{"id":43735,"date":"2023-11-19T23:00:00","date_gmt":"2023-11-19T23:00:00","guid":{"rendered":""},"modified":"2023-11-19T23:00:00","modified_gmt":"2023-11-19T23:00:00","slug":"jorge-y-alejandra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cuentorelatos.com\/archivos\/relato\/jorge-y-alejandra\/","title":{"rendered":"Jorge y Alejandra"},"content":{"rendered":"<div class=\"pld-like-dislike-wrap pld-template-1\">\r\n    <div class=\"pld-like-wrap  pld-common-wrap\">\r\n    <a href=\"javascript:void(0)\" class=\"pld-like-trigger pld-like-dislike-trigger  \" title=\"Like\" data-post-id=\"43735\" data-trigger-type=\"like\" data-restriction=\"cookie\" data-already-liked=\"0\" style=\"border: 1px solid #d5d5d5;padding: 10px 15px;\">\r\n                        <i class=\"fas fa-thumbs-up\"><\/i>\r\n            \t\t<span class=\"pld-like-count-wrap pld-count-wrap\">1<\/span>\r\n    <\/a>\r\n    \r\n<\/div><\/div><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. Lectura:<\/span> <span class=\"rt-time\"> 8<\/span> <span class=\"rt-label rt-postfix\">min.<\/span><\/span><p>Me llamo Jorge, me gustan mucho los relatos er&oacute;ticos, los leo a menudo y hoy quisiera contarles mi historia. Soy due&ntilde;o de una Pyme, un mini supermercado para ser m&aacute;s preciso. Tengo cuatro hijos: Alina, Aldana, Agust&iacute;n y Florencia y mi actual mujer se llama Alejandra, que es mi amor y la protagonista de &eacute;sta narraci&oacute;n.<\/p>\n<p>Todo se remonta a 2003. Yo estaba -digamos que felizmente casado con Teresa-, una mujer hermosa que me dio tres hijos maravillosos, en ese entonces la mayor (Alina) ten&iacute;a 8, la segunda (Aldana) 6 y el tan buscado var&oacute;n (Agust&iacute;n) 4 a&ntilde;os.<\/p>\n<p>Con Tere &eacute;ramos muy pasionales, y para adentrarme m&aacute;s con la historia me ir&eacute; a la d&eacute;cada del 90. Ella ten&iacute;a unas caderas y un culo enorme y eso me volvi&oacute; loco desde el primer d&iacute;a. Primeramente fue la empleada dom&eacute;stica en casa de mis padres y a m&iacute; me gustaba mucho. La morocha siempre tra&iacute;a puestos unos jeans que se los untaba con manteca y yo me mataba a pajas luego de verla con esos pantalones tan sexis pasar el plumero a los muebles y hacer sus cosas por la casa. Siempre fui un loco por los culos y el de Teresa era hermoso.<\/p>\n<p>Ella era mayor que yo, y por cosas de la vida nos fuimos acercando, palabras van palabras vienen llegaron las primeras tomadas de mano, un beso t&iacute;mido y as&iacute; nos fuimos entusiasmando con el pasar de los d&iacute;as.<\/p>\n<p>Nos encam&aacute;bamos a escondidas de mi madre y despu&eacute;s ya cog&iacute;amos con m&aacute;s asiduidad. Hasta que un d&iacute;a a media ma&ntilde;ana descuid&oacute; sus quehaceres, nos encerramos en mi habitaci&oacute;n y mam&aacute; me encontr&oacute; desnudo en mi cama con Teresa la mucama montada sobre m&iacute;. Ah&iacute; no nos qued&oacute; otra que blanquear, se qued&oacute; a vivir conmigo, compramos una cama m&aacute;s grande y al tiempo qued&oacute; embarazada de Alina, nuestra primera hija.<\/p>\n<p>Nos pusimos un almac&eacute;n en la parte de adelante de la casa y viv&iacute;amos de eso. Pas&oacute; el tiempo, se agrand&oacute; la familia y ya ten&iacute;amos tres hijos. Tere estaba muy hormonal y quer&iacute;a quedar embarazada por cuarta vez.<\/p>\n<p>A&ntilde;o 2003, la vida transcurr&iacute;a normal, hasta que una ma&ntilde;ana vinieron al negocio por primera vez dos chicas divinas, estudiantes de odontolog&iacute;a que se mudaron al barrio alquilando en el edificio de la siguiente cuadra a nuestra casa. Una de pelo oscuro, morenita muy linda y una rubia que estaba el triple de linda que su compa&ntilde;era. Ver&oacute;nica y Alejandra.<\/p>\n<p>Yo me calent&eacute; con la rubia, esa piel tan blanca, una carita de inocente pero con aires de puta a la vez, y ten&iacute;a un tremendo culo para mi desgracia.<\/p>\n<p>Alejandra empez&oacute; a venir mas de seguido al local, me calentureaba y yo a ella. Yo era un tanto m&aacute;s grande de edad que ella pero me gustaba, verla llegar me hac&iacute;a sentir bien, me esmeraba al atenderla y forjamos una complicidad incipiente entre los dos.<\/p>\n<p>Yo la llamaba Ale y ella me dec&iacute;a Jor. Era divina. Yo ya estaba loquito por su carita, su voz, su pelo y su cuerpo. Ten&iacute;a una cara de angelito y lo combinaba con un cuerpazo infernal y para peor se daba cuenta de mis intenciones y me hac&iacute;a una voz de nena inocente.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a las termino de atender a las dos futuras odont&oacute;logas y Dante un vecino y amigo de toda la vida, cuando ellas al hacer sus compras se despidieron y se fueron me gesticul&oacute; lo buenas que estaban y yo asent&iacute; con la cabeza.<\/p>\n<p>Dante me confes&oacute; que las dos se ganaban un dinero &quot;extra&quot; trayendo tipos a su departamento. Es decir se hac&iacute;an de clientes que se las cog&iacute;an y les pagaban por los favores sexuales y as&iacute; Vero y Ale solventaban sus estudios y el alquiler.<\/p>\n<p>Mucho no le cre&iacute; pues Dante siempre fue un charlat&aacute;n. Decid&iacute; ignorarlo pero empec&eacute; a darle la raz&oacute;n cuando en un par de oportunidades vi a mi rubia hermosa salir y subirse a autos que la esperaban afuera de su edificio.<\/p>\n<p>Sinceramente me desilusion&eacute;. Yo la ve&iacute;a tan inocente a Ale.<\/p>\n<p>Igual no dej&eacute; de tratarla como si fuese el primer d&iacute;a. Y cuando habl&aacute;bamos se desenredaba las puntas de su rubio y largo pelo y me hipnotizaba, pero m&aacute;s perd&iacute;a la cabeza cuando ven&iacute;a en ojotas y shorts de jeans cortitos. Se me pon&iacute;a de espaldas y la erecci&oacute;n era inevitable.<\/p>\n<p>Entre charla y charla me pidi&oacute; hablarme en privado. Me tom&eacute; un tiempo y en la vereda del local conversamos de un modo m&aacute;s ameno.<\/p>\n<p>Alejandra muy avergonzada me pidi&oacute; si le pod&iacute;a prestar dinero. C&oacute;mo que vio venir una negativa de mi parte entonces agach&oacute; la cabeza.<\/p>\n<p>&ndash;Cuanto necesitas? &ndash; Pregunt&eacute;, y era una cifra un tanto elevada.<\/p>\n<p>&ndash;Dejame pensarlo Ale, es mucha plata pero veo y te contesto despu&eacute;s &ndash; , le dije. A lo que ella me respondi&oacute; &ndash;Si est&aacute; a tu alcance y lo podes hacer ll&eacute;vamelo al departamento &eacute;sta noche, es el 2&ordm; C, toc&aacute; timbre a las 22 horas y te espero. Sos un amor Jor&ndash; y se fue.<\/p>\n<p>Junt&eacute; el dinero, me arm&eacute; de una excusa para salir y a las 22 en punto toqu&eacute; el portero el&eacute;ctrico del 2do C. Ale abri&oacute; desde arriba y sub&iacute;. Me esperaba en calza negra, una musculosa blanca y zapatos con plataforma.<\/p>\n<p>&ndash;Sab&iacute;a que ibas a venir&ndash; fue lo &uacute;nico que alcanz&oacute; a decir y nos besamos. Nos matamos a besos y fui adentr&aacute;ndome en su departamento. Toqu&eacute; su cuerpo por primera vez y ella se quit&oacute; los zapatos, se dio vuelta y se baj&oacute; la calza. Por Dios tener ese culazo a mi merced era un sue&ntilde;o. Una cosa redonda y suave al tacto, su piel era tan blanca que al apoyarle las manos se le quedaban marcados los dedos. Una tanga negra tra&iacute;a puesta, me arrodill&eacute;, se la corr&iacute; y le chup&eacute; el culo con demasiado deseo, tantas noches so&ntilde;&eacute; en hacerle eso pero ella me era inalcanzable y ahora lo estaba haciendo realidad.<\/p>\n<p>Ale se dejaba, es m&aacute;s, se separaba las nalgas dej&aacute;ndome enterrarme m&aacute;s en su asterisco. Se lo ensaliv&eacute; como nadie se lo ha hecho alguna vez.<\/p>\n<p>Su concha era rosadita tal como fantaseamos con Dante en nuestras tantas charlas de maridos calentones por esa hembrita de pelo rubio. Me la sent&eacute; en una banqueta y desde abajo me la com&iacute; toda. Tenia el cl&iacute;toris erecto por el franaleo de mi lengua y la ensalivada que le estaba propiciando. La mir&eacute; desde mi posici&oacute;n y Alejandra cerraba sus ojitos totalmente entregada.<\/p>\n<p>Sali&oacute; de su postura en ese banco de madera de patas largas y se agach&oacute; a chup&aacute;rmela. Era una maestra, una diosa total, lo hac&iacute;a con ganas y una devoci&oacute;n absoluta. Chupaba, lo dejaba de hacer, lo escup&iacute;a y se lo devoraba otra vez.<\/p>\n<p>Se volvi&oacute; a acomodar en la banqueta, sac&oacute; el culo tremendamente y abri&eacute;ndose las nalgas me pidi&oacute; que se la meta.<\/p>\n<p>Ella la quiso en la conchita pero yo le puntee el culo. Le apoy&eacute; solo la cabeza y le cost&oacute; un tanto entrarle. Se la enterr&eacute; de a poco y le fue ganando terreno.<\/p>\n<p>Alejandra fue la mujer que me volvi&oacute; loco, era la primera vez que le era infiel a Teresa pero no me importaba nada. Yo la estaba culeando de un modo bestial, de repente se me sali&oacute; y me equivoqu&eacute; de agujero, se sali&oacute; del culo y con la calentura reinante se la hice entrar en la mojadita concha. Se estremeci&oacute; al sentirla y se la di con todo.<\/p>\n<p>&ndash;No me acabes en la concha Jor&ndash; me dec&iacute;a agitada, yo se la segu&iacute;a dando enloquecido.<\/p>\n<p>Ale alcanz&oacute; un orgasmo, era por dem&aacute;s expresiva y al llegar al cl&iacute;max habr&aacute; despertado a medio edificio.<\/p>\n<p>Me qued&eacute; adentro de ella, nos calmamos y la disfrut&eacute; as&iacute; tan excitada y agitada. No me mov&iacute; por un rato hasta que de a poco fue retomando fuerzas.<\/p>\n<p>&ndash;La quiero en el culo please &ndash; dijo con su vocecita desvanecida despu&eacute;s de haber acabado.<\/p>\n<p>Ten&iacute;a la colita colorada tras esas primeras embestidas. Se lo leng&uuml;ete&eacute; un tanto m&aacute;s y se la hice entrar.<\/p>\n<p>Me aceler&eacute; y fui algo bruto, ella gem&iacute;a y balbuceaba insultos hacia m&iacute;. Me sent&iacute; venir y explot&eacute; adentro del ojete de la rubia estudiante de odontolog&iacute;a.<\/p>\n<p>Nos ba&ntilde;amos juntos y quer&iacute;amos volver a hacerlo, el tema es que Vero regresar&iacute;a en cualquier momento. Lo dejamos para otro d&iacute;a, me vest&iacute; y le di el dinero que me pidi&oacute; en calidad de pr&eacute;stamo o enti&eacute;ndase en calidad de pago.<\/p>\n<p>Pasaron los d&iacute;as y nuestras encamadas fueron en aumento. Amaba buscarla a la salida de la universidad, o del gimnasio o nos ve&iacute;amos en la plaza cuando simul&aacute;bamos ir a hacer running y de ah&iacute; nos &iacute;bamos a alg&uacute;n hotel. Ella me ped&iacute;a dinero para solventar sus gastos y yo la complac&iacute;a. Mis n&uacute;meros estaban ya en rojo pero era una muy buena inversi&oacute;n.<\/p>\n<p>Estaba loca por una moto.<\/p>\n<p>&ndash;Amor quiero una motito&ndash; me insist&iacute;a, y su sugar daddy le compr&oacute; la motito.<\/p>\n<p>Quer&iacute;a ropa y yo se la compraba, un zapatito tal vez y yo ah&iacute; estaba. Era mi locura, y la rubia me pagaba con su cuerpo.<\/p>\n<p>Se me fueron las ganas de coger con Tere, y las sospechas que yo ten&iacute;a otra mujer no tardaron en llegar.<\/p>\n<p>Alejandra rindi&oacute; la &uacute;ltima materia y logr&oacute; recibirse de odont&oacute;loga. All&iacute; estuve cuando autoridades de la universidad le entregaron el t&iacute;tulo habilitante.<\/p>\n<p>Estaba tan orgulloso de mi tal vez novia a escondidas que le d&iacute; un merecido premio, su propio departamento.<\/p>\n<p>Llor&oacute; de emoci&oacute;n y no lo pod&iacute;a creer pero mi Alejandrita se lo merec&iacute;a. Y en el fondo yo la quer&iacute;a sola para m&iacute;. Desee sacarla de esa vida en la que alquilaba su cuerpo a cu&aacute;nto tipo se le presentaba.<\/p>\n<p>Me pidi&oacute; algo que me descoloc&oacute;: Que me mude con ella a su nuevo hogar.<\/p>\n<p>Con Tere no hab&iacute;a vuelta atr&aacute;s, se lo cont&eacute; y abiertamente le confes&eacute; que me enamor&eacute; de otra mujer. Le cont&eacute; que era la rubia de la otra cuadra que nos ven&iacute;a a comprar al negocio y as&iacute; fue como me fui de casa.<\/p>\n<p>Ya en nuestro nidito de amor cog&iacute;amos todas las noches. Ale estaba m&aacute;s que hermosa y ten&iacute;a un culazo m&aacute;s apetecible al de aquella nuestra primera vez. Nos casamos por civil en una casa quinta y las cosas nos sal&iacute;an bien. Empec&eacute; con el emprendimiento del mini supermercado, pudimos montar su consultorio para as&iacute; poder ejercer su profesi&oacute;n y le regal&eacute; el auto de sus sue&ntilde;os: un Volkswagen Gol de tres puertas.<\/p>\n<p>Pasaron los a&ntilde;os, y aquella flaquita divina se transform&oacute; en tremenda milf.<\/p>\n<p>En el 2015 le entr&oacute; el deseo de quedar embarazada. Y su sugar daddy se la tuvo que coger y mucho hasta que por fin le cumpli&oacute; lo que quer&iacute;a.<\/p>\n<p>Tuvimos a Florencia, nuestra hija y la criamos con mucho amor.<\/p>\n<p>La maternidad la transform&oacute; en un hembr&oacute;n. Era adicta al fitness y obsesiva con sus curvas. Ten&iacute;a unas tetazas enormes, pancita plana, unas caderas anchas y ese culo segu&iacute;a impoluto, firme, muy parado y tentador. Todo el mundo la miraba de atr&aacute;s y ella se relam&iacute;a por sentirse deseada.<\/p>\n<p>A la noche cuando logr&aacute;bamos hacer dormir a nuestra hija nos met&iacute;amos en la cama y Ale me narraba todas las groser&iacute;as que le dec&iacute;an los hombres por la calle cuando le miraban la cola. Yo me calentaba a full, ella me chupaba la pija y termin&aacute;bamos cogiendo de un modo animal.<\/p>\n<p>En el fondo me motivaba y mucho que se calienten con mi mujer.<\/p>\n<p>Y as&iacute; llegamos a la actualidad, yo tengo 60 a&ntilde;os, y no hace falta recordar que a Ale le saco varios de diferencia. Ella sigue hermosa, lo que si es toda una se&ntilde;ora decente y de su hogar, cosa que no quita que se vista por dem&aacute;s guarra, con calcitas, shorts y jeans que le resaltan su tremendo orto. Sigue yendo al gimnasio y tiene un cuerpazo.<\/p>\n<p>En el plano sexual ya me cuesta un poco mantener una erecci&oacute;n plena. Si bien hacemos el amor siento que no puedo complacerla como antes, tal vez estando yo sobre ella aguanto un tanto m&aacute;s, pero si mi mujer est&aacute; mont&aacute;ndome o se me pone en cuatro patas sinceramente acabo r&aacute;pido.<\/p>\n<p>Ella trata de consolarme diciendo que le encant&oacute; pero en el fondo me invade la frustraci&oacute;n porque Ale se queda con ganas de seguir.<\/p>\n<p>Nos mudamos a un barrio c&eacute;ntrico. Nuestro departamento es vidriado de cara a la calle y en el lado de enfrente tenemos m&aacute;s edificios de departamentos similares al nuestro.<\/p>\n<p>Un d&iacute;a Ale decidi&oacute; tomar sol en el balc&oacute;n. Tir&oacute; un toall&oacute;n al piso, se unt&oacute; con bronceador y coloc&aacute;ndose lentes oscuros se acost&oacute; boca abajo con una mallita negra que se le met&iacute;a atr&aacute;s ya de un modo escandaloso.<\/p>\n<p>En el edificio de enfrente un muchacho se tild&oacute; viendo el culazo de mi rubia esposa expuesto al sol. Encendi&oacute; un cigarrillo y sin sacarle la vista de encima se empez&oacute; a tocar la entrepierna excitado por el cuerpo de Ale.<\/p>\n<p>&ndash;Amor, ten&eacute;s un admirador enfrente &ndash; le dije.<\/p>\n<p>&ndash;Que me importa!, dejalo que mire&ndash; respondi&oacute;, pero la idea de que alguien la mire un tantito la calent&oacute;.<\/p>\n<p>Se puso en cuatro y se unt&oacute; nuevamente las nalgas con bronceador. Yo observando la escena desde adentro cuando mi puta esposa le ofreci&oacute; el culo en esa postura al voyerista vecino de enfrente, &eacute;ste sac&oacute; su pene duro y lo dej&oacute; a la vista de qui&eacute;n lo quiera mirar y se masturbaba como si estuviera en la intimidad de su habitaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Le hice un gesto a mi mujer para que mirase, ella se dio vuelta, acost&aacute;ndose boca arriba, se sac&oacute; la parte de arriba y qued&oacute; en topless. Alz&oacute; las rodillas y se abri&oacute; de piernas de cara al vecino que se hac&iacute;a la paja vi&eacute;ndola.<\/p>\n<p>El muchacho ya ten&iacute;a una erecci&oacute;n m&aacute;s que respetable y Ale actuaba como si no pasara nada pero lo miraba y estaba excitad&iacute;sima. Rato despu&eacute;s se puso de pie, se tap&oacute; los pechos con una mano y con la otra se corri&oacute; el costado la riendita que ten&iacute;a por malla y me mostr&oacute; (va, a m&iacute; y al mir&oacute;n m&aacute;s que nada) lo r&aacute;pido que se bronce&oacute;. Una marquita sumamente er&oacute;tica. La &uacute;nica parte blanca que qued&oacute; en su piel era lo que cubr&iacute;a esa mallita colaless. Me pidi&oacute; que ponga m&uacute;sica y as&iacute; lo hice, simul&oacute; bailar un poco moviendo sus caderas y no pude m&aacute;s de la calentura, la tom&eacute; de la mano, fuimos a la cama y la cog&iacute; como en los viejos tiempos.<\/p>\n<p>No hizo falta que me la chupe largamente para que me provoque una erecci&oacute;n porque con todo lo vivido en el balc&oacute;n se me puso dura como un fierro.<\/p>\n<p>Ale tambi&eacute;n estaba m&aacute;s que caliente y mojad&iacute;sima. Tales eran sus ganas que acab&oacute; antes que yo. Estaba feliz y yo tambi&eacute;n. Se puso en cuatro y la bombe&eacute; un rato m&aacute;s mientras le met&iacute;a dos dedos en el culo. No pude resistir, se la saqu&eacute; y le enchastr&eacute; con mi leche las bronceadas nalgotas de Alejandra. La not&eacute; satisfecha como de hace tiempo no la ve&iacute;a disfrutar una encamada conmigo.<\/p>\n<p>Ya distendidos en nuestra cama me cont&oacute; un secreto: se excit&oacute; al ver que ese hombre de barbita y pelo lacio algo largo se baboseaba con ella. Me suplic&oacute; que no me enoje por tal confesi&oacute;n pero yo lejos de ofenderme le dije que me hac&iacute;a por dem&aacute;s feliz que a mi mujercita la deseen otros machos. Ale abri&oacute; grande los ojos y se puso feliz, entr&oacute; en calor, me bes&oacute; apasionadamente y se me mont&oacute; poni&eacute;ndome culo y concha en mi cara para practicarle un 69. Me adentr&eacute; en sus carnes y ya ten&iacute;a la verga lista para un segundo round.<\/p>\n<p>Todo ese morbo nos dio un plus de calentura y a mis 60 a&ntilde;os encontramos un modo muy peculiar de encendernos sexualmente hablando. Ella se exhib&iacute;a y yo me calentaba cuando mi rubia odont&oacute;loga se prestaba a provocar a otros sujetos.<\/p>\n<p>Soy consciente que tal vez sean mis &uacute;ltimas erecciones, el paso del tiempo no tiene marcha atr&aacute;s, y me estoy haciendo la psicol&oacute;gica de que tarde o temprano me resignar&eacute; a ver a mi joven esposa ser enculada por otros tipos.<\/p>\n<p>Tal vez la cosa se ponga m&aacute;s hot, quiero averiguar si Ale se dejar&aacute; culear por sujetos que a ella le gusten. Es joven, atractiva y tiene intacto su apetito sexual. Veremos hasta donde es capaz de llegar, pero ya ser&aacute; motivo de otra historia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p><span class=\"span-reading-time rt-reading-time\" style=\"display: block;\"><span class=\"rt-label rt-prefix\">T. 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