{"id":43706,"date":"2023-11-13T23:00:00","date_gmt":"2023-11-13T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-13T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-13T23:00:00","slug":"vuelvo-nalgueada-a-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/vuelvo-nalgueada-a-casa\/","title":{"rendered":"Vuelvo nalgueada a casa"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43706\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Mi amigo Nico aparece a veces en mi ciudad y siempre con prisas. Odio las prisas de Nico, pero aunque sea un ratito siempre merece el esfuerzo y salgo m&aacute;s que satisfecha. En realidad, a Nico ya le conoc&iacute; con prisas: coincidimos en un club liberal hace un par de a&ntilde;os. Nos cruzamos en un pasillo estrecho que iba des del jacuzzi hacia los ba&ntilde;os. Yo iba hacia el jacuzzi en busca de aventura y &eacute;l para el ba&ntilde;o, a punto ya de irse porque su novia le esperaba en la entrada. Por lo visto, ten&iacute;an una fiesta familiar y no pod&iacute;an llegar tarde.<\/p>\n<p>Pero el pasillo era tan estrecho que nos fue imposible cruzarnos sin roce y, por lo visto, yo roc&eacute; su pene con la mano. De modo que &eacute;l, que ya se iba, se dio la vuelta y me llev&oacute; a la ba&ntilde;era. All&iacute; me someti&oacute; a un duro polvo r&aacute;pido y contundente que nos convirti&oacute; en la atracci&oacute;n de las tres parejas que se mec&iacute;an en el agua. Nico es duro y cari&ntilde;oso a la vez, diestro con su pene gordote, veloz y poderoso. Te puede arrancar dos orgasmos en muy poco tiempo. Las tres parejas que se encontraban en el jacuzzi dejaron sus quehaceres para mirarnos atentamente. Especialmente al final, cuando Nico se abalanz&oacute; sobre mi rostro para dejarme su firma en forma de tres chorros de esperma. Cuando se desped&iacute;a de mi con un beso h&uacute;medo, ambos nos susurramos nuestros n&uacute;meros de tel&eacute;fono.<\/p>\n<p>Yo no pude retener el suyo, pero dos d&iacute;as m&aacute;s tarde supe que Nico s&iacute; hab&iacute;a memorizado el m&iacute;o. Me llam&oacute; una tarde a las seis para citarme a las siete. Lo dicho: siempre con prisas. Tuve que improvisar una excusa mala para mi marido, que debi&oacute; de olerse algo por lo que luego supe.<\/p>\n<p>Nico y yo nos vimos en un apartamento de AirBnb cerca del centro. Nada m&aacute;s llegar me desnud&oacute;, me tumb&oacute; en un sof&aacute; y me penetr&oacute; como si el diablo le llevara. Mientras me follaba con &iacute;mpetu me cont&oacute; que su novia les estaba esperando. Otra vez. La verdad es que eso me dio morbo, aunque entonces todav&iacute;a no sab&iacute;a que ese iba a ser el patr&oacute;n de mis encuentros con Nico.<\/p>\n<p>Cuando regres&eacute; a casa, poco m&aacute;s tarde, mi marido me esperaba con ganas de polvete aunque yo creo que lo que pretend&iacute;a era ver si descubr&iacute;a alg&uacute;n rastro sospechoso. No descubri&oacute; nada por la brevedad del encuentro. Pero en la &uacute;ltima vez la cosa se torci&oacute;.<\/p>\n<p>Tras algunos encuentros fugaces, el pasado viernes recib&iacute; otra llamada de Nico a la que yo acud&iacute;, como es natural. Siempre es bueno que te den un repaso inesperado, con energ&iacute;a y saber hacer, aunque dure poco rato. Lo que sucede es que este &uacute;ltimo viernes Nico ten&iacute;a unas ganas locas de darme cachetes en las nalgas, y ya empez&oacute; a azotarme nada m&aacute;s dejar mi culo al descubierto. En vez de empujarme hacia la cama, me llev&oacute; a cachetes hacia ella. Cuando me tumb&eacute; ya llevaba mi culo rojo pasi&oacute;n. Y sigui&oacute; as&iacute;, hasta conseguir que el polvo sonara como un concierto de maracas.<\/p>\n<p>Como era su norma, al cabo de poco rato me despidi&oacute; con un beso, tras tres orgasmos por mi parte y su corrida en mi cuello. Mientras me vest&iacute;a me di cuenta de que me escoc&iacute;an las nalgas como jam&aacute;s me hab&iacute;a escocido. Me mir&eacute; en un espejo: mi culo ten&iacute;a el color de las amapolas silvestres.<\/p>\n<p>Una vez en casa mi marido tambi&eacute;n quiso sexo. Y descubri&oacute; el rojo en mis posaderas. El muy ladino no dijo nada, pero estuvo d&aacute;ndome cachetes durante todo el rato.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 2<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span>1 Mi amigo Nico aparece a veces en mi ciudad y siempre con prisas. Odio las prisas de Nico, pero aunque sea un ratito siempre merece el esfuerzo y salgo m&aacute;s que satisfecha. En realidad, a Nico ya le conoc&iacute; con prisas: coincidimos en un club liberal hace un par de a&ntilde;os. Nos cruzamos en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":26696,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":{"0":"post-43706","1":"post","2":"type-post","3":"status-publish","4":"format-standard","6":"category-relatos-cortos"},"a3_pvc":{"activated":false,"total_views":0,"today_views":0},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43706","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26696"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=43706"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/43706\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43706"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=43706"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=43706"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}