuevo, al final &eacute;l me ayud&oacute; pero le qued&eacute; a deber algo de dinero.<\/p>\n<p>D&iacute;as despu&eacute;s junt&eacute; algo pero no era suficiente, &eacute;l me dijo que si no ten&iacute;a nada le diera una computadora o una televisi&oacute;n y con eso quedaba saldada la cuenta. Opt&eacute; por la televisi&oacute;n y en un momento mientras Ana no estaba en casa la saqu&eacute; y se la entregu&eacute; a &quot;El Toro&quot; que era el apodo del tipo al que le deb&iacute;a.<\/p>\n<p>Obviamente mi esposa me pregunt&oacute; sobre la televisi&oacute;n, sin que se me ocurriera algo mejor le dije que le hab&iacute;a chorreado refresco y la hab&iacute;a mandado a arreglar, asinti&oacute; pero era claro que no me hab&iacute;a cre&iacute;do.<\/p>\n<p>Escenas como estas se fueron repitiendo al pasar del tiempo, aunque tambi&eacute;n hab&iacute;a d&iacute;as en los cuales tra&iacute;a mucho m&aacute;s dinero de costumbre a la casa producto de un buen juego que ten&iacute;a, un d&iacute;a de esos Ana me volvi&oacute; a confrontar.<\/p>\n<p>-&iquest;Sigues yendo a apostar verdad?<\/p>\n<p>-Ana, llevo meses sin ir.<\/p>\n<p>-No soy est&uacute;pida Eduardo, s&eacute; que te escapas con tu amigote, s&oacute;lo te pido que te controles.<\/p>\n<p>-Ana&#8230;<\/p>\n<p>-Ten cuidado solamente, no apuestes m&aacute;s de lo que tenemos, por favor.<\/p>\n<p>Era obvio que ya sab&iacute;a que era muy aficionado a apostar pero se hab&iacute;a hartado de confrontarme, opt&oacute; por resignarse. Incluso en alguna de las noches se atrev&iacute;a a preguntarme cuanto hab&iacute;a ganado. No es que me hubiera dado permiso de seguir apostando pero tampoco se opon&iacute;a por lo cual lo segu&iacute; haciendo.<\/p>\n<p>Recuerdo una ocasi&oacute;n en la cual regres&eacute; temprano a casa con un rostro desencajado pues hab&iacute;a tenido una mala pasada en el blackjack, me dej&eacute; llevar y cog&iacute; la deuda m&aacute;s grande de mi vida; ella preocupada me pidi&oacute; saber que era lo que me ocurr&iacute;a.<\/p>\n<p>-Debo 35,000 pesos Ana.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute;?<\/p>\n<p>-Debo&#8230;<\/p>\n<p>-&iexcl;C&aacute;llate! Sab&iacute;a que esto pasar&iacute;a, te dije que te controlaras, &iquest;qu&eacute; vas a hacer?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, pedir prestado, algo.<\/p>\n<p>-&iquest;A qui&eacute;n?<\/p>\n<p>-No s&eacute;, yo creo que debo vender el coche.<\/p>\n<p>-All&aacute; t&uacute; sabr&aacute;s, eso si te digo, es la &uacute;ltima vez que apuestas &iexcl;eh!<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Veme a los ojos y j&uacute;ralo.<\/p>\n<p>-Lo juro.<\/p>\n<p>Pasamos ese amargo episodio, logr&eacute; vender el coche y apenas junt&eacute; lo que deb&iacute;a pues mi auto ya era algo viejo, a pesar de todo mi esposa me perdon&oacute; y seguimos adelante. Pas&eacute; cerca de seis meses sin hacer ning&uacute;n tipo de apuestas pero cada d&iacute;a que pasaba quer&iacute;a seguir jugando p&oacute;ker o apostar en los partidos de f&uacute;tbol, pronto romp&iacute; la promesa que le hab&iacute;a hecho a mi mujer y volv&iacute; de nuevo a las andadas, me escapaba varias tardes e iba a jugar hasta el punto de no regresar a trabajar. pronto eso se me vino en contra.<\/p>\n<p>Una tarde de mi&eacute;rcoles mi jefe me mand&oacute; llamar, yo preocupado fui a su oficina ya imaginando el motivo por el que me requer&iacute;a, sin hacerles el cuento largo se hab&iacute;an enterado de mi ausencia en repetidas ocasiones y me corrieron.<\/p>\n<p>No quer&iacute;a que Ana supiera la raz&oacute;n de mi despido, le dije que era por recorte de personal. Al pasar de los d&iacute;as el ocio me consumi&oacute; y fui a el hip&oacute;dromo a apostar los &uacute;ltimos pesos que me quedaban en el bolsillo, los perd&iacute; todos.<\/p>\n<p>Qued&eacute; a deber una gran suma de dinero y a cada rato me llamaban por tel&eacute;fono cobr&aacute;ndome, incluso me amenazaban, ya sin alg&uacute;n remedio le confes&eacute; a Ana lo sucedido, en un principio se molest&oacute; pero al explicarle lo de las amenazas su rostro se transform&oacute; en uno de p&aacute;nico, ahora m&aacute;s que nunca deb&iacute;a apoyarme, vendimos casi la mitad de los muebles de la casa, y le ped&iacute; dinero prestado a mi suegro pero no fue suficiente, ahora s&iacute; hab&iacute;a agarrado la deuda de mi vida.<\/p>\n<p>No tardaron en ir unos tipos a mi casa a cobrarme, se terminaron llevando el resto de muebles dejando la casa vac&iacute;a, a mi hija le dije que se los hab&iacute;an llevado porque comprar&iacute;amos nuevos y mejores, una sonrisa se dibuj&oacute; en su rostro, me sent&iacute; vil e impotente al mentirle a mi propia hija. Pasamos la noche en el suelo, Ana llorando en mi hombro y yo in&uacute;tilmente reconfort&aacute;ndola dici&eacute;ndole que todo mejorar&iacute;a.<\/p>\n<p>D&iacute;as despu&eacute;s caminaba por la ma&ntilde;ana pateando las hojas en el camino pensando en como resolver esta problem&aacute;tica cuando alguien me tom&oacute; por el hombro sorprendi&eacute;ndome.<\/p>\n<p>-Shhh&#8230; Sube a la camioneta y no hagas nada.<\/p>\n<p>Con evidente miedo entr&eacute; a una camioneta estacionada a un lado, era grande, negra y con los vidrios polarizados.<\/p>\n<p>-Si&eacute;ntate pendejo. -me orden&oacute;.<\/p>\n<p>La camioneta arranc&oacute; y el sujeto al frente m&iacute;o me habl&oacute;.<\/p>\n<p>-Veamos, todav&iacute;a me debes algo, mand&eacute; unos hombres a saquear tu casa y ni as&iacute; pudiste pagar, tu casa, &iquest;es tuya o rentas?<\/p>\n<p>-Rento. -contest&eacute;.<\/p>\n<p>-&iexcl;Puta madre! -golpe&oacute; el asiento- &iquest;&iexcl;c&oacute;mo chingados piensas pagarme!?<\/p>\n<p>-Toro no s&eacute;&#8230;<\/p>\n<p>-Me caes bien pero tengo que pelarte, bien te expliqu&eacute; como son las cosas en este negocio.<\/p>\n<p>-No me mates, tengo familia&#8230;<\/p>\n<p>-Me vale madres, eso hubieras pensado antes.<\/p>\n<p>-Te juro que te voy a pagar, s&oacute;lo dame tiempo.<\/p>\n<p>-Con que me vas a pagar, no tienes ni donde caerte muerto, ya no tienes opci&oacute;n&#8230; g&uuml;ero, maneja para la casa de este, vamos a que se despida de su familia.<\/p>\n<p>Esa frase me dej&oacute; helado pero ten&iacute;a raz&oacute;n, ya no ten&iacute;a opci&oacute;n, era inminente mi futuro, mi vicio al juego y las apuestas me hab&iacute;an tra&iacute;do hasta ac&aacute;. Llegamos a casa y camin&eacute; muy lento a sabiendas de lo que me deparar&iacute;a, entramos a la vac&iacute;a casa.<\/p>\n<p>-Toro, de verdad, no me hagas da&ntilde;o.<\/p>\n<p>-Lo siento Eduardito, sabes como es esto, corriste con suerte que me debes a mi y no a mi compadre, &eacute;l los tortura jajaja, &oacute;rale, ve a despedirte de tu familia y bajas, mientras yo lleno de balas mi fusca.<\/p>\n<p>Con las piernas temblorosas y el ritmo card&iacute;aco al m&aacute;ximo fui a ver a mi familia por &uacute;ltima vez, en eso mi mujer baj&oacute; por las escaleras, vio a los tres hombres y r&aacute;pidamente se preocup&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Qu&eacute; pasa? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-Nada amor, ahora subo, ve con la ni&ntilde;a.<\/p>\n<p>Subi&oacute; extra&ntilde;ada y con temor.<\/p>\n<p>-Ahorita vengo. -le dije a mi &quot;verdugo&quot;.<\/p>\n<p>-Tranquilo cabr&oacute;n, ven ac&aacute; un segundo.<\/p>\n<p>Me jal&oacute; del brazo intimid&aacute;ndome y se puso a pensar.<\/p>\n<p>-Con que ella es tu esposa&#8230;<\/p>\n<p>-S&#8230; S&iacute;.<\/p>\n<p>-Est&aacute; dos tres, &iquest;cu&aacute;ntos a&ntilde;os tiene?<\/p>\n<p>-33&#8230;<\/p>\n<p>-Zzz, todav&iacute;a aguanta.<\/p>\n<p>-Por favor a ella no la metas en esto.<\/p>\n<p>Me golpe&oacute; con su pistola en el abdomen sac&aacute;ndome todo el aire.<\/p>\n<p>-Que mujer&oacute;n tienes, te lo ten&iacute;as bien guardadito. -me dijo mientras ve&iacute;a un retrato familiar colgado.<\/p>\n<p>-Toro&#8230;<\/p>\n<p>-De haber sabido nos habr&iacute;amos ahorrado tanto teatrito.<\/p>\n<p>-Te suplico&#8230;<\/p>\n<p>-Mira wey, este es el trato, me voy a acostar con tu mujer varias veces hasta que tu deuda qued&eacute; saldada &iquest;entiendes? De lo contrario no me queda otra alternativa que mandarte con San Pedro, t&uacute; decides.<\/p>\n<p>-Pero&#8230;<\/p>\n<p>-Sin peros, m&aacute;s claro ni el agua, tu esposa o tu vida, tienes 24 horas para pensarlo, y no se te ocurra hacer alguna pendejada, recuerda que te estamos vigilando, te llamo ma&ntilde;ana.<\/p>\n<p>&quot;El Toro&quot; me mir&oacute; fulminante y sali&oacute; de mi casa seguido de sus dos matones, cerr&eacute; la puerta y me tir&eacute; al piso a lamentar la terrible situaci&oacute;n en la que me encontraba.<\/p>\n<p>-Voy a llevar a la ni&ntilde;a a la escuela. -me dijo Ana.<\/p>\n<p>-S&iacute;, est&aacute; bien. -contest&eacute; evadiendo su mirada.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; solo pensando en como darle la noticia, no quer&iacute;a que le hicieran da&ntilde;o a mi esposa, no se merece esto, con l&aacute;grimas en los ojos me di cuenta que eran mis &uacute;ltimas horas de vida.<\/p>\n<p>Media hora despu&eacute;s lleg&oacute; mi esposa a casa, vio mi estado de &aacute;nimo y me consol&oacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Esos hombres son a los que les debes? -me pregunt&oacute; entre l&aacute;grimas.<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres hablar de eso?<\/p>\n<p>-No.<\/p>\n<p>Me encerr&eacute; en la rec&aacute;mara a pensar las cosas, prolongu&eacute; el momento de hablar con ella por horas pero de cualquier manera ten&iacute;a que hacerlo, fui con ella y le cont&eacute; lo sucedido.<\/p>\n<p>-&iquest;Es en serio lo que dices? -me pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute; Ana.<\/p>\n<p>-Por Dios. -se llev&oacute; las manos al rostro.<\/p>\n<p>-Tengo que sacrificarme, no puedo permitir que te hagan da&ntilde;o Ana.<\/p>\n<p>-Pero no, &iquest;que vamos a hacer sin ti?<\/p>\n<p>-No s&eacute; Ana, pero todo esto es culpa m&iacute;a, yo soy el responsable.<\/p>\n<p>-Amor, mi hija no puede quedarse sin su padre&#8230;<\/p>\n<p>-Sabes que &eacute;l quiere&#8230;<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, pero, te amo, si no est&aacute;s con nosotras no se que har&iacute;a.<\/p>\n<p>-&iquest;Entonces?<\/p>\n<p>-Dile que s&iacute;.<\/p>\n<p>Acept&oacute; con profunda tristeza y verg&uuml;enza en su cara, yo me sent&iacute; peor, trat&eacute; de dormir sin poder lograrlo, el s&oacute;lo pensar en lo que mi esposa tendr&iacute;a que hacer para que yo pudiera estar vivo me hac&iacute;a sentir la persona m&aacute;s vil y cobarde en la faz de la tierra.<\/p>\n<p>Al otro d&iacute;a mientras desayun&aacute;bamos le pregunt&eacute; a Ana si de verdad estaba dispuesta a hacer eso.<\/p>\n<p>-A&uacute;n hay tiempo amor, le puedo decir que no. -insist&iacute;.<\/p>\n<p>-Lo s&eacute;, pero entiende, es tu vida Eduardo &iquest;que se supone que le deba decir a nuestra hija si no est&aacute;s?<\/p>\n<p>-Tienes raz&oacute;n.<\/p>\n<p>-&iquest;Cuanto&#8230; tiempo va a ser?<\/p>\n<p>-Sinceramente no s&eacute;, supongo que mucho&#8230;<\/p>\n<p>Ana se levant&oacute; frustrada de la mesa y se encerr&oacute; en el ba&ntilde;o seguramente a llorar, cada minuto que corr&iacute;a yo me sent&iacute;a m&aacute;s culpable por haberla metido en esta situaci&oacute;n. Me pas&eacute; toda la ma&ntilde;ana esperando la llamada de &quot;El Toro&quot; hasta que al mediod&iacute;a mi tel&eacute;fono son&oacute;.<\/p>\n<p>-Bueno. -contest&eacute; t&iacute;midamente.<\/p>\n<p>-&iquest;Que pas&oacute; cabr&oacute;n? &iquest;Que decidiste?<\/p>\n<p>-Pues&#8230; S&iacute;, mi esposa dijo que si&#8230;<\/p>\n<p>-Jajaja ya lo sab&iacute;a, decisi&oacute;n correcta, as&iacute; est&aacute; el pedo compa, el viernes por la noche va a pasar una camioneta por ustedes, van a venir los dos, quiero que veas como me la chingo jaja, te la llevas vestida bien putita &iquest;estamos?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Sale, ah&iacute; nos vemos.<\/p>\n<p>Suspir&eacute; frustrado, quer&iacute;a creer que esto era una pesadilla pero no era as&iacute;, todo esto era real. Fui con Ana a avisarle sobre el asunto.<\/p>\n<p>-Sobre eso, el viernes en la noche pasan por nosotros. -le expliqu&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Y la ni&ntilde;a?<\/p>\n<p>-Pues no s&eacute;, la dejamos con mi mam&aacute;.<\/p>\n<p>-Ok, emm, y que&#8230; me pongo.<\/p>\n<p>-No s&eacute;, ve al centro comercial y compra algo.<\/p>\n<p>Contest&eacute; frustrado y le di dinero para que fuera a comprarse ropa para que fuera como &quot;El toro&quot; lo pidi&oacute;. Afortunadamente un amigo me hab&iacute;a conseguido trabajo con su padre y me hab&iacute;an adelantado un poco la paga.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y no volvimos a tocar el tema pero la tensi&oacute;n y el miedo que hab&iacute;a entre los dos se pod&iacute;a percibir, lleg&oacute; el fin de semana y por la tarde llevamos a nuestra hija con su abuela, pens&eacute; que nuestro &quot;compromiso&quot; ser&iacute;a tardado, le dije a mi madre que pasar&iacute;a por ella al otro d&iacute;a por la tarde, ella acept&oacute; y regres&eacute; a casa.<\/p>\n<p>A&uacute;n era temprano as&iacute; que me puse a mirar tv, francamente no sab&iacute;a ni que estaba mirando, mi mente estaba en otro lado, pensando en lo que estaba a punto de pasar, en ese instante pas&oacute; mi mujer enfrente de m&iacute; con las bolsas del centro comercial.<\/p>\n<p>-Voy a ba&ntilde;arme y cambiarme.<\/p>\n<p>-S&iacute; mujer.<\/p>\n<p>Contest&eacute; desanimado, se iba a arreglar pero no para m&iacute; sino para otro hombre, motivo por el cual a&uacute;n no hab&iacute;a visto que se hab&iacute;a comprado, no ten&iacute;a caso, puse mi inter&eacute;s en el televisor y esper&eacute; a que terminara.<\/p>\n<p>Cerr&oacute; la puerta del ba&ntilde;o y s&oacute;lo se escuch&oacute; el agua caer, se duch&oacute; cerca de 45 minutos, luego se puso a maquillarse y vestirse, despu&eacute;s de 2 horas y media sali&oacute; del ba&ntilde;o ya lista.<\/p>\n<p>La volte&eacute; a ver y se ve&iacute;a despampanante; antes que nada les describir&eacute; como es Ana, ella mide 1,75, es de complexi&oacute;n muy delgada ya que despu&eacute;s de tener a la beb&eacute; le dio por hacer ejercicio aunque &uacute;ltimamente lo ha dejado, tiene el cabello negro lacio y largo, tiene la piel blanca, labios delgados, ojos negros, nariz respingada, es de piernas largas y blancas, tiene una cadera peque&ntilde;a y un trasero mediano aunque muy apetecible, pero sin duda alguna su mayor atributo son sus senos, son redondos y grandes, tiene unos pechos impresionantes.<\/p>\n<p>La observ&eacute; de pies a cabeza y qued&eacute; fascinado, llevaba una blusa blanca con tela muy delgada, en algunas partes era algo transl&uacute;cida por lo que se pod&iacute;a ver su brassier que era del mismo color, llevaba un escote que dejaba ver esas generosas tetas que tanto atra&iacute;an la atenci&oacute;n; debajo llevaba una mini falda de mezclilla ce&ntilde;ida a su cuerpo, dejaba ver la mayor parte de sus lindas piernas, estaba seguro que si se sentaba se podr&iacute;a ver su ropa interior, llevaba muy arriba la falda, tambi&eacute;n llevaba unos zapatos de tac&oacute;n de aguja color blanco que hac&iacute;an juego con la blusa, mi esposa realmente parec&iacute;a una mujerzuela pero se ve&iacute;a buen&iacute;sima.<\/p>\n<p>No pude evitar excitarme al verla vestida as&iacute;, una erecci&oacute;n se form&oacute; dentro de mis pantalones, la verdad es que yo no estaba acostumbrado a verla vestida tan provocativamente.<\/p>\n<p>-Ya estoy lista. -me dijo.<\/p>\n<p>S&oacute;lo asent&iacute;, volv&iacute; a recordar el porque se encontraba vestida as&iacute;, sent&iacute; coraje aunque la excitaci&oacute;n no se me quitaba. Ya listos los dos esperamos a que pasaron por nosotros, a eso de las 9:30 de la noche se escuch&oacute; un claxon afuera de la casa, me asom&eacute; y ya ven&iacute;an por nosotros. Salimos y caminamos hac&iacute;a la camioneta negra, pude notar como mientras caminaba mi mujer los dos sicarios o empleados de &quot;El Toro&quot; no le quitaban la mirada de encima.<\/p>\n<p>La camioneta empez&oacute; su trayecto, en el camino Ana y yo ni siquiera nos miramos, est&aacute;bamos llenos de miedo y verg&uuml;enza por lo que suceder&iacute;a a continuaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Luego de varios minutos de camino la camioneta fren&oacute;, llegamos a una casa grande, nos abrieron y entramos a paso lento, entr&eacute; seguido por mi mujer.<\/p>\n<p>-Pasenle. -se oy&oacute; a lo lejos.<\/p>\n<p>Entramos y nos sentamos en la sala con temor en nuestros cuerpos. Ah&iacute; fue cuando Ana vio con atenci&oacute;n a su nuevo amante por primera vez, &quot;El Toro&quot; tendr&iacute;a unos 50 a&ntilde;os, era alto y gordo, deb&iacute;a medir unos 2 metros y pesar por lo menos 90 kilos, llevaba una panza enorme que se le sal&iacute;a de la playera, ten&iacute;a entradas prominentes en su cabellera, un bigote abultado y una barba tupida y muy descuidada, era un esp&eacute;cimen del t&iacute;pico hombre feo, pude ver como mi esposa inmediatamente puso una cara de desagrado.<\/p>\n<p>-&iquest;Y que no me piensa saludar esta hermosa dama? -sentenci&oacute; &quot;El Toro&quot; con su caracter&iacute;stica voz ronca.<\/p>\n<p>Mi esposa entendiendo se levant&oacute; del sof&aacute; y fue hacia el hombre lentamente. El Toro se levant&oacute; y peg&aacute;ndose a mi mujer la comenz&oacute; a besar en la boca, baj&oacute; una mano y empez&oacute; a acariciar las nalgas de mi esposa sin respeto alguno.<\/p>\n<p>-Est&aacute;s bien rica &iquest;como te llamas?<\/p>\n<p>-Ana. -contest&oacute; mi esposa con evidente resignaci&oacute;n.<\/p>\n<p>-Que bien, pues ya sabes porque est&aacute;s aqu&iacute; &iquest;no? M&aacute;s te vale portarte linda conmigo y hacer todo lo que te diga &iquest;entiendes? sino vas a pasarla muy mal t&uacute; y el cornudo de tu marido.<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Pon una sonrisa y ven a sentarte aqu&iacute; en mis piernas, vamos a tomar algo.<\/p>\n<p>Mi esposa ya sin oponer resistencia alguna y con una fingida sonrisa en la cara obedeci&oacute; al hombre, la sirvienta llev&oacute; dos copas de vino y empezaron a beber mientras yo simplemente observaba, El Toro mientras tomaba aprovechaba para tocar las piernas desnudas de Ana y meter su mano bajo la falda, luego comenz&oacute; a besar a mi mujer en la boca mientras le masajeaba las tetas por encima de la blusa.<\/p>\n<p>-Ay Anita, ahora si vas a saber lo que es tener una reata de verdad entre tus piernas.<\/p>\n<p>El hombre sigui&oacute; besando a mi mujer en la boca pero ahora usando su lengua, con sus dedos comenz&oacute; a tocar las piernas de Ana a lo largo de toda su longitud, ella permanec&iacute;a inm&oacute;vil ante su tacto, era evidente que ella no disfrutaba esto, pronto los besos se tornaron m&aacute;s intensos, &eacute;l pas&oacute; sus labios y su lengua por el cuello y la oreja, ahora sus sucias manos acariciaban los pechos de mi esposa, los amasaba con fuerza movi&eacute;ndolos de un lado a otro, a pesar del tama&ntilde;o grande de sus tetas El Toro cubr&iacute;a con su mano una teta completa, ten&iacute;a unas grandes manos, era un hombre gigante, no quer&iacute;a imaginar el tama&ntilde;o de su herramienta entrando en la estrecha vagina de Ana.<\/p>\n<p>-Tienes unas tetas bien ricas, mira hasta ya se te pararon los pezones. -le dijo El Toro.<\/p>\n<p>Los pezones se pod&iacute;an apreciar a trav&eacute;s de la delgada blusa, fue ah&iacute; que me di cuenta que en verdad ella estaba disfrutando esto, eso me decepcion&oacute; un poco, ella estaba excitada, las caricias de aquel monigote la estaban calentando. Mi mujer seguramente peleaba una lucha interna en mantenerse ajena a las caricias de ese hombre o dejarse llevar, luego de tan apasionados besos ella enred&oacute; sus brazos en el cuerpo de El Toro, obviamente se hab&iacute;a dejado ir, ahora parec&iacute;a que ella era la que devoraba la boca del despiadado hombre, constantemente &eacute;l frotaba con intensidad los muslos de mi esposa hasta estar cerca de su intimidad.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta lo que te hago verdad? -le pregunt&oacute;.<\/p>\n<p>Ella guard&oacute; silencio, ah&iacute; fue que entend&iacute; la famosa frase &quot;el que calla otorga&quot;, no se atrev&iacute;a a decir que s&iacute; debido a mi presencia. &Eacute;l sob&oacute; sus bubbies por encima de la blusa mientras mord&iacute;a sus labios.<\/p>\n<p>-Anda dime, &iquest;te gusta lo que te hago?<\/p>\n<p>-S&iacute;. -contest&oacute; temerosa.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta que te toquen las tetas verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;&iacute;. -habl&oacute; con m&aacute;s &aacute;nimo.<\/p>\n<p>-Espera a que te las coma, vas a mojarte toda.<\/p>\n<p>El Toro acarici&oacute; el cuerpo de mi esposa desde sus piernas y la fue subiendo hasta llegar arriba de la falda meti&eacute;ndola debajo de la blusa y quitado de la pena tent&oacute; todo el abdomen con sus grandes manos hasta llegar al brassier. Luego de tocarla sac&oacute; sus manos de la blusa, con sus dedos la fue subiendo poco a poco, Ana gir&oacute; su cabeza hacia atr&aacute;s facilit&aacute;ndole la labor al hombre hasta que la blusa dej&oacute; de cubrir su cuerpo.<\/p>\n<p>Mir&eacute; su sost&eacute;n y era de esos con tela delgada que se transparenta, se pod&iacute;a ver claramente el erecto pez&oacute;n y sus aureolas, una prenda muy atrevida, me dio un poco de coraje que comprara ese tipo de ropa para ese pelafust&aacute;n.<\/p>\n<p>-A ver parate zorra, te voy a quitar esa falda.<\/p>\n<p>-Si.<\/p>\n<p>&Eacute;l fue bajando la minifalda hasta sacarla y tirarla en el piso, mi mujer qued&oacute; en tacones, sujetador y una min&uacute;scula tanga blanca que apenas le cubr&iacute;a el culo, ella estaba entre las piernas de El Toro de frente a &eacute;l, por mi posici&oacute;n yo pod&iacute;a ver a mi mujer de espaldas, empec&eacute; a apreciar su hermoso culo, la peque&ntilde;a tela se le met&iacute;a entre sus blancas nalgas, El Toro empez&oacute; a acariciarle el trasero con las dos manos a su antojo, ella mov&iacute;a su cabeza a un lado demostrando que le agradaba el manoseo, le dio un par de nalgadas haciendo que temblaran esos hermosos cachetes.<\/p>\n<p>Sin darme cuenta yo me estaba acariciando por encima del pantal&oacute;n, a pesar de lo humillante que era la escena para m&iacute; todo lo que ve&iacute;a me excitaba. El hombre que a&uacute;n estaba sentado comenz&oacute; a besar el abdomen de mi esposa desde por arriba de la tanga pasando por su ombligo hasta llegar a sus tetas las cuales mordi&oacute; levemente por encima del sost&eacute;n, ella se reimprimi&oacute; pero &eacute;l sigui&oacute; hasta que finalmente Ana solt&oacute; varios gemidos, era imposible resistir tanto placer.<\/p>\n<p>-Vente zorra, vamos a la cama.<\/p>\n<p>Le dio una sonora nalgada y tom&aacute;ndola de la mano la puso a caminar delante de &eacute;l para poder apreciar su culo moverse. Ambos subieron las escaleras y entraron a la rec&aacute;mara olvid&aacute;ndose de mi presencia, yo estaba dudoso de si subir a ver o no, finalmente el morbo me gan&oacute; y sub&iacute; las escaleras, los vi caminando y entraron en la tercer rec&aacute;mara dejando la puerta abierta donde me par&eacute; para observar lo que suceder&iacute;a.<\/p>\n<p>-No mires. -me dijo Ana con tristeza en sus ojos.<\/p>\n<p>-Dejalo, que vea como se follan a la guarra que tiene como esposa. -intervino El Toro.<\/p>\n<p>La tom&oacute; con m&aacute;s fuerza y la bes&oacute; mientras sus manos acariciaban toda su anatom&iacute;a, ella se abraz&oacute; a su gordo cuerpo con pasi&oacute;n. El Toro puso su cabeza entre las tetas de mi esposa y la movi&oacute; haci&eacute;ndolas tambalear de un lado a otro.<\/p>\n<p>-Orale puta, qu&iacute;tame la ropa. -le orden&oacute;.<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-Eso&#8230; &iquest;sabes qu&eacute;? de ahora en adelante ese es tu nombre, puta &iquest;est&aacute; bien?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Como te llamas?<\/p>\n<p>-Puta.<\/p>\n<p>El obeso hombre solt&oacute; una carcajada y dej&oacute; que Ana lo desnudara. Le quit&oacute; los zapatos, sus calcetines, luego desaboton&oacute; su camisa dejando ver su enorme panza cubierta de vello oscuro. luego quit&oacute; el cintur&oacute;n, baj&oacute; la bragueta y le quit&oacute; el pantal&oacute;n y por &uacute;ltimo su calz&oacute;n quedando el hombre completamente desnudo. Mi esposa mir&oacute; detenidamente la erecci&oacute;n de El Toro y qued&oacute; sorprendida, un enorme falo de unos 22 cent&iacute;metros sobresal&iacute;a del cuerpo de aquel hombre.<\/p>\n<p>-Vas puta, chupamela.<\/p>\n<p>El Toro se acost&oacute; en la cama boca arriba y mi mujer se subi&oacute; a la cama y temerosamente acerc&oacute; su boca a la verga del hombre, &eacute;l con su mano la tom&oacute; del cr&aacute;neo y la fue acercando m&aacute;s hasta que los labios de ella hicieron contacto con el pene, algo calmada empez&oacute; a besar el pedazo de carne, entonces El Toro comenz&oacute; a tocar los pechos de Ana y conforme los sobaba m&aacute;s fuerte mi mujer aumentaba las mamadas hasta que lleg&oacute; al punto en que perdi&oacute; el pudor y empez&oacute; a chuparle la verga con ambici&oacute;n y confianza, con su mano lo tomaba y lo hund&iacute;a hasta lo m&aacute;s profundo de su garganta provocando los gru&ntilde;idos del hombre, despu&eacute;s ella incorpor&oacute; su lengua al acto chupando la cabeza, el glande y hasta los huevos.<\/p>\n<p>-Ah puta, la mamas bien rico.<\/p>\n<p>-S&iacute;. -contest&oacute; soberbia y excitada.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta mi verga?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gustan grandes verdad?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Quien la tiene m&aacute;s grande, tu marido o yo?<\/p>\n<p>Se qued&oacute; callada al recordar que yo me encontraba ah&iacute; pero era evidente que la de &eacute;l era m&aacute;s grande que la m&iacute;a.<\/p>\n<p>-Anda puta, dime. -insisti&oacute;.<\/p>\n<p>-T&uacute;.<\/p>\n<p>-Jajaja ya lo s&eacute;, y s&eacute; que yo te voy a coger m&aacute;s rico y m&aacute;s tiempo &iquest;quieres que te d&eacute; toda la noche?<\/p>\n<p>-S&iacute;.<\/p>\n<p>Cada vez que Ana respond&iacute;a &quot;s&iacute;&quot; sent&iacute;a pu&ntilde;aladas en el coraz&oacute;n, me dol&iacute;a saber que a mi esposa le gustaba lo que le hac&iacute;a y dec&iacute;a ese hombre y m&aacute;s le gustar&iacute;a lo que despu&eacute;s pasar&iacute;a.<\/p>\n<p>-Eres toda una ramera, sabes mamarla bien rico, de seguro a tu marido no se la chupas as&iacute;, puta.<\/p>\n<p>El Toro sigui&oacute; ofendi&eacute;ndola con ese sobrenombre que ya me estaba irritando, sin embargo a ella parec&iacute;a no importarle, sigui&oacute; comi&eacute;ndose el miembro de &eacute;l gustosamente hasta que la detuvo, la bes&oacute; en la boca unos minutos y la sent&oacute; en la cama, acerc&oacute; sus manos a la espalda de ella y le quit&oacute; el brassier dejando al aire esos enormes melones que tiene ella.<\/p>\n<p>&Eacute;l poni&eacute;ndose detr&aacute;s de ella empez&oacute; a besar el cuello y oler su cabello mientras que con sus manos acariciaba sin discriminaci&oacute;n alguna sus grandes tetas, con sus manos amasaba aquellos pechos mientras Ana soltaba peque&ntilde;os gemidos dej&aacute;ndole saber al hombre que la ten&iacute;a a su completa disposici&oacute;n. Despu&eacute;s de tocarle constantemente los senos El Toro acost&oacute; a mi esposa boca arriba y se puso encima de ella, poco a poco se fue acomodando hasta que su cabeza qued&oacute; a la altura de sus tetas, llev&oacute; su boca a los pechos de Ana y uno a uno los devor&oacute; como un animal, pasaba su lengua en los pezones haci&eacute;ndolos ponerse duros, entre suspiros mi esposa exig&iacute;a m&aacute;s.<\/p>\n<p>Luego de un rato de comerle las tetas tan satisfactoriamente El Toro fue bajando hasta llegar a la intimidad de ella, con sus dedos fue explorando la zona metiendo uno o dos dedos dentro de la tela, Ana abri&oacute; las piernas deseosa de atenci&oacute;n y el hombre baj&oacute; la peque&ntilde;a tanga hasta dejar completamente desnuda a la madre de mi hija, fue ah&iacute; que pude observar que ten&iacute;a su zona intima completamente depilada, se hab&iacute;a depilado, cosa que en 12 a&ntilde;os conmigo jam&aacute;s hab&iacute;a hecho, eso me frustr&oacute;. El Toro puso su cabeza entre la vagina de Ana y fue lamiendo su monte de venus en toda su extensi&oacute;n, con su lengua masacr&oacute; la cl&iacute;toris de mi mujer y sus gemidos no se hicieron esperar, mientras &eacute;l le com&iacute;a la vagina ella lo tomaba de la cabeza y lo hund&iacute;a en su intimidad pidiendo m&aacute;s.<\/p>\n<p>-Cogeme. -dijo mi esposa.<\/p>\n<p>-&iquest;Quieres verga eh?<\/p>\n<p>-Siii.<\/p>\n<p>El Toro subi&oacute; su pesado cuerpo encima de Ana hasta quedar cara a cara, le abri&oacute; las piernas y hundi&oacute; su herramienta en la mojada vagina en un s&oacute;lo movimiento.<\/p>\n<p>-Ahhh. -mi mujer solt&oacute; un quejido adolorido.<\/p>\n<p>-No te quejes, vas a ver que me la vas a pedir m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ambos se besaron de forma sucia durante varios minutos hasta que El Toro empez&oacute; a penetrarla y ella comenz&oacute; a jadear profundamente por el placer que &eacute;l le causaba, no pod&iacute;a entender como aquel grueso trozo de carne pod&iacute;a entrar en la raja de mi esposa, Ana enred&oacute; sus piernas al cuerpo del sudoroso hombre y &eacute;l la levant&oacute; con una descomunal fuerza y la empez&oacute; a coger de esa forma, aquel hombre se cog&iacute;a a mi esposa en el aire mientras yo observaba todo desde un rinc&oacute;n con una mezcla de enojo, verg&uuml;enza, morbo y excitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Fornicaron en aquella posici&oacute;n un buen tiempo, luego &eacute;l la avent&oacute; en la cama como si fuera de trapo y se acost&oacute; boca arriba con un miembro frondoso y erecto esperando por ella.<\/p>\n<p>-Vas puta, cabalgame.<\/p>\n<p>-Si.<\/p>\n<p>Mi esposa se trep&oacute; encima del hombre y ella misma meti&oacute; la verga en su concha, cuando entr&oacute; suspir&oacute; aliviada como si necesitara tenerla dentro, ya encima y empalmada empez&oacute; a cabalgarlo con movimientos suaves, cada que el grande pene tocaba lo m&aacute;s profundo de su intimidad ella gem&iacute;a como gata en celo, minutos despu&eacute;s los movimientos se tornaron m&aacute;s fuertes, mi mujer saltaba y se ensartaba en el tronco del hombre con gran entusiasmo, los grandes pechos de Ana colgaban y se tambaleaban a la par de cada penetraci&oacute;n, en ocasiones El Toro las atrapaba y las llevaba a su boca chup&aacute;ndolas provoc&aacute;ndole a Ana un mayor placer.<\/p>\n<p>Luego de montar al macho por m&aacute;s de veinte minutos Ana no resisti&oacute; m&aacute;s y lleg&oacute; a un escandaloso orgasmo empapando el pene de El Toro de fluidos vaginales. Ella descans&oacute; su cuerpo sobre el de &eacute;l tratando de reponerse pero &eacute;l no parec&iacute;a venirse pronto sigui&oacute; taladrando a mi mujer como si nada.<\/p>\n<p>-Por dios&#8230; Ya no puedo. -exclam&oacute; mi esposa.<\/p>\n<p>-Esto va a terminar cuando quiera, &iquest;ok?<\/p>\n<p>-Ahh&#8230; S&iacute;.<\/p>\n<p>Apenas ella quer&iacute;a parar cuando su cuerpo la traicion&oacute; y exigi&oacute; m&aacute;s sexo, sus gemidos la traicionaron.<\/p>\n<p>-Ves, tu cuerpo pide castigo.<\/p>\n<p>-Dame m&aacute;s.<\/p>\n<p>Ahora la puso en cuatro y &eacute;l se posicion&oacute; detr&aacute;s de ella, le peg&oacute; un par de nalgadas tan fuertes que le dej&oacute; los gl&uacute;teos colorados, penetr&oacute; a mi mujer con su grueso instrumento y se la empez&oacute; a coger de a perrito, &eacute;l la tomaba de las caderas y con harta violencia la tra&iacute;a y alejaba a su cuerpo, el cabello suelto de Ana se le pegaba al rostro por tanto sudor, sus jugosos pechos bamboleaban de un lado a otro y El Toro descansaba su enorme panza en la espalda de mi mujer, la tom&oacute; del cabello mientras la follaba y le empez&oacute; a hablar de manera sucia y vulgar.<\/p>\n<p>-Mmmnh, eres toda una zorra &iquest;verdad?<\/p>\n<p>-Sii.<\/p>\n<p>-&iquest;Quien se iba a imaginar que una simple ama de casa podr&iacute;a ser toda una puta en la cama?<\/p>\n<p>-Ya s&eacute;.<\/p>\n<p>-&iquest;Te gusta mi verga?<\/p>\n<p>-Siii, me llenas toda.<\/p>\n<p>El Toro la sigui&oacute; penetrando hasta que Ana no pudo m&aacute;s y se vino por segunda vez, sus fluidos mancharon de nueva cuenta la reata del hombre y tambi&eacute;n la cama, ella se tir&oacute; sobre la cama toda sudorosa y con la respiraci&oacute;n muy agitada. Por el &aacute;ngulo en que yo estaba pod&iacute;a ver su rostro y ella el m&iacute;o, no pod&iacute;a reconocer a mi propia esposa, ten&iacute;a una mirada profunda y perdida, sin resistencia alguna se hab&iacute;a entregado a ese hombre que me hab&iacute;a aterrorizado por meses y apenas era el primer d&iacute;a.<\/p>\n<p>-Ya despu&eacute;s vas a mirar a tu esposo, hoy yo soy tu hombre pendeja.<\/p>\n<p>El Toro la tom&oacute; del cuello y la levant&oacute; para besarla sin ning&uacute;n tipo de emoci&oacute;n, a&uacute;n as&iacute; ella le correspond&iacute;a atentamente, Ana lo abrazaba necesitada de cari&ntilde;o mientras &eacute;l con sus manos masajeaba el culo de mi esposa, embadurn&oacute; sus dedos con los pocos jugos vaginales que hab&iacute;an en el sexo de Ana, llev&oacute; los dedos a la boca de ella y se los dio a probar, mi mujer chup&oacute; sus sucios dedos probando su propio sabor. Termin&oacute; y puso una gran sonrisa que hasta hoy me causa pesadillas.<\/p>\n<p>-As&iacute; me gustan las putas, obedientes. -habl&oacute; El Toro.<\/p>\n<p>Le tom&oacute; la cabeza y la baj&oacute; a su pecho, como instinto mi esposa empez&oacute; a chuparle el pecho peludo con todo y lengua, El Toro asinti&oacute;, fue bajando hasta llegar a su abundante barriga la cual bes&oacute; con gran adoraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Luego de aquel extra&ntilde;o momento El Toro la tir&oacute; a la cama y la puso en cuatro de nuevo, ella se empin&oacute; ahora con m&aacute;s naturalidad y sensualidad, m&aacute;s puta, el hombre se agach&oacute; detr&aacute;s de ella y le empez&oacute; a acariciar el culo, era obvio lo que segu&iacute;a, comenz&oacute; a mamarle el culo a la vez que se lo tocaba. Seguidamente su lengua se adentr&oacute; en el oscuro agujero haciendo retorcer a mi mujer en aquella cama.<\/p>\n<p>-Te voy a romper el culo puta.<\/p>\n<p>-Eso no.<\/p>\n<p>-Te va a gustar, a las perras como t&uacute; les gusta que les rompan el ano.<\/p>\n<p>-No, soy virgen.<\/p>\n<p>-Uyy, mejor a&uacute;n, yo voy a estrenar ese precioso culo.<\/p>\n<p>Era cierto, nunca lo hab&iacute;a hecho, yo se lo ped&iacute; varias veces y se hab&iacute;a negado por temor a que le doliera, esta vez no hab&iacute;a ni una sola pizca de miedo en su ser, a&uacute;n as&iacute; sigui&oacute; neg&aacute;ndose.<\/p>\n<p>-Vamos a culear bien rico, vas a ver.<\/p>\n<p>-No, por favor no.<\/p>\n<p>Ana dec&iacute;a una cosa pero su cuerpo otra, ella empinaba su culo lo m&aacute;s posible al sentir a El Toro cerca, &eacute;l sigui&oacute; estimulando hasta que en un descuido le ensart&oacute; su orificio trasero provoc&aacute;ndole un gran dolor, desesperado El Toro le tap&oacute; la boca con sus manos acallando aqueos quejidos, sin saber como fue Ana la que empez&oacute; a mover el cuerpo exigi&eacute;ndole al hombre que la penetrase, sin aguardar m&aacute;s tiempo le comenz&oacute; a romper el ano, ya mi esposa gem&iacute;a puramente de placer y gozo, aquella venosa y gruesa arma entraba en el estrecho y virgen ano de mi mujer con mucha facilidad, la cama se mov&iacute;a a la par de sus cuerpos, &eacute;l la tomaba de las caderas, le jalaba el pelo o le met&iacute;a los dedos a su boca, ella se tocaba los pechos o se met&iacute;a los dedos a la vagina, cuando parec&iacute;an llegar ambos El Toro se quit&oacute; de ah&iacute; puso a mi mujer de rodillas y penetr&oacute; su boca por no m&aacute;s de 40 segundos hasta que finalmente eyacul&oacute; llen&aacute;ndole de leche la boca que no pudo contener m&aacute;s y sali&oacute; el espeso l&iacute;quido corri&eacute;ndole por la barbilla y el cuello hasta desembocar en sus senos.<\/p>\n<p>Ambos terminaron al mismo tiempo y quedaron exhaustos y desechos, descansaron unos 30 minutos s&oacute;lo bes&aacute;ndose y acarici&aacute;ndose pero continuaron el resto de la noche, al tercer polvo no soport&eacute; ver m&aacute;s y me fui a la sala donde me qued&eacute; e intent&eacute; dormir sin lograrlo pues constantemente o&iacute;a los gritos y gemidos de mi esposa que no me dejaban dormir.<\/p>\n<p>Ya al otro d&iacute;a Ana me despert&oacute;, estaba de pie frente a mi con su ropa atrevida, los tacones en las manos y unas ojeras en su rostro muestra de que no hab&iacute;a dormido en toda la noche.<\/p>\n<p>-Ya v&aacute;monos.<\/p>\n<p>-S&iacute;. -respond&iacute;.<\/p>\n<p>Regresamos a casa sin hablar absolutamente nada sobre el tema tal y como ha sido hasta hoy en d&iacute;a.<\/p>\n<p>Y as&iacute; fue cada fin de semana a lo largo de 6 fat&iacute;dicos meses en los cuales &quot;El Toro&quot; la &quot;oblig&oacute;&quot; a hacer todo tipo de cosas, grab&oacute; varios v&iacute;deos xxx con ella; hizo un tr&iacute;o con ella y con otra mujer; la oblig&oacute; a caminar en una concurrida calle semidesnuda; hasta la hizo participar en org&iacute;as, y por supuesto yo como espectador en cada acto.<\/p>\n<p>Fue a los seis meses cuando esta terrible pesadilla (que al menos para m&iacute; lo era) termin&oacute;, una ma&ntilde;ana leyendo el peri&oacute;dico vimos el encabezado: &laquo;ejecutan a &quot;El Toro&quot; en su casino de Mexicali&raquo;. La calma volvi&oacute;, ese despiadado hombre que tanto nos hab&iacute;a hecho sufrir hab&iacute;a sido asesinado.<\/p>\n<p>Finalmente pudimos seguir nuestra vida normalmente, a mi me iba bien en el trabajo; poco a poco recuperamos nuestros muebles, por otro lado, Ana ten&iacute;a 2 meses de embarazo, era obvio que ese beb&eacute; no era m&iacute;o pero no pensamos tanto en esto, seguimos nuestra vida juntos como si nada hubiera pasado; jam&aacute;s volv&iacute; a involucrarme en apuestas y juegos de azar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 18<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>3 Los vicios, los malditos vicios que destruyen tu persona e incluso a tu familia, yo ca&iacute; en uno de ellos, y lo pagu&eacute; caro. Llevaba una vida tranquila con una bella esposa y una hija maravillosa, un trabajo promedio, no me daba lujos pero me permit&iacute;a vivir dignamente, trabajaba en una oficina, era un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":27037,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43671","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-infidelidad"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/27037"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}